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Actitud positiva en el trabajo

La obra 'Cuestión de actitud' de Silvina Carrasco presenta a Elena, una joven optimista que comienza a trabajar en una oficina con un jefe severo, Mario. A través de sus interacciones con José y Luján, Elena demuestra que la actitud positiva puede influir en las relaciones laborales, incluso con un jefe temido. La historia resalta la importancia de la disposición personal ante las adversidades y cómo esta puede cambiar la dinámica en el entorno laboral.
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Actitud positiva en el trabajo

La obra 'Cuestión de actitud' de Silvina Carrasco presenta a Elena, una joven optimista que comienza a trabajar en una oficina con un jefe severo, Mario. A través de sus interacciones con José y Luján, Elena demuestra que la actitud positiva puede influir en las relaciones laborales, incluso con un jefe temido. La historia resalta la importancia de la disposición personal ante las adversidades y cómo esta puede cambiar la dinámica en el entorno laboral.
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Unidad Educativa Fiscomisional

“Daniel Álvarez Burneo”


Nombre: Valentina Córdova. Fecha: 05-11-2024

Docente: Lic .Carmen Cevallos Paralelo:10mo H


Asignatura: Lengua y Literatura #de lista:09

Tema: Investigación. Año Lectivo:2024-2025

Título: Cuestión de actitud


Autora: Silvina Carrasco
4 Personajes:

Elena: Joven mujer de unos 26 años. Tiene una actitud verdaderamente positiva ante la vida (siempre
elige ver lo positivo).

[Link]é: Trabaja hace tiempo en la oficina en la que empieza a trabajar Elena. Es quién le da la
bienvenida a la joven a su nuevo trabajo.

[Link]án: También es una antigua empleada de la oficina.

[Link]: El jefe. Hombre de apariencia ruda y hostil a quién sus empleados temen.

ACTO I.

Personajes que intervienen en este acto: Elena y José.

Escenario: Una oficina con escritorios, ordenadores, papeles por todas partes, lapiceros con
bolígrafos y lápices, ficheros y una taza de café.

José está trabajando en su computadora. Se acerca Elena.

–Elena: Hola, soy Elena Pérez. Me indicaron que venga a esta oficina.

–José: Ah, tu eres la nueva compañera. Mucho gusto, mi nombre es José, vamos a trabajar juntos.

(Se saludan)

–José: (Le indica un ordenador) Tú puedes trabajar aquí. Para empezar, tendrías que llenar estas
planillas con estos datos, imprimir lo que está en esta carpeta, ordenar por fechas y archivar. Cuando
termines me avisas.

–Elena: (Se sienta en su puesto) Muy bien.

–José: (En tono más confidencial) Hay algunas cosas que deberías saber desde el principio. Aquella
es la oficina de Mario, el jefe. Como verás está cerca, así que no está permitido hacer ruido cuando
él está por aquí: no tolera los ruidos, ni el más mínimo ruido.
–Elena: Entiendo, algunas personas necesitan silencio para poder concentrarse totalmente en las
tareas que realizan.

–José: (Intentando ser solidario con la nueva compañera y advirtiéndole) Tienes que saber que si
quieres permanecer en este trabajo te conviene no contradecirlo en nada aunque sepas que está
equivocado, él siempre cree tener la razón.

–Elena: Ok, ha de ser un hombre muy seguro de sí mismo. Se necesita mucha seguridad y compromiso
para ser responsable del trabajo de tantas personas.

–José: Yo diría muy severo y suele tener mal humor. ¡Ha!, y no cuentes tus problemas personales
porque no le interesan; solo espera de sus empleados que hagan funcionar la empresa.

–Elena: ¡Qué admirable! ¡Se nota que su trabajo lo apasiona!

–José: (Sorprendido por la actitud de su compañera) Parece que no me estás entendiendo. Si te digo
todo esto es para que conserves tu trabajo y lo sufras lo menos posible.

–Elena: Y te lo agradezco, pero no es mi modo de enfrentar la vida.

–José: Mario es realmente duro con sus empleados; aquí todos le tememos. Cuando él aparece, no
vuela ni una mosca, y así es desde siempre. Además ¿Cómo puede parecerte tan admirable si aún no
lo conoces?

–Elena: Mira José, que alguien o algo me guste o me caiga bien no depende de su aspecto o su
aparente forma de ser, sino de mi disposición para que me guste. Todos tenemos características
positivas y negativas en igual medida y la gente se comporta según como se la trate.

ACTO II

Personajes que intervienen en este acto: Elena, Luján, José y Mario.

Escenario: La misma oficina del Acto I.

Elena, José y Luján trabajan y conversan amenamente.

–José: ¡Tengo hambre!

–Luján: Sí, ¡que llegue rápido la hora de almorzar! ¿Qué van a cocinar a la noche?

–Elena: Yo voy a cocinar algo liviano.

–José: Yo voy a comer lo que traiga el delivery.

–Luján: Yo voy a hacer una ¡estupenda lasagna! (pronuncia la exclamación con tono italiano)

(Los tres compañeros ríen)

(En un instante se cortan las risas y el ambiente se tensa. Entra Mario con su habitual seriedad. José
y Luján se ponen serios y quietos y saludan al unísono)

–José: Buen día don Mario.


–Luján: Buen día don Mario.

–Mario: (Sin responder al saludo) Luján, los balances, como siempre, tienen errores. Los necesito
perfectos antes del fin de semana.

–Luján: (Nerviosa) Si… es que, tuve… poco tiempo y…

–Mario: (La interrumpe) Los necesito perfectos antes del fin de semana.

(Mario sigue su camino rumbo a su oficina. Se detiene y regresa)

–Mario: Elena, ¿sigues aquí?

–Elena: Si don Mario, quería terminar con esto pero ya me voy, el horario de visita está por empezar.

–Mario: Bueno, espero que esté todo bien con tu madre. No hay inconveniente con que cambies tu
día de descanso para mañana si lo necesitas. (Se va a su oficina.)

–Elena: Gracias don Mario.

(José y Luján se miran desconcertados por la amabilidad de Mario.)

–Elena: (Entendiendo el asombro de sus compañeros) Es que mi madre está en observación en el


hospital. Nada grave, pero por precaución la han dejado unos días más.

–Luján: ¿Y Mario te ha dejado salir en horario de trabajo para ir a verla?

–Elena: Sí… Solo le expliqué la situación y como cualquier persona comprensiva me dio permiso.

–José: Es que con nosotros nunca ha sido comprensivo…

–Elena: Es que aquí todos siempre le han tenido miedo. Lo han tratado con desconfianza y él ha
respondido de la misma manera. Yo por mi parte, siempre lo he tratado con respeto y cordialidad y
él me ha respondido de igual modo. Solo es cuestión de cómo uno enfrente las situaciones. (Se va.)

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