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Introducción al Magnetismo

El magnetismo es un fenómeno físico relacionado con campos magnéticos generados por corrientes eléctricas y momentos magnéticos de partículas. Los materiales ferromagnéticos, como el níquel y el hierro, exhiben propiedades magnéticas notables, permitiendo la atracción y repulsión entre imanes. La historia del magnetismo abarca desde observaciones antiguas hasta descubrimientos científicos que unifican el magnetismo y la electricidad en el campo del electromagnetismo.
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Introducción al Magnetismo

El magnetismo es un fenómeno físico relacionado con campos magnéticos generados por corrientes eléctricas y momentos magnéticos de partículas. Los materiales ferromagnéticos, como el níquel y el hierro, exhiben propiedades magnéticas notables, permitiendo la atracción y repulsión entre imanes. La historia del magnetismo abarca desde observaciones antiguas hasta descubrimientos científicos que unifican el magnetismo y la electricidad en el campo del electromagnetismo.
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MAGNETISMO

¿QUE ES EL MAGNETISMO?

13 DE NOVIEMBRE DE 2023
IDENTIFICACION DE LOS FENOMENOS ELECTROMAGNETICOS
ALEYMA LOVERA PALACIOS
MAGNETISMO
¿Qué es el magnetismo?
El magnetismo es el conjunto de fenómenos físicos mediados por campos
magnéticos. Estos pueden ser generados por las corrientes eléctricas o por los
momentos magnéticos de las partículas constituyentes de los materiales. Es parte
de un fenómeno más general: el electromagnetismo. También denomina a la rama
de la física que estudia dichos fenómenos.
El níquel, el hierro, el cobalto y sus aleaciones se encuentran entre algunos de los
materiales que presentan propiedades magnéticas fácilmente observables, y
comúnmente se llaman imanes. Estos materiales son ferromagnéticos e
interactúan fuertemente con los campos magnéticos externos a la vez que
generan un campo magnético propio. Esto permite la tan conocida repulsión y
atracción entre los polos de los imanes. Sin embargo, todos los materiales son
influidos, en mayor o menor medida, por la presencia de un campo magnético.
Etimologia
La palabra «magnetismo» viene del griego "μαγνῆτις λίθος" (magnētis lithos), que
significa «piedra de Magnesia», y hace referencia a la magnetita, un mineral de
hierro ferromagnético.

Historia
Los fenómenos magnéticos se conocían ya en la antigua Grecia. Se dice que por
primera vez se observaron en la ciudad de Magnesia del Meandro en Asia Menor,
de ahí el vocablo: magnetismo. Sabían que ciertas piedras (magnetita) atraían el
hierro, y que los trozos de hierro atraídos, eran capaces, a su vez, de atraer a
otros. Estas piedras se denominaron imanes naturales.
El primero en estudiar el fenómeno del magnetismo fue Tales de Mileto,
filósofo griego que vivió entre 625 a. C. y 545 a. C.1 En China, la primera
referencia a este fenómeno se encuentra en un manuscrito del s. IV a. C.
titulado Libro del amo del valle del diablo: «La magnetita atrae el hierro hacia sí o
es atraída por este».2 La primera mención es sobre la atracción de una aguja que
aparece en un trabajo realizado entre los años 20 y 100 de nuestra era: «La
magnetita atrae la aguja».
El científico Shen Kua (1031-1095) escribió sobre la brújula de aguja magnética y
mejoró la precisión en la navegación empleando el concepto astronómico
del norte absoluto. Hacia el siglo XII los chinos ya habían desarrollado la técnica lo
suficiente como para utilizar la brújula para mejorar la navegación. Alexander
Neckam fue el primer europeo en conseguir desarrollar esta técnica en 1187.
Peter Peregrinus de Maricourt, fue un estudioso francés del siglo XIII que realizó
experimentos sobre magnetismo y escribió el primer tratado existente sobre las
propiedades de los imanes. Su trabajo destaca por contener la primera discusión
detallada de una brújula. El cosmógrafo español Martín Cortés de Albacar,
formado en Zaragoza y en la escuela de pilotos de Cádiz, descubrió y situó el polo
norte magnético en Groenlandia en 1551 para los navegantes españoles e
ingleses (su libro fue traducido y muy reimpreso en Inglaterra) facilitando así
considerablemente la navegación. Galileo Galilei y su amigo Francesco
Sagredo se interesaron por el magnetismo engastando un buen trozo de roca
magnética de más de kilo y medio en un bello artilugio de madera. La magnetita se
disponía de tal manera que, a modo de imán, atraía una bola de hierro de casi
cuatro kilos de peso; pero la falta de aplicaciones prácticas y económicas del
invento desalentó más experimentación por parte de estos destacados científicos
italianos.3 En 1600 el médico y físico William Gilbert publicó en Londres su
obra De magnete, magneticisque corporibus, et de magno magnete tellure;
Physiologia noua, plurimis & argumentis, & experimentis demostrata ("Sobre el
imán y los cuerpos magnéticos y sobre el gran imán la Tierra"), que estableció las
bases del estudio profundo del magnetismo consignando las características y
tipologías de los imanes y realizando todo tipo de experimentos cuidadosamente
descritos. Observó que la máxima atracción ejercida por los imanes sobre los
trozos de hierro se realizaba siempre en las zonas llamadas "polos" del imán.
También clasificó los materiales en conductores y aislantes e ideó el
primer electroscopio. Descubrió la imantación por influencia y fue el primero en
percibir que la imantación del hierro se pierde al calentarlo al rojo. Estudió la
inclinación de una aguja magnética concluyendo que la Tierra se comporta como
un gran imán.
El conocimiento del magnetismo se mantuvo limitado a los imanes hasta que
en 1820 Hans Christian Ørsted, profesor de la Universidad de Copenhague,
descubrió que un hilo conductor sobre el que circulaba una corriente ejercía una
perturbación magnética a su alrededor capaz de mover una aguja magnética
situada en ese entorno.4 Muchos otros experimentos siguieron con André-Marie
Ampère, Carl Friedrich Gauss, Michael Faraday y otros que encontraron vínculos
entre el magnetismo y la electricidad. James Clerk Maxwell sintetizó y explicó
estas observaciones en sus ecuaciones de Maxwell, unificando el magnetismo y la
electricidad en un solo campo, el electromagnetismo. En 1905, Einstein usó estas
leyes para comprobar su teoría de la relatividad especial;5 en el proceso mostró
que los campos eléctricos y magnéticos son dos caras de la misma moneda,
el tensor de campo electromagnético.
La física del magnetismo
Campos y fuerzas magnéticas.
El fenómeno del magnetismo es ejercido por un campo magnético, por ejemplo,
una corriente eléctrica o un dipolo magnético crea un campo magnético, este al
girar imparte una fuerza magnética a otras partículas que están en el campo.
Para una aproximación excelente (pero ignorando algunos efectos cuánticos,
véase electrodinámica cuántica) las ecuaciones de Maxwell (que simplifican la ley
de Biot-Savart en el caso de corriente constante) describen el origen y el
comportamiento de los campos que gobiernan esas fuerzas. Por lo tanto, el
magnetismo se observa siempre que partículas cargadas eléctricamente están
en movimiento. Por ejemplo, del movimiento de electrones en una corriente
eléctrica o en casos del movimiento orbital de los electrones alrededor del núcleo
atómico. Estas también aparecen de un dipolo magnético intrínseco que aparece
de los efectos cuánticos, por ejemplo, del spin de la mecánica cuántica.
Ley de Lorentz
La misma situación que crea campos magnéticos (carga en movimiento en una
corriente o en un átomo y dipolos magnéticos intrínsecos) son también situaciones
en que el campo magnético causa sus efectos creando una fuerza. Cuando una
partícula cargada se mueve a través de un campo magnético B, se ejerce una
fuerza F dada por el producto vectorial dónde es la carga eléctrica de la

partícula, es el vector velocidad de la partícula y es el campo magnético.


Debido a que esto es un producto vectorial, la fuerza es perpendicular al
movimiento de la partícula y al campo magnético.
La fuerza magnética no realiza trabajo mecánico en la partícula, cambia la
dirección del movimiento de esta, pero esto no causa su aumento o disminución

de la velocidad. La magnitud de la fuerza es : donde es el ángulo entre

los vectores y . Una herramienta para determinar la dirección del


vector velocidad de una carga en movimiento, es siguiendo la ley de la mano
derecha (véase regla de la mano derecha).
El físico alemán Heinrich Lenz formuló lo que ahora se denomina la ley de Lenz,
esta da una dirección de la fuerza electromotriz (fem) y la corriente resultante de
una inducción electromagnética.
Dipolos magnéticos
se puede ver una muy común fuente de campo magnético en la naturaleza,
un dipolo. Este tiene un «polo sur» y un «polo norte», sus nombres se deben a
que antes se usaban los imanes como brújulas, que interactuaban con el campo
magnético terrestre para indicar el norte y el sur del globo.
Un campo magnético contiene energía y sistemas físicos que se estabilizan con
configuraciones de menor energía. Por lo tanto, cuando se encuentra en un campo
magnético, un dipolo magnético tiende a alinearse solo con una polaridad
diferente a la del campo, lo que cancela al campo lo máximo posible y disminuye
la energía recolectada en el campo al mínimo. Por ejemplo, dos barras magnéticas
idénticas pueden estar una a lado de otra normalmente alineadas de norte a sur,
resultando en un campo magnético más pequeño y resiste cualquier intento de
reorientar todos sus puntos en una misma dirección. La energía requerida para
reorientarlos en esa configuración es entonces recolectada en el campo magnético
resultante, que es el doble de la magnitud del campo de un imán individual (esto
es porque un imán usado como brújula interactúa con el campo magnético
terrestre para indicar Norte y Sur).
Una alternativa formulada, equivalente, que es fácil de aplicar pero ofrece una
menor visión, es que un dipolo magnético en un campo magnético experimenta
un momento de un par de fuerzas y una fuerza que pueda ser expresada en
términos de un campo y de la magnitud del dipolo (por ejemplo sería el momento
magnético dipolar). Para ver estas ecuaciones véase dipolo magnético.
Dipolos magnéticos atómicos
La causa física del magnetismo en los cuerpos, distinto a la corriente eléctrica, es
por los dipolos atómicos magnéticos. Dipolos magnéticos o momentos
magnéticos, en escala atómica, resultan de dos tipos diferentes del movimiento de
electrones. El primero es el movimiento orbital del electrón sobre su núcleo
atómico; este movimiento puede ser considerado como una corriente de bucles,
resultando en el momento dipolar magnético del orbital. La segunda, más fuerte,
fuente de momento electrónico magnético, es debido a las propiedades cuánticas
llamadas momento de spin del dipolo magnético (aunque la teoría mecánica
cuántica actual dice que los electrones no giran físicamente, ni orbitan el núcleo).
El momento magnético general de un átomo es la suma neta de todos los
momentos magnéticos de los electrones individuales. Por la tendencia de los
dipolos magnéticos a oponerse entre ellos se reduce la energía neta. En un átomo
los momentos magnéticos opuestos de algunos pares de electrones se cancelan
entre ellos, ambos en un movimiento orbital y en momentos magnéticos de espín.
Así, en el caso de un átomo con orbitales electrónicos o suborbitales electrónicos
completamente llenos, el momento magnético normalmente se cancela
completamente y solo los átomos con orbitales electrónicos semillenos tienen un
momento magnético. Su fuerza depende del número de electrones impares.
La diferencia en la configuración de los electrones en varios elementos determina
la naturaleza y magnitud de los momentos atómicos magnéticos, lo que a su vez
determina la diferencia entre las propiedades magnéticas de varios materiales.
Existen muchas formas de comportamiento magnético o tipos de magnetismo: el
ferromagnetismo, el diamagnetismo y el paramagnetismo; esto se debe
precisamente a las propiedades magnéticas de los materiales, por eso se ha
estipulado una clasificación respectiva de estos, según su comportamiento ante un
campo magnético inducido, como sigue:
Clasiflicación de los materiales magnéticos

PRACTICA REALIZADA EN CLASE.


En la practica realizada en la clase mis compañeros de equipo necesitamos
imanes, tinta china, limadura de hierro y un cepillo, colocamos un cartón y
arriba de este colocamos el imán, sobre de este colocamos un hoja blanca.
Espolvoriamos la limadura de hierro, esta se ahdirio a al imán, cabe
mencionar que al estar lo hoja de papel las limaduras de hierro solo formaron
la forma que en este caso tenia nuestro iman, al finalizar este procedimiento
solo quedaba tomar nuestro cepillo y ponerle de la tinta china antes
mencionada, con la ayuda de nuestros dedos le poníamos gotos finas de tinta
china a la hoja de papel que contenia la limadura de hierro, una vez con
suficiente tinta la hoja, la podíamos retirar, en este momento en el que la
hoja fue alzada, las limaduras cayeron, dejando solamente la forma del imán,
que es nuestro caso era una estrella.
Uno de los errores que personalmente note en esta practica, es que cuando
otros de mis compañeros hacían el mismo procedimiento pero colocando
demasiadas limaduras de hierro, al momento de alzar la hoja estas no podían
caer.
De igual manera cabe mencionar que el uso excesivo de tinta china podría
afectar a que la forma deseada del iman no fuera visible, tenían que ser gotas
finas puesto que si eran gotas demasiado grandes, no se apreciaría de la
misma forma.
A continuación se adjuntan imágenes de la practica antes mencionada .

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