UNIVERSIDAD SIGLO 21
TRABAJO FINAL DE GRADO: MODELO DE CASO
“CIRCUNSTANCIAS SOBREVINIENTES. CAUSA
JUDICIAL DEVENIDA ABSTRACTA.”
AUTOS: "Savoia, Claudio Martín c/ EN Secretaría Legal y Técnica (dto. 1172/03)
s/ amparo ley 16.986" de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, de
fecha 07 de Marzo del año 2019.-
ABOGACIA
MAXIMILIANO PEDRO GOMEZ CABRAL
2019
MODELO DE CASO
TEMÁTICA: “ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA”
NOTA AL FALLO: "Savoia, Claudio Martín c/ EN Secretaría Legal y Técnica
(dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986" de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
Argentina, de fecha 07 de Marzo del año 2019.-
ALUMNO: MAXIMILIANO PEDRO GOMEZ CABRAL
LEGAJO ACADÉMICO: VABG60843
DNI: 34.360.772
PROFESOR DIRECTOR TFG: ROMINA VITTAR
Julio de 2019, Ciudad de Vera, Provincia de Santa Fe.-
2
Sumario: - I. Introducción. El Acceso a la Información como Derecho
Humano. Jurisprudencia Internacional: El caso Claude Reyes y Otros vs Chile de
la C.I.D.H. – II. Breve reseña histórica del Derecho de Acceso a la
Información en la legislación Argentina. – III. El control de Constitucionalidad
Judicial en Argentina. Requisitos del caso judicial: concreto y actual. La Cuestión
devenida “abstracta”. – IV. El caso “Savoia, Claudio c/ Secretaría Legal y
Técnica del PEN”. Historia procesal y premisa fáctica. – V. Breve descripción
del fallo de la CSJN. Su ratio decidendi. – VI. Análisis crítico del autor. ¿Debió
la CSJN resolver el fondo del litigio?. – VII. Conclusión.
I. Introducción. El Acceso a la Información como Derecho Humano.
Jurisprudencia Internacional: El caso Claude Reyes y Otros vs Chile de la
C.I.D.H.
Resulta necesario comenzar conceptualizando al Derecho de Acceso a la
Información Pública (D.A.I.P.), destacando que no es un derecho más o “solamente” un
derecho, sino que forma parte de los llamados derechos humanos.
Tal como lo señalan PIANA y AMOSA (2018) “el derecho de acceso a la
información pública tiene como derecho fundante el derecho humano a la información,
necesariamente vinculado a los derechos de libertad de pensamiento y de expresión” (p.
246). Los mismos autores sostienen que:
El acceso a la información pública es un derecho humano porque está vinculado con
el derecho de todo individuo a recibir ideas e información, elaborarlas y difundirlas,
permitiendo la concreción de un ámbito personal de autorrealización individual y
colectiva (PIANA y AMOSA, 2018, p. 246).
Se puede hablar entonces, parafraseando a DIAZ CAFFERATA (2009) del
3
derecho humano de acceso a la información pública como un derecho-facultad y un
derecho-obligación. El primero referiría al derecho o facultad (valga la redundancia) de
todo ciudadano de acceder a todo tipo de informaciones en poder de los organismos o
entidades públicas. Y el segundo, la otra cara de la misma moneda, denota la
consecuente obligación de cada organismo o entidad requerido de información, de
otorgar la información solicitada mediante un sistema ágil a los ciudadanos.
Ahora bien, luego de haber desarrollado y conceptualizado al D.A.I.P. como un
verdadero derecho humano, no podemos dejar de señalar la importancia que ha tenido la
Jurisprudencia Internacional en la materia, también (en buena hora) conceptualizando y
creando, de alguna manera, las garantías procesales y legales necesarias para su respeto
y protección. Y si hablamos de Jurisprudencia Internacional, no podemos dejar de
señalar el fallo “Claude Reyes y Otros vs. Chile” de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos del 19/09/06. La RELATORÍA ESPECIAL PARA LA LIBERTAD
DE EXPRESIÓN DE LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS
HUMANOS (2012,2da. Ed.) sintetiza los hechos de la siguiente manera:
Cuando Marcel Claude Reyes pidió información al Comité de Inversiones
Extranjeras de Chile sobre un proyecto de deforestación que se realizaría en el sur de
ese país –y que podría afectar el medio ambiente‐ se encontró con una respuesta
escasa y deficiente: gran parte de la información que había pedido no le fue
entregada. El Estado no ofreció razones o fundamentos para sustraer esa información
del conocimiento público. Reyes llevó su pedido ante distintos tribunales de Chile,
sin éxito. Finalmente decidió recurrir al sistema interamericano junto a un variado
conglomerado de organizaciones de derechos humanos de América Latina decididas
a avanzar la causa del acceso y la transparencia (p. 11).
Y decimos que este caso es trascendente porque, continuando con el mismo organismo
4
antes citado:
A través de la sentencia recaída en el caso Claude Reyes vs. Chile, la Corte
Interamericana de Derechos Humanos se convirtió en el primer tribunal
internacional en reconocer que el derecho de acceso a la información pública es un
derecho humano fundamental, protegido por tratados de derechos humanos que
obligan a los países a respetarlo. Eso no es poca cosa. (RELATORÍA ESPECIAL
PARA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN DE LA COMISIÓN
INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, 2012, 2da. Ed. p. 11).
Por todo lo antes expuesto, el mismo organismo concluye en que “Chile se
convirtió en uno de los países líderes de la región en políticas de acceso a la
información, con la sanción de la Ley de Transparencia y la creación del Consejo para
la Transparencia en 2009”. (RELATORÍA ESPECIAL PARA LA LIBERTAD DE
EXPRESIÓN DE LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS
HUMANOS, 2012, 2da. Ed., p. 11). Es decir, en ese entonces (año 2006), resultó
necesario que un organismo judicial (aún internacional) se pronunciara respecto al
reconocimiento del D.A.I.P., que dejara sentado los principios fundamentales que lo
rigen y estableciera un “mínimo” de garantías que los Estados deben respetar, y la
CIDH lo hizo, marcando, como bien se dijo anteriormente, un “antes y un después” en
la materia.
II. Breve reseña histórica del Derecho de Acceso a la Información en la
legislación Argentina.
Ahora bien, teniendo en cuenta que no estamos hablando de un simple derecho,
sino de un verdadero Derecho Humano, hay que destacar que en nuestro país, el
Derecho de Acceso a la Información Pública tiene su primer antecedente normativo
5
nacional en el decreto 1172/2003 del Poder Ejecutivo Nacional.1 Dicho decreto
reglamentaba la “participación ciudadana en audiencias públicas”2 pero solo en el
ámbito de “los organismos, entidades, empresas, sociedades, dependencias y todo otro
ente que funcione bajo la jurisdicción del Poder Ejecutivo Nacional”3. Es decir, hasta el
año 2003 no se contaba en nuestro país con una norma unificada que regulara el Acceso
a la Información Pública en el ámbito de los demás poderes del Estado Nacional.
Cabe aquí hacer una importante aclaración. A pesar de lo antes mencionado, tal
como lo señalan BIELLI y PITTIER (2018):
El referido derecho aparece incorporado a nuestro ordenamiento con la máxima
jerarquía normativa. En efecto, la Constitución Nacional lo regula en su art. 1º,
cuando se refiere a la forma republicana de gobierno, que, entre otros principios,
establece el de publicidad de los actos gubernamentales; por su parte, el art. 14
reconoce el derecho de peticionar a las autoridades y el art. 33 asegura los derechos
implícitos. Asimismo, desde la reforma constitucional del año 1994, este derecho se
robustece por doble vía: mediante la incorporación del art. 42, que expresamente
consagra el derecho de los consumidores y usuarios de bienes y servicios a acceder a
información adecuada y veraz que posibilite el ejercicio de la libertad de elección, y
a través del art. 75 inc. 22, que jerarquizó con rango constitucional diversos tratados
internacionales de derechos humanos que entre sus preceptos reconocen el derecho
de buscar, recibir, y difundir información de toda índole y, en este marco, reclamar
frente a la afectación de ese derecho.
Más de una década después, más precisamente el 14 de Septiembre del 2016 se
sanciona la Ley Nacional N° 27.275 del Derecho de Acceso a la Información Pública, la
cual establece un marco regulatorio amplio y completo del Derecho de Acceso a la
1
Decreto 1172/2003. ACCESO A LA INFORMACION PÚBLICA.
2
Art. 1 de Decreto 1172/2003. ACCESO A LA INFORMACION PÚBLICA.
3
Art. 2 de Decreto 1172/2003. ACCESO A LA INFORMACION PÚBLICA.
6
Información Pública, quedando plasmado en una sola ley Nacional, entre otras cosas:
qué se entiende por derecho de acceso a la información pública; todos los órganos que
deberán dar publicidad de sus actos (legitimación pasiva); los sujetos habilitados a
solicitar dicha información (legitimación activa); el procedimiento para solicitar y
otorgar información pública y sanciones en caso de negativa injustificada; excepciones
al otorgamiento de la información por parte de los organismos comprendidos en el
ámbito de aplicación; una serie de principios legales que forman parte del “orden
público” a partir de la sanción de la ley, que no se pueden vulnerar y entre los que se
encuentran: Presunción de publicidad; Transparencia y máxima divulgación;
Informalismo; Máximo acceso; Apertura; Disociación; No discriminación; Gratuidad,
entre otros4.
Ahora bien, luego de la breve reseña histórica-normativa del Derecho de Acceso
a la Información en Argentina, es importante destacar dos cuestiones fundamentales en
la materia: la primera es que “en la actualidad la tendencia mundial en las democracias
emergentes es contar con un marco legal que englobe en una sola ley a todas las
entidades públicas. De esta manera se dota de mayor coherencia y posibilidad de
conocimiento de las herramientas para ejercer el derecho, así como la familiarización
con un solo procedimiento” (RELATORÍA ESPECIAL PARA LA LIBERTAD DE
EXPRESIÓN DE LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS
HUMANOS, 2007, p. 36); y la segunda, es que lo logrado en Argentina, es decir, la
regulación del Derecho de Acceso a la Información en una única ley que sirva de base
normativa a todo el país, es el resultado de muchos años de lucha, tanto de particulares
como de organizaciones de Derechos Humanos “contra males como la corrupción y el
4 Ley N° 27.275. DERECHO DE ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA.
7
secretismo, que tanto daño hacen a la calidad de la democracia en nuestros países”
(RELATORÍA ESPECIAL PARA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN DE LA
COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, 2009, 1ra. Ed. p.
9).
Por último (y no por ello menos importante), resulta trascendental resaltar el rol
que cumple el Poder Judicial Nacional, ya que al resolver “casos judiciales” en la
materia que nos toca, los jueces aplican leyes, y a su vez, realizan una interpretación y
control de las mismas, y cuando el Estado (en cualquiera de sus formas) asume el rol de
parte en el litigio, cada fallo o sentencia puede trascender y convertirse en precedente de
futuras decisiones, más aún, cuando el tribunal competente sea la Corte Suprema de
Justicia de la Nación.
III. El control de Constitucionalidad Judicial en Argentina. Requisitos del caso
judicial: concreto y actual. La Cuestión devenida “abstracta”.
Como punto de partida, según lo manifestado por la Corte Suprema de Justicia
de la Nación Argentina (como se citó en GUADAGNOLI, 2013) se puede definir al
control de constitucionalidad como:
El elemento de nuestra organización constitucional, la atribución que tienen y el
deber en que se hallan los tribunales de justicia, de examinar las leyes en los casos
concretos que se traen a su decisión, comparándolas con el texto de la constitución
para averiguar si guardan o no su conformidad con ésta, y abstenerse de aplicarlas, si
las encuentra en oposición con ella, constituyendo esta atribución moderadora uno
de los fines supremos y fundamentales del poder judicial nacional y una de las
mayores garantías con que se ha entendido asegurar los derechos consignados en la
constitución, contra los abusos posibles e involuntarios de los poderes públicos.
Pero, como bien nos enseña CORNEJO (2015) “el Poder Judicial no fue
8
instituido para resolver cuestiones genéricas sino casos concretos y demostrables en
donde una pugna de intereses irresolutos encuentre una solución pacífica de los
conflictos”. Es decir, siguiendo al autor antes señalado “cuando hay caso concreto y
contencioso: hay caso judicial. La existencia o inexistencia de caso judicial se relaciona
directamente con la posibilidad de que se ejerza el control constitucional de parte de los
tribunales.” (CORNEJO, 2015).
ARTICO (2017), también se refiere a la necesidad de una causa judicial,
otorgándole el carácter de “característica” del control de constitucionalidad en
Argentina y expresando que:
Los jueces sólo pueden resolver colisiones efectivas de derechos y no hacer
declaraciones generales sobre la validez constitucional de una norma, y aunque esto
no significa que el CC necesariamente suponga un proceso contradictorio o
contencioso, normalmente el control se ejerce en ellos pero también puede
desarrollarse en todos aquellos ámbitos donde el PJ ejerce las potestades excluyentes
que le asigna la CN 30 (p. 7)
Dicho todo esto, es necesario precisar que se requiere algo más en el planteo
judicial, y es su “actualidad”. Dicho requisito, como bien lo expresa LAPLACETTE
(2011) no es más que “la exigencia del mantenimiento en el tiempo del interés por el
cual se reclama a fin de que la causa no devenga abstracta” (p. 5).
Continuando con lo planteado por LAPLACETTE (2011) se puede afirmar
que:
La exigencia de actualidad en el conflicto se vincula con ambos extremos de un
planteo; en primer lugar, éste no puede ser llevado a conocimiento del Poder Judicial
antes de que verdaderamente tenga lugar el conflicto (planteos prematuros o not
ripe)” (p. 5).
9
Por otro lado, el mismo autor manifiesta textualmente que:
Estas cuestiones prematuras, tienen su contracara en aquellas que devienen
abstractas; es decir, aquellas causas en las que, si bien al momento de haber ser sido
llevadas a conocimiento de la judicatura reunían todas las características del caso
judicial, durante el trámite del proceso tienen lugar circunstancias sobrevinientes que
tornan estéril el dictado de una sentencia sobre el fondo de la controversia.
(LAPLACETTE, 2011, p. 5).
Esta imperiosa e indispensable necesidad de contar con un caso judicial actual y
concreto a la hora de sentenciar se ve reflejada en las palabras de VANOSSI (como se
cita en LAPLACETTE, 2011) en cuanto nos explica que:
Si la sentencia carece de sentido por haber cesado la controversia, por haber
desaparecido el factor generador o desencadenante del pleito, o por carecer de efecto
jurídico la resolución que dicte el tribunal, resulta lógico concluir que cualquier
decisión judicial al respecto ya no significaría la solución de un caso ni la
determinación de un objeto, por cuanto éste ha desaparecido (p. 6).
IV. El caso “Savoia, Claudio c/ Secretaría Legal y Técnica del PEN” de la Corte
Suprema de Justicia de la Nación. Historia procesal y premisa fáctica.
El caso en análisis es el siguiente: en el mes de Mayo del año 2011 el periodista
argentino Claudio Martín Savoia realiza una solicitud de información pública a la
Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia de la Nación, para que le faciliten copias de
decretos del Poder Ejecutivo, dictados en la última Dictadura Militar (1976-1983) que
estaban calificados, hasta ese entonces como “secretos y reservados”. El organismo
antes mencionado, fundando principalmente en la falta de legitimación del solicitante y
la “calificación” de los decretos antes mencionada (con justificación normativa en el art.
10
16, inc. a, del Anexo VII, del decreto 1172/03) rechaza dicha solicitud y contra dicho
rechazo, el actor interpone acción de amparo. La jueza de primera instancia hace lugar
al amparo, y condena al Estado Nacional a entregar al actor copia de los decretos por él
solicitados5.
Ante dicha resolución, la condenada apela ante la Sala I de la Cámara Nacional
de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, haciendo lugar esta última al
recurso interpuesto y rechazando el amparo incoado por la actora6.
Posteriormente, y no conforme con lo resuelto en segunda instancia, Savoia
interpone recurso extraordinario federal, el cual “resulta formalmente admisible en los
términos del artículo 14, inciso 3°, de la ley 48; pues se encuentra en juego la
interpretación de normas de naturaleza federal, y la decisión adoptada ha sido contraria
a la pretensión de la recurrente que se fundó en ellas (artículos 1°, 14 y 75, inciso 22, de
la Constitución Nacional)7” y de esta manera el caso llega a la Corte Suprema de
Justicia de la Nación en el año 20138.-
V. Breve descripción del fallo de la CSJN.
Luego de las etapas atravesadas, finalmente el “caso” llega a los estrados de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación. El Máximo Tribunal, previo a resolver (y como
paso procesal necesario), corre traslado a la Procuración de la Nación (representada en
ese momento por la Dra. Laura M. Monti) para que emita dictamen al respecto,
haciéndolo en fecha 11 de Julio de 2014. En el mismo, en su primera parte realiza una
descripción de los hechos e instancias procesales hasta allí transcurridos. Luego,
entendiendo que el eje central del litigio era la “calificación o descalificación” del
carácter secreto de los decretos que el actor solicitaba le sean entregados por parte de la
5
C.S.J.N., “Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.” Fallo 315/2013
6
C.S.J.N., “Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.” Fallo 315/2013
7
C.S.J.N., “Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.” Fallo 315/2013
8
C.S.J.N., “Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.” Fallo 315/2013
11
demandada, y tomando conocimiento del dictado el decreto 2103/2012 que
“descalificaba” de secreto a todos los decretos emitidos en la última dictadura militar, la
funcionaria concluye que “al no advertirse la presencia de un interés actual que deba
recibir una respuesta de la Corte Suprema, toda decisión al respecto es inoficiosa, pues
le está vedado expedirse sobre planteos que han devenido abstractos”9 por lo que,
también en palabras de la Dra. Monti “cabe declarar inoficioso el pronunciamiento de
V.E. en la causa”10.
El alto Tribunal, pese a coincidir con lo dictaminado por la Procuradora y
advirtiendo además la entrada en vigencia de la Ley de Acceso a la Información Pública
N° 27.275 (sancionada en el 2016 y con vigencia en el 2017), resuelve el 7 de Marzo de
2019 el fondo del litigio sentando bases jurisprudenciales para dar solución a casos en
los cuales se encuentre afectado un derecho humano, como es considerado en la
actualidad, el derecho de acceso a la información pública.
Su ratio decidendi.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación, a través del fallo “SAVOIA”,
reafirma los principios republicanos de gobierno (especialmente el de división de
poderes y el de igualdad ante la ley) y resuelve el fondo del litigio judicial a ella
presentado, teniendo en cuenta los principios del Derecho de Acceso a la Información
Pública expresamente reconocidos por instrumentos internacionales de derechos
humanos e incorporados a la nueva ley Nacional de Acceso a la Información Pública N°
27.275, citando textualmente en su pronunciamiento al de Máxima Divulgación, de
Publicidad y Transparencia (considerando 10°, segundo párrafo del fallo 315/2013 -en
9
Dictamen de la Procuradora de la Nación Laura M. Monti en autos C.S.J.N., “Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal y Técnica (dto.
1172/03) s/ amparo ley 16.986.” Fallo 315/2013. Recuperado de:
https://www.mpf.gov.ar/Dictamenes/2014/LMonti/julio/Savoia_Claudio_S_315_L_XLIX.pdf
10
Dictamen de la Procuradora de la Na0ción Laura M. Monti en autos C.S.J.N., “Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal y Técnica (dto.
1172/03) s/ amparo ley 16.986.” Fallo 315/2013. Recuperado de:
https://www.mpf.gov.ar/Dictamenes/2014/LMonti/julio/Savoia_Claudio_S_315_L_XLIX.pdf
12
análisis-), como así también transcribe textual e íntegramente el art. 4° de la
mencionada ley, en cuanto a la legitimación para solicitar información pública
(considerando 14°, cuarto párrafo)11.
Además, en su resuelvo, el Máximo Tribunal va más allá, y realiza
“recomendaciones” al Estado para que en caso de futuras solicitudes de información
pública y rechazos de las mismas, dichas decisiones sean controlables judicialmente12.
VI. Análisis crítico del autor. ¿Debió la CSJN resolver el fondo del
litigio?
Luego de haber desarrollado cada uno de los puntos del presente trabajo,
presentando en el mismo una breve síntesis de la historia normativa argentina del
Derecho de Acceso a la Información; explicando el por qué el D.A.I.P. es considerado
un derecho humano; resaltando la importancia del fallo “Claude Reyes y Otros” de la
CIDH en la materia que nos ocupa; desarrollando la fundamental labor del Poder
Judicial en Argentina de realizar el control de constitucionalidad como así también de
evaluar si cada uno de los “casos” que llegan al conocimiento de los jueces son
concretos y actuales, para que el pronunciamiento no devenga “inoficioso”, es que
llegamos al fallo eje del presente trabajo "Savoia, Claudio Martín c/ EN Secretaría
Legal y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986" de fecha 07 de Marzo del año
2019, de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina.
Desde una óptica crítica, teniendo en cuenta especialmente lo desarrollado en el
punto III del presente trabajo, en cuanto a que el control de constitucionalidad, como lo
expresa GUADAGNOLI (2013) es la “atribución-deber” que tienen los tribunales de
Justicia en Argentina de examinar las leyes en los casos que traen a su conocimiento, y
11
C.S.J.N., “Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.” Fallo 315/2013
12
C.S.J.N., “Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.” Fallo 315/2013
13
que dicha función debe ser ejercida por ellos dentro de una “causa judicial” según
palabras de CORNEJO (2015), causa, pleito, caso o controversia que fuera
conceptualizado por ARTICO (2017) como una de las “características” de dicho control
en Argentina, y al cual LAPLACETTE (2011) le exige un plus, en cuanto requiere que
el caso concreto sea “actual” refiriéndose a que el interés de las partes esté “vigente”, no
me quedan dudas que en el caso que nos ocupa, el alto Tribunal debió seguir lo
recomendado por la Procuradora de la Nación en su dictamen y no debió pronunciarse
sobre el fondo del litigio, o mejor dicho, pronunciarse pero declarando (sin mayor
abundamiento) abstracta la controversia.
La Corte, contaba con vastos fundamentos doctrinarios (como los antes
señalados) para declarar abstracto el litigio (además del Dictamen de la Procuración),
pero además, poseía numerosos pronunciamientos propios donde se manifestaba en tal
sentido, paradójicamente algunos de los cuales citó en el considerando 9° (segundo
párrafo) del fallo analizado, y que a prieta síntesis se pueden mencionar dos. El primero
de ellos señala que “La Corte debe atender a las circunstancias existentes al momento de
la decisión, es de aplicación la reiterada jurisprudencia del Tribunal en el sentido de que
sólo puede conocer en juicio ejerciendo sus atribuciones jurisdiccionales, cuando se
somete a su consideración un caso concreto y no una cuestión abstracta. Por ello, se
declara que resulta inoficioso el pronunciamiento de esta Corte en la presente causa”13.
En el segundo resolutorio, el alto Tribunal reza que “Deviene inoficioso que la
Corte se pronuncie sobre los planteos referentes a la configuración de la causal subjetiva
admitida para decretar el divorcio si, encontrándose la causa a estudio del Tribunal,
entró en vigencia el Código Civil y Comercial de la Nación aprobado por la ley 26.994,
13
C.S.J.N. "Justo, María Susana y otros c/ Poder Ejecutivo Nacional, Ministerio de Trabajo, Secretaría de Estado de Seguridad Social ANSES y otro s/
acción de amparo". Fallo 318:2438.
14
que derogó las disposiciones que distinguían entre las causales y subjetivas que
autorizaban el divorcio de los cónyuges, sin que se advierta interés económico o jurídico
actual que justifique un pronunciamiento sobre el punto al haber desaparecido uno de
los requisitos que condicionan la jurisdicción". 14.
VII. Conclusión.
Por último, aun no compartiendo la “actitud decisoria” de la Corte, entiendo que
nuestro Máximo Tribunal, al igual que la CIDH en el caso emblemático “Claude Reyes”
(expresado en el punto I, último párrafo del presente trabajo, al cual me remito), lo que
hizo fue dejar sentado un precedente en la materia (Derecho Humano de Acceso a la
Información Pública) porque tratándose de un derecho humano novedoso y necesario en
nuestra democracia (sobre todo normativamente), sumado a la exposición y
trascendencia pública del caso (el actor Claudio Savoia es periodista de renombre a
nivel nacional) tal vez la Corte entendió que el caso requería de un pronunciamiento
sobre el fondo del litigio, y emitiéndolo, se otorgaba protección a los futuros solicitantes
de información pública contra las arbitrariedades de los organismos públicos,
reafirmando de esta manera, el principio republicano de Gobierno, y a través de este, el
principio de publicidad de los actos de públicos.
14
C.S.J.N. "Recurso Queja Nº 2 - TERREN , MARCELA MARIA DELIA Y OTROS c/ CAMPILI , EDUARDO ANTONIO s/DIVORCIOCIV
014224/2012/2/RH00129/03/2016”. Fallo: 339:349.
15
Listado de referencias.
LEGISLACIÓN
Constitución Nacional Argentina, arts. 1, 31, 43, 75 inc. 22
Convención Americana sobre Derechos Humanos
Declaración Universal de Derechos Humanos
Decreto 1172/03, anexo VII, art. 16
Decreto 4/2010, art. 1
Decreto 2103/2012
Ley Nacional Nº 27.275 de “Acceso a la Información Pública”
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
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17
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JURISPRUDENCIA
C.S.J.N., "Justo, María Susana y otros c/ Poder Ejecutivo Nacional, Ministerio
de Trabajo, Secretaría de Estado de Seguridad Social ANSES y otro s/ acción de
amparo". Fallo 318:2438.
C.S.J.N. “Recurso Queja Nº 2 - TERREN , MARCELA MARIA DELIA Y
OTROS c/ CAMPILI , EDUARDO ANTONIO s/DIVORCIO CIV
014224/2012/2/RH00129/03/2016”. Fallo: 339:349.
C.S.J.N., “Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal y Técnica (dto.
1172/03) s/ amparo ley 16.986.” Fallo 315/2013 (49-S) CS1.
18
Dictamen de la Procuradora de la Nación Laura M. Monti en autos C.S.J.N.,
“Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal y Técnica (dto. 1172/03) s/
amparo ley 16.986.” Fallo 315/2013. Recuperado de:
https://www.mpf.gov.ar/Dictamenes/2014/LMonti/julio/Savoia_Claudio_S_315
_L_XLIX.pdf
CSJ 315/2013 (49-S)/CS1
Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal
y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.
(.1fre/122« 1C4 (141.~b
P99 VVcín
Buenos Aires, ; WI,ctAte/ 20-19.
Vistos los autos: "Savoia, Claudio Martín c/ EN -
Secretaría Legal y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986".
Considerando:
1 0 ) Que el 16 de mayo de 2011 Claudio Martín Savoia
realizó un pedido a la Sectetaría Legal y Técnica de la
Presidencia de la Nación, para que, en el marco de la normativa
que garantiza el acceso a la información pública, se pusieran a
su disposición copias de los decretos del Poder Ejecutivo
Nacional -cuya individualización luce a fs. 24/25- dictados
entre los años 1976 y 1983 por quienes se desempeñaron como
presidentes de facto.
La secretaría interviniente rechazó su solicitud
sobre la base de que los decretos en cuestión no eran de acceso
público, por haber sido clasificados como de carácter "secreto"
y "reservado". Fundó su negativa en el artículo 16, inc. a, del
Anexo VII, del decreto 1172/03, en cuanto preveía que el Poder
Ejecutivo Nacional podía negarse a brindar la información
requerida, por acto fundado, cuando se tratara de "información
expresamente clasificada como reservada, especialmente la
referida a seguridad, defensa o política exterior".
2° ) Que, frente a ello, el peticionario interpuso una
acción de amparo. Alegó, en lo esencial, que la, respuesta de la
Secretaría Legal y Técnica de la Nación estaba deficientemente
motivada, además de que no se ajustaba a los requisitos exigidos
-1-
por las normas constitucionales y los tratados internacionales
en materia de derecho de acceso a la información.
El demandante explicó, concretamente, que regía el
principio de máxima divulgación, según el cual :toda información
bajo control del Estado se presume accesible, y solamente se
autorizan restricciones si fueron previamente establecidas por
una ley en sentido formal, persiguen un interés público
imperativo y resultan necesarias en una sociedad democrática
para alcanzar aquella finalidad.
Consideró que la contestación del Estado no cumplía
con esos requisitos; y destacó que no había ley en sentido
formal que sirviera como sustento jurídico válido para
justificar el rechazo.
Agregó que, por el contrario, las normas vigentes
habían dejado sin efecto el carácter secreto de la información
solicitada, ya que el decreto 4/2010 dispuso relevar de la
clasificación de seguridad "a toda aquella información y
documentación vinculada con el accionar de las FUERZAS ARMADAS
durante el período comprendido entre los años 1976 y 1983, así
como a toda otra información o documentación, producida en otro
período, relacionada con ese accionar".
Por último, realizó un planteo subsidiario. Señaló
que, aun si la información requerida estuviera legítimamente
clasificada por razones de "seguridad, defensa o política
exterior", de todas formas los magistrados de la Nación estarían
-2-
CSJ 315/2013 (49-S)/CS1
Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal
y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.
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Q99 .,k„did.,44, Pifraor;(54-b
./ 11°.°1111
facultados para revisar la documentación pedida a los fines de
verificar si la decisión de sustraerla del conocimiento público
era justificada y legítima. Explicó que, sin esa instancia de
revisión judicial, el régimen de excepciones al acceso a la
información se convertiría "en un mecanismo mediante el cual el
poder ejecutivo puede conculcar un derecho constitucional
mediante la simple invocación del mismo".
Por ese motivo, precisó en su demanda al tribunal
interviniente que "En caso que estime que los argumentos
ofrecidos no son suficientes para ordenar la entrega de la
información solicitada sin más, solicitamos uJ en forma
subsidiaria, que pida acceder a la documentación requerida para
verificar que la clasificación de la misma realizada por el
Poder Ejecutivo haya sido realizada de acuerdo a parámetros
3° ) Que la magistrada de primera instancia hizo lugar
al amparo por considerar, en lo sustancial, que el decreto
4/2010 era aplicable al caso.
Recordó que esa norma había dispuesto relevar de la
clasificación de seguridad, establecida conforme a. las
disposiciones de la ley 25.520 y su decreto reglamentario
950/02, "a toda aquella información y documentación vinculada
con el accionar de las FUERZAS ARMADAS durante el período
comprendido entre los años 1976 y 1983, así como a toda otra
información o documentación, producida en otro período,
relacionada con ese accionar" (art. 1). Ello, con excepción de
"...toda la información y documentación relativa al conflicto
-3-
bélico del Atlántico Sur y cualquier otro conflicto de carácter
interestatal" (art. 2); así como de "...la clasificación de
seguridad otorgada a la información de inteligencia estratégica
militar a la que se refiere el art. 2°, inciso 4°, de la ley
25.520" (art. 3).
Destacó la especial trascendencia que tenía para la
sociedad argentina toda información relativa al accionar de las
Fuerzas Armadas durante la última dictadura militar; y consideró
que no existía una decisión fundada del Poder Ejecutivo Nacional
que justificara la sustracción de esos decretos del acceso
público.
En tales condiciones, condenó al Estado Nacional para
que, en el plazo de diez días, "exhiba a la actora los decretos
que no se encuentren dentro de las excepciones previstas por los
artículos 2 y 3 del Decreto N° 4/10".
Posteriormente, y a raíz de un pedido de aclaratoria
presentado por el demandante, la magistrada complementó su
decisión y agregó que "si la demandada alegare que los decretos
cuya exhibición el actor solicita se encuentran dentro de las
excepciones previstas en los artículos 2 y 3 del Decreto 4/2010,
deberá acompañar copia certificada de tales normas a fin de que
la Suscripta pueda 'tomar conocimiento personal y directo de lo
peticionado, asegurando el mantenimiento de su confidencialidad'
(art. 40, inc. 2° , ley 25.326) para poder verificar si las
razones dadas justifican la negativa a su exhibición".
4 0 ) Que la Sala I de la Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal hizo lugar
-4-
CSJ 315/2013 (49-S)/CS1
Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal
y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.
W O9 p99t0,~a claattera hb Plfractdin
al recurso de apelación interpuesto por el Estado Nacional,
revocó la sentencia de primera instancia y, en consecuencia,
rechazó el amparo.
Fundó su decisión en una doble línea argumental.
Por un lado, señaló que el peticionario no tenía
legitimación para demandar, por no haber demostrado un interés
suficiente y concreto -diferenciado del que cualquier ciudadano
puede tener- en acceder a la información solicitada. Destacó que
el actor "no ha anudado la condición de periodista, invocada en
la demanda, con la defensa de un derecho subjetivo sobre un bien
jurídico individual ni con la tutela de un derecho de incidencia
colectiva según las diversas categorías de intereses enunciadas
por la Corte Suprema en el precedente 'Halabi' (Fallos:
332:111)".
Consideró que no alcanzaba con la alegación de un
simple interés que derivaría, genéricamente, de que "es
altamente probable que la información contenida en los decretos
solicitados esté, directa o indirectamente, relacionada con las
violaciones de derechos humanos perpetradas por los gobiernos'
que las dictaron". En tal sentido, citó la larga línea de
precedentes de este Tribunal según' la cual la legitimación
procesal constituye un presupuesto necesario para que exista una
causa o controversia, en los términos del art. 116 de la
Constitución Nacional; y el Poder Judicial solo interviene en el
conocimiento y decisión de "casos", ya que no se admite una
acción que persiga el control de la mera legalidad de una
disposición.
-5-
Por otra parte, y sin perjuicio de que los
fundamentos relativos a la falta de legitimación hubieran sido
suficientes para rechazar la demanda, la cámara también se
expidió sobre el fondo del asunto.
Al respecto, señaló que el Poder Ejecutivo Nacional
había ejercido válidamente sus facultades para disponer,
mediante resolución fundada, que determinada información quedara
eXcluida del acceso público irrestricto, en interés de la
seguridad interior, la defensa nacional y las relaciones
exteriores de la Nación. Todo ello, sostuvo el tribunal a quo,
con fundamento en el artículo 16 de la "Ley de Inteligencia
Nacional" 25.520 y su decreto reglamentario; así como en el
artículo 16 del "Reglamento General del Acceso a la Información
Pública para el Poder Ejecutivo Nacional", aprobado por el
decreto 1172/03.
5° ) Que, contra dicho fallo, la actora dedujo recurso
extraordinario federal, que fue parcialmente concedido, por
hallarse en juego la interpretación de normas de índole federal.
El apelante alega que la sentencia de cámara
desconoció el principio republicano de publicidad de los actos
de gobierno reconocido en el artículo 1 ° de la Constitución
Nacional, así como su derecho de acceso a la información
consagrado en el artículo 14 de dicha Ley Suprema y en los
artículos 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y 19
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, todos ellos
-6-
CSJ 315/2013 (49-S)/CS1
Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal
y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.
incorporados a la Ley Superior en los términos establecidos por
el artículo 75, inciso 22.
También se agravia porque el tribunal a quo le negó
legitimación para acceder a información pública, en
contraposición a los estándares internacionales de los derechos
humanos receptados por la jurisprudencia y las normas locales
que rigen en la materia, que reconocen este derecho a toda
persona, sin necesidad de acreditar un interés directo o una
afectación personal.
Sostiene, asimismo, que la alzada interpretó
erróneamente diversas normas de naturaleza federal [ley 25.520,
decreto 950/02, decreto 4/10, entre otras], y no explicó con
fundamentación suficiente de qué modo se aplican en este caso.
Finalmente plantea que, por tratarse de cuestiones
vinculadas con el accionar de las Fuerzas Armadas durante la
última dictadura militar, y con el derecho a la verdad en torno
a las violaciones de derechos humanos cometidas en esos años, el
asunto debatido excede el interés individual y conlleva un claro
supuesto de gravedad institucional, al comprometer instituciones
básicas de la Nación.
6°) Que el recurso extraordinario resulta formalmente
admisible en los términos del artículo 14, inciso 3°, de la ley
48; pues se encuentra en juego la interpretación de normas de
naturaleza federal, y la decisión adoptada ha sido contraria a
la pretensión de la recurrente que se fundó en ellas (artículos
1 0 , 14 y 75, inciso 22, de la Constitución Nacional).
-7-
Al remitir el recurso a la determinación de los
alcances de normas federales, es regla clásica de esta Corte que
en esa labor hermenéutica no se encuentra limitada para la
solución del caso por los argumentos del tribunal a quo ni por
las posiciones de las partes, sino que le incumbe realizar una
declaratoria sobre el punto disputado según la interpretación
que rectamente le otorgue (Fallos: 338:628 y sus citas, entre
muchos otros).
7° ) Que el apropiado tratamiento de la cuestión
contenciosa en juego exige, antes de ingresar en el estudio de
los fundamentos que sostienen los agravios del recurrente a la
luz del alcance de las normas federales aplicables, tomar en
consideración que con posterioridad a la sentencia de la alzada
e, inclusive, de la interposición de la apelación federal, el
Poder Ejecutivo Nacional dictó el decreto 2103/2012', que
dispuso lo siguiente:
Artículo 1° — Déjase sin efecto el carácter secreto o
reservado de los decretos y decisiones administrativas dictados
por el PODER- EJECUTIVO NACIONAL y por el JEFE DE GABINETE DE
MINISTROS, respectivamente, con anterioridad a la vigencia de la
presente medida, con excepción de aquellos que, a la fecha,
ameriten mantener dicha clasificación de seguridad por razones
de defensa nacional, seguridad interior o política exterior; y
los relacionados con el conflicto bélico del Atlántico Sur y
cualquier otro conflicto de carácter interestatal.
1
Publicado en el Boletín Oficial el 5 de noviembre de 2012.
-8-
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Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal
y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.
Wo44 P99€04,e~a judlicia h icii(cw
Art. 2° — Encomiéndase a los Ministerios y Secretarías
dependientes de la Presidencia de la Nación, con carácter previo
a la publicación que se ordena en el artículo siguiente, a
efectuar el relevamiento de los decretos y decisiones
administrativas clasificadas como secreto o reservado, a los
fines del cumplimiento de lo dispuesto en el artículo
precedente.
Art. 3° — Ordenase la publicación de los actos a que hace
referencia el Artículo 1° en el BOLETÍN OFICIAL DE LA REPÚBLICA
ARGENTINA.
8° ) Que, en efecto, sobre la base del esquema de
"desclasificación" de la información que establece el decreto, y
dado que el nuevo texto normativo no dispuso una orden de
publicación predeterminada, es necesario proceder a verificar si
los decretos solicitados por el actor fueron publicados. Ello es
así, a fin de corroborar si subsiste el gravamen invocado,
requisito exigido pacíficamente por la jurisprudencia de la
Corte para la procedencia del recurso extraordinario; y
comprobable de oficio porque su desaparición importa la de poder
juzgar, al estar vedado expedirse sobre planteos abstractos
(Fallos: 320:2603; 328:1425; 330:5070; entre muchos otros).
En esta misión, el Tribunal comprobó que la mayoría
de las normas fueron publicadas2, pero, al día de la fecha, aún
2 Ver publicaciones en los Boletines Oficiales de fecha: 10 de abril de 2013, 24 de
abril de 2013, 29 de abril de 2013, 2 de mayo de 2013, 13 de mayo de 2013, 20 de mayo
de 2013, 16 de septiembre de 2013, 30 de septiembre de 2013, 18 de octubre de 2013, 26
de noviembre de 2013, 16 de diciembre de 2013, 28 de febrero de 2014, 25 de marzo de
2014, 27 de junio de 2014, 1° de septiembre de 2014, 14 de octubre de 2014, 27 de
octubre de 2014 y 7 de noviembre de 2014.
-9-
restan decretos que no han sido revelados y que permanecen
clasificados como "secretos".
Dicha circunstancia pone en evidencia que el gravamen
del recurrente, aunque en forma parcial, permanece intacto. El
Estado continúa sin dar la información y tampoco ha ofrecido,
tras la sanción del decreto 2103/2012, una nueva contestación
formal y fundada que justifique el rechazo del pedido de Savoia
con respecto a los textos normativos que siguen sin publicarse.
De ahí, pues, que esta instancia judicial sigue siendo el medio
que la Constitución Nacional asegura al demandante para que, en
el marco de sus atribuciones jurisdiccionales típicas, ponga en
ejercicio los poderes necesarios para imponer al Estado Nacional
un mandato de cumplimiento obligatorio que dé satisfacción al
derecho, de raigambre constitucional, cuya tutela persigue el
demandante mediante la pretensión promovida.
9°) Que, por otra parte, y por las razones expresadas
en el anterior considerando, esta Corte resolverá el asunto
teniendo en cuenta lo dispuesto por la Ley de Derecho de Acceso
a la Información Pública, número 27.275 [Boletín Oficial, 29 de
septiembre de 2016], sancionada con posterioridad a que se
iniciara la presente causa.
En tal sentido, es conocida la jurisprudencia del
Tribunal en cuanto a que si en el transcurso del proceso han
sido dictadas nuevas normas vinculadas al objeto del litigio, el
fallo que se dicte deberá atender también a las modificaciones
introducidas por esos preceptos, en tanto configuran
circunstancias sobrevinientes de las que no es posible
-10-
CSJ 315/2013 (49-S)/CS1
Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal
y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.
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prescindir (conf. Fallos: 306:1160; 318:2438; 325:28; 331:2628;
335:905; 338:706 y 339:349).
10) Que, sentado lo anterior, resulta de utilidad
enunciar algunos principios relativos al alcance del derecho de
acceso a la información bajo control del Estado, así como a los
recaudos exigidos para limitar legítimamente ese derecho. Todos
ellos, cabe destacar, han sido reconocidos por normas nacionales
e internacionales, así como por reiterada jurisprudencia de esta
Corte y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; y fueron
expresamente consagrados en la recientemente sancionada ley
27.275.
En primer lugar, el derecho de acceso a la
información se rige por el principio de máxima divulgación, "el
cual establece la presunción de que toda información es
accesible, sujeto a un sistema restringido de excepciones, pues
el actuar del Estado debe encontrarse regido por los principios
de publicidad y transparencia en la gestión pública, lo que hace
posible que las personas que se encuentran bajo su jurisdicción
ejerzan el control democrático de las gestiones estatales, de
forma tal que puedan cuestionar, indagar y considerar si se está
dando un adecuado cumplimiento de las funciones públicas"
(Fallos: 338:1258; también Fallos: 335:2393; 337:256, 1108; y
CIDH, Caso "Claude Reyes y otros vs. Chile", sentencia del 19 de
septiembre de 2006, Serie C, 151, párr. 92). Este principio
también ha sido incorporado expresamente a la ley 27.275 de
Derecho de Acceso a la Información Pública (artículos 1° y 2°).
-11-
Desde esa perspectiva, y con sustento en lo previsto
por el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, se ha dicho que las restricciones a este derecho deben
estar previa y claramente fijadas por una ley en sentido formal;
responder a alguno de los objetivos permitidos por la
Convención, esto es, "el respeto a los derechos o a la
reputación de los demás" o "la protección de la seguridad
nacional, el orden público o la salud o la moral públicas"; y
ser "necesarias en una sociedad democrática, lo que depende de
que estén orientadas a satisfacer un interés público imperativo.
Entre varias opciones para alcanzar ese objetivo, debe escogerse
aquella que restrinja en menor escala el derecho protegido. Es
decir, la restricción debe ser proporcional al interés que la
justifica y debe ser conducente para alcanzar el logro de ese
legítimo objetivo, interfiriendo en la menor medida posible en
el efectivo ejercicio del derecho" (conf. CIDH, Caso "Claude
Reyes", antes citado, párrafos 89 a 91; en igual sentido ver
Fallos: 338:1258, considerando 25, y 339:827, considerando 5 °;
ver también ley 27.275, artículo 1 °, en cuanto establece que
"los límites al derecho a la información pública deben ser
excepcionales, establecidos previamente conforme a lo estipulado
en esta ley, y formulados en términos claros y precisos,
quedando la responsabilidad de cualquier restricción al acceso a
la información a cargo del sujeto al que se le requiere la
información").
Asimismo, se ha señalado que la carga de la prueba de
la legitimidad de la restricción corresponde al Estado (conf.
CIDH, Caso "Claude Reyes", antes citado, párrafo 93), y que
-12-
CSJ 315/2013 (49-S)/CS1
Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal
y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.
(14,1e P9€904,,emta h judtida h ctoidw
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cuando se deniega una solicitud de información debe hacerse
mediante una decisión escrita, debidamente fundamentada, que
permita conocer cuáles son los motivos y normas en que se basa
para no entregar la información en el caso concreto (Fallos:
335:2393, considerando 9°; y 338:1258, considerando 7°; también
CIDH, Caso "Claude Reyes", párrs. 77 y 158). En otras palabras,
"...los sujetos obligados solo pueden rechazar un requerimiento de
información si exponen, describen y demuestran de manera
detallada los elementos y las razones por las cuales su entrega
resulta susceptible de ocasionar un daño al fin legítimamente
protegido. De esta forma, se evita que por vía de genéricas e
imprecisas afirmaciones, pueda afectarse el ejercicio del
derecho y se obstaculice la divulgación de información de
interés público" (Fallos: 338:1258, considerando 26. A nivel
legislativo ver artículos 1, 2, 8 y 13 de la ley 27.275).
11) Que la aplicación de los principios recordados
con particular referencia a las circunstancias que singularizan
este caso, sostiene la conclusión de que la conducta del Estado
Nacional puesta en juzgamiento en el presente resulta ilegítima.
En efecto, la contestación de la Secretaría Legal y
Técnica de la Nación se limitó a invocar el carácter "secreto" y
"reservado" de los decretos, sin aportar mayores precisiones al
respecto, y sin siquiera mencionar qué norma jurídica daba
sustento suficiente al Poder Ejecutivo Nacional para
clasificarlos de esa manera y, por ende, determinar que esa
información fuera sustraída del acceso irrestricto de la
ciudadanía.
-13-
No es útil, en tal aspecto, la genérica y dogmática
invocación del artículo 16, inciso a, del Anexo VII del decreto
1172/2003, en cuanto prevé como excepción a la obligación de
proporcionar acceso a la información cuando esta hubiera sido
"expresamente clasificada como reservada, especialmente la
referida a seguridad, defensa o política exterior".
Ello así, pues se trata de una norma dictada muchos
años después de la clasificación de los decretos; no es una ley
en sentido formal; y porque la mera cita, dogmática y abstracta,
de normas generales que habilitan excepciones no puede
considerarse suficiente como respuesta a la luz de los
principios reseñados en el anterior considerando.
En el mismo sentido, se puede mencionar que la nueva
ley de Derecho de Acceso a la Información exige que la
denegación de una solicitud se haga por acto fundado, emitido
por la máxima autoridad del organismo; en efecto, dicho
ordenamiento dispone que "la falta de fundamentación determinará
la nulidad del 'acto denegatorio y obligará a la entrega de la
información requerida"; y que el silencio del sujeto obligado,
"así como la ambigüedad, inexactitud o respuesta incompleta,
serán considerados como denegatoria injustificada a brindar la
información" (art. 13, ley 27.275).
En tales condiciones, resulta aquí aplicable la
rigurosa expresión afirmada por esta Corte en un caso que guarda
suficiente analogía con el presente, de que "Convalidar, sin
más, una respuesta de esa vaguedad significaría dejar librada la
garantía del acceso a la información al arbitrio discrecional
-14-
•
CSJ 315/2013 (49-5)/CS1
Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal
y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.
W044 c99(04~ (4 ji44'0( (4 Ia pYrf
cwidw
del obligado y reduciría la actividad del magistrado a
conformar, sin ninguna posibilidad de revisión, el obrar lesivo
que es llamado a reparar" (Fallos: 338:1258, considerando 27).
12) Que, por otra parte, y más allá de que la
respuesta estatal fue absolutamente insuficiente desde su
formulación inicial, la conducta del Estado devino aún más
cuestionable con el dictado del decreto 2103/2012.
Como ya se señaló, todavía existen decretos que no
fueron revelados y permanecen clasificados como "secretos". No
ha habido, sin embargo, un acto formal ,y explícito del Estado
que disponga y explique a la sociedad las razones especiales por
las cuales esas normas continúan siendo secretas, a pesar de la
desclasificación decretada con carácter general.
Más aún, el decreto 2103/2012 es anterior a la
contestación del recurso extraordinario y, en ese escrito, el
Estado insiste con sus mismos argumentos originales, sin hacerse
cargo de que hubo un cambio sustancial de las normas jurídicas
que regulan la cuestión debatida.
En definitiva, el Estado continúa sin dar la
información y no existe una contestación fundada y razonable
que, reconociendo la connatural tensión entre el derecho
invocado por el demandante -de raigambre constitucional- y la
inocultable defensa de los intereses superiores de la Nación que
-con igual sustento en disposiciones de la misma jerarquía
superior- impone preservar en manos del Estado cierta
información, justifique circunstanciadamente las razones que
-15-
llevan a rechazar el pedido de acceso a la información formulado
por Savoia.
Que más allá de que, en consideración al
particular ordenamiento con el- cual la cámara abordó las
cuestiones planteadas, los desarrollos efectuados sobre la
sustancia de la reclamación resultan suficientes, a la luz de la
doctrina de los precedentes del Tribunal, para revocar la
sentencia apelada en cuanto desconoció los derechos
constitucionales que sostienen la pretensión, esta Corte
considera que no debe pasar por alto lo decidido por la alzada
en un tema de alta significación sobre la jurisdicción de los
tribunales federales, como es la declarada ausencia de
legitimación en cabeza del actor.
Ello es así pues -aunque la sentencia superó dicha
conclusión y avanzó sobre el fondo del asunto-, los fundamentos
dados por la alzada no pueden ser mantenidos pues resultan
contrarios a la jurisprudencia que esta Corte ha sentado en la
materia desde su primer precedente, y que mantiene inalterada
hasta sus decisiones más recientes, según la cual la
legitimación para solicitar acceso a la información bajo el
control del Estado es amplia, y que corresponde a toda persona,
sin necesidad de acreditar un interés directo para su obtención
o una afectación personal.
Que, en efecto, desde el caso publicado en
Fallos: 335:2393, considerando 10; este Tribunal ha expresado
que esa amplitud en la legitimación activa deriva del "...derecho
que tiene toda persona de conocer la manera en que sus
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CSJ 315/2013 (49-S)/CS1
Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal
y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.
(0,4 PiVacidw
gobernantes y funcionarios públicos se desempeñan_ La
información pertenece a las personas, la información no es
propiedad del Estado y el acceso a ella no se debe a una gracia
o favor del gobierno. Este tiene la información solo en cuanto
representante de los individuos. El Estado y las instituciones
públicas están comprometidos a respetar y garantizar el acceso a
la información a todas las personas".
Este criterio, cabe resaltar, fue reiterado por el
Tribunal en numerosos pronunciamientos posteriores que
resolvieron cuestiones sustancialmente análogas, fijando un
claro y preciso estándar en la materia, al sostener que "...en
materia de acceso a la información pública existe un importante
consenso normativo jurisprudencial en cuanto a que la
legitimación para presentar solicitudes de acceso debe ser
entendida en un sentido amplio, sin necesidad de exigir un
interés calificado del requirente_ ya que_ se trata de
información de carácter público, que no pertenece al Estado sino
que es del pueblo de la Nación Argentina y, en consecuencia, la
sola condición de integrante de la comunidad resulta suficiente
para justificar la solicitud. De poco serviría el
establecimiento de políticas de transparencia y garantías en
materia de información pública si luego se dificulta el acceso a
ella mediante la implementación de trabas de índole meramente
formal [_] El acceso a la información tiene como propósito
coadyuvar a que los integrantes de la sociedad ejerzan
eficazmente el derecho a saber, por lo que el otorgamiento de la
información no puede depender de la acreditación de un interés
legítimo en ésta ni de la exposición de los motivos por los que
-17-
se la requiere" (Fallos: 339:827, considerando 40 y sus citas.
En igual sentido: Fallos: 337:256, 1108 y 339:827, entre otros).
De ahí que la circunstancia de que el demandante haya
invocado su carácter de periodista para solicitar la información
en cuestión no resulta dirimente a los fines de decidir sobre la
legitimación requerida para el ejercicio del derecho de acceso a
la información. Ello es así, pues de conformidad con lo señalado
con anterioridad, dicho derecho en cuanto primera escala en el
camino al conocimiento -presupuesto, a su vez, del derecho de
libre expresión que el ordenamiento jurídico debe tutelar- es un
derecho que pertenece a toda la población sin distinción alguna
que importe -o pueda importar- una restricción o limitación para
el goce de un derecho inherente a la población. Se trata, en
definitiva, de un derecho que pertenece al hombre común y no es
posible restringir tal pertenencia sin debilitar al sistema
democrático y al principio republicano que sirven de sustento a
esta prerrogativa.
Recientemente la ley 27.275 de Derecho de Acceso a la
Información Pública ha consagrado y reafirmado expresamente el
alcance amplio que cabe reconocer a la legitimación activa para
el ejercicio del derecho en examen al disponer que "Toda persona
humana o jurídica, pública o privada, tiene derecho a solicitar
y recibir información pública, no pudiendo exigirse al
solicitante que motive la solicitud, que acredite derecho
subjetivo o interés legítimo o que cuente con patrocinio letrado
(artículo 4)".
CSJ 315/2013 (49-S)/CS1
Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal
y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.
(190,4 afr.th
15) Que, por las razones expresadas, el demandante se
encuentra suficientemente legitimado para pretender el derecho
de que se trata, y la conducta estatal resulta claramente
violatoria de los derechos constitucionales invocados en
sustento de la reclamación.
En estas condiciones, corresponde dejar sin efecto la
sentencia apelada, hacer lugar al amparo y, a fin de evitar el
planteamiento de cuestiones que puedan introducirse durante el
trámite de ejecución de sentencia que dilaten el ejercicio del
derecho reconocido en este pronunciamiento, devolver las
actuaciones al tribunal de alzada para que complete el
pronunciamiento, definiendo circunstanciadamente los alcances
del mandato judicial a que se condena; y, esencialmente,
contemple las condiciones que deberá observar el Estado en caso
de que la solicitud de acceso sea rechazada, en orden a
proporcionar una respuesta debidamente motivada en las normas
vigentes, sujeta a control judicial, que sea suficiente para
justificar una restricción razonable al derecho de acceso a la
información en los precisos términos de las reglas recordadas en
este fallo.
Por ello, habiendo dictaminado la señora Procuradora
Fiscal, se declara admisible el recurso extraordinario y se deja
sin efecto la sentencia apelada. Con costas. Vuelvan los autos
-19-
-//- al tribunal de origen a fin de que, por quien corresponda,
se dicte un nuevo fallo con arreglo a lo establecido en el
considerando 15. Notifíquese y devuélvase.
RICARDO LUIS LORENZEITI
JUAN CARLOS MAQUEDA
HORACIO ROSATTI
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Savoia, Claudio Martín c/ EN - Secretaría Legal
y Técnica (dto. 1172/03) s/ amparo ley 16.986.
(90,4 c99€04~ jattda la plfracid-it
Recurso extraordinario interpuesto por Claudio Martín Savoia, por derecho
propio, con el patrocinio letrado de la Dra. Felicitas Rossi y los Dres.
Hernán Gullco y José Miguel Onaindía; abogados de la Asociación por los
Derechos Civiles (ADC).
Traslado contestado por el Estado Nacional — Secretaría Legal y Técnica de la
Presidencia de la Nación, representado por el Dr. Guillermo Ariel Bramuglia,
con el patrocinio letrado del Dr. Juan José Mac Mahon.
Tribunal de origen: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso
Administrativo Federal, Sala I.
Tribunal que intervino con anterioridad: Juzgado Nacional de Primera Instancia
en lo Contencioso Administrativo Federal n° 5, Secretaría n° 10.
Ministerio Público: Ha dictaminado en esta instancia.
-21-
Para acceder al dictamen de la Procuración General de la Nación ingrese a:
http://sjconsulta.csjn.gov.ar/sjconsulta/documentos/verDocumento.html?idAnalisis=750842&interno=1
ANEXO E – FORMULARIO DESCRIPTIVO DEL TRABAJO
FINAL DE GRADUACIÓN
AUTORIZACIÓN PARA PUBLICAR Y DIFUNDIR TESIS DE POSG RADO
O GRADO A L A UNI VERI D AD SIGLO 21
Por la presente, autorizo a la Universidad Siglo21 a difundir en su página web o
bien a través de su campus virtual mi trabajo de Tesis según los datos que detallo a
continuación, a los fines que la misma pueda ser leída por los visitantes de dicha
página web y/o el cuerpo docente y/o alumnos de la Institución:
Autor-tesista GOMEZ CABRAL, MAXIMILIANO
(apellido/s y nombre/s completos) PEDRO
DNI 34.360.772
(del autor-tesista)
TÍTULO: “CIRCUNSTANCIAS
Título y subtítulo
SOBREVINIENTES. CAUSA
(completos de la Tesis)
JUDICIAL DEVENIDA
ABSTRACTA.”
AUTOS: "Savoia, Claudio Martín c/
EN Secretaría Legal y Técnica (dto.
1172/03) s/ amparo ley 16.986" de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación
Argentina, de fecha 07 de Marzo del
año 2019.-
(del autor-tesista)
Unidad Académica Universidad Siglo 21
(donde se presentó la obra)
1
Otorgo expreso consentimiento para que la copia electrónica de mi Tesis sea
publicada en la página web y/o el campus virtual de la Universidad Siglo 21 según el
siguiente detalle:
Texto completo de la Tesis SI
[1]
(Marcar SI/NO)
Publicación parcial
(Informar que capítulos se publicarán)
Otorgo expreso consentimiento para que la versión electrónica de este libro sea
publicada en la página web y/o el campus virtual de la Universidad Siglo 21.
Lugar y fecha: ________________________________________________________
Firma autor-tesista Aclaración autor-tesista
Esta Secretaría/Departamento de Grado/Posgrado de la Unidad Académica:
_______________________________________________________________certifica
que la tesis adjunta es la aprobada y registrada en esta dependencia.
Firma Autoridad Aclaración Autoridad
Sello de la Secretaría/Departamento de Posgrado
[1] Advertencia: Se informa al autor/tesista que es conveniente publicar en la Biblioteca
Digital las obras intelectuales editadas e inscriptas en el INPI para asegurar la plena protección de sus
derechos intelectuales (Ley 11.723) y propiedad industrial (Ley 22.362 y Dec. 6673/63. Se recomienda la
NO publicación de aquellas tesis que desarrollan un invento patentable, modelo de utilidad y diseño
industrial que no ha sido registrado en el INPI, a los fines de preservar la novedad de la creación.
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