(Dos hombres se sientan frente a frente en las sillas con una mesa marrón de por medio)
POLICÍA: Ahora dígame, ¿quién fue?
HOMBRE: (Indiferente) ¿De qué cosa?
POLICÍA: ¡Vamos! No se haga el tonto conmigo, señor.
HOMBRE: (Distraído en las luces del techo) Realmente no sé por qué me trajo nuevamente a
esta aburrida sala. ¡Mírela! Es monótona.
POLICÍA: ¿Usted cree que tengo todo el tiempo del mundo?
HOMBRE: Pues supongo que sí. Por algo está aquí preguntándome sobre este caso. (Mira
fijamente a los ojos del POLICÍA) ¿Será que le influye demasiado, señor?
POLICÍA: ¿Qué sabe usted?
HOMBRE: Lo mismo que usted. Que el dueño de la FUCEM fue asesinado en un oscuro bosque
a las afueras de la ciudad.
POLICÍA: ¡Busco pistas, señor! ¡Pistas! ¿Puede ser un poco más específico de en qué lugar
ocurrió tal hecho?
HOMBRE: (Con su dedo índice apunta hacia su pecho) ¿Yo? ¿Yo tengo que decirle en dónde
queda el lugar? (Recalca con ironía)
POLICÍA: (Preocupado, con su mirada hacia la cámara de seguridad, finge responder con
afirmación) ¡Sí! ¡Usted!
HOMBRE: (Con su rostro sonriente) No se preocupe de quién lo está viendo, definitivamente
puede decir lo que se le plazca en este lugar.
POLICÍA: ¿Tan lejos ha llegado la Organización? ¿Tan así?
HOMBRE: (Pone sus dos manos sobre la mesa) ¿Así cómo?
POLICÍA: De tener casi el control total de la Fundación.
HOMBRE: Es exactamente lo mismo que me he preguntado todos estos años.
(Entra un tercer personaje, INSPECTORA VEGA, con un expediente en mano. Su tono es firme.)
VEGA: ¿Y bien? ¿Cómo vamos aquí?
POLICÍA: (Con tensión) Estamos avanzando, inspectora.
HOMBRE: (Con sorna) ¡Oh, refuerzos! Ahora me siento intimidado.
VEGA: (Señala al HOMBRE con el expediente) Cuidado con lo que dice. Tenemos suficientes
pruebas para encerrarlo por veinte años.
HOMBRE: (Se inclina hacia adelante) Si las tienen, ¿por qué seguimos hablando aquí?
(Entra un cuarto personaje, AGENTE MARTÍNEZ, joven y algo nervioso, sosteniendo un papel.)
MARTÍNEZ: (Dirigiéndose a VEGA) Hemos interceptado una llamada, inspectora. Hablan de un
movimiento en el Almacén 24 esta noche. Parece que lo quieren a él. (Señala al HOMBRE.)
VEGA: (Fría) Lo sabía. ¿Cuántos hombres tenemos disponibles?
MARTÍNEZ: No muchos, pero estamos preparados.
(Entra un quinto personaje, ABOGADA SILVA, impecablemente vestida.)
SILVA: Mi cliente no hablará más sin mi presencia.
POLICÍA: (Exasperado) ¿Quién la dejó entrar?
VEGA: Cálmese. (Mira a SILVA) Este no es un caso sencillo, abogada.
SILVA: Lo sé. Por eso estoy aquí.
(Entra un sexto personaje, TESTIGO PÉREZ, con apariencia nerviosa, escoltada por un agente.)
PÉREZ: (Temblorosa) Yo... yo vi algo esa noche.
HOMBRE: (Con una ceja levantada) ¡Interesante! Cuente, amiga.
VEGA: (Autoritaria) Hable, Pérez. Ahora es el momento.
PÉREZ: Había dos personas discutiendo en el bosque... pero una de ellas escapó antes de que
el disparo se escuchara.
POLICÍA: ¿Puede describirlas?
PÉREZ: (Mirando al HOMBRE) Una... era él.
(Silencio en la sala. Todos miran al HOMBRE.)
HOMBRE: (Ríe, casi histérico) ¡Fantástico! Ahora soy el villano oficial.
VEGA: (Golpea la mesa) Basta. Tenemos que prepararnos. Si vienen por él, también vendrán
por nosotros.
HOMBRE: (Calmado) Entonces, parece que todos estamos en el mismo barco. Un barco que se
hunde.
VEGA: (Con determinación) No. Mientras yo esté aquí, pelearemos hasta el final.
(Se escucha una explosión en la distancia. Las luces parpadean. Todos se miran, conscientes de
que el tiempo se acaba. En silencio, comienzan a preparar la sala para un enfrentamiento
inminente.)