COLECCIÓN
DE NORMAS
DESEGURIDAD
DEL OIEA
Disposición final
de desechos radiactivos
cerca de la superficie
REQUISITOS
Nº WS-R-1
PUBLICACIONES DEL OIEA RELACIONADAS CON
LA SEGURIDAD
NORMAS DE SEGURIDAD DEL OIEA
Con arreglo al artículo III de su Estatuto, el OIEA está autorizado a establecer normas de seguridad
para la protección contra la radiación ionizante y proveer a la aplicación de esas normas en las actividades
nucleares con fines pacíficos.
Las publicaciones relacionadas con las actividades de reglamentación mediante las cuales el OIEA
establece medidas y normas de seguridad se presentan en la Colección de Normas de Seguridad del
OIEA. Esta colección abarca la seguridad nuclear, la seguridad radiológica, la seguridad en el transporte
y la seguridad de los desechos, así como también la seguridad en términos generales (es decir, cuando
comprende dos o más de las cuatro esferas anteriores). Dentro de la Colección de Normas de Seguridad
del OIEA hay tres categorías de documentos. Nociones fundamentales de seguridad, Requisitos de
seguridad y Guías de seguridad.
Las Nociones fundamentales de seguridad (cubierta azul) presentan los objetivos, conceptos y principios
básicos de seguridad y protección en el desarrollo y la aplicación de la energía nuclear con fines
pacíficos.
Los Requisitos de seguridad (cubierta roja) señalan los requisitos que hay que cumplir para garantizar la
seguridad. Estos requisitos, en cuya formulación se emplea generalmente la forma deberá(n) o
expresiones como “habrá que”, “hay que”, “habrá de”, “se deberá” (en inglés “shall”), se rigen por
los objetivos y principios enunciados en las Nociones fundamentales de seguridad.
Las Guías de seguridad (cubierta verde) recomiendan acciones, condiciones o procedimientos para
cumplir con los requisitos de seguridad. En la formulación de las recomendaciones de las Guías de
seguridad se emplea generalmente la forma debería(n) o expresiones como “conviene”, “se reco-
mienda”, es aconsejable” (en inglés “should”) para indicar que es necesario tomar las medidas reco-
mendadas u otras medidas equivalentes para cumplir con los requisitos.
Las Normas de seguridad del OIEA no son jurídicamente vinculantes para los Estados Miembros,
pero éstos pueden adoptarlas a discreción para utilizarlas en sus reglamentos nacionales relacionados con
sus propias actividades. Las Normas son vinculantes para el OIEA en relación con sus propias operacio-
nes y para los Estados en relación con las operaciones en las que el OIEA presta su ayuda.
La información sobre el programa de Normas de seguridad del OIEA (incluidas las ediciones en
idiomas diferentes del inglés) está disponible en el sitio de Internet del OIEA
[Link]/ns/coordinet
o puede obtenerse solicitándola a la Sección de Coordinación de la Seguridad, OIEA, P.O. Box 100,
A-1400, Viena (Austria).
OTRAS PUBLICACIONES RELACIONADAS CON LA SEGURIDAD
Con arreglo a las disposiciones del artículo III y del párrafo C del artículo VIII de su Estatuto, el
OIEA pone a disposición y fomenta el intercambio de información relacionada con las actividades
nucleares pacíficas y sirve de intermediario entre sus Estados Miembros.
Los informes sobre la seguridad y protección en las actividades nucleares se publican en otras
colecciones, particularmente en la Colección de Informes de Seguridad del OIEA con carácter informa-
tivo. En los informes de seguridad se suelen describir prácticas correctas y ofrecer ejemplos prácticos y
métodos detallados que pueden utilizarse para cumplir con los requisitos de seguridad. En estos informes
no se establecen requisitos ni se formulan recomendaciones.
Otras colecciones del OIEA que están a la venta e incluyen publicaciones relacionadas con la
seguridad son la Colección de Informes Técnicos, la Colección de Informes de Evaluaciones
Radiológicas y la Colección INSAG. El OIEA también publica informes sobre accidentes radiológicos y
otras publicaciones especiales de venta al público. Las publicaciones relacionadas con la Seguridad que se
distribuyen en forma gratuita son las de la Colección TECDOC, la Colección de Normas de Seguridad
Provisionales, la Colección de Cursos de Capacitación, la Colección de Servicios del OIEA y la
Colección de Manuales de Informática, así como las que aparecen bajo los títulos de Practical
Radiation Safety Manuals y Practical Radiation Technical Manuals.
DISPOSICIÓN FINAL
DE DESECHOS RADIACTIVOS
CERCA DE LA SUPERFICIE
Los siguientes Estados son Miembros del Organismo Internacional de Energía Atómica:
AFGANISTÁN GEORGIA NUEVA ZELANDIA
ALBANIA GHANA PAÍSES BAJOS
ALEMANIA GRECIA PAKISTÁN
ANGOLA GUATEMALA PANAMÁ
ARABIA SAUDITA HAITÍ PARAGUAY
ARGELIA HONDURAS PERÚ
ARGENTINA HUNGRÍA POLONIA
ARMENIA INDIA PORTUGAL
AUSTRALIA INDONESIA QATAR
AUSTRIA IRÁN, REINO UNIDO DE GRAN
AZERBAIYÁN REPÚBLICA ISLÁMICA DEL BRETAÑA E IRLANDA
BANGLADESH IRAQ DEL NORTE
BELARÚS IRLANDA REPÚBLICA ÁRABE SIRIA
BÉLGICA ISLANDIA REPÚBLICA CENTRO-
BENIN ISLAS MARSHALL AFRICANA
BOLIVIA ISRAEL REPÚBLICA CHECA
BOSNIA Y HERZEGOVINA ITALIA REPÚBLICA DE COREA
BOTSWANA JAMAHIRIYA ÁRABE LIBIA REPÚBLICA DE MOLDOVA
BRASIL JAMAICA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA
BULGARIA JAPÓN DEL CONGO
BURKINA FASO JORDANIA REPÚBLICA DOMINICANA
CAMERÚN KAZAJSTÁN REPÚBLICA UNIDA
CANADÁ KENYA DE TANZANÍA
CHILE KIRGUISTÁN RUMANIA
CHINA KUWAIT SANTA SEDE
CHIPRE LA EX REPÚBLICA
SENEGAL
COLOMBIA YUGOSLAVA DE
SERBIA Y MONTENEGRO
COSTA RICA MACEDONIA
SEYCHELLES
CÔTE D’IVOIRE LETONIA
SIERRA LEONA
CROACIA LÍBANO
SINGAPUR
CUBA LIBERIA
LIECHTENSTEIN SRI LANKA
DINAMARCA
ECUADOR LITUANIA SUDÁFRICA
EGIPTO LUXEMBURGO SUDAN
EL SALVADOR MADAGASCAR SUECIA
EMIRATOS ÁRABES UNIDOS MALASIA SUIZA
ERITREA MALÍ TAILANDIA
ESLOVAQUIA MALTA TAYIKISTÁN
ESLOVENIA MARRUECOS TÚNEZ
ESPAÑA MAURICIO TURQUÍA
ESTADOS UNIDOS MÉXICO UCRANIA
DE AMERICA MÓNACO UGANDA
ESTONIA MONGOLIA URUGUAY
ETIOPÍA MYANMAR UZBEKISTÁN
FEDERACIÓN DE RUSIA NAMIBIA VENEZUELA
FILIPINAS NICARAGUA VIETNAM
FINLANDIA NÍGER YEMEN
FRANCIA NIGERIA ZAMBIA
GABÓN NORUEGA ZIMBABWE
El Estatuto del Organismo fue aprobado el 23 de octubre de 1956 en la Conferencia sobre el
Estatuto del OIEA celebrada en la Sede de las Naciones Unidas (Nueva York); entró en vigor el 29 de
julio de 1957. El Organismo tiene la Sede en Viena. Su principal objetivo es “acelerar y aumentar la
contribución de la energía atómica a la paz, la salud y la prosperidad en el mundo entero’’.
© OIEA, 2004
Para copiar o traducir el material informativo de la presente publicación se deberá solicitar por
escrito el correspondiente permiso al Organismo Internacional de Energía Atómica, Wagramer Strasse 5,
Apartado de Correos 100, A-1400 Viena, Austria.
Impreso por el OIEA en Austria
Junio de 2004
STI/PUB/1073
COLECCIÓN DE NORMAS DE SEGURIDAD No WS-R-1
DISPOSICIÓN FINAL
DE DESECHOS RADIACTIVOS
CERCA DE LA SUPERFICIE
REQUISITOS DE SEGURIDAD
ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA
VIENA, 2004
ESTOS REQUISITOS DE LA COLECCIÓN DE NORMAS DE SEGURIDAD
SE PUBLICAN TAMBIÉN EN FRANCÉS, INGLÉS Y RUSO
DISPOSICIÓN FINAL DE DESECHOS RADIACTIVOS
CERCA DE LA SUPERFICIE
OIEA, VIENA, 2004
STI/PUB/1073
ISBN 92–0–308004–X
ISSN 1020–5837
PRÓLOGO
por Mohamed ElBaradei
Director General
Una de las funciones estatutarias del OIEA es establecer o adoptar normas de
seguridad para proteger, en el desarrollo y la aplicación de la energía nuclear con
fines pacíficos, la salud, la vida y los bienes, y proveer lo necesario para la aplicación
de esas normas a sus propias operaciones, así como a las realizadas con su asistencia
y, a petición de las Partes, a las operaciones que se efectúen en virtud de cualquier
arreglo bilateral o multilateral, o bien, a petición de un Estado, a cualquiera de las
actividades de ese Estado en el campo de la energía nuclear.
Los siguientes órganos asesores supervisan la elaboración de las normas de
seguridad: la Comisión Asesora sobre Normas de Seguridad (ACSS); el Comité
Asesor sobre normas de seguridad nuclear (NUSSAC); el Comité Asesor sobre
normas de seguridad radiológica (RASSAC); el Comité Asesor sobre normas de
seguridad en el transporte (TRANSSAC); y el Comité Asesor sobre normas de
seguridad de los desechos (WASSAC). Los Estados Miembros están ampliamente
representados en estos comités.
Con el fin de asegurar el más amplio consenso internacional posible, las normas
de seguridad se presentan además a todos los Estados Miembros para que formulen
observaciones al respecto antes de aprobarlas la Junta de Gobernadores del OIEA (en
el caso de las Nociones fundamentales de seguridad y los Requisitos de seguridad) o
el Comité de Publicaciones, en nombre del Director General (en el caso de las Guías
de seguridad).
Aunque las normas de seguridad del OIEA no son jurídicamente vinculantes
para los Estados Miembros, éstos pueden adoptarlas, a su discreción, para utilizarlas
en sus reglamentos nacionales respecto de sus propias actividades. Las normas son
de obligado cumplimiento para el OIEA en relación con sus propias operaciones, así
como para los Estados en relación con las operaciones para las que éste preste
asistencia. Todo Estado que desee concertar con el OIEA un acuerdo para recibir su
asistencia en lo concerniente al emplazamiento, diseño, construcción, puesta en
servicio, explotación o clausura de una instalación nuclear, o a cualquier otra
actividad, tendrá que cumplir las partes de las Normas de seguridad
correspondientes a las actividades objeto del acuerdo. Ahora bien, conviene recordar
que, en cualquier trámite de concesión de licencia, la decisión definitiva y la
responsabilidad jurídica incumben a los Estados.
Si bien las mencionadas normas establecen las bases esenciales para la seguridad,
puede ser también necesario incorporar requisitos más detallados, acordes con la
práctica nacional. Además, existirán por lo general aspectos especiales que hayan de ser
dictaminados por expertos atendiendo a las circunstancias particulares de cada caso.
Se menciona cuando procede, pero sin tratarla en detalle, la protección física de
los materiales fisionables y radiactivos y de las centrales nucleares en general; las
obligaciones de los Estados a este respecto deben enfocarse partiendo de la base de
los instrumentos y publicaciones aplicables elaborados bajo los auspicios del OIEA.
Tampoco se consideran explícitamente los aspectos no radiológicos de la seguridad
industrial y la protección del medio ambiente; se reconoce que, en relación con ellos,
los Estados deben cumplir sus compromisos y obligaciones internacionales.
Es posible que algunas instalaciones construidas conforme a directrices
anteriores no satisfagan plenamente los requisitos y recomendaciones prescritos por
las Normas de seguridad del OIEA. Corresponderá a cada Estado decidir la forma de
aplicar tales normas a esas instalaciones.
Se señala a la atención de los Estados el hecho de que las Normas de seguridad
del Organismo, si bien no jurídicamente vinculantes, se establecen con miras a
conseguir que las aplicaciones pacíficas de la energía nuclear y los materiales
radiactivos se realicen de manera que los Estados puedan satisfacer sus obligaciones
derivadas de los principios generalmente aceptados del derecho internacional y de
reglas como las relativas a la protección del medio ambiente. Con arreglo a uno de
esos principios generales, el territorio de un Estado ha de utilizarse de forma que no
se causen daños en otro Estado. Los Estados tienen así una obligación de diligencia y
un criterio de precaución.
Las actividades nucleares civiles desarrolladas bajo la jurisdicción de los
Estados están sujetas, como cualesquiera otras actividades, a las obligaciones que
los Estados suscriben en virtud de convenciones internacionales, además de a los
principios del derecho internacional generalmente aceptados. Se cuenta con que los
Estados adopten en sus sistemas jurídicos nacionales la legislación (incluidas las
regulaciones), así como otras normas y medidas que sean necesarias para cumplir
efectivamente todas sus obligaciones internacionales.
PREFACIO
Los desechos radiactivos se derivan de la producción de energía nucleoeléctrica
y del uso de materiales radiactivos en la industria, la investigación y la medicina.
Hace mucho tiempo que se reconoce la importancia de la gestión segura de los
desechos radiactivos para la protección de la salud humana y del medio ambiente,
esfera en que se ha acumulado considerable experiencia.
El programa de Normas de seguridad para la gestión de desechos radiactivos
(RADWASS) del OIEA está destinado al establecimiento de un conjunto coherente y
completo de principios, normas y recomendaciones para la gestión segura de los
desechos radiactivos y la formulación de las orientaciones necesarias para su
aplicación. Esa tarea se realiza en el marco de la Colección Seguridad del OIEA,
mediante la publicación de un conjunto, intrínsecamente coherente, de documentos que
reflejan un consenso internacional. Las publicaciones RADWASS ofrecerán a los
Estados Miembros una serie completa de documentos internacionalmente acordados
como ayuda para elaborar o para complementar los criterios, normas y prácticas
nacionales.
En la presente publicación de Requisitos de seguridad se enuncian los
requisitos básicos de seguridad relacionados con la disposición final de desechos
radiactivos en repositorios cerca de la superficie. Incluye requisitos para la protección
de la salud humana, para los procedimientos de evaluación necesarios para garantizar
que existe esa seguridad, y requisitos técnicos para la aceptación de desechos y para
el emplazamiento, diseño, construcción, funcionamiento y cierre del repositorio y
para la fase posterior al cierre. Los requisitos se derivan de los principios básicos para
la gestión de desechos radiactivos que se enuncian en la publicación sobre Normas
fundamentales de seguridad titulada Principios para la gestión de desechos
radiactivos (Vol. No 111-F de la Colección Seguridad). Las orientaciones acerca de la
aplicación de los requisitos figuran en diversas Guías de seguridad conexas.
La presente publicación sobre Requisitos de seguridad se ha elaborado en el
marco de una serie de reuniones de consultores y de Comité Técnico, y ha sido revisada
por el Comité Asesor sobre normas de seguridad de los desechos (WASSAC), la
Comisión Asesora sobre Normas de Seguridad (ACSS) y Estados Miembros.
El OIEA desea expresar su gratitud a todas las personas que han colaborado en
la elaboración y revisión de la presente publicación.
RECONOCIMIENTO
EL OIEA desea hacer constar su reconocimiento por las aportaciones de las siguientes
personas a la elaboración de la presente norma de seguridad: K. Bragg, Z. Dlouhy, P. Escalier
des Orres, J.M. Ferat, J. Greeves, C. Izabel, G. Jack, L. Johnson, C.H. Kang, M. Knapp,
Y. Marque, S. Mobbs, I. Porter y N. Rydell.
NOTA EDITORIAL
Cuando se incluye un apéndice debe considerarse que forma parte integrante del
documento y tiene igual validez que el texto principal. En cambio, los anexos, las notas de pie de
página y las bibliografías se incluyen para proporcionar información adicional o para dar
ejemplos prácticos que podrían ser de utilidad para el usuario.
En las Normas de seguridad se emplea el término “deberá(n)” (en inglés “shall”) cuando
se enuncian requisitos, deberes y obligaciones. Se utiliza la forma “debería(n)” o “debe(n)” (en
inglés “should”) para indicar recomendaciones de una opción deseable.
La versión inglesa es la versión autorizada del texto. El presente documento fue traducido
por el Consejo de Seguridad Nuclear de España. El Organismo reconoce con agradecimiento el
apoyo prestado.
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
Antecedentes (1.1–1.4) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
Objetivo (1.5) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
Ámbito de aplicación (1.6–1.7) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
Estructura (1.8) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
2. REQUISITOS PARA LA PROTECCIÓN DE LA SALUD
HUMANA Y EL MEDIO AMBIENTE . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
Consideraciones generales (2.1–2.3) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
Fase operacional (2.4–2.5) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
Fase posterior al cierre (2.6–2.11) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
Protección del medio ambiente (2.12) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
3. EVALUACIÓN DE LA SEGURIDAD Y CUMPLIMIENTO
DE LOS REQUISITOS DE SEGURIDAD . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
Consideraciones generales (3.1–3.7) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
Requisitos para las evaluaciones de seguridad (3.8–3.11) . . . . . . . . . . . . . 8
4. REQUISITOS DE SEGURIDAD TÉCNICOS Y
NORMATIVOS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
Consideraciones generales (4.1–4.2) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
Requisitos específicos para la disposición final cerca
de la superficie (4.3–4.13) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
Producción de desechos radiactivos e interdependencias
de gestión (4.14–4.15) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
5. REQUISITOS PARA LA ACEPTACIÓN DE DESECHOS . . . . . . . . . . . 12
Consideraciones generales (5.1) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
Contenido de radionucleidos y requisitos conexos (5.2–5.5.) . . . . . . . . . . 12
Propiedades físicas, químicas y biológicas (5.6–5.9) . . . . . . . . . . . . . . . . 13
Resistencia al fuego (5.10) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
Configuración e identificación (5.11–5.12) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
6. CARACTERÍSTICAS DE UN EMPLAZAMIENTO ACEPTABLE . . . . 14
Consideraciones generales (6.1–6.2) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
Geología (6.3) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
Hidrogeología (6.4–6.5) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
Geoquímica (6.6) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
Tectónica y sismicidad (6.7) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
Procesos en superficie (6.8–6.9) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
Meteorología y clima (6.10) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
Repercusiones de las actividades humanas (6.11–6.12) . . . . . . . . . . . . . . 16
7. DISEÑO DE INSTALACIONES DE DISPOSICIÓN FINAL (7.1–7.5) . . 16
8. CONSTRUCCIÓN (8.1–8.3) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
9. EXPLOTACIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
Consideraciones generales (9.1–9.4) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
Control de la explotación (9.5–9.7) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
Puesta en servicio (9.8) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
Recepción de desechos (9.9–9.10) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
Colocación de los desechos (9.11) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
Control de emisiones (9.12) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
Preparación para emergencias (9.13) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
Contratación y capacitación del personal (9.14–9.15) . . . . . . . . . . . . . . . . 21
Disposiciones de seguridad (9.16) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
Exámenes (9.17–9.18) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22
10. CIERRE ................................................. 22
Consideraciones generales (10.1–10.3) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22
Proceso de cierre (10.4–10.8) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
11. FASE POSTERIOR AL CIERRE . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
Consideraciones generales (11.1–11.4) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
Controles activos (11.5–11.9) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
Controles pasivos (11.10–11.11) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
12. GARANTÍA DE CALIDAD . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
Consideraciones generales (12.1–12.3) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
Determinación del emplazamiento (12.4) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
Diseño, construcción y explotación (12.5) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
Aceptación de los desechos (12.6–12.8) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
Cierre y fase posterior al cierre (12.9) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
Función del órgano regulador en materia de garantía de
calidad (12.10) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
REFERENCIAS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29
ANEXO: CRITERIOS SOBRE DOSIS Y RIESGOS PARA LA FASE
POSTERIOR AL CIERRE . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31
1. INTRODUCCIÓN
ANTECEDENTES
1.1. Los desechos radiactivos son una fuente de radiaciones ionizantes y, por lo
tanto, representan un riesgo potencial para la salud humana, por lo cual tienen que ser
objeto de una gestión cuidadosa para reducir a niveles aceptables los riesgos conexos.
Los principios de seguridad que han de aplicarse se enuncian en la publicación de
Nociones fundamentales de seguridad del RADWASS, titulada “Principios para la
gestión de desechos radiactivos” [1].
1.2. La presente publicación sobre Requisitos de seguridad se ocupa de la
disposición final de determinados tipos de desechos radiactivos sólidos o
solidificados mediante su emplazamiento cerca de la superficie de la tierra. La
expresión “disposición final cerca de la superficie” abarca una amplia gama de
opciones, entre ellas la disposición final en estructuras construidas en el suelo, la
disposición final en sencillas trincheras de tierra a pocos metros de profundidad, la
disposición final en cúpulas construidas con hormigón y la disposición final en
cavernas rocosas situadas a varias decenas de metros por debajo de la superficie de
la tierra. En cambio, la expresión “disposición final geológica” se suele utilizar para
describir la disposición final de los desechos a profundidades de varios centenares
de metros. Por “disposición final” se entenderá el emplazamiento de los desechos
en instalaciones especificadas y aprobadas, sin intención de recuperarlos más
adelante.
1.3. En general, los desechos idóneos para la disposición final en repositorios
situados cerca de la superficie son los que contienen radionucleidos de período corto
y concentraciones bajas de radionucleidos de período largo [2]. En el caso de los
desechos de este tipo hace varios decenios que algunos países vienen practicando la
disposición final en instalaciones que se hallan cerca de la superficie. La experiencia
ha demostrado que éste es un método realista y práctico para el aislamiento seguro de
esos desechos y para preservar la protección de la salud humana y del medio
ambiente, siempre que se respeten los reglamentos apropiados.
1.4. Por lo que se refiere a la vida útil de un repositorio situado cerca de la superficie
pueden distinguirse tres fases: la fase preoperacional, la fase operacional y la fase
posterior al cierre. La fase preoperacional incluye los estudios necesarios de
emplazamiento y diseño y el período de construcción del repositorio. La fase
operacional incluye el período de funcionamiento del repositorio y su cierre. La fase
posterior al cierre incluye todas las actividades desarrolladas después del cierre del
1
repositorio (por ejemplo, los períodos de control activo o de control pasivo). Las
actividades relacionadas con cada una de estas fases deben desarrollarse en consonancia
con los requisitos de la presente publicación de Requisitos de seguridad y con la
orientación que ofrecen las Guías de seguridad del programa RADWASS [3, 4].
OBJETIVO
1.5. El objetivo de la presente publicación sobre Requisitos de seguridad es
enunciar los requisitos básicos que la experiencia internacional ha demostrado que
son necesarios para la seguridad de los repositorios de desechos radiactivos cerca de
la superficie.
ÁMBITO DE APLICACIÓN
1.6. La presente publicación sobre Requisitos de seguridad se aplica a la disposición
final de desechos radiactivos en forma sólida o solidificada en repositorios situados
cerca de la superficie. Los desechos que se depositan en esos repositorios son
generalmente los desechos cuya actividad se debe principalmente a la presencia de
radionucleidos de período corto y que tienen concentraciones bajas de radionucleidos
de período largo. La presente publicación no trata de la disposición final geológica de
desechos radiactivos, ni de la disposición final de desechos provenientes de las
operaciones de explotación y tratamiento de minerales, ni de los desechos residuales
derivados de las actividades de restauración que permanezcan en el emplazamiento.
1.7. En la presente publicación se enuncian los requisitos de seguridad que han de
seguirse en la planificación de nuevos repositorios situados cerca de la superficie. Se
reconoce que los antiguos o los actuales repositorios de este tipo quizá no cumplan
todos los requisitos de seguridad que se enuncian en ella. Las autoridades nacionales
deberían examinar la seguridad de los repositorios anteriores o en funcionamiento y
decidir si es preciso introducir mejoras a la luz de los requisitos de seguridad que se
exponen en la presente publicación.
ESTRUCTURA
1.8. La presente publicación sobre Requisitos de seguridad se divide en doce
secciones que incluyen los requisitos para la protección de la salud humana y el
medio ambiente (Sección 2); los medios de demostrar que se cumplen los requisitos
de seguridad (Sección 3); un esbozo de la organización y las responsabilidades para
2
cada una de las partes involucradas (Sección 4); una descripción de los requisitos
técnicos de seguridad para cada uno de los principales componentes y actividades, o
sea, para los desechos (Sección 5), para el emplazamiento (Sección 6), para el diseño
y las instalaciones de disposición final (Sección 7), para la construcción (Sección 8),
para el funcionamiento (Sección 9), para el cierre (Sección 10) y para la fase posterior
al cierre (Sección 11), así como los requisitos para la garantía de calidad durante todas
las actividades de disposición final (Sección 12). El Anexo ofrece un breve examen
de algunos factores correspondientes a los criterios de dosis y riesgo.
2. REQUISITOS PARA LA PROTECCIÓN DE
LA SALUD HUMANA Y EL MEDIO AMBIENTE
CONSIDERACIONES GENERALES
2.1. Una gestión responsable de desechos radiactivos requiere la aplicación de
medidas que permitan proteger la salud humana y el medio ambiente de conformidad
con un sistema nacional de protección radiológica que plasme los principios de
reconocimiento internacional más recientes y los requisitos de gestión de desechos
radiactivos y protección radiológica [1, 5–8]. Esos principios y requisitos se aplican
a todas las actividades relacionadas con la disposición final cerca de la superficie en
las que haya o pueda haber exposición a radiaciones. Es preciso prestar particular
atención a la evaluación de las diversas trayectorias a través de las cuales los seres
humanos puedan quedar expuestos a radiaciones durante el funcionamiento de un
repositorio y después de su cierre, así como a la necesidad de cerciorarse de que en
la protección contra esa exposición se cumplen los requisitos establecidos.
2.2. La disposición final de desechos radiactivos en un repositorio situado cerca de
la superficie forma parte de una práctica, según lo definen la Comisión Internacional
de Protección Radiológica (CIPR) y las Normas básicas de seguridad (NBS) [6], y
por lo tanto, las consideraciones relativas a la protección radiológica se rigen por los
conceptos de justificación, optimización y limitación de la dosis. La generación y la
gestión de desechos radiactivos no tienen que justificarse por separado, ya que
normalmente se han tenido en cuenta al justificar el conjunto de prácticas de las que
se derivan los desechos. Los principios de optimización y de limitación de la dosis
son aplicables [1].
2.3. En la fase operacional de un repositorio situado cerca de la superficie, los
requisitos para la protección radiológica y la seguridad de los trabajadores en el
3
repositorio y del público son similares a los que se aplican a otras instalaciones en
funcionamiento en las que se manipulan materiales radiactivos. Ahora bien, como los
repositorios de desechos radiactivos seguirán constituyendo un riesgo potencial para
la salud humana en el futuro, después de su cierre, es preciso observar requisitos de
seguridad especiales para proteger a las generaciones futuras.
FASE OPERACIONAL
2.4. Los requisitos nacionales de protección radiológica deberán tener adecuadamente
en cuenta las NBS [6] y se aplicarán a la fase operacional del repositorio.
2.5. En particular, la protección radiológica de personas que quedan expuestas como
resultado de operaciones en el repositorio de desechos se optimizará y la exposición
de los individuos se mantendrá dentro de los límites de dosis. Durante la fase
operacional de un repositorio se aplicarán los límites de dosis correspondientes a la
exposición ocupacional de trabajadores y del público prescritos en la reglamentación
nacional. En la Adenda II de las NBS [6] se indican valores que han sido respaldados
en el plano internacional por lo que se refiere a esos límites.
FASE POSTERIOR AL CIERRE
2.6. Se establecerán criterios de seguridad radiológica para la fase posterior al
cierre, que revestirán la forma de criterios de dosis o de criterios de riesgo o ambos.
Por riesgo se entiende el producto de la probabilidad de recibir una dosis y la
probabilidad de que la dosis tenga efectos nocivos para la salud. El Anexo contiene
un breve examen de criterios de dosis y de criterios de riesgo. Es posible que el
órgano regulador nacional considere apropiada la utilización de indicadores de
seguridad adicionales.
2.7. En cuanto a los posibles modos de evolución del repositorio durante la fase
posterior al cierre que se estimen probables, el repositorio se diseñará de forma que
las proyecciones de dosis1 o de riesgos para el público no rebasen una fracción
apropiada del límite de dosis, 1 mSv/a, o su equivalente de riesgo. La fracción
apropiada, denominada restricción de dosis o de riesgo, será determinada por el
1 El término “dosis” se refiere a la suma de la dosis efectiva derivada de la exposición
externa en un período determinado y la dosis efectiva comprometida derivada de los radionu-
cleidos que hayan ingresado en el cuerpo en el mismo período.
4
órgano regulador. Recientemente la CIPR recomendó que en este contexto
convendría no rebasar un valor de aproximadamente 0,3 mSv por año [8].
2.8. También se tendrán en cuenta situaciones en las que pueda haber exposición
como resultado de hechos improbables que afecten al repositorio, como por ejemplo,
hechos con escasas probabilidades conexas. El órgano regulador decidirá si los
resultados de hechos improbables deben compararse con una restricción de riesgos o
si debe examinarse por separado la probabilidad de que se produzcan hechos
improbables y la dosis resultante [9].
2.9. Se determinarán dosis o riesgos para su comparación con criterios de seguridad
para la fase posterior al cierre, por referencia al grupo crítico, es decir, al grupo de
personas que se suponga que recibirán la mayor dosis o que correrán el mayor riesgo,
según proceda. Hay que tener en cuenta las exposiciones que puedan producirse en el
futuro y, por lo tanto, el grupo o los grupos críticos se definirán sobre la base de un
análisis de los hechos que puedan afectar al repositorio en cualquier momento (véase
también el párr. 3.10).
2.10. La seguridad a largo plazo de los repositorios situados cerca de la superficie
se conseguirá mediante una combinación de características favorables del
emplazamiento, factores de diseño predeterminados, forma y contenido apropiados
de los desechos, procedimientos de funcionamiento y controles institucionales. La
finalidad del sistema de disposición final consiste, en primer lugar, en aislar los
desechos del medio ambiente accesible; en segundo lugar, en controlar las
emisiones de radionucleidos que llegan al medio ambiente accesible; y, por último,
en mitigar las consecuencias de toda emisión inaceptable en el medio ambiente
accesible. La disposición final cerca de la superficie suele incluir la vigilancia
continua del emplazamiento durante un período después del cierre del repositorio,
y durante este período dicha vigilancia representa un importante factor de
seguridad. En el caso de los repositorios situados en cavernas rocosas que estén a
varias decenas de metros por debajo de la superficie de la tierra, es posible que no
sea preciso recurrir a controles institucionales para conseguir la debida seguridad
en la fase posterior al cierre.
2.11. El aislamiento efectivo y seguro de los desechos depende de la eficacia del
sistema global de disposición final. La participación de cada uno de los diferentes
componentes del sistema en la seguridad del repositorio variará según el concepto
de la disposición final, las condiciones del emplazamiento y el tiempo que
transcurra después del cierre. Por este motivo, los requisitos para la aceptación de
desechos y el diseño de las barreras tecnológicas se determinarán por lo general
para cada emplazamiento y para cada sistema de disposición, y se establecerán
5
sobre la base de una evaluación específica de la seguridad en el emplazamiento.
Otro método puede consistir en establecer requisitos para la aceptación de desechos
y el diseño de barreras sobre una base genérica, y en establecer otros requisitos a
medida que sean necesarios para los repositorios de que se trate.
PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE
2.12. En las Nociones fundamentales de seguridad se señala lo siguiente: “La gestión
de desechos radiactivos deberá efectuarse de tal manera que ofrezca un nivel
aceptable de protección del medio ambiente” [1]. En condiciones normales cabe dar
por sentado que la protección de los seres humanos contra los peligros radiológicos
de los desechos, siempre que se defina de forma apropiada al grupo crítico,
responderá a la necesidad de proteger el medio ambiente [1, 10]. También se tendrán
en cuenta las repercusiones no radiológicas de las actividades de gestión de desechos
radiactivos para el medio ambiente, como la contaminación química o la alteración
de los hábitat naturales.
3. EVALUACIÓN DE LA SEGURIDAD Y CUMPLIMIENTO
DE LOS REQUISITOS DE SEGURIDAD
CONSIDERACIONES GENERALES
3.1. Antes de construir un repositorio, el explotador deberá efectuar una evaluación
amplia y sistemática de la seguridad del repositorio proyectado durante toda su vida
operacional y durante el período posterior al cierre. Esta evaluación de la seguridad
será revisada por el órgano regulador. El órgano regulador no autorizará el
funcionamiento de un repositorio situado cerca de la superficie mientras no haya
comprobado, sobre la base de la evaluación de seguridad y otras informaciones, que
el explotador ha demostrado con razonable seguridad que se cumplirán todos los
criterios de seguridad.
3.2. La evaluación de la seguridad con miras a demostrar que se cumplen los
requisitos de seguridad es un proceso interactivo y es probable que sean necesarias
nuevas evaluaciones de la seguridad en otros momentos de las fases preoperacional,
operacional y posterior al cierre del repositorio, en las que se tendrán en cuenta la
experiencia y los resultados de la vigilancia obtenidos. En la Ref. [4] se proporciona
orientación detallada acerca de la evaluación de seguridad.
6
3.3. La evaluación de seguridad es un procedimiento destinado a evaluar la eficacia
de un sistema de disposición final y, en particular, sus efectos radiológicos
potenciales para la salud humana y el medio ambiente. La evaluación de seguridad de
repositorios situados cerca de la superficie incluye la consideración de los efectos que
se registren durante su operación y en la fase posterior al cierre. Después del cierre
del repositorio pueden registrarse repercusiones radiológicas derivadas de procesos
graduales, como la degradación de las barreras, y de hechos discretos que pueden
afectar al aislamiento de los desechos. Mientras pueda estimarse que los controles
institucionales activos son totalmente eficaces, puede darse por supuesto que las
posibilidades de intrusión humana involuntaria serán insignificantes, aunque dichas
posibilidades pueden aumentar más tarde. La aceptabilidad de un repositorio
dependerá, entre otros factores, de los resultados de las evaluaciones de seguridad,
que deberían proporcionar una base para tener la seguridad razonable de que el
repositorio responderá a los objetivos de diseño y a los criterios de seguridad.
3.4. Una evaluación de seguridad consiste en lo siguiente:
a) una estimación del funcionamiento del sistema en todas las situaciones
seleccionadas;
b) una evaluación del grado de confianza en el funcionamiento previsto;
c) una evaluación global del cumplimiento de los requisitos de seguridad.
3.5. En la fase operacional y en el período posterior al cierre del repositorio
mientras se mantenga la vigilancia, el cumplimiento de los requisitos de seguridad es
fácil de demostrar y, en caso necesario, se pueden adoptar medidas correctoras.
Cuando se establezcan los planos y el diseño del repositorio, deben tenerse en cuenta
también los aspectos de la seguridad durante el período en el que ya no se mantenga
el control institucional activo o se dé por supuesto que no es totalmente eficaz.
Durante ese período, la prueba de la conformidad con los requisitos de seguridad
dependerá de las evaluaciones actuales de la fortaleza y el funcionamiento en el
futuro del sistema de disposición final. Los medios principales para estimar el
funcionamiento del sistema durante ese período son los siguientes:
a) Una evaluación de las situaciones seleccionadas mediante un examen
sistemático de las situaciones, los hechos y los procesos que pueden influir en
la seguridad del repositorio. La evaluación se efectúa mediante la confección
de modelos del comportamiento futuro del sistema del repositorio, su contenido
y el medio ambiente que lo rodea.
b) Un examen de la actuación prevista de las diversas barreras y otros
componentes del sistema de disposición final en esas situaciones, habida cuenta
de la calidad del diseño y la construcción del repositorio.
7
3.6. La confianza en que el sistema de disposición final cumpla los requisitos de
seguridad tiene que basarse en la naturaleza y la calidad del diseño y la construcción
del repositorio, así como en los resultados de la evaluación de seguridad. Hay que
demostrar que el sistema tiene solidez y que puede resistir los efectos de diversos
sucesos y fallos posibles. La solidez del sistema se puede conseguir mediante la
aplicación de buenos principios técnicos y de gestión que tiendan a eliminar o
moderar los efectos de las incertidumbres.
3.7. Como consecuencia de las incertidumbres inherentes a la previsión de hechos
futuros, el recurso a lo prescrito en el párr. 3.5 no puede brindar la seguridad
absoluta de que los criterios de seguridad se cumplirán. Lo más que puede
conseguirse es una seguridad razonable de que el sistema funcionará como se
suponía al diseñarlo y que, por lo tanto, se conseguirá que cumpla los criterios de
seguridad. Una forma probable de conseguir la seguridad razonable de que se
cumplen dichos criterios consiste en utilizar líneas de razonamiento múltiples, es
decir, en suplementar las estimaciones cuantitativas del funcionamiento del
repositorio con otras pruebas cualitativas de que el repositorio proporcionará el
aislamiento previsto de los desechos. Como ejemplos de las pruebas que cabe
considerar en este contexto figuran los resultados de estudios análogos naturales
pertinentes, las pruebas de solidez de diseño y defensa en profundidad, la utilización
de límites o análisis combinados, y los resultados de exámenes efectuados por
homólogos independientes.
REQUISITOS PARA LAS EVALUACIONES DE SEGURIDAD
3.8. Los sucesos y procesos probables e improbables que han de tenerse en cuenta
en las evaluaciones de seguridad serán determinados o aprobados por las autoridades
reguladoras nacionales. Los resultados de la evaluación de seguridad se compararán
con los requisitos de seguridad enunciados en la Sección 2.
3.9. En las evaluaciones de seguridad para la fase posterior al cierre pueden darse
por buenos los controles que vayan a efectuarse durante el período de control
institucional (véase la Sección 11). En tal caso, esos controles, y el período de tiempo
respecto del cual se dará por sentado que son efectivos, se especificarán como
condiciones en la licencia o autorización pertinente (véase la Sección 4).
3.10. Las evaluaciones de las repercusiones de un repositorio situado cerca de la
superficie se basarán en el supuesto de que la biosfera local o regional existente
recibirá el material radiactivo emitido. Como norma general esa evaluación debe
basarse en la conducta y las costumbres humanas actuales.
8
3.11. Las evaluaciones de seguridad habrán de estar bien documentadas de
conformidad con los requisitos nacionales y las recomendaciones internacionales [4].
El explotador actualizará la evaluación de seguridad sobre la base de la experiencia
adquirida, cambios de diseño importantes o nuevas informaciones acerca de la
seguridad que puedan influir en las condiciones de la licencia o autorización vigentes.
La evaluación de seguridad actualizada será revisada por el órgano regulador.
4. REQUISITOS DE SEGURIDAD TÉCNICOS Y
NORMATIVOS
CONSIDERACIONES GENERALES
4.1. El emplazamiento, diseño, construcción, funcionamiento y clausura de nuevos
repositorios situados cerca de la superficie se llevarán a cabo de conformidad con los
requisitos de seguridad enunciados en la presente publicación. Las autoridades
nacionales decidirán hasta qué punto los requisitos de seguridad se aplicarán al
funcionamiento y la clausura de los repositorios situados cerca de la superficie
existentes.
4.2. Se adoptarán medidas apropiadas de seguridad técnicas y normativas para
conseguir que el sistema de disposición final cumpla los requisitos de seguridad
establecidos por las autoridades nacionales. En la Ref. [11] se enuncian las
disposiciones para el establecimiento de un sistema nacional de gestión de desechos
radiactivos. En los párrafos que figuran a continuación se exponen los requisitos
específicos aplicables a la disposición final de desechos radiactivos cerca de la
superficie.
REQUISITOS ESPECÍFICOS PARA LA DISPOSICIÓN FINAL CERCA DE LA
SUPERFICIE
4.3. El gobierno nacional designará a las organizaciones que participen en cada fase
de aplicación del sistema de disposición final cerca de la superficie y que sean
responsables técnica, financiera y legalmente de dichas fases. En particular, el
gobierno nacional designará a la organización u organizaciones que serán
responsables del control posterior al cierre del repositorio, si se necesita dicho
control.
9
4.4. Sobre la base de la política nacional y de las estrategias en materia de
disposición final segura de desechos radiactivos, el órgano regulador publicará y
actualizará las normas, cláusulas, directrices y criterios que se requieran en el proceso
de concesión de licencias para la disposición final cerca de la superficie, así como los
documentos de apoyo necesarios. Por lo que se refiere a la disposición final cerca de
la superficie, el órgano regulador desempeñará todas las funciones pertinentes que se
enuncian en la Ref. [11].
4.5. El explotador de un repositorio situado cerca de la superficie asumirá la
responsabilidad general por su seguridad y llevará a cabo evaluaciones de seguridad y
las actividades necesarias para el emplazamiento, diseño, construcción, funcionamiento
y cierre, así como todas las medidas que se requieran en la fase posterior al cierre, en
cumplimiento de los requisitos de seguridad y del marco jurídico nacional. El
explotador impondrá los requisitos de aceptación necesarios para los desechos que
hayan de recibirse de entidades que produzcan desechos (o de los propietarios de los
desechos, si no son dichas entidades), incluidos los explotadores de las instalaciones
asociadas encargadas de la gestión de desechos radiactivos previa a la disposición final.
El explotador llevará a cabo, o encargará que se lleve a cabo, la labor de investigación
y desarrollo que sea necesaria para garantizar la seguridad del repositorio.
4.6. Para comprobar que se cumplen los requisitos de garantía de calidad, en
particular los referentes a los requisitos de aceptación de desechos, el explotador del
repositorio de desechos efectuará siempre que sea posible un examen periódico de los
procedimientos que apliquen las entidades que producen los desechos. El órgano
regulador verificará si esos procedimientos son eficaces para asegurar el
cumplimiento de los requisitos.
4.7. En caso de funcionamiento defectuoso del sistema de disposición final o de
error de diseño que pueda poner en riesgo la seguridad del repositorio, el explotador
informará de ello al órgano regulador en momento oportuno y, de ser necesario,
iniciará la adopción de medidas correctoras.
4.8. Para comprobar que la gestión del repositorio es segura, el explotador, antes de
iniciar la disposición final, verificará que son adecuadas las disposiciones financieras
para todas las fases de las actividades de disposición final, incluido el control
institucional posterior al cierre, si resultase necesario. Dichas disposiciones se
comprobarán regularmente durante la vida operacional del repositorio y, de ser
necesario, se ajustarán.
4.9. El explotador llevará los registros que especifique el órgano regulador. Si la
responsabilidad de un repositorio se traslada a otra entidad, el explotador anterior
10
proporcionará al nuevo explotador toda la información pertinente que se necesite para
seguir satisfactoriamente las operaciones y para finalizar las medidas posteriores al
cierre que se hayan podido adoptar. El nuevo explotador examinará la información
pertinente y obtendrá la aprobación apropiada del órgano regulador para asumir la
responsabilidad del repositorio.
4.10. De conformidad con los requisitos aplicables del órgano regulador, el
explotador presentará o facilitará documentos que describan los aspectos de
seguridad del repositorio.
4.11. La entidad que produce los desechos velará por que los bultos de desechos
estén identificados y cumplan los requisitos especificados por el órgano regulador y
por el explotador del repositorio situado cerca de la superficie.
4.12. La entidad que produce los desechos asegurará y certificará que la entrega de
los bultos de desechos al explotador se hace de manera y forma que se cumplan las
especificaciones facilitadas por el explotador, los requisitos del órgano regulador, y
los requisitos de transporte aplicables [12].
4.13. La entidad que produce los desechos proporcionará todas las informaciones que
necesite el explotador, debidamente documentadas, sea entregándolas al mismo
tiempo que los desechos, sea de cualquier otra forma apropiada que se pueda acordar.
PRODUCCIÓN DE DESECHOS RADIACTIVOS E INTERDEPENDENCIAS DE
GESTIÓN
4.14. Las medidas básicas para la gestión de desechos desde la generación de los
desechos hasta su disposición final (como por ejemplo, el tratamiento previo, el
tratamiento, el almacenamiento y el acondicionamiento) son interdependientes. Las
decisiones relativas a cualquiera de las fases de la gestión de desechos radiactivos se
adoptarán teniendo debidamente en cuenta las repercusiones y/o las necesidades de
las demás medidas vinculadas con la disposición final segura.
4.15. Para aplicar los requisitos antes mencionados, la coordinación de actividades,
incluido el intercambio de información, entre las entidades que producen los
desechos, el explotador del repositorio y el órgano regulador se establecerán de
conformidad con las normas nacionales. Esto se aplica en particular al intercambio y
examen de documentos como, por ejemplo, los referentes a los criterios fijados por el
órgano regulador y las especificaciones establecidas por el explotador, así como los
documentos técnicos facilitados por la entidad que produce los desechos. La
11
experiencia anterior y la nueva situación en la esfera de la gestión y disposición final
de desechos se tendrán en cuenta en reglamentos y prácticas continuas.
5. REQUISITOS PARA LA ACEPTACIÓN DE DESECHOS
CONSIDERACIONES GENERALES
5.1. Las condiciones para la aceptación de desechos para la disposición final en el
repositorio se especificarán. Esos requisitos serán especificados a título genérico por
el órgano regulador o elaborados por el explotador en función de estudios genéricos
o de evaluaciones de la seguridad de emplazamientos concretos, teniendo
debidamente en cuenta los criterios radiológicos apropiados, las condiciones de
funcionamiento, la duración prevista de los controles institucionales activos y las
características requeridas de los sistemas naturales y artificiales. Si los requisitos de
aceptación de desechos los confecciona el explotador, dichos requisitos serán
revisados y aprobados por el órgano regulador. Los requisitos establecidos deberán
ser cumplidos por los que produzcan los desechos o los consignen al repositorio. A
continuación se indican características importantes de los requisitos de aceptación de
desechos.
CONTENIDO DE RADIONUCLEIDOS Y REQUISITOS CONEXOS
5.2. De ser necesario, se fijarán límites autorizados para los inventarios de
radionucleidos y/o las concentraciones de cada uno de los bultos de desechos y del
repositorio en su conjunto. Los límites autorizados serán determinados con métodos
apropiados de evaluación de la seguridad [4, 13].
5.3. El tipo, las características y el contenido de radionucleidos de los bultos de
desechos se determinarán con la precisión necesaria para obtener una seguridad
razonable del cumplimiento de los límites autorizados y se documentarán en
consecuencia. Los métodos para determinar la actividad de los radionucleidos
presentes en las formas de desechos serán aprobados por las autoridades
nacionales.
5.4. Las tasas de dosis externa y de contaminación en la superficie de los bultos de
desechos (o en cualquier embalaje suplementario utilizado durante el transporte)
cumplirán los requisitos de transporte [12] y todos los demás valores derivados en
12
relación con la protección radiológica de los trabajadores en el repositorio de
desechos (véanse también los párrs. 4.12 y 5.11).
5.5. Los desechos de gran volumen o a granel, como, por ejemplo, el suelo
contaminado o los cascotes de demolición, pueden ser objeto en ocasiones de
disposición final sin necesidad de embalarlos. De seguirse esta práctica se respetarán
los requisitos nacionales en materia de seguridad.
PROPIEDADES FÍSICAS, QUÍMICAS Y BIOLÓGICAS
5.6. Los bultos de desechos se diseñarán y construirán de forma que tengan
suficiente fortaleza mecánica para resistir las cargas previstas en el repositorio
situado cerca de la superficie, y que puedan resistir también, sin daños inaceptables,
cualquier accidente que pueda preverse razonablemente en el marco de la fase
operacional.
5.7. Dentro de los desechos pueden desarrollarse procesos químicos, biológicos o
radiolíticos que den lugar a la generación de gases y/o de calor, corrosión (con la
acumulación de productos de degradación peligrosos) y el abombamiento de
materiales, según el contenido de los desechos. Se fijarán requisitos para que dichos
procesos y productos no perjudiquen de forma inaceptable la seguridad y las
características de contención del bulto de desechos o de las barreras circundantes. Las
características físicas y químicas de los materiales contenidos en los bultos de
desechos se documentarán debidamente para que esos aspectos se tengan
debidamente en cuenta en las evaluaciones de seguridad.
5.8. Se limitará la cantidad de líquidos libres contenidos en los bultos de desechos.
Los desechos o formas de desechos no tienen que estar completamente secos, pero la
humedad que puedan contener no rebasará niveles que puedan perjudicar el
aislamiento de los desechos radiactivos del repositorio.
5.9. La disposición final de materiales que puedan plantear riesgos químicos o
biológicos se hará respetando las normas aplicables, y sus propiedades se tendrán
debidamente en cuenta en los análisis de seguridad.
RESISTENCIA AL FUEGO
5.10. Se establecerán requisitos de aceptación de desechos que tengan en cuenta la
combustibilidad, las propiedades pirofóricas y otras propiedades de los bultos de
13
desechos que reduzcan las consecuencias potenciales del fuego y moderen las
posibilidades de que el fuego se propague entre bultos de desechos.
CONFIGURACIÓN E IDENTIFICACIÓN
5.11. Los bultos de desechos serán compatibles con el equipo de manipulación,
transporte y colocación y cumplirán los requisitos de transporte aplicables [12]
(véanse también los párrs. 4.12 y 5.4).
5.12. La identificación de los bultos es necesaria para garantizar la seguridad en la
manipulación, la colocación, la contabilidad, el control de la actividad y la
certificación del cumplimiento de las especificaciones prescritas. Por esas razones,
los bultos de desechos que van a depositarse en un repositorio situado cerca de la
superficie irán marcados con una identificación adecuada que sea diferente en cada
bulto.
6. CARACTERÍSTICAS DE UN EMPLAZAMIENTO
ACEPTABLE
CONSIDERACIONES GENERALES
6.1. El sistema de disposición final de desechos deberá asegurar el aislamiento de
los desechos y la limitación de las emisiones de radionucleidos que sean
indispensables para conseguir que los efectos potenciales de la disposición final
respecto de los seres humanos y del medio ambiente no rebasen límites aceptables y
que el objetivo global de seguridad (Sección 2) se cumpla, teniendo en cuenta las
características de los desechos, los controles institucionales, las barreras artificiales y
las barreras naturales del emplazamiento.
6.2. Las características del emplazamiento se tendrán en cuenta en la evaluación de
seguridad y en el diseño del repositorio. Al determinar las características del
emplazamiento que son importantes para la evaluación del diseño y la seguridad, se
tendrán en cuenta por lo menos los siguientes factores: geología, hidrogeología,
geoquímica, tectónica y sismicidad, procesos superficiales, meteorología, clima y
repercusiones de las actividades humanas [3].
14
GEOLOGÍA
6.3. El emplazamiento seleccionado deberá hallarse en una zona de características
geológicas que permitan cumplir los requisitos de la Sección 2 y del párr. 6.1 y que
contribuyan a la estabilidad del sistema de disposición final.
HIDROGEOLOGÍA
6.4. Entre los factores favorables para la selección de un emplazamiento figuran las
características que restringen el paso de radionucleidos desde el emplazamiento hasta
el medio ambiente accesible.
6.5. El repositorio estará situado de forma que se evite toda contaminación
radiactiva inaceptable de los recursos hídricos subterráneos, teniendo en cuenta el
diseño del repositorio y la utilización de los recursos que se haga actualmente y que
posiblemente se haga en el futuro.
GEOQUÍMICA
6.6. Las características geoquímicas de los recursos hídricos subterráneos y de los
medios geológicos del emplazamiento se tendrán en cuenta desde el punto de vista de
su contribución potencial a la limitación de la migración de radionucleidos desde el
repositorio. Asimismo, no deben perjudicar la longevidad de las barreras artificiales.
TECTÓNICA Y SISMICIDAD
6.7. Las características tectónicas y sísmicas del emplazamiento y, cuando
corresponda, de la región, serán tales que situaciones y procesos tectónicos
importantes como la formación de fallas y la actividad sísmica o volcánica sean
factores que no se prevea que se produzcan con una intensidad que pueda perjudicar
la indispensable capacidad de aislamiento del repositorio.
PROCESOS EN SUPERFICIE
6.8. La frecuencia e intensidad de los procesos que influyen en la estabilidad de la
configuración del terreno, como las inundaciones, la erosión, los corrimientos de
tierras o la acción de los agentes atmosféricos, no deberán alcanzar valores que
15
influyan de forma significativa en la capacidad de aislamiento de los desechos
radiactivos del sistema de disposición final.
6.9. En el caso de las instalaciones de disposición final en la superficie terrestre o
sobre ella, el emplazamiento deberá tener un buen drenaje y poseer características topo-
gráficas e hidrológicas que ofrezcan pocas posibilidades de inundación. Las conse-
cuencias de depósitos de aguas superficiales existentes o proyectados y toda
modificación prevista del drenaje de las aguas superficiales que pueda influir en las
corrientes de aguas subterráneas de las proximidades del repositorio se evaluarán en
relación con el período requerido que haya indicado o aprobado el órgano regulador.
METEOROLOGÍA Y CLIMA
6.10. Las características climáticas del emplazamiento, en particular las precipi-
taciones y la evaporación, así como los efectos potenciales de las condiciones
meteorológicas extremas previstas, se evaluarán para determinar sus repercusiones en
el diseño del repositorio y en la corriente de agua proveniente del entorno del
repositorio. Se deberá tener en consideración cualquier efecto debido a posibles
cambios climáticos durante la fase posterior al cierre.
REPERCUSIONES DE LAS ACTIVIDADES HUMANAS
6.11. El emplazamiento de disposición final estará situado de forma que quepa
esperar razonablemente que las actividades que vayan a tener lugar en el
emplazamiento o cerca del emplazamiento no perjudiquen la capacidad de
aislamiento del repositorio. En particular, se tendrá debidamente en cuenta el
potencial de recursos y de desarrollo del emplazamiento y su entorno inmediato.
6.12. Se construirán y mantendrán buenas rutas de acceso que permitan el transporte
de los desechos hasta el emplazamiento. La utilización y propiedad del terreno se
examinarán en relación con el desarrollo previsible y la planificación regional de la
zona de que se trate.
7. DISEÑO DE INSTALACIONES DE DISPOSICIÓN FINAL
7.1. Se diseñará el repositorio de forma que brinde un aislamiento adecuado de los
desechos de disposición final durante el período requerido, teniendo en cuenta las
16
características de los desechos, las características del emplazamiento y los requisitos
de seguridad aplicables al repositorio.
7.2. El diseño del repositorio deberá reducir al mínimo la necesidad de una labor
activa de mantenimiento después de la clausura del emplazamiento, y complementará
las características naturales del emplazamiento para reducir toda repercusión
ambiental. En el diseño se tendrán en cuenta los requisitos operacionales, el plan de
cierre (véase el párr. 10.2) y otros factores que contribuyan al aislamiento de los
desechos y a la estabilidad del repositorio, como por ejemplo la protección de los
desechos contra sucesos externos.
7.3. Las instalaciones de disposición final cerca de la superficie pueden incluir
barreras artificiales que, junto con el entorno del emplazamiento y sus alrededores,
aíslen a los desechos de los seres humanos y del medio ambiente. Las barreras
comprenden el embalaje de los desechos y otros elementos fabricados por el
hombre como cúpulas, tapas, revestimientos, lechadas y rellenos, cuya finalidad es
evitar o retrasar la migración de los radionucleidos desde el repositorio hasta el
entorno.
7.4. Aunque la disposición final se define usualmente como la colocación de
desechos en un lugar aprobado sin intención de volver a recuperarlos, hay
jurisdicciones que pueden exigir que se puedan recuperar los desechos almacenados
en un repositorio. Si la capacidad de recuperar desechos es un requisito del diseño,
habrá que considerarlo en el proceso de diseño de forma que no comprometa la
capacidad de explotación a largo plazo del repositorio.
7.5. El diseño de un repositorio cerca de la superficie deberá permitir la realización
de un programa de vigilancia para comprobar la capacidad de contención del sistema
de disposición final durante la explotación y, en caso necesario, después del cierre del
repositorio. Las medidas de vigilancia no comprometerán el funcionamiento a largo
plazo del sistema de disposición final.
8. CONSTRUCCIÓN
8.1. La construcción de un repositorio cerca de la superficie incluye las siguientes
actividades: preparación del emplazamiento, levantamiento de edificios y estructuras,
excavación inicial y construcción de trincheras o de módulos de disposición final de
desechos y redes de drenaje, excavación de cavidades rocosas, construcciones
subterráneas e instalación de sistemas de vigilancia.
17
8.2. Las obras de construcción sólo comenzarán cuando se cuente con la debida
autorización del órgano regulador. Esto significa generalmente que no comenzarán
hasta que no haya sido aprobado el diseño detallado, se hayan completado los
procedimientos de licencia necesarios y se haya establecido un programa apropiado
de garantía de calidad. La construcción puede continuar durante la fase operacional
para facilitar espacio adicional de disposición final para los desechos que se reciban.
Todas las modificaciones que sea necesario introducir en el diseño del repositorio
durante la construcción requerirán la aprobación del órgano regulador.
8.3. Parte de los trabajos de construcción están relacionados con los factores de
seguridad. Esto se indicará en el diseño detallado, que especificará debidamente los
materiales, las tecnologías y los métodos de control. Si los trabajos de construcción
prosiguen durante la fase operacional, deberán adoptarse medidas para preservar la
integridad de la parte operacional del repositorio.
9. EXPLOTACIÓN
CONSIDERACIONES GENERALES
9.1. La explotación de un repositorio situado cerca de la superficie incluye la puesta
en servicio, la recepción de los desechos, la colocación de los desechos, los aspectos
técnicos, y todas las labores conexas, que pueden incluir el almacenamiento
provisional o el acondicionamiento final de los desechos de conformidad con los
factores de diseño y las condiciones fijadas en las licencias o autorizaciones
concedidas por el órgano regulador. No comenzará la explotación mientras el órgano
regulador no haya concedido la autorización necesaria.
9.2. Se aplicarán principios técnicos y de gestión reconocidos para conseguir que la
explotación se haga en condiciones de seguridad. En particular, durante la puesta en
servicio y durante la recepción y la colocación de los desechos se mantendrá un
control adecuado. Se contratará a personal debidamente calificado y capacitado y se
prescribirán medidas eficaces en materia de seguridad.
9.3. El órgano regulador facilitará la orientación necesaria para establecer un
programa de vigilancia ambiental, que incluya la vigilancia de emisiones y de la
exposición externa, y que evalúe las repercusiones ambientales de las operaciones. Se
cerciorará por inspección del emplazamiento de que las operaciones se efectúan de
conformidad con los procedimientos establecidos que se especifiquen o mencionen en
la licencia o autorización pertinentes y en los reglamentos vigentes.
18
9.4. El explotador llevará registros de la información durante la fase operacional del
repositorio para su uso en la explotación del repositorio o en cualquiera de las fases
ulteriores. La información esencial se almacenará según exija el órgano regulador.
Esa información abarcará, como mínimo, la identificación de los contenedores, el
lugar en que se colocaron los bultos de desechos, el contenido de radionucleidos, las
principales características de los desechos y la identidad del consignatario y del
originador de los desechos. Se tendrá en cuenta la forma de registro necesaria para
que en los casos en que sea preciso, se consiga la información apropiada sin pérdida
ni interrupción.
CONTROL DE LA EXPLOTACIÓN
9.5. El explotador elaborará un conjunto de normas, que incorpore límites y
condiciones, para asegurar que el repositorio funcione en condiciones de seguridad y
en cumplimiento de la reglamentación nacional. En esas normas se consignará lo
siguiente:
a) Criterios de protección para los trabajadores expuestos ocupacionalmente y el
público en condiciones de explotación normal y en caso de accidente;
b) Supuestos limitantes utilizados en la evaluación de seguridad;
c) Requisitos reglamentarios para la explotación.
9.6. Las operaciones se llevarán a cabo de conformidad con procedimientos escritos
e instrucciones encaminadas a garantizar que se observen los límites y las
condiciones de las operaciones. El explotador velará por que esos procedimientos y
esas instrucciones sean aplicados cuidadosa y adecuadamente por los trabajadores.
De esta forma se conseguirá que se preste la debida atención a la seguridad,
especialmente durante las modificaciones del equipo o de los procedimientos de
explotación.
9.7. El explotador establecerá procedimientos para cumplir las medidas prescritas
en caso de:
a) Situaciones de emergencia o no ordinarias;
b) Recepción de desechos que se descubra que no responden a los requisitos
establecidos para la aceptación de los desechos.
En los procedimientos se especificará en qué casos debe informarse al órgano
regulador.
19
PUESTA EN SERVICIO
9.8. Antes de la operación de disposición final ordinaria, el explotador llevará a
cabo un programa de comprobación de la puesta en servicio para cerciorarse de que
el repositorio y el equipo instalado funcionan según lo especificado en el diseño
aprobado.
RECEPCIÓN DE DESECHOS
9.9. El explotador comprobará que sólo se aceptan para su disposición final
desechos que cumplan los requisitos para la aceptación de desechos que haya
establecido el explotador y haya aprobado el órgano regulador.
9.10. Las entidades que produzcan los desechos pondrán a disposición del explotador
del repositorio, por un medio que se convenga, información que demuestre que cada
envío de desechos ha sido aceptado o puede ser aceptado por cumplir los requisitos
estipulados para la aceptación de desechos. Se incluirán todas las informaciones
necesarias para adoptar decisiones operacionales sobre los medios apropiados de
manipulación de los desechos en el repositorio. La entidad que produzca los desechos
proporcionará con cada envío de desechos la documentación que requieran el
explotador o el órgano regulador.
COLOCACIÓN DE LOS DESECHOS
9.11. Los desechos se colocarán de conformidad con las condiciones y los límites
establecidos, según las instrucciones y los procedimientos de explotación y en
consonancia con el concepto de diseño del repositorio.
CONTROL DE EMISIONES
9.12. El explotador será responsable de aplicar y mantener la debida vigilancia para
medir las emisiones radiactivas durante la explotación del repositorio, y adoptará las
medidas que sean necesarias para lograr que se cumplan los requisitos fijados por las
autoridades nacionales. Se tendrán debidamente en cuenta las orientaciones sobre el
control de emisiones que figuran en la Ref. [6].
20
PREPARACIÓN PARA EMERGENCIAS
9.13. El explotador elaborará planes adecuados de emergencia para el repositorio y,
de ser necesario, también para fuera del repositorio. Esos planes de emergencia se
comprobarán a intervalos apropiados de conformidad con la reglamentación nacional.
CONTRATACIÓN Y CAPACITACIÓN DEL PERSONAL
9.14. El explotador definirá y analizará las actividades y tareas que han de efectuarse
para la explotación segura del repositorio. El explotador establecerá una estructura
normativa y delimitará claramente las responsabilidades y facultades del personal. Se
determinará el número apropiado de empleados y su calificación y experiencia
necesarias para todos los puestos de trabajo de la organización. El explotador velará
por que el personal contratado tenga los conocimientos especializados adecuados y se
ocupará también de que el nivel de esos conocimientos especializados sea coherente
en toda la gama de disciplinas necesarias.
9.15. Se establecerá un programa de capacitación para que el personal que participe
en todos los niveles de explotación del repositorio posea la competencia necesaria. En
el programa de capacitación se determinarán las actividades de importancia para la
seguridad, se dispondrá lo necesario para la adquisición de los conocimientos y la
experiencia práctica que se requieran para realizar esas actividades, y se promoverá
el desarrollo de una cultura de la seguridad (véase la Ref. [11]). El programa se
actualizará a intervalos regulares para incorporar la experiencia adquirida en el
análisis de la explotación del sistema, los incidentes con que se haya tropezado, las
principales modificaciones efectuadas y la actuación del personal. La capacitación se
reiterará continuamente durante la explotación del repositorio para reducir al mínimo
las posibilidades de error humano. El programa de capacitación se concebirá de modo
que el personal operacional esté muy al corriente de las características de diseño del
repositorio que sean importantes para la seguridad.
DISPOSICIONES DE SEGURIDAD
9.16. Se adoptarán todas las precauciones razonables para evitar que alguien pueda
realizar alguna acción no autorizada que ponga en riesgo la seguridad del repositorio.
Se adoptarán disposiciones para que solamente las personas designadas puedan tener
acceso al emplazamiento. Se adoptarán medidas para descubrir y prevenir cualquier
entrada no autorizada en las zonas delicadas desde el punto de vista de la seguridad.
El grado de rigor de las disposiciones de seguridad reflejará el potencial de daño para
21
el repositorio o los desechos. Se establecerán disposiciones y un enlace apropiado con
las autoridades competentes para obtener oportunamente asistencia en caso de
necesidad.
EXÁMENES
9.17. En cumplimiento de los requisitos reglamentarios, el explotador efectuará
actualizaciones y exámenes periódicos y sistemáticos de todas las evaluaciones de
seguridad del repositorio y del plan de cierre que haya que presentar al órgano
regulador para su aprobación o a manera de información. Cuando sea necesario, se
volverá a evaluar la seguridad del repositorio. También se harán exámenes periódicos
y sistemáticos de todas las disposiciones y documentos relacionados con:
a) la explotación del repositorio;
b) la evaluación de las repercusiones ambientales;
c) la limitación de la dosis de radiación para los trabajadores expuestos
ocupacionalmente y para el público.
9.18. Además, de conformidad con los requisitos reglamentarios, el explotador
llevará a cabo exámenes, que presentará al órgano regulador, de las
responsabilidades; los resultados de las comprobaciones de la garantía de calidad; las
condiciones de explotación, incluidos los ensayos experimentales; la frecuencia de
los muestreos y análisis del medio ambiente; la seguridad y la salud ocupacionales; y
el mantenimiento de registros. Se tendrá en cuenta la frecuencia necesaria de esos
exámenes.
10. CIERRE
CONSIDERACIONES GENERALES
10.1. El cierre de un repositorio es una acción sistemática que se lleva a cabo después
de que cese la recepción de desechos y que hayan finalizado las operaciones de
colocación de los desechos, con miras a determinar la configuración final del sistema
de disposición final.
10.2. A más tardar al principio de las operaciones de cierre, el explotador presentará
al órgano regulador un plan detallado de cierre cuya aprobación deberá obtener antes
22
de ponerlo en práctica. El plan detallado de cierre incluirá una evaluación actualizada
de la seguridad basada en los datos afines disponibles que indiquen la seguridad de la
situación del repositorio después del cierre. En particular, el plan de cierre describirá
todos los controles que se precisen para la fase posterior al cierre, con inclusión del
plan de vigilancia radiológica, el programa de vigilancia y el sistema de
mantenimiento de registros, e indicará la organización responsable de llevarlos a cabo
(véase la Sección 11).
10.3. El método de cierre, incluidos los materiales y las técnicas que vayan a
utilizarse, así como su comportamiento previsto, se indicarán en el plan de cierre. El
método de cierre se optimizará a la luz de los materiales y las técnicas disponibles, a
fin de promover la confianza en la evaluación de seguridad.
PROCESO DE CIERRE
10.4. El proceso de cierre incluirá la descontaminación y la retirada o el sellado de
las estructuras, los sistemas o el equipo que ya no sean de utilidad, la disposición final
de los desechos de la descontaminación, la actualización de los archivos relativos a
dicha disposición final, y el desarrollo o la continuación de la vigilancia, según se
precise.
10.5. Cuando la disposición final se haga en la superficie del terreno o cerca de ella,
el cierre puede incluir la colocación de una cubierta permanente que tape la estructura
o el sistema de disposición final, y si se trata de la disposición en un túnel o cavidad
rocosa podrá incluir el sellado de los accesos construidos, como por ejemplo pozos o
galerías.
10.6. El plan de cierre tendrá en cuenta la necesidad de mantener y reparar los
elementos accesibles del repositorio durante el posible período de control
institucional, de conformidad con el principio de la no imposición de cargas indebidas
a las generaciones futuras [1].
10.7. El proceso de cierre incluirá la reunión de todas las informaciones registradas
durante las fases anteriores que puedan ser necesarias para la adopción de posibles
medidas correctoras en el futuro, o para volver a evaluar la seguridad del repositorio
si así se justifica en el futuro. Algunas de las informaciones recogidas serán
necesarias también para conseguir que las generaciones futuras sepan que el
repositorio existe.
23
10.8. Una vez finalizadas las actividades de cierre, el órgano regulador, de
conformidad con la reglamentación nacional, confirmará que se han realizado dichas
actividades de forma aceptable y que el repositorio cerrado se halla en buenas
condiciones, que se dispone de la documentación apropiada, y que se han tomado
medidas para poder efectuar controles posteriores al cierre.
11. FASE POSTERIOR AL CIERRE
CONSIDERACIONES GENERALES
11.1. En la medida en que sea razonable, y de conformidad con el principio de la no
imposición de cargas indebidas a las generaciones futuras [1], la seguridad de un
repositorio cerrado no habrá de depender de controles institucionales que requieran
medidas activas continuas y de envergadura. Sin embargo, los controles de que sea
objeto un repositorio después de su cierre pueden reforzar su seguridad, en particular
evitando las intrusiones. Los controles pueden ser activos, como por ejemplo la
supervisión, la vigilancia radiológica (y, de ser necesario, las medidas correctoras); o
pasivos, como por ejemplo el control de la utilización del terreno; o una combinación
de unos y otros. Las disposiciones que se indican a continuación se aplicarán a
cualquiera de esos controles que se hayan previsto.
11.2. La naturaleza y la duración máxima de los controles como medio de asegurar
el cumplimiento de los criterios de seguridad serán especificadas por el órgano
regulador o requerirán su acuerdo. Al fijar dicho período, se tendrá en cuenta la
desintegración radiactiva de los desechos y sus riesgos potenciales, las actividades
proyectadas y la experiencia histórica de la conservación de la información.
11.3. La duración y la eficacia de los controles activos y pasivos se tendrán en cuenta
en la evaluación de la seguridad del repositorio. El explotador deberá dar pruebas de
que, en el período que siga a cualquier caso de cese de controles sobre el repositorio,
las consecuencias radiológicas de los hechos que podrían afectar a la capacidad de
aislamiento y/o de contención del repositorio corresponderían a los requisitos de
seguridad prescritos.
11.4. La organización u organizaciones encargadas de ejercer los controles activos o
pasivos deberán identificarse claramente. Como se describe en los párrafos
siguientes, la organización responsable deberá llevar a cabo los controles que se
24
definan en el plan de cierre de forma que se evite toda intrusión en el repositorio, para
mantener el repositorio según sea necesario, para comprobar el estado del repositorio
y del medio ambiente local, para mantener registros y para adoptar las medidas
correctoras que sean necesarias.
CONTROLES ACTIVOS
11.5. Algunos países han adoptado controles activos cuyo período de aplicación va
desde varios decenios hasta algunos siglos. El órgano regulador, a su discreción o
cuando lo requiera la ley, podrá recabar la continuación de controles activos para
reforzar la confianza en que el emplazamiento cumple lo dispuesto en las leyes y
reglamentos nacionales.
11.6. La organización responsable adoptará medidas para reducir el acceso al
emplazamiento de personas, animales y plantas que con su intrusión puedan
comprometer el sistema de aislamiento.
11.7. La organización responsable desarrollará un programa apropiado de
mantenimiento. El mantenimiento del sistema de disposición final puede requerir el
desarrollo de actividades de tipo ordinario y de tipo no ordinario. El mantenimiento
preventivo sobre una base prevista o de rutina puede incluir elementos como la
inspección periódica de los sistemas de drenaje para cerciorarse de que siguen
funcionando, el mantenimiento de la vegetación que cubre la superficie, la
extirpación de plantas que tengan raíces profundas si dichas raíces pueden dañar la
integridad de la cubierta, la inspección periódica y reparación de vallas de seguridad,
y el mantenimiento (y la sustitución, de ser necesario) de instrumentos. Se pueden
necesitar trabajos no rutinarios para reparar los daños provocados por la erosión en
caso de condiciones climatológicas excesivamente graves, para reparar los daños
causados por animales que excaven la tierra, o para reparar cualquier otra
degradación de las barreras accesibles.
11.8. La organización responsable desarrollará un programa apropiado de vigilancia
posterior al cierre, que requerirá la aprobación del órgano regulador. Ese programa se
ocupará de lo siguiente:
a) Vigilancia radiológica y de otro tipo del repositorio y de su zona circundante a
fin de comprobar que no hay repercusiones radiológicas inaceptables (por
ejemplo, respecto de los límites fijados en el caso de los productos de
lixiviación, si procede), y para confirmar en lo posible los supuestos
formulados en la evaluación de seguridad;
25
b) Otras mediciones de los parámetros del sistema para confirmar que la actuación
del sistema de aislamiento responde a lo previsto.
11.9. Si se descubre una emisión de materiales radiactivos en el medio ambiente que
no estaba prevista, se adoptarán, de ser necesario, medidas de intervención para
controlar la emisión y moderar sus efectos.
CONTROLES PASIVOS
11.10. La organización responsable ejercerá controles pasivos para ayudar a
mantener el conocimiento de la existencia del repositorio mediante restricciones
sobre la utilización del terreno para diversos tipos de actividad y durante diversos
períodos, y para que se conserven los registros necesarios correspondientes a las
restricciones sobre la utilización del terreno.
11.11. El órgano regulador estudiará la posibilidad de establecer un sistema de
medidas de control pasivo como medio de mantener el conocimiento a largo plazo de
la situación del repositorio cerrado situado cerca de la superficie y la naturaleza de su
contenido. La conservación de registros puede contribuir a conseguirlo. También
puede ser útil la cooperación internacional para el mantenimiento de registros por
duplicado en diversos lugares.
12. GARANTÍA DE CALIDAD
CONSIDERACIONES GENERALES
12.1. Se aplicará un amplio programa de garantía de calidad a todas las actividades,
estructuras, sistemas y componentes del sistema de disposición final relacionados con
la seguridad, que incluirá todas las actividades conexas, desde la planificación, el
diseño, la construcción, la explotación, las diversas fases del proceso de evaluación de
la seguridad, el cierre, hasta el mantenimiento a largo plazo de registros y las
actividades de control institucional relacionadas con el repositorio. Esto contribuirá a
tener la seguridad de que se cumplen los criterios y requisitos pertinentes de seguridad.
12.2. Los elementos del programa de garantía de calidad tendrán en cuenta los efectos
potenciales de actividades, estructuras, sistemas y componentes sobre la seguridad del
repositorio, y se diseñarán consiguientemente. Las actividades, estructuras, sistemas y
26
componentes que sean importantes para el funcionamiento seguro y la disposición
final se determinarán atendiendo a los resultados de una evaluación sistemática de la
seguridad en las fases operacional y posterior al cierre del repositorio.
12.3. En todo momento, desde el principio de la construcción hasta el final de los
controles institucionales activos, habrá un explotador designado en el que recaiga la
responsabilidad general del repositorio (véase la Sección 4). El explotador será
responsable del establecimiento y desarrollo del programa general de garantía de
calidad, incluida la obtención de las aprobaciones necesarias del órgano regulador. El
explotador podrá delegar en otras organizaciones la labor de establecer y desarrollar la
totalidad o parte del programa, pero seguirá siendo responsable de su eficacia global,
sin perjuicio de las obligaciones y responsabilidades legales de los contratistas.
DETERMINACIÓN DEL EMPLAZAMIENTO
12.4. En una fase temprana del proceso de determinación del emplazamiento se
establecerá un programa de garantía de calidad para todas las actividades
relacionadas con el emplazamiento. El programa dispondrá la producción y
conservación de pruebas documentales que ilustren que se ha conseguido la calidad
necesaria de los datos sobre el emplazamiento.
DISEÑO, CONSTRUCCIÓN Y EXPLOTACIÓN
12.5. Durante el diseño, la construcción y la explotación del repositorio, las
actividades se atendrán a un proceso de control del diseño, en el que se prestará
especial atención al control de las modificaciones del diseño de barreras, las
características de los desechos y los procedimientos operacionales, para conseguir
que no entrañen consecuencias inaceptables para la seguridad.
ACEPTACIÓN DE LOS DESECHOS
12.6. El programa de garantía de calidad reconocerá que la seguridad del repositorio
por lo que se refiere a la aceptación de desechos depende de las actividades
desarrolladas por el explotador y de las actividades desarrolladas por las entidades
que produzcan los desechos (véanse las Secciones 4 y 5).
12.7. Las entidades que produzcan los desechos proporcionarán la documentación
necesaria para cumplir los requisitos fijados por el explotador respecto de la
27
naturaleza y la debida realización de cualquier actividad de tratamiento,
determinación del contenido de radionucleidos, preparación de documentación para
los envíos u otras acciones que puedan influir en la seguridad de la disposición final.
12.8. El explotador examinará la calidad de la información proporcionada por la
entidad que produzca los desechos y el programa de garantía de calidad de dicha
entidad a fin de brindar un grado adecuado de seguridad de que las características de
los desechos son aceptables. Esto puede incluir la realización de comprobaciones y
verificaciones de las operaciones y los procesos en los que se producen o tratan
desechos.
CIERRE Y FASE POSTERIOR AL CIERRE
12.9. Habrá un programa de garantía de calidad que se confeccionará para las
estructuras, los sistemas, los componentes y las actividades relacionadas con el cierre
y la fase posterior al cierre del repositorio, y que se aplicará a dichas estructuras,
sistemas, componentes y actividades. En particular, este programa dispondrá la
recogida y preservación de todas las informaciones registradas durante las fases
anteriores que puedan ser importantes para la seguridad en el futuro.
FUNCIÓN DEL ÓRGANO REGULADOR EN MATERIA DE GARANTÍA DE
CALIDAD
12.10. El órgano regulador elaborará o respaldará requisitos de garantía de calidad
para la disposición final de desechos radiactivos cerca de la superficie. En principio,
los requisitos de garantía de calidad del diseño, la construcción y la explotación de
las instalaciones de disposición final cerca de la superficie serán similares a los que
se aplican a otras instalaciones nucleares [14]. Ahora bien, algunas actividades que
son específicas de la disposición final cerca de la superficie, como por ejemplo, la
recepción de desechos, el cierre y las relacionadas con la fase posterior al cierre, quizá
requieran que se les preste atención especial. El órgano regulador examinará el
programa de garantía de calidad del explotador e inspeccionará sistemáticamente su
ejecución y sus registros de control de la calidad.
28
REFERENCIAS
[1] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Principios para la
gestión de desechos radiactivos, Colección Seguridad No 111-F, OIEA, Viena (1995).
[2] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Classification of
Radiactive Waste, Colección Seguridad No 111-G-1.1, OIEA, Viena (1994).
[3] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Siting of Near Surface
Disposal Facilities, Colección Seguridad No 111-G-3.1, OIEA, Viena (1994).
[4] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Evaluación de la
seguridad para la disposición final de desechos radiactivos cerca de la superficie,
Colección de Normas de Seguridad No WS-G-1.1, OIEA, Viena (2004).
[5] AGENCIA PARA LA ENERGÍA NUCLEAR DE LA ORGANIZACIÓN DE
COOPERACIÓN Y DESARROLLO ECONÓMICOS, ORGANISMO INTER-
NACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES
UNIDAS PARA LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACIÓN, ORGANIZACIÓN
INTERNACIONAL DEL TRABAJO, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD,
ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD, Protección radiológica y
seguridad de las fuentes de radiación, Colección Seguridad No 120, OIEA, Viena (1996).
[6] AGENCIA PARA LA ENERGÍA NUCLEAR DE LA ORGANIZACIÓN DE
COOPERACIÓN Y DESARROLLO ECONÓMICOS, ORGANISMO INTER-
NACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES
UNIDAS PARA LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACIÓN, ORGANIZACIÓN
INTERNACIONAL DEL TRABAJO, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD,
ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD, Normas básicas
internacionales de seguridad para la protección contra la radiación ionizante y para la
seguridad de las fuentes de radiación, Colección Seguridad No 115, OIEA, Viena (1996).
[7] COMISIÓN INTERNACIONAL DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA, Radiation
Protection Principles for the Disposal of Solid Radioactive Waste, Publicación No 46,
Pergamon Press, Oxford y Nueva York (1985).
[8] COMISIÓN INTERNACIONAL DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA, Radiological
Protection Policy for the Disposal of Radioactive Waste, Publicación No 77, Elsevier,
Oxford (1997).
[9] COMISIÓN INTERNACIONAL DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA, Protection
from Potential Exposure: A Conceptual Framework, Publicación No 64, Pergamon
Press, Oxford y Nueva York (1993).
[10] COMISIÓN INTERNACIONAL DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA, 1990
Recommendations of the International Commission on Radiological Protection (ICRP),
Publicación No 60, Pergamon Press, Oxford y Nueva York (1991).
[11] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Establishing a National
System for Radioactive Waste Management, Colección Seguridad No 111-S-1, OIEA,
Viena (1995).
[12] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Reglamento para el
transporte seguro de materiales radiactivos, edición de 1996, Colección de Normas de
Seguridad No ST-1, OIEA, Viena (1996).
29
[13] AGENCIA PARA LA ENERGÍA NUCLEAR DE LA ORGANIZACIÓN DE
COOPERACIÓN Y DESARROLLO ECONÓMICOS, Shallow Land Disposal of
Radioactive Waste: Reference Levels for the Acceptance of Long-lived Radionuclides,
OCDE, París (1987).
[14] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Quality Assurance for
Safety in Nuclear Power Plants and Other Nuclear Installations: Code and Safety Guides
Q1–Q14, Colección Seguridad No 50-C/SG-Q, OIEA, Viena (1996).
30
Anexo
CRITERIOS SOBRE DOSIS Y RIESGOS PARA LA FASE
POSTERIOR AL CIERRE
A–1. Se necesita que haya criterios de seguridad radiológica para la fase operacional
y la fase posterior al cierre del repositorio. En este contexto, el Principio 4 de la
Ref. [A–1] dice lo siguiente: “La gestión de desechos radiactivos deberá efectuarse
de tal forma que las repercusiones previstas para la salud de las generaciones futuras
no sean mayores que las que sean aceptables actualmente.” En consecuencia, los
criterios de seguridad que se elaboren para la fase posterior al cierre tienen que tomar
en cuenta estas consideraciones. El presente Anexo ofrece un breve examen de
algunas características de los criterios sobre dosis y riesgos para la fase posterior al
cierre.
A–2. Después del cierre de un repositorio puede haber emisiones de radionucleidos
del repositorio al medio ambiente humano durante largos períodos. Esto introduce
inevitablemente diversas incertidumbres porque la tasa de emisión dependerá de
hechos y procesos que tienen probabilidades de ocurrir. Además, el estado futuro de
la biosfera es incierto. Dicho con otras palabras, hay una serie de escenarios de
exposición potenciales, lo que significa que será difícil aplicar normas que se basen
únicamente en la limitación de la dosis. Por ejemplo, si se acepta que puede haber
una intrusión humana en el repositorio, la dosis recibida podría rebasar la dosis
límite. Sin embargo, las probabilidades de que haya una intrusión humana serán
escasas si se selecciona un emplazamiento adecuado y se ejercen controles sobre el
emplazamiento en la fase posterior al cierre. En consecuencia, los criterios de
seguridad para algunos escenarios se deberán trazar de forma que tengan en cuenta
la probabilidad de que se produzca esa intrusión o la incertidumbre sobre el
particular.
A–3. El Principio 1 de la Ref. [A–1] dice lo siguiente: “La gestión de desechos
radiactivos deberá efectuarse de tal forma que se garantice un nivel aceptable de
protección de la salud humana.” Los niveles aceptables de protección se fijan por lo
general teniendo en cuenta las recomendaciones pertinentes de órganos
internacionales como el OIEA y la Comisión Internacional de Protección Radiológica
(CIPR) [A–2 a A–7].
A–4. Las Normas básicas de seguridad enuncian explícitamente que las instalaciones
de gestión de desechos radiactivos están incluidas en su ámbito de aplicación y que,
por lo tanto, sus requisitos se pueden utilizar para la fase operacional. Sin embargo,
31
los límites de dosis de las Normas básicas de seguridad no se aplican a las
exposiciones potenciales.
A–5. El límite de dosis de 1 mSv/a que se da en las Normas básicas de seguridad
para el público, proveniente de todas las fuentes controladas, se basa en el
asesoramiento de la CIPR. La CIPR ha establecido coeficientes de riesgo para la
exposición a bajos niveles de radiación ionizante. Esos coeficientes de riesgo
representan la posibilidad de sufrir efectos nocivos para la salud inducidos por la
radiación (por ejemplo, un cáncer mortal) por dosis unitaria. La CIPR ha deducido
un valor de 5 × 10–2 Sv–1 para la posibilidad de contraer un cáncer mortal como
consecuencia de la exposición a radiaciones de tasas de dosis y dosis bajas, para una
población de todas las edades [A–7]. O sea que la exposición al límite de dosis de
1 mSv/a es equivalente a una posibilidad de 5 × 10–5 a–1 de contraer un cáncer
mortal inducido por la radiación.
A–6. Un límite fijado a la posibilidad de sufrir un efecto para la salud inducido por
la radiación podría tener, por lo tanto, el mismo propósito que un límite de dosis, pero
podría aplicarse a una gama de situaciones mucho más amplia, pues podría tener en
cuenta la probabilidad de recibir la dosis.
A–7. Esto lleva al concepto de riesgo, en el que el riesgo se define de la siguiente
manera:
Riesgo = (probabilidad de recibir × (probabilidad de que la dosis
la dosis) se traduzca en un efecto nocivo
para la salud)
Por lo tanto, en un caso probable un riesgo de 5 × 10–5 a–1 ofrecería el mismo nivel
de protección contra la probabilidad de contraer un cáncer mortal que un límite de
dosis de 1 mSv/a.
A–8. Las ventajas principales de un enfoque basado en el riesgo incluyen las
siguientes:
a) Tiene en cuenta tanto las probabilidades como las consecuencias;
b) Brinda una base para comparar los efectos de diferentes escenarios en función
de su importancia;
c) Integra los efectos de todos los tipos de escenarios.
A–9. Ahora bien, el concepto de riesgo no es fácil de comprender y adolece de una
serie de deficiencias. En primer lugar, en el futuro las personas se hallarán en
32
situación de riesgo en el marco de uno o más escenarios diferentes pero, en cualquier
punto determinado del tiempo, no estará ocurriendo más que un solo escenario. En
segundo lugar, es difícil asignar valores a las probabilidades, y en tercer lugar, en caso
de riesgos similares, las personas pueden conceder mayor importancia al hecho de
que puedan recibirse dosis más elevadas aunque la probabilidad del riesgo sea
pequeñísima. En esto se ha basado la propuesta de que se separen las probabilidades
de que haya riesgo y las dosis resultantes (véase el párr. 2.8 del texto principal).
33
REFERENCIAS DEL ANEXO
[A–1] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Principios para la
gestión de desechos radiactivos, Colección Seguridad No 111-F, OIEA, Viena (1995).
[A–2] AGENCIA PARA LA ENERGÍA NUCLEAR DE LA ORGANIZACIÓN DE
COOPERACIÓN Y DESARROLLO ECONÓMICOS, ORGANISMO INTER-
NACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES
UNIDAS PARA LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACIÓN, ORGANIZACIÓN
INTERNACIONAL DEL TRABAJO, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD,
ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD, Protección radiológica y
seguridad de las fuentes de radiación, Colección Seguridad No 120, OIEA, Viena (1996).
[A–3] AGENCIA PARA LA ENERGÍA NUCLEAR DE LA ORGANIZACIÓN DE
COOPERACIÓN Y DESARROLLO ECONÓMICOS, ORGANISMO INTER-
NACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES
UNIDAS PARA LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACIÓN, ORGANIZACIÓN
INTERNACIONAL DEL TRABAJO, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD,
ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD, Normas básicas
internacionales de seguridad para la protección contra la radiación ionizante y para la
seguridad de las fuentes de radiación, Colección Seguridad No 115, OIEA, Viena (1996).
[A–4] COMISIÓN INTERNACIONAL DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA, Radiation
Protection Principles for the Disposal of Solid Radioactive Waste, Publicación No 46,
Pergamon Press, Oxford y Nueva York (1985).
[A–5] COMISIÓN INTERNACIONAL DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA, Radiological
Protection Policy for the Disposal of Radioactive Waste, Publicación No 77, Elsevier,
Oxford (1997).
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