La Interpretacion de Quien La Formacion
La Interpretacion de Quien La Formacion
SONUS 3
Rubén López-Cano·
1
pianista y director de orquesta supervisa la interpretación de esas obras de
diferentes pianistas jóvenes. Entre éstos se encuentra el carismático Lang
Lang quien toca para el maestro la Sonata No. 23 en fa menor Op. 57 conocida
como Appassionata (1806) (Miller 2007). Desde hace tiempo uso un fragmento de
este material para que mis estudiantes de Teoría crítica del conocimiento (una de
las asignaturas más sui generis que he tenido que impartir en mi vida) identifiquen y
valoren diferentes modos de producir, representar y transmitir conocimiento en una
de las prácticas habituales de formación musical profesional: la clase de
instrumento. En este artículo compartiré algunas de estas reflexiones elaboradas
junto a mis compañeras de aula. [1]
La clase
[0] 2:48. [2] Lang Lang comienza su ejecución de los primeros cuatro compases de la
Sonata bajo la mirada atenta de Barenboim.
[2] 3:40. Barenboim le señala que no debe tocar la armonía en la mano izquierda
muy suave. Parece que su explicación continúa con la metáfora orquestal. Por ello
da a entender que el contraste de dinámicas puede entorpecer el efecto de dos
instrumentos diferentes que se alternan. El maestro no ofrece mayores
explicaciones ni argumentaciones para apoyar esta indicación. Entonces Lang Lang
2
repite la ejecución de los primeros compases por tercera vez obteniendo en esta
ocasión la aprobación del profesor.
[3] 3:52. Lang Lang continúa con el pasaje y entonces Barenboim se superpone a su
ejecución indicándole verbalmente el tempo y compás para conducirlo al c. 5.
[4] 4:10. En este momento Barenboim señala lo que llama una “nueva textura
armónica”: el acorde esperado en el c. 9 ocurre en un registro más agudo que en sus
apariciones anteriores en los compases 3 y 7. [3] Para el maestro esta alteración exige
un cambio en la inercia interpretativa que se ha instaurado. Además, como el motivo
del trino se repetirá más agudo en el c. 11, insta al joven pianista a enunciar su
primera aparición de manera clara “con el sonido bien centrado” pues de otro modo
no se podrá seguir auditivamente la secuencia completa.
[5] 4:35. Barenboim enuncia con su voz un modelo interpretativo que deberá aplicar
Lang Lang en el motivo principal de los compases 12-13.
[6] 4:38. El maestro le indica que debe seguir el tempo de manera “perfecta” en los
compases anteriores: ha de cuidar la curva agógica que dibuja el rallentando.
Continúa emitiendo con la voz una suerte de onomatopeyas del motivo dominante
en los compases 10, 12 y 13 ejecutando la última con mucha exageración. Es evidente
que si bien resalta con extrema energía el diseño interpretativo que desea para ese
pasaje, no espera que el alumno lo imite de manera idéntica con esos contrastes tan
exacerbados. Se trata simplemente de una exageración didáctica.
[7] 4:45. En este momento Barenboim le explica que no debe entrar muy rápido a la
ejecución del último tiempo en forte del compás 13. Debe darle espacio a la curva
agógico-dinámica del rallentando así como al diminuendo anteriores y dejar una
pausa pertinente antes de ejecutar ese abrupto contraste. Lang Lang vuelve
interpretar el pasaje al que se suma nuevamente la superposición de onomatopeyas
del maestro.
[8] 4:56. Barenboim le corrige la ejecución del inicio de la escala ascendente del c. 15.
Interrumpe la ejecución del alumno para luego ejecutar en el piano el modelo
interpretativo “correcto” que Lang Lang imita inmediatamente.
[9] 5:00. El maestro le indica que debe ejecutar el acorde en forte del último tiempo
del compás 15 “completamente lleno”. Entiendo que quiere decirle que lo interprete
con más cuerpo, aumentando los decibelios y otorgándole una duración más
generosa de tal suerte que acentúe su condición armónica de dominante antes de
la resolución final de todo ese pasaje de carácter un tanto rapsódico. Si no lo hace,
opina, el joven pianista “se complicará innecesariamente su vida”. El profesor toca
el modelo interpretativo al mismo tiempo que ofrece explicaciones. Después Lang
Lang realiza una interpretación de prueba (5:15) destinada a ser evaluada por el
profesor. Ésta es al mismo tiempo una respuesta mimética al modelo
interpretativo planteado por Barenboim y una puesta en práctica de la explicación
verbal que recibió simultáneamente. Finalmente, el maestro aprueba la
interpretación de prueba del alumno.
[10] 5:20. Tras la ejecución de los cc. 17 y 18 Barenboim le indica que debe seguir
el tempo estrictamente. Si bien concede que puede tomarse un poco de libertad en
el contratiempo, le advierte que debe permanecer fiel a la estructura métrica para
3
enunciar mejor las síncopas. Para esta explicación se ayuda un poco de
onomatopeyas. A partir de las nuevas indicaciones, Lang Lang vuelve a interpretar el
pasaje.
[12] 6:05. Aquí Barenboim argumenta sobre el modelo interpretativo sugerido para
las síncopas de los compases 18, 20 y 22. También abunda en explicaciones sobre el
funcionamiento general de las síncopas.
[13] 6:27. Ahora el maestro le muestra el contraste musical que prevalece entre el
trino y las síncopas (cc. 21-22) tocándolas con mucha exageración. Además de
ejecutar el modelo interpretativo que desea que el estudiante imite, agrega
explicaciones y onomatopeyas. Lang Lang asimila las explicaciones con
movimientos corporales que por un lado imitan la estructura rítmica sugerida y por
otro confirman de manera contundente que está entendiendo las indicaciones.
[14] 6.43. En este momento el maestro le indica cómo quiere que interprete los
compases 27-30. Le advierte que se trata de una “transformación” del contenido
musical expresado hasta el momento. Subraya que hay una “afirmación” a la que le
sigue un “comentario”. Le indica que interpretativamente debe mantener la
independencia entre ambos elementos estableciendo una jerarquía que permita
separar auditivamente y con claridad la figura principal del fondo. La primera sería
la “afirmación”, la melodía por terceras paralelas sobre sol-lab –sol de los compases
27-28 que se repite en secuencia en los cc. 28-29 sobre sol-sib-la. El segundo sería el
“comentario” que corresponde al salto de octava en terceras paralelas sobre sol en el
c. 28 y sobre la en el c. 29. Al mismo tiempo que le da explicaciones verbales toca el
pasaje en el piano.
[16] 7:09. Ahora sigue con la sección de transición (cc. 31-35) tras la cual aparecerá un
nuevo tema en tonalidad mayor. El maestro le explica a Lang Lang que esa sección
prepara el nuevo tema y modo. [4] Entonces Barenboim ejecuta el modelo
interpretativo que el estudiante debe imitar. Cuando el maestro ejecuta el primer
tiempo del compás 27 le indica que aunque se trata de la resolución del acorde
anterior, su interpretación debe ser “no muy suave”. Le anuncia que comienza el
proceso de descenso (cc. 29-34) y toca el modelo de diminuendo y rallentando que
desea que el estudiante reproduzca. Lang Lang repara que ese momento conecta
con el siguiente tema. Barenboim le confirma su apreciación y le indica que por ello
debe hacer de todo ese pasaje una “gran transición”.
[17] 7:50. Ahora Lang Lang realiza una interpretación de prueba del pasaje anterior
para mostrar que ha entendido todas las indicaciones. Barenboim evalúa
positivamente la imitación con una expresión verbal: “¡yeah!”.
4
[18] 8:08. Durante la interpretación de Lang Lang del descenso cromático (cc. 31-34),
el maestro se superpone a la interpretación de prueba. Le indica que sigue haciendo
un diminuendo demasiado abrupto: no debe tocar demasiado suave los acordes
previos al acorde final. Entonces el alumno reinicia el pasaje mientras el profesor
canta simultáneamente.
[19] 8:15. Barenboim le conmina a no olvidar mantener la tensión durante todos los
acordes del final de la transición de los compases 31-35. En realidad sólo le dice
verbalmente “no te olvides” y complementa la explicación tocando él mismo ese
pasaje. Le explica que hay una parte de éste que armónicamente funciona como
una especie de “búsqueda” que termina sólo cuando llega al acorde final, su punto
de reposo. Por ello debe mantener la tensión todo el tiempo hasta la llegada de este
punto en el c. 34. Como se puede apreciar, Barenboim considera que Lang Lang
tiende a rebajar demasiado pronto la tensión dinámica de diferentes momentos de
la pieza: suaviza demasiado antes del lugar adecuado.
[20] 8:30. Lang Lang realiza una ejecución de prueba del pasaje anterior siguiendo
las indicaciones del maestro. Barenboim lo “dirige” figuradamente con el brazo
extendido para finalmente dar su aprobación. El joven pianista continúa con la
interpretación de la siguiente sección del movimiento.
El fragmento analizado es una buena muestra de cómo suelen ser las clases de
instrumento sobre todo en situación de clase magistral. Detecto cuatro tipos de
estrategias principales en cuanto a la generación, representación y comunicación de
conocimiento: recursos de imitación; transmisión verbal, el uso de lenguaje
figurado y la superposición.
1. Recursos de imitación
5
En varios momentos de la clase analizada observamos la transmisión de
conocimiento por medios verbales. Aquí se esgrimen tres tipos de
estrategias: órdenes directas; explicaciones y esbozos de análisis musical.
Las órdenes directas son instrucciones que el profesor realiza al alumno sin mediar
explicación ni argumento alguno. La autoridad del docente se impone y el
estudiante debe admitir que no lo está haciendo bien independientemente si se
trata de un descuido involuntario o de una elección consciente que responde a una
iniciativa expresiva personal. Observamos esta estrategia en [2], [6], [7], [9], [10] y [11].
En las explicaciones el profesor ofrece razones, argumentaciones o justificaciones
que apoyan la corrección o el modelo interpretativo que propone al estudiante. Por
alguna razón, en este tipo de clases son mucho menos frecuentes de lo que cabría
suponer. Quizá esto se deba a la noción de que, como dice Barenboim, el contenido
de la música absoluta no puede expresarse de manera “objetiva, racional o científica
con palabras”. Observamos esta estrategia por ejemplo en [12] en la que argumenta
la razón del modo sugerido de interpretación de las síncopas. En [19] combina
explicación e imitación directa.
Hay una serie de estrategias que suelen combinar la transmisión verbal con los
recursos de imitación. Este se da por lo general a través de lenguaje figurado que se
compone de metáforas, onomatopeyas e hipérboles. La enseñanza de la música
está repleta de metáforas con las que, a partir de analogías, se realiza una
aproximación al significado o intención interpretativa de un fragmento. Muchas de
las metáforas se basan en procesos cinéticos. En la parte [1] recurre a una metáfora
orquestal muy común en la interpretación de un instrumento armónico solista. Las
metáforas siempre son verbales. Las onomatopeyas, por su parte, consisten en la
entonación de melodías o la ejecución de motivos rítmicos para emular con la voz el
gesto principal de determinado modelo interpretativo. Los encontramos en [5], [6],
[10], [13], [15] y [18].
[Link]ón
6
durante el transcurso de la misma. Las superposiciones no suelen ejecutarse desde
el propio instrumento del profesor. Por lo regular se hace con recursos explicativos
verbales y onomatopeyas. Este recurso se puede apreciar en [3], [7], [11] y [18].
Esto es realmente extraño pues se nos hace creer que el gran arte consiste en la
plasmación de la visión subjetiva del mundo de los artistas en su propia obra. Esta, se
nos dice, nos permitiría alcanzar una comprensión de la vida que trasciende lo
material e inmediato. ¿No es esto lo que deseamos de nuestra relación con el arte?
¿Acaso no esperamos que los músicos, como artistas, establezcan una intensa
relación personal con cada obra que interpretan y que en cada una de sus
ejecuciones expresen con honestidad y autenticidad su propia visión de cada pieza
y del mundo que es atrapado por la misma en ese inconmensurable instante que
nos proporciona la experiencia musical? Todo ello, por supuesto, con el debido
“respeto al compositor” como mandan los principios del canonismo (López-Cano
2022). Parece ser que no consideramos a los intérpretes musicales tan artistas como
pensábamos.
7
En la literatura especializada, la ejecución musical suele definirse como una serie
de elecciones interpretativas creativas que cada músico realiza a partir de las
posibilidades que le ofrece cada obra (Bowen 2008; Cook 2013; Navickaitė-Martinelli
2021) (con el debido “respeto al compositor”, por supuesto, sea lo que eso signifique).
Pero en este tipo de clases no suelen abrirse diferentes opciones para interpretar
cada segmento. No hay elecciones creativas ni de ningún otro tipo. En su lugar, el
artesano experto gira indicaciones-órdenes taxativas y modelos interpretativos que
el aprendiz debe cumplir e imitar. Dentro de este modelo, los estudiantes no son
tratados como artistas en formación sino como artesanos aprendices cuyo cometido
es reproducir de manera eficiente y acrítica la concepción interpretativa de su
profesor.
Sin embargo, un modelo educativo que requiere tal obediencia tiene pocas
posibilidades de producir artistas creativos y propositivos. ¿De dónde han de salir las
ideas novedosas que conecten cada obra con la propia personalidad del intérprete si
sus profesores se limitan a imponerle sus propios modelos? Pero hay cosas más
perniciosas detrás de esto. Definitivamente este régimen de obediencia férrea
marca de manera profunda la subjetividad del estudiantado. Además, colabora con
el tóxico espíritu competitivo que caracteriza a los entornos de enseñanza musical
superior. Es muy probable que este modelo pedagógico alimente los graves
desórdenes emocionales que se están detectando en el mundo profesional de la
música clásica. Estudios recientes observan en el colectivo de músicos profesionales
mayores incidencias de depresión y ansiedad que en otros ámbitos laborales (Vaag,
Bjørngaard, y Bjerkeset 2016; Matei y Ginsborg 2017; Kegelaers, Schuijer, y Oudejans
2021).
8
que ofrece el profesor no se basa en una idea o concepto interpretativo que
responda a un objetivo expresivo. Se apoya en la noción de lo que es correcto en la
música de acuerdo a sus bases teóricas generales. En este caso se trata de la
naturaleza de las sincopas en relación a la métrica. La argumentación se ofrece en
términos absolutos. Uno podría estar de acuerdo con las indicaciones de Barenboim.
Pero también es cierto que éstas jamás se contextualizan en relación al estilo de la
obra; las características expresivas del fragmento analizado; o a un objetivo
interpretativo claramente definido. De este modo, se da por sentado que existe un
modo “correcto” de interpretar cada obra y otros que son “incorrectos”.
Eso es muy discutible pues, como sabemos, existen muchos modos diferentes
aceptados y aún aclamados de interpretar una misma obra. Como consecuencia, se
inocula en los jóvenes músicos la fantasía de que existen verdades absolutas en la
interpretación y que en el arte musical o se poseen estas verdades o simplemente se
carece de ellas. En un mundo de verdades absolutas no existe espacio para el
análisis y comprensión sutil de las propuestas interpretativas de otros colegas y
profesores. No se acostumbra reflexionar sobre las diferentes tradiciones
interpretativas de una pieza. No se caracteriza cada interpretación ni a nivel
expresivo ni conceptual. Por el contrario, la aproximación a las diferentes
interpretaciones de una obra se hace a partir de dictámenes totalizadores que se
fundamentan en la oposición binaria correcto- incorrecto: aquí sólo hay genios que
venerar o perdedores indeseables que olvidar.
Modelos alternativos
9
construcción está a punto es que se comienza el proceso de memorización del
texto. [6]
Pero hay muchas otras opciones. Barenboim pudo haber desenfundado su móvil en
algún momento de la clase magistral y, a través de su plataforma favorita, reproducir
algunas grabaciones de los grandes intérpretes de esa sonata de Beethoven. De este
modo, junto con Lang Lang, pudo reflexionar sobre el estilo de época al que
pertenecieron los pianistas escuchados; sobre su poética interpretativa personal o
sobre algunas de las tradiciones interpretativas de esta sonata. Pudieron pasar lista a
algunas concepciones memorables en la interpretación de la pieza y poner sobre la
mesa diferentes opciones interpretativas para un mismo pasaje que responden a
estéticas, proyectos interpretativos generales y concepciones particulares de cada
pianista analizado.
Una pedagogía que se comprometa con el desarrollo artístico del estudiante debe
atreverse a aceptar la “paradoja del ignorante” que propone Jacques Ranciére. Si el
objetivo es que el artista en formación construya su propia comprensión e
interpretación de la obra; que establezca con ella una relación singular y personal y
que de su ejecución emerja un universo de significación propio y una manera
10
particular de entender el mundo contenido en la pieza; entonces el resultado de la
acción pedagógica es simplemente imprevisible: ni el estudiante ni el profesor
conocen aun como será esa interpretación. Por lo tanto, en este escenario, “el
alumno aprende del maestro algo que el maestro mismo no sabe” (Rancière 2010,
20). Esta concepción pedagógica conduciría a que el estudiante y maestro realicen
un descubrimiento conjunto a la medida de las necesidades artísticas del primero.
En este sentido, el artista Luis Camnitzer (2013) sugiere que “ayudaría mucho en esto
si también prohibiéramos la palabra ‘enseñar’ y en su lugar utilizáramos
exclusivamente la palabra ‘aprender’”. Este movimiento, afirma, colaboraría a
concebir procesos en los que “maestros y estudiantes aprenderían juntos y
compartirían los riesgos con los que uno se enfrenta cuando explora áreas nuevas”.
Félix Suazo (2015), por su parte, subraya que “en la actualidad el arte está
proponiendo técnicas de desaprendizaje para desmontar la rigidez de los modelos
normativos e incentivar las potencialidades creativas del individuo”.
Ver también
Musicología | EtnomusicologíaReseña
11
interpretación musical que no pasan necesariamente por el filtro del lenguaje.
Desde hace varios años, Lorenzo Coppola, especialista en clarinetes históricos, logra
en sus conciertos personales, con el Ensemble Dialoghi y con sus estudiantes,
interpretaciones riquísimas en contenido y con un extraordinario poder de
interpelación. Sus performances son emocionantes y en extremo convincentes: nos
atrapan de inmediato y nos mantienen en vilo durante toda la pieza. Su estrategia
consiste en la interpretación del repertorio del clasicismo centroeuropeo bajo los
parámetros narrativos y dramatúrgicos de la commedia dell’arte. Su trabajo se
fundamenta en la traducción de los principales agentes de expresividad musical a
una vigorosa gestualidad y para-teatralización corporal que no pasa por la
conceptualización verbal (Ensemble Dialoghi 2021a; 2021b; 2021c; 2021d)
(ver Video 4).
Video 4. Classical style: Opera with and without words | HAYDN & PERGOLESI |
Ensemble Dialoghi
Bibliografía
Barba, Eugenio, y Nicola Savarese. 2013. El arte secreto del actor. Artezblai.
Cook, Nicholas. 2013. Beyond the Score: Music as Performance. Edición Kindle.
Nueva York: Oxford University Press.
Ensemble Dialoghi. 2021a. Classical style: Opera with and without words | Haydn &
Pergolesi. YouTube. [Link]
____. 2021b. The Development of Theatrical Style: Young Haydn’s Wholly
Unconventional Training. YouTube. [Link]
v=nqoIDGC3ENo.
____. 2021c. Declamation and Theatre without Words | Haydn Piano Sonata in C
Major Hob. Xvi: 48 (part 1). YouTube. [Link]
v=l4ivZU5AC4Y.
12
____. 2021d. Declamation and Theatre without Words | Haydn Piano Sonata in C
Major Hob. Xvi: 48 (part 2). YouTube. [Link]
v=[Link], Jerzy. 2009. Hacia un teatro pobre. Siglo XXI de España.
Kegelaers, Jolan, Michiel Schuijer, y Raôul RD Oudejans. 2021. «Resilience and Mental
Health Issues in Classical Musicians: A Preliminary Study». Psychology of Music 49 (5):
1273-84. [Link]
Masgrau, Lluís. 2016. «Cuatro preguntas y tres diálogos: La obra escrita de Eugenio
Barba». Revista Poiésis 17 (28): 43-56. [Link]
Navickaitė-Martinelli, Lina. 2021. «In Quest of the Sonic Self: Sound as Expression of
the Performer’s Individuality». En Sounds from Within: Phenomenology and
Practice, editado por Paulo C. Chagas y Jiayue Cecilia Wu, 123-41. Cham: Springer.
Pavis, Patrice. 2000. El análisis de los espectáculos: teatro, mimo, danza, cine.
Barcelona: Paidós.
Roach, Joseph R. 1993. The player’s passion: Studies in the science of acting.
University of Michigan Press.
13
Suazo, Félix. 2015. «Arte y Pedagogía: ¿enseñar o Desaprender?» Trafico Visual (blog).
11 de abril de 2015. [Link]
desaprender-por-felix-suazo/.
Vaag, Jonas, Johan Håkon Bjørngaard, y Ottar Bjerkeset. 2016. «Symptoms of Anxiety
and Depression among Norwegian Musicians Compared to the General
Workforce». Psychology of Music 44 (2): 234-
48. [Link]
Chicago:
López-Cano, Rubén. 2022. «¿La interpretación de quién? La formación artesanal en
música». Sonus Litterarum 3 (marzo). [Link]
de-quien-la-formacion-artesanal-en-musica/.
APA:
López-Cano, R. (2022). ¿La interpretación de quién? La formación artesanal en
música. Sonus Litterarum, 3. [Link]
la-formacion-artesanal-en-musica/
Referencias
Referencias
↑5 En una ocasión alguien apuntó que antes del momento observado, Lang Lang tocó la
obra completa para Barenboim. Sin embargo, no creo que las indicaciones del
maestro estuvieran destinadas a apoyar la propia concepción interpretativa del
14
alumno en sus propios términos. Lo que él enseña es su idea personal de la obra: ese
es el pacto tácito de la clase magistral.
Para una introducción a este tipo de estrategias actorales consúltese Roach (1993);
↑6
Barba y Savarese (2007); Grotowski (2009) y Masgrau (2016).
15