HEBREOS
Los consumidores prudentes procuran hacer que su dinero rinda, comprando los mejores productos
al más bajo precio. Los padres sabios solo desean lo mejor para sus hijos, y alimentan su cuerpo,
su mente y su espíritu. Las personas íntegras tratan de hacer la mejor inversión de tiempo, talento
y dinero.
En cada aspecto, conformarse con menos sería una necedad e irresponsabilidad. Así y todo, hay
una tendencia natural a buscar lo fácil y cómodo. El judaísmo no era de calidad inferior ni fácil.
Divinamente diseñada, era la mejor religión, que expresaba la verdadera adoración y devoción a
Dios. Los mandamientos, los ceremoniales y las profecías describieron las promesas de Dios y
revelaron el camino hacia el perdón y la salvación. Pero Cristo vino, cumplió la Ley y los profetas,
venció el pecado, superó todos los obstáculos entre el hombre y Dios, y generosamente dio vida
eterna.
Este mensaje fue difícil de aceptar por los judíos. Aunque habían esperado al Mesías durante
siglos, estaban estancados en las formas tradicionales de pensar y adorar. Seguir a Cristo era como
si repudiaran su maravilloso legado cultural y la profundidad de sus Escrituras. Con cautela y
dudas escucharon el evangelio, pero muchos lo rechazaron y trataron de eliminar esa «herejía».
Los que sí aceptaron a Jesucristo como su Mesías con frecuencia se deslizaron otra vez en su rutina
acostumbrada, tratando de vivir una fe híbrida.
Hebreos es un documento maestro escrito a los judíos que estaban valorando a Jesucristo o
luchando con su nueva fe. El mensaje de Hebreos es que Jesús es mejor, el cristianismo es superior,
Cristo es superior y es suficiente para la salvación.
Hebreos comienza poniendo de relieve que tanto lo antiguo (el judaísmo) como lo nuevo (el
cristianismo) son religiones reveladas por Dios (1.1-3). En la sección doctrinal que sigue (1.4—
10.18), el escritor muestra en qué forma Jesucristo es superior a los ángeles (1.4—2.18), a sus
líderes (3.1—4.13) y a sus sacerdotes (4.14-7.28). El cristianismo supera al judaísmo porque tiene
un mejor pacto (8.1-13), un mejor santuario (9.1-10) y un sacrificio mucho más suficiente por los
pecados (9.11—10.18).
Después de establecer la superioridad del cristianismo, el escritor pasa a explicar lo que significa
en la práctica seguir a Cristo. Se exhorta a los lectores a mantenerse en su nueva fe, a animar a los
demás y a esperar el regreso de Cristo (10.19-25). Se les advierte sobre las consecuencias de
rechazar el sacrificio de Cristo (10.26-31) y se les recuerda las recompensas para los fieles (10.32-
39). Acto seguido el autor explica cómo vivir por fe, da ejemplos de hombres y mujeres fieles de
la historia de Israel (11.1-40), y anima y exhorta en cuanto a la vida cristiana diaria (12.1-17). Esta
sección termina con una comparación entre el pacto antiguo y el nuevo (12.18-29). El escritor
concluye con exhortaciones morales (13.1-17), una petición de oración (13.18,19), una bendición
y saludos (13.20-25).
Sin que importe en qué esté pensando como centro de su vida, Cristo es superior. Él es la revelación
perfecta de Dios, el sacrificio supremo y perfecto por el pecado, el mediador compasivo y
comprensivo, y el único camino a la vida eterna. Lea Hebreos y comience a ver la historia y la vida
desde la perspectiva de Dios. Luego entréguese por completo a Cristo. No se conforme con nada
menos.
DATOS ESENCIALES PROPÓSITO:
Presentar la suficiencia y la superioridad de Cristo.
AUTOR:
Se han sugerido Pablo, Lucas, Bernabé, Apolos, Silas, Felipe, Priscila y otros, debido a que el
nombre del autor no se da en el texto bíblico. El que sea se refiere a Timoteo como «hermano»
(13.23).
DESTINATARIO:
A los cristianos hebreos (tal vez cristianos de segunda generación, véase 2.3) que pudieron haber
estado considerando volver al judaísmo, posiblemente debido a su inmadurez, por no haber
comprendido las verdades bíblicas; y a todos los creyentes en Cristo.
FECHA:
Probablemente antes de la destrucción del templo de Jerusalén en 70 d.C., ya que en este libro se
mencionan los sacrificios y ceremonias religiosas, pero no la destrucción del templo.
MARCO HISTÓRICO:
Es probable que estos cristianos judíos sufrieran una intensa persecución, social y física, tanto de
parte de los judíos como de los romanos. Cristo no había regresado para establecer su reino, y la
gente necesitaba que se le asegurara que el cristianismo era verdadero y que Jesucristo era sin lugar
a dudas el Mesías.
VERSÍCULO CLAVE:
«El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta
todas las cosas por la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados
por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas».
PERSONAS CLAVE:
Hombres y mujeres de fe del Antiguo
Testamento (capítulo 11)
CARACTERÍSTICAS ESPECIALES:
Aunque a Hebreos se le llama una «carta», tiene la forma y el contenido de un sermón.
EXPLICACIÓN
El libro de Hebreos muestra la verdadera Identidad de Jesucristo como Dios. Él es la autoridad
máxima. Es más grande que cualquier religión o ángel. Es superior a cualquier líder judío (como
Moisés, Abraham o Josué) y superior a cualquier sacerdote. Él es la revelación perfecta de Dios.
En el Antiguo Testamento, el sumo sacerdote representaba a los judíos delante de Dios. Jesucristo
nos une con Dios. No hay otra forma de llegar a Dios. Gracias a que Cristo llevó una vida
inmaculada, Él es el sustituto perfecto para morir por nuestros pecados. Él es nuestro representante
perfecto ante Dios. El sacrificio de Cristo fue el cumplimiento supremo de todo lo que
representaban los sacrificios del Antiguo Testamento: el perdón del pecado por Dios. Debido a
que Cristo es el sacrificio perfecto por nuestro pecado, se perdonan por completo nuestros pecados
pasados, presentes y futuros.
Aunque somos salvos del pecado cuando creemos en Cristo, se nos ha dado la tarea de proseguir
y crecer en nuestra fe. Mediante nuestra relación con Cristo podemos llevar una vida irreprensible,
permitir que Él nos separe para su obra especial en nosotros y crecer en la fe.
La fe es la confianza segura en las promesas de Dios. La promesa mayor es que podemos ser salvos
por medio de Jesucristo. La fe capacita a los cristianos para afrontar las pruebas. La verdadera fe
incluye el seguir siendo fiel a Dios cuando estamos bajo el fuego de la prueba. La paciencia edifica
el carácter y conduce a la victoria.
IMPORTANCIA
Solo Jesucristo puede perdonar sus pecados. Él ha provisto nuestro perdón y salvación mediante
su muerte en la cruz. Usted puede hallar la paz con Dios y el verdadero sentido de la vida al creer
en Cristo. No acepte ninguna alternativa ni sustituto. Jesús garantiza nuestro acceso a Dios el
Padre, E intercede por nosotros de modo que podamos acercarnos confiadamente al Padre con
nuestras necesidades. Cuando nos sentimos débiles, podemos acercarnos confiadamente a Dios en
busca de perdón y ayuda.
Cristo quitó el pecado que nos apartaba de la presencia de Dios y de su comunión. Pero debemos
aceptar su sacrificio efectuado en nuestro favor. Al creer en Él dejamos de ser culpables, quedamos
limpios y somos santificados Su sacrificio nos abre el camino para tener vida eterna.
Toma tiempo el proceso de madurar en nuestra fe. Una entrega diaria y el servicio producen
madurez. Cuando somos maduros en nuestra fe, no titubeamos ni flaqueamos con facilidad frente
a la tentación. Si usted confía por completo en Jesucristo para si salvación, Él lo transformará. Una
vida de obediencia y absoluta confianza agrada a Dios. Usted puede obtener victoria en sus pruebas
si te se rinde ni le da la espalda a Cristo. Siga siendo fiel a Él y pídale que le dé paciencia.
PROPÓSITO
Hebreos se escribió principalmente para los creyentes judíos que estaban padeciendo persecución
y desaliento. El escritor procura fortalecer su fe en Cristo al explicar con cuidado la superioridad
y finalidad de la revelación y la redención de Dios en Jesucristo. Demuestra que se han cumplido
y se han hecho obsoletas las provisiones de redención de Dios bajo el antiguo pacto por la venida
de Cristo y el establecimiento del nuevo pacto mediante su muerte expiatoria. El escritor estimula
a sus lectores a mantenerse en su confesión de Cristo hasta el fin, a avanzar hacia la madurez
espiritual y no volver a la condenación al abandonar la fe en Jesucristo.
VISIÓN PANORÍMICA
Hebreos parece más un sermón que una epístola. El autor describe su trabajo como palabra de
exhortación (13.22). Tiene tres divisiones principales:
En la primera, Jesús, el poderoso Hijo de Dios (1:1-3), se declara como la plena revelación de
Dios a la humanidad superior a los profetas (1:1-3), los ángeles (14-2:18), Moisés (3:1-6) y Josué
(4:1-11). Hay una solemne advertencia en esta división sobre las consecuencias de apartarse
espiritualmente de la fe o endurecer el corazón en incredulidad (2:1-3; 47-4:2). (2)
La segunda división presenta a Jesucristo como el sumo sacerdote cuya capacidad (4:14 5:10;
carácter carácter y ministerio (8:1-10:18) son perfectos y eternos. También se advierte contra el
permanecer en la inmadurez spiritual o incluso "apartarse" después de llegar a ser participantes de
Cristo (511-6:12). (3)
La división final (10:19-13:17) exhorta con fuerza a los creyentes a perseverar en la salvación, la
fe, el sufrimiento y la santidad.
CARACTERÍSTICAS ESPECIALES
Son ocho las principales características de esta epístola. Su forma es singular entre las epístolas
del NT: "comienza como un tratado, sigue como un sermón y concluye como una epístola"
(Orígenes). Es el libro más pulido del NT, ya que se acerca al estilo del griego clásico más que
ningún otro escritor del NT (salvo quizá Lucas en Lc 1:1-4). Es el único escrito del NT que
desarrolla el concepto del ministerio de Jesús como sumo sacerdote. Tiene rica diversidad
cristológica, pues da más de veinte nombres y títulos de Cristo. Su palabra clave es "mejor" (trece
veces). Jesús es superior a los ángeles y todos los mediadores del AT.
Él ofrece el descanso, el pacto, la esperanza, el sacerdocio, la expiación por el sacrificio y la sangre
y las promesas mejores. Contiene el principal capítulo de la Biblia sobre la fe (cap. 11). Está
saturado de referencias y alusiones al AT, lo cual da buena información sobre la interpretación de
los primeros creyentes en Cristo de la historia y de la adoración en el ÁT, en particular de la
tipología. Advierte acerca de los peligros de la apostasía espiritual más que cualquier otro pasaje
del NT.