La ansiedad es una respuesta normal a una amenaza o una situación de
estrés psicológico. Está relacionada con la sensación de miedo y cumple
una importante función en la supervivencia. Cuando alguien tiene que
afrontar una situación peligrosa, la ansiedad desencadena una respuesta
de lucha o huida.
Sin embargo, la ansiedad se considera un trastorno cuando ocurre en
momentos inapropiados ocurre con frecuencia
Es de tal intensidad y duración que interfiere en el desarrollo de la
actividad habitual de la persona (es decir, conduce a un comportamiento
inadaptado)
Los trastornos de ansiedad son más frecuentes que cualquier otra clase
de trastorno mental y afectan aproximadamente a un tercio de los
adultos en Estados Unidos en algún momento de su vida. La ansiedad
significativa puede persistir durante años y la persona afectada puede
comenzar a sentirla como algo normal. Por esta y otras razones, los
trastornos de ansiedad a menudo no se diagnostican ni se tratan.
También pueden estar asociados con pensamientos e intentos de
suicidio.
Existen muchos trastornos de ansiedad:
Trastorno de ansiedad por separación
Mutismo selectivo
Fobia específica (animal, entorno natural, lesión por inyección de sangre,
situacional, otras situaciones)
Trastorno de ansiedad social
Trastorno de angustia
Agorafobia
Trastorno de ansiedad generalizada
Trastorno de ansiedad inducido por sustancias o por medicación
Ansiedad debida a otra afección médica
Otro trastorno de ansiedad específico (se aplica cuando una persona
tiene síntomas significativos, pero no cumple los criterios para ningún
trastorno de ansiedad específico).
Los trastornos de ansiedad tienden a ocurrir junto con otras afecciones
médicas y de salud mental:
Trastornos de la salud mental: depresión, trastorno bipolar, trastornos
por consumo de sustancias, trastornos de la personalidad y otros
trastornos de ansiedad.
Trastornos médicos: arteriopatía coronaria, asma, migrañas y artritis.
*Prevención*
De hecho, el 70% de los adultos en EE. UU dice sufrir de estrés o
ansiedad todos los días. Hay muchas maneras simples de aliviar el
estrés y la ansiedad. Algunas de ellas incluyen:
Hablar sobre lo que te esté sucediendo.
Mantenerte activo.
Tomar suplementos bajo supervisión médica.
Usar la aromaterapia.
Controlar los niveles de cafeína.
Pasar tiempo con tus seres queridos.
Masticar goma de mascar.
Escribir tus sentimientos.
Encontrar formas para reír (una película o libro de comedia).
Tomar una clase de yoga.
Afecto físico.
Escuchar música relajante.
Hacer ejercicios de respiración profunda.
Pasar tiempo con tu mascota.
La ansiedad es un sentimiento de miedo, temor e inquietud. Puede hacer
que sude, se sienta inquieto y tenso, y tener palpitaciones. Puede ser
una reacción normal. Por ejemplo, puede sentirse ansioso cuando se
enfrenta a un problema difícil en el trabajo, antes de tomar un examen o
antes de tomar una decisión importante. Si bien la ansiedad puede
ayudar a enfrentar una situación, además de darle un impulso de
energía o ayudarle a concentrarse, para las personas con trastornos de
ansiedad el miedo no es temporal y puede ser abrumadora.
No se conoce la causa de la ansiedad. Factores como la genética, la
biología y química del cerebro, el estrés y su entorno pueden tener un
rol.
Para diagnosticar los trastornos de ansiedad, su profesional de la salud
le preguntará sobre sus síntomas e historial médico. También es posible
que le hagan un examen físico y pruebas de laboratorio para verificar
que otro problema de salud no sea la causa de sus síntomas.
Si no tiene otro problema de salud, recibirá una evaluación psicológica.
Su proveedor puede hacerlo, o puede ser derivado a un profesional de
salud mental para ello.