INDICE
INTRODUCCIÓN
La región Mixteca poblana, reconocida por su diversidad agrícola y cultural,
enfrenta retos significativos en la producción de cultivos, siendo el maíz uno de
los pilares fundamentales de su economía y alimentación.
El pH del suelo es un factor crítico que influye en la disponibilidad de nutrientes
para las plantas, la actividad microbiana y la estructura del suelo. En la región
Mixteca poblana, los suelos pueden presentar un pH variable, que puede
oscilar entre valores ácidos y básicos, lo que puede afectar negativamente el
crecimiento y el rendimiento de los cultivos de maíz.
La falta de información específica y detallada sobre el efecto del pH del suelo
en el crecimiento y rendimiento de cultivos de maíz en la región Mixteca
poblana, afecta la producción y calidad de el maíz; en esta investigación vamos
a indagar en diferentes fuentes de información, cuál es el pH adecuado para
una buena nutrición en las plantas y cuál es el indicado para dar buenos
resultados en la cosecha, es importante conocer cuales son los nutrientes
necesarios que adquiere la planta del suelo y como tener una completa
nutrición con el pH correcto
2.1 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
La producción de maíz en la región Mixteca poblana es esencial para la
economía local y la seguridad alimentaria, ya que este grano constituye la base
de la dieta de sus habitantes y es fundamental para la cultura de la región. Sin
embargo, la variabilidad en el pH del suelo presenta un desafío significativo
para los agricultores, afectando no solo el crecimiento de las plantas, sino
también el rendimiento y la calidad de las cosechas.
A pesar de su relevancia, existe una falta de información sobre cómo los
diferentes niveles de pH influyen en la disponibilidad de nutrientes críticos para
el maíz en esta región. Los suelos ácidos pueden limitar la absorción de
nutrientes como el fósforo y el calcio, mientras que los suelos alcalinos pueden
afectar la disponibilidad de otros elementos esenciales. Esta falta de
conocimiento puede llevar a prácticas agrícolas ineficaces, que resultan en
bajos rendimientos y cultivos de mala calidad.
Además, los agricultores carecen de información y herramientas adecuadas
para medir y ajustar el pH del suelo, lo que dificulta su capacidad para
optimizar las condiciones de cultivo. La ausencia de información precisa sobre
los niveles óptimos de pH para el maíz en la Mixteca poblana no solo afecta a
los productores individuales, sino que también tiene implicaciones más amplias
para la sostenibilidad agrícola y la economía regional.
En este contexto, se hace necesario investigar y comprender mejor cómo el pH
del suelo impacta el crecimiento y rendimiento del maíz. Esto permitirá
desarrollar recomendaciones prácticas y basadas en evidencia que ayuden a
los agricultores a mejorar sus prácticas culturales, optimizando así la
producción agrícola y contribuyendo al bienestar económico y alimentario de la
región.
3.1 OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL.
Analizar los rangos óptimos del ph en el suelo de la mixteca poblana.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS.
Identificar practicas de manejo del suelo que optimicen el ph.
Analizar como el impacto ambiental interviene en el ph del suelo en la
región mixteca poblana.
4.1 MARCO TEORICO
4.2 PH DEL SUELO
El pH del suelo es una medida de la acidez o alcalinidad de un suelo, y afecta
la disponibilidad de los nutrientes, la actividad de microorganismos, y la
solubilidad de minerales del suelo. Factores importantes que afectan el pH
edáfico son temperatura y precipitaciones, que controlan la intensidad del
lixiviado y la metorización de los minerales del suelo. La acidez por lo general
está asociada con suelos lixiviados; la alcalinidad mayormente aparece en
regiones más secas. Sin embargo, prácticas agrícolas, tales como el encalado
o el agregado de fertilizantes de amonio, puedan alterar el pH. La medición de
pH significa en realidad medir la actividad del ión [H+] en la solución del suelo.
Se dice que los suelos son ácidos, neutros, o alcalinos (básicos), dependiendo
de sus valores, en una escala de 0 a 14. Un pH de 7 es neutro (agua pura),
menos de 7 es ácido y mayor a 7 es alcalino. Como el pH es una función
logarítmica, cada unidad en la escala del pH es diez veces menos ácida (más
alcalina) que la unidad debajo de ella. Por ejemplo, una solución con un pH de
5 tiene una concentración de iones de H+ 10 veces mayor que una solución
con un pH de 6 y una concentración 100 veces más alta que una solución con
pH de 7.
Los suelos minerales ácidos con valores inferiores a 5.0 contienen a menudo
cantidades apreciables de Al y de Mn en la solución del suelo, que son
perjudiciales para el crecimiento vegetal. El crecimiento óptimo y el uso
eficiente de los nutrientes de los fertilizantes en suelos ácidos requieren de la
adición de enmiendas para eliminar los efectos tóxicos del Al, H y Mn.
Los microorganismos del suelo no funcionan con eficacia en suelos ácidos. A
medida que disminuye el pH de suelo disminuye también la actividad de los
microorganismos que descomponen la materia orgánica y proveen nutrientes a
las plantas. Aunque estos organismos funcionan mejor en niveles de pH del
suelo de 8.0, su eficacia no cae rápidamente hasta que los niveles están por
debajo de 6.0. La descomposición de la materia orgánica no solo provee
nutrientes sino que también contribuye a la agregación (agrupamiento) de las
partículas del suelo que genera buena estructura, aireación y drenaje del suelo.
4.3 MEDICIÓN DEL PH
Se mide para estimar las necesidades requeridas para llevar el pH hasta
valores apropiados para una óptima productividad, permite prever potenciales
deficiencias de nutrientes, evaluar la conveniencia de cosechas y determinar
los métodos de análisis apropiados para otros nutrimentos del suelo, tales
como fósforo (P).
El pH del suelo es medido en lodos de suelos preparados usando relaciones
suelo:agua de 1:1 o 1:2 o en pastas de suelo. Los valores de pH son medidos
usando un electrodo de pH, colocado en el lodo; la medida es efectuada
potenciométricamente. Los medidores pueden ser de laboratorio o portátiles,.
Los medidores portátiles son muy útiles para tomar en el campo un número
amplio de muestras y hacer un reconocimiento más detallado de la situación de
acidez del suelo de la plantación. Tienen la ventaja de ser equipos
relativamente económicos.
Imagen 1. El pH del suelo, rangos de las clases de pH, y condiciones edáficas
asociadas.
Imagen 2. Rango de acidez y alcalinidad.
4.4 IMPORTANCIA DEL PH EN LA AGRICULTURA
El pH es una variable fundamental; Controla la química y las reacciones en las
soluciones del suelo. (El potencial de oxido-reducción es la otra variable
fundamental). La química del suelo es la relación entre los componente de la
solución entre sí y con los coloides del suelo, afecta todas las propiedades del
suelo, físicas, químicas y biológicas, así mismo afecta la capacidad de
intercambio catiónico, la solubilidad de los minerales del suelo y de las
enmiendas aplicadas, el estado en que se encuentran los elementos, la
disponibilidad de los nutrientes, la actividad biológica, el crecimiento de las
raíces, la degradación de la materia orgánica entre otros.
4.5 PH OPTIMO EN LA PRODUCCIÓN DEL MAÍZ.
El pH* preferido del maíz es entre 6 y 7.2. Cuando el pH se mueve por debajo
de 5.5, baja mucho la disponibilidad de magnesio, calcio, potasio y molibdeno.
La planta del maíz tiene poca tolerancia de un pH bajo (<5.0), cuando la
toxicidad de aluminio reducirá el desarrollo radicular y la toxicidad de
manganeso reducirá el desarrollo de la planta.
Una investigación conjunta del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y
Trigo (CIMMYT) y el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA)
305 señala que las prácticas de agricultura con un PH optimo incrementaron el
rendimiento promedio de maíz criollo, informó la Secretaría de Agricultura y
Desarrollo Rural.
En distintos periodos de investigación, realizados desde 2012, se observó que
el rendimiento promedio de maíz criollo es superior al controlar el PH del
suelo. Esto es, de generar 0.7 toneladas por hectárea de rendimiento, con los
tratamientos con agricultura de conservación se reportó prácticamente una
tonelada adicional de producción en la Mixteca Poblana.
En esta región la mayoría de los agricultores siembran maíces y frijoles criollos
para el autoconsumo, empero, el rendimiento promedio de maíz es de 0.8 a 1.3
toneladas por hectárea.
La baja productividad se debe a la escasez de lluvia, suelos degradados y
prevalencia de prácticas convencionales, como labranza excesiva y remoción
del rastrojo, utilizado para alimentar al ganado caprino.
Después del periodo de evaluaciones, los resultados arrojan como opción más
viable la siembra de maíz criollo en agricultura con un buen PH debido a su
mayor adaptación a las condiciones del clima y los suelos de la zona.
4.5.1 Técnica de mejora del PH en el suelo.
El uso de la cal aumenta el pH del suelo; El yeso mejora su estructura y
saturarlo de calcio, ayudará en mejorar los rendimientos. El azufre del yeso
hace complejos con el aluminio disponible y así reducirá la toxicidad para las
plantas.
Inicio
Suelos y encalado
Suelos y encalado
El pH* preferido del maíz es entre 6 y 7.2. Cuando el pH se mueve por debajo
de 5.5, baja mucho la disponibilidad de magnesio, calcio, potasio y molibdeno.
La planta del maíz tiene poca tolerancia de un pH bajo (<5.0), cuando la
toxicidad de aluminio reducirá el desarrollo radicular y la toxicidad de
manganeso reducirá el desarrollo de la planta.
Encalado y yeso
El uso de cal para aumentar el pH del suelo, y yeso para mejorar su estructura
y saturarlo de calcio, ayudará en mejorar los rendimientos. El azufre del yeso
hace complejos con el aluminio disponible y así reducirá la toxicidad para las
plantas.
El maíz tiene menos tolerancia a salinidad post germinación que otros cereales
y alfalfa. Mientras el maíz germinaría bajo condiciones salinas, el crecimiento
foliar y radicular se restringiría mucho. Una CE de 8.8 mS/cm reducirá las
cosechas de alfalca con 50%, y la pérdida equivalente en maíz ocurre a una
CE de 3.9 mS/cm. A salinidad post germinación que otros cereales y alfalfa.
Mientras el maíz germinaría bajo condiciones salinas, el crecimiento foliar y
radicular se restringiría mucho. Una CE de 8.8 mS/cm reducirá las cosechas de
alfalca con 50%, y la pérdida equivalente en maíz ocurre a una CE de 3.9
mS/cm.
Análisis de suelo
Un análisis de suelo se hace para obtener información inicial como base para
un programa de fertilización, particularmente para que dé indicación sobre las
necesidades de aplicar potasio y fósforo, para evaluar el nitrógeno que se
encuentra disponible para las plantas en forma mineral, y así poder dar
recomendaciones de niveles de aplicación. Un análisis también da información
del pH del suelo, y los niveles de materia orgánica.
Análisis de tejido
Análisis de tejidos es una manera importante para poder confirmar si el
equilibrio entre los elementos de un programa de fertilización sea eficaz para
que las plantas puedan dar el máximo de producción.
Análisis de tejido también confirmará visibles síntomas de deficiencia, y puede
revelar carencias ocultas donde aún no se ven síntomas, y mostrar
concentraciones excesivas que puedan causar beneficencia de otros
nutrientes, por ejemplo demasiado fósforo y poco suministro de zinc.
En la etapa de plántulas, cuando la planta mide menos de 30 cm de altura, se
toma como muestra toda la planta desde 2cm encima del suelo, y se juntan 15
a 20 plantas.
Antes de la aparición de la panoja, se toma muestra de la última hoja
totalmente desarrollada de 20 a 25 [Link] aparición de la panoja hasta
la etapa de seda, se toma como muestra la hoja en frente y por debajo de la
mazorca, juntando de 20 a 25 plantas. La tabla da los rangos interpretativos de
nutrientes por un rango de etapas de desarrollo hasta la floración. Estas cifras
son directrices, y pueden variar conforme variedad e investigaciones locales.
Cómo aumentar el rendimiento del maíz
Para obtener altos rendimientos, el enfoque debe de estar en aumentar la
cantidad de granos por mazorca y aumentar el peso de cada grano.
Maíz amarilloLa meta de cualquier agricultor es obtener altos rendimientos de
su maíz, y hay varios factores agronómicos que puedan influenciar en el
resultado, muchos pueden ser manipulados por el agricultor mismo conociendo
las condiciones de suelo y clima. Una vez que se haya escogido la variedad
idónea para las condiciones locales, la siembra se hace a una densidad que
deja permitir una mazorca por planta.
Aplicando un programa nutricional balanceado, el agricultor lo podrá lograr su
meta.
Nutrición vegetal y rendimiento del maíz.
El nitrógeno es un elemento importante para asegurar altos rendimientos en
maíz. Alimenta el crecimiento y el desarrollo, y debe de estar disponible cuando
la planta lo necesita. El fósforo es particularmente importante para el desarrollo
radicular y un buen asentamiento del cultivo. El potasio, al igual que el
nitrógeno, también fomenta el desarrollo del cultivo, y se absorbe en grandes
cantidades por la planta. El aporte tiene que ser balanceado paralelamente con
él del nitrógeno. Una buena alimentación de potasio puede minimizar los daños
por heladas y reducir el encamado.
Potasio es muy importante para el cierre de los estomas, y bajos niveles de
potasio resulta en una deshidratación de las plantas. Magnesio, azufre y hierro
aumenta la actividad fotosintética y mantiene un buen crecimiento dando altos
rendimientos. Calcio asegura una buena resistencia en la plantas, protegiendo
la producción de raíces, hojas y tallos. El boroes indispensable para el
desarrollo normal del tubo polínico y una buena fecundación de los granos.
Zinc es importante para la actividad fotosintética. La falta de otros
micronutrientes puede restringir los procesos de desarroll, y por lo consiguiente
las plantas no darán el rendimiento deseado.
Otras prácticas en el cultivo del maíz que puedan resultar en aumentos de
rendimiento
Mantener un pH óptimo en el suelo asegura la disponibilidad de los nutrientes y
un buen desarrollo. El pH preferido es entre 6 a 7.2 (medido en agua). El maíz
no tiene buena tolerancia a un pH bajo (<5,0), porque la toxicidad de aluminio
pueda reducir el desarrollo radical y la toxicidad de manganeso reducirá el
desarrollo general de la planta.
Aplicando cal para subir el pH, yeso para mejorar la estructura de suelo y
saturación de calcio, ayudará en aumentar el rendimiento. El azufre del yeso
formará complejos con el aluminio libre en el suelo, y así se reduce la toxicidad
para las plantas.
Que el suelo tenga buena estructura es imperativo para tener un desarrollo
radicular fuerte y el buen desarrollo general. El maíz no tolera bien el suelo
compactado.
Cuidando la densidad en las plantaciones y hacer rotaciones con otros cultivos
ayuda en aumentar el rendimiento del maíz por reducir los incidentes de
enfermedades, plagas y malezas.
El control de las malas hierbas es importante para asegurar un arranque bueno
y competitivo para las plantas de maíz, y un buen control de plagas y
enfermedades reducirá daño a raíces y el área productiva de las hojas.
Asegurando la hidratación de las plantas, sobre todo en el periodo de floración,
es importante para obtener una buena fertilización de la mayoría de semillas.
El pH del suelo, afecta la disponibilidad de nutrientes. En general, el maíz
prospera mejor en suelos con un pH entre 6.0 y 7.0, ya que en este rango los
nutrientes como el nitrógeno, fósforo y potasio son más accesibles para las
plantas. Un pH más bajo puede llevar a la toxicidad de algunos metales
pesados y a la deficiencia de nutrientes esenciales, mientras que un pH más
alto puede limitar la disponibilidad de otros.
Además, entender cómo los diferentes tipos de suelo y sus características
afectan el crecimiento del maíz podría ayudar a los agricultores a mejorar sus
prácticas y aumentar el rendimiento de las cosechas. Si necesitas información
adicional o quieres profundizar en algún aspecto específico, ¡estaré encantada
de ayudarte!
REFERENCIAS
Piedrahita, O. 2009. Acidez del suelo. Magnesios
Heliconia S. A.
Agró[Link]