&maria
Clip Chans
Ejemplos de personificación
1 El amor golpeó su puerta cuando menos lo esperaba y le cambió la vida casi por completo.
2 La bruma la abrazó apenas entró en el mar. A los pocos minutos, la muerte ya se la había
llevado.
3 El castillo encantado levantó sus cimientos y se puso a andar.
4 Con la mirada, su perro le reprochaba que lo había dejado solo todo el fin de semana.
5 La muerte la venía acechando, pero astutamente lograba escaparse de ella, hasta que
finalmente la encontró.
6 El sol se encargó de protegerla dándole calor con sus rayos hasta que llegó a un refugio.
7 El zorro se quiso burlar de la liebre, pero ella fue más inteligente.
8 La luna le sonreía y eso la hizo sentir más feliz aún.
9 El televisor le hacía la vida imposible, se apagaba cada vez que su equipo estaba por meter un
gol.
10 Los cachorros se pusieron tristes cuando el joven se llevó uno de ellos a su casa.
11 La nación sangra por las heridas que le provoca la guerra.
12 La naturaleza es sabia; si no sería imposible que exista tanta belleza y perfección.
13 La estrella protectora lo siguió durante toda la caminata, que duró horas.
14 Los gatitos se alegraron cuando su amo les trajo el plato con leche. Rápidamente le hicieron
cariños como gesto de agradecimiento.
15 El elefante decidió salir en busca de aventuras.
16 Por lejos, el perro es la mascota más fiel de todas. Los gatos son mucho más traicioneros.
17 El lobo feroz engañó a la niña y llegó primero a casa de su abuelita.
18 La montaña imperante exigía el respeto de todos los que pasaban por allí.
19 Los monos traviesos le robaron la cartera mientras se sacaba una foto.
20 El árbol más anciano y sabio del bosque tomó la palabra y dio un discurso que ninguno de los
presentes olvidaría.
21 El viento enojado arrasó con todas las chozas que habían levantado en el lugar.
22 El sol despertaba de a poco entre las montañas que lo protegían.
23 El tiempo es tirano.
24 El automóvil chillaba cada vez que su dueña lo usaba. Claramente, no le gustaba su forma de
manejar.
25 El pajarito le cantó una serenata cuando ella se asomó por la ventana de su cuarto.
26 Su soledad lo perseguía a todas partes, se había convertido en su fiel compañera.
27 Cuando desembarcó en aquella furiosa ciudad, se dio cuenta de que en verdad extrañaba su hogar
28 El nido protegía a los pichoncitos de la furiosa tormenta, que arrasaba con todo lo que había a su
alrededor.
29 El cielo comenzó a llorar su lamento triste y gris.
30 La cigüeña tomó la guitarra y comenzó a cantar frente a las demás aves.
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Canción Despistaos “Cada dos Minutos”
Un ejemplo de hipérbole en sí.