MITO, MAGIA, RELIGIÓN Y FILOSOFÍA
Desde siempre el hombre ha tenido la necesidad de conocer su origen y su entorno, saber cómo es que ocurren
todos los fenómenos a su alrededor, y para dar respuesta a esas interrogantes se ha valido de la magia, el mito y
la religión, las cuales han estado presentes desde tiempos muy remotos. Primero debemos establecer un
concepto, la magia es el arte con el que se pretende producir mediante actos o palabras y con la intervención de
espíritus, genios o demonios efectos o fenómenos extraordinarios que van en contra de las leyes naturales; el
mito es un relato presente en todos los pueblos y en momentos históricos y no históricos que tiñen de
significancia el acontecer o paso humano en el espacio y en el tiempo, y la religión y atendiendo a su etimología
podría ser el intento de los seres humanos de ligar al mundo con ellos mismos, la explicación que se da a lo que
nos rodea a partir de Dios (sea cual sea la imagen que se tenga de éste). Como se puede apreciar los conceptos
hacen referencia a las creencias del hombre, a sus intentos de explicar su entorno y podríamos agregar
“manipular”, un concepto más general que pueda abarcar a los tres aspectos quizás sería: respuestas que crea el
hombre a su existencia, a los fenómenos que ocurren a su alrededor y al deseo de manipularlos a su
conveniencia.
El origen de estos conceptos sea quizás la ignorancia, puesto que en la antigüedad todo aquello que al hombre le
era difícil de comprender le maravillaba y trataba de explicarlo de una manera irracional para nosotros, creía en
ánimas que controlaban su destino y todo a su alrededor, pero considero que su fin más importante era ser
beneficiado por esas ánimas, quería estar “bien” con ellas para que éstas le dieran una buena vida y lo guiaran; a
lo largo de la historia los conceptos se fueron modificando, evolucionando igual que el pensamiento del hombre
que quería ahora ser capaz de controlar él mismo lo que acontecía, tenía la necesidad de dominar la naturaleza; y
para sus cometidos creó éstos conceptos.
Éstos conceptos están relacionados entre sí, rimero por ser respuestas a las interrogantes del hombre y después
por sus semejanzas en las prácticas ya que existen los ritos mágicos contienen connotaciones religiosas y
viceversa, algunos ritos religiosos tienen connotaciones mágicas; pero existe también una diferenciación
importante puesto que la magia busca la dominación de la naturaleza con fines pragmáticos a diferencia de la
religión que recurre a una fuerza que une a la comunidad que exige una participación que involucra a los
integrantes del cuerpo social.
Un ejemplo claro de lo que hemos hablado es el cuento de El Diosero de Francisco González Rojas en el que narra
la experiencia de un hombre al tratar con el sacerdote de una comunidad lacandona, el cual logra detener
pronosticar y detener una gran tormenta con la ayuda de Dioses que él mismo fabrica; es muy complicado decir
con exactitud si es que la magia, la religión y los mitos sean una respuesta acertada a lo que nos ocurre, en el caso
del cuento el sacerdote logra su cometido aparentemente sin ninguna explicación lógica, sin embargo para su
comunidad y para él es suficiente con la fe que tiene y los resultados que ésta le brinda.
Producto de la evolución de pensamiento que tratábamos anteriormente, los conceptos de magia, mito y religión
están también estrechamente ligados con la filosofía, que más que tener una relación son un antecedente de la
misma, puesto que la creación de esas respuestas le permitieron al hombre satisfacer sus necesidades inmediatas
pero no respondían a cuestiones más complejas como la de su origen, su ser y el sentido de su vida, de ahí el
surgimiento de la filosofía.
Puedo decir que la magia, la religión y el mito existen y que son un método eficaz y una forma de pensamiento de
las personas en la cual por medio de conocimientos, prácticas y creencias misteriosas los hombres buscan dar
respuesta a los peligros que les acechan y a las dudas sobre su ser, origen y el sentido de su vida, no obstante son
poco fiables y los resultados son imprescindibles; cres también que su importancia radica en constituir un
antecedente de la ciencia, del pensamiento racional y de la filosofía.
MITO Y FILOSOFÍA. DE LA MAGIA A LA RAZÓN
* Harold Soberanis
Como sabemos, la cultura occidental tiene su asiento en los griegos de la época clásica. Este fue un pueblo muy
particular en relación a otros pueblos antiguos. En efecto, mientras que muchos de estos pueblos tendieron a una
explicación fantástica o mágica de la realidad que les circundaba, los griegos buscaron otras vías para encontrar la
explicación de esa realidad. Esas otras vías fueron las de la Razón. Es bien sabido que, en el momento en que los
griegos recurren a la Razón como facultad principal para penetrar la realidad en tanto totalidad, en ese instante
surge quizá el mayor de los aportes que este pueblo hizo a la humanidad: la Filosofía.
En este sentido, la Filosofía griega tendrá pues, como nota distintiva el pretender ser una explicación racional y
holística de la realidad. Esta característica marcará, definitivamente, el proyecto filosófico occidental,
distinguiéndose, como señalé arriba, de cualquier otro modo de filosofar que pudiéramos encontrar en otras
culturas. Hasta el día de hoy la Filosofía occidental, sea cual sea su orientación o tendencia, es un saber
eminentemente racional.
Ahora bien, esto no significa que el pueblo griego, al igual que cualquier otro pueblo antiguo, no haya tenido en
sus comienzos un pensamiento mágico por medio del cual buscaban explicarse la realidad circundante. En otras
palabras, no podemos pensar que los griegos fueran totalmente racionales desde el comienzo de su historia. De
hecho, es característica de toda sociedad humana, de toda cultura pequeña o grande, de todo individuo culto o
no, tener un pensamiento mágico al que recurre para comprender algo de la realidad que le interpela o le
sorprende.
En este sentido, los griegos no pueden sustraerse a este tipo de pensamiento que podríamos afirmar, es parte de
la esencia misma del hombre. Así pues, también el pueblo griego recurre en sus comienzos a un pensamiento
mágico para explicarse aquello que le sorprende y no logra comprender. Resultado de ello son los mitos, y ya
sabemos que los griegos son grandes cultivadores de mitos, habiéndonos heredado una gran variedad de ellos,
algunos verdaderamente hermosos. El mito es pues, un intento por explicarse esa realidad que les resulta
incomprensible. Pero es un intento cargado de magia y elementos irracionales (no uso este término en sentido
peyorativo), y por lo mismo, insuficiente.
Si bien es cierto el mito carece de racionalidad, lleva implícito en él (a la manera de la dialéctica hegeliana), el
germen de lo racional que dará paso a la Filosofía. De ahí la importancia y el valor del mito para el pensamiento
occidental. Algunos pensadores, incluso, han afirmado que, si el mito no hubiese existido, la filosofía nunca habría
surgido pues ésta nace de la misma incapacidad de aquél por explicar la realidad. En un momento dado los
hombres ya no se satisfacen con las explicaciones que da el mito y buscan otros caminos que les provean de
certezas más firmes. Por eso surge la filosofía como un saber que proporciona verdades claras y distintas (al modo
cartesiano).
Claro, también están la religión y la ciencia como respuestas a esa búsqueda de verdades firmes que necesitamos.
Pero la religión, también está cargada de magia y por ello sus verdades no satisfacen a todos; y la ciencia, aún con
su estructura racional, se muestra insuficiente para explicarnos aquellas cosas que escapan de los límites
empíricos de la realidad. Por ello, la filosofía sigue siendo el saber más certero y confiable, aún con todas las crisis
que ha tenido que enfrentar, sobretodo en estos tiempos posmodernos que corren. Sin embargo, el mito sigue
siendo tan valioso como la filosofía por lo que no podemos despreciarlo y rechazarlo sin más, aunque tampoco
debemos colocarlo por encima de la filosofía ya que ésta, afortunadamente, sigue siendo el saber más
esperanzador y seguro.
*Profesor Titular, Departamento de Filosofía, Facultad de Humanidades, USAC.