Este deseo de conocer las causas para poder predecir cuando estallará
el próximo conflicto ha sido abordado en varias ocasiones. Uno de los
investigadores del fenómeno bélico fue Lewis Fry Richardson. Este autor
investigó todos los conflictos desde el siglo XIX hasta la década de los
1950;
La visión alternativa, de la guerra como actividad racional, se basa en
dos percepciones. La original de von Clausewitz acerca de la guerra
constituyendo la persecución de (objetivos de) la política por otros
medios, y una percepción posterior (implícita en von Clausewitz) que
indica que se recurriría a la guerra cuando se estima que las ganancias
superan a las pérdidas potenciales (es decir, a través de un análisis
de costo-beneficio). A su vez, se pueden distinguir dos posiciones:Para
otros usos de este término, véase Guerra (desambiguación).
Paths of glory, cuadro de Christopher
Nevinson de la exposición en Leicester Galleries en 1918; dio nombre a la película
homónima de Stanley Kubrick, inspirándose en una cita del poeta del siglo XVIII Thomas
Gray: "Los senderos de la gloria no conducen sino a la tumba".
Estatua del dios romano de la guerra, Marte, hallada en
el foro de Nerva de Roma y que se conserva en el Museo del Capitolio de esa ciudad.
Numerosas religiones politeístas antiguas adoraban a un dios o diosa que representaba las
virtudes bélicas: Ares, Netón, Badb, Huitzilopochtli, Sejmet etc.
Los desastres de la guerra, n.º 33: «¿Qué
hay que hacer más?». Francisco de Goya refleja en su obra gráfica la brutalidad y barbarie a
que se llegó en la Guerra de la Independencia Española.
Reproducción del Guernica, famoso cuadro
que Pablo Picasso pintó para reflejar el bombardeo de la ciudad homónima con bombas
incendiarias de fósforo durante la guerra civil española con el fin de condenar toda forma
de guerra.
La guerra o conflicto bélico, estrictamente hablando, es aquella lucha
sociopolítico en el que dos o más grupos humanos relativamente masivos —
principalmente tribus, sociedades o naciones— se enfrentan de manera violenta,
generalmente mediante el uso de armas de toda índole, a menudo con resultado
de muerte —individual o colectiva— y daños materiales de una entidad
considerable.12
La guerra es la forma de conflicto sociopolítico más grave entre dos o más grupos
humanos. Se da tanto en sociedades tribales como en civilizadas, pero es más
grave entre estas últimas ya que son más complejas, masificadas y tecnificadas.
Es quizás la más antigua de las relaciones internacionales y ya en el comienzo de
las civilizaciones se constata el enfrentamiento organizado de grupos humanos
armados con el propósito de controlar recursos naturales o humanos (conflictos
entre cazadores nómadas y recolectores sedentarios que sí desarrollaron el
concepto de propiedad),3 exigir un desarme o imponer algún tipo
de tributo, ideología, nacionalidad o religión, sometiendo, despojando y, en su
caso, destruyendo al enemigo. Es más, este tipo de conducta gregaria es
extensible a la mayor parte de los homínidos4 y se encuentra estrechamente
relacionado con el concepto etológico de territorialidad.
Las guerras tienen como origen múltiples causas, entre las que suelen estar el
mantenimiento o el cambio de relaciones de poder, dirimir
disputas económicas, ideológicas, territoriales (por cuestiones históricas y
estratégicas), religiosas, etc. (muchas veces una combinación de causas).
En ciencia política y relaciones internacionale