Escuela Normal
“Juan Enríquez”
ESCUELA PRIMARIA “JUAN DE LA LUZ ENRÍQUEZ”
CLAUDIA PAOLA ALEMAN MUÑOZ, AMERICA NICOLE
APARICIO OLIVA, SAUDI DOMINGUEZ LOPEZ, ANGEL
GERMAN GONZALEZ COLORADO, IVANA JIMENEZ
COLMENARES, URIEL JIMENEZ HERRERA, TONANTZIN LARA
SALOMÓN, TESSA MORO BELTRAN, HANNIA SURKADIS
TORRES CRUZ Y MARIA BELÉN VAZQUEZ POZOS
EVALUACIÓN UNIDAD II. DIAGNÓSTICO INSTITUCIONAL
DOCENTE: MTRO. ERNESTO ORTIZ MENDIOLA
ASIGNATURA: GESTIÓN EDUCATIVA BASADA EN LA MEJORA DEL
APRENDIZAJE
SEMESTRE: SÉPTIMO
LIC. EN EDUCACIÓN PRIMARIA
TLACOTALPAN VER, A 10 DE ENERO DE 2025
INTRODUCCIÓN
Este diagnóstico institucional tiene como propósito analizar los aspectos más
relevantes del funcionamiento escolar y su relación con el contexto comunitario, así
como reflexionar sobre los hallazgos obtenidos mediante un cuestionario aplicado
a actores clave. A través de este instrumento se recabó información sobre datos
generales de la institución, la infraestructura, el equipamiento, el avance en planes
y programas educativos, la formación docente, la carga administrativa, la asistencia
y aprovechamiento de los alumnos, y el desempeño de las autoridades educativas.
También se abordaron los contextos socioculturales de la comunidad y su influencia
en la educación.
El documento concluye con una autoevaluación del cuestionario, destacando su
utilidad para recolectar información clave, las dificultades encontradas durante el
proceso y las áreas de mejora para diagnósticos futuros. Este esfuerzo permite
contar con una visión integral que contribuye a fortalecer la interacción entre la
escuela y la comunidad, y a orientar acciones para su desarrollo continuo.
En el presente diagnóstico se realizará una descripción detallada de los hallazgos
identificados en diversos ámbitos relacionados con el desarrollo y funcionamiento
de la institución. Este análisis tiene como objetivo resaltar las fortalezas,
debilidades, oportunidades y amenazas que influyen en cada uno de los aspectos
evaluados.
Se abordarán los siguientes rubros clave:
a) La infraestructura, evaluando su estado, funcionalidad y adecuación a las
necesidades educativas.
b) El equipamiento disponible y su contribución al logro de los objetivos académicos.
c) El avance en la implementación de los planes y programas educativos
establecidos.
d) La formación y prácticas docentes, considerando su impacto en la calidad
educativa.
e) La carga administrativa y su efecto en el desempeño de los actores educativos.
f) La asistencia de los educandos, destacando factores que inciden en su
regularidad.
g) El aprovechamiento académico, analizando logros y áreas de mejora.
h) El desempeño de las autoridades educativas en la gestión y liderazgo
institucional.
i) Los contextos socioculturales, comprendiendo su influencia en el entorno
educativo.
Este enfoque permitirá identificar áreas críticas que requieren intervención, así
como reconocer elementos que favorecen el desarrollo institucional.
En el ámbito de infraestructura se entrevistó al director, a la docente de 1° “B”,
alumnos y padres de familia de la escuela primaria “Juan de la luz Enríquez”. La
infraestructura escolar es un aspecto fundamental para garantizar un entorno
educativo adecuado, seguro y funcional para los estudiantes, docentes y personal
de una institución. En este diagnóstico, se analizan las perspectivas de diversos
actores clave de la comunidad educativa, incluyendo al director, docentes, alumnos
y padres de familia, con el objetivo de identificar las fortalezas y áreas de mejora en
las instalaciones de la escuela. A través de sus respuestas, se destaca la
importancia de contar con espacios bien equipados, un adecuado mantenimiento
de los servicios básicos y la inclusión de todos los estudiantes, en especial aquellos
con necesidades especiales. Este diagnóstico busca reflejar las necesidades de
mejora para optimizar la infraestructura escolar, impulsando la calidad educativa y
el bienestar general de los involucrados.
Entre las respuestas que proporcionó el director de la escuela nos encontramos con
la cantidad adecuada de salones para el número de alumnos que tiene, cada uno
funcionalmente equipado, con acceso a tecnología permitiendo oportunidades de
aprendizajes en los grupos, expresa que aunque la escuela dispone de espacios
complementarios, la capacidad parece ser limitada; dando como ejemplo el área de
cooperativa y cocina, describió los baños mencionando que las condiciones
sanitarios son óptimas, para no afectar la higiene y bienestar de los alumnos,
docentes y personal, expresó que la participación de la comunidad es limitada,
indicando que es una oportunidad para fortalecer la colaboración entre padres,
docentes y directivos en proyectos de infraestructura, sin embargo de manera
reflexiva considera que la cancha para actos cívicos requiere mejoras, ya que al
llover se inunda porque las coladeras se tapan fácilmente, ocasionando que el agua
entre a los salones, menciona además la necesidad de un domo en la cancha para
que brinde sombra, ya que en temporada de calor las altas temperaturas causan
que los niños no puedan salir a jugar.
Desde la perspectiva de la docente, expresa que, aunque la escuela tiene capacidad
para el alumnado actual, una expansión o redistribución de espacios podría ser
necesaria, en cuanto a la implementación tecnológica es igualitaria, lo que genera
calidad educativa entre los grupos, con respecto a los servicios básicos no ha tenido
problemas por interrupción en los servicios, sino todo lo contrario, recalcando que
la escuela tiene un sistema de mantenimiento eficiente, sin afectar a los alumnos u
ocasionar que no se continúen las actividades escolares, externa que los baños, la
cancha y el área de cooperativa necesitan mejoras; identificando la necesidad de
sombra, la reparación de un lavabo y ampliar el área de cooperativa y cocina para
tener espacios más cómodos y así tener un impacto positivo en el entorno, comenta
que la falta de infraestructura inclusiva puede ser un obstáculo para garantizar la
equidad en la educación.
Los alumnos por su parte, mencionan que les gustaría que hubiera más
computadoras para poder trabajar más cómodos en las clases de computación y un
espacio con mesas y sillas para desayunar ya que todos ingresan a los salones para
desayunar, externan que la cancha está bien pero les da mucho sol por lo que ven
necesario un domo para que haya sombra y así poder divertirse en el recreo, en
cuanto a los baños mencionan que no siempre están limpios, ya que algunos
compañeros no le bajan a la taza o llegan a vomitar, expresando también que los
lavamanos no funcionan bien y llegan a estar sucios, les gustaría añadir áreas de
juegos y más lugares con sombra, si pudieran construir algo la mayoría coincido en
una alberca para poder hacer actividades divertidas.
Finalmente, los padres de familia coinciden en que el entorno de la escuela es
positivo, ya que ofrece a los niños espacios para disfrutar, consideran que la
seguridad en términos de control de accesos parece estar bien manejada, lo cual
es fundamental para la protección de sus hijos, externan que la escuela no parece
estar preparada para atender a niños con discapacidades, lo que subraya la
necesidad de una infraestructura más inclusiva, piensan que el patio donde se
realizan los actos cívicos necesita mejora en términos de limpieza y mantenimiento
por las coladeras; además de colocar una lona o algo para cubrir el sol, a la mayoría
sus hijos e hijas les mencionaron que los baños no siempre están limpios y que el
patio no tiene suficiente sombra.
Las respuestas obtenidas reflejan un panorama en el que la infraestructura escolar,
aunque funcional en algunos aspectos, presenta áreas clave que requieren atención
urgente. La escuela cuenta con salones adecuados, acceso a tecnología y un
sistema de mantenimiento eficiente, sin embargo, hay un consenso generalizado
sobre la necesidad de mejorar las condiciones en los baños, las áreas recreativas y
el patio donde se realizan los actos cívicos, así como la implementación de
infraestructura inclusiva. Además, se reconoce que la participación de la
comunidad, aunque limitada, es una oportunidad para fortalecer el trabajo
colaborativo en la mejora de las instalaciones. Las propuestas y preocupaciones
expresadas por los directivos, docentes, alumnos y padres subrayan la importancia
de crear un ambiente escolar más accesible, seguro y cómodo, con mayor sombra
en las áreas de recreo y más espacios adaptados a las necesidades de todos los
estudiantes.
Pasando al equipamiento la entrevista realizada a maestros, padres y alumnos de
la escuela “Juan de la Luz Enríquez” refleja una percepción positiva respecto al
equipamiento general de la institución, destacando que cuenta con recursos
aceptables en áreas clave como tecnología, canchas deportivas, salones y
materiales didácticos. Sin embargo, también se identificaron áreas de oportunidad
que requieren atención prioritaria. Entre estas, se señala la necesidad de mejorar la
infraestructura y equipamiento para garantizar la inclusión de personas con
discapacidad física, lo cual resulta fundamental para promover una educación
equitativa e inclusiva.
Asimismo, se destacó la importancia de actualizar y ampliar los materiales
tecnológicos, especialmente en el área de computación, para responder a las
demandas educativas actuales y preparar mejor a los estudiantes para los retos del
futuro. Finalmente, se identificó la necesidad de optimizar la cooperativa escolar
para que vendieran alimentos más saludables y con una elaboración más al instante
para que los niños no coman cosas frías o que ya no sirvan, lo que podría contribuir
a un mejor servicio para la comunidad educativa. Estas observaciones invitan a
reflexionar sobre la importancia de seguir invirtiendo en la mejora continua de la
escuela para alcanzar estándares más altos de calidad educativa.
Dentro del avance de los planes y programas de estudio han surgido cambios a
lo largo de los años, sin embargo, ninguno tan drástico como el que se dio en el
2022, con la llegada de la NEM a los planteles educativos, muchos docentes y
directivos quedaron en ceros al tener un cambio radical de cómo se trabajaba
habitualmente, no obstante, los docentes han enfrentado y han tomado posesión
sobre estas adversidades, dándoles solución y adaptándose a las nuevas
necesidades del programa educativo, es por ello que en la escuela primaria Juan
de la Luz Enríquez, el directivo y los docentes han manejado de la siguiente manera
este plan de estudios.
Por parte del director, se puede decir que los principales avances en la
implementación de los programas educativos incluyen una mayor colaboración
entre los docentes, el uso más efectivo de las tecnologías digitales y un enfoque
integral en el desarrollo de los estudiantes.
El impacto en el desempeño académico ha sido positivo, ya que se ha observado
un incremento en la motivación de los estudiantes y una mejor retención de los
contenidos. Sin embargo, sigue siendo necesario ajustar los programas para
atender la diversidad de ritmos de aprendizaje dentro del aula. En cuanto a las áreas
de mejora, se destaca la necesidad de adaptar los contenidos a los contextos
locales, así como proporcionar más formación continua a los docentes en el uso de
tecnologías y métodos innovadores. Además, se necesita una evaluación más
flexible que permita atender las distintas formas de aprender de los estudiantes.
Para continuar mejorando, se planea reforzar la colaboración entre los docentes,
incrementar la capacitación docente y establecer mejores mecanismos de
retroalimentación con los estudiantes.
Por otra parte, los docentes nos dicen que los aspectos más efectivos de los
programas educativos han sido las metodologías participativas y la incorporación
de herramientas digitales, lo que ha facilitado el aprendizaje y la interacción de los
estudiantes. No obstante, los principales desafíos han sido la falta de recursos y la
dificultad para adaptar las metodologías a las distintas necesidades de los
estudiantes en el aula.
Además, los programas han favorecido el desarrollo integral de los estudiantes,
promoviendo habilidades sociales y emocionales, como la colaboración y la
resolución de problemas. Aunque los planes educativos en general están alineados
con las necesidades de los estudiantes, aún se requiere una mayor adaptación a
los contextos locales y a las características individuales de cada estudiante.
Para manejar la diversidad de ritmos de aprendizaje, se aplican estrategias de
diferenciación pedagógica, como la organización de grupos flexibles y actividades
personalizadas, lo que permite que cada estudiante progrese a su propio ritmo.
En conclusión, la implementación de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) en 2022 ha
sido un cambio significativo que, aunque desafiante, ha sido manejado con
adaptabilidad en la escuela primaria Juan de la Luz Enríquez. Los avances incluyen
una mayor colaboración docente, el uso de tecnologías digitales y un enfoque
integral en el desarrollo estudiantil, lo que ha mejorado el desempeño académico.
Sin embargo, aún se requiere ajustar los programas a los contextos locales y ofrecer
más formación docente, además de implementar evaluaciones más flexibles. Los
docentes destacan la efectividad de las metodologías participativas, aunque
enfrentan desafíos como la falta de recursos y la adaptación a las necesidades
individuales de los estudiantes. A pesar de estos retos, los programas han
favorecido el desarrollo social y emocional de los estudiantes, y se continuará
reforzando la capacitación y colaboración docente para atender la diversidad de
ritmos de aprendizaje.
En el ámbito de formación y prácticas docentes se entrevistó al director y al
docente de 4° “B” de la escuela primaria “Juan de la Luz Enríquez”. Entre las
respuestas que nos proporcionó el director de la institución nos encontramos con
que su formación inicial como docente le proporcionó una base pedagógica sólida,
sin embargo, no fue suficiente para prepararlo completamente para los desafíos del
liderazgo directivo, específicamente en áreas como la gestión administrativa, la
resolución de conflictos y la planificación estratégica. Sin embargo, ha logrado
aplicar sus conocimientos pedagógicos para apoyar a los maestros, mejorar las
prácticas en el aula y fomentar un ambiente de trabajo colaborativo.
Así mismo, hizo mención de que el rol directivo que ejecuta ha requerido un
aprendizaje constante, lo cual le ha llevado a desarrollar habilidades adicionales
tanto en la práctica como a través de capacitación específica. Por su parte, hace la
recomendación a los maestros interesados en asumir este rol que busquen
formación en liderazgo, gestión administrativa, resolución de conflictos y análisis de
datos educativos, ya que estas competencias son fundamentales para desempeñar
el cargo con éxito y generar un impacto positivo en la comunidad escolar.
Por otro lado, entre las fructíferas respuestas que nos brindó la docente de 4to grado
nos menciona que, su formación docente le ha proporcionado una base sólida en lo
que es la pedagogía y la didáctica, pero no fue completamente suficiente para
abordar todos los retos del aula, ya que se ha encontrado con retos como la atención
a la diversidad, el manejo emocional del grupo y el uso de herramientas
tecnológicas, los cuales ha aprendido a manejar principalmente a través de la
experiencia y la formación continua.
En su práctica diaria, utiliza estrategias como el aprendizaje colaborativo, los juegos
educativos y las actividades basadas en proyectos, además de aplicar la evaluación
formativa para ajustar su enseñanza a las necesidades de los alumnos. Así pues,
menciona que a pesar de que presencia y reconoce diferencias entre lo aprendido
en su formación y las realidades del aula, las aborda con flexibilidad y creatividad,
adaptando métodos y buscando constantemente nuevas herramientas y
conocimientos.
Como docente frente a grupo, considera que la formación continua es fundamental
para mantenerse actualizado, motivado y capaz de ofrecer una educación de
calidad. Así mismo, su formación docente tiene un impacto positivo en el
aprendizaje y desarrollo integral de sus alumnos, ayudándoles a adquirir habilidades
académicas y personales esenciales para su futuro.
En el contexto educativo de Tlacotalpan, se llevó a cabo una investigación dirigida
a docentes y directivos de una institución primaria, con el fin de evaluar cómo la
carga administrativa impacta directamente en su práctica docente y en su vida
laboral diaria. A través de un cuestionario detallado, que abordó aspectos como el
tiempo dedicado a tareas burocráticas, la percepción sobre la utilidad de estas
actividades y su relación con el Plan 2022 y la Nueva Escuela Mexicana (NEM), se
buscó identificar los efectos de estas responsabilidades adicionales sobre la
enseñanza y la gestión escolar. La carga administrativa, que incluye tareas como la
elaboración de informes, el registro de calificaciones, y la comunicación constante
con padres de familia, es un tema que genera opiniones encontradas y tiene
implicaciones significativas en la calidad educativa. Este estudio ofrece una mirada
profunda a cómo estas demandas afectan el desempeño y bienestar de los
profesionales de la educación, invitando al lector a reflexionar sobre la relación entre
la administración educativa y los objetivos pedagógicos del Plan 2022. A través de
estas respuestas, se puede vislumbrar cómo las políticas actuales pueden
optimizarse para mejorar la práctica docente y facilitar una educación de mayor
calidad.
La carga administrativa en las escuelas primarias es un tema complejo que genera
una variedad de posturas entre los maestros y directivos, reflejando tanto
frustraciones como soluciones creativas y adaptativas. Por un lado, algunos
maestros consideran que las tareas administrativas son una carga abrumadora que
les impide enfocarse en lo que verdaderamente importa: la enseñanza directa en el
aula. Para ellos, las horas dedicadas a llenar informes, gestionar calificaciones,
comunicar comportamientos o elaborar reportes representan un obstáculo que
afecta su capacidad para interactuar con los estudiantes. Un maestro con más de
diez años de experiencia expresa que, aunque reconoce la importancia de algunos
de estos procesos, siente que la mayoría de las tareas administrativas no son
directamente útiles para mejorar el aprendizaje. En su opinión, la burocracia
interfiere con el tiempo que necesita para ofrecer una enseñanza de calidad. Este
sentimiento es común entre los docentes que reportan que, a pesar de contar con
tecnología y recursos, estos no son lo suficientemente efectivos como para aligerar
la carga de trabajo.
Por otro lado, existe un grupo de maestros y directivos que adoptan una postura
más pragmática, viendo la carga administrativa como un componente necesario
dentro del sistema educativo. Aunque reconocen que las tareas son numerosas y,
en ocasiones, tediosas, aceptan que son parte del proceso para garantizar el
seguimiento adecuado del progreso de los estudiantes y la organización interna de
las escuelas. Un maestro que dedica entre cuatro y seis horas semanales a las
tareas administrativas argumenta que, aunque las tareas como la elaboración de
informes y el registro de calificaciones no son lo más emocionante, son
herramientas fundamentales para un seguimiento académico eficaz. Para este
grupo, el equilibrio radica en organizarse bien, delegar cuando es posible y utilizar
los recursos tecnológicos disponibles de manera más eficiente. En este sentido,
consideran que, si bien la carga administrativa es pesada, no impide un desempeño
pedagógico adecuado, siempre que se gestione de manera eficiente. Finalmente,
hay quienes, tanto entre maestros como directivos, adoptan una postura optimista
y resiliente ante la carga administrativa.
Estos profesionales entienden las dificultades que implica lidiar con la burocracia,
pero no la ven como un obstáculo insuperable. Un director que supervisa varias
escuelas afirma que, aunque la carga administrativa es significativa, no impide su
capacidad para ofrecer apoyo a los docentes ni para desarrollar nuevos proyectos
pedagógicos. Al contrario, los ve como un reto que, al ser gestionado
adecuadamente, puede mejorar la eficiencia del sistema educativo. Los directivos
que adoptan esta postura creen que la clave está en optimizar los procesos,
aprovechar la tecnología de manera efectiva y formar a los equipos administrativos
para hacer frente a la carga. Para ellos, la reducción de la carga administrativa no
necesariamente aumentaría su desempeño, sino que, en cambio, mejorar la
organización y el enfoque en los procesos sería lo que realmente marcaría la
diferencia en la calidad educativa.
A lo largo de las diversas posturas, se revela que, aunque la carga administrativa
en las escuelas primarias es una constante, su impacto es interpretado de diferentes
maneras dependiendo de la perspectiva y las estrategias adoptadas. Los maestros
y directivos más críticos demandan una disminución significativa de las tareas
burocráticas, argumentando que estas afectan profundamente su capacidad de
dedicarse a la enseñanza y a la supervisión pedagógica. En contraste, otros se
concentran en lograr un equilibrio, buscando organizar y delegar eficientemente
para cumplir con las responsabilidades administrativas sin que estas interfieran con
su labor educativa. Finalmente, algunos, más resilientes, consideran que la carga
administrativa puede ser vista como una oportunidad para optimizar los procesos
educativos y mejorar la gestión, siempre que se implementen estrategias
adecuadas y se aprovechen mejor los recursos disponibles. Lo que une estas
perspectivas es la necesidad de un enfoque integral que no solo contemple la
reducción de la carga, sino también la mejora continua de los recursos y procesos,
para que la administración no sea un obstáculo, sino un aliado en la búsqueda de
una educación de calidad.
La asistencia escolar, según los datos obtenidos, muestra un panorama general
positivo, aunque persisten algunas áreas de oportunidad relacionadas con las
ausencias esporádicas y su posible impacto en los aprendizajes. Este diagnóstico
analiza los resultados desde las perspectivas de maestros, directivos, padres de
familia y alumnos, permitiendo identificar patrones y oportunidades de mejora.
En primer lugar, los maestros destacan que, aunque la asistencia es alta en general,
suelen observar ausencias moderadas, con un promedio de 1 a 2 alumnos faltando
por día. Estas ausencias tienden a acumularse en un promedio de 2 a 3 días por
alumno cada mes. Según los docentes, los factores más comunes detrás de estas
ausencias incluyen problemas de salud y situaciones familiares. Para abordar estas
faltas, han implementado estrategias como mantener comunicación constante con
las familias y realizar seguimiento personalizado cuando las ausencias son
reiteradas. Sin embargo, señalan la necesidad de reforzar el vínculo con los padres
y generar conciencia sobre la importancia de la asistencia regular.
Desde el punto de vista directivo, la asistencia promedio en la escuela se estima en
un 90%, con un porcentaje menor de alumnos (aproximadamente un 5%) que
presenta patrones de inasistencia más frecuentes, faltando al menos un día por
semana. Los directivos destacan que el monitoreo de la asistencia se realiza
mediante registros diarios y reuniones periódicas con los docentes, donde se
analizan los casos más significativos. En cuanto a la comunicación con las familias,
se utilizan llamadas telefónicas y reuniones presenciales en situaciones de
ausencias prolongadas o frecuentes. A pesar de estos esfuerzos, los directivos
consideran necesario fortalecer las estrategias preventivas y establecer medidas
más efectivas para fomentar la asistencia en los casos más críticos.
Por su parte, los padres de familia reportan que, en general, sus hijos asisten
regularmente a la escuela. No obstante, identifican factores que ocasionalmente
afectan la asistencia, como problemas de salud menores, trámites familiares y, en
algunos casos, falta de motivación por parte de los estudiantes. Los padres
coinciden en que la comunicación por parte de la escuela respecto a las ausencias
es adecuada, aunque algunos sugieren que podría ser más inmediata y consistente.
Además, mencionan que las actividades creativas y motivadoras en la escuela
serían un factor clave para incentivar la asistencia constante de sus hijos.
Finalmente, los alumnos expresan que la mayoría asiste entre 4 y 5 días por
semana, salvo cuando enfrentan situaciones excepcionales como enfermedad o
actividades familiares. Los estudiantes destacan que disfrutan asistir a la escuela,
especialmente cuando se llevan a cabo actividades dinámicas y juegos, que les
permiten participar de manera activa y divertida. Asimismo, reconocen que asistir
regularmente les ayuda a mantenerse al día con las tareas y a no perderse las
actividades importantes.
Los resultados obtenidos reflejan un panorama en el que la asistencia escolar es
adecuada en términos generales, pero con áreas específicas que requieren
atención. Las ausencias esporádicas, aunque no representan un problema
generalizado, afectan la continuidad del aprendizaje en algunos casos. Es necesario
continuar fortaleciendo la comunicación entre la escuela y las familias, así como
implementar estrategias que motiven a los estudiantes a asistir de manera
constante, como actividades innovadoras y proyectos que generen interés. De esta
forma, se podrá consolidar una cultura de asistencia regular que beneficie tanto a
los estudiantes como a la comunidad educativa en su conjunto.
El aprovechamiento académico es un indicador crucial para evaluar el éxito
educativo en cualquier institución. En la Escuela Primaria "Juan de la Luz Enríquez"
de Tlacotalpan, Veracruz, se realizó un análisis basado en cuestionarios dirigidos a
docentes, directivos, alumnos y padres de familia. Este diagnóstico permitió
identificar fortalezas, áreas de oportunidad y propuestas para mejorar el desempeño
académico de los estudiantes. El presente trabajo analiza las percepciones de los
actores escolares sobre el aprovechamiento académico, considerando las
estrategias implementadas, los recursos disponibles y las necesidades específicas
del alumnado.
De acuerdo con las respuestas de los docentes, el nivel de aprovechamiento
académico se evalúa como bueno, aunque se reconoce que existen retos
significativos, especialmente en relación con la lectura. Uno de los problemas
principales identificados es la presencia de alumnos que aún no han desarrollado
habilidades básicas de lectoescritura, lo que impacta negativamente en su progreso
académico. Para abordar esta situación, los docentes han optado por estrategias
pedagógicas como el uso de videos y hojas de trabajo, herramientas que
complementan sus explicaciones y hacen las clases más dinámicas. Sin embargo,
sugieren implementar actividades diferenciadas que atiendan las diversas
necesidades de los estudiantes y reduzcan el rezago educativo.
Desde la perspectiva de los directivos, la institución mantiene un nivel académico
destacable gracias al compromiso del cuerpo docente y la comunicación efectiva
con los padres de familia. Los exámenes trimestrales y los reportes mensuales
derivados del Consejo Técnico Escolar son los principales indicadores utilizados
para medir el rendimiento académico. Aunque se proporcionan insumos
tecnológicos para apoyar la enseñanza, los directivos identifican la lectura como el
área de mayor oportunidad. Esto destaca la necesidad de fortalecer programas
enfocados en el desarrollo de habilidades lectoras desde los primeros grados.
Los alumnos, por su parte, expresan que las clases a veces les ayudan a
comprender los temas. Destacan actividades como juegos y videos como las más
motivadoras y útiles para aprender, lo que subraya la importancia de emplear
estrategias lúdicas y visuales en el aula. Sin embargo, una de las dificultades
recurrentes mencionadas por los estudiantes es la falta de habilidades lectoras, lo
que limita su capacidad para comprender textos y participar plenamente en las
actividades escolares. Como sugerencia, los alumnos piden un enfoque más
intensivo en la enseñanza de la lectura, lo cual refuerza la necesidad de priorizar
esta habilidad en los programas académicos.
Finalmente, los padres de familia evalúan el aprovechamiento académico de sus
hijos como bueno y consideran que la escuela proporciona los recursos necesarios
para el aprendizaje. Señalan que la forma de enseñar es un factor determinante en
el rendimiento académico y destacan su colaboración en la realización de tareas y
proyectos escolares. Entre sus sugerencias, proponen la utilización de materiales
que fomenten la creatividad y el aprendizaje activo a través del juego, lo que
coincide con las preferencias expresadas por los alumnos.
El análisis del aprovechamiento académico en la Escuela Primaria "Juan de la Luz
Enríquez" revela una serie de fortalezas, como la comunicación efectiva entre
docentes y padres, así como el uso de herramientas tecnológicas en el aula. No
obstante, persisten retos importantes, especialmente en el desarrollo de habilidades
lectoras, que afectan el progreso académico de los estudiantes. Para abordar estas
áreas de oportunidad, se sugiere implementar programas específicos de
alfabetización, diseñar actividades diferenciadas y fomentar el uso de estrategias
lúdicas y materiales creativos. Estas acciones, en conjunto, pueden contribuir
significativamente a mejorar el aprovechamiento académico y asegurar una
formación integral para los alumnos.
Este diagnóstico ofrece una base sólida para desarrollar un Programa Escolar de
Mejora Continua enfocado en atender las necesidades específicas de la comunidad
educativa de Tlacotalpan, Veracruz, y consolidar su compromiso con una educación
de calidad.
La Escuela Primaria Juan de la Luz Enríquez es una institución educativa que, a lo
largo de los años, ha enfrentado diversos desafíos relacionados con el desempeño
de las autoridades educativas a nivel local y nacional. Como parte de un proceso
continuo de evaluación y mejora, es importante comprender cómo las políticas y
decisiones de las autoridades impactan en los tres actores principales de la
comunidad escolar: directores, maestros y padres de familia. A continuación, se
expone una reflexión sobre la eficacia y las consecuencias de las acciones de las
autoridades educativas, según las perspectivas de estos tres grupos fundamentales
para el desarrollo de la educación en esta escuela.
Desde la perspectiva del director de la Escuela Juan de la Luz Enríquez, las políticas
educativas implementadas por las autoridades tienen un impacto mixto. Si bien
algunas medidas, como las reformas curriculares, pueden tener una base positiva,
su aplicación es a menudo difícil debido a que no siempre consideran las
particularidades de la institución. Las políticas tienden a ser generales y, en muchos
casos, la falta de recursos y de personal capacitado limita su efectividad. El director
señala que las autoridades son accesibles en términos de contacto, pero la
respuesta a los problemas escolares es lenta y la burocracia limita la
implementación de soluciones rápidas.
En cuanto a la aplicación de las normativas, el director asegura que se hace un
esfuerzo por adaptarlas a las necesidades del contexto escolar mediante reuniones
periódicas con el personal docente y administrativo. Sin embargo, el director
reconoce que las decisiones de las autoridades educativas no siempre generan
mejoras significativas en la calidad de la enseñanza. Las reformas que, en principio,
parecen prometedoras, a menudo no se ajustan a las realidades locales. A pesar
de ello, la escuela trata de seguir implementando las políticas de manera flexible,
pero los recursos y el apoyo recibido por parte de las autoridades son insuficientes.
Los maestros de la Escuela Juan de la Luz Enríquez también expresan una opinión
crítica sobre el desempeño de las autoridades educativas. En primer lugar, muchos
consideran que las decisiones tomadas por las autoridades impactan
negativamente su trabajo en el aula. Las reformas curriculares, evaluaciones y
nuevas normativas llegan a menudo sin consultar a los docentes, lo que hace que
su implementación sea complicada. Además, los recursos destinados a mejorar la
enseñanza, como materiales educativos y formación continua, son limitados y no
siempre responden a las necesidades concretas del día a día en el aula.
La comunicación entre las autoridades y los maestros es otro de los puntos más
criticados. Los docentes señalan que, aunque las autoridades intentan ser
accesibles, la retroalimentación y la escucha activa de las inquietudes de los
maestros son escasas. Las decisiones sobre el currículum y las evaluaciones se
toman sin tener en cuenta las dificultades reales que enfrentan los maestros, como
las grandes cargas de trabajo o la falta de apoyo en ciertas áreas específicas. A
pesar de estas dificultades, los maestros de la escuela intentan adaptarse a las
políticas, pero muchos expresan frustración ante la falta de recursos y el poco
tiempo dedicado a la capacitación.
Desde el punto de vista de los padres de familia, la relación con las autoridades
educativas de la Escuela Juan de la Luz Enríquez también es tensa. Si bien
reconocen que algunas medidas pueden tener un impacto positivo, como la mejora
de la infraestructura escolar, muchos consideran que las decisiones de las
autoridades educativas no han generado una mejora real en la calidad educativa.
Las reformas curriculares y las nuevas evaluaciones a menudo parecen alejadas de
la realidad que viven los estudiantes, lo que genera frustración en los padres que,
al no ver resultados concretos, cuestionan la efectividad de las políticas
implementadas.
La atención de las autoridades a las inquietudes de los padres es otro punto de
crítica. Los padres mencionan que las autoridades educativas no son lo
suficientemente transparentes y que la comunicación con ellos es limitada. Las
reuniones con los padres son pocas y, en muchas ocasiones, no permiten una
verdadera participación en la toma de decisiones importantes para la educación de
sus hijos. Además, aunque se promueve la participación de los padres, esta suele
ser superficial, ya que las decisiones se toman sin considerar adecuadamente sus
opiniones y preocupaciones.
A pesar de estos obstáculos, los padres de familia de la escuela siguen
comprometidos con la educación de sus hijos y continúan buscando canales para
expresar sus inquietudes, aunque sienten que las autoridades no siempre escuchan
sus voces.
La Escuela Juan de la Luz Enríquez, como muchas otras instituciones educativas,
enfrenta retos significativos derivados de la falta de comunicación y de apoyo
efectivo por parte de las autoridades educativas. Tanto directores como maestros y
padres de familia coinciden en que las políticas implementadas no siempre
responden a las realidades específicas de la comunidad escolar. La falta de
recursos adecuados, la lenta respuesta ante los problemas y la insuficiente
participación de los actores clave en la toma de decisiones generan frustración y
dificultan el logro de los objetivos educativos. A pesar de ello, todos los miembros
de la comunidad educativa siguen trabajando juntos para mejorar el entorno de
aprendizaje, pero es urgente que las autoridades tomen en cuenta las voces de
quienes están directamente involucrados en el proceso educativo para lograr
cambios verdaderamente significativos y sostenibles.
Abordando el último punto, de los contextos socioculturales, en la escuela
primaria Juan de la Luz Enríquez de Tlacotalpan, Veracruz, se respira un ambiente
donde la cultura y la educación se entrelazan de manera natural. Los alumnos
participan activamente en diversas actividades artísticas y culturales que forman
parte de su identidad comunitaria. Desde pequeños, muchos de ellos aprenden a
tocar sones jarochos con la jarana, toman clases de canto, practican folclor y se
dedican al zapateado, expresiones que no solo enriquecen su formación artística,
sino que también fortalecen su vínculo con las tradiciones de su tierra.
Los padres de familia, conscientes de la importancia de preservar y transmitir estas
costumbres, participan de forma entusiasta tanto en las festividades de la
comunidad como en las actividades escolares. La celebración de la Virgen de la
Candelaria es un claro ejemplo de esta conexión cultural, ya que es una de las
fiestas más emblemáticas de Tlacotalpan. Durante los últimos días de enero y los
primeros de febrero, la ciudad se llena de vida con corridas de toros, cabalgatas,
fandangos, conciertos y la tradicional procesión donde la Virgen es paseada por el
río. Padres e hijos se involucran activamente en estas festividades, manteniendo
vivas las tradiciones que definen a su comunidad.
En el ámbito escolar, los padres de familia demuestran un compromiso constante al
participar en eventos como obras de teatro, ferias de la salud, festivales navideños,
tardeadas y los diversos desfiles que se organizan tanto en la escuela como en la
comunidad. Esta participación activa fortalece el vínculo entre la escuela y las
familias, creando un ambiente de colaboración que beneficia directamente a los
alumnos.
Por su parte, los directivos y maestros reconocen la importancia de integrar la
cultura local en el proceso de enseñanza. A través de obras de teatro y actividades
extracurriculares, los estudiantes tienen la oportunidad de conocer, vivir y
apropiarse de sus tradiciones, lo cual enriquece su desarrollo integral. Sin embargo,
también enfrentan desafíos en la planeación académica debido a la gran cantidad
de eventos y actividades culturales. A pesar de esto, los padres de familia
permanecen atentos al desempeño de sus hijos y brindan apoyo constante, lo que
facilita la organización y ejecución de los programas escolares.
De este modo, la escuela Juan de la Luz Enríquez se consolida como un espacio
donde la educación formal se complementa con la riqueza cultural de Tlacotalpan,
formando alumnos orgullosos de sus raíces y comprometidos con su comunidad.
AUTOEVALUACIÓN
El diagnóstico institucional demuestra que la comunidad y la escuela mantienen una
relación cercana y colaborativa, enriquecida por una herencia cultural vibrante y un
fuerte compromiso colectivo hacia la educación. Aunque existen algunos desafíos
socioeconómicos, el apoyo mutuo y la participación de la comunidad son factores
clave para superarlos, asegurando así un entorno propicio para el aprendizaje y el
desarrollo integral de los estudiantes.
Esta colaboración constante permite que los estudiantes no solo adquieran
conocimientos académicos, sino también valores y habilidades que los preparan
para enfrentar los retos del futuro. Además, el intercambio cultural y la participación
fortalecen la identidad comunitaria, promoviendo un sentido de unidad y pertenencia
entre sus integrantes. Este diagnóstico resalta la importancia de mantener y reforzar
los lazos entre la escuela y la comunidad, ya que juntos construyen una base sólida
para el progreso educativo y social.
La aplicación de entrevistas como instrumento para el diagnóstico institucional de la
Escuela Primaria “Juan de la Luz Enríquez” resultó fundamental para recolectar
información precisa y detallada sobre diversos aspectos que influyen en el
funcionamiento escolar. Estas entrevistas permitieron conocer de manera directa
las percepciones de alumnos, maestros, directivos y padres de familia sobre temas
clave como la infraestructura, el equipamiento, la práctica docente, la carga
administrativa, la asistencia escolar, el aprovechamiento académico, el desempeño
de las autoridades educativas y los contextos socioculturales.
Las entrevistas fueron herramientas altamente efectivas para captar opiniones y
experiencias diversas, proporcionando una perspectiva integral del entorno escolar.
Gracias a este enfoque, fue posible identificar fortalezas, como el compromiso de la
comunidad educativa y la disposición del personal docente, así como áreas de
mejora, tales como las condiciones de los baños, la necesidad de infraestructura
inclusiva y la carga administrativa que enfrentan los docentes. La información
recopilada permitirá proponer estrategias de mejora orientadas a fortalecer la
calidad educativa y la participación de la comunidad.
Durante la aplicación de los instrumentos se enfrentaron varias dificultades. Una de
las principales fue la disponibilidad de tiempo de los directivos y docentes, ya que
sus múltiples responsabilidades limitaban su participación. Además, algunos padres
de familia mostraron desinterés o falta de disponibilidad para responder a las
entrevistas, lo cual restringió la representatividad de sus opiniones. Otro desafío fue
la interpretación de algunas respuestas, que en ciertos casos fueron poco claras o
incompletas, lo que dificultó obtener información precisa. Asimismo, en la
recolección de datos sobre aspectos técnicos de infraestructura, se evidenció la falta
de información detallada por parte de algunos actores entrevistados.
Para optimizar la recolección de información en futuros diagnósticos, se recomienda
diversificar los instrumentos de evaluación, complementando las entrevistas con
encuestas estructuradas y observaciones directas. Esto permitirá captar datos más
objetivos y reducir la subjetividad de las respuestas. También es necesario
programar con anticipación las entrevistas para asegurar la participación de todos
los sectores involucrados. Además, sería pertinente capacitar a los aplicadores de
instrumentos en técnicas de entrevista para mejorar la calidad de la información
recolectada. Finalmente, es importante fomentar una mayor sensibilización y
compromiso por parte de padres de familia y docentes, destacando la relevancia de
su participación en estos procesos para la mejora continua de la institución.
En conclusión, el diagnóstico institucional realizado proporcionó una visión integral
de las condiciones actuales de la escuela, identificando tanto sus fortalezas como
sus áreas de oportunidad. A pesar de las dificultades enfrentadas, la información
obtenida será clave para la elaboración de estrategias que impulsen el desarrollo
educativo y la participación activa de la comunidad escolar. Para futuros
diagnósticos, será esencial implementar mejoras en la metodología de recolección
de datos, garantizando así un análisis más completo y efectivo.