Sistemática, taxonomía y domesticación de alpacas y
llamas: nueva evidencia cromosómica y molecular
Systematics, taxonomy and domestication of alpaca and
llama: new chromosomal and molecular evidence
JUAN C. MARÍN1-8*, BEATRIZ ZAPATA2, BENITO A. GONZÁLEZ3, CRISTIAN
BONACIC4, JANE C. WHEELER5, CIARA CASEY6, MICHAEL W. BRUFORD6, R.
EDUARDO PALMA7, ELIE POULIN7-8, M. ANGÉLICA ALLIENDE9 & ÁNGEL E.
SPOTORNO1
1
Laboratorio de Genómica y Biodiversidad, Departamento de Ciencias
Básicas,Facultad de Ciencias, Universidad del Bío-Bío, Casilla 447, Chillan, Chile
2
Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, Universidad de Chile
3
Facultad de Ciencias Forestales, Universidad de Chile
4
Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, Pontificia Universidad Católica de
Chile
5
CONOPA, Coordinadora de Investigación y Desarrollo de Camélidos
Sudamericanos, Lima, Perú
6
Cardiff School of Biosciences, Cardiff University, United Kingdom
7
Departament of Biological Science, University of Lincoln, United Kingdom
8
Centro de Estudios Avanzados de Ecología y Biodiversidad y Departamento de
Ecología, Facultad de Ciencias Biológicas, Pontificia Universidad Católica de Chile
9
Instituto de Ecología y Biodiversidad, Laboratorio de Ecología Molecular,
Departamento de Ciencias Ecológicas, Facultad de Ciencias, Universidad de Chile
10
Laboratorio de Citogenética, INTA, Universidad de Chile
11
Laboratorio de Genómica Evolutiva de Mamíferos, ICBM, Facultad de Medicina,
Universidad de Chile
RESUMEN
Existen cuatro especies de camélidos sudamericanos, dos de ellos silvestres,
guanaco (Lama guanicoe) y vicuña (Vicugna vicugna), y dos formas domésticas,
alpaca (Lama pacos) y llama (Lama glama), cuyo origen ha sido objeto de debate.
En el presente estudio la variación en el patrón de bandas G de los cromosomas de
llamas y alpacas y la secuencia de dos genes mitocondriales han sido usados para
estudiar el origen y la clasificación de llamas y alpacas. Patrones de bandas
cromosómicas similares fueron observados en las cuatro especies de Lamini,
incluso similares a los descritos para camello, Camelus bactrianus. Sin embargo, se
encontraron finas y consistentes diferencias en los brazos cortos del cromosoma 1,
permitiendo separar a camellos, guanacos y llamas, de las de vicuñas y alpacas.
Este patrón fue consistente incluso en un híbrido guanaco x alpaca. Relaciones
equivalentes fueron encontradas en las secuencias completas del gen para
citocromo b, así como en el árbol de expansión mínima de las secuencias parciales
de la región control, agrupando a guanacos con llamas y a vicuñas con alpacas. Los
análisis filogenéticos mostraron a V. vicugna y a L. guanicoe como grupos
recíprocamente monofHéticos. El análisis de las secuencias de ambos genes mostró
dos ciados entre las vicuñas, concordantes con las subespecies reconocidas para
esta especie, pero los resultados obtenidos para guanacos no reflejaron la
existencia de las cuatro subespecies previamente propuestas. El análisis combinado
de variaciones cromosómicas y moleculares demostraron una alta similitud
genética entre alpacas y vicuñas, así como entre llamas y guanacos. Aunque se
revela hibridización direccional, nuestros resultados apoyan fuertemente la
hipótesis de que la llama se deriva de L. guanicoe, y la alpaca de V.
vicugna, apoyando la reclasificación de la alpaca como V. pacos.
Palabras clave: Camelidae, Lama pacos, Vicugna pacos, Lama
glama, cromosomas, citocromo b, d-loop.
ABSTRACT
Four camelid species exist in South America: two wild, the guanaco (Lama
guanicoe) and the vicuña (Vicugna vicugna), and two domestic, the alpaca (Lama
pacos) and the llama (Lama glama). However, the origin of the domestic species
has been a matter of debate. In the present study, variations in chromosome G
banding patterns and in two mitochondrial gene sequences have been used to
study the origin and classification of the llama and alpaca.-Similar patterns in
chromosome G band structure were observed in all four Lamini species, and these
in turn were similar to the bands described for camels, Camelus
bactrianus. However, fine and consistent differences were found in the short arms
of chromosome 1, separating camels, guanacos and llamas from vicuñas and
alpacas. This pattern was consistent even in a hybrid guanaco x alpaca. Equivalent
relationship showed the complete cytochrome b gene sequences, and the minimum
expansion tree of the partial control region sequence, grouping guanaco with llama
and vicuña with alpaca. Phylogenetic analyses showed V. vicugna and L.
guanicoe as monophyletic groups. Analysis of both gene sequences revealed two
clades within vicuña, concordant with the two described subspecies, but the results
for guanaco did not confirm existence of the four previously proposed subspecies.
The combined analysis of chromosomal and molecular variation showed close
genetic similarity between alpacas and vicuñas, as well as between llamas and
guanacos. Although directional hybridization was revealed, our results strongly
support the hypothesis that the llama would have derived from L. guanicoe and the
alpaca from V. vicugna, supporting reciassification as V. pacos.
Key words: Camelidae, Lama pacos, Vicugna pacos, Lama glama, chromosome,
cytochrome b, d-loop.
INTRODUCCIÓN
Los camélidos están actualmente representados en Asia y África, así como en
Sudamérica (Nowack 1991). Esta dicotomía biogeográfica es concordante con la
taxonomía del grupo, pues los representantes de ambas regiones se clasifican en
las tribus Camelini y Lamini, respectivamente. Cuatro especies de camélidos
habitan hoy en Sudamérica, dos de ellas silvestres: el guanaco (Lama
guanicoe Müller 1776) y la vicuña (Vicugna vicugna Molina 1782), mientras que las
formas domésticas corresponden a la llama (Lama glama Linnaeus. 1758) y la
alpaca (Lamapacos Linneaus 1758).
El guanaco es el artiodáctilo silvestre más grande de Sudamérica, con una amplia
distribución en ambientes áridos y semiáridos de Sudamérica, desde el nivel del
mar hasta los 5.200 m de altitud (Wheeler 1991). Cuatro subespecies se reconocen
en L. guanicoe caracterizadas por sutiles diferencias morfológicas distribuidas a uno
y otro lado de los Andes (Wheeler 1995, González et al. 2006), desde la Reserva
Nacional de Calipuy (8o S), en el centro-norte del Perú, hasta la isla Navarino en el
extremo sur de Chile (55° S). De ellos, el taxón más septentrional, L. g.
cacsilensis (Lonnberg 1913) habita el centro y sur del Perú y norte de Chile entre 8
y 20° S; más al sur, L. g. huanacus (Molina 1782) se distribuye en la zona centro
norte de Chile entre 22° y 28° S. Sobre el flanco oriental de la cordillera de los
Andes, L. g. voglii (Krumbiegel 1944) ocurre en el norte de Argentina y el Chaco de
Bolivia y Paraguay entre 21° y 32° S. Finalmente la forma más austral, L. g.
guanicoe (Müller 1776) habita en el rango desde los 32° S hacia el sur, cubriendo
gran parte de la Patagonia de Argentina y Chile, e islas de Tierra del Fuego y
Navarino (Krumbiegel 1944, Franklin 1982, Wheeler 1995).
Por otro lado, dos subespecies se reconocen en vicuñas basadas en caracteres
morfológicos que incluyen diferencias de tamaño, coloración, forma del pelaje y
longitud de los molares. Estas características, junto con su distribución geográfica,
separan a V. v. mensalis (Thomas 1917) de V. v. vicugna (Molina 1782). V. v.
mensalis se distribuye en Perú, Bolivia y Chile entre los 9 y 18° S y se caracteriza
por ser una forma más grácil (45 cm de alzada) de fibra color canela oscura,
presencia de un mechón de fibra larga y blanca en el pecho y menor longitud de la
serie molar (57 mm) si se compara con V. v. Vicugna (Wheeler 1995). Esta última,
en cambio, posee una fibra más clara, mayor alzada (70 cm) y una longitud de la
serie molariforme de 90 mm, cuya distribución incluye Bolivia, Chile y Argentina
entre los 18 y 29° S (Wheeler 1995). Sin embargo, y a pesar de las diferencias
morfológicas y de distribución de ambos taxa, algunos autores no aceptan la
existencia de V. v. mensalis (Osgood 1943, Gilmore 1950).
Cuando en 1758 Linneaus describe por primera vez las dos formas domésticas de
camélidos del Nuevo Mundo como Camelus glama "Camelus peruvianus Glama
dictus" (llama) y Camelus pacos "Camelus peruvianus laniger Pacos dictus", ubicó
estas nuevas especies junto a camellos y dromedarios en el género Camelus. Las
formas silvestres serían luego nombradas Camelus guanicoe y Camelus
vicugna (Wheeler 1995). Tempranamente en 1775, Frisch propuso que las cuatro
especies de camélidos sudamericanos fuesen indexadas en el género Lama. Sin
embargo, no fue sino hasta 1924 que Miller separó la vicuña en el
género Vicugna, sobre la base del crecimiento continuo de incisivos. Sin embargo,
Miller no incluyó incisivos de alpaca en su estudio y por tanto no se percató de la
similitud entre estos y los incisivos de la vicuña. Es debido a esta omisión que desde
entonces ambas formas domésticas y el guanaco comparten el
género Lama (Wheeler 2005). En la actualidad, la Comisión Internacional de
Nomenclatura Zoológica recomienda conservar los nombres de las especies
silvestres de las cuales habrían derivado sus formas domésticas, tal como lo
propusieron Gentry, Clutton-Brock y Groves (Opinión 2027, marzo 2003). Con
excepción de 17 casos (una mariposa, un pez y quince mamíferos), la mayoría de
los progenitores silvestres y sus formas domésticas derivadas, comparten el mismo
nombre. Uno de estos mamíferos sobre los cuales se produce esta excepción es la
alpaca.
Por otra parte, el origen de llamas y alpacas ha sido históricamente material de
controversia (Wheeler 2005) debido principalmente a la alta tasa de hibridización
entre estas formas y a dificultades en la interpretación de los restos
zooarqueológicos (Kadwell et al. 2001). La alpaca ha sido descrita como
descendiente del guanaco, la vicuña y la llama. Evidencia basada en la morfología
dentaria, sin embargo, sostiene que llamas y alpacas se habrían originado a partir
de guanacos y vicuñas, respectivamente (Wheeler 1984). Una tercera hipótesis,
actualmente desacreditada, sostiene que guanacos y vicuñas nunca fueron
sometidos a domesticación, y que tanto alpaca como llama habrían especiado a
partir de una forma ancestral ya extinta (Cabrera 1932). Alternativamente, otros
estudios sustentan la hipótesis que la alpaca sería un híbrido entre llama y vicuña
(Hemmer 1990). En cualquier caso, el parentesco cercano entre llama y guanaco no
ha sido cuestionado.
La morfología de incisivos, características del pelaje, patrones de conducta, así
como análisis moleculares, han contribuido también a la controversia respecto del
origen de las formas domésticas. Al comparar la morfología de incisivos de restos
arqueológicos de la puna peruana, se detectó similitudes entre alpacas y vicuñas, lo
que permitió concluir que las alpacas eran formas domésticas de vicuñas (Wheeler
1984, 1995). Material faunístico de tales sitios indicarían que durante los inicios de
la ocupación humana, 12.000 a 7.500 años atrás, tanto guanacos y vicuñas, como
cérvidos (Hippocamelus antisensis, taruca o huemul del norte), eran cazados
persistentemente en la región (Wheeler 1984, 1995, Wing 1986). En períodos
posteriores (9.000 a 7.000 años), se registra un notorio aumento de restos de
camélidos, y ya desde 6.000 a 5.500 años atrás se detecta el surgimiento de las
primeras alpacas y llamas en asentamientos humanos (Wheeler 1995).
A nivel cromosómico, estudios dirigidos a la determinación del origen de la alpaca
han producido resultados contradictorios. Los camélidos del Viejo y Nuevo Mundo
presentan un cariotipo muy conservado, 2n = 74 (Taylor et al. 1968; Koulischer et
al. 1971), con patrones de bandas G y C aparentemente muy similares (Bunch et al.
1985), siendo capaces de cruzarse y producir descendencia fértil bajo influencia
humana. Algunos intentos por establecer relaciones de parentesco usando métodos
inmunogenéticos (Penedo et al. 1988) han fallado también. Sin embargo, la
comparación de perfiles de hibridización de DNA satélite mostró un patrón
indistinguible entre guanacos y llamas pero diferente del de vicuñas. Un patrón
intermedio entre guanacos y vicuñas habría sido detectado en alpacas (Vidal-Rioja
et al. 1994). Usando la secuencia parcial del gen para citocromo b de formas
domésticas y silvestres de camélidos sudamericanos, Stanley et al. (1994)
demostraron que guanacos y vicuñas son parte de diferentes ciados. En un estudio
más reciente, usando la secuencia parcial del gen para citocromo b (900 pb), Palma
et al. (2001) evaluaron el estatus taxonómico de 3 subespecies de guanaco (Lama
guanicoe guanicoe, L. g. cacsilensis y L. g. huanacus) y ambas subespecies de
vicuñas. Este estudio reforzó la monofilia de L. guanicoe, sin embargo, mostró a V.
vicugna como grupo polifilético, dejando a la llama como el taxón hermano del
guanaco, y la alpaca de la vicuña. También, Kadwell et al. (2001) publicaron los
resultados del análisis de la secuencia parcial del gen citocromo b y de cuatro
microsatélites en una muestra de más de 700 llamas, alpacas, vicuñas y guanacos
a nivel transandino y demostraron que la alpaca es la forma doméstica de la vicuña
y la llama del guanaco. De esta manera, se fortaleció la hipótesis proveniente de
evidencias arqueozoológicas de que la llama podría haber derivado de la
domesticación de una o varias poblaciones de guanaco, y la alpaca de una o varias
poblaciones de vicuñas (Wheeler 1984, 1995). A nivel molecular también,
secuencias parciales del gen para citocromo b del ADNmt (Stanley et al. 1994,
Wheeler et al. 2006) y la disposición de ADN satélite (Vidal-Rioja 1994) han
establecido la ocurrencia de hibridación en el pasado.
Con el objeto de dilucidar las relaciones filogenéticas de los camélidos
sudamericanos, y particularmente el origen de las formas domésticas, analizamos
el patrón de bandeo G cromosómico, las secuencias completa del gen para
citocromo b así como la del Dominio Hipervariable I de la Región Control del ADNmt
en los cuatro taxa. Considerando muestras de más de 50 localidades y de todo el
rango de distribución de guanacos y vicuñas, así como de representantes de las
distintas variedades domésticas de Perú y Chile, entregamos nuevas evidencias
sobre el origen, domesticación y posición taxonómica de llamas y alpacas.
MATERIALES Y MÉTODOS
Análisis cromosómico
Se obtuvo una muestra de 10 mL de sangre periférica con tubos venoject o
vacutainer heparinizados usando agujas estériles desechables 21 G, para cada uno
de los siguientes animales: 22 L. guanicoe guanicoe procedentes de la XII Región
de Magallanes mantenidos en la Estación Experimental de la Pontificia Universidad
Católica de Chile, Región Metropolitana; nueve L. glama, tres procedentes del
criadero La Disputada de Las Condes, RM, dos de la Estación Experimental INIA-
Kampenaike, Magallanes, y cuatro del criadero de la Estación Experimental INIA-
Hidango, VI Región; 10 V. v. mensalis, de las cuales cinco fueron capturadas en el
Salar de Surire, I Región, y cinco del mismo origen, mantenidas en el Jardín
Zoológico del Parque Metropolitano, RM; y 10 L. pacos, tres procedentes de la
Estación Experimental de la Pontificia Universidad Católica de Chile, RM, dos de la
Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad de Chile, Región Metropolitana, dos
del criadero de la Estación Experimental INIA-Hidango, VI Región, y tres
procedentes del criadero La Disputada de Las Condes, Región Metropolitana.
Adicionalmente, se estudió material proveniente de un híbrido guanaco x alpaca
proveniente de un criadero de los alrededores de Vallenar, III Región, cuya madre
fue un guanaco traído desde la cordillera de la zona. Los sobrenadantes de las
muestras de sangre centrifugadas a 800 rpm se sembraron el mismo día en 5 mL
de medio de cultivo RPMI 1640, con L-glutamina, suero bovino fetal y
fitohemaglutinina, cultivados por 72 h, cosechados y tratados según protocolos
estandarizados para bandas G y C (Zapata 1999). Para el conteo cromosómico se
usó un mínimo de 30 placas metafásicas seleccionadas por calidad; los cromosomas
fueron ordenados en orden decreciente de tamaño, medidos en 10 células por
individuo, y sus promedios usados para confeccionar los correspondientes
ideogramas de cada especie. La nomenclatura para bandas G sigue las
recomendaciones formuladas para animales domésticos (Ford et al. 1980).
Análisis moleculares
Un total de 172 muestras de guanacos y 189 de vicuñas fueron obtenidas en
terreno a través de tres métodos alternativos: (i) de ejemplares vivos a través de la
inmovilización química de animales juveniles o adultos con la aplicación de 3,5 a 8
mg kgA de Tiletamine-Zolazepam (modificado de Sarno et al. 1996), o con la
captura masiva de animales adultos ("chaku") aprovechando manejos de esquila de
fibra. De cada animal se extrajo 10 mL de sangre venosa a través de jeringas
vacutainer con EDTA mantenidos a 4 °C; (ii) de animales muertos encontrados en
terreno, extrayendo una muestra de músculo o piel que fue almacenado en etanol
70° a temperatura ambiente; (iii) de fecas frescas de animales individualizados en
terreno, las que fueron mantenidas a temperatura ambiente en etanol absoluto. De
ejemplares domésticos se extrajo 10 mL de sangre a 30 llamas y 32 alpacas
mantenidas en cautiverio en criaderos de Chile y Perú, fueron colectados a través
de jeringas vacutainer con EDTA (Tabla 1).
El ADN genómico de estas muestras, por su distinta naturaleza, fueron extraídos a
través de cuatro métodos: (i) a partir de 10 mL de sangre, usando una modificación
de la técnica de Lahiri & Nurnberger (1991); (ii) desde muestras de piel o pelos se
extrajo ADN usando CHELEX 5 % (Walsh 1991) y proteinasa K; (iii) a partir de
hígado o músculo preservado en alcohol 70°, se obtuvo ADN usando Cloroformo-
fenol y precipitación en Etanol, previo homogeneizado en STE, SDS y proteinasa K
(Medrano et al. 1990); finalmente (iv) a partir de fecas se usó el kit comercial
QIAGEN QIAamp- DNA Stool Mini.
Fragmentos de alrededor de 550 y 1.200 pb. correspondientes a la región control y
citocromo b del ADNmt, respectivamente, fueron amplificados mediante "la
reacción en cadena de la polimerasa" (PCR, Saiki et al. 1985) usando protocolos "ad
hoc" y partidores complementarios a la secuencia de ARNt y dominios conservados
del ADNmt (Tabla 2. Marín 2004). Los fragmentos amplificados fueron purificados
utilizando QIAGEN QIAquick' PCR Purification. La secuenciación de los productos de
PCR se realizó en ambos sentidos, usando servicios de secuenciación automática, y
utilizando como cebadores los mismos partidores utilizados para amplificar el
fragmento.