EXP. N.
º 6103-2007-PHC/TC
LIMA
ELSA VICTORIA
CANCHAYA SÁNCHEZ
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los 2 días del mes de enero de 2008 (vista de la causa: 19-12-2007), la
Primera Sala del Tribunal Constitucional, con la asistencia de los magistrados Landa
Arroyo, Beaumont Callirgos y Eto Cruz, pronuncia la siguiente sentencia
I. ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Elsa Victoria Canchaya Sánchez
contra la sentencia de la Primera Sala Penal de la Corte Superior de Justicia de Junín, de
fojas 101, su fecha 29 de octubre de 2007, que declaró infundada la demanda de hábeas
corpus de autos.
II. ANTECEDENTES
1. Demanda
Con fecha 10 de octubre de 2007, la recurrente interpone demanda de hábeas corpus
contra don Miguel Ángel Arias Alfaro, Juez del Primer Juzgado Penal de Huancayo.
Sostiene que, en virtud del proceso penal seguido en su contra por la presunta comisión
del delito de falsedad genérica, se ha vulnerado su derecho fundamental a la libertad
personal, por cuanto considera que la resolución la cita para la lectura de sentencia
constituye una amenaza cierta e inminente al mencionado derecho.
Asimismo, considera que al no haber actuado el Juez conforme al artículo 161º del
Código de Procedimientos Penales, que señala de forma imperativa que deben ser dos
los peritos designados por el juez penal, se ha violado el principio de legalidad. De igual
modo, alega la lesión de su derecho a la tutela procesal efectiva y al debido proceso,
puesto que, según afirma, no se ha cumplido con dictar una resolución pronta y
oportuna en el proceso. De acuerdo a lo señalado en el Decreto Legislativo N.º 124, se
habría excedido el plazo previsto en esta norma, habida cuenta que, a su entender, han
transcurrido más de tres años sin la expedición de una sentencia en el marco de un
proceso sumario, transgrediéndose de esta forma el principio de razonabilidad.
De otro lado, según la demandante, se violó su derecho a la defensa por cuanto que el
juez demandado denegó al abogado defensor de la recurrente informar oralmente sobre
los hechos materia de denuncia. Finalmente, alega que el proceso penal que se le siguió
se sustenta únicamente en un dictamen pericial, el mismo que, a su juicio, evidencia
contradicciones y conclusiones carentes de claridad, a tal punto que el juez que
inicialmente analizó el caso expidió sentencia absolutoria, la misma que fue apelada y
que culminó con la resolución de la Segunda Sala Penal que declaró la nulidad de la
primera sentencia y dispuso que se designe a dos peritos, además de esclarecer el
contenido del dictamen contradictorio.
No obstante esto último, la recurrente señala que el Juez demandado no ha cumplido
con valorar los informes periciales debidamente emitidos y ratificados por dos peritos
oficiales, sino que otorga absoluta credibilidad al peritaje contradictorio que se basaba
únicamente en la experiencia práctica del perito Roberto Macedo Mayo, ya que
reconoció que la muestra dactilar de la agraviada era no clasificable. Manifiesta que, al
existir tres peritajes contradictorios, el Juez debe ordenar un debate pericial, lo que no se
ha producido hasta la fecha.
2. Investigación sumaria de hábeas corpus
El Juez demandado manifiesta, por su parte, que al citar a la demandante para la lectura
de sentencia únicamente está ejerciendo sus funciones dentro de lo establecido por la
ley. Asimismo, manifiesta que no ha transgredido el principio de legalidad, toda vez
que, como lo reconoce la propia demandante, sí se procedió al nombramiento de dos
peritos que expidieron sus correspondientes dictámenes, además de existir un peritaje de
parte y otro proveniente del Quinto Juzgado Penal.
De otro lado, manifiesta que no se ha producido afectación alguna a los derechos a la
tutela procesal efectiva y debido proceso de la demandante, pues la demora en la
culminación resulta imputable a las impugnaciones e incidencias realizadas por la
demandante. Así también, sostiene que la solicitud de informe oral tendría finalidades
estrictamente dilatorias, ya que en su oportunidad recibió el referido informe oral.
Por su parte, el Procurador Público Ad Hoc en procesos constitucionales a cargo de la
Procuraduría Pública del Poder Judicial se apersona a la instancia y solicita que la
demanda sea declarada improcedente, en la medida que la supuesta no designación de
dos peritos no permite apreciar de manera manifiesta la vulneración o amenaza de
derechos fundamentales; por lo que tratándose de cuestiones de mera legalidad no le
compete resolver a la jurisdicción constitucional.
2. Resolución de primer grado
Con fecha 11 de octubre de 2007, el Cuarto Juzgado Penal de Huancayo declara
infundada la demanda, al considerar que la valoración de medios probatorios como son
las pericias grafotécnicas corresponden a los jueces, quienes con independencia y
autonomía emiten su criterio y motivan sus sentencias. En todo caso existen las
instancias revisoras correspondientes ante las cuales deben presentarse los recursos
impugnatorios correspondientes, no resultando adecuado acudir al proceso
constitucional para dilucidar este tipo de controversias.
3. Resolución de segundo grado
La recurrida confirma la apelada sobre la base de los mismos argumentos de la
resolución de primer grado, incidiendo en la no vulneración del principio de legalidad,
pues la valoración del mérito de los dictámenes periciales son de competencia del juez
penal, mas no así de la jurisdicción constitucional. Asimismo, señala que el Tribunal
Constitucional se ha pronunciado respecto a que el hecho que se cite a una persona para
dar lectura de sentencia no incide negativamente en su libertad personal.
III. FUNDAMENTOS
Precisión del petitorio de la demanda
1. Puede inferirse de la demanda que el petitorio está dirigido a que el Tribunal
Constitucional deje sin efecto la resolución judicial N.º 47, de fecha 26 de setiembre
de 2007 (folio 8), mediante la cual el órgano jurisdiccional dispone citar a la
recurrente a fin de dar lectura a la sentencia correspondiente.
Análisis del caso concreto
2. Uno de los derechos fundamentales que la demandante considera vulnerado es el de
la libertad personal. Según doctrina jurisprudencial de este Tribunal (STC N.º 9640-
2006-PHC/TC, FJ 3) “(…) el hecho que se cite al recurrente para dar lectura de
sentencia, bajo apercibimiento de ser declarado reo contumaz, no incide
negativamente en su libertad; únicamente se le está informando de que el juez que
conoce del proceso emitirá pronunciamiento final, lo que no significa que
necesariamente se vaya a dictar una medida tendiente a restringir la libertad
individual”. En ese sentido, la resolución judicial que cita a la demandante para la
lectura de sentencia no constituye una afectación actual y concreta, ni una amenaza
cierta e inminente al derecho fundamental a la libertad personal de la demandante.
3. En cuanto se refiere a la presunta afectación del principio de legalidad procesal
penal, de autos se advierte que el Juez penal demandado ha admitido no sólo los
dictámenes periciales de dos peritos, tal como señala el Código de Procedimientos
Penales, y que solicita la recurrente, sino que además de ello ha admitido una pericia
de parte. Con tal constatación, la alegada vulneración del principio de legalidad debe
ser desestimada. Sin perjuicio de lo expuesto, debe advertirse que la pretensión de la
demandante está dirigida, en realidad, a que este Colegiado realice una valoración
de los medios probatorios presentados (entiéndase, las pericias grafotécnicas).
4. En esa dirección, podría considerarse que, en dicho extremo, se pretende el ejercicio
de un control previo de la valoración que se efectúe al interior de la jurisdicción
ordinaria de los medios probatorios presentados en el proceso penal. De donde es
preciso recordar (STC N.º 04256-2006-PA/TC, FJ 5) que “(...) prima facie, en sede
constitucional resulta vedado pronunciarse sobre una competencia exclusiva de la
jurisdicción ordinaria, como es la determinación de la responsabilidad del imputado,
la determinación de si una determinada conducta se subsume en un tipo penal o la
valoración de los medios probatorios actuados en un proceso penal (...)”.
5. Por otra parte, con relación a la alegada afectación a la tutela procesal efectiva y al
debido proceso a causa de una supuesta excesiva y desproporcionada demora para la
expedición de una sentencia en el proceso penal que se le sigue a la recurrente; este
Colegiado ha sostenido que el derecho a un plazo razonable no puede ser alegado
cuando la dilación ha sido producida por el propio demandante. Así, como se ha
señalado en la STC 0376-2003-HC/TC (FJ 9), “[e]ntre las conductas que deben ser
merituadas como intencionalmente dirigidas a obstaculizar la celeridad del proceso,
se encuentran la interposición de recursos que, desde su origen y de manera
manifiesta, están condenados a la desestimación, o las constantes y premeditadas
faltas a la verdad que desvíen el adecuado curso de las investigaciones”. El Tribunal
Constitucional advierte que, en el presente caso, la dilación se debe, en gran medida,
a la actuación de la demandante en el proceso penal que se le sigue; por lo que no
cabe que ahora alegue la vulneración del derecho a la tutela procesal efectiva en este
extremo, cuando tal dilación es atribuible a su propia conducta procesal.
6. Con relación a la supuesta vulneración del derecho a la defensa es del caso
mencionar que este debe ser ejercido, como se ha dicho en la STC 0500-2007-
PHC/TC (FJ 3) de manera oportuna; particularmente en lo que se refiere al informe
oral se ha precisado que éste “(…) constituye una herramienta procesal que
coadyuva al efectivo ejercicio del derecho de defensa. Sin embargo, como es
evidente, debe efectuarse en su momento oportuno, a fin de no entorpecer la labor
del órgano jurisdiccional”. En el caso concreto, a folio 43, obra la Constancia de
Informe Oral, la misma que da cuenta que el 22 de mayo del 2007 se realizó con
normalidad el informe oral solicitado por parte del abogado de la demandante.
7. En ese sentido, el Tribunal considera que el derecho de defensa de la demandante,
en el presente caso, ha sido efectivamente ejercido en su oportunidad, ya que el
abogado de esta tuvo ocasión de informar oralmente. La solicitud de un nuevo
informe oral al interior de un proceso sumario, luego de transcurrido el plazo para
ello y sin que quede acreditado, en la solicitud de folio 45, que existan hechos
nuevos; resulta innecesaria e inoportuna, de forma tal que constituye una dilación
del proceso penal instaurado contra la recurrente.
8. Finalmente, en la medida que la protección de la tutela procesal efectiva mediante el
proceso constitucional de hábeas corpus requiere una vinculación o conexión del
mencionado derecho con la libertad individual, en el presente caso tal presupuesto
no se advierte ni como una afectación actual y concreta, menos aún como una
amenaza cierta e inminente. En consecuencia, la presente demanda de hábeas corpus
debe ser desestimada por infundada.
Por los fundamentos expuestos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le
confiere la Constitución Política del Perú
HA RESUELTO
Declarar INFUNDADA la demanda de hábeas corpus.
Publíquese y notifíquese.
SS.
LANDA ARROYO
BEAUMONT CALLIRGOS
ETO CRUZ