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Evaluación del Programa Pilares 2020-2021

El informe académico evalúa el Programa Social Pilares en la Ciudad de México, centrado en la atención a la población indígena y sus desafíos en la inclusión educativa. A través de la experiencia de la autora, se analizan las deficiencias del programa y se proponen mejoras para fortalecer la identidad cultural y el acceso a derechos. El objetivo es determinar si las estrategias implementadas realmente benefician a las comunidades indígenas y contribuyen a su bienestar.

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Evaluación del Programa Pilares 2020-2021

El informe académico evalúa el Programa Social Pilares en la Ciudad de México, centrado en la atención a la población indígena y sus desafíos en la inclusión educativa. A través de la experiencia de la autora, se analizan las deficiencias del programa y se proponen mejoras para fortalecer la identidad cultural y el acceso a derechos. El objetivo es determinar si las estrategias implementadas realmente benefician a las comunidades indígenas y contribuyen a su bienestar.

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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS

COLEGIO DE ESTUDIOS LATINOAMERICANOS

El Programa Social Pilares, evaluación de un proyecto latinoamericano contra la

exclusión. Límites y desafíos en la atención a la población indígena en la Ciudad de

México, 2020-2021

INFORME ACADÉMICO POR TRABAJO PROFESIONAL

QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE

LICENCIADO EN ESTUDIOS LATINOAMERICANOS

P R E S E N T A:

BEATRIZ VICTORIANO LÓPEZ

ASESOR: Lic. Roberto Machuca Becerra

CIUDAD UNIVERSITARIA SEPTIEMBRE DE 2024


UNAM – Dirección General de Bibliotecas
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Agradecimientos

Este informe está dedicado a mi madre, Sofía López, quien con su amor logró que la UNAM fuese

una de mis aspiraciones; a mi padre Enrique Victoriano, quien siempre acompaña mi caminar

con su disciplina; a mi hermano Víctor Hugo, a quien su camaradería va siempre cerca de mí; a

Diana León, por su apoyo incondicional, y claro, a mi hijo Ollin Balam, quien es un aliciente

todos los días.

Agradezco particularmente a la Dra. Andrea González, quien marcó una diferencia en la

Coordinación del Colegio de Estudios Latinoamericanos, su apoyo ha sido infinito, su trabajo

continuo se ha traducido en un aumento de egresados de nuestro colegio.

Por supuesto, a mi asesor Roberto Machuca, quien mostró un compromiso y

acompañamiento incondicional para que se concluyera el informe.

A las comunidades zapatistas, que me mostraron que “Otro mundo es posible”, todos

los días construyen su autonomía y me hacen saber que vale la pena seguir trabajando desde los

pueblos.

1
ÍNDICE

Introducción 3

Capítulo 1. La población indígena y el programa Pilares: el área de interculturalidad 9

1.1 Mi experiencia en la atención a la población indígena 9

1.2 Un día en Pilares 11

1.3 Conformación del área de Interculturalidad 16

1.4 Perfil de las figuras educativas 19

1.5 Los registros y sus pocos participantes 21

Capítulo 2. Las deficiencias del trabajo con la población indígena en el área de

interculturalidad 23

2.1. Las figuras educativas y el desconocimiento de la población indígena en Ciudad de

México 24

2.2 ¿Cómo y por qué se difunde la mirada folklorista del programa social? 26

2.3 La falta de continuidad de las actividades con población indígena 29

Capítulo 3. Propuestas para mejorar la atención con población indígena 31

3.1 Intervención de grupos multidisciplinarios en la conformación de programas educativos,

según cada grupo social 32

3.2 La necesidad de las Ciencias Sociales en la creación de temarios contra la exclusión: una

mirada Latinoamericana 35

3.3 Programa Social vs. políticas públicas 39

Comentario final 42

Fuentes 44

2
Introducción

Mi ingreso a la Licenciatura de Estudios Latinoamericanos fue motivado principalmente por una

condición ideológica que considero me guío para comprender distintos procesos de organización

que conocí, me refiero al movimiento estudiantil de 1999 dentro de la UNAM y al movimiento

indígena de 1994 en el estado de Chiapas. Además, mediante esa opción académica, buscaba

despejar algunas cuestiones, como el hecho de que mis orígenes culturales sean indígenas: mis

padres pertenecen a la zona Mazateca del estado de Oaxaca, ubicada en la zona norte, por lo que

soy descendiente directa. Por su condición política, económica y cultural mi familia tuvo que

migrar hacia la Ciudad de México, hecho que nos transformó.

Lo anterior me hizo comprender lo que significa la migración sin siquiera conocer el

término. Además, el uso de una lengua indígena era una práctica cotidiana en casa; sin embargo,

la comunicación en la Ciudad de México era totalmente en idioma español, cuestión que generó

que mi lengua de vida fuese el español. Todo ello me orilló a informarme sobre los pueblos

indígenas de distintas regiones del continente; comprendí que mi situación cultural se repetía de

distintas formas en otros países y había explicaciones, pero surgieron preguntas importantes, por

ejemplo: ¿cuándo hablamos de pueblos indígenas nos referimos a la misma cultura? Lo cierto es

que tenía distintas referencias en mi acontecer, como las diferencias entre la comunidad Mazateca

y las comunidades tzeltales del estado de Chiapas, que para mí eran dos mundos totalmente

distintos.

Antes de ingresar a la licenciatura comencé a buscar espacios que me ayudaran a trabajar

temáticas sobre derechos indígenas. Ingresé como reportera a un programa de radio llamado

“Chiapas expediente abierto”, en radio UNAM, que justo se encontraba en la mirada nacional,

por el levantamiento zapatista de 1994. Esta participación ocurre entre los años 2004 y 2006.

3
Posteriormente, trabajé en distintas comunidades indígenas del estado de Hidalgo, desarrollando

talleres en espacios comunitarios, como son la alfabetización y el apoyo a la gestión de servicios

básicos de luz eléctrica y mejoras a las carreteras en los años 2006 y 2007.

También participé en distintas organizaciones independientes de colonos en la Ciudad

de México: una, en la Alcaldía Tlalpan, y otra más en Los Pedregales de Coyoacán. En estas

intervenciones mis tareas también radicaron en gestionar servicios que se requerían en las

colonias ante las autoridades, pero además se centraron en crear espacios de apoyo a la

población, donde se daban clases de regularización, talleres sobre Derechos Humanos, cine

callejero, etcétera, actividades que reivindicaran el derecho a su organización.

Durante el año 2018 colaboré en el Proyecto Sicetno, en el Instituto de Investigaciones

Sociales (IIS), el cual se enfoca a visibilizar organizaciones indígenas en el continente

latinoamericano y conocer su proceso organizativo con el objetivo de conocer métodos, saberes

y debates en torno a conflictos étnicos en la defensa del territorio.

Posteriormente, en febrero de 2019, ingresé al Programa Pilares en el área de

Interculturalidad, que tiene como finalidad trabajar con poblaciones indígenas, con el objetivo

de reducir los índices de analfabetismo para combatir la violencia y exclusión que se observa en

la Ciudad de México.

El Informe Académico que aquí presento se inscribe en esta trayectoria de

preocupaciones personales, académicas y laborales, y se centra en mi participación dentro del

Programa Pilares. Es un ejercicio académico de recuperación de una experiencia laboral, mucho

de lo que aquí se presenta está en los términos en que entonces se dieron mis actividades, y

también en los términos en que, con mi formación académica, enfrenté y actué sobre esa realidad

en esos años. En este sentido, el eje de este informe es evaluar si los objetivos que tiene el área

4
de Interculturalidad se llevan a cabo adecuadamente, identificar límites y aciertos observados

durante la implementación de actividades con la población indígena.

Con este trabajo confío que mejorarán mis condiciones laborales para acceder a distintos

espacios de docencia y mejorar mi ejercicio profesional. Me ayudará a profesionalizar mis

capacidades para plantear el tema de inclusión, especializarme en áreas de conocimiento que me

permitan analizar las relaciones de poder establecidas, pero además conocer de manera analítica

la relación entre las instituciones y la población indígena. Esto dará pie a proponer herramientas

de inclusión, que como latinoamericanista me interesan; creo que es fundamental llegar a la praxis

como elemento transformador, y que mi participación sea en forma propositiva y no solo

funcione para comprender la problemática.

Ahora bien, para efectos de la exposición de mi experiencia laboral asumí un aspecto que

me permitió articular este informe en su dimensión académica. Los trabajos realizados sobre la

población indígena y el ámbito educativo son amplios. Sin embargo, los análisis de los logros

desde un programa de gobierno son reducidos y poco existe al respecto. Existe solo una tesis de

Maestría en Desarrollo Educativo en la UPN1 que se realizó con el programa Ciberescuelas; otra

en la Universidad Autónoma Metropolitana,2 que habla sobre la creación y desarrollo del

programa. Por el sentido de los Informes Académicos de Trabajo, considero necesario comenzar

a analizar la funcionalidad de los espacios construidos desde las instituciones públicas y

comenzar a apoyarnos de la ciencia social para mejorar dichos espacios y así buscar distintas

formas de gestión con las comunidades para que se logre incidir en su cotidianidad, en su calidad

de vida.

1Daniel, Ramírez Sánchez, El significado de la práctica educativa de los asesores del CAV, Padierna en Tlalpan,
CDMX", Tesis de Maestría, UPN, CDMX, octubre 2020.
2Jorge Luis Chávez López, Los Pilares y su estrategia para la transformación y la cohesión social, Tesis Licenciatura, UAM,
Ciudad de México, 2022 en [Link]

5
Es importante mencionar que las ciberescuelas nacieron en la Alcaldía Tlalpan en el año

2016, tenían el objetivo de ampliar la oferta educativa para jóvenes que no podían concluir sus

estudios. Esto ocurre cuando la delegada Claudia Sheinbaum estaba a cargo de la Delegación

Tlalpan de 2015 a 2017. Después, con la llegada de la exdelegada a la Jefatura de Gobierno de la

Ciudad de México estos espacios serán nombrados Pilares, naciendo bajo la consigna de erradicar

la exclusión educativa, pero ya contaban con servicios adicionales, como talleres por la Inclusión,

talleres por la diversidad cultural, talleres de cultura de paz, oferta deportiva, aportaciones

culturales, entre otras opciones. El Programa Pilares tuvo auge desde 2018 hasta la fecha, siendo

un proyecto educativo innovador en la Ciudad.

Dentro del Programa Pilares se crea el Área de Interculturalidad, que es donde laboré. Me parece

necesario analizar el trabajo realizado ahí ya que debe su existencia al presupuesto público y tiene

como finalidad trabajar con la población indígena, con objetivos específicos, como la

disminución del analfabetismo y la erradicación de los índices de violencia. También es

importante pensar en cómo se está ejerciendo el trabajo, si es realmente funcional e impacta a

su población de forma efectiva, con ello me refiero a si realmente ha transformado su vida y ha

logrado de alguna manera vivir de forma más justa y digna, por lo menos con el acceso al apoyo

educativo que ofrece el programa.

Es importante tener presentes desde ahora los objetivos del área de Interculturalidad, pues

estarán mencionados de alguna manera a lo largo de este informe:

Implementar estrategias que visibilicen a la población indígena y migrante en la Ciudad


de México, mediante el diseño de proyectos y actividades institucionales que promuevan
el ejercicio de sus derechos, a través de talleres de fortalecimiento de la identidad cultural
en diversos espacios como los PILARES y en algunas escuelas cercanas a ellos, con lo
que se busca recobrar la memoria histórica, tanto de quienes se reconocen como
hablantes de una lengua originaria, o como parte de un pueblo originario y para quienes
se asumen como parte del pueblo de sus padres o abuelos, además de promover la cultura

6
de los Derechos Humanos para población indígena y migrante, mediante el desarrollo
de talleres de sensibilización en la materia además de fortalecer la equidad, inclusión y el
acceso a la educación en la Ciudad de México.3
¿Se han cumplido estos objetivos? Sí, pero es necesario revisarlos críticamente, y esto es lo que

hace este Informe.

Por otra parte, hablar del proyecto Pilares, no es un asunto local. La experiencia de la práctica

profesional en este programa tiene una dimensión latinoamericana. Este informe se hace desde

los estudios latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras, por lo que al recuperar mi

experiencia analizo aspectos sociales y políticos en una mirada latinoamericana. Hay que

considerar que en distintas regiones del continente se muestran altos índices de rezago educativo

en distintos sectores sociales, pero la población indígena tiene particularidades específicas, lo que

hace que este grupo de atención tenga prioridad en las políticas públicas, en los acuerdos

internacionales, lo que ha dado como resultado que se hayan creado leyes que visibilizan a este

sector poblacional. En este sentido, el Programa Pilares es una réplica de un proyecto llamado

Cultura Viva implementado en Brasil. Dicho programa se crea en el año 2004 durante el gobierno

de Lula Da Silva y para el año 2014 se crea como política de Estado, tiene como objetivo

democratizar la cultura y, desde el arte, la educación y la comunicación entre las comunidades

que intervienen en sus territorialidades.4 De ahí el programa se replica en Argentina en el año

2011 bajo el nombre de Puntos de Cultura, de la misma forma busca fortalecer y consolidar el

trabajo de las organizaciones sociales comunitarias y las comunidades indígenas de todo el país,

3Gobierno de la Ciudad de México, “Educación Intercultural y bilingüe con población indígena y migrante”, en
Pilares CDMX, [Link] (consultado el 15 de marzo 2024).

4 Gobierno de México, “El programa Cultura Viva Comunitaria en Brasil”, en Gobierno de México,
[Link]
fomentar-y-valorar-circuitos-culturales (consultado el 17 de marzo 2024).

7
promoviendo la inclusión social, las identidades locales, la participación popular y el desarrollo

regional a través del arte y la cultura.5

Dichas propuestas se toman en cuenta para ser retomadas para su aplicación en la Ciudad de

México, cuya finalidad en común es la erradicación de la falta de derechos, entre ellos el educativo

y en este caso específicamente me enfocaré en el sector indígena.

El objetivo general de este informe es evaluar el impacto que se tiene en el Área de

Interculturalidad con población Indígena y migrante de la Secretaría de Educación de la Ciudad

de México. Me parece relevante considerar si se cumple con el objetivo de implementar

estrategias que visibilicen a la población indígena mediante el diseño de proyectos y actividades

institucionales que promuevan el ejercicio de sus derechos y se fortalezca su identidad y su

memoria histórica. Al final, el lector podrá valorar si el término Interculturalidad implementado

en el sector educativo responde al bienestar de las comunidades indígenas en la Ciudad de

México.

5Portal oficial del Estado argentino “Puntos de cultura: características de las organizaciones que recibieron fondos
en los últimos diez años”, en disponible en [Link]
caracteristicas-de-las-organizaciones-que-recibieron-fondos-en-los (consultado el 20 de marzo de 2024).

8
Capítulo 1. La población indígena y el programa Pilares: el área de interculturalidad

1.1 Mi experiencia en la atención a la población indígena

Mi interés por la población indígena es dado por la descendencia que tengo con la misma, por

ello no he buscado abordar el tema únicamente en términos académicos, sino que, al provenir

de la cultura mazateca, mi tarea se ha concentrado en la búsqueda de respuestas a distintas

condiciones y problemáticas particulares existentes en ellas, como el reconocimiento, la inclusión

y la búsqueda de justicia.

De ahí que haya trabajado en distintas comunidades en el estado de Hidalgo, en Chiapas y en

colonias con culturas originarias en la Ciudad de México y con colonos organizados de la zona

de Tlalpan y Coyoacán, donde desarrollé temas relacionados con la equidad, los derechos de los

pueblos, la justicia social, etc. Es por esto también que ingresé al área de Interculturalidad de la

Secretaría de Educación, Ciencia y Tecnología (SECTEI), la cual fue implementada para hacer

frente a la exclusión y falta de oportunidades que viven las culturas originarias en estos territorios

desde la educación, pensando en que ésta es un pilar importante en la reconstrucción del tejido

social y así encontrar equidad para buscar mejores condiciones de vida.

La población indígena cuenta con características particulares, lo que genera que existan áreas

enfocadas en su atención, esto debido a su condición de migración en la Ciudad de México,

donde resalta el uso de su lengua materna y los diferentes obstáculos materiales que afrontan en

la búsqueda de una vida digna.

Por ello, continuamente he participado en distintas instituciones para lograr conocer un poco

más sobre las diferencias que existen en las comunidades. Es muy importante mencionar que

cuando hablamos de comunidades indígenas, tenemos que dimensionar que son totalmente

9
diversas y que habitan sus territorios desde formas particulares. No podemos hablar del pueblo

mazateco desde una totalidad porque no es lo mismo vivir en la Ciudad de México que hacerlo

en una localidad de la zona mazateca en el estado de Oaxaca, siendo que incluso dentro de su

misma región en Oaxaca existen diversos grupos mazatecos que tienen diferentes prácticas

religiosas, políticas y sociales.

Por eso es necesario hacer hincapié en las diferencias que existen entre los distintos pueblos

indígenas que habitan en la Ciudad de México y considerar que efectivamente tienen necesidades

históricas, sufren racismo y violencia, y que esto ha sido un factor generalizado hacia las

poblaciones originarias, pero sin olvidar que cada grupo tiene sus necesidades particulares

dependiendo de su territorialidad, lengua, costumbres, etc. El reconocimiento hacia las personas

indígenas por parte del grupo hegemónico ha sido el de “otros”, sin embargo, el problema que

se ha observado a través de la historia de México radica en que ese “otro” no es aceptado con

su identidad, contrario a ello se ha trabajado en su asimilación6, los otros no son un ente

generalizado, tienen formas propias de pensamiento y enunciación.

Por mencionar un ejemplo: En la zona mazateca, de donde soy descendiente, no se conocen los

huehuentones, estos los conocí en la Ciudad de México por compañeros de la Escuela Nacional

de Antropología e Historia, a quienes les causaba extrañeza esas diferencias mínimas en una

misma cultura. ¿Cómo se piensan entonces a los pueblos indígenas en la Ciudad de México?,

¿De qué forma se generalizan a los pueblos? Es claro que en muchas ocasiones la academia y las

instituciones cometen y reproducen estos errores, por eso considero primordial hacer la

aclaración, ya que de ello podría depender la creación y desarrollo de una verdadera inclusión y

reconocimiento.

6 Informe de la Copred, “Personas y Comunidades Indígenas”, CDMX en


[Link]
(consultado el 25 de mayo 2024).

10
1.2 Un día en Pilares

Como ya he mencionado la ubicación de los Pilares se ha concentrado en zonas que cuentan con

características singulares, uno de los principales objetivos es que la población que ha desertado

de sus estudios pueda concluirlos mediante una opción distinta a la educación formal.

Gran parte de la deserción escolar se debe a la falta de condiciones económicas

favorables, el embarazo adolescente y la falta de herramientas necesarias como una computadora

o incluso el uso de internet. Todos estos han sido factores que determinan la continuidad de la

educación de muchas personas. Cada uno de los Pilares son equipados con herramientas que la

población puede ocupar de forma gratuita y de las que no tiene acceso en casa, como son equipos

de cómputo, internet y espacios acondicionados para acompañamiento educativo o para realizar

actividades deportivas.

Mi estancia en Pilares se centró en dos distintos espacios en la Ciudad de México, uno

en la Alcaldía de Xochimilco y otro en Tláhuac, ambos ubicados en la zona sur de la ciudad,

estos espacios tienen características propias de cada zona.

Xochimilco se encuentra ubicado en la zona sur de la ciudad, cuenta con 442 178 mil

personas, de estas el 48.7% son hombres y el 51.3% son mujeres, las lenguas indígenas más

habladas en la zona son el náhuatl, mazateco, otomí, mazahua, chinanteco y tarasco.7

El Pilares de San Luis Tlaxialtemalco se encuentra ubicado en la calle de Calvario, esquina

Acueducto, su demarcación se halla dentro de la Cuenca de México, forma parte de la provincia

fisiográfica denominada Eje Volcánico Transversal, también forma parte de una subprovincia

7 Gobierno de México, “Xochimilco: Economía, empleo, equidad, calidad de vida”, en Gobierno de México
[Link] (consultado el 01 de marzo de 2024).

11
llamada Lagos y Volcanes del Anáhuac.8

Considerando los datos de INEGI de 2020, el acceso a la educación tiene un porcentaje

de 93.6% hasta la educación secundaria, pero en los datos de educación Media Superior solo

cuentan con acceso un 58.1%10, estas cifras nos indican un nivel de deserción escolar

considerable de 41.8%, la cifra puede dar una mirada amplia de por qué se requiere de otras

formas de educación cercanas a sus localidades y con acceso a toda la población.

A partir de estos datos me permito dar un contexto de la zona. La ubicación del Pilares

San Luis Tlaxialtemalco se encuentra en un lugar concurrido ya que está junto al Deportivo San

Luis Tlaxialtemalco, entre dos avenidas importantes, la Avenida 5 de mayo y Acueducto. La

mayor parte de personas que acuden a este espacio son niños de primaria que buscan apoyo en

8 Inegi, “Censo de Población y vivienda del 2020”, en Inegi [Link]


(consultado el 20 de febrero de 2024).
9 Google maps, “Pilares San Luis Tlaxialtemalco” en
[Link]
99.0355579,15z/data=!4m6!3m5!1s0x85ce03ff2cb1b105:0xdd7dd6fce233e962!8m2!3d19.255881!4d-
99.0355579!16s%2Fg%2F11j0yvllf2?entry=ttu (consultado el 4 de abril de 2024).
10 Inegi, “Panorama sociodemográfico de la Ciudad de México 2020”, en Inegi
[Link]
ruc/[Link] (consultado el 02 de abril de
2024).

12
tareas, quienes ingresan a los talleres que se tienen; del mismo modo madres adolescentes que

desertaron de su educación, mujeres adultas mayores y personas con capacidades diferentes, en

su mayoría jóvenes. Durante los primeros días me dediqué a observar qué tipo de población

acude al espacio, porque a partir de ello pude desarrollar una propuesta de distintas actividades

que se pudieran implementar con la población.

La estancia en el espacio también implica el apoyo a las figuras educativas que cumplen

tareas de docencia dentro de la ciberescuela, del mismo modo en que la población indígena que

acuda al espacio para concluir estudios debe ser apoyada por el área de Interculturalidad y

también por los docentes.

A lo largo de mi estancia en este espacio identifiqué que existe la necesidad de crear

temarios centrados en los requerimientos de las mujeres porque la mayor parte de participantes

son mujeres, mujeres jóvenes que truncaron sus estudios por maternidad o simplemente por

falta de recursos, de discriminación y violencia, ya que la zona está considerada de alto riesgo,

todo ello desde la perspectiva de la interculturalidad.

En los espacios se conmemoran las fechas importantes para la población indígena a nivel

nacional e internacional. Se considera que se deben visibilizar con el objetivo de erradicar la

discriminación y contribuir al reconocimiento, por ello se realizan actividades en ocasiones en

conjunto con otras áreas para que todos los participantes en el espacio tengan información

necesaria y se hagan reflexiones importantes de manera conjunta.

El segundo espacio donde participé es en el Pilares Mixquic, ubicado en la zona sur de

la Ciudad de México en la Alcaldía Tláhuac, cuenta con un entorno más rural, aún existen muchas

parcelas de cultivo y bastantes familias dependen de ello. Su población total es de 392.313 mil

habitantes, las lenguas indígenas más habladas son el náhuatl y el mixteco, el nivel educativo más

significativo es la educación básica con un 93.9%, la educación media superior es de 52.3%, hay

13
un 41.6% de diferencia entre ambos niveles educativos y el mayor índice de personas

desocupadas en la Alcaldía son personas que se dedican al hogar y estudiantes. 11El Pilares

Mixquic se encuentra ubicado en la calle Plutarco Elías calles y Santa Cruz en San Andrés

Mixquic, se encuentra ya muy cercana a Chalco, Estado de México, por lo que personas de este

municipio también acuden al espacio en búsqueda de apoyo escolar o algún taller para niños.

12

En ambos Pilares la población que más acude a los espacios son mujeres, jóvenes y niños,

por lo que decidí implementar cursos desde el enfoque intercultural y orientados en la historia

de las mujeres, jóvenes y niños. En este sentido, algo que identifiqué en el trabajo con jóvenes y

adultos mayores es que tienen en común un nulo conocimiento en el uso de herramientas

tecnológicas, incluso en el caso de los jóvenes, de quienes creemos erróneamente que son

11 Ibidem 8, pág 34.


12 Google Maps, “Pilares Mixquic” en [Link]
98.9531864,16z/data=!4m14!1m7!3m6!1s0x85ce1bdeab1f3ae5:0xf2e2597502d5bfb0!2sPILARES+MIXQUIC!8m2!3d19.2263
365!4d-98.9527002!16s%2Fg%2F11fn9yfrm3!3m5!1s0x85ce1bdeab1f3ae5:0xf2e2597502d5bfb0!8m2!3d19.2263365!4d-
98.9527002!16s%2Fg%2F11fn9yfrm3?entry=ttu (consultado el 5 de abril de 2024).

14
expertos en los medios tecnológicos dada su mayor interacción con los mismos. La realidad es

que el uso de aplicaciones para su desarrollo académico se encuentra muy poco desarrollado y

los adultos mayores viven más alejados de dichas herramientas.

Por lo anterior, implementé un curso básico de computación en los espacios de Pilares,

ya que de alguna forma el programa intenta erradicar las condiciones de exclusión que se viven

y ello me permitió poner en práctica dicho curso con mujeres indígenas, me refiero al Programa

de “Barrio adentro”, que se enfocó a acudir a los predios con población indígena en el centro de

la Ciudad de México.

A propósito de la temática de las mujeres, puse en marcha talleres de reflexión en torno

a los distintos tipos de violencia que se ejerce sobre ellas, pero no de manera general sino a partir

de las particularidades que existen entre distintos sectores, como son las mujeres indígenas en

situación de migración. En dichos temarios se habló del uso del lenguaje inclusivo, la perspectiva

de género en niñas y niños, la violencia física y simbólica, todo ello desde una mirada

intercultural. Estos temarios fueron bien recibidos por la comunidad, lo que me permitió percibir

que existen aún grandes tareas que se deben seguir implementando.

Por supuesto que la estancia dentro del programa me permitió ir creando distintos

contenidos debido a que fui descubriendo necesidades diferentes, como hablar de memoria

histórica y de los cambios que se han dado en materia jurídica, pero tomando en consideración

que es necesario que los jóvenes conozcan estos temas para que tengan en cuenta la historia del

país.

Para fundamentar un poco de historia de los pueblos en la búsqueda de su

reconocimiento, realicé un seminario enfocado en la temática de los Derechos Humanos. Ahí

hablé de la historia de su conformación, pero sobre todo visibilizando la historia de los pueblos

indígenas y la necesidad de involucrar pensar los problemas existentes en su aplicación, ya que

15
existen temas de justicia que siguen sin tener respuesta. Por ello, consideré que es importante

trabajar con jóvenes el tema histórico con hechos vigentes, no como un pasado inexistente.

Los participantes de los cursos implementados fueron en su mayoría mujeres y jóvenes.

Existe una diferencia importante entre los dos espacios donde participé; en la pandemia, en 2020,

la mayor parte de actividades fueron en línea, y en realidad fueron pocos los participantes ya que

mucha de la población indígena no contaba con acceso a una computadora o no la sabía utilizar

y, por esa razón, los índices de participación son pocos a diferencia del año 2021, cuando se

comenzaron a abrir los espacios de manera física, de lo que hablaré más adelante.

1.3 Conformación del área de interculturalidad

El área de Interculturalidad está conformada en su mayoría por población indígena de distintas

edades, muchos de ellos hablantes de una lengua originaria y una pequeña proporción, como es

mi caso, de descendientes directos, pero no hablantes de la lengua, razón por la que la intención

fue incorporar en dicha área a personas que tengan sensibilidad para impartir temáticas de interés

por las culturas originarias. En este sentido, se desarrolló un temario general para la

implementación de nuestros cursos, el cual está dividido en tres subáreas:

1) Lenguas nacionales: Conformada por personas hablantes de lenguas nacionales. Su principal

objetivo es realizar talleres encaminados a la enseñanza de su lengua originaria. Dicho trabajo se

realizó de manera presencial y de forma virtual. Las lenguas nacionales que se impartieron son:

Amuzgo, Chinanteco, Chocholteco, Chontal, Ixcateco, Maya, Mazahua, Mazateco, Mixe,

Mixteco, Náhuatl, Otomí, Tenec, Totonaco, Triqui, Tzeltal, Zapoteco, y Zoque. Es decir, solo

18 lenguas nacionales de 68 que se hablan en el país. Es importante mencionar que cada lengua

16
tiene distintas variantes, lo que hace más amplia la visión sobre la necesidad de aprender y

difundir la diversidad de lenguas originarias. Muchos compañeros que conforman este equipo

han sido traductores en distintos institutos relacionados con los pueblos indígenas. Se les da una

pequeña formación para que logren la enseñanza de su lengua y logren certificarse como

traductores, esto se realiza en conjunto con la Universidad Intercultural de la Ciudad de México.

2) Educación comunitaria: Tiene la finalidad de crear proyectos educativos que logren un

impacto en la comunidad indígena de la Ciudad de México. Se busca que puedan acceder a

distintos niveles educativos ya que muchos están rezagados. Este equipo tiene la tarea de crear

material educativo en distintas lenguas nacionales, por lo que se busca implementar planes de

estudio que respondan a las necesidades de los distintos grupos indígenas que habitan en la

ciudad. Esto último ha sido una tarea significativa ya que para lograr realizar las clases fue

necesario presentarse en predios que son habitados por distintos grupos indígenas y apegarse a

sus sistemas normativos, tema que deja de lado la educación formal y sobre todo exige tener en

cuenta la cosmovisión de los distintos pueblos. Este trabajo es sumamente importante y avanza

con herramientas básicas.

3) Interculturalidad: Es en este equipo donde desarrollé mis labores. Es el área donde se

conformó un temario único que logrará direccionar los fundamentos sobre el tema de

interculturalidad. En este grupo nos encontramos personas diversas, muchas no pertenecen a

algún pueblo originario, pero cuentan con experiencia o intereses respecto a esta población. El

equipo se conformó para desarrollar un temario que pudiera brindar capacitaciones a las figuras

educativas dentro de la Secretaría de Educación, Ciencia y Tecnología de la CDMX, y que sirviera

para sensibilizar a las figuras que en muchas ocasiones desconocen la importancia de la identidad

y diversidad cultural. El contenido del programa se basa en un temario construido de forma

conjunta a inicios del año 2020 en el Centro de Interculturalidad de la Ciudad de México

17
“Nezahualcóyotl”, el cual se encuentra ubicado en la calle Nezahualcóyotl, número 29, Colonia

Centro, y que cuenta con un acuerdo de colaboración con la Secretaría de Educación, Ciencia y

Tecnología.

Dichas capacitaciones fueron enfocadas también a los nuevos integrantes del área de

Interculturalidad que se sumaron después de la convocatoria con la finalidad de trabajar desde

un mismo temario. Es importante comentar que ya se tenían como base ciertos puntos y que se

contaba con dos o tres personas para su desarrollo, aspecto por el que se buscó idear además un

taller que lograra sensibilizar a los participantes en dichos procesos de formación. A

continuación, agrego los temas ejes:

Temario:

1) Interculturalidad,

2) Identidad,

3) Lengua Materna,

4) Movimientos indígenas en México y la Constitución de la CDMX,

5) Oralidad, Mitos y Leyendas,

6) Conocimientos Intergeneracionales,

7) Biodiversidad y territorio,

8) Medicina Tradicional,

9) Feminismo comunitario

10) Migraciones

18
Los temas en los que enfoque mis actividades son cuatro, el tema de Interculturalidad,

Movimiento indígenas en México y la Constitución de la CDMX, Feminismo Comunitario y

Migraciones, dichos temas se desarrollaron desde la Interculturalidad.

1.4 Perfil de las figuras educativas

Para hablar de las figuras educativas en el programa Pilares debo comenzar mencionando los

criterios de ingreso al programa. Se convoca a profesionistas con formación en ciencias sociales

y ciencias exactas para dar clases y ayudar a la población en general a concluir sus estudios,

igualmente se convoca a talleristas con educación básica y media básica a trabajar con la

población vulnerable.

Para el ingreso al programa la convocatoria cuenta con requisitos según el puesto

solicitado como son:

Para Tallerista Asesor Técnico 1) Contar con comprobante de estudios, como mínimo, de

bachillerato terminado, carrera técnica o equivalente. 2) Contar con conocimientos o saberes de

procesos administrativos. (2 de enero de 2020 Gaceta Oficial de la Ciudad de México 13). 3) Tener

conocimientos y saberes de al menos uno de los talleres de Educación para la Autonomía

Económica (La lista de talleres para 2020 se publica como parte de la convocatoria y puede

variar). 4) Cumplir con una carpeta o muestrario o plan de actividades relativo a uno de los

talleres de Educación para la Autonomía Económica. 5) Tener disponibilidad de cubrir 120 horas

mensuales distribuidas de lunes a domingo.

Para Monitoras o Monitores 1) Contar con comprobante de estudios, como mínimo, de

secundaria terminada, carrera técnica o equivalente. 2) Preferentemente ser habitante de alguna

de las 333 colonias, barrios y pueblos con menores índices de desarrollo social. 3) Tener buena

19
disposición para el trato amable y respetuoso con las personas. 4) Tener disponibilidad de cubrir

120 horas mensuales distribuidas de lunes a domingo.

Para Talleristas 1) Contar con comprobante de estudios, como mínimo, de secundaria terminada,

carrera técnica o equivalente. 2) Habilidades básicas para el manejo de información. 3) Ser capaz

de elaborar e impartir cursos, talleres o asesorías de conocimientos y técnicas de uno de los

talleres de Educación para la Autonomía Económica. 4) Cumplir con una carpeta o muestrario

5) Preferentemente ser habitante de alguna de las 333 colonias, barrios y pueblos con menores

índices de desarrollo social. 6) Tener disponibilidad de cubrir 120 horas mensuales distribuidas

de lunes a domingo.

Para Apoyo Técnico Administrativo 1) Contar con estudios de licenciatura, titulados, pasantes,

truncos por lo menos al 60% de avance o cursando por lo menos al 60% de los créditos en

humanidades, ciencias sociales, ciencias experimentales o matemáticas. 2) Tener documento

probatorio avalado por una institución educativa oficial. 3) Contar con conocimientos de tipo

administrativo. 4) Tener dominio en el manejo de equipos y programas de cómputo para oficina.

5) Tener disponibilidad de cubrir 120 horas mensuales distribuidas de lunes a domingo.13

Las personas que son seleccionadas comienzan una serie de capacitaciones, en las cuales se

observa un innovador programa educativo debido a que se habla de comunidad, de equidad, de

educación popular, cuestiones que, como latinoamericanista me hacen eco considerando que al

implementar un programa educativo que tiene la finalidad de construir equidad se observa salgo

nuevo que verdaderamente busca combatir el rezago educativo.

13 Órgano de Difusión del Gobierno de la Ciudad de México “Gaceta Oficial de la Ciudad de México”, en
[Link]
(consultada el 11 de abril de 2024).

20
1.5 Los registros y sus pocos participantes.

El desarrollo de las actividades dentro del espacio de Pilares se lleva a cabo de forma libre, es

decir existe un temario que guía las actividades, pero cada tallerista puede implementar las

acciones que considere necesarias para cumplir los objetivos.

Esta libertad en la planeación de las actividades me permitió implementar recursos más

especializados, me refiero a que el temario que implementé en seminarios de hasta doce sesiones

contempló capacitaciones, intervención en predios donde habitan comunidades indígenas,

incluso actividades en las calles de la Ciudad de México. Lamentablemente, los registros de

nuestros participantes eran muy bajos. Si contáramos el total de atenciones, del 100% de los

registros la población indígena no llegaría ni al 20%. Estos porcentajes tienen mucho que ver

con la forma de vida en la Ciudad de México, donde la precariedad económica no permite su

asistencia a estos espacios. Por esto, considero que hablar sobre temas de racismo, exclusión,

derechos humanos, compete no solo a los programas destinados a las comunidades que sufren

estos temas continuamente, sino que deben participar las poblaciones indígenas. Además, es

importante llevar estos temas a las juventudes con la finalidad de que reflexionen en las acciones

cotidianas. Por las actividades en los dos espacios donde implementé mis labores llegaron a

contarse hasta 20 participantes en promedio, en ocasiones menos y un poco más cuando se

difundieron en línea.

Los cursos que menos participantes contabilizaron fueron: embarazo adolescente,

computación en Pilares San Luis Tlaxilatemalco, Memoria Histórica. He reflexionado sobre las

razones y llego a la conclusión de que primeramente se dio porque muchas actividades fueron

en línea, otra razón es por la poca difusión que se dio.

21
Los cursos que más asistentes contabilizaron fueron Interculturalidad y mujeres, los

Seminarios para becarios que implemente en Pilares Mixquic, computación, Derechos Humanos,

Mujeres en la Historia. Observé que los buenos resultados en este Pilares se debieron a la

difusión de las actividades, al apoyo de las figuras educativas y también a la experiencia que ya

tenía previamente.

La mayor parte de los participantes son personas que no se consideran indígenas, los

registros de la población objetivo son mínimos.

22
Capítulo 2. Las deficiencias del trabajo con la población indígena en el área de

interculturalidad

Después de haber presentado lo que son los PILARES, en especial sus características en la zona

Xochimilco-Tláhuac, es necesario enfatizar los aspectos en la atención a la población indígena.

En este segundo apartado analizaré la mirada que se tiene sobre la población indígena dentro del

programa social. Describiré las limitaciones que se presentan en el día a día dentro de los espacios

educativos, a partir de mi experiencia y observación. De manera analítica revisaré la forma en

que se llega a ocupar un puesto en estos espacios públicos, si se cuenta con la sensibilización,

formación o la intención de cumplir con los objetivos del programa.

Aun cuando la discusión de fondo exceda a este informe y en parte no haya sido realizada

al momento de mi ejercicio laboral, no quiero dejar de señalar que dichas limitaciones responden

al fundamento de las ideas de “nación”, “inclusión”, “reconocimiento” y “participación” que se

han construido en el país para resolver las problemáticas de los pueblos indígenas, pero que han

sido rebasadas y no han logrado sus verdaderos objetivos. Con base en mi formación académica,

puesta en contraste con mi trabajo en los Pilares, considero que dichos términos tienen un

alcance significativo en la construcción simbólica de la otredad14 y ello repercute en la atención

que se otorga a la población que pertenece a pueblos originarios; por ello es necesario reflexionar

sobre la sensibilidad que se tiene para desarrollar acciones en beneficio de población indígena.

Como comenté la discusión sobre el reconocimiento y la inclusión aún es vigente, desde

mi perspectiva he visualizado que las instituciones públicas siguen cayendo en la trampa de

14 El términootredad es utilizado para marcar las diferencias culturales, la construcción del estado-nación por mucho
tiempo dejó de lado la importancia de las diferencias culturales; por lo que considero que la construcción errónea
de ideas universales se reproduce dentro de los procesos educativos en el programa, mucho tiempo el término
otredad fue fundamental para señalar de manera negativa a la diversidad cultural.

23
generalizar a los pueblos originarios, precisamente porque se parte del supuesto de que todos los

pueblos se rigen bajo las mismas ideas y dejan de lado el hecho de que cada grupo étnico tiene

sus propias particularidades. Hablo desde la forma de pensar el mundo, nombrarlo y vivirlo, algo

que conduce a sistemas de creencias distintos y particulares, los cuales no son considerados por

el Estado- nacional. El discurso oficial plantea el tema de la inclusión de los pueblos en los

modelos y prácticas institucionales, asentando sus derechos en documentos, pero poco se

conoce sobre la dignificación de su vida cotidiana. Con ello me refiero al ejercicio pleno de sus

derechos humanos y fundamentales y a su participación cuando se trata de decidir su futuro

desde cualquier ámbito.

Se reproduce de manera tramposa el reconocimiento, porque las instituciones siguen

construyendo ideas universales sobre los pueblos originarios, la administración sigue exaltando

a los pueblos solo con una mirada exótica, “El exotismo como dimensión práctica, nos habla de

una representación visual y discursiva de la diferencia, siempre construida desde el relato de

Occidente, y en base a una poética de la exhibición”.15 Exhibir las costumbres de los pueblos es

una manera poco congruente de abordar el reconocimiento de los pueblos originarios, y al

parecer es la única forma en que las instituciones pueden reconocer su existencia y, desde mi

perspectiva, esto fue una de las principales debilidades del Programa.

2.1. Las figuras educativas y el desconocimiento de la población indígena en la Ciudad de México.

En el año 2019, se anunció la convocatoria para todas las figuras educativas, pero muchas de

ellas llegaron de formas poco claras; es decir en varios casos los seleccionados no tenían

Stuart, Hall, “El espectáculo del “Otro” en: Cruces Villalobos, F. y Pérez Galán, B. (Compiladores) Textos de
15

Antropología Contemporánea, Madrid: UNED, 2010.

24
experiencia como educadores o su formación académica no estaba relacionada con las

necesidades del programa educativo. Muchos de ellos fueron recomendados por personas que

tienen cargos en los partidos políticos o puestos en el actual gobierno, razón por la que esas

personas que ocupaban los espacios no mostraban mayor interés en el aspecto educativo.

La falta de transparencia en el ingreso de las figuras educativas al programa nos da un

amplio panorama de la falta de sensibilidad que se tiene hacia los integrantes de pueblos

originarios, ya que aquellos que llegaron al programa por recomendación demuestran la ausencia

de criterios éticos en la ejecución de un programa destinado a combatir el rezago educativo y

fomentar la inclusión de las culturas en el país. Pero, ¿por qué se reproduce dicho nepotismo?

Desde mi perspectiva las malas prácticas permean en muchas instituciones, algo que se

ha convertido en una manera idiosincrática de reproducir poder, de que los cargos sean ocupados

por funcionarios públicos poco comprometidos con el bien común, aunque, por supuesto,

existan excepciones, es decir figuras educativas que tienen vocación y compromiso.

Como se ha mencionado anteriormente existen responsables en los espacios de Pilares que son

los encargados de que se cumplan las funciones específicas de las distintas figuras educativas, es

una jerarquía que importa ya que el conocimiento de las diferencias culturales se convierte en un

factor importante para cumplir los objetivos que, en primera instancia, son acercar a las personas

pertenecientes a pueblos originarios y, en segunda, cumplir con su educación formal para tener

opciones de empleo que mejoren sus condiciones de vida.

Pero si dichos responsables generalizan a los pueblos originarios sin tener en cuenta que

en la Ciudad de México confluyen distintos grupos étnicos, que además son hablantes de

distintas lenguas y que debido a la problemática de la desigualdad económica no ingresan a la

educación formal, no es posible avanzar.

25
Las actividades parecen reducirse únicamente a realizar eventos en fechas importantes

para los pueblos, pero que no llegan a los oídos de la gente de los pueblos, con esto reflexiono

si la comunidad náhuatl que radica en la zona sur de la ciudad sabe que existe un día sobre en

torno a su reconocimiento, “El día de los pueblos indígenas”, que para muchos grupos étnicos

no tiene eco y por lo mismo no tiene una repercusión en su vida cotidiana que les otorgue un

beneficio práctico.

No obstante, las dirigencias de las distintas áreas cumplen con realizar actividades

conmemorativas, aunque no exista material bilingüe ni tampoco recursos que puedan ser

enfocados a la población originaria, incluso material didáctico que se pueda utilizar cuando se

busque dar un curso en lengua originaria, como son juegos didácticos o material de cualquier

índole, gastos económicos que quedan a la entera responsabilidad del tallerista.

2.2 ¿Cómo y por qué se difunde la mirada folklorista del programa social?

México es uno de los países que cuenta con una diversidad cultural importante. Existen distintos

grupos étnicos que confluyen en la Ciudad de México. Su estancia es de paso o bien de

asentamiento de larga duración. Uno de los grandes problemas sociales que se han manifestado

a lo largo de la historia nacional, es hablar de los pueblos originarios, ¿cómo se les piensa y de

qué forma se les incluye?

Vemos cambiar a los gobernantes y sus políticas públicas, y con ello los programas

sociales que se enfocan hacia el desarrollo de los pueblos, o al menos esa es la supuesta intención,

porque en su vida cotidiana no se observa ninguna transformación que sea en su beneficio, que

resuelva las necesidades básicas.

26
A pesar de que el área de Interculturalidad cuente con todo un temario, sigue planteando

una mirada limitada en sus actividades, es decir se sigue pensando desde una “mirada exótica” a

los pueblos originarios, que justo son vistos como hechos del pasado. De modo que, se considera

que las actividades más llamativas son aquellas que representan de manera reduccionista a los

pueblos, por ejemplo, sus bordados, el uso de su lengua o su gastronomía.

Esta perspectiva reproduce una visión folklorizada del programa y en los espacios de

Pilares se acogen de buena forma dichas actividades porque captan de manera significativa la

atención de más usuarios; es decir, el bordado se convierte en una actividad de entretenimiento

para muchas personas. No existe comprensión sobre el sistema de creencias que existe en torno

al bordado, además no todos los pueblos originarios cuentan con bordados en sus localidades,

de nuevo caemos en la universalización de los conceptos.

Considero que los estereotipos son la razón por la que son poco respaldadas aquellas

actividades que se refieren más a la difusión de los derechos de los pueblos o al reconocimiento

dentro de las instituciones. Para tener en cuenta a qué me refiero cuando hablo de estereotipos

Stuart Hall menciona dos puntos importantes: “el primer punto es: la estereotipación reduce,

esencializa, naturaliza y fija la “diferencia”. Segundo, la estereotipación despliega una estrategia

de “hendimiento”. Divide lo normal y lo aceptable de lo anormal y de lo inaceptable. Entonces

excluye o expulsa todo lo que no encaja, que es diferente”.16

Los estereotipos que fundamentan el folklor son en el fondo una forma de racismo

interiorizado, ya que la mirada a los pueblos originarios siempre es desde una óptica occidental,

o como señalan algunos autores, desde la mirada de lo culturalmente aceptado. Esta

reproducción de conceptos no supone el reconocimiento desde la horizontalidad, sino desde la

jerarquía cultural, que una y otra vez se manifiesta cuando hablamos de diferencias culturales. El

16 Ibíd. 15, pág. 430

27
racismo interiorizado se genera desde las propias personas que desarrollan actividades en los

Pilares, el racismo se reproduce de manera casi natural cuando no existe un autoanálisis de cómo

se genera el acercamiento hacia las comunidades, es decir se mantienen los prejuicios sobre su

apariencia física o su forma de hablar, lo que demuestra las barreras existentes desde su posición

de poder, algo que matiza la jerarquización en la estructura del programa.

Segundo, me parece que esto sucede así porque no hay claridad en el significado del

reconocimiento de la diferencia, porque no se trata solo de mostrar lo tangible de los pueblos,

sino de entender que su existencia conlleva el reconocimiento de que son sujetos de derecho y

no objetos de este, y que, con ello su cultura es más que un atractivo turístico. Esto sucede en

gran medida porque muchas actividades se desarrollan bajo la inmediatez de las fechas a

conmemorar.

Aunado a esto, se halla el hecho de que las políticas públicas siguen teniendo deficiencias

importantes en cuanto a sus contenidos y objetivos, es decir, el que sea haya destinado un área

de Interculturalidad para atender las demandas históricas del reconocimiento, “En relación con

la discriminación a las personas y comunidades indígenas en la Ciudad de México, resulta

relevante la problemática de la desigualdad de oportunidades y exclusión que consistentemente

enfrenta esta población, a la luz de las demandas de reconocimiento a la diversidad cultural, de

las autonomías y de autodeterminación indígenas”17 demandas que han sido recuperadas de las

distintas manifestaciones por parte de los pueblos que habitan en la Ciudad de México.

Considero que responder a esas inconformidades desde la misma mirada colonialista no va a

generar ningún cambio significativo si se sigue hablando del reconocimiento de la diferencia

cultural desde una visión folklorizada basada en estereotipos, se requieren herramientas con

criterios enfocados a las personas que se autoadscriben como población originaria.

17 Ibid 6, pág 54.

28
2.3 La falta de continuidad de las actividades con población indígena.

Se presentaron muchas limitantes en el trabajo con comunidades indígenas en la Ciudad de

México. Una de las que podría destacar es la forma de vida de muchos integrantes de estas

comunidades, ya que se dedican principalmente a la venta informal de sus productos, lo que

absorbe gran parte de su tiempo. Por ejemplo, en la zona sur familias completas se dedican al

cultivo de hortalizas y no saben leer y escribir, su trabajo les absorbe todo el día.

Otro punto es que muchos no confían en las actividades del gobierno, cuando nos

acercábamos a distintos predios se escuchaban comentarios como “a ver cuánto tiempo dura

esto, siempre se van”. Otra cuestión es que justo el programa, aunque se declaraba con

autonomía respecto a la aplicación de sus propios objetivos, respondía siempre a las actividades

del gobierno en turno. Las actividades que mayor respuesta tenían (esto se medía por el número

de participantes registrados), eran referentes al bordado, gastronomía, medicina tradicional, lo

que sumaba a muchas personas, aunque pocas fueran originarias de alguna población indígena.

Lo cierto es que lo que importaba a los responsables de los espacios era únicamente cubrir los

números mínimos requeridos ya que eran los que se mostraban como resultado del programa.

Esto es importante ya que el gobierno de la Ciudad de México mostraba esos registros

como evidencia de que se estaba haciendo algo por las comunidades, aunque nadie se detenga a

ver de cerca los números reales.

A finales del mes de octubre de 2020, dos menores de edad miembros de la comunidad

indígena mazahua, fueron encontrados sin vida. La entonces Jefa de Gobierno se comprometió

a enfocar el programa educativo de Pilares para combatir la violencia de la que son víctimas

29
muchas comunidades, que hoy en día viven en distintos predios de la Ciudad de México. En ese

momento se implementó un programa que se llamó “Barrio adentro”. Varios de los programas

del gobierno de la ciudad acudieron a las calles del Centro Histórico para realizar las actividades

dentro de los espacios específicos marcados por cada programa, como son tareas deportivas,

culturales y educativas. En el caso del área de Interculturalidad, se creó un vínculo con varios de

los predios. Se realizó un programa de alfabetización, acudimos a los predios y era evidente la

precariedad en que viven las comunidades, como es la falta de vivienda digna. En ese lugar se

podían observar sus condiciones de vida. Los primeros días se registraban a varias actividades,

pero poco a poco las abandonaban. Considero que la convocatoria de este tipo de acciones es

muy importante, pero ¿qué tanto funcionan como herramienta de contención a las acciones de

violencia que viven las comunidades en la Ciudad de México?

Me parece que la continuidad de las actividades en los predios depende mucho de las

prioridades de la dirigencia política, no de los responsables del programa, o de cada área, sino

del gobierno de la ciudad. En este sentido, es claro que el programa depende de las propuestas

y agendas políticas en turno, lo que genera que no se tenga una continuidad en las actividades

que se desarrollan en los espacios.

30
Capítulo 3. Propuestas para mejorar la atención con población indígena

Como se ha mencionado en los capítulos anteriores, existen grandes áreas de oportunidad en el

programa social de Pilares para cumplir con los objetivos sin que se encuentre de por medio la

intervención de un partido político. Cabe destacar que aún con las limitaciones mencionadas, se

crearon temarios completos para el trabajo con la población indígena en distintos ámbitos, sobre

todo en el educativo. Los integrantes del área de Interculturalidad tienen compromisos

importantes con los pueblos, porque muchos pertenecen a ellos, no solo ven y entienden las

problemáticas, sino que son parte de esa cotidianidad.

La implementación de actividades me permitió crear temarios según las necesidades de

las comunidades, como seminarios de derecho indígena, feminismo comunitario y cursos de

computación. Es claro que para los sectores vulnerables la escuela formal no es una opción, por

lo que el programa resulta ser una opción real para que las personas concluyan sus estudios

básicos, ya que además se enfoca en el bilingüismo como una necesidad urgente en nuestra

diversidad cultural.

Apelo a la definición de los Derechos Humanos sobre el concepto de vulnerabilidad,

para que no se entienda una falta de capacidades de las personas: “Las personas no son por sí

mismas “vulnerables”, “débiles” o “indefensas”, sino que, por una condición particular, se

enfrentan a un entorno que, injustamente, restringe o impide el desarrollo de uno o varios

aspectos de su vida, quedando sujetas a una situación de vulnerabilidad y, por tanto, a un mayor

riesgo de ver sus derechos afectados”.18

18 Colección de textos sobre derechos humanos, “Grupos en Situación de vulnerabilidad”, CNDH, México, 2015.

31
La vulnerabilidad se construye desde la mirada de lo que sí es aceptado y se ha considerado que

para una mayoría social implica no solo la falta de bienes materiales sino de prejuicios

discriminatorios que inducen a la negación de derechos.

Asimismo, el trabajo desarrollado me permitió comprender que los temarios que se

crearon no son solo para la población indígena, sino para todos, a partir de la pregunta: ¿Cómo

reconocer al otro? Esto implicó desentrañar el racismo que se reproduce todos los días en la

Ciudad de México, lo que exigía crear temarios que hablaran sobre los derechos que emanan de

las grandes convenciones, las constituciones, y lo referente a los pueblos, para después difundirlo

y sobre todo para llevarlo a la práctica.

Es en este punto en el que considero que mi formación académica fue de gran

importancia, pues al tener un carácter multidisciplinario fue crucial a la hora de crear propuestas.

Y es que, ciertamente en la región latinoamericana han existido distintas propuestas educativas

no formales que han construido y transformado la educación en poblaciones vulnerables. Solo

por mencionar algunos ejemplos, está Nicaragua y la educación popular que se implementó

después de 1979, hace ya algunas décadas. Así también de lo que ha acontecido en nuestro país,

donde se han desarrollado proyectos educativos desde la autonomía, como Los Caracoles en

Chiapas, que han sido funcionales y han respondido a particularidades concretas de la realidad

social de las comunidades.

3.1 Intervención de grupos multidisciplinarios en la conformación de programas educativos.

Es claro que abordar el problema de la educación indígena en la Ciudad de México no es una

tarea sencilla, ya que no solo se trata de la educación, sino de problemas estructurales que se han

manifestado a lo largo de la historia de nuestro país. Algunos de sus componentes son el racismo,

32
la pobreza y la migración, por mencionar los más notorios. ¿Es válido restringir un programa

educativo como el de Pilares únicamente al aspecto pedagógico? Esto sería como no mirar lo

que existe a nuestro alrededor.

Los programas sociales están ahí, pero, ¿cuánta población los aprovecha y se beneficia

de ellos? Durante el acercamiento que tuve con la población indígena, fue evidente que necesitan

ser escuchados y que esto conlleva el trabajo de distintas secretarías gubernamentales. Es justo

en este punto que me parece necesaria la creación de grupos de enlace, buscar alternativas que

sean efectivas, hacer gestión en los trámites administrativos y atender las demandas existentes en

la población indígena residente en la Ciudad de México.

La conformación de grupos que busquen herramientas de apoyo es una cuestión que

abarca el quehacer de las Ciencias Sociales, porque a partir de éstas se pueden crear programas

que brinden apoyo a las características propias de cada grupo social, considerando que no es una

etnia la que habita la Ciudad de México sino distintas culturas originarias que viven en un entorno

de constante urbanización. Además de que los programas de apoyo educativo deberían surgir

desde los mismos requerimientos de la población, es necesario que la Ciencia Social sea de

acompañamiento y la mirada entre sujeto y ciencia social sea horizontal.

En mi experiencia personal, el acercamiento con la población indígena me permitió

elaborar distintos talleres y seminarios, pero esto fue posible a raíz del tratamiento con las

personas que acudían habitualmente a los espacios de Pilares. También fue crucial identificar

distintas problemáticas de la zona, lo que me permitió elaborar temarios que buscaran tener un

impacto positivo y visibilizar la situación social para generar una reflexión propia en las personas.

Para ejemplificar este tema, durante el desarrollo de mis actividades fue muy útil la

creación e implementación de un seminario sobre Derechos Humanos, que ya he mencionado,

el cual sirviera para comprender todo lo relacionado con la población indígena, es decir, no

33
hablar del tema como algo ajeno para los pueblos, como se hace desde las instituciones de

derechos humanos oficiales, sino de algo más práctico que sea necesario para su día a día. De

ahí que los temas fueran: Los sistemas normativos, Los Acuerdos de San Andrés, Autonomía y

autodeterminación, Memoria histórica, El artículo 169 de la OIT. Cierto es que la búsqueda de

estos temas implicó rastrear información en lo jurídico, la gestión, las negociaciones y sobre todo

las reparaciones de daños. Entender y elaborar el temario fue una labor ardua, pero fue un trabajo

gratificante que desarrollé en distintos Pilares y que me pareció que se puede profundizar de

manera profesional desde las distintas disciplinas de las Ciencias Sociales.

Un equipo multidisciplinario para comprender las problemáticas de las culturas

originarias en conjunto con ellas para crear un proyecto que logre objetivos eficaces y eficientes,

tarea nada sencilla, pero necesaria para conseguir dichos fines. Tener en cuenta que se necesita

un sociólogo, igual que un latinoamericanista o un pedagogo, esto es, un equipo que logre

enfocar el programa educativo y que además logre un diálogo efectivo con las instituciones que

emanan del Estado, es en este sentido indispensable para la realización de un programa como

Pilares.

No debemos perder de vista que los cambios que se han realizado para reconocer en la

Constitución a la población indígena han sucedido por la exigencia de los pueblos, por la

búsqueda del reconocimiento y del respeto a su vida política, económica y cultural. Dichas

transformaciones no han sido propuestas de los gobiernos, sino de distintos procesos

organizativos que existen en nuestro país. Es decir, los pueblos tienen sus propias formas de

pensar sus necesidades educativas y han manifestado su presencia en los espacios urbanos. En

definitiva, la mirada desde distintas disciplinas es trascendental para aportar mejores condiciones

a la hora de hablar de reconocimiento, inclusión y redistribución.

34
3.2 La necesidad de las Ciencias Sociales en la creación de temarios contra la exclusión. Una

mirada latinoamericana

Las problemáticas mencionadas anteriormente no son nuevas ni particulares del programa social,

son cuestiones históricas en la región latinoamericana. Observamos a lo largo de la región que

existen distintos procesos organizativos que han nacido por el nulo reconocimiento de los

estados nacionales.

México siempre ha sido pionero para firmar o reconocer acuerdos internacionales, pero

como he mencionado los distintos actores han provocado que se invisibilice a los pueblos y que

la difusión de sus derechos que se han reconocido a la letra poco tenga que ver con su

cotidianidad.

Insisto en que el desarrollo del trabajo se debe pensar desde distintos frentes, o sea, en

que las poblaciones indígenas deben indicar las formas en las que quieren que se elaboren sus

temarios educativos, cómo se les debe acompañar y sobre todo buscar enlaces de trabajo

participativo con las instituciones del estado.

Durante mi estancia desarrollé distintos talleres, seminarios, conversatorios,

capacitaciones y cápsulas informativas que fueron surgiendo según las necesidades de cada

localidad y de cada grupo. Los talleres fueron enfocados al uso de herramientas tecnológicas,

por lo que elaboré temarios que partieran de la importancia de las principales plataformas, la

división del teclado, sus componentes, el uso de distintos programas para elaborar escritos,

aspectos que fueron muy útiles en los espacios de Pilares y más adelante en predios de la zona

centro de la Ciudad de México.

Al concluir dichas sesiones se les daba una pequeña plática sobre el temario desarrollado

por el área de Interculturalidad, para lograr que se reflexionara en torno a los temas del área.

35
Implementé un taller de perspectiva de género, ya que identifiqué que muchas de las participantes

son mujeres. En este se habló de las razones por las que se debe entender la violencia simbólica,

las instituciones de apoyo, el lenguaje inclusivo. En las sesiones se buscó llevar a cabo reflexiones

grupales, lo que me pareció relevante porque pude identificar que la mayoría de las participantes

han vivido alguna forma de violencia.

Los seminarios que realicé en el Pilares de Mixquic se enfocaron en jóvenes que están en

educación media superior y profesional. Identifiqué que es necesario retomar la historia, pero

con una secuencia lógica que les permitiera reconocer distintos procesos del país. Realicé tres

seminarios: “Derechos humanos y Memoria histórica”, “Embarazo adolescente con perspectiva

Intercultural”, “Mujeres en la historia y Organismos Nacionales e internacionales en la búsqueda

de reconocimiento para los pueblos originarios”.

En el temario de “Derechos humanos y Memoria histórica” busqué no solo hablar de

cómo se formó la historia de los derechos humanos, sino de la necesidad de justicia, los puntos

que se abordaron en las sesiones fueron: “¿Qué son los derechos humanos?”, “Artículo 169 de

la OIT”, “Mujeres Indígenas y derechos humanos”, “Sistemas normativos”, “Acuerdos de San

Andrés”, “Reparaciones dentro del sistema de justicia”, por mencionar solo algunos.

El tema de embarazo adolescente me pareció que fue importante debido a que los altos

índices de abandono escolar en la zona de Tláhuac se han debido a este factor, por ello consideré

que los espacios me dieron las pautas para la identificación y desarrollo de los temas a abordar.

En este temario expuse los siguientes temas: “Prevención del embarazo adolescente”, “El papel

del varón en torno al embarazo adolescente”, “Menstruación y tabú”.

El tema de Mujeres en la historia hizo hincapié en la participación política de las mujeres

en la construcción de justicia y democracia en América Latina, dicho seminario lo realicé en

conjunto a una compañera de Estudios Latinoamericanos, Adriana Mendoza.

36
En los temarios de “Mujeres en la Historia de Chile, Guatemala, Argentina”,

“Feminismos y Autonomía”, “Mujeres en la revolución mexicana”, se abordaron procesos

históricos retomando la historia de distintos países, porque eso es conocer y reconocer la

diferencia cultural, claro desde mi perspectiva.

El temario de “Organismos Internacionales” estuvo enfocado en visibilizar las instancias

que abordan los temas que atraviesan la vida de los pueblos, tuvo como objetivo brindar

información a la polución en general, el temario desarrollado fue: “Artículo 169 de la OIT”, “Ley

Olimpia”, “Acuerdo Escazú. Convenciones internacionales que protegen los derechos de

mujeres indígenas”.

Para el desarrollo de los conversatorios, trabajé junto con el equipo de Feminismo

comunitario, que estaba conformado por cinco compañeras, el objetivo principal fue hablar

sobre temas que se relacionaran con la organización de mujeres, darles voz en los espacios que

nos brindó la Secretaría de Educación de la Ciudad de México.

Logramos invitar a mujeres que tienen un proceso organizativo por la defensa del

territorio. Algunos títulos de los conversatorios fueron: “El caminar de las mujeres a 65 años del

derecho al voto”, “El feminismo comunitario, un camino hacia la colectividad”, “Mujeres, retos

y experiencias en barrios originarios”, “Resistencia de mujeres ante las inmobiliarias en Ciudad

de México”, Cosmovisión y medicina de los pueblos originarios”, “Juventudes indígenas”.

Logramos contar con la intervención de mujeres que conocen los temas abordados, de forma

académica o vivencial, dejando ver la importancia de ambas visiones.

Las entrevistas que realicé fueron solo dos colaboraciones, la intención fue presentar a

los participantes de los equipos que hacen trabajo con la comunidad en la que desarrollaron sus

actividades y las capacitaciones fueron sobre temas del área, como “¿Qué es la

Interculturalidad?”, “Marco jurídico y Pluralismo jurídico”, con la intención de formar a los

37
equipos bajo la misma línea temática y que con ello lograran desarrollar sus actividades desde los

objetivos en común, pero además se buscó sensibilizar a las distintas figuras educativas de

distintos Pilares.

Para el desarrollo de las actividades fue de gran ayuda mi formación académica, ya que

como latinoamericanista pude entender la necesidad de hablar de la diferencia, analizar el

enfoque de mis temarios, abordar la historia de los pueblos desde una perspectiva crítica,

reflexionar los procesos históricos desde los que se han conformado los estados-nación y traer

a colación el papel actual de los pueblos originarios, siempre a reserva de que los procesos de los

pueblos originarios son amplios y complejos, por lo que es necesario evitar la homogenización

de su comprensión histórica.

La Ciencia Social tiene que acompañar los procesos de reconocimiento y hacer cumplir

los acuerdos emanados, ya que no podemos pensar en elaborar todo un temario para alfabetizar

cuando las personas lo que necesitan de forma inmediata es cubrir sus necesidades básicas, como

trabajo y alimentación, aunque ciertamente el programa no tiene como objetivo brindar dichas

necesidades. Sin duda son problemas relacionados que exigen ser estudiados, pero que

sobrepasan por mucho los objetivos de este informe.

En definitiva, se debe trabajar en conjunto con las instituciones, buscar herramientas de

reconocimiento con las poblaciones que no se reconocen como población indígena. ¿Cómo

erradicar el racismo y la negación del problema? Esto no es cuestión solo de los pueblos en

hacerse ver y reconocer, sino de que el conjunto de la población pueda ver, respetarlas y aceptar

su existencia. Los libros de texto de la educación pública hablan sobre el reconocimiento de una

forma bastante ambigua, por eso los talleres deben incorporar en sus actividades la práctica del

reconocimiento, aunque esto sea una de las cuestiones más complicadas en la ejecución de un

programa. Como menciona Nancy Fraser:

38
Las exigencias de transformación cultural se entremezclan con las exigencias de una
transformación económica, ambas se dan en el seno de los movimientos y a caballo entre
unos y otros. No obstante, cada vez más, las reivindicaciones basadas en la identidad
tienden a predominar, a medida que las perspectivas de redistribución parecen ir en
retroceso. El resultado es un campo político complejo con escasa coherencia
programática.19

En la educación formal se pone palomita de cumplido solo con mencionar a los pueblos

originarios. Se cumple con la revisión de los temas, pero no hay ninguna reflexión. Si se sigue

trabajando de forma fragmentada, se seguirá reproduciendo el antagonismo entre los pueblos y

el estado nacional.

3.3 Programa Social versus políticas públicas.

La diferencia cultural está directamente ligada a la desigualdad social, la desigualdad social es la

razón por la que se crean los programas sociales, que buscan disipar esa brecha social, según el

estado nacional. Los pueblos indígenas son uno de los sectores que más se mencionan en cada

cambio de gobierno. El programa de Pilares surge como programa social en 2019, nace como

respuesta al alto nivel de deserción escolar. En este sentido, los programas sociales dependen de

la buena voluntad del gobierno en turno, de las necesidades que existan en el momento.

19Nancy, Fraser, “¿De la distribución al reconocimiento? Dilemas de la justicia en la era poscolonialista”,


Conferencia pronunciada en la Universidad de Michigan en marzo de 1995.

39
Por su parte, las políticas públicas responden de la misma forma al cubrir las

desigualdades sociales existentes, la diferencia es que están estipuladas por ley, se deben cumplir,

no son opcionales, cuentan con recurso público para que logren cumplir sus objetivos.

El programa Pilares nace como un programa social, pero posteriormente se hará ley,

cuestión aplaudible, es solo Ley en la Ciudad de México, aunque el proyecto seguirá trabajando,

lo que implica que podemos seguir buscando que se cumplan los objetivos del programa, pero

debemos poner atención en que las figuras educativas que trabajan todos los días por hacer

cumplir el proyecto deben contar con mejoras en su reconocimiento laboral.

Las figuras educativas que soportan al programa Pilares deben ser consideradas como

parte de la política pública y no considerados como becarios. La finalidad es contar con

prestaciones laborales dignas, como se esperaría de un programa educativo de calidad, pero que

al no visibilizar a las figuras educativas que soportan el programa, se vuelve totalmente

incongruente.

Durante la pandemia compañeros talleristas, docentes, fueron afectados por el COVID

19, algunos fallecieron, no se contó con servicio médico y mucho menos con apoyo laboral por

los gastos que se generaron, las familias se quedaron en total abandono y la institución educativa

no se responsabilizó bajo el argumento de que no son trabajadores, sino becarios.

Desde el interior del programa no se cumple con el respeto, reconocimiento y dignidad

hacia los compañeros integrantes de pueblos originarios, por lo que pensar que se pueda cumplir

con dicho objetivo hacia afuera del mismo, se convierte en una tarea hasta cierto punto

contradictoria.

Surgen preguntas que parecen no tener respuesta: ¿Funcionan las políticas públicas con

la población indígena?, ¿Las políticas públicas resuelven las brechas económicas, políticas,

educativas? No pregunto sobre los programas sociales ya que me parece que no lo hacen,

40
entendiendo que responden a los gobiernos que se encuentren en turno, pero es importante

observar su funcionamiento, porque ambas cuestiones emanan del recurso público y se debe

encaminar a un uso más adecuado de esos recursos.

41
Comentario final

Por último, pienso que mi estancia en Pilares me ayudó a comprender que al desarrollar el tema

de la interculturalidad y los pueblos indígenas desde las instituciones tiene limitaciones

importantes: en muchas de las actividades no se involucra a la población indígena, se sigue

difundiendo el reconocimiento de los pueblos como un pasado que no existe más, solo se deja

espacio para la mirada exótica de sus costumbres desde una óptica occidental que se limita a

catalogar grupos étnicos.

Es claro que los problemas históricos sobre la desigualdad social no se van a cubrir con

programas sociales, incluso las políticas públicas quedan rebasadas. También es claro que las

Ciencias Sociales son importantes para el análisis y comprensión de todo el panorama social,

pero debe cuidarse el hecho de no seguir imponiendo modelos civilizatorios que poco han

ayudado al buen vivir de los pueblos.

El programa de Pilares necesita ser autónomo, no depender de ningún gobierno. Si bien

hoy en día es una política pública, es necesario que se trabaje desde una perspectiva intercultural

crítica y no desde la oficialista para obtener resultados que beneficien a los pueblos, de lo

contrario seguiremos cayendo en la trampa del reconocimiento, que, por un lado, acepta los

derechos, y por otro, los niega.

A lo largo de este trabajo he referido que muchos de los inconvenientes que tiene el

programa, a saber, la desigualdad social y el poco reconocimiento, siguen siendo tema central de

los gobiernos progresistas. Ahora sigo observando que las políticas gubernamentales solo buscan

el asimilacionismo y no precisamente el reconocimiento ni derecho a ser diferente. No podemos

solo enfocarnos en hablar de inclusión educativa cuando no existe inclusión social.

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Los pueblos indígenas tienen el derecho a decir “no, no soy parte del estado nacional”.

Bajo las especificaciones que emanan de él en el pacto actual, que es el derecho a la autonomía

y a la autodeterminación, es necesario mencionar que no fueron los pueblos indígenas quienes

crearon el término de interculturalidad, sino que son términos que el estado nacional ha buscado

para incluir las diferencias y desarrollar políticas que respondan mejor a la otredad.

Por otro lado, es menester mencionar que algunos pueblos han acogido el término

“interculturalidad” desde la mirada crítica y en mi caso considero que el término puede usarse

de forma transversal en todas las instituciones públicas, pero que no solo se escriba, sino que

exista un proceso de sensibilización a los funcionarios públicos.

Finalmente, y como he mencionado a lo largo de este informe, las actividades las

desarrollé en cuanto me encontré en los espacios a donde acudí, que fueron los Pilares o los

diferentes predios, por lo que considero que es fundamental conocer las comunidades que

cuentan con experiencia en la formación de sus educadores, en y desde la comunidad, y con el

uso de su lengua.

Así pues, la intención de este informe ha sido mostrar la experiencia laboral, analizar las

causas de fondo sobre el reconocimiento, la importancia de la redistribución y la justicia social,

los cuales no son temas ajenos y están entrelazados pero que exigen una investigación más amplia

destinada para un trabajo posterior.

43
Fuentes

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46

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