UNIVERSIDAD TECNICA ESTATAL DE QUEVEDO
DOCENTE:
LCDA. CECILIA OLMEDO
ESTUDIANTE:
MATERIA:
FARMACOLOGIA
INFORMACION DE TAREA:
Describa los 10 pasos correctos para evitar los errores
de medicación.
AÑO:
2024-2025
10 CORRECTOS
Correcto paciente: Verificar la identidad del paciente antes de administrar cualquier
medicamento. Esto se puede hacer utilizando al menos dos identificadores, como el
nombre completo y la fecha de nacimiento, o utilizando un código único asignado al
paciente.
Correcto medicamento: Asegurarse de que el medicamento que se va a administrar
es el indicado en la prescripción médica. Esto implica revisar el nombre del
medicamento, su forma farmacéutica y la concentración o dosis correcta.
Correcta dosis: Verificar la dosis prescrita, asegurándose de que la cantidad de
medicamento administrada sea la correcta. Esto incluye ajustar la dosis según el peso,
edad o condiciones especiales del paciente si es necesario.
Correcta vía de administración: Confirmar que la vía de administración (oral,
intravenosa, subcutánea, tópica, etc.) corresponda con lo indicado en la prescripción.
Asegurarse de que el medicamento se administre de la manera adecuada para maximizar
su efectividad.
Correcto tiempo: Administrar el medicamento en el momento indicado. Esto
incluye asegurarse de que se respete la frecuencia de la administración y la hora
específica si es necesario, respetando intervalos entre dosis.
Correcta documentación: Registrar correctamente toda la información relacionada
con la administración del medicamento, como el nombre del paciente, el medicamento
administrado, la dosis, la hora de administración y cualquier observación relevante. Esto
asegura un seguimiento adecuado y la trazabilidad de los tratamientos.
Correcta educación: Proporcionar al paciente o a sus cuidadores la información
adecuada sobre el medicamento, como su uso, posibles efectos secundarios y cuándo
buscar ayuda si es necesario. Esto incluye aclarar dudas sobre la administración en casa,
si aplica.
Correcta vigilancia: Monitorear la respuesta del paciente al medicamento
administrado, observando posibles efectos adversos o interacciones. Esto es clave para
ajustar el tratamiento si es necesario.
Correcta comunicación: Mantener una comunicación clara y efectiva entre todos
los miembros del equipo de salud, incluidos médicos, enfermeros y farmacéuticos. La
información precisa y oportuna reduce el riesgo de errores en la administración de
medicamentos.
Correcta revisión del tratamiento: Revisar periódicamente el plan de tratamiento
para evaluar su efectividad, y realizar ajustes según sea necesario, ya sea por cambios en
el estado del paciente, la aparición de efectos secundarios o nuevas evidencias clínicas.