PRÁCTICA 6. TEXTO.
TRATADO DE UTRECHT
“Artículo 1º: Habrá una paz cristiana y universal y una perpetua y
verdadera amistad entre el Serenísimo y muy Poderoso Príncipe Felipe
V, rey Católico de las Españas, y la Serenísima y Muy Poderosa Princesa
Ana, Reina de la Gran Bretaña, entre sus herederos y sucesores (...)
Artículo 8: Será libre el uso de la navegación y del comercio entre los
súbditos de ambos reinos(...) y para que la navegación y comercio a las
Indias occidentales queden más firmemente y ampliamente asegurados,
se ha convenido y ajustado también por el presente que ni el Rey Católico
ni alguno de sus herederos y sucesores puedan vender, ceder (....) a los
franceses ni a ninguna otra nación tierras, dominios y territorios algunos
de la América española.
Artículo 10: El rey católico, por sí y por sus herederos, y sucesores, cede
por este tratado a la Corona de la Gran Bretaña la plena y entera propiedad
de la ciudad y castillo de
Gibraltar(...)
Artículo 11: El Rey católico (...), cede también a la corona británica toda
la isla de Menorca, traspasándola para siempre todo el derecho y pleno
dominio sobredicha isla (...)
Artículo 12: El rey Católico da y concede a su Majestad británica y a la
compañía de vasallos suyos formada para este fin la facultad para
introducir negros en diversas partes de los dominios de su Majestad
Católica en América(...) Quiso, además de esto, el Rey Católico conceder
a la dicha Compañía otras grandes ventajas, las cuales la más plena y
extensamente se explican en el tratado de marzo de este año presente de
1713; el cual asiento de negros, todas sus cláusulas, condiciones,
inmunidades y privilegios en él contenidos.
Artículo 13: (...)El Rey católico, por su atención a Su majestad Británica,
concede y confirma por el presente a cualesquiera habitadores de
Cataluña, no sólo la amnistía deseada, juntamente con la plena posesión
de todos sus bienes y honras, sino que les da y concede también todos
aquellos privilegios que poseen y gozan los habitadores de las dos
Castillas, que, de todos los pueblos de España, son los más amados del
Rey católico(...).
Tratado de paz entre la Corona de España y la Gran Bret aña.
Firmado en Utrecht el 13 de julio de 1713.
- Identifique la naturaleza del texto, ámbito geográfico y cronología,
así como las ideas principales y las secundarias (puntuación máxima: 1,5
puntos).
- Explique la relación entre el contenido del texto, la situación
política a la que se refiere y las consecuencias territoriales que se derivan
del mismo para la monarquía española (puntuación máxima: 1,5 puntos).
1. Identificación de la naturaleza del texto, ámbito geográfico y cronología, así como
sus ideas principales y aseveraciones
El texto corresponde a un documento diplomático oficial, más específicamente un texto
primario al tratarse de un extracto del Tratado de Utrecht, firmado el 13 de julio de
1713. Su tipología es clara: se trata de un tratado territorial, político y económico,
resultado de las negociaciones internacionales que buscaron poner fin a la Guerra de
Sucesión Española. Este documento es fundamental para entender las transformaciones
geopolíticas de Europa a principios del siglo XVIII.
Desde el ámbito geográfico, el texto refleja la reorganización de territorios en Europa y
América, con impacto directo en el Mediterráneo occidental (Gibraltar y Menorca), el
comercio atlántico y las rutas comerciales coloniales. Cronológicamente, el tratado se
enmarca en el contexto de la paz europea de 1713-1715, que sucedió a décadas de
conflictos dinásticos y coloniales.
Entre las ideas principales y aseveraciones del texto, destacan los siguientes puntos clave:
• En el artículo 10, se formaliza la cesión de Gibraltar a la Corona británica. Se
delimita específicamente que el territorio cedido incluye "la ciudad, el castillo, el
puerto, las defensas y la fortaleza", pero no menciona el istmo. Esto es relevante
porque marca un precedente sobre el cual las tensiones hispano-británicas han
persistido hasta nuestros días. Gibraltar pasa a convertirse en un enclave
estratégico para Gran Bretaña, controlando el acceso al Mediterráneo.
• El artículo 11 menciona la cesión de Menorca, lo que asegura a los británicos un
segundo punto estratégico en el Mediterráneo. Esto refleja la importancia del
control naval en la política exterior británica. Además, esta cesión marcará el
inicio de una disputa intermitente entre España, Gran Bretaña y Francia por su
control a lo largo del siglo XVIII.
• En el artículo 12, se otorgan a Gran Bretaña importantes ventajas económicas,
como el asiento de negros (un monopolio británico sobre el comercio de esclavos
con América durante 30 años) y el Navío de Permiso, una licencia que permitía
introducir productos británicos en América anualmente. Estas concesiones
erosionaron el monopolio comercial español en sus colonias, fomentaron el
contrabando británico y marcaron el inicio de un cambio en el equilibrio
económico mundial hacia el ascenso británico.
• El artículo 13 subraya la renuncia irrevocable de Felipe V y sus herederos a
cualquier derecho al trono de Francia, lo cual fue una condición esencial para
garantizar el equilibrio de poderes entre las principales potencias europeas. De
esta forma, se evitaba la formación de un bloque hegemónico borbónico que
pudiera amenazar a otras naciones.
Por tanto, el texto es un reflejo del nuevo orden internacional que surgió del Tratado de
Utrecht. Su enfoque territorial y económico evidencia cómo los acuerdos buscaban limitar
el poder de España y Francia, mientras consolidaban a Gran Bretaña como una potencia
emergente.
2. Relación entre el contenido del texto, la situación política a la que se refiere y las
consecuencias territoriales, económicas y políticas derivadas para la monarquía
española
El texto se inscribe en el contexto de la Guerra de Sucesión Española (1701-
1713/1715), una contienda de carácter internacional que surgió tras la muerte sin
descendencia del último monarca Habsburgo español, Carlos II. Este vacío sucesorio dio
lugar a una pugna por la Corona de España entre Felipe de Anjou (de la Casa de Borbón,
nieto de Luis XIV de Francia) y el archiduque Carlos de Austria. A nivel europeo, esta
guerra trascendió el ámbito dinástico, pues la posibilidad de que España y Francia
formaran un bloque bajo los Borbones alarmó a varias potencias, especialmente Inglaterra
y las Provincias Unidas, que temían la ruptura del equilibrio de poderes en Europa. Este
sistema, basado en impedir la hegemonía de una única potencia, era clave para preservar
la estabilidad continental.
Los artículos del Tratado de Utrecht expuestos en el texto reflejan el compromiso
alcanzado para finalizar la guerra y configurar un nuevo orden geopolítico. Estos
acuerdos no solo pusieron fin al conflicto, sino que también significaron un cambio
radical en el mapa de Europa, marcando el inicio del declive de España como gran
potencia y consolidando a Gran Bretaña como una potencia emergente.
Consecuencias territoriales para España
La monarquía española sufrió pérdidas territoriales significativas tanto en Europa
como en América, debilitando su influencia internacional:
1. En Europa, España cedió:
a. Gibraltar y Menorca a Gran Bretaña, otorgándole un control estratégico
sobre el acceso al Mediterráneo. Gibraltar, en particular, se convirtió en
un enclave de gran importancia militar y comercial para los británicos,
mientras que Menorca ofrecía un puerto natural ideal para la flota naval
británica.
b. Los Países Bajos españoles, Nápoles, Milán y Cerdeña a Austria. Estos
territorios pasaron a formar parte de los dominios de los Habsburgo,
reforzando su posición en el centro y sur de Europa.
c. Sicilia a la Casa de Saboya, una compensación que marcó el ascenso de
esta dinastía en el escenario político europeo.
2. En América, aunque España conservó su vasto imperio colonial, el tratado
permitió la intromisión económica de Gran Bretaña, debilitando el monopolio
comercial español y fomentando el contrabando en sus territorios americanos.
Estas pérdidas marcaron el fin de la hegemonía española en Europa y el inicio de un
periodo en el que España se convirtió en una potencia de segundo orden, centrada
principalmente en la defensa de sus territorios ultramarinos.
Consecuencias económicas
En el ámbito económico, el tratado fue especialmente perjudicial para España, ya que
implicó importantes concesiones a Gran Bretaña:
1. Asiento de negros: Este acuerdo otorgó a Gran Bretaña el monopolio del
comercio de esclavos con las colonias españolas durante 30 años. Esta actividad,
altamente lucrativa, no solo fortaleció la economía británica, sino que también
abrió las puertas al comercio ilegal de bienes británicos en América.
2. Navío de Permiso: Este derecho permitía a Gran Bretaña introducir anualmente
un barco con hasta 300 toneladas de productos en las colonias españolas. En la
práctica, esto fue aprovechado para incrementar el contrabando británico,
erosionando aún más el monopolio comercial español.
3. Estas concesiones económicas consolidaron a Gran Bretaña como la gran
beneficiada del tratado, sentando las bases de su primer imperio colonial y
desplazando a España como potencia dominante en el comercio transatlántico.
Consecuencias políticas
El tratado tuvo un impacto profundo en la posición política de España en Europa:
1. Reconocimiento de Felipe V: Aunque el tratado reconoció a Felipe V como rey
de España, una victoria para los Borbones, este renunció a cualquier derecho al
trono francés, lo que garantizó que España y Francia no se unieran bajo una misma
corona. Esta cláusula fue esencial para preservar el equilibrio de poderes en
Europa.
2. Declive como potencia internacional: España quedó relegada a un papel
subordinado en el sistema internacional, dependiendo en gran medida de su
alianza con Francia. Esta relación se materializó en los Pactos de Familia,
acuerdos firmados entre los Borbones de ambos países a lo largo del siglo XVIII,
que obligaron a España a participar en conflictos que, en muchos casos, resultaron
perjudiciales para sus intereses.
3. Ascenso de otras potencias: El tratado marcó el ascenso de Gran Bretaña,
Austria y Prusia, consolidando un nuevo sistema de equilibrio basado en la
contraposición de fuerzas entre estas potencias, Francia y España.
En definitiva, el Tratado de Utrecht representó un punto de inflexión en la historia de
España. Las pérdidas territoriales y económicas evidenciaron la decadencia de la
monarquía española, que pasó de ser una de las principales potencias europeas a jugar un
papel secundario en el sistema internacional. Mientras tanto, Gran Bretaña se consolidó
como la gran beneficiada del conflicto, ampliando su influencia territorial y comercial en
Europa, América y el resto del mundo. Este tratado no solo redefinió el mapa político y
económico de la época, sino que también estableció las bases para la hegemonía británica
en los siglos posteriores.