República Bolivariana de Venezuela
Universidad del Zulia
Facultad Experimental de Ciencias
División de Programas Especiales
Licenciatura en Antropología
Mención: Antropología Social y Cultural
CEREBROS FUGADOS.
PROCESO DE ACULTURACIÓN DE LOS PROFESIONALES
VENEZOLANOS EN CHILE
Trabajo especial de grado para optar al título de Licenciada en
Antropología.
Mención Antropología Social y Cultural.
Autora: Br. Estefani Fabiola Perozo Cardozo
Tutor: Cecilia Teresa Montero Gutiérrez
Introducción
El estudio se enfoca en varias preguntas fundamentales: ¿Cómo
experimentan los profesionales venezolanos migrantes el proceso de aculturación
en Chile? ¿Qué adaptaciones culturales realizan? ¿Cuál es la naturaleza de sus
prácticas laborales? ¿Cómo se transforman sus prácticas y percepciones en el
contexto chileno? La comunidad venezolana en Chile constituye una de las
mayores poblaciones migrantes en el país. Este fenómeno no solo es notable por
su escala, sino también por las características demográficas y educativas de los
migrantes venezolanos, quienes suelen poseer un nivel educativo superior en
comparación con otras comunidades migrantes y los ciudadanos chilenos. Según
una encuesta realizada por la Organización Internacional para las Migraciones en
2021, un gran porcentaje de los venezolanos en Chile cuenta con educación
universitaria, indicando una migración calificada.
Este contexto plantea diversos desafíos y oportunidades tanto para los
migrantes como para el país receptor, especialmente en términos de integración
laboral y social. La adaptación a un nuevo entorno sociocultural es un proceso
complejo que demanda un aprendizaje profundo. Los inmigrantes deben adquirir
competencias y habilidades necesarias para desenvolverse de manera efectiva en
su nueva realidad, enfrentando así un proceso exigente y estresante, el éxito en
esta adaptación depende de una multiplicidad de variables.
Los migrantes venezolanos en Chile, enfrentan estos desafíos en distintas
dimensiones: perceptiva, cognitiva y conductual. Su capacidad para enfrentar
exitosamente esta situación enriquece la comprensión de los procesos migratorios
y la dinámica intercultural.
Resumen
Las migraciones internacionales son un fenómeno social estudiado desde diversas
disciplinas, especialmente la antropología social. Valadés Sierra (1994) resalta
que la antropología ofrece una visión integral de las migraciones, considerando las
dimensiones humanas, sociales y culturales del fenómeno.
En América Latina y el Caribe, la fuga de cerebros ha aumentado en las últimas
décadas. Según Pampillón (2007), aproximadamente un millón de personas
capacitadas de los 50 países más pobres trabajan en naciones desarrolladas, lo
que representa un 15% de éxodo intelectual.
La migración de recursos humanos calificados ha contribuido significativamente al
avance científico y tecnológico de los países receptores, como Estados Unidos.
Sin embargo, este fenómeno también perpetúa las desigualdades entre países
ricos y pobres, debilitando las capacidades científicas y tecnológicas de las
naciones emisoras.
Es así como Chile se ha convertido en un destino importante para los migrantes
venezolanos, que buscan mejorar su calidad de vida. Según datos del Instituto
Nacional de Estadísticas de Chile (INE) y el Departamento de Extranjería y
Migración (DEM), en diciembre de 2020 los migrantes venezolanos representaban
el 30,7% de la población migrante en Chile, concentrándose principalmente en la
Región Metropolitana.
Objetivos de la Investigación:
Objetivo General: Interpretar los procesos de aculturación de los venezolanos
profesionales migrantes en Chile.
Objetivos Específicos:
Describir las adaptaciones culturales de los venezolanos profesionales
migrantes en Chile.
Caracterizar las prácticas laborales de los migrantes venezolanos en Chile.
Analizar la redefinición de prácticas y representaciones de los migrantes
venezolanos profesionales en el contexto chileno.
Los factores que impulsan la migración venezolana incluyen: la crisis económica,
política y social en Venezuela, la hiperinflación, la inseguridad y la falta de
oportunidades laborales, han llevado a muchos venezolanos a buscar mejores
condiciones de vida en otros países. Chile, con su economía relativamente estable
y políticas migratorias accesibles para el año 2019, en comparación con otros
países de la región, se ha convertido en un destino atractivo.
Los migrantes venezolanos en Chile se caracterizan por su alta calificación
profesional. Un estudio de la Universidad de Talca (2020) reveló que el 49% de los
migrantes venezolanos tiene estudios superiores completos. Además, presentan el
mayor promedio de años de escolaridad entre los migrantes en Chile. A pesar del
alto nivel educativo, muchos migrantes venezolanos enfrentan la posibilidad de
ingresar al mercado laboral secundario, ocupando puestos para los cuales están
sobrecalificados, lo que lleva a una insatisfacción laboral y a una desvalorización
de sus competencias. Además, la burocracia asociada a la obtención de permisos
de trabajo y la revalidación de títulos profesionales representa un obstáculo
significativo para su plena integración laboral.
Uno de los principales desafíos para los migrantes es la obtención de la
documentación legal necesaria para trabajar en el país de acogida. Contar con un
permiso de trabajo y una cédula de identidad chilena es esencial para acceder a
empleos dignos y beneficios sociales. Sin embargo, el proceso puede ser
complicado y lento, lo que obliga a muchos migrantes a trabajar en la economía
informal, con todos los riesgos que esto conlleva.
Los migrantes venezolanos desempeñan un papel significativo en los mercados
laborales de los países de acogida debido a sus habilidades técnicas y formación
académica. En Chile, los migrantes contribuyen positivamente al mercado laboral,
llenando vacantes en áreas especializadas y aportando conocimientos y
experiencia. No obstante, este potencial positivo no siempre es reconocido y, en
ocasiones, las políticas migratorias pueden volverse más restrictivas, dificultando
el ingreso y la integración de los migrantes.
El mercado laboral chileno puede describirse como dual, combinando mano de
obra extranjera legalizada y no legalizada. Los migrantes sin la documentación
adecuada a menudo se ven obligados a aceptar trabajos de baja cualificación y
remuneración, mientras que aquellos con permisos legales tienen mejores
oportunidades. Sin embargo, incluso los migrantes calificados enfrentan
dificultades para revalidar sus títulos y acceder a empleos acordes a sus
competencias.
Es así como el migrante debe adaptarse a una nueva sociedad, lo que implica
mucho más que acomodarse a un entorno físico diferente. Los inmigrantes deben
aprender los símbolos culturales, adaptarse a las nuevas normas y hacer
conscientes procesos que anteriormente manejaban de manera inconsciente. Esto
implica una serie de aprendizajes socioculturales complejos que se traducen en
cambios conscientes en el individuo; el proceso de adaptación no solo es
sociocultural, sino también psicológico, durante el cual los individuos pueden
desarrollar estrés de aculturación.
La dinámica identidad/alteridad es crucial en los fenómenos migratorios; los
inmigrantes desarrollan discursos que refuerzan su sentido del sí mismo individual
y colectivo. La creación de redes con connacionales en el país extranjero les
ayuda a sentirse seguros y acogidos, facilitando el manejo del estrés migratorio,
deben manejar la dualidad de ser ellos mismos y adaptarse a la nueva cultura. La
identidad se compone de aspectos culturales y sociales únicos; la alteridad, por su
parte, permite comprender y valorar las diferencias entre uno mismo y los otros,
promoviendo el reconocimiento y el entendimiento mutuo.
Una vez llegado al país de acogida, el migrante debe enfrentarse a un proceso de
aculturación, el cual se refiere a las transformaciones internas y conductuales que
experimenta una persona en contacto con una cultura diferente. Este proceso
puede generar cambios tanto en el individuo como en la cultura que lo acoge.
Según el modelo de Berry (1989), existen cuatro estrategias de aculturación:
asimilación, biculturalismo, segregación y marginalización. La elección de la
estrategia depende de la identificación del inmigrante con la sociedad de acogida y
su cultura de origen; el inmigrante debe aprender a comportarse socialmente de
forma adaptada, desempeñando roles que pueden diferir de los de su sociedad de
origen, desarrollando actitudes congruentes con los valores dominantes en la
nueva sociedad.
El proceso de aculturación incluye enfrentarse a un estrés significativo conocido
como estrés de aculturación o choque cultural. Los inmigrantes deben desarrollar
estrategias de superación, cambios en el estilo de vida y establecer interacciones
sociales significativas para adaptarse satisfactoriamente a la nueva cultura.
Un caso especial de adaptación cultural es la celebración de la bajada de la Virgen
de Chiquinquirá en Santiago de Chile. Desde 2018, la comunidad venezolana en
Chile ha organizado estas festividades, reflejando la importancia de mantener sus
tradiciones culturales en el extranjero. Esta celebración es un ejemplo de cómo los
inmigrantes preservan y adaptan sus prácticas culturales en un nuevo entorno.
La migración venezolana en Chile ha generado una notable influencia cultural y
económica. Los inmigrantes han introducido nuevos productos y costumbres en la
vida chilena, afectando sectores como la gastronomía y el comercio. Empresas
venezolanas han comenzado a suministrar productos específicos venezolanos,
tanto a comercios minoristas como a supermercados y pequeñas empresas,
demostrando una integración económica significativa.
A pesar de todos los desafíos, los venezolanos contribuyen significativamente al
crecimiento económico del país. Su participación activa en el mercado laboral y la
economía es crucial para el desarrollo económico de Chile, lo que los convierte en
agentes activos de la economía. La primera ola migratoria de venezolanos fue
bien recibida por los empleadores chilenos, quienes valoraban la formación
académica y la disposición para trabajar de los migrantes.
Sin embargo, la migración calificada también implica riesgos tanto para los países
de origen como para los migrantes. Venezuela se descapitaliza de su capital
humano valioso, afectando a las organizaciones y la economía del país. Los
migrantes, por su parte, corren el riesgo de descapitalizarse en cuanto a sus
competencias profesionales si no logran ejercer sus habilidades y conocimientos
en el país de destino.
La fuga de cerebros continúa siendo un problema para los países menos
desarrollados, que pierden talento crucial para su desarrollo. La antropología
social proporciona un marco valioso para entender estos procesos, integrando las
dimensiones humanas, sociales y culturales de la migración.
Conclusiones
La fuga de cerebros continúa siendo un problema para los países menos
desarrollados, que pierden talento crucial para su desarrollo. La antropología
social proporciona un marco valioso para entender estos procesos, integrando las
dimensiones humanas, sociales y culturales de la migración; los migrantes
venezolanos, a pesar de su alta calificación, enfrentan desafíos significativos en el
mercado laboral chileno.
La comunidad venezolana en Chile es un ejemplo significativo de migración
calificada, con un alto nivel educativo que puede contribuir positivamente al
desarrollo del país receptor. Sin embargo, los migrantes enfrentan diversos
desafíos en su proceso de integración, desde barreras burocráticas hasta la
posibilidad de ingresar al mercado laboral secundario.
La adaptación sociocultural de los inmigrantes en Chile, especialmente los
venezolanos, es un proceso multifacético que implica una serie de desafíos y
aprendizajes en las dimensiones perceptiva, cognitiva y de conducta social. Los
inmigrantes deben enfrentar el estrés de aculturación y, en muchos casos,
traumas previos a la migración.
La identidad y alteridad juegan roles cruciales en este proceso, influenciando tanto
la autopercepción como la interacción con la sociedad receptora; a pesar de los
obstáculos burocráticos y legales, los inmigrantes venezolanos han logrado
integrarse en varios sectores de la economía chilena, contribuyendo
significativamente a su desarrollo. La identidad y la alteridad juegan un papel
crucial en este proceso, permitiendo a los inmigrantes desarrollar un sentido de
pertenencia y manejar el estrés migratorio.
Es crucial la implementación de políticas públicas que faciliten la legalización y
revalidación de títulos, así como la promoción de una percepción positiva de los
migrantes, son esenciales para aprovechar el potencial de esta comunidad y
garantizar su integración exitosa en la sociedad chilena.