LICENCIATURA EN DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS
GRUPO PANDER#1-2023
ASIGNATURA:
DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO II
PONENTE:
MGTR. ANELYZ VERGARA QUIROZ
ESTUDIANTES:
DAYANIS ARTIAGA MENCHACA
ASTRID PUGA DONOSO
EDWIN PEREA CORDOBA
SAYAN SMITH HANSELL
JORGE GUEVARA ARCE
JUNIO 2024
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
ANTECEDENTES
I. CONCEPTO
II. TIPOS DE ARMA EN MATERIA DE DESARME
1) DESARME NUCLEAR Y NOPLORIFERACIÓN
2) MISILES
3) ARMAS BIOLÓGICAS
4) ARMAS QUIMICAS
5) ARMAS CONVENCIONALES
6) MINAS TERRESTRES
7) BOMBAS DE RACIMO
8) MUNICIONES
III. COMISIÓN DE DESARME DE LAS NACIONES UNIDAS
IV. OFICINA DE ASUNTOS DE DESARME DE LAS NACIONES UNIDAS
V. CONVENIOS Y TRATADOS BASADOS EN GINEBRA
VI. DESARME EN PANAMÁ
VII. IMPORTANCIA
VIII. CARACTERISTICAS
CONCLUSIÓN
INTRODUCCIÓN
La presente investigación está fundamentada en el tema denominado “El Desarme”,
desde un punto de vista local e internacional, esta investigación ha sido realiza,
conforme a su importancia, basándonos en sus definiciones generales; es decir directa
o indirectamente favoreciendo a la paz mundial y por consiguiente a los habitantes del
mundo, es por lo que todo lo concerniente al “Desarme”, siempre debe abordarse con
la mayor seriedad y conciencia posible.
En atención a lo señalado en el párrafo anterior, cada participante en esta investigación
aportó datos y sus ideas relevantes sobre el tema, que se pudieron recopilar a través
de escritos, libros, internet, Naciones Unidad e información adquirida en esta categoría.
Es importante entender que "El Desarme” cada día será más importante, y los países
trabajen en ello, ya que esta más comprobado que las armas solo traen consigo
tragedias, horrores e incertidumbres a los pueblos; la dirección correcta sería que las
contradicciones y desacuerdos entre países se resuelvan con medidas pacíficas y con
el dialogo diplomático.
Para analizar el tema "El Desarme” es importante que entendamos causas,
consecuencias e implicaciones que ha conllevado el armamentismo que algunos
países quieren mantener, al contrario de ir en dirección del desarme.
Por último, antes de empezar con el desarrollo del tema queremos antes, dejar un
pensamiento del gran filosofo Cicerón, transcribimos: “EN MEDIO DE LAS ARMAS,
LAS LEYES ENMUDECEN”.
ANTECEDENTES
- Antes de la creación de las Naciones Unidas
En este apartado vamos a ver todas las declaraciones, tratados y convenios surgidos
antes de la aparición de la Organización de las Naciones Unidas en 1945.
Declaración de San Petersburgo con el objeto de prohibir el uso de
determinados proyectiles en tiempos de guerra (1868).
La Declaración de San Petersburgo de 1868 es el primer instrumento de carácter
universal que versa sobre el desarme. Es, por tanto, el primer tratado abierto a todos
los Estados cuyo objetivo principal era la prohibición del uso de determinados tipos de
armas durante el desarrollo de conflictos armados.
Se reunieron por invitación del diplomático y estadista ruso, el príncipe Alexander
Gorchakov. Allí acudieron representantes de Austria-Hungría, Dinamarca, Francia,
Gran Bretaña, Italia, Países Bajos, Portugal, Confederación Alemana del Norte, Rusia,
Suecia y Noruega, el Imperio Otomano, Suiza y Wurttemberg con el fin de acordar unas
normas vinculantes.
Los países que formaron parte de dicha Declaración se comprometieron a no emplear,
en caso de haber un conflicto entre ellas, cualquier proyectil cuyo peso fuese inferior a
400 gramos y que fuera explosivo, o que estuviese cargado con material explosivo o
inflamable.
DECLARACIÓN DE SAN PETERS BURGO
Todas las partes de la Declaración de San Petersburgo reconocieron que el empleo de
dichos proyectiles era contrario a las leyes de la humanidad. Las Conferencias de La
Haya (1899 y 1907).
En la primera Conferencia de la Haya se alcanzaron acuerdos, que se reparten entre
Convenciones y Declaraciones. En cuanto al desarme internacional se refiere, hay que
mencionar la II Convención, relativa a las leyes y usos de la guerra terrestre, y a las
“Tres Declaraciones”.
En esta Conferencia participaron Alemania, Austria-Hungría, Bélgica, Bulgaria, China,
Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Grecia, el Imperio Otomano, Italia,
Japón, Luxemburgo, México, Montenegro, Países Bajos, Persia, Portugal, Reino Unido,
Rumanía, Rusia, Serbia, Siam, Suecia y Noruega y Suiza.
La II Convención establece en sus artículos 22 y 23 que los beligerantes no tienen un
derecho ilimitado para elegir los medios con los que dañar al enemigo y se les prohíbe
también emplear veneno o armas envenenadas o cuyo objetivo sea causar daños
superfluos en las personas. Las “Tres Declaraciones” prohíben diversos métodos de
combate por ser estos contrarios a las normas de la guerra. En la Declaración Anexa
se prohíben las denominadas "balas dum-dum", que infringían un daño aún mayor,
provocando un sufrimiento aún más innecesario, al blanco alcanzado (ya se
encontraban prohibidas por la Declaración de San Petersburgo).
En la Conferencia de 1907 también hubo acuerdos en materia de desarme. A esta
segunda Conferencia se añadieron más países como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile,
Colombia, Cuba, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Haití, Panamá,
Paraguay, Perú, El Salvador, Uruguay y Venezuela a los ya mencionados en la anterior
conferencia. En la IV Convención se habla sobre el respeto de las leyes y usos de la
guerra terrestre, la VIII Convención prohíbe la colocación de minas automáticas de
contacto (prohíbe el uso de minas y torpedos submarinos en ciertas circunstancias) y la
XIV Declaración, relativa a la prohibición de lanzar proyectiles y explosivos desde
globos, se convierte en el primer instrumento internacional que regula los métodos
aéreos utilizables durante un conflicto armado.
CONFERENCIAS DE PAZ DE LA HAYA
Protocolo de Ginebra sobre la prohibición del uso en la guerra, de gases asfixiantes,
tóxicos o similares y de medios bacteriológicos (1925).
En 1925 se escribe un gran y verdadero avance normativo en cuanto a materia
humanitaria. Este Protocolo nace por los elementos utilizados en los ataques de la
Primera Guerra Mundial. Pese a que en la Conferencia de La Haya de 1899 se alcanzó
un acuerdo en materia de armas que contuvieran gases asfixiantes, no fue respetado.
Este protocolo prohibió las armas químicas y biológicas en el ámbito internacional, pero
no dice nada acerca de la producción, almacenamiento o transferencia de ellas.
Establece también ciertos objetivos y obligaciones de los que luego hablaron
posteriormente la Convención de 1972 y la Convención sobre Armas Químicas de
1993.
38 estados firmaron el Protocolo. Francia fue el primer firmante en ratificar el tratado, el
10 de mayo de 1926. Actualmente, 137 Estados lo han ratificado o se han adherido al
tratado.
“La Asamblea General podrá considerar los principios generales de la cooperación en el
mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, incluso los principios que rigen
el desarme y la regulación de los armamentos…”
– Artículo 11 de la Carta de las Naciones Unidas
EL DESARME
I. CONCEPTO
Podemos definir el desarme como el proceso gradual de eliminación y/o limitación de la
producción, distribución, almacenamiento, transferencia y uso de armamento, por regla
general acordado por las partes mediante un tratado bilateral o multilateral; el Consejo
de Seguridad de Naciones Unidas también puede decidirlo según el capítulo VII de la
Carta de Naciones Unidas.
El desarme multilateral y la limitación de armas han sido objetivos centrales para la
Organización de las Naciones Unidas desde su mismo nacimiento, en la medida en que
su misión fundacional estriba en mantener la paz y la seguridad a nivel internacional.
Naciones Unidas le ha dado la máxima prioridad a la reducción y eventual eliminación
de las armas nucleares, a la destrucción de armas químicas y a la prohibición de armas
biológicas, que constituyen algunas de las amenazas más graves a las que se enfrenta
la especie humana.
Pero, aunque estos objetivos se han mantenido invariables a lo largo de los años, el
ámbito de las deliberaciones y negociaciones ha ido transformándose a medida que
evolucionaban las realidades políticas y la situación internacional.
La comunidad internacional se enfrenta a la proliferación de armas pequeñas y ligeras
y minas terrestres, que suponen una amenaza para las sociedades y son perjudiciales
para la población civil, especialmente para las mujeres y los niños y niñas. También
sabe que los tipos de armas afectan de manera desigual a personas de distintos
géneros y edades.
Asimismo, las Naciones Unidas se centran en las consecuencias que pueden tener en
la seguridad internacional las nuevas informaciones, las tecnologías en
telecomunicaciones y otras tecnologías emergentes.
Tras grandes esfuerzos a escala global, las gestiones de las Naciones Unidas han
dado lugar a diversos tratados e instrumentos multilaterales cuyo objetivo es regular y
restringir el empleo de determinadas armas, o eliminarlas por completo. Entre ellos
están el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, el Tratado de Prohibición
Completa de los Ensayos Nucleares, el Tratado sobre la Prohibición de las Armas
Nucleares, la Convención sobre Armas Biológicas y Químicas, la Convención sobre la
Prohibición de Minas Antipersonales, la Convención sobre Municiones de Racimo, la
Convención sobre Ciertas Armas Convencionales, y el Tratado sobre el Comercio de
Armas.
II. TIPOS DE ARMAS EN MATERIA DE DESARME
Dentro de las armas que existen a nivel mundial para el desarme, se pueden
mencionar las siguientes:
1. DESARME NUCLEAR Y NO PLORIFERACIÓN
Las armas nucleares son las armas más peligrosas que existen en la Tierra, pues con
ellas se puede destruir toda una ciudad, asesinando potencialmente a millones de
personas y poniendo en peligro el entorno natural y la vida de las generaciones futuras,
por sus catastróficos efectos a largo plazo. Los peligros que suponen tales armas
provienen de su mera existencia.
Aunque las armas nucleares se han utilizado solo dos veces en contiendas, se estima
que existen todavía en torno a 12.500 armas nucleares y que se han llevado a cabo
más de 2.000 ensayos nucleares hasta la fecha. A la vista de estos datos, el desarme
es la mejor salvaguardia contra tales peligros, pero hemos de reconocer que alcanzar
tal objetivo supone un reto extremadamente difícil.
Las Naciones Unidas han intentado eliminar las armas nucleares desde sus mismos
inicios. La primera resolución adoptada por la Asamblea General de la ONU en 1946
estableció una Comisión en la que se pretendía abordar los problemas relacionados
con el descubrimiento de la energía atómica, entre otros asuntos. La Comisión tenía
que hacer propuestas para, entre otras cosas, controlar el desarrollo de la energía
atómica para, en la medida de lo posible, garantizar su uso exclusivo con fines
pacíficos.
Desde entonces se han firmado tratados multilaterales para prevenir la proliferación y
los ensayos nucleares, y se fomentaban los avances en el desarme nuclear.
Entre tales avances se hallarían el Tratado de No
Proliferación de Armas Nucleares (TNP), el Tratado de
Prohibición de Ensayos Nucleares en la Atmósfera, en el
Espacio Exterior y Bajo el Agua –también conocido
como Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos
Nucleares (TPCEN), que se firmó en 1996 pero que aún
no ha entrado en vigor– y el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares
(TPAN).
Actualmente hay cinco países considerados Estados nuclearmente armados, un
estatus reconocido internacionalmente otorgado por el Tratado de No Proliferación
Nuclear (Non-Proliferation Treaty, NPT por sus siglas en inglés); y nueve países han
detonado satisfactoriamente armas nucleares.
En orden de adquisición de armas nucleares, éstos son:
los Estados Unidos de América
la Federación Rusa (la antigua Unión Soviética)
el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte
la República Francesa
y la República Popular China
2. MISILES
Los misiles siguen estando en el punto de mira de las discusiones, las decisiones y la
toma de medidas a nivel internacional. Su potencial para transportar armas de
destrucción masiva de forma rápida y precisa hace que estos instrumentos
tecnológicos sean un problema político y militar importante en términos cualitativos.
Además, la diversidad de puntos de vista a nivel internacional en cuestiones
relacionadas con los misiles plantea un reto particular a la hora de abordar la cuestión
en foros multilaterales. Actualmente, no existe un instrumento multilateral legalmente
vinculante que aborde el problema de los misiles.
De acuerdo con las resoluciones de la Asamblea General, se han establecido tres
Paneles de Expertos Gubernamentales dentro de las Naciones Unidas que se han
dedicado al problema de los misiles, aunque actualmente existen otros regímenes
multilaterales que intentan prevenir la proliferación de misiles y de otras tecnologías
relacionadas. Entre ellos se incluye el Código de Conducta de La Haya y el Régimen
de Control de Tecnología de Misiles.
El alcance máximo de un ICBM está delimitado por los pactos de control de armas que
prohíben vuelos orbitales o parcialmente orbitales.
Actualmente países tienen sistemas de misiles balísticos intercontinentales:
Estados Unidos
Rusia
China
orea del Norte
Reino Unido
Francia
Israel
India
3. ARMAS BIOLOGICAS
El tabú internacional contra las armas biológicas tuvo su origen en los horrores de la
Primera Guerra Mundial, de tal modo que su empleo se considera, desde hace mucho
tiempo, contrario a las leyes de la humanidad y a los dictados de la conciencia pública.
Las armas biológicas difunden organismos o toxinas patógenos con los cuales se
pretende provocar daños a seres humanos, animales o plantas, y pueden ser mortales,
además de altamente contagiosos. Pero lo más peligroso de estas armas es que las
enfermedades que causan no se podrían restringir a frontera alguna, por lo que se
difundirían rápidamente por todo el planeta.
La liberación intencionada de agentes o toxinas biológicas por parte de actores
estatales, o no estatales, podría tener unas consecuencias dramáticas. Además de la
trágica pérdida de vidas, los ataques con armas biológicas podrían provocar escasez
de alimentos, catástrofes medioambientales, devastadoras pérdidas económicas y la
difusión de enfermedades, así como temor y desconfianza entre la sociedad civil.
Los esfuerzos largamente sostenidos para eliminar estas armas de destrucción masiva
en todo el planeta tuvieron fruto finalmente, en 1972, con la Convención sobre Armas
Biológicas, que prohíbe expresamente el desarrollo, la producción, la adquisición, la
transferencia, el almacenamiento y el empleo de armas biológicas y tóxicas. Éste fue el
primer tratado de desarme multilateral que prohibió toda una categoría de armas de
destrucción masiva.
Sin duda una de las más conocidas. La bacteria Bacillus anthracis, que causa el ántrax,
es uno de los agentes más mortales que ha sido empleado como arma biológica.
Desde que entró en vigor la Convención de Armas Biológicas, en 1972, se han
reportado numerosos casos en distintos países donde tienen o están desarrollando la
capacidad de producir armas biológicas.
Estos países incluyen a:
Siria
Irán
Irak
Libia
Corea del Norte
China
Egipto
Cuba
Taiwán
Rumania
Bulgaria
Pakistán
la India
Sudáfrica
Israel
4. ARMAS QUIMICAS
El uso de armas químicas en tiempos modernos comenzó durante la Primera Guerra
Mundial, cuando ambos bandos en conflicto utilizaron gases tóxicos con el fin de infligir
terribles sufrimientos y causar numerosas bajas en el campo de batalla. Tales armas
estaban compuestas por productos químicos bien conocidos comercialmente, que se
diseminaban a través de munición estándar, como granadas o proyectiles de artillería.
El cloro, el fosgeno (un agente asfixiante) y el gas mostaza fueron algunos de los
productos químicos utilizados.
El indiscriminado empleo de estas sustancias tuvo, frecuentemente, consecuencias
devastadoras, con cerca de 100.000 víctimas mortales. Tras la Primera Guerra
Mundial, las armas químicas han provocado más de un millón de bajas en todo el
mundo.
Los esfuerzos, largo tiempo sustentados, por eliminar estas armas de destrucción
masiva en todo el planeta tuvieron su fruto finalmente, en 1993, con la Convención
sobre Armas Químicas, que busca eliminar toda la categoría de armas de destrucción
masiva prohibiendo el desarrollo, la producción, el almacenamiento, la transferencia y
el empleo de armas químicas. Asimismo, intenta prevenir su reaparición, garantizar la
eliminación de las existencias actuales de tales armas y, con ello, liberar al mundo de la
amenaza de la guerra química.
OPAQ (Organización para la prohibición de Armas Químicas)
193 Estados comprometidos con la Convención sobre las Armas Químicas
El 98% de la población mundial vive bajo la protección de la Convención
Se ha verificado la destrucción del 100% de los arsenales de armas químicas
declarados por los Estados poseedores.
5. ARMAS CONVENCIONALES
Armas convencionales son todas aquellas armas que no se pueden catalogar como de
destrucción masiva. Son las más conocidas y ampliamente utilizadas en entornos
conflictivos y criminales, y tienen una amplia diversidad de usos y capacidad de
destrucción. Entre las más conocidas armas convencionales se encuentran los
tanques, los vehículos de combate acorazados, los sistemas de artillería de gran
calibre, los aviones de combate y los vehículos aéreos de combate no tripulados, los
helicópteros de ataque, los buques de guerra, misiles y lanzamisiles, minas terrestres,
municiones de racimo, armas pequeñas, y armas y munición ligeras.
La Carta de las Naciones Unidas no prohíbe a sus Estados Miembros poseer y usar
armas convencionales, si se hace conforme al derecho internacional. Éste es el motivo
por el cual los términos “control de armas” y “limitación de armas” se utilizan con más
frecuencia que el término “desarme” cuando se hace referencia a las armas
convencionales.
Sin embargo, existen armas convencionales que resultan muy preocupantes en
términos humanitarios, bien por cómo se usan o pueden usarse o por su diseño, que
las hace incompatibles con el derecho humanitario internacional.
Los primeros esfuerzos por dar respuesta a tal preocupación se hicieron ya en el siglo
XIX, aunque el ejemplo más reciente de regulaciones y limitaciones legalmente
vinculantes en el uso de armas convencionales tuvo lugar en 1980, con la Convención
sobre Prohibiciones o Restricciones en el Empleo de Ciertas Armas Convencionales.
La Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCAC) es un instrumento clave
del derecho humanitario internacional. Con sus cinco Protocolos, la CCAC pretende
prohibir o restringir el empleo de tipos específicos de armas (fragmentos no
detectables; minas, trampas explosivas y otros dispositivos; armas incendiarias; armas
láser cegadoras y restos explosivos de guerra), que causan daños indiscriminados
sobre la población civil o provocan un sufrimiento innecesario entre los combatientes.
El histórico Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), que regula el comercio
internacional de armas convencionales, desde armas pequeñas hasta carros de
combate, aeronaves de combate y buques de guerra, entró en vigor el 24 de diciembre
de 2014.
6. MINAS TERRESTRES
Todos los días, alguna persona muere o pierde algún miembro al pisar una mina
terrestre (minas antipersonales o anti-vehículos). Y la mayoría de estas víctimas son
civiles, pertenecientes a países donde la guerra terminó hace tiempo.
La Convención sobre Minas Terrestres Antipersonales, adoptada en 1997, aborda este
flagelo. Prohíbe almacenar, transferir y usar minas terrestres antipersonales, y exige a
los países que las eliminen en su territorio, y prescribe a los Estados que puedan
ayudar a los países afectados.
Más de 160 países han firmado este tratado, y entre sus efectos positivos se incluye
una marcada reducción en el número de víctimas, un incremento en el número de
estados libres de minas, la destrucción de las reservas de minas y la mejora en la
asistencia a las víctimas.
A pesar del progreso alcanzado, algunos de los países con los mayores arsenales de
minas terrestres –China, la Federación de Rusia y los Estados Unidos– todavía no se
han comprometido a firmar el Tratado sobre la Prohibición de Minas.
7. BOMBAS DE RACIMO
La munición de racimo consta de un proyectil hueco que se lanza desde el aire o desde
el suelo y que, abriéndose a determinada altura, libera cientos de bombas más
pequeñas, o submuniciones, con las cuales se satura de explosiones áreas tan amplias
como las que ocuparían varios campos de fútbol. Esto significa que todo ser humano
en esas áreas, incluida la población civil, corre el riesgo de resultar herido o muerto.
Pero a esto hay que añadir que, en ocasiones, los explosivos más pequeños, las
submuniciones, no detonan en el momento del ataque, quedando sin desactivar sobre
el terreno y convirtiéndose en un peligro de muerte o mutilación para la población civil,
que puede verse afectada hasta muchos años después de finalizado el conflicto.
La Convención sobre Municiones en Racimo de 2008 es un tratado internacional
jurídicamente vinculante que prohíbe todo tipo de uso, producción, almacenamiento y
transferencia de municiones en racimo. Exige además destruir las reservas de estas
municiones en un plazo de ocho años y limpiar las áreas contaminadas en un período
de diez años. La Convención reconoce los derechos de las personas y las
comunidades afectadas por este tipo de armas y exige a los Estados proporcionar
asistencia. La Convención también obliga a los países a asistir a los Estados afectados
para que cumplan sus obligaciones. La Convención fue firmada inicialmente por 94
Estados cuando se abrió para la firma en Oslo, Noruega, el 3 de diciembre de 2008.
Sesenta por ciento de los Estados del mundo ya han adoptado la Convención sobre
Municiones en Racimo, entre los que se cuentan gobiernos que han utilizado o
fabricado este tipo de municiones o mantienen reservas, y la mayoría de los países
afectados.
Según el grupo de la sociedad civil Cluster Munition Monitor, asociado con la ONU, en
2022 se produjo un drástico aumento del número de civiles muertos por municiones en
racimo. El último informe publicado por esta organización indica que 1172 personas
murieron o resultaron heridas en 2022, la cifra más alta desde que se empezaron a
elaborar informes periódicos en 2010.
8. MUNICIONES
Las municiones almacenadas pueden convertirse en un peligro si no se conserva y
vigila de la forma adecuada. Más de 100 países en todo el mundo han sufrido
explosiones no intencionadas de depósitos de munición, que han provocado miles de
víctimas durante los últimos 15 años.
Además, si los depósitos no están bien gestionados, constituyen una fuente incesante
de desvío de municiones para grupos armados y delincuentes, con lo que se alimentan
los conflictos armados y la actividad delictiva.
Naciones Unidas, a través de su Programa de Salvaguardia, trabaja en la mejora de la
gestión permanente de la munición, proporcionando más seguridad a la población civil.
III. COMISIÓN DE DESARME DE LAS NACIONES UNIDAS
La comisión de desarme y de Seguridad Internacional se ocupa de las cuestiones
relativas al desarme y de otras cuestiones en materia de seguridad internacional
relacionadas.
La Comisión fue creada por la Asamblea General en 1952 con un mandato general
para tratar las cuestiones relativas al desarme. Se reúne todos los años por un período
de tres semanas entre abril y mayo.
La Asamblea General ha celebrado tres períodos extraordinarios de sesiones
dedicados al desarme (SSOD): el SSOD-I en 1978, el SSOD-II en 1982 y el SSOD-III
en 1988.
Desde 1995, la Asamblea General ha estado intentado convocar un cuarto período
extraordinario de sesiones dedicado al desarme y en 2003 y 2007, creó Grupos de
Trabajo con la misión de debatir temas relativos al programa y la posibilidad de
establecer un comité preparatorio para un SSOD-IV.
Resoluciones de la Asamblea General en materia de desarme
Las municiones
Un Tratado sobre el Comercio de Armas
La Convención sobre las Armas Biológicas
La Convención sobre las Armas Químicas
La lucha contra el terrorismo
Los gastos militares
Los misiles
El desarme regional
Las armas pequeñas y las armas ligeras
El Registro de Armas Convencionales de las Naciones Unidas.
IV. OFICINA DE ASUNTOS DE DESARME DE LAS NACIONES UNIDAS
(SUBDIVISIÓN DE GINEBRA)
ONU Ginebra es un lugar central para la diplomacia internacional en el campo del
desarme, que reúne una amplia gama de organizaciones y entidades, así como una
importante presencia de la sociedad civil. La Subdivisión de Ginebra de la Oficina de
Asuntos de Desarme apoya sustantivo y organizativo a acuerdos multilaterales de
desarme y al Programa de Becas sobre Desarme de las Naciones Unidas.
V. CONVENIOS Y TRATADOS BASADOS EN GINEBRA
La Conferencia de Desarme fue establecida en 1979 como el único foro
multilateral de negociación de desarme de la comunidad internacional. El actual
Director General de la ONU en Ginebra es el Secretario General de la
Conferencia de Desarme, así como el Representante Personal del Secretario
General de la ONU ante la CD.
La Convención sobre minas terrestres antipersonal es el tratado que prohíbe por
razones humanitarias el uso, desarrollo, producción, almacenamiento, retención
o transferencia de minas antipersonal. Por lo tanto, tiene como objetivo poner fin
al sufrimiento y las víctimas causadas por las minas antipersonal, que matan o
mutilan cada año a miles de civiles inocentes, obstruyen el desarrollo económico
y la reconstrucción e impiden la repatriación de refugiados y desplazados
internos.
La Convención sobre Armas Biológicas, el primer tratado multilateral de desarme
que prohíbe la producción y el uso de toda una categoría de armas, fue el
resultado de esfuerzos prolongados de la comunidad internacional. Todas las
reuniones de BWC se llevan a cabo en Ginebra y son atendidas por la Unidad
de Apoyo a la Implementación de BWC en la sucursal de Ginebra de la Oficina
de Asuntos de Desarme.
La Convención sobre Municiones fue concluida por la Conferencia Diplomática
de Dublín en 2008. Las tareas realizadas por el Secretario General de la ONU
están establecidas en la Convención y las resoluciones pertinentes de la
Asamblea General. Estos incluyen la recopilación y difusión de informes
nacionales de transparencia, la facilitación de la aclaración del cumplimiento; y la
convocatoria de las Reuniones de los Estados Partes y las Conferencias de
Revisión.
La Convención sobre Ciertas Armas Convencionales es un instrumento clave del
derecho internacional humanitario y, con sus cinco protocolos, busca prohibir o
restringir el uso de tipos específicos de armas que tienen efectos indiscriminados
en los civiles o causan sufrimiento innecesario a los combatientes. Desde 2016,
un Grupo de Expertos Gubernamentales (GGE) de la CCW está examinando los
posibles desafíos que plantean las tecnologías emergentes en el área de los
sistemas letales de armas autónomas (LAWS). Las reuniones de la CCW se
llevan a cabo en Ginebra y son atendidas por la Unidad de Apoyo a la
Implementación de la CCW en la Sucursal de Ginebra de la Oficina de Asuntos
de Desarme.
En el campo de las Armas Pequeñas y Ligeras y del Tratado sobre el Comercio
de Armas, la Sucursal de Ginebra asegura tanto el enlace con la Oficina de
Asuntos de Desarme en Nueva York como con la Oficina de Asuntos No
Gubernamentales y Organizaciones Internacionales, y representa a la Oficina en
reuniones relacionadas celebradas en Ginebra.
La ONU Ginebra también alberga otras reuniones relacionadas con los
instrumentos de desarme, como las sesiones de la Junta Asesora en Asuntos de
Desarme el Comité Preparatorio de las Conferencias de Revisión del Tratado de
No Proliferación Nuclear, paneles de expertos y seminarios.
VI. DESARME EN PANAMÁ
ARMAS NUCLEARES, BIOLOGICAS Y OTRAS
1. TRATADO DE PROHIBICION DE PRUEBAS NUCLEARES EN LA
ATMOSFERA, EL ESPACIO ULTRATERRESTRE Y BAJO EL AGUA. Firmado
en Moscú el 5 de agosto de 1963 Entró en vigencia el 10 de octubre de 1963
Aprobado mediante Ley No. 21 de 1o. de febrero de 1966 Gaceta Oficial No.
15,570 de 7 de marzo de 1966 Depósito del Instrumento de Ratificación el 24 de
febrero de 1966. Entró en vigencia para Panamá el 24 de febrero de 1966.
2. TRATADO PARA LA PROSCRIPCION DE LAS ARMAS NUCLEARES EN
AMERICA LATINA (TLATELOLCO).
Abierto a la firma en México el 14 de febrero de 1967 Entró en vigencia el 22 de
abril de 1968 Aprobado mediante Decreto de Gabinete No. 80 de 18 de marzo
de l971 Depósito de Instrumento de Ratificación el 11 de junio de 1971.
3. TRATADO SOBRE LA NO PROLIFERACION DE LAS ARMAS NUCLEARES
(TNP).
Abierto a la firma en Washington D.C., Londres y Moscú el 1o. de julio de 1968
Entró en vigencia el 5 de marzo de 1970 Aprobado mediante Ley No. 5 de 26 de
octubre de 1976 Gaceta Oficial No. 18, 250 de 7 de enero de 1977 Depósito del
Instrumento de Ratificación el 13 de enero de 1977 (Washington). Entró en
vigencia para Panamá el 13 de enero de 1977.
4. TRATADO SOBRE LA PROHIBICION DE EMPLAZAR ARMAS NUCLEARES
Y OTRAS ARMAS DE DESTRUCCION EN MASA EN LOS FONDOS
MARINOS Y OCEANICOS Y SU SUBSUELO.
Abierto a la firma en Washington, Londres y Moscú el 11 de febrero de 1971
Entró en vigencia el 18 de mayo de 1972 Aprobado mediante Ley No. 8 de 8 de
noviembre de 1973 Gaceta Oficial No. 17,484 de 3 de diciembre de 1973
Depósito del Instrumento de Ratificación el 20 de marzo de 1974 Entró en
vigencia para Panamá el 20 de marzo de 1974.
5. CONVENCION SOBRE LA PROHIBICION DEL DESARROLLO, LA
PRODUCCION Y EL ALMACENAMIENTO DE ARMAS BACTEOROLOGICAS
(BIOLOGICAS) Y TOXINICAS Y SOBRE SU DESTRUCCION (ANEXA A LA
RESOLUCION 2626 (XXVI) AG. ONU).
Abierta a la firma en Londres, Washington y Moscú el 10 de abril de 1972 Entró
en vigencia el 26 de marzo de 1975 Aprobada mediante Ley No. 7 de 8 de
noviembre de 1973 Gaceta Oficial No. 17,484 de 3 de diciembre de 1973
Depósito del Instrumento de Ratificación el 20 de marzo de 1974 Entró en
vigencia para Panamá el 26 de marzo de 1975.
6. ENMIENDAS AL TRATADO PARA LA PROSCRIPCION DE LAS ARMAS
NUCLEARES EN AMERICA LATINA (TRATADO DE TLATELOLCO).
Adoptadas por Resoluciones 267 (E-V) de 3 de julio de 1990, 268 (XII) de 10 de
mayo de 1991 y 290 (VII) de 26 de agosto de 1992). Entraron en vigencia
Aprobadas mediante Ley No. 13 de 14 de junio de 2000 Gaceta Oficial No.
24,077 de 19 de junio de 2,000 Deposito del Instrumento de Aceptación el 8 de
agosto de 2,000.
7. CONVENCION SOBRE LA PROHIBICION DE UTILIZAR TECNICAS DE
MODIFICACION AMBIENTAL CON FINES MILITARES U OTROS FINES
HOSTILES.
Adoptada en Nueva York el 10 de diciembre de 1976 Entró en vigencia el 5 de
octubre de 1978 Aprobado mediante Ley No. 35 de 26 de marzo de 2003 Gaceta
Oficial No. 24,773 de 2 de abril de 2003 Deposito del Instrumento de Adhesión el
13 de mayo de 2003 Entró en vigencia el 13 de mayo de 2003.
8. CONVENCION SOBRE LA PROHIBICION DEL DESARROLLO, LA
PRODUCCION, EL ALMACENAMIENTO Y EL EMPLEO DE ARMAS
QUIMICAS Y SOBRE SU DESTRUCCION.
Abierta a la firma en París, Francia el 13 de enero de 1993. Entró en vigencia el
29 de abril de 1997 Aprobada mediante Ley No. 48 de 15 de julio de 1998.
Gaceta Oficial No. 23,589 de 20 de julio de 1998. Depósito del Instrumento de
Ratificación el 7 de octubre de 1998. Entró en vigencia para Panamá el 6 de
noviembre de 1998.
9. TRATADO DE PROHIBICION COMPLETA DE LOS ENSAYOS NUCLEARES.
Adoptado en Nueva York, por la Asamblea General de la ONU, el 10 de
septiembre de 1996 Entró en vigencia el Aprobado mediante Ley No. 104 de 30
de diciembre de 1998 Gaceta Oficial No. 23.719 de 25 de enero de 1999
Depósito del instrumento de Ratificación el 23 de marzo de 1999.
10. CONVENCION INTERAMERICANA CONTRA LA FABRICACION Y EL
TRAFICO ILICITOS DE ARMAS DE FUEGO, MUNICIONES, EXPLOSIVOS Y
OTROS MATERIALES RELACIONADOS.
Suscrita en Washington D.C., el 14 de noviembre de 1997 Entró en vigencia el 1
de julio de 1998 Aprobado mediante Ley No. 16 de 27 de mayo de 1999 Gaceta
Oficial No. 23,820 de 17 de junio de 1999 Depósito del Instrumento de
Ratificación el 28 de septiembre de 1999 Entró en vigencia para Panamá el 27
de octubre de 1999.
11. TRATADO SOBRE COMERCIO DE ARMAS.
Hecho en Nueva York el 2 de abril de 2013 Entró en vigor el Aprobado mediante
Ley No. 95 de 7 de noviembre de 2013 Gaceta Oficial No. 27414-A de 14 de
noviembre de 2013.
VII. IMPORTANCIA
A lo largo de las décadas, los países han proseguido el desarme para construir un
mundo más seguro y para proteger a la humanidad. Desde la fundación de las
Naciones Unidas, el desarme y el control de armamentos han sido clave en la
prevención y resolución de crisis y conflictos armados. Las tensiones y los peligros
intensificados se resuelven de una manera mejor a través de diálogo político y
negociaciones serias en vez de más armas.
Las armas de destrucción masiva, en particular las armas nucleares, todavía
representan una preocupación primordial, debido a su poder destructivo, poniendo en
riesgo a la humanidad. El exceso de acumulación y el comercio de armas
convencionales arriesgan la paz y la seguridad internacionales además del desarrollo
sostenible, mientras que el uso de armas convencionales pesadas en zonas pobladas
pone en grave peligro a los civiles. Las tecnologías nuevas e emergentes aplicadas a
las armas, como la autonomía, arriesgan la seguridad mundial y han sido objeto de una
mayor atención por parte de la comunidad internacional en los últimos años.
Las medidas de desarme se prosiguen por muchas razones, entre ellas el mantenimiento
de la paz y la seguridad internacionales, la defensa de los principios de humanidad, la
protección de los civiles, la promoción del desarrollo sostenible, el fomento de la confianza
entre los Estados y la prevención y el fin de los conflictos armados.
Las medidas de desarme y control de armamentos contribuyen a asegurar la seguridad
internacional y humana en el siglo XXI y, por lo tanto, deben formar parte integrante de un
sistema de seguridad colectiva creíble y eficaz.
Las Naciones Unidas siguen celebrando los esfuerzos y la participación de una serie de
agentes que contribuyen a un futuro común más seguro y pacífico a través de actividades
de desarme, control de armamentos y no proliferación.
VIII. CARACTERÍSTICAS
Los principales motivos que inducen a los Estados a desarrollar procesos de control o
desarme son los siguientes:
1) Para hacer menos probable la guerra.
2) Para limitar los efectos destructivos cuando la guerra se produce.
3) Para limitar los costes de la seguridad estatal o colectiva.
Diferencia entre desarme y control de armamentos:
Todos los autores distinguen entre dos términos próximos, pero claramente
diferenciables: el desarme y el control de armamentos. A pesar de su distinción, en
ocasiones es confundida.
Charles Rousseau ya señalaba que la doctrina cometía un gran error en términos
terminológicos al identificar el desarme con estas tres situaciones: limitación de
armamentos, reducción de armamentos y la supresión de armamentos. En verdad, el
primero de estos términos no se corresponde estrictamente con el concepto de
desarme, ya que la limitación de armamentos puede ser compatible con su aumento
cuantitativo y/o cualitativo, mientras que las otras dos fórmulas son variantes del
desarme.
La doctrina define el control de armamentos como “cualquier forma de restricción de
armamentos y /o fuerzas militares referida a su cantidad, clase, emplazamiento,
utilización o a todas estas medidas conjuntamente”6. Por lo que este término de control
de armamentos hará referencia a aquellos supuestos de un rearme restringido en
cuanto a su cantidad, clase, emplazamiento o utilización.
De acuerdo con estas definiciones, el control de armamentos puede incluir también
aquellas restricciones destinadas a impedir un aumento de las fuerzas armadas y/o de
los arsenales, incluyendo el no rearme.
El desarme prohíbe el rearme, también la eliminación total o parcial de las fuerzas y
armas disponibles y puede contemplar la prohibición de su producción y disponibilidad
futuras, aunque no se posean. Puede afectar tanto a los arsenales disponibles como
también a los medios para su producción o a los procesos de investigación destinados
a la generación de nuevas armas. El control de armamentos únicamente puede
aplicarse a la producción, a su despliegue o a su utilización. Ambos conceptos tienen,
por lo tanto, situaciones y fenómenos perfectamente diferenciables. Pero los procesos
de control de armamentos y de desarme tienen como objetivo compatibilizar la
seguridad con un mayor grado de estabilidad en las relaciones pacíficas entre los
países.
Algunos ejemplos de tratados o convenios relativos con el control de armamentos y el
desarme serían el Tratado sobre la No Proliferación Nuclear de 1968 y el Tratado sobre
la Prohibición de las Armas Nucleares de 2017. En el primero de ellos está el
compromiso por parte de los Estados Poseedores de Armas Nucleares de no transferir
su tecnología nuclear ni tecnología sobre armas nucleares a otros países, ni tampoco a
asistir en el desarrollo de tales armas, bajo ningún concepto. Esto supone una
obligación incluida en el control de armamentos para estos Estados. Mientras que, en
el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, se prohíben íntegramente las
armas nucleares para todos los Estados Parte, debiendo ponerlas fuera de estado
operativo y eliminarlas.
La limitación de la violencia en los conflictos bélicos o de los gastos militares puede
lograrse tanto con el desarme como con el control de armamentos. Siempre será
mucho más eficaz si se lleva a cabo un proceso de desarme, pues se priva a los rivales
de armas muy peligrosas que pueden causar un daño muy potente en un posible
conflicto.
CONCLUSIÓN
El desarme a nivel mundial es un objetivo central para las Naciones Unidas desde su
fundación. Su misión es mantener la paz y la seguridad internacional, y para ello, se
han centrado en reducir y eventualmente eliminar las armas nucleares, químicas y
biológicas.
Además, se han establecido tratados y convenios multilaterales para regular y restringir
el uso de ciertas armas, como las armas nucleares y las minas terrestres. Las armas
nucleares, en particular, representan una amenaza grave debido a su capacidad para
destruir ciudades enteras y afectar a generaciones futuras.
Aunque se han utilizado en contiendas solo dos veces, todavía existen alrededor de
12,500 armas nucleares y se han realizado más de 2,000 ensayos nucleares. El
desarme es fundamental para salvaguardar contra estos peligros, aunque alcanzarlo
sigue siendo un reto extremadamente difícil.
Además, el desarme puede liberar recursos para la salud pública y la seguridad
humana, como se ha destacado en el contexto de la pandemia de COVID-19.
En resumen, el desarme es esencial para la paz y la seguridad a nivel global y regional,
y también puede contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
FUENTES
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