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La Ratita Presumida

La historia narra las aventuras de una ratita presumida que, tras recibir una moneda, decide comprarse un lazo rojo para lucirlo. A lo largo de su relato, varios animales le proponen matrimonio, pero ella los rechaza debido a sus ruidos nocturnos. Finalmente, es salvada por un ratoncito enamorado de ella, quien se convierte en su pareja tras demostrar su valentía, y juntos viven felices.

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La Ratita Presumida

La historia narra las aventuras de una ratita presumida que, tras recibir una moneda, decide comprarse un lazo rojo para lucirlo. A lo largo de su relato, varios animales le proponen matrimonio, pero ella los rechaza debido a sus ruidos nocturnos. Finalmente, es salvada por un ratoncito enamorado de ella, quien se convierte en su pareja tras demostrar su valentía, y juntos viven felices.

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U.E.

26 DE JUNIO
PROFESORA: LCDA ALEXANDRA BASURTO
Grado: 7mo “A”

INTEGRANTES

ALAVA MENDOZA ASHLEY CAMILA


ALONZO BAQUE BRITHANY AILYN
LASCANO MONTANERO STIVEN FERNANDO
LOOR MACIAS JORDI JOSUE
PALMA ALVARADO ASHLY GUADALUPE
LA RATITA PRESUMIDA
Había una vez una ratita que era muy presumida y coqueta. Todos los días
limpiaba y barría el portal de su casa. Estaba un día barriendo y vio algo
que brillaba en el suelo y se agacho para ver que era ¡llena de alegría
recogió la moneda¡ y dijo:
Que suerte ¡con esta moneda comprare unos caramelos… pero mejor no,
porque me dolerá la barriga. Podría comprarme unos alfileres… no
tampoco, porque me podría pincharme…mis hermosa manitos ¡Ya sé! Me
compraré un hermoso lacitos rojo.

Y así lo hizo la ratita.

Me lo voy a poner en la colita se me vera muy bonito

La ratita salió al balcón para lucir su nuevo lazo y presumir ante todo el
que pasara por allí.

Entonces apareció por ahí un burro:

Buenos días ratita, qué guapa estás.


- Muchas gracias señor burro

- dijo la ratita con voz presumida

- ¿Te quieres casar conmigo?


- Depende. ¿Cómo harás por las noches?
- ¡Hiooo, hiooo! Hiah, hianh
- Uy no no, con tanto ruido me asustarás
El burro se fue ofendido por sus palabras.
Poco después pasó un gallo, al verla tan guapa se entusiasmó:

- Buenos días ratita. Hoy estás realmente guapa, tanto tiempo hace que no
te veo
¿Te casarías conmigo?
- oh, que amable eres amigo gallo Tal vez. ¿Y por la noche qué ruido
harás?
- ¡Kikirikíiii, kikirikíiiii! - ¡Kikirikíiii, kikirikíiiii!

- dijo el gallo esforzándose por sonar bien-

- ¡Ah no! Con tanto ruido me despertarás., no no contigo no me Cesare,

Entonces e se fue el gallo muy triste….

Frente de la casa de la ratita presumida vivía el Ratoncito que llevaba


mucho tiempo enamorado de ella. Pero Él no se atrevía a confesarle su
amor. Un día decide presentarse.

- ¡Buenos días vecinita ¡¿ cómo está hoy?

La ratita sin hacerle mucho caso le contesto:

- Ah! Eres tú, estoy muy bien gracias.


- todos los días te ves hermosa pero ¡hoy lo estas aún más¡
- te agradezco, pero estoy muy ocupada y no puedo seguir charlando
contigo.

El pobre ratoncito se marchó muy triste y con mucha pena


Al cabo de un rato paso por allí un astuto gato.

Muy buenas tarde hermosa Ratita eres la muchacha más re_ bonita del
barrio
- ¡Oh ¡ qué cosas dice, Don gato, es todo un caballero muchas gracias.
¿Quieres casarte conmigo?
- No sé… ¿y cómo harás por las noches?
¡Miauu, miauu!,

Dijo el gato con un maullido muy dulce

- ¡Claro que sí, contigo me puedo casar! Con ese delicado maullido me
arrullaras ¡

El día antes de la boda el señor gato le dijo a la ratita que quería llevarla de
picnic al bosque.
Mientras el gato preparaba el fuego la ratita cogió la cesta para poner la
mesa.
-La ratita presumida dijo.

¡Pero si la cesta está vacía! Y sólo hay un tenedor y un cuchillo… ¿Dónde


estará la comida?

- ¡A quíií! ¡Tú eres la comida! -

Dijo el gato abalanzándose sobre ella.


Pero afortunadamente el ratoncito, que había sospechado del gato desde el
primer momento, los había seguido hasta el bosque.
Así que al oír esto cogió un palo, le prendió fuego metiéndolo en la
hoguera y se lo acercó a la cola del gato. El gato salió despavorido gritando
y así logró salvar a la ratita.

Gracias ratoncito
- De nada ratita. ¿Te querrás casar ahora conmigo?
- ¿Y por la noche que ruidos harás?
- ¿Yo? Dormir y callar ratita, dormir y callar
Oh, si ¡contigo me he de casar ¡

Y la ratita y el ratoncito se casaron y fueron muy felices.


Colorín Colorado este cuento se ha terminado…

Fin

Valores: humildad, amor, soberbia

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