Seguir una alimentación equilibrada y saludable se considera una
de las medidas más importantes para prevenir y tratar la diabetes. Esta
pauta de alimentación saludable no debe ser específica para personas con
diabetes, sino también para sus familiares.
Con la finalidad de conocer las normas esenciales para seguir una correcta
alimentación, a continuación le mostramos una tabla en la que encontrará
el modo de distribuir los diferentes grupos de alimentos en
la proporción y frecuencia adecuada.
Pero, además, en el tratamiento dietético de la diabetes es sumamente
importante tener un amplio conocimiento de aquellos alimentos que
contienen hidratos de carbono, ya que son los que tienen un
efecto más directo sobre los valores de glucosa en sangre.
Por lo tanto, es necesario mantener un cierto control del
consumo de hidratos de carbono, cuya cantidad debe ser pautada
para cada persona en función del tratamiento farmacológico, la práctica
de actividad física o el estilo de vida.
El método del plato es una forma fácil de planificar menús
saludables para la persona diabética y para toda su familia,
teniendo en cuenta que corresponde a una dieta de 1200-1500 kcal. En el
caso de niños, adolescentes y personas con un elevado gasto energético,
será necesario complementarlo. No es necesario pesar ni medir las
porciones de los alimentos, tan solo hay que utilizar el plato como guía
para calcular la cantidad de cada grupo de alimentos.
El método del plato ayuda a saber la cantidad correcta de alimentos
que hay que comer sin necesidad de:
Pesar los alimentos
Contar las calorías
Contar las raciones de hidratos de carbono
Lo único que se necesita es un plato llano en el que la parte que vamos a
llenar de comida tenga unos 23 cm de diámetro (un plato
estándar).
Verduras
Las verduras tienen que ocupar la mitad del plato. Es posible
que esta cantidad sea mayor de la que estamos acostumbrados a comer.
Aumentar el consumo de verduras aporta fibra, vitaminas y
minerales a nuestra alimentación. Además, las verduras favorecen la
saciedad. Se recomienda no utilizar una única verdura para llenar la
mitad del plato. Puede hacerse monótono, aunque se trate de su verdura
preferida. Otra opción es utilizar la mitad del espacio para una ensalada y
la otra mitad para verdura cocida.
Alimentos proteicos
En esta cuarta parte del plato se colocan los alimentos proteicos, es
decir, la carne, el pescado o los huevos. En este grupo hay que
tener en cuenta que algunos tipos de productos o métodos de cocción
pueden aumentar el contenido de grasas de nuestra dieta.
Recomendamos eliminar la parte visible de la grasa de las
carnes y utilizar métodos de cocción como la plancha, el horno o la
cocción al vapor.
Alimentos farináceos
En esta cuarta parte del plato se colocan alimentos como los
cereales, los tubérculos o las legumbres. Este grupo incluye una
gran variedad de alimentos: pan, pasta, arroz, cebada, avena, centeno,
maíz, patatas, boniatos, yuca, lentejas, judías, garbanzos, etc.
Fruta
Finalmente, añadiremos una pieza mediana de fruta como postre.
Agua
Para completar nuestro menú es importante no olvidar la bebida.
Recomendamos beber agua como acompañamiento de las comidas.