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Como Es Dios

El documento aborda el tema 'Cómo es Dios', explorando sus atributos esenciales como grandeza, bondad, inmanencia y trascendencia, así como la doctrina de la Trinidad. Se presentan definiciones y clasificaciones de los atributos de Dios, destacando su naturaleza espiritual, infinita, constante y moralmente pura. El trabajo busca proporcionar un entendimiento profundo de la teología sistemática y la importancia de conocer a Dios para los cristianos.

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Como Es Dios

El documento aborda el tema 'Cómo es Dios', explorando sus atributos esenciales como grandeza, bondad, inmanencia y trascendencia, así como la doctrina de la Trinidad. Se presentan definiciones y clasificaciones de los atributos de Dios, destacando su naturaleza espiritual, infinita, constante y moralmente pura. El trabajo busca proporcionar un entendimiento profundo de la teología sistemática y la importancia de conocer a Dios para los cristianos.

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INSTITUTO BÍBLICO BETEL SANTA ANA

TEMA:
COMO ES DIOS

ASIGNATURA:
TEOLOGIA BIBLICA Y SISTEMATICA

DOCENTE:
RONALD PEÑATE

ESTUDIANTE:
CARLOS HUMBERTO RIVAS

NORA EVELYN PALMA RIVERA

EVELYN JEANETTE MARTINEZ

RAFAEL ANTONIO GUEVARA MARTINEZ

FECHA DE ENTREGA:
2 DE JULIO DE 2022
INDICE

Tema N° Pág.

Carátula ……………………………………………………………………………………. i

Índice ……………………………………………………………………………………. ii

Objetivos …………………………………………………………………………………… 1

Introducción …………………………………………………………………………………… 2

Como es Dios ………………………………………………………………………………….. 3-14

Conclusión …………………………………………………………………………………... 6

Bibliografía …………………………………………………………………………………... 7
OBJETIVO GENERAL

Desarrollar un resumen del tema denominado “COMO ES DIOS” y plantear al mismo tiempo los
diferentes subtemas que conlleven a comprender de una forma correcta dicho enunciado como
tarea ex aula de la materia Teología Bíblica y Sistemática.

OBJETIVOS ESPECIFICOS

 Definir la grandeza de Dios.


 Definir la bondad de Dios.
 Definir la cercanía y la distancia de Dios: inmanencia, trascendencia.
 Explicar el subtema tres personas en un solo Dios: la Trinidad.

1
INTRODUCCION

A través del presente trabajo se ha pretendido realizar un breve resumen de varios sub temas que
se han considerado trascendentales en relación a “COMO ES DIOS”.

Dicho trabajo tiene como único fin conocer a grandes rasgos y que sirva como motivación para
conocer o indagar acerca del tema antes mencionado.

La naturaleza del presente trabajo es actuar como resumen del tema principal, por lo cual se han
tomado las ideas principales del autor y se han plasmado en algunas ocasiones de forma literal y en
otras de forma interpretada por cada uno de los integrantes del grupo redactor.

Se pretende adentrar al lector en el tema más amplio que es la TEOLOGIA SISTEMATICA, la cual creó
que es de suma importancia para todo cristiano de vanguardia.

2
La grandeza de Dios

La doctrina de Dios es el punto central de gran parte del resto de la teología.


Los problemas y dificultades a dos niveles hacen evidente que es necesario entender
correctamente a Dios. Primero está el nivel popular o práctico

¿Dios obra a través de los procesos de evolución? ¿Se debe considerar la trascendencia de Dios
principalmente en categorías espaciales? Otro asunto importante es el de la naturaleza de
Dios. ¿Es esencialmente fija e inalterable? ¿O crece y se desarrolla como el resto del universo
como sostiene la teología del proceso?

Al intentar entender a Dios se han cometido muchos errores, algunos de ellos de naturaleza
opuesta.
La naturaleza de Dios se debería ver como un medio para tener un conocimiento más preciso
de él.

La naturaleza de los atributos:

Cuando hablamos de los atributos de Dios, nos estamos refiriendo a las cualidades de Dios
que constituyen lo que es, las características mismas de su naturaleza. No nos estamos refiriendo a
sus actos, como crear, guiar y sustentar, ni a sus roles correspondientes tales como
Creador, Guía y Sustentador. Los atributos son cualidades de la Divinidad en su conjunto. No se
deberían confundir con las propiedades que, técnicamente hablando, son las características
distintivas de las distintas personas de la Trinidad. Las propiedades son funciones (generales),
actividades (específicas) o actos (más específicos) de los miembros individuales de la Divinidad.
Los atributos son permanentes y son cualidades intrínsecas, que no se pueden ganar o perder.
Por lo tanto, la santidad, en este sentido, no es un atributo (una característica permanente,
inseparable) de Adán, sino de Dios. Los atributos de Dios son dimensiones esenciales e
inherentes a su misma naturaleza.

Clasificación de los atributos:

1. Intentando conocer mejor a Dios se han desarrollado varios sistemas para la clasificación
de sus atributos. Un sistema basado especialmente en los escritos de los teólogos
reformados habla de atributos comunicables y no comunicables.
2. Los atributos comunicables son esas cualidades de Dios que al menos en parte se pueden
encontrar en sus creaciones humanas. Como el amor, que aunque es infinito en Dios, al
menos se puede encontrar de forma parcial en los humanos.
3. Un segundo par de categorías son las cualidades inmanentes o intransitivas y las
emanantes o transitivas. Las primeras permanecen dentro de la propia naturaleza de Dios,
como la espiritualidad. Las segundas proceden de la naturaleza de Dios y operan fuera de
ella, afectando a la creación, como la misericordia, que requiere un objeto.

3
4. Muy relacionada con la anterior clasificación y en ocasiones en combinación con ella está
la distinción entre cualidades absolutas y relativas. Las primeras son las que tiene en sí
mismo, las que siempre ha poseído, independientemente de los objetos de su creación.
Los atributos relativos, por otra parte, son los que se manifiestan a través de su relación
con otros sujetos.
5. Nuestra clasifi1cación final es la de los atributos naturales y morales. Los atributos
morales son los que en el contexto humano se relacionan con el concepto de justo (como
opuesto a injusto). La santidad, el amor, la misericordia y la fidelidad son ejemplos. Los
atributos natural.
6. Espiritualidad Dios es espíritu; esto es, no está compuesto de materia y no posee
una naturaleza física. Esto queda muy claro en las palabras dichas por Jesús en Juan [Link]
“Dios es espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren,”
también queda implícito en varias referencias a su invisibilidad (Jn. 1:18; 1 Ti. 1:17; 6:15-
16). Una consecuencia de la espiritualidad de Dios es que no tiene las limitaciones
inherentes a un cuerpo físico. Por una parte, no está limitado a un espacio.
7. Vida. La vida de Dios es diferente de la de cualquier otro ser vivo. Mientras que todos los
demás seres tienen su vida en Dios, él no proviene de ninguna otra fuente externa. Nunca
se le describe como algo a lo que se ha dado vida. Como señalamos anteriormente, Juan
5:26 dice que tiene vida en sí mismo. Con frecuencia se le aplica el adjetivo eterno, dando
por hecho que no ha habido nunca un momento en el que no haya existido. Es más, se nos
ha dicho que “en el principio”, antes de que existiese nada, Dios ya existía ( Gn. 1:1). Por
lo tanto, su existencia no puede provenir de ninguna otra cosa.
8. Infinidad Dios es infinito. Esto significa no sólo que Dios es ilimitado, sino que es ilimitable.
A este respecto, Dios es distinto a cualquier cosa que experimentamos. Incluso esas cosas
que el sentido común nos dijo una vez que eran infinitas o sin límites ahora parecen tener
límites.
9. La idea aquí es que Dios es accesible desde cualquier punto de la creación. Jeremías cita a
Dios diciendo: “¿Soy yo Dios de cerca solamente... y no Dios de lejos?” (Jer. 23:23). Lo que
esto parece implicar es que ser un Dios accesible no excluye estar alejado. Llena el cielo y
la tierra (v. 24). Por lo tanto, no nos podemos esconder en “lugares secretos”.
10. Dios también es infinito con relación al tiempo, el cual no le afecta. Él estaba antes de que
se iniciara el tiempo. La pregunta ¿cuántos años tiene Dios? Es simplemente inadecuada.
No es más viejo hoy que hace un año, ya que infinito más uno no es más que infinito.
Simplemente él no está restringido a la dimensión temporal. Dios es siempre el que es. Él
fue, es y será. El Salmo 90:1-2 dice:
11. La infinidad de Dios también se puede considerar desde el punto de vista de los objetos
del conocimiento. Su entendimiento es infinito (Sal. 147:5). El escritor de los Proverbios
dice que los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos ( Prov.
15:3). Jesús dijo que ningún pajarillo cae a tierra sin el permiso del Padre ( Mt.10:29), y
que incluso nuestros cabellos están contados (v. 30). Hebreos 4:13 dice “No hay cosa
creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y
abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.” Tomos somos
transparentes para Dios.

4
12. Finalmente la infinidad de Dios se puede considerar desde el punto de vista de la relación
con lo que tradicionalmente se llama omnipotencia de Dios. Con esto, queremos decir
que Dios es capaz de hacer todas las cosas que son objetos propios de su Hebreos dice
que Dios lo hizo: “para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios
mienta.
13. Constancia. En varios lugares de las Escrituras, se describe a Dios como inalterable. En el
Salmo 102, el salmista contrasta la naturaleza de Dios con los cielos y la tierra: “Ellos
perecerán, más tú permanecerás; Dios no puede incrementarse en nada, porque ya es
perfecto. Ni puede mermarse, porque si lo hiciera, dejaría de ser Dios. Tampoco existe
cambio cualitativo. La naturaleza de Dios no experimenta modificación. Por lo tanto, no cambia
de forma de pensar, de planes, de acciones, porque eso está en su naturaleza, que
permanece inalterable ocurra lo que ocurra. De hecho, en Números 23:19 el argumento
es que como Dios no es humano, sus acciones deben ser inalterables. Es más, las
intenciones de Dios al igual que sus planes, son siempre coherentes, simplemente porque
su voluntad no cambia.
14. Lo que parecen cambios en la forma de pensar pueden ser nuevas etapas en el desarrollo
del plan de Dios. Un ejemplo de esto es el ofrecimiento de salvación a los gentiles. Aunque
formaba parte del plan original de Dios, representaba un cambio brusco con lo que había
ocurrido anteriormente. 3. Algunos cambios de pensamiento aparentes son cambios de
orientación que se dan como resultado del cambio de relación de los humanos para con
Dios. Dios no cambió cuando Adán pecó; más bien la humanidad cambió y disgustó a Dios.
Esto también funciona en el sentido contrario. Tomemos el caso de Nínive. Dios en efecto
dijo: “Cuarenta días más y Nínive será destruida, a menos que se arrepientan.” Nínive se
arrepintió y fue perdonada. Fueron los humanos los que cambiaron, no el plan de Dios. La
omnisciencia divina significa que en cualquier momento de la vida divina Dios conoce todo
lo que es conocible en ese momento dado.

LA BONDAD DE DIOS

Otra de las cualidades para poder aprender más de la naturaleza de Dios es la bondad de Dios

¿Qué es ó que significa la bondad? la bondad es una cualidad de bueno, hacer el bien.

Entonces podemos decir que Dios es la bondad misma

Veamos algunos conceptos para poder comprender más de la bondad de Dios

Pureza moral: la pureza suele definirse como contrapuesto a algo, impureza, contaminación,
suciedad tanto física como espiritualmente.

1. Entendemos que Dios está absolutamente libre de todo lo perverso y maligno.


2. Su pureza moral incluye las dimensiones de Santidad, rectitud y justicia.

Santidad

Uno del aspecto de la santidad de Dios es su absoluta pureza o bondad. Esto significa que el mal del
mundo no le puede tocar ni manchar.

5
Fíjese en la manera en que Habacuc 1:13 se dirige a Dios: “Muy limpio eres de ojos para ver el mal,
La perfección de Dios es el estándar para nuestro carácter moral y la motivación para la práctica
religiosa. Todo el código moral se deduce de su santidad.

Al pueblo de Israel se le dijo: “Yo soy Jehová, vuestro Dios. Vosotros por tanto os santificaréis y
seréis santos, porque yo soy santo. Así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal
que se arrastre sobre la tierra. Yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser
vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.” (Lv. 11:44-45).

La santidad de Dios se resalta en toda la Biblia, pero especialmente en las descripciones del Antiguo
Testamento.

Pablo resalta la idea de que aquellos a los que Dios llama para que sean su pueblo deben separarse
de las cosas impuras y estar completamente santos (2 Co. 6:14-7:1).

Rectitud

La segunda dimensión de la pureza moral de Dios es su rectitud. Esto es, por así decirlo, la santidad
de Dios aplicada a sus relaciones con otros seres.

La rectitud de Dios significa en primer lugar, que la ley de Dios, siendo una expresión verdadera de
su naturaleza, es tan perfecta como él.

El Salmo 19:7-9 lo expresa de la siguiente manera: “La ley de Jehová es perfecta: convierte el alma;
el testimonio de Jehová es fi el: hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos:
alegran el corazón; el precepto de Jehová es puro: alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio La
rectitud de Dios también significa que sus acciones están de acuerdo con la ley que él mismo ha
establecido. Él es la expresión activa de lo que pide a otros. Como Dios es recto, según el estándar
de su propia ley, podemos confiar en él.

Justicia

Dios no sólo actúa en conformidad con su ley, también administra su reino de acuerdo con ella. Esto
es, exige que otros cumplan la ley.

Las Escrituras dejan claro que el pecado tiene consecuencias definidas, que al final acaban
ocurriendo, más pronto o más tarde. En Génesis 2:17 leemos la advertencia de Dios a Adán y Eva:
“del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas,
ciertamente morirás.” Dios castigará el pecado, ya que el pecado intrínsecamente merece ser
castigado.

No sólo el mal, también el bien acaba recibiendo sus recompensas. Deuteronomio 7:9 expresa esto
claramente: “Conoce, pues, que Jehová, tu Dios, es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la
misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta por mil generaciones.”

Integridad:

El conjunto de atributos que estamos clasificando como integridad se relaciona con la materia de la
verdad. Hay tres dimensiones de verdad: (1) autenticidad – ser verdad; (2) veracidad – decir la
verdad; y (3) fidelidad – demostrar ser verdad.

6
1. Autenticidad

La autenticidad de Dios significa que es un Dios real. En Jeremías 10, el profeta describe con bastante
sátira los objetos que algunos humanos adoran. Construyen ídolos con sus propias manos, y después
los adoran, aunque estos objetos no pueden hablar o caminar

Dios es real; no ha sido fabricado, construido o imitado, como las otras pretendidas deidades. En un
mundo en el que hay tantas cosas artificiales, nuestro Dios es real.

2. Veracidad

La veracidad divina significa que Dios representa las cosas tal como son. Ya sea hablando de él
mismo o de parte de su creación, lo que Dios dice es exacto.

Samuel le dice a Saúl: “El que es la Gloria de Israel no mentirá ni se arrepentirá, porque no es hombre
para que se arrepienta” (1 S. 15:29).

Dios no puede mentir, porque la mentira es contraria a su misma naturaleza.

3. Fidelidad

Dios mantiene todas sus promesas. Debido a su capacidad y poder ilimitados, nunca se puede

comprometer a hacer algo que sería incapaz de hacer. Nunca tiene que revisar su

palabra o renegar de una promesa. La fidelidad de Dios se demuestra de forma repetida a lo largo
de todas las páginas de las Escrituras. Él siempre cumple lo que dijo que haría.

Su promesa a Abraham de un hijo se cumplió primera promesa (Gn. 3:15) de un Redentor parecía
muy lejos de cumplirse. Sin embargo, en todas estas situaciones, el Señor demostró ser fi el a sus
promesas

Amor:

En 1 Juan 4:8 y 16 leemos: “El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor... y nosotros
hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor, y el que
permanece en amor permanece en Dios y Dios en él.”

Las dimensiones básicas del amor de Dios para nosotros son: (1) benevolencia, (2) gracia, (3)
misericordia y (4) persistencia.

De las numerosas referencias bíblicas, Juan 3:16 es probablemente la más conocida: “De tal manera
amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se
pierda, sino que tenga vida eterna.”

Benevolencia:

Las referencias a la benevolencia de Dios no se restringen al Nuevo Testamento. Por ejemplo, en


Deuteronomio 7:7-8 leemos: “No por ser vosotros el más numeroso de todos los pueblos os ha
querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos, sino
porque Jehová os amó y quiso guardar el juramento que hizo a vuestros padres, por eso os ha sacado
Jehová con mano poderosa.”

7
Gracia:

La gracia es otro de los distintos atributos que forman parte del amor de Dios. Con esto queremos
decir que Dios trata a su gente no por sus méritos o por lo que valen, por lo que se merecen, sino
simplemente según sus necesidades; en otras palabras, trata con ellos por su bondad y generosidad.
Esta gracia tiene que distinguirse de la benevolencia (altruismo) que ya hemos descrito. La
benevolencia simplemente es la idea de que Dios no busca su propio bien, sino el de los demás.

Misericordia:

La misericordia de Dios es su compasión tierna y amorosa por su pueblo. Es su ternura de corazón


hacia los necesitados. Si la gracia considera a los humanos pecadores, culpables y condenados, la
misericordia les ve como miserables y necesitados.

El salmista dice: “Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que lo
temen” (Sal. 103:13).

Persistencia:

La gran paciencia de Dios se manifestó en particular con Israel, como muestra de fidelidad hacia
ellos. El pueblo de Israel repetidamente se rebeló contra Jehová, deseando volver a Egipto,
rechazando el liderazgo de Moisés, haciendo ídolos para adorarlos, adquiriendo las prácticas de los
pueblos de los alrededores y casándose con su gente. Debe haber habido momentos en los que el
Señor se sintiera tentado a abandonar a su pueblo. Incluso los hititas o los moabitas debían parecer
una mejor opción por entonces. Una destrucción a gran escala de Israel en forma de diluvio habría
sido más apropiada, sin embargo, Dios no se separó de ellos.

La mejor manera de investigar los atributos de Dios: Si hemos entendido completamente quién y
qué es Dios, le veremos como el ser supremo. Le haremos el Señor, aquel al que hay que complacer
y cuya voluntad debe cumplirse en lugar de considerar a Dios como nuestro Señor, cuya gloria es el
valor supremo y cuya voluntad debe cumplirse, le consideramos nuestro sirviente. Esperamos que
él satisfaga todas nuestras necesidades y que responda a nuestros estándares de lo que es correcto
e incorrecto.

Distancia y cercanía de Dios inmanencia y trascendencia.

La biblia enseña que Dios es a la vez inmanente y trascendente. Dios está presente y activo en su
creación, pero es superior e independiente de todo lo que ha creado. estas ideas bíblicas deben
mantenerse en equilibrio. la tendencia a resaltar una u otra conduce a una concepción falsa Dios.
aunque no son atributos de Dios como tal, ambas afectan a su grandeza y a su bondad. en la
comprensión de estas doctrinas se producen implicaciones prácticas significativas.

Estos conceptos se refiere a la relación de Dios con el mundo creado, no en términos de acciones
específicas con respecto al universo, sino en el grado en que él está presente y activo en el universo
(inminencia) por oposición a estar ausente o alejado de él (trascendencia).

Estas dos ideas bíblicas deben estar equilibradas. esto se puede conseguir mejor si las tratamos

8
juntas. A este respecto son como el amor y la justicia de Dios, en la que un entendimiento correcto
una debe hacerse teniendo en cuenta a la otra.1 cuando se resalta una de la otra se pierde la
concepción teista ortodoxa. Cuando se enfatiza la inmanencia, perdemos la concepción de un
Dios personal. Cuando enfatizamos la trascendencia, perdemos la concepción de un Dios activo.

La posición que tomamos con respecto a la inmanencia y la trascendencia tiene implicaciones


prácticas definidas, tanto para el estilo de vida cristiano como para la conducta de nuestro
ministerio. La inmanencia y la trascendencia no deberían considerarse atributos de Dios.

Más bien, estos conceptos tienen ver con cada uno de los distintos atributos de la grandeza y la
bondad de Dios. Algunos de estos atributos, de forma inherente, seguramente expresan más la
trascendencia de Dios y otros más su inmanencia; pero, en general, trascendencia e inmanencia
deberían ser considerados indicativos de cómo Dios, en todos sus atributos, se relaciona con su
mundo.

LA TRINIDAD EN TRES ASPECTOS

Hay tres tipos de evidencias separados pero relacionados: evidencias de la unidad de Dios – que
Dios es uno; evidencia de que hay tres personas que son Dios; y finalmente, indicaciones o al menos
indicios de que las tres son uno.

LA UNIDAD DE DIOS

La religión de los antiguos hebreos era una fe rigurosamente monoteísta, como lo es sin duda la
religión judía hoy en día. La unidad de Dios fue revelada a Israel en distintos momentos y de
diferentes maneras. Los diez mandamientos, por ejemplo, empiezan con la declaración: “Yo soy
Jehová, tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses
ajenos delante de mí.”

La prohibición de idolatría, el segundo mandamiento (v. 4) también se asienta en la característica


de que Dios es único y especial. No tolerará que se adore a ningún objeto construido por el hombre,
porque sólo él es Dios. El rechazo del politeísmo se puede ver por todo el Antiguo Testamento.

En conclusión, debemos señalar que a lo largo de todo el Antiguo Testamento se asume claramente
que hay un sólo Dios de Abraham, Isaac y Jacob y no muchos (por ejemplo, en Éx. 3:13-15).

La enseñanza sobre la unidad de Dios no queda restringida al Antiguo Testamento. Santiago 2:19
elogia creer en un único Dios, aunque señala que esto es insuficiente para la justificación. Pablo
también resalta la singularidad de Dios. El apóstol escribe cuando discute sobre comer la carne que
se ha ofrecido a los ídolos: “Sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un
Dios... el Padre, del cual proceden todas las cosas y para quien nosotros existimos; y un Señor
Jesucristo, por medio del cual han sido creadas todas las cosas y por quien nosotros también
existimos” (1 Co. 8:4, 6). Aquí Pablo, como la ley Mosaica, excluye la idolatría basándose en que sólo
hay un único Dios. De forma similar, Pablo escribe a Timoteo: “Pues hay un solo Dios, y un solo
mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por
todos” (1 Ti. 2:5-6). Aunque aparentemente estos versículos parecen hacer una distinción entre
Jesús y el Dios único, el Padre, la idea básica de la frase anterior es que sólo Dios es el verdadero

9
Dios (los ídolos no son nada); y la idea principal de la última frase es que sólo hay un Dios, y que sólo
hay un mediador entre Dios y los humanos.

LA DEIDAD DE TRES

Iniciaremos realizando siguiente pregunta ¿qué llevó a la iglesia a ir más allá de esta evidencia? Fue
el testimonio bíblico adicional al efecto de que tres personas son Dios. La deidad del primero, el
Padre, apenas se discute. Además de las referencias que hay en los escritos de Pablo ya citados (1
Co. 8:4, 6; 1 Ti. 2:5-6), podemos señalar los casos en los que Jesús hace referencia al Padre como
Dios.

Más problemático es el estatus de Jesús como deidad, sin embargo, las Escrituras también le
identifican como Dios.

Una referencia importante a la deidad de Jesucristo la encontramos en Filipenses 2. En los versículos


5-11 Pablo toma lo que con toda seguridad era un himno de la iglesia primitiva y lo utiliza como base
para hacer un llamamiento a sus lectores para que practiquen la humildad. Habla de Cristo Jesús
“Él, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse” (v. 6).

La palabra que se traduce a menudo como “forma” es (morphē). Este término en griego clásico y en
griego bíblico significa “el conjunto de características que hacen que una cosa sea como es.” Denota
la naturaleza genuina de una cosa. La palabra contrasta con (schēma), que normalmente también
se traduce como “forma,” pero en el sentido de figura, de apariencia superficial, más que de
sustancia.

Una consideración final es el concepto que Jesús tenía de sí mismo. Deberíamos señalar que Jesús
nunca declaró directamente su deidad. Sin embargo, varias evidencias sugieren que esto es lo que
realmente pensaba de sí mismo. Él afirmaba poseer lo que únicamente pertenecía a Dios. Habló de
los ángeles de Dios (Lc. 12:8-9; 15:10) como sus ángeles (Mt. 13:41). Consideraba el reino de Dios
(Mt. 12:28; 19:14, 24; 21:31,43) y los elegidos de Dios (Mr. 13:20) como propios. Es más, él decía
tener potestad para perdonar los pecados (Mr. 2:8-10). Los judíos reconocían que sólo Dios podía
perdonar los pecados, y por lo tanto acusaban a Jesús de blasfemia (blasphēmia). También se
atribuía el poder de juzgar el mundo (Mt. 25:31) y reinar sobre él (Mt. 24:30; Mr. 14:62).

También hay referencias bíblicas que identifican al Espíritu Santo con Dios. Aquí vemos que hay
pasajes en los que las referencias al Espíritu Santo se suceden de forma intercambiable con las
referencias a Dios. Un ejemplo es Hechos 5:3-4. Ananías y Safira sustrajeron una porción del precio
de la heredad que habían vendido fingiendo que ponían a los pies de los apóstoles la cantidad
entera. Aquí mentir al Espíritu Santo (v. 3) es igual que mentir a Dios (v. 4). Al Espíritu Santo también
se le describe con las cualidades de Dios y se le atribuyen sus obras. El Espíritu Santo convence al
mundo de pecado, de justicia y de juicio (Jn. 16:8-11) y regenera o da nueva vida (Jn. 3:8). En 1
Corintios 12:4-11, leemos que es el Espíritu el que concede dones a la iglesia y el que decide
soberanamente quién los recibe. Además, recibe el honor y la gloria reservada para Dios.

En 1 Corintios 3:16-17, Pablo recuerda a los creyentes que son el templo de Dios y que su Espíritu
está en ellos. En el capítulo 6, dice que sus cuerpos son templo del Espíritu Santo que está en ellos
(vv. 19-20). “Dios” y “Espíritu Santo” parecen ser expresiones intercambiables. También en varios
lugares se coloca al Espíritu Santo a la misma altura de Dios. Uno es la fórmula bautismal de Mateo

10
28:19; un segundo ejemplo es la bendición paulina en 2 Corintios 13:14; finalmente en 1 Pedro 1:2,
Pedro se dirige a sus lectores como “elegidos según el previo conocimiento de Dios Padre en
santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo.”

LAS TRES PERSONAS EN UNO

En principio, estas dos líneas de evidencia - la unidad de Dios y el ser tres personas en uno - parecen
contradictorias. Al principio de su existencia, la iglesia no tuvo demasiada oportunidad de estudiar
la relación entre estos dos grupos de datos. El proceso de organizarse y de propagar la fe e incluso
el tratar de sobrevivir en un mundo hostil, impedía una reflexión doctrinal más seria. Sin embargo,
cuando la iglesia estuvo ya más asentada, empezó a preocuparse por intentar unir estos dos tipos
de materiales. Concluyó que Dios debía entenderse como tres en uno, o, dicho en otras palabras,
triuno. En este punto debemos plantear la pregunta de si se enseña esta doctrina explícitamente en
la Biblia, la sugieren las Escrituras o es meramente una deducción procedente de otras enseñanzas
de la Biblia.

La forma plural para el nombre del Dios de Israel ( ‘elohim), se considera a veces un indicio de la
idea trinitaria. Es un nombre genérico utilizado para referirse también a otros dioses. Cuando se usa
haciendo referencia al Dios de Israel, generalmente, aunque no siempre, aparece en plural. Algunos
argumentan que aquí hay un indicio de la naturaleza plural de Dios. Sin embargo, el plural
normalmente se interpreta como indicación de majestad o intensidad y no como señal de la
multiplicidad de la naturaleza de Dios.

Sin embargo, la interpretación de ‘elohim como plural de majestad no es aceptado con unanimidad
por los recientes estudiosos del Antiguo Testamento. En 1953, G. A. F. Knight argumentó en contra
en una monografía titulada A Biblical Approach to the Doctine of the Trinity (Un enfoque bíblico a
la doctrina de la Trinidad). Mantenía que hacer de ‘elohim un plural de majestad es leer el hebreo
antiguo de forma moderna, ya que a los reyes de Israel y Judá se les nombraba a todos en singular
en los relatos bíblicos.4 Aunque rechaza el plural de majestad, Knight señala que, no obstante, hay
una peculiaridad en hebreo que nos ayuda a entender el término en cuestión. Las palabras para
agua y cielo (entre otras) también son plurales. Los gramáticos han denominado este fenómeno
como plural cuantitativo.

También hay otras formas en plural. En Génesis 1:26 Dios dice: “Hagamos al hombre en nuestra
imagen.” Aquí tenemos el plural en el verbo “hagamos” y en el pronombre posesivo “nuestro.” En
Génesis 11:7 también hay una forma plural: “Descendamos y confundamos allí su lengua.” Cuando
Isaías fue llamado oyó que el Señor decía: “¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?” (Is. 6:8). Se
ha objetado que estos son plurales mayestáticos. Sin embargo, lo que es importante desde el punto
de vista del análisis lógico es el cambio de singular a plural en el primer y tercer ejemplos. Génesis
1:26 en realidad dice: “Entonces dijo Dios [singular]: ‘Hagamos [plural] al hombre a nuestra [plural]
imagen.’” El escritor de las Escrituras no usa un verbo en plural (de majestad) con ‘elohim, pero se
cita a Dios utilizando un verbo plural para referirse a sí mismo. De la misma manera, en Isaías se lee:
“¿A quién enviaré [singular] y quién irá por nosotros [plural]?”.

En varios lugares de las Escrituras las tres personas están vinculadas en unidad y aparente igualdad.
Una de estas es la fórmula bautismal que se dicta en la Gran Comisión (Mt. 28:19-20): bautizándolas
en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Fíjese que “nombre” es singular, aunque

11
incluye a las tres personas. Observe también que no se sugiere que haya inferioridad o
subordinación.

También hay otra vinculación directa de los tres nombres en unidad y aparente igualdad, es la
bendición paulina de 2 Corintios [Link] “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión
del Espíritu Santo sean con todos vosotros.”

En los Evangelios y en las Epístolas hay vinculaciones de las tres personas que no son tan directas ni
explícitas. El ángel le dice a María que su hijo será llamado santo, Hijo de Dios, porque el Espíritu
Santo vendrá sobre ella (Lc. 1:35). En el bautismo de Jesús (Mt. 3:16-17) las tres personas de la
Trinidad estuvieron presentes. El Hijo estaba siendo bautizado, el Espíritu de Dios descendió en
forma de paloma y el Padre habló con aprobación de su Hijo. Jesús relaciona sus milagros con el
poder del Espíritu de Dios y señala que esto es evidencia de que el reino de Dios ha llegado (Mt.
12:28). Este patrón trinitario también se puede ver en la declaración de Jesús cuando dice que
enviará la promesa del Padre sobre los discípulos (Lc. 24:49). El mensaje de Pedro en Pentecostés
también vincula a las tres personas: “Así que, exaltado por la diestra de Dios y habiendo recibido del
Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís... Arrepentíos y
bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y recibiréis
el don del Espíritu Santo” (Hch. 2:33, 38).

Una indicación más sutil de la idea trinitaria de Pablo es la manera en que organiza algunos de sus
libros. La forma y el contenido de sus escritos comunica su creencia en la Trinidad. Arthur
Wainwright ha desarrollado esto de forma detallada.7 Perfila Romanos en parte de la siguiente
manera:

1. El juicio de Dios sobre todos (1:18-3:20)


2. Justificación a través de la fe en Cristo (3:21-8:1)
3. Vida en el Espíritu (8:2-30)

Parte de Gálatas sigue un patrón similar:

1. Justificación a través de la fe en Cristo (3:1-29).


2. Ser adoptados como hijos gracias a la redención obrada por Cristo y el envío del Espíritu
(4:1-7).
3. La servidumbre a la ley y la libertad dada por Cristo (4:8-5:15).
4. Vida en el Espíritu (5:16-6:10).

Es en el cuarto Evangelio donde encontramos las evidencias más importantes de la igualdad de las
personas de la Trinidad. La fórmula trinitaria aparece una y otra vez: 1:33-34; 14:16, 26; 16:13-15;
20:21-22 (compárese con 1 Juan 4:2, 13-14). La dinámica interna entre las tres personas aparece
repetidamente, como ha observado George Hendry.8 El Hijo es enviado por el Padre (14:24) y
procede de él (16:28). El Espíritu es dado por el Padre (14:16), es enviado del Padre (14:26) y procede
del Padre (15:26). No obstante, el Hijo está muy implicado en la venida del Espíritu: ora por su venida
(14:16); el Padre envía al Espíritu en el nombre del Hijo (14:26); el Hijo enviará el Espíritu desde el
Padre (15:26); el Hijo debe irse para que pueda enviar al Espíritu (16:7). El ministerio del Espíritu se
entiende como una continuación y elaboración del Hijo. Él traerá a la memoria lo que dijo el Hijo
(14:26); dará testimonio del Hijo (15:26); hablará todo lo que oiga del Hijo, glorificando así al Hijo
(16:13-14).

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El prólogo del Evangelio también contiene material rico en significado para la doctrina de la Trinidad.
Juan dice en el primer versículo del libro: “El Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios”. Aquí hay
una indicación de la divinidad de la Palabra; obsérvese que la diferencia en el orden de las palabras
entre la segunda y la tercera frase sirve para acentuar “Dios” (o “divino”).

ELEMENTOS ESCENCIALES DE LA DOCTRINA Y SU IMPORTANCIA

Los elementos más importantes que deben definirse en relación a la Trinidad son los siguientes:

1. La unidad de Dios es básica. El monoteísmo está profundamente implantado dentro de la


tradición hebreo-cristiana. Dios es uno, no varios. La unidad de Dios se puede comparar con la
unidad del marido y la esposa, pero se debe tener en cuenta que estamos tratando con un Dios,
no con la unión de entidades separadas.
2. Se debe afirmar la deidad de las tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Cada una de ellas es
cualitativamente igual. El Hijo es divino de la misma manera y en el mismo grado que el Padre,
y lo mismo ocurre con el Espíritu Santo.
3. La triplicidad y la unicidad de Dios no lo son respecto a lo mismo. Aunque la interpretación
ortodoxa de la Trinidad parece contradictoria (Dios es uno y sin embargo, tres), la contradicción
no es real, sino sólo aparente. Existe una contradicción si algo es A y no A a la vez y respecto de
lo mismo. Al contrario que el modalismo, la ortodoxia insiste en que Dios es tres personas en
cualquier momento de tiempo. Manteniendo su unidad también, la ortodoxia trata el problema
sugiriendo que la manera en que Dios es tres en cierto modo es distinto al modo en que es uno.
Los pensadores del siglo cuarto hablaban de una ousia y tres hipóstasis. El problema es
determinar qué significan estos dos términos, o en un sentido más amplio, cuál es la diferencia
entre la naturaleza y el locus de la unidad de Dios y el de ser tres personas en una.
4. La Trinidad es eterna. Siempre ha habido tres, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y todos ellos han sido
siempre divinos. Uno o más de ellos no aparecieron en cierto momento del tiempo o no se
hicieron divinos en un momento dado. Nunca ha habido una alteración en la naturaleza del Dios
trino. Él es y será lo que siempre ha sido.
5. La función de uno de los miembros de la Trinidad durante algún tiempo puede quedar
subordinada al de uno o los otros dos miembros, pero esto no significa que sea de ningún modo
inferior en esencia. Cada una de las tres personas de la Trinidad ha tenido, durante un periodo
de tiempo, una función especial. Esto tiene que entenderse como un papel temporal con el
propósito de llegar a un fi n determinado, no un cambio de estatus o de esencia. En la
experiencia humana, también hay subordinación funcional. Varias personas de igual categoría
en una empresa o negocio pueden escoger a uno para que sea el jefe de un grupo de trabajo o
el presidente de un comité durante algún tiempo, pero sin ningún cambio en su categoría. Lo
mismo ocurre en los círculos militares. En los días en que en los aviones había tripulaciones de
muchos miembros, aunque el piloto era el oficial de mayor graduación en la nave, el
bombardero, un oficial de graduación más baja, controlaba el avión durante el bombardeo. De
la misma manera, el Hijo no era menos que el Padre durante su encarnación terrenal, sino que
se subordinaba funcionalmente a la voluntad del Padre. Y lo mismo ocurre con el Espíritu Santo
que queda ahora subordinado al ministerio del Hijo (ver Jn. 14-16) y a la voluntad del Padre,
pero sin ser menos de lo que ellos son. Tres personas en un solo Dios: la Trinidad 361 6. Al final,
la Trinidad es incomprensible. No podemos entender completamente el misterio de la Trinidad.
Cuando un día veamos a Dios, le veremos tal como es, y le entenderemos mejor. Sin embargo,

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incluso entonces, no lo entenderemos del todo. Como él es el Dios ilimitado y nosotros tenemos
una capacidad limitada de saber y comprender, él siempre estará por encima de nuestro
conocimiento y comprensión. Siempre seremos seres humanos, aunque seres humanos
perfeccionados. Nunca seremos Dios. Estos aspectos de Dios que nunca comprendemos del
todo deberían ser considerados misterios que van más allá de nuestra razón y no paradojas que
entran en conflicto con la razón.

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CONCLUSION

A través del presente trabajo se ha realizado un resumen del tema denominado “COMO ES DIOS” y
se han entendido varios conceptos, desde el punto de vista teológico; así como un breve paseo
sobre sub temas de interés como la grandeza de Dios, la bondad de Dios, la cercanía y la distancia
de Dios y la Trinidad.

Se han conocido a nivel general varias definiciones y varios enunciados que con llevan a conocer
mejor quien y como es Dios, sin embargo, se ha plasmado los enunciados que creemos tienen mayor
claridad y exactitud en relación a una sana doctrina.

Consideramos que ha sido de gran apoyo en la búsqueda del conocimiento y la revelación divina a
cada uno de los estudiantes.

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BIBLIOGRAFIA

 Teología Sistemática Edición Ampliada, Stanley Horton, Editorial Vida.


 Teología Sistemática - ERICKSON, Millard
 Teología Sistemática – Pearlman
 Biblia de Estudio Teologico

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