ANATOMÍA
Tema: Aparato respiratorio. Fisiología respiratoria: Presiones torácicas
enfocada a eventos traumáticos
Docente: Jiménez Rey Janeth Fernanda
Alumno: Wagner Corozo Nazareno
Introducción
Para mantenerse con vida, el cuerpo necesita producir energía suficiente.
Dicha energía se produce por la combustión de las moléculas de los nutrientes,
que se oxidan cuando se combinan con oxígeno. La oxidación supone la
combinación del carbono y el hidrógeno con el oxígeno para formar dióxido de
carbono y agua. El consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono
es un proceso indispensable para la vida. En consecuencia, el cuerpo humano
necesita un sistema orgánico especializado en la eliminación del dióxido de
carbono de la sangre circulante y la absorción de oxígeno de la atmósfera, a
una velocidad adecuada a las necesidades del organismo e incluso en el
momento de máximo esfuerzo. El aparato respiratorio permite la entrada de
oxígeno al organismo, así como la salida del dióxido de carbono.
El sistema respiratorio cumple una función vital para el ser humano: la
oxigenación de la sangre. La interrelación entre su estructura y función son las
que permiten que este objetivo se cumpla. Además tiene otras funciones
importantes no relacionadas con el intercambio gaseoso.
El aparato respiratorio comienza en la nariz y la boca y continúa a través de las
vías respiratorias y los pulmones. El aire entra en el aparato respiratorio por la
nariz y la boca y desciende a través de la garganta (faringe) para alcanzar el
órgano de fonación (laringe). La entrada de la laringe está cubierta por un
pequeño fragmento de tejido (epiglotis) que se cierra de forma automática
durante la deglución, impidiendo así que el alimento alcance las vías
respiratorias.
Desarrollo
La vía aérea se clasifica en alta y baja (o superior e inferior), considerando
como hito anatómico el cartílago cricoides. Desde un punto de vista funcional,
se puede considerar como alta la vía aérea extratorácica y baja la intratorácica
, también se podría considerar que la vía aérea se compone de
compartimentos [Link] nariz es la
parte superior del sistema respiratorio y
varía en tamaño y forma en diferentes
personas. Se proyecta hacia adelante
desde la cara, a la que está unida su raíz,
por debajo de la frente, y su dorso se
extiende desde la raíz hasta el vértice o
punta. La parte superior de la nariz es
ósea, se llama puente de la nariz y está
P á g i n a 1 | 11
ANATOMÍA
compuesto por los huesos nasales, parte del maxilar superior y la parte nasal
del hueso frontal. La parte inferior de la nariz es cartilaginosa y se compone de
cartílagos hialinos: 5 principales y otros más pequeños. En el interior de la nariz
se encuentra el tabique nasal que es parcialmente óseo y parcialmente
cartilaginoso y divide a la cavidad nasal en dos partes llamadas las fosas
nasales. La parte ósea del tabique está formada por parte del hueso etmoides y
por el vómer y se localiza en el plano medio de las fosas nasales hasta el 7º
año de vida. Después suele abombarse hacia uno de los lados, generalmente
el derecho. La parte cartilaginosa está formada por cartílago hialino y se llama
cartílago septal. Las fosas nasales se abren al exterior por dos aberturas
llamadas los orificios o ventanas nasales, limitados por fuera por las alas de la
nariz, y se comunican con la nasofaringe por dos orificios posteriores o coanas.
En cada fosa nasal se distingue un techo, una pared medial, una pared lateral y
un suelo. El techo es curvado y estrecho y está formado por 3 huesos: frontal,
etmoidal y esfenoidal. El suelo es más ancho que el techo y está formado por
parte de los huesos maxilar y palatino. La pared interna está formada por el
tabique nasal óseo y es lisa. La pared externa es rugosa debido a la presencia
de 3 elevaciones óseas longitudinales: los cornetes nasales superior, medio e
inferior que se proyectan hacia el interior de cada fosa nasal y se curvan hacia
abajo formando canales de paso de aire que se llaman meatos. Debajo del
cornete superior se encuentra el meato superior en donde desembocan los
senos etmoidales. Debajo del cornete medio se encuentra el meato medio en
donde desembocan los senos maxilar y frontal. Debajo del cornete inferior se
encuentra el meato inferior, en donde desemboca el conducto lácrimo-nasal.
Las fosas nasales en su parte más exterior están recubiertas por piel que
contiene un cierto número de gruesos pelos cortos o vibrisas y en su parte
restante, por una membrana mucosa con epitelio seudoestratificado columnar
ciliado. Las vibrisas 3 atrapan las partículas más grandes suspendidas en el
aire inspirado antes de que alcancen la mucosa nasal, mientras que el resto de
partículas es atrapado por una fina capa de moco segregada por las glándulas
mucosas del epitelio, que luego es propulsado por los cilios hacia la faringe
para ser deglutido e inactivado en el estómago. Además, el aire inspirado al
pasar por la mucosa nasal es humedecido y calentado antes de seguir su
camino por las vías respiratorias. El 1/3 superior de la mucosa nasal, situada
en el techo y la zona superior de las paredes interna y externa de las fosas
nasales, es la mucosa olfatoria, ya que contiene los receptores sensitivos
olfatorios
SENOS PARANASALES
Los senos paranasales son cavidades llenas de aire, de diferente tamaño y
forma según las personas, que se originan al introducirse la mucosa de la
cavidad nasal en los huesos del cráneo contiguos y, por tanto, están tapizadas
por mucosa nasal, aunque más delgada y con menos vasos sanguíneos que la
que recubre las fosas nasales. Los huesos que poseen cavidades aéreas son
P á g i n a 2 | 11
ANATOMÍA
el frontal, el etmoides, el esfenoides y el maxilar superior. En el recién nacido,
la mayoría de senos son rudimentarios o están ausentes y durante la infancia y
la adolescencia crecen e invaden los huesos adyacentes. El crecimiento de los
senos es importante porque altera el tamaño y la forma de la cara y da
resonancia a la voz. El moco secretado por las glándulas de la mucosa que los
tapiza, pasa a las fosas nasales a través de los meatos.
Senos frontales. Se localizan entre las tablas interna y externa del hueso
frontal, por detrás de los arcos superciliares y a partir de los 7 años ya pueden
ser visualizados en radiografías. Aunque es posible encontrar numerosos
senos frontales, lo habitual es que haya uno derecho y otro izquierdo, que rara
vez son de igual tamaño en una misma persona ya que el tabique que los
separa no suele encontrarse en el plano medio. El tamaño de los senos
frontales varía desde unos 5 mm hasta grandes espacios que se extienden
lateralmente. Cada seno frontal comunica con la fosa nasal correspondiente a
través del meato medio.
Senos etmoidales. El número de cavidades aéreas en el hueso etmoides varía
de 3-18 y no suelen ser visibles radiológicamente hasta los 2 años de edad.
Desembocan en las fosas nasales por los meatos superiores.
Senos esfenoidales. Suelen ser 2, se sitúan en el hueso esfenoides, por
detrás de la parte superior de las fosas nasales, están separados entre sí por
un tabique óseo que habitualmente no se encuentra en el plano medio y están
en relación con estructuras anatómicas importantes como son los nervios
ópticos, el quiasma óptico, la hipófisis, las arterias carótidas internas y los
senos cavernosos. A diferencia de los otros senos éstos desembocan en las
fosas nasales por encima de los cornetes superiores.
Senos maxilares. Son los senos paranasales más grandes y su techo es el
suelo de la órbita. En el momento del nacimiento son muy pequeños, pero
luego crecen lentamente hasta el momento en que salen los dientes
permanentes. Desembocan en la fosa nasal correspondiente por el meato
medio a través de un orificio situado en la parte superior-interna del seno, de
modo que es imposible su drenaje cuando la cabeza está en posición vertical,
motivo por el que se requieren maniobras especiales.
1. Seno frontal 8. saco lagrimal
2. Seno esfenodal 9. celdas aèreas atmoidales
3. Seno maxilar 10. seno maxilar
4. Cavidad oral 11 seno frontal
5. Cornete inferior 12 seno esfenodal
6. Cornete medio
P á g i n a 3 | 11
ANATOMÍA
7. Cornete superior
BOCA
La boca es la primera parte del tubo digestivo aunque también se emplea para
respirar. Está tapizada por una membrana mucosa, la mucosa oral, con epitelio
estratificado escamoso no queratinizado y limitada por las mejillas y los labios.
El espacio en forma de herradura situado entre los dientes y los labios, se
llama vestíbulo y el espacio situado por detrás de los dientes es la cavidad oral
propiamente dicha. El techo de la cavidad oral está formado por el paladar que
consiste en dos partes: una ósea llamada paladar duro, formada por parte de
los huesos maxilar superior y palatinos y otra, formada por músculos pares
recubiertos de mucosa, llamada el paladar blando o velo del paladar, que se
inserta por delante en el paladar duro y, por detrás es libre y presenta una
proyección cónica en la línea media, la úvula. A cada lado del paladar blando
hay dos músculos recubiertos de repliegues verticales de mucosa que
constituyen los dos pilares anteriores y los dos pilares posteriores del paladar y
forman el istmo de las fauces o puerta de comunicación de la cavidad oral con
la parte oral de la faringe u orofaringe. Por su parte anterior la cavidad oral se
comunica con el exterior por la abertura de la boca.
FARINGE
La faringe es un tubo que continúa a la boca y constituye el extremo superior
común de los tubos respiratorio y digestivo. En su parte superior desembocan
los orificios posteriores de las fosas nasales o coanas, en su parte media
desemboca el istmo de las fauces o puerta de comunicación con la cavidad oral
y por su parte inferior se continúa con el esófago, de modo que conduce
alimentos hacia el esófago y aire hacia la laringe y los pulmones. Para una
mejor descripción se divide 5 en 3 partes: nasofaringe, situada por detrás de la
nariz y por encima del paladar blando, orofaringe, situada por detrás de la
boca, y laringofaringe, situada por detrás de la laringe. Debido a que la vía para
los alimentos y el aire es común en la faringe, algunas veces la comida pasa a
la laringe produciendo tos y sensación de ahogo y otras veces el aire entra en
el tubo digestivo acumulándose gas en el estómago y provocando eructos.
Nasofaringe. Se la considera la parte nasal de la faringe ya que es una
extensión hacia atrás de las fosas nasales, está recubierta de una mucosa
similar a la mucosa nasal y tiene una función respiratoria. Hay varias
colecciones de tejido linfoide llamadas amígdalas, así, en su techo y pared
posterior la amígdala faríngea (llamada popularmente vegetaciones o
adenoides). En su pared externa, desemboca la trompa de Eustaquio que es la
comunicación entre el oído medio y la nasofaringe y por detrás de cada uno de
los orificios de desembocadura se encuentran las dos amígdalas tubáricas. La
infección de una adenoides puede diseminarse a una amígdala tubárica por
proximidad, produciendo el cierre de la trompa correspondiente y una infección
P á g i n a 4 | 11
ANATOMÍA
en la cavidad timpánica, lo que dará lugar a una otitis media con el peligro
consiguiente de pérdida de audición temporal o permanente.
Orofaringe. Es la parte oral de la faringe y tiene una función digestiva ya que
es continuación de la boca a través del istmo de las fauces y está tapizada por
una mucosa similar a la mucosa oral. La orofaringe está limitada por arriba por
el paladar blando, por abajo por la base de la lengua, en donde se encuentra
una colección de tejido linfoide llamada amígdala lingual, y por los lados por los
pilares del paladar anteriores y posteriores, entre los cuales, en cada lado, se
encuentra otra colección de tejido linfoide que constituye las amígdalas
palatinas (que cuando se infectan son llamadas popularmente anginas) cuya
parte visible no es una guía exacta de su tamaño real porque una gran porción
de ellas puede estar oculta por detrás de la lengua. Las amígdalas palatinas,
lingual y faríngea constituyen una banda circular de tejido linfoide situada en el
istmo de las fauces llamada anillo amigdalino o anillo de Waldeyer que tiene la
misión fundamental de evitar la diseminación de las infecciones desde las
cavidades nasal y oral hacia los tubos respiratorio y gastrointestinal.
Laringofaringe Es la parte laríngea de la faringe ya que se encuentra por detrás
de la laringe. Está tapizada por una membrana mucosa con epitelio plano
estratificado no queratinizado y se continúa con el esófago. Por su parte
posterior se relaciona con los cuerpos de las vértebras cervicales.
LARINGE
Es un órgano especializado que se encarga de la fonación o emisión de
sonidos con la ayuda de las cuerdas vocales, situadas en su interior. Está
localizada entre la laringofaringe y la tráquea y es una parte esencial de las
vías aéreas ya que actúa como una válvula que impide que los alimentos
deglutidos y los cuerpos extraños entren en las vías respiratorias. Está tapizada
por una membrana mucosa con epitelio estratificado escamoso no
queratinizado y su esqueleto está formado por 9 cartílagos unidos entre sí por
diversos ligamentos. Tres cartílagos son impares: el tiroides, el cricoides y la
epiglotis y tres cartílagos son pares: las aritenoides, los corniculados y los
cuneiformes.
Cartílago tiroides. Es el más grande de los cartílagos laríngeos y está
compuesto por 2 láminas cuadriláteras de cartílago hialino que se fusionan por
delante en la línea media, formando la prominencia laríngea o nuez de Adán
que es más marcada en los hombres porque el ángulo de unión de las láminas
es mayor que en las mujeres. Por su borde superior se une al hueso hioides. El
borde posterior de cada lámina se proyecta hacia arriba como cuerno superior
y hacia abajo como cuerno inferior; los cuernos inferiores se articulan con el
cartílago cricoides.
Cartílago cricoides. Es el más inferior de los cartílagos laríngeos y tiene la
forma de un anillo de sello con el sello dirigido hacia atrás. Está formado por
cartílago hialino y es más pequeño que el cartílago tiroides pero más grueso y
P á g i n a 5 | 11
ANATOMÍA
fuerte. Su borde superior se articula con el cartílago tiroides y su borde inferior
con el primer anillo de la tráquea.
Cartílago epiglotis. Tiene forma de raqueta, está formado por cartílago
elástico y situado por detrás de la raíz de la lengua y del hueso hioides y por
delante del orificio de entrada a la laringe. Su borde superior es libre y forma el
borde superior del orificio laríngeo y su borde inferior está unido al cartílago
tiroides.
Cartílagos aritenoides. Son 2, están formados por cartílago hialino y se
articulan con el cartílago cricoides. En cada uno de ellos se inserta un
ligamento que forma parte de una cuerda vocal.
Cartílagos corniculados y cuneiformes. También son cartílagos pares y
están formados por cartílago elástico. Los cartílagos corniculados están unidos
a los vértices de los aritenoides y son como una prolongación de éstos y los
cartílagos cuneiformes se encuentran en los pliegues de unión de los
aritenoides y la epiglotis. Estos cartílagos se aproximan cuando se cierra el
orificio de entrada a la laringe en el momento de deglutir.
INTERIOR DE LA LARINGE
La cavidad o interior de la laringe se extiende desde el orificio de entrada a la
laringe hasta el borde inferior del cartílago cricoides en donde se continúa con
la tráquea, y queda dividida en 3 partes por dos pliegues superiores (o
vestibulares o cuerdas vocales falsas) y dos pliegues inferiores (o cuerdas
vocales verdaderas) que se proyectan hacia el interior de la laringe desde cada
lado. La parte de la cavidad laríngea situada por encima de los pliegues
superiores se llama vestíbulo laríngeo, la situada entre los pliegues superiores
y los inferiores se llama ventrículo laríngeo y la situada por debajo de los
pliegues inferiores se llama cavidad infraglótica. La mucosa laríngea está
recubierta de epitelio estratificado escamoso no queratinizado hasta la cavidad
infraglótica a partir de la cual se encuentra un epitelio seudoestratificado
columnar ciliado que ya se continúa con el de la mucosa de la tráquea. Los
pliegues superiores o vestibulares o cuerdas vocales falsas están separados
entre sí por la hendidura vestibular y los pliegues inferiores o cuerdas vocales
verdaderas están separados entre sí por la hendidura glótica. “ La glotis incluye
las cuerdas vocales verdaderas y la hendidura glótica y es, por tanto, la parte
de la cavidad laríngea más directamente relacionada con la emisión de voz.”
Las cuerdas vocales falsas consisten en 2 espesos pliegues de mucosa que
rodean a unos ligamentos y se extienden entre los cartílagos tiroides y
aritenoides. No tienen papel en la emisión de voz sino que forman parte del
mecanismo protector por el que la laringe se cierra en el momento de deglutir
para evitar la entrada de alimentos u otros cuerpos extraños en las vías
respiratorias. Las cuerdas vocales verdaderas tienen forma de cuña con un
vértice que se proyecta hacia el interior de la cavidad laríngea y una base que
P á g i n a 6 | 11
ANATOMÍA
se apoya en el cartílago tiroides. Cada cuerda vocal verdadera está compuesta
por un ligamento, por una membrana elástica y por fibras de músculo estriado.
Todo ello tapizado por una membrana mucosa con epitelio estratificado
escamoso no queratinizado. La forma de la hendidura glótica variará según la
posición de las cuerdas vocales. Mientras se respira tranquilamente la
hendidura glótica se estrecha y presenta forma de cuña y, en cambio, se
ensancha en la inspiración intensa. Al hablar, las cuerdas vocales se
aproximan mucho de modo que la hendidura glótica aparece como una línea.
Los cambios en el tono de voz se deben a variaciones en la tensión y en la
longitud de las cuerdas vocales, en el ancho de la hendidura glótica y en la
intensidad de los esfuerzos respiratorios, así por ejemplo, los tonos bajos de la
voz de los hombres se deben a la mayor longitud de sus cuerdas vocales.
TRÁQUEA
Es un ancho tubo que continúa a la laringe y está tapizado por una mucosa con
epitelio seudoestratificado columnar ciliado. La luz o cavidad del tubo se
mantiene abierta por medio de una serie de cartílagos hialinos (16-20) en forma
de C con la parte abierta hacia atrás. Los extremos abiertos de los anillos
cartilaginosos quedan estabilizados por fibras musculares lisas y tejido
conjuntivo elástico formando una superficie posterior plana en contacto directo
con el esófago, por delante del cual desciende, lo que permite acomodar dentro
de la tráquea las expansiones del esófago producidas al tragar. Termina a nivel
del ángulo esternal y de la apófisis espinosa de la 4ª vértebra torácica, al
dividirse en los bronquios principales derecho e izquierdo. El arco o cayado de
la aorta en un principio es anterior a la tráquea y luego se coloca en su lado
izquierdo.
TRACTO RESPIRATORIO INFERIOR
BRONQUIOS
Los bronquios principales son dos tubos formados por anillos completos de
cartílago hialino, uno para cada pulmón, y se dirigen hacia abajo y afuera
desde el final de la tráquea hasta los hilios pulmonares por donde penetran en
los pulmones. El bronquio principal derecho es más vertical, corto y ancho que
el izquierdo lo que explica que sea más probable que un objeto aspirado entre
en el bronquio principal derecho. Una vez dentro de los pulmones, los
bronquios se dividen continuamente, de modo que cada rama corresponde a
un sector definido del pulmón. Cada bronquio principal se divide en bronquios
lobulares que son 2 en el lado izquierdo y 3 en el lado derecho, cada uno
correspondiente a un lóbulo del pulmón. Cada bronquio lobular se divide, a su
vez, en bronquios segmentarios que corresponden a los llamados segmentos
pulmonares, cada uno de los cuales tiene sus propios bronquio, arteria y vena
segmentarios. Los bronquios segmentarios, a su vez, se dividen en bronquios
más pequeños o bronquíolos que se ramifican en tubos más pequeños, de un
modo repetido hasta formar los bronquíolos terminales. Toda esta ramificación
P á g i n a 7 | 11
ANATOMÍA
bronquial se parece a un árbol invertido y por ello se llama árbol bronquial. A
medida que se produce la ramificación bronquial, el epitelio de la mucosa va
cambiando. En los bronquios principales, lobulares y segmentarios la mucosa
tiene epitelio seudoestratificado columnar ciliado. En los bronquiolos más
grandes pasa a tener epitelio columnar simple ciliado, en los bronquiolos más
pequeños, epitelio cuboidal simple ciliado y en los bronquiolos terminales,
epitelio cuboidal simple no ciliado. Además, los anillos cartilaginosos van
desapareciendo y las fibras musculares lisas van aumentando, hasta que ya no
hay cartílago y solo músculo 9 liso en la pared de los bronquiolos más
pequeños, de modo que la contracción muscular puede cerrar la cavidad de
estos bronquiolos, impidiendo la entrada de aire en los alvéolos, como sucede
por ejemplo en una crisis asmática, lo que puede ser una situación
amenazadora para la vida.
PULMONES
Los pulmones son los órganos esenciales de la respiración. Son ligeros,
blandos, esponjosos y muy elásticos
y pueden reducirse a la 1/3 parte de
su tamaño cuando se abre la
cavidad torácica. Durante la primera
etapa de la vida son de color rosado,
pero al final son oscuros y moteados debido al acúmulo de partículas de polvo
inhalado que queda atrapado en los fagocitos (macrófagos) de los pulmones a
lo largo de los años. Cada pulmón tiene la forma de un semicono, está
contenido dentro de su propio saco pleural en la cavidad torácica, y está
separado uno del otro por el corazón y otras estructuras del mediastino. El
pulmón derecho es mayor y más pesado que el izquierdo y su diámetro vertical
es menor porque la cúpula derecha del diafragma es más alta, en cambio es
más ancho que el izquierdo porque el corazón se abomba más hacia el lado
izquierdo. El pulmón izquierdo está dividido en un lóbulo superior, que presenta
la escotadura cardíaca en donde se sitúa el corazón, y un lóbulo inferior. El
pulmón derecho está dividido en tres lóbulos: superior, medio e inferior. Cada
pulmón presenta un vértice, una base y dos caras. El vértice es el polo superior
redondeado de cada pulmón y se extiende a través de la abertura superior del
tórax, por encima de la 1ª costilla. La base o cara diafragmática es cóncava y
en forma de semiluna y se apoya en la superficie convexa del diafragma que
separa al pulmón derecho del hígado y al pulmón izquierdo del hígado,
estómago y bazo. La cara costal es grande, lisa y convexa y se adapta a la
pared torácica y la cara interna tiene una parte vertebral que ocupa el canal a
cada lado de la columna vertebral y otra mediastínica que presenta
depresiones debido al corazón y los grandes vasos. El hilio de cada pulmón se
encuentra cerca del centro de la cara interna, está rodeado por pleura y es la
zona por donde pasan las estructuras que entran y salen de cada pulmón
(arterias, venas, bronquios, nervios, vasos y ganglios linfáticos) formando los
P á g i n a 8 | 11
ANATOMÍA
pedículos pulmonares que también están rodeados por pleura. De este modo
los pedículos unen la cara interna de cada pulmón al corazón y la tráquea. Las
ramas de la arteria pulmonar distribuyen sangre venosa en los pulmones para
que éstos la puedan oxigenar. Acompañan a los bronquios de tal modo que hay
una rama para cada lóbulo, cada segmento bronco-pulmonar y cada área
funcional del pulmón. Las ramas terminales de las arterias pulmonares se
ramifican en capilares que se encuentran recubriendo las paredes de los
alvéolos. Por su parte, las arterias bronquiales son pequeñas y transportan
sangre oxigenada para irrigar los bronquios en todas sus ramificaciones. Las
venas pulmonares recogen la sangre oxigenada desde los pulmones y la
transportan a la aurícula izquierda del corazón. Por su parte, las venas
bronquiales recogen la sangre venosa procedente de los bronquios y la llevan a
la vena ácigos (la derecha) y la vena hemiácigos (la izquierda).
Niños Adultos
Laringe más cefálica (C3-4) Laringe en C4-5
Epiglotis larga, rígida y con forma de “U” o “V” Epiglotis ancha
Angulo 45º epiglotis – pared anterior faringe Epiglotis más cercana a base de la lengua (perpendicular)
Vía aérea cónica (embudo) Vía aérea cilíndrica
Zona más estrecha: cricoides Zona más estrecha: glotis (rima glottidis)
UNIDAD RESPIRATORIA
Los bronquios se dividen una y otra vez hasta que su diámetro es inferior a 1
mm, después de lo cual se conocen como bronquiolos y ya no tienen en sus
paredes ni glándulas mucosas ni cartílagos. Los bronquiolos se subdividen a su
vez en bronquiolos terminales. Estos se subdividen hasta formar los
bronquiolos respiratorios que se caracterizan porque en parte tienen estructura
de bronquiolos pero en parte ya tienen alvéolos en su pared que se abren
directamente en su cavidad. La unidad respiratoria es la zona del pulmón que
está aireada por un bronquiolo respiratorio. Cada bronquiolo respiratorio se
divide en varias vías llamadas conductos alveolares que, a su vez, se abren a a
numerosos sacos alveolares y alvéolos. Cada saco alveolar está formado por
varios alvéolos y cada alvéolo es una bolsa redondeada, abierta por un lado,
con un diámetro medio de unas 3oo micras, que tiene una pared
extremadamente delicada formada por epitelio plano simple. En los 2 pulmones
hay alrededor de unos 300 millones de alvéolos.
FUNCIONES DEL SISTEMA RESPIRATORIO
La principal función del sistema respiratorio es obtener oxígeno (O2) desde el
ambiente y entregarlo a los diversos tejidos para la producción de energía. En
este metabolismo aeróbico celular el producto principal es el dióxido de
carbono (CO2), el cuál es removido y eliminado a través del sistema
respiratorio. El aire inspirado a través de la vía aérea contiene principalmente
P á g i n a 9 | 11
ANATOMÍA
O2, el cual es transportado por el árbol traqueobronquial hasta los alvéolos.
Las fuerzas que provocan que el aire fluya desde el ambiente hasta el alvéolo
son generadas por los músculos respiratorios, controlados por el sistema
nervioso central. La sangre venosa que proviene de los distintos tejidos del
cuerpo y que contiene principalmente CO2 es bombeada por el ventrículo
derecho hacia los pulmones. Es en la unidad funcional o acino alveolar, donde
se produce el intercambio gaseoso al alcanzar la sangre venosa los capilares
pulmonares. El CO2 difunde al alvéolo y el O2 a la sangre, siendo ésta
bombeada por el ventrículo izquierdo al resto de los tejidos corporales para la
entrega de O2. El aire eliminado por la espiración al ambiente contiene niveles
elevados de CO2. El intercambio gaseoso entonces, se considera un proceso
continuo que incluye la ventilación, difusión y perfusión tisular (6,12). base
removiendo el CO2. El sistema nervioso central posee receptores de CO2 e
hidrogeniones (H+) en sangre arterial (PaCO2) y líquido cefaloraquídeo, los
cuales entregan información a los centros de control de la respiración. Es así
como estos centros de la respiración modifican la ventilación alveolar en
situaciones de acidosis y alcalosis. Esto es fundamental para la homeostasis
ácidobase y es un mecanismo muy sensible: un alza de PaCO2 de 40 a 50
mmHg aumenta la ventilación a 30 litros/min. La hipercapnia aumenta tanto la
actividad de las motoneuronas que controlan los músculos de la bomba
respiratoria, como de las que estimulan los músculos faríngeos, que abren la
vía aérea. Se ha descrito que los sensores centrales en el bulbo raquídeo son
más sensibles a CO2 mientras que los periféricos, en cuerpo carotideo y
aórticos, son más sensibles a estados de hipoxemia (1,10,13).
Fonación: La fonación es la producción de sonidos gracias al movimiento del
aire a través de las cuerdas vocales. El habla, canto, llanto y otros sonidos son
producidos gracias a la acción del sistema nervioso central sobre los músculos
de la respiración.
Mecanismos de defensa: Ante la exposición constante a microorganismos
(virus, bacterias, esporas de hongos), partículas (polvo, asbesto) y gases
(humo, tabaco, etc.) que son inhalados a las vías respiratorias el pulmón tiene
mecanismos de defensa. Según el tamaño de estas partículas se van
depositando en distintos niveles de la vía aérea, contribuyendo a la defensa. En
la nariz se realiza el acondicionamiento del aire inspirado humidificándolo y
calentándolo, y además se realiza la filtración de las partículas gracias a los
vellos nasales y a la acción del mucus. El mucus producido por las células
caliciformes en todo el epitelio respiratorio actúa atrapando partículas y
transportándolas desde la vía aérea baja hasta la faringe para su eliminación
con el reflejo de la tos y/o deglución de secreciones. Es así como el transporte
mucociliar y los reflejos de la vía aérea como la tos, estornudo, laringo y
broncoespasmo (en especial ante episodios de penetración de líquidos hacia
las vías aéreas) son fundamentales para la defensa pulmonar. Finalmente,
existen otros participantes de la remoción de partículas de la vía aérea tales
P á g i n a 10 | 11
ANATOMÍA
como los macrófagos alveolares y distintas enzimas que actúan eliminando las
partículas que logran llegar más distal al acino alveolar.
Tamaño (µm) Lugar de depósito
11 Nasofaringe
4,7 - 7 Faringe
3,3 - 4,7 Tráquea y bronquios primarios
2,1 - 3,3 Bronquios secundarios
1,1 - 2,5 Bronquios terminales
0,65 - 1,1 Alvéolos
CONCLUSIONES
La principal función del sistema respiratorio es el intercambio gaseoso pero
existen otras funciones no respiratorias (equilibrio ácido base, fonación,
defensa) muy importantes para el ser humano. La unidad funcional pulmonar
es el acino alveolar, allí se realiza el intercambio gaseoso gracias a la
coordinación e interacción de las vías respiratorias y caja torácica que
conducen el aire al alvéolo. Conocer la estructura y las distintas funciones del
sistema respiratorio es fundamental para entender la fisiopatología de las
enfermedades respiratorias.
Bibliografía
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
P á g i n a 11 | 11