Tema 8
El imperialismo
1. Las causas del imperialismo
1.1 ¿Cuáles fueron las causas económicas?
La segunda mitad del siglo XIX dio lugar al imperialismo moderno con potencias que
dominaron extensos territorios del planeta.
De acuerdo con algunos autores, sus principales motivaciones serían de tipo económico, siendo
consecuencia lógica del capitalismo que buscaba por un lado materias primas y fuentes de
energía a causa de las necesidades generadas por la industrialización, y por otro lado nuevos
mercados en los que invertir y capital.
1.2 ¿Qué bases ideológicas lo sustentaban?
Dos ideas fueron las que principalmente justificaron el imperialismo:
• El nacionalismo de la época, que establecía el prestigio de un país en su extensión
territorial
• La creencia en la superioridad de la raza blanca que justificaba el imperialismo como
una misión evangelizadora. Esta justificación provenía por un lado de la teoría del
progreso y el darwinismo social, que establecía a la civilización occidental en la cúspide
del desarrollo y a los pueblos indígenas como “menores de edad”. Unido a lo anterior,
se llevaron a cabo expediciones por parte de exploradores y misioneros.
1.3 ¿Cuáles fueron las bases demográficas?
El crecimiento de población experimentado por Europa como consecuencia de las
transformaciones agrarias e industriales hizo necesario disponer de territorios hacia los que
dirigir los excedentes de población. En ocasiones los desplazamientos los realizaban buscando
mejores oportunidades de vida y trabajo, en otras los demandaban ellos mismos.
1.4 ¿Cuáles fueron las causas políticas?
La posesión de dominios se asociaba con prestigio nacional, por lo que muchos gobiernos se
lanzaron a conquistar territorios, lo que aumentó la rivalidad entre ellos:
• En Francia, tras la derrota en la guerra franco-prusiana, el colonialismo les permitió
recuperar el prestigio perdido.
• En Alemania, el Estado consideraba la expansión como consecuencia de su nuevo
estatus como potencia mundial.
• En Reino Unido, su imperialismo vino de la necesidad de poseer enclaves que apoyasen
a la marina y al comercio.
2.África y el reparto colonial
2.1 ¿Cómo era África antes del siglo XIX?
A comienzos del siglo XIX era prácticamente desconocido para los europeos. En aquel
entonces se distinguían tres regiones:
• En el norte, durante la Edad Media el islam se había ido extendiendo gracias a las rutas
comerciales, destacando, entre otros, el reino de Marruecos.
• En el centro se desarrollaron reinos como el del Congo, el tutsi o el de Etiopía.
• En el sur existían factorías costeras europeas que entraron en contacto con los
pobladores de la zona.
2.2 ¿Cómo se inició el colonialismo?
El camino de la expansión colonial fue iniciado por Francia con la ocupación de Argelia y
Túnez. Años más tarde inauguró el canal de Suez en colaboración con Reino Unido.
A mediados del siglo XIX, los nuevos sistemas de comunicaciones y los avances médicos,
hicieron que exploradores, misioneros y médicos se adentraran en el territorio.
El control del centro de África fue impulsado por Leopoldo I de Bélgica con la colonización
del Congo.
Las rivalidades aumentaron por el creciente interés de Alemania por expandir sus dominios
hacia el África Central.
2.3 ¿Cómo se repartió África?
La conferencia de Berlín de 1885 acordó el reparto de África en base a unos principios: libertad
de navegación y comercio y abolición del tráfico de esclavos.
La libertad de comercio aseguró los intereses comerciales y el reconocimiento del Congo como
dominio personal del rey belga Leopoldo I, lo que le evitaba engrosar las posesiones de las
grandes potencias.
Por otro lado, la abolición del tráfico de esclavos no impidió que miles de nativos fueran
sometidos a explotación.
Finalmente, se proclamó el principio de que ninguna potencia podría reclamar un territorio si
no lo había ocupado de manera efectiva, lo que ocasionó una expansión territorial hacia el
centro del continente.
Hacia 1900, África estaba repartida entre las potencias europeas y sólo existían dos estados
independentes: Abisinia y Liberia (fundada por esclavos negros procedentes de Estados
Unidos).
3. Asia
3.1 ¿Cómo era Asia antes del siglo XIX?
Considerada la cuna de las grandes civilizaciones, sus contactos con Europa eran de tipo
comercial, por lo que los comerciantes buscaron la forma de controlar de manera más directa
el comercio de las riquezas asiáticas.
El Indostán, que había estado dominado por los mongoles, pasó, tras la debilidad mongola, al
establecimiento del Imperio mahrata. Desde el siglo XVI, portugueses, ingleses, franceses y
neerlandeses establecieron bases comerciales en la India.
En el Sudeste asiático, Indonesia pasó, en el siglo XIX, a estar controlada por la Corona
neerlandesa. Los británicos por su parte fundaron el puerto de Singapur en la península de
Malaca.
En Indochina destacaban los reinos de Vietnam y Siam.
En el Asia oriental el Imperio chino atrajo el interés de los europeos desde tiempos remotos,
pero algunos emperadores manían un férreo control sobre el acceso de los extranjeros. Los
europeos iniciaron una campaña de penetración comercial que desató fuertes enfrentamientos.
En el este de China, Japón y Corea mantenían también una situación de aislamiento.
En el Pacífico, la colonización no encontró resistencia por la diferencia de poder entre las
potencias y los pueblos nativos.
3.2 ¿Cómo fue la colonización de Asia?
En Asia central los británicos controlaban la India y los rusos avanzaban desde Siberia hacia
el sur, lo que amenazaba a los británicos. Por ello, tras la ocupación de la zona noroeste,
acordaron con Rusia mantener la independencia de Afganistán como Estado-tapón.
En el Asia sudoriental, Francia culminó su conquista de Indochina, Siam permaneció
independiente y los Países Bajos consolidaron el control de Indonesia.
En el Asia oriental, la debilidad de China despertó una dura pugna por el control de su territorio.
Con el objetivo de controlar el comercio en China, los británicos libraron las guerras del Opio
que finalizaron con la apertura de sus puertos al comercio y la libertad para los extranjeros de
viajar al interior de China.
La resistencia a la invasión se manifestó con la revuelta de los bóxeres que supuso una nueva
derrota de China.
Japón por su parte llevó a cabo su expansionismo enfrentándose a China, a quien derrota y de
quien obtiene el control de Taiwán, y a Rusia de quien obtendrá posesiones y el establecimiento
de un protectorado japonés en Corea.
4. La administración colonial
4.1 ¿Cómo se organizó?
El modelo implementado en las colonias para su administración fue el del Imperio Británico.
En función del tipo de colonia distinguimos varios tipos de administración colonial:
• Colonia de explotación. Territorio ocupado por una potencia con el objetivo de
aprovechar los recursos naturales y humanos. La autoridad la ostentaba un gobernador
originario de la metrópoli.
• Colonia de poblamiento. Creadas para acoger población que emigraba desde la
metrópoli. En algunas se establecieron dominios en los que los habitantes gozaban de
cierta autonomía de gobierno.
• Concesión. Enclaves estratégicos en los que la metrópoli obtenía permisos de
asentamiento y explotación comercial.
• Protectorado. En ellos, el gobierno indígena se encargaba de la política interior,
mientras la administración europea se encargaba de la exterior, las finanzas y el ejército.
Esta fórmula fue aplicada en países que ya disponían de instituciones propias.
• Mandato. Al final de la Primera Guerra Mundial, Alemania fue despojada de sus
colonias que se repartieron entre Reino Unido, Francia y Bélgica, y que fueron
administradas por la Sociedad de Naciones.
4.2 ¿Cuál fue el impacto del colonialismo?
Los principales impactos que tuvo el colonialismo fueron:
• Económico. Se produjo la expropiación y explotación de las tierras por los colonos
blancos, mientras los antiguos pobladores se desplazaban a zonas menos productivas.
Además, los modos de producción tradicionales se reemplazaron por monocultivos
orientados a la explotación. La metrópoli, además, imponía su sistema monetario, su
política tributaria y restrictivas tarifas aduaneras. Esto ocasionó que la situación de la
mayoría de la población se deteriorase drásticamente.
• Cultural. Se produjo un proceso de pérdida de la identidad de los pueblos conocido
como aculturación.
• Social. Se crearon fronteras artificiales que dieron como consecuencia conflictos de
carácter étnico y religioso. Los modelos sociales de la metrópoli también modificaron
los preexistentes sustituyendo la jerarquía social existente por una sociedad de clases
con un componente étnico.
• Demográfico. La población autóctona fue golpeada por guerras y enfermedades, siendo
incluso, en algunos casos, exterminada. Por otro lado, el traslado de población blanca
incrementó de forma notable el número de habitantes en algunas zonas lo que ocasionó
problemas de abastecimiento.
Las consecuencias para las metrópolis fueron bien distintas, pudiendo estas solucionar muchos
de los problemas que la primera gran crisis del capitalismo les había creado.
En lo demográfico, los ciudadanos de la metrópoli veían las colonias como una oportunidad de
ascenso social a la vez que los colonizadores se beneficiaban de mano de obra barata. Todo
esto permitió la acumulación de grandes fortunas.
5. Las grandes potencias entre dos siglos
5.1 ¿Qué ocurría en Gran Bretaña?
Las reformas electorales habían ampliado el voto masculino y el sistema de gobierno alcanzó
el equilibrio con la alternancia de gobiernos conservadores y liberales. La fundación del Partido
Laborista supuso un gran avance hacia la democratización.
El problema más relevante era la cuestión irlandesa para el que se presentaron diversos
proyectos con el objetivo de solucionarlo, pero fueron rechazados, lo que aumentó la
confrontación. La fundación del Sinn Féin condujo a una revuelta sofocada de forma
sangrienta.
El estallido de una guerra condujo a la independencia de Irlanda con la excepción del norte que
siguió formando parte del Reino Unido, lo que dejó abierto el conflicto.
5.2 ¿Qué pasó tras la caída del Segundo Imperio francés?
La caída del Segundo Imperio trajo consigo el establecimiento de la Tercera República.
Una revuelta popular instauró la Comuna de París que llevó a trabajadores y miembros de la
Guardia Nacional a exigir una república democrática. Finalmente, el gobierno recuperó el
control.
Francia eligió una Asamblea Nacional claramente conservadora y la república se
institucionalizó con la Constitución de 1875.
En materia económica, la industrialización se extendió y se reactivó la expansión imperialista.
En el plano social, se estableció la gratuidad y obligatoriedad de la educación y se legalizaron
los sindicatos.
5.3 ¿Cómo evolucionaron los imperios europeos?
En la Rusia zarista, el zar seguía manteniendo un poder absoluto respaldado por el Estado, el
Ejército y la Iglesia ortodoxa. Pero el descontento por la derrota frente a Japón y el surgimiento
del proletariado favorecieron los anhelos de reformas.
En el Imperio austrohúngaro, el cambio de siglo había permitido que la monarquía dual
mantuviese una apariencia de estabilidad y fortaleza sin que la diversidad étnica-lingüística de
su población representase un peligro de disgregación.
El Imperio otomano por su parte, se veía impotente frente a la emancipación de las
nacionalidades balcánicas. La fundación del Partido de los Jóvenes Turcos obligó al sultán a
promulgar una nueva constitución. Un golpe de estado cambió al sultán e impuso una política
reformista que trató de modernizar el imperio.
Tras la unificación política y la victoria sobre Francia, Alemania se convirtió en la gran
potencia continental. El emperador Guillermo I y su canciller Bismarck establecieron un
régimen parlamentario en torno a un sistema bicameral. Esto permitió a Alemania desarrollar
una intensa industrialización, al tiempo que la legislación social mantuvo en posiciones
moderadas las demandas obreras y sindicales.
6. La escalada de la tensión internacional
6.1 ¿Qué fueron los sistemas bismarckianos?
La habilidad del canciller Bismarck evitó enfrentamientos entre las potencias europeas
mediante la creación de una compleja red de acuerdos y alianzas conocida como los sistemas
bismarckianos y que se basaban fundamentalmente en el aislamiento de Francia y la neutralidad
de Gran Bretaña.
El primer sistema sustentado en la Liga de los Tres Emperadores y constituido por Alemania,
Rusia y Austria-Hungría, se disolvió por la entrega de la administración de Bosnia-
Herzegovina a Austria-Hungría.
El segundo sistema estuvo conformado por la Dúplice Alianza entre Austria-Hungría y
Alemania, la renovación de la Liga de los Tres Emperadores y la Triple Alianza creada tras la
integración de Italia en la Dúplice.
El tercer sistema estuvo propiciado por la renovación de la Triple Alianza y la firma del Tratado
de Reaseguro, por el que Alemania se comprometía a apoyar las reivindicaciones rusas en los
Balcanes a cambio de su neutralidad.
6.2 ¿Qué quebró el sistema bismarckiano?
La modificación de la política exterior alemana tras la cesión de Bismarck modificó el sistema
de alianzas y contribuyó a intensificar la tensión:
• En Francia, la firma de un acuerdo militar con Rusia y un posterior pacto con Italia
acabó con su aislamiento diplomático.
• Reino Unido volvió a interesarse por los asuntos europeos ante el ascenso de Alemania
como potencia, por lo que buscó alianzas para contrarrestarlo.
• Rusia aumentó su rivalidad con el expansionismo por Asia y la situación de los
Balcanes.
• La debilidad otomana fue aprovechada por Austria-Hungría para incrementar su
presencia en los Balcanes. Para ello rivalizó con Rusia y Serbia.
6.3 ¿A qué se le llamó la Paz Armada?
La creciente tensión ocasionó una carrera de armamentos en una atmósfera cada vez más tensa,
conocida como la Paz Armada en la que un conflicto local podía desembocar en un
enfrentamiento a gran escala. Esto terminó configurando los bandos de la Primera Guerra
Mundial.
La Triple Entente fue conformada por Francia, Reino Unido y Rusia, mientras que Alemania,
Italia y Austria-Hungría componían la Triple Alianza.
El clima prebélico se materializó a través de varios conflictos:
• Marruecos: el intento del káiser alemán de debilitar a Francia se materializó en el apoyo
a la independencia de Marruecos. Este hecho desembocó en la primera crisis marroquí
que acabó concediendo a España un protectorado en el norte. La segunda crisis finalizó
con la entrega de compensaciones en el Congo a Alemania.
• Balcanes: la primera crisis surgió con la anexión de Bosnia-Herzegovina al Imperio
austrohúngaro y que incrementó la hostilidad de Serbia y Rusia. La segunda crisis
estalló con el ataque de la Liga Balcánica (Serbia, Bulgaria, Grecia y Montenegro) al
Imperio otomano. Bulgaria, desencantada por el reparto de Macedonia, atacó a sus
antiguos aliados desencadenando una nueva guerra.