CRIPTORQUIDIA:
Testículos no descendidos
Recuento Histórico:
John Hunter (Siglo XVIII): Insinúa las primeras teorías sobre los mecanismos de descenso
testicular y las alteraciones en los testículos criptorquídicos.
Jan Schoemaker (1931): Publica un artículo titulado “Sobre la criptorquidia y su
tratamiento” en la revista Der Chirurg.
- Schoemaker publica una técnica de orquidopexia inspirado en Benjamin Jan Kouwer.
Definición:
La criptorquidia o testículo no descendido es definida como toda aquella condición
en la que el testículo no se encuentra en la bolsa escrotal. Es considerada la
patología testicular más frecuente, e incluye la ausencia del testículo en el escroto,
además del mal descenso testicular. Puede ser unilateral (leve predominio del lado
izquierdo) bilateral (hasta en un 10% de los casos).
El descenso testicular normal depende de una compleja interacción de numerosos
factores. Cualquier desviación del proceso normal puede provocar criptorquidia o un
testículo no descendido (TND).
Definiciones de importancia para el entendimiento del tema:
Ectopia testicular: es la situación infrecuente en la que la ubicación del testículo o los
testículos se encuentra por fuera de la vía de descenso, y se relaciona con un descenso
aberrante luego de dejar el canal inguinal. En este caso, pueden estar localizados en área
perineal, femoral o pubopeneana o en posición escrotal cruzada.
Testículos retráctiles: son aquellos que no se encuentran en la posición escrotal, pero
pueden ser descendidos a la posición baja escrotal con maniobras manuales y permanecen
al soltarlos en dicha posición. Se caracterizan por la presencia de un reflejo cremasteriano
vivo, que es máximo entre los 5-7 años de edad.
Epidemiologia:
La criptorquidia es la enfermedad testicular congénita sufrida con más frecuencia, y
la criptorquidia adquirida repercute a aproximadamente un 2% de los niños, entre
2% y 9% en los recién nacidos, crece hasta un 30% en los prematuros.
75% al 85% de los casos se dan en un solo sector, presentándose principalmente
del lado derecho.
Gran parte de los testes bajan de forma espontánea antes de los 12 meses de edad,
porque la incidencia se reduce aproximadamente hasta 1%.
Después de los primeros 12 meses de vida, no es probable que el testículo
descienda espontáneamente, y a partir de ese momento, hasta que se convierte en
adulto, la probabilidad de criptorquidia es de 0.9%
Embriología
El desarrollo y el descenso testicular dependen de la interacción coordinada de factores
endocrinos, paracrinos, de crecimiento y mecánicos.
El tejido gonadal bipotencial localizado en la cresta genital del embrión comienza a
diferenciarse a testículo durante las semanas 6 y 7 bajo los efectos del gen SRY
determinante de testículo.
Poco después, las células de Sertoli inician la producción del factor inhibidor mülleriano
(MIF), que induce la regresión de la mayoría de las estructuras del conducto de Müller,
excepto el remanente del apéndice del testículo y el utrículo prostático.
En la semana 9, las células de Leydig producen testosterona y estimulan el desarrollo de
las estructuras wolffianas, incluidos el epidídimo y el conducto deferente. El testículo reside
en el abdomen cerca del anillo interno hasta su descenso por el conducto inguinal al
comienzo del tercer trimestre.
Podemos diferenciar dos etapas importantes en la migración testicular: la fase abdominal
y la inguinal.
La fase abdominal es andrógeno-independiente y mediada por la hormona
descendina. El testículo permanece en el abdomen, cerca del anillo inguinal
profundo hasta su descenso a través del canal inguinal en el tercer trimestre.
Fase inguinal (semana 22-28ª): se produce por interacción de factores mecánicos,
hormonales y neurotransmisores, entre los que se encuentran: la persistencia del
conducto peritoneovaginal (CPV), cambios en la presión abdominal, regresión del
gubernaculum, efecto de los andrógenos, gonadotropinas, factor inhibidor
mulleriano, etc.(1,3).
El conducto peritoneo-vaginal es una estructura embriológica que forma una evaginación
del peritoneo que acompaña al teste en su migración. La parte más distal formará parte de
las cubiertas testiculares (vaginal testicular) y la zona media, entre el peritoneo y la vaginal
testicular debe obliterarse totalmente al completarse la migración testicular, dando lugar a
un remanente fibroso.
Al no completarse el proceso normal de alojamiento del teste en escroto, no suele
producirse un cierre del CPV, de manera que la mayoría de testes criptorquídicos
presentarán una persistencia del CPV (también llamada “hernia acompañante”,
generalmente sin manifestación clínica) que se repara quirúrgicamente en el momento de
la orquidopexia.
SI SE LLEGARA A ALTERAR CUALQUIERA DE LAS 2 ETAPAS SE VA A PRODUCIR
CRIPTORQUIDIA.
Clasificación de la criptorquidia
Existen dos tipos de criptorquidia: Criptorquidia adquirida y Criptorquidia
congénita:
-Criptorquidia congénita: está definida como la falta del teste en la bolsa escrotal
desde el momento del nacimiento.
-Criptorquidia adquirida: los testes se encuentran en la bolsa escrotal en el
momento que nace el infante; sin embargo, posteriormente suben y salen del
escroto. Estos testes suelen clasificarse como ascendentes o en ascensor.
En ambos tipos de criptorquidia los testes pueden ubicarse en posiciones: Pre-
escrotales, en el área inguinal superficial, canalículo, abdominal, anillo
inguinal externo o ectópico.
La clasificación de esta patología tomará como base los resultados del examen
físico, donde se encuentran dos tipos:
Testículos palpables: Se ha demostrado que más del 70% de los testes que no
descendieron se pueden palpar. En este grupo hay que incluir los testes caniculares,
que se trata de aquellos que están ubicados en el ducto inguinal; y los testes
retráctiles.
No palpables: Por su parte, en el grupo de los no palpables están los testes pre
escrotales y ectópicos, los cuales se ubican fuera del canal por el que usualmente
desciende el testículo; normalmente están ubicados en el anillo inguinal externo; y
se incluyen también los testes ausentes.
Factores de Riesgo:
Nacimiento pretérmino
Consumir alcohol y tabaco durante el embarazo
Inseminación artificial
Desperfectos de la pared abdominal
La persistencia del conducto peritoneo-vaginal
Gesta múltiple
Antecedentes en su familia con la patología y de alteraciones en la
diferenciación sexual
Hipospadias
RCIU (Restricción del crecimiento intrauterino)
Diabetes gestacional.
Diagnostico:
Las enfermedades testiculares se suelen diagnosticar de forma clínica, por lo tanto,
llevar a cabo una anamnesis y la exploración física adecuada es fundamental.
En cuanto a la anamnesis; Es de gran importancia registrar una historia
gestacional completa, dada la asociación existente entre la presencia de testículos
no descendidos, la edad gestacional y el peso al nacer. Se debe conocer si hubo un
cambio en el tamaño de los testes, como también si en la familia existen
antecedentes de criptorquidia.
Examen físico: Se recomienda realizar la palpación e identificación gonadal dentro
del examen de rutina en el recién nacido (dentro de las primeras 72 horas de vida)
y en la 6ª- 8ª semana posnatal. Debe realizarse en un ambiente tranquilo, con
temperatura agradable y las manos templadas.
En recién nacidos y lactantes, el examen físico debe realizarse en posición supina,
pero puede realizarse en la posición de pie o en cuclillas en niños más grandes.
La primera maniobra para localiza el testículo consiste en desplazar los dedos
desde la cresta ilíaca a lo largo del conducto inguinal hacia el escroto empujando
las estructuras subcutáneas hacia el escroto. No se debe palpar el escroto antes de
esta maniobra, porque puede activar el reflejo cremastérico, lo que retrae el
testículo. El gel lubricante o el jabón pueden ayudar a reducir la fricción
Cuando se logra encontrar, debe realizarse el descenso de este hasta el escroto,
y determinar si este se queda allí o asciende de nuevo. Los testículos se palpan
fuera de la bolsa escrotal, sin embargo, al encontrarlos y empujarlos estos
descienden sin tensión al escroto, y se mantienen ahí, lo cual es considerado como
testículos normales, esto durante la edad pediátrica.
Si no se consigue la palpación a nivel inguinal del teste, existen dos
posibilidades: la primera es que el testículo esté ausente congénitamente, o no
haya descendido y esté ubicado por la zona abdominal; en esta circunstancia,
se debe realizar una búsqueda laparoscópica, siendo esta necesaria para llevar a
cabo el diagnóstico.
Si no se palpa ningún testículo, se debe diferenciar anorquidia, síndrome de
insensibilidad a los andrógenos o una anomalía cromosómica de TND bilateral.
Además, también se debe considerar un trastorno raro (pero potencialmente
mortal). Un recién nacido con fenotipo masculino con gónadas no palpables
bilaterales, aun en presencia de un pene de aspecto por lo demás normal, podría
representar un lactante 46, XX masculinizado con hiperplasia suprarrenal congénita
(HSC). Si se retrasa el diagnóstico, la forma perdedora de sal de la HSC puede
inducir un grave desequilibrio electrolítico y afectación cardiovascular.
LOS ESTUDIOS DE IMÁGENES NO SON ÚTILES PARA DIAGNOSTICAR
CRIPTORQUIDIA, NO SON LO SUFICIENTEMENTE SENSIBLES NI ESPECÍFICOS.
Tratamiento:
La criptorquidia se maneja de forma quirúrgica. Se recomienda fijar el teste o la
orquidopexia entre el primer año y el año y medio de vida, ya que, una vez cumplido el
primer año, la probabilidad de que el testículo descienda espontáneamente es casi nula.
El tratamiento quirúrgico de los testes que se pueden palpar a nivel del trayecto
inguinal trata de llevar a cabo una inguinotomía, liberando el teste, y después, mediante
un incisión escrotal, se forma una bolsa nueva para fijar el teste.
En los casos de testículos no palpables el manejo es distinto, ya que debe realizarse
una laparoscopia mediante la cual se puedan establecer diferentes situaciones:
Testículo ausente, también conocido como testículo evanescente, en el cual, tras
explorar la zona abdominal, no se halla el testículo. Normalmente se puede ver la
estructura del cordón espermático, que cada vez se va haciendo más fina, hasta
que desaparece.
Testículo atrófico intrabdominal, donde se realiza una exploración intraabdominal
y el teste se encuentra en condiciones anormales, es pequeño y posee rasgos
displásticos; se sugiere extirparlo, ya que el pronóstico es malo y posee una
probabilidad de 5% de malignizarse.
Testículo intrabdominal de apariencia viable, se descubre que el teste posee
características normales, se desciende y fija a la bolsa escrotal.
Complicaciones
Se ha documentado un aumento en la probabilidad de que aparezcan tumores,
malignización, torsión y atrofia testicular. Estas son las principales complicaciones que se
asocian a la criptorquidia. Una vez que se realiza la orquidopexia, la probabilidad de
malignización, torsión testicular y que se altere la funcionabilidad endocrinóloga del teste
se va a reducir consideradamente