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Literatura Medieval

El documento aborda la literatura castellana de la Edad Media, centrándose en la poesía lírica y narrativa, así como en la prosa medieval. Se exploran distintos tipos de poesía, como la lírica popular y culta, y se destacan obras significativas como el 'Cantar de Mio Cid' y 'El conde Lucanor'. Además, se menciona la influencia de Alfonso X en la prosa y la importancia de autores como Gonzalo de Berceo y el arcipreste de Hita.

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Literatura Medieval

El documento aborda la literatura castellana de la Edad Media, centrándose en la poesía lírica y narrativa, así como en la prosa medieval. Se exploran distintos tipos de poesía, como la lírica popular y culta, y se destacan obras significativas como el 'Cantar de Mio Cid' y 'El conde Lucanor'. Además, se menciona la influencia de Alfonso X en la prosa y la importancia de autores como Gonzalo de Berceo y el arcipreste de Hita.

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1º BACHILLERATO.

HISTORIA DE LA LITERATURA CASTELLANA


LA LITERATURA DE LA EDAD MEDIA (SS. XII-XIV)

1. La poesía lírica medieval.


Dos tipos de poesía se cultivan a lo largo de la Edad Media:
a) Lírica popular-tradicional: es anónima y colectiva, resultado de un continuo proceso
de reelaboración colectiva. Se transmite oralmente de generación en generación desde
antiguo.
b) Lírica culta: es individual, normalmente de autor conocido y transmisión escrita.

1.1. Lírica popular-tradicional: jarchas, cantigas de amigo y villancicos.


Se supone que el pueblo siempre cantó canciones, cuya melodía muchas veces se ha perdido,
pero cuya letra a veces fue recogida y reelaborada por escrito por autores cultos, lo que ha
permitido conservar una pequeña parte de esta lírica. Distinguimos tres subtipos:
a) Jarchas (aprox. ss. XI-XIII): escritas en mozárabe (lengua romance hablada en Al-
Ándalus). Son poemas de 2-4 versos, que los escritores árabes cultos incorporaron al
final de poemas largos, llamados moaxajas. En las jarchas, una mujer joven manifiesta
sus sentimientos amorosos a diversos confidentes (sobre todo, su madre o hermanas).
Los versos suelen ser irregulares, con rima; mezclan la lengua romance con palabras
árabes. Como en toda la poesía popular, abundan las exclamaciones, interrogaciones,
repeticiones, paralelismos, símbolos...
b) Cantigas de amigo (ss. XII-XIV): escritas en gallego, también suelen presentar a
una joven que habla de amores, tanto a su madre o hermanas como a elementos de la
naturaleza. Usan versos más largos y regulares que en las jarchas, que se van
reiterando con variaciones a lo largo de toda la composición. Además, aparecen
estribillos.
c) Villancicos (s. XV-XVI): escritos en castellano, pueden ser breves canciones de 2-4
versos, o estar más desarrollados: a veces presentan estructura paralelística (como las
cantigas de amigo); otras, se desarrollan como una canción formada por estribillo y
mudanzas. Tratan temas más variados: además del tema amoroso en boca de una
mujer (a veces, también un hombre), aparecen canciones de trabajo, a la naturaleza,
religiosas, etc.

2. La poesía narrativa medieval (I): el mester de juglaría.


Mester de juglaría significa "oficio de juglares". El juglar, individuo de vida errante, recorre
castillos y aldeas; a cambio de algún pago, informa de los acontecimientos de actualidad a un
público ávido de noticias y lo entretiene con dramatizaciones, acrobacias, canciones
acompañadas de instrumentos musicales o relatos diversos.
Aunque podían difundir obras de poetas cultos (los trovadores), el repertorio de los
juglares se considera más bien anónimo y de transmisión oral, por lo que apenas se ha
conservado y, en cualquier caso, debió de sufrir muchos cambios. No todos los juglares estaban
bien considerados: los más apreciados eran los juglares de gesta, que se especializaban en
recitar poemas épicos.

2.1. Los cantares de gesta.


Son las primeras manifestaciones de la épica medieval. El término gesta alude a las hazañas
guerreras protagonizadas por individuos (los héroes) ofrecidos como modelo a la colectividad.
Como en Francia, en la península Ibérica debió de haber numerosos cantares de gesta;
pero el único casi completo es el Cantar de mio Cid. En su mayoría, se escribieron entre los ss.
XII-XIV y pasaron de moda después, aunque parte de ellos se conservó en el romancero viejo o
incluso, puestos en prosa, se incorporaron a obras históricas como narración de hechos "reales".

2.2. El Cantar de Mio Cid.


El Cantar de Mio Cid es nuestro cantar de gesta más antiguo (fines del s. XII-principios del XIII).
Se conserva en un manuscrito del s. XIV que, a su vez, es copia de otro, datado en 1207 y
firmado por un tal Per Abbat (se cree que no es su autor, sino un mero copista de la obra). Se
considera una obra anónima. Se cree que pudo ser obra de un único autor, culto, que recopiló
cantos anteriores sobre el Cid. Este texto, a su vez, pudo haber sido después modificado por
varios juglares diferentes, anónimos, a lo largo de los siglos.
La obra trata sobre un personaje real, histórico: Rodrigo Díaz de Vivar, miembro de la
baja nobleza castellana que vivió en la segunda mitad del s. XI; pero el Cantar mezcla
elementos históricos con otros novelescos. Su tema es la exaltación del Cid, que parte de una
situación inicial deshonrosa (el destierro) pero, con su valor, recupera su honra y alcanza el
máximo encumbramiento social.

Ramón Menéndez Pidal, principal estudioso de la obra, la dividió en tres partes o cantares:
A. Cantar del destierro: acusado injustamente por sus enemigos, el Cid abandona Castilla
por orden del rey; marcha a tierras musulmanas y vence en varias batallas, tras las cuales
envía regalos al rey para obtener su perdón. Esta parte termina tras vencer el Cid al conde
de Barcelona.
B. Cantar de las bodas: el Cid conquista Valencia y, tras reencontrarse allí con su familia, se
celebra (por orden del rey) el casamiento de sus hijas con los infantes de Carrión.
C. Cantar de la afrenta de Corpes: tras ser humillados por cobardes, los infantes de
Carrión mal- tratan y abandonan a sus esposas en el robledal de Corpes (Soria). El Cid
pide justicia ante las cortes; los infantes son derrotados y las hijas del Cid se casan con
los infantes de Navarra y Aragón.

Estilo del Cantar de mio Cid


Los rasgos estilísticos de la obra, comunes a otros cantares de gesta, derivan de su
carácter oral:
 En cuanto a la métrica, no se emplean estrofas, sino tiradas de versos de longitud
variable (de 3 versos a más de 100) que comparten una sola rima, asonante e
irregular. Los versos, de medida variable (de 10 a 20 sílabas cada uno -
anisosilabismo-, aunque predominan los de 16), están divididos en dos hemistiquios
por una fuerte cesura o pausa central.
 En cuanto al estilo:
 para facilitar la memorización, dado su carácter oral se usan abundantes
fórmulas: grupos de palabras que se repiten prácticamente iguales, para reiterar
una idea. Además, abundan las figuras retóricas basadas en la repetición
(anáforas, paralelismos), y las antítesis.
 También depende de su carácter oral el uso de vocativos y de verbos en segunda
persona (el juglar los usa para apelar directamente a su público).
 Por la misma razón, con frecuencia falta el verbo de habla al introducir las
palabras de un personaje (se deducía por la diferente entonación). Y el uso de las
formas verbales resulta un tanto anárquico, para introducir cambios de perspectiva
temporal y animar el relato.
 Característico de la épica es su carácter arcaico (se habla de un tiempo mítico,
que se mira con respeto). El juglar usa formas de hablar y expresiones ya en
desuso en su época. Además, como en la épica grecorromana, se emplea el
epíteto épico: una expresión que siempre acompaña a la mención de
determinados personajes, lugares, etc., para realzarlos (así, el Cid es "el que en
buena hora nació" o "el que en buena hora ciñó espada").

3. La poesía narrativa medieval (II). El mester de clerecía.


El mester de clerecía ("oficio de clérigos") agrupa la obra de un grupo de escritores cultos de los
siglos XIII-XIV que marcan diferencias respecto del mester de juglaría tanto por su intención
(escriben obras didáctico-morales) como por su técnica y estilo:
 Emplean una estrofa característica, la cuaderna vía o tetrástrofo monorrimo: cuatro
versos alejandrinos (divididos en dos hemistiquios por una cesura central: 7+7) con rima
consonante 14A 14A 14A 14A. Esta rima es más difícil y exigente que la de los cantares
de gesta.
 Como prueba de su orgullo de autores, firman sus obras (pero algunas son anónimas).
 Divulgan, en lengua vernácula, temas y obras eruditas que proceden de la tradición
culta del occidente europeo. Hacen ostentación de la cultura libresca que han
adquirido.
 Sus temas son, sobre todo, religiosos o históricos, en cualquier caso, más amplios
que los de la épica.
 Aunque, en general, usan un lenguaje más elevado que el del mester de juglaría,
también copian sus recursos, para acercarse a un público iletrado, ante el que debían
leerse sus obras. Así, pueden aparecer en sus obras refranes, coloquialismos,
apelaciones al público, etc.

3.1. Gonzalo de Berceo.


Es un autor que escribe obras de carácter religioso en el siglo XIII. Es el primer poeta de la
literatura española. Sus obras se clasifican en: hagiográficas, que tratan sobre vidas de santos;
litúrgicas, sobre las ceremonias de culto y, marianas, sobre la Virgen María.
Su obra más significativa es Milagros de Nuestra Señora. Consta de una introducción
alegórica y veinticinco relatos en los que se narran milagros de la Virgen.

3.2. El arcipreste de Hita.


Juan Ruiz, el arcipreste de Hita es el autor de la obra más importante del mester de clerecía en
el siglo XIV: Libro de Buen Amor.
El tema de esta obra es el amor, entendido en su dimensión humana (loco amor) y
divina. Esta obra está constituida por diferentes aventuras amorosas fingidas que protagoniza el
propio autor. Este relato autobiográfico es el núcleo principal de la obra y se insertan:
- Dos episodios alegóricos: la pelea del arcipreste con don Amor y la batalla entre don Carnal y
doña Cuaresma.
- Una paráfrasis del Pamphilus.
- Una serie de cuentos y fábulas con finalidad didáctica.
- Varias composiciones líricas de carácter profano y religioso.
En esta obra no se emplea siempre la cuaderna vía. Y, por último, la intención de la
obra es mostrar la ambigüedad del concepto de amor humano. Unas veces se entiende como un
arte refinado en el que interviene la seducción y otras veces es una pasión desenfrenada. Y, al
mismo tiempo, se podría aludir al amor divino, de ahí la intención moralizadora que se puede
extraer de la obra.

4. La prosa medieval (siglos XIII-XIV)


4.1. Alfonso X.
En la segunda mitad del siglo XIII impulsa la traducción al castellano de muchos libros, árabes,
judíos y latinos en la Escuela de Traductores de Toledo, así como la redacción de importantes
obras históricas, jurídicas y científicas. A fines del s. XIII, el castellano había fijado su ortografía,
se había enriquecido con numerosos cultismos y había flexibilizado su sintaxis hasta convertirse
en un instrumento apto para la creación literaria: de ahí la abundancia de obras en prosa en el s.
XIV.

4.2. Don Juan Manuel.


Es autor de varias obras en prosa, entre las que destaca El conde Lucanor, cumbre de la prosa
del s. XIV. De intención didáctica, incluye enseñanzas graduadas según su dificultad: en la
primera parte del libro, cada moraleja se ilustra con un cuento; después se incluyen máximas
cada vez más abstractas. El libro se dirige a jóvenes nobles: les da consejos prácticos, para
desenvolver- se con astucia y cautela en la vida. Los cincuenta y un cuentos de la primera parte
son lo más conocido. Todos presentan la misma estructura:

 Para resolver un problema, el conde Lucanor pide consejo a su ayo (tutor) Patronio.
 Este, antes de ofrecérselo, le narra un exemplo (cuento), del que extrae su consejo.
 Lucanor pone en práctica el consejo de Patronio, y le va bien.
 Finalmente, don Juan Manuel añade una moraleja en verso que resume la
enseñanza.

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