KANT
EL USO TEÓRICO DE LA RAZÓN / GNOSEOLOGÍA
2. La crítica de la Razón Pura (teórica):
(<-¿Cómo es posible el conocimiento legítimo? / = uso cognoscitivo de la razón):
La ciencia (física y matemática) avanza constantemente, frente a la metafísica que es “un campo de batalla
en el que se dirimen disputas inacabables” (entre el dogmatismo racionalista, el positivismo empirista y el
irracionalismo). El problema de la metafísica no se debe a la razón en general, sino al haber hecho uso de una
razón puramente especulativa. ¿Puede la metafísica hacer uso del método científico? ¿cuál es ese método?
La ciencia está constituida por juicios racionales: conocer es llevar a cabo JUICIOS = una actividad en la que
algo (un predicado) se atribuye o se dice de algo (un sujeto):
Juicios ANALÍTICOS: cuando el predicado está en el sujeto: verdaderos + a priori -> Tautológicos, no
aportan conocimiento
Juicios SINTÉTICOS: cuando P no está contenido en S -> su verdad depende de la experiencia y siempre
son particulares (a posteriori) -> aportan conocimiento (ej. los nativos de X miden más de 1.90).
La ciencia utiliza otro tipo de juicios: SINTÉTICO A PRIORI (es universal -> la universalidad y necesidad
de los juicios no procede de la naturaleza sino de la legislación de la RAZÓN) (Ejs. Aritmética, geometría,
física pura, ¿metafísica? / la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta
Proceso del conocimiento humano: las funciones (que se producen simultáneamente) de la Razón en su uso
teórico:
ESTÉTICA TRASCENDENTAL (<-ascesis=sensación / sensibilidad / conocimiento matemático): toda
sensación se da en el ESPACIO y en el TIEMPO = a priori de la sensibilidad (intuiciones puras) =>
FENÓMENOS: expresan la experiencia posible. No es posible pensar un tiempo carente de sucesos o un
espacio vacío de objetos + es imposible representarnos un acontecimiento fuera del tiempo o un objeto fuera
del espacio.
Kant distingue entre sensibilidad externa (sometida a ambas formas de espacio y de tiempo; p.j. los sonidos)
y sensibilidad interna (sólo sometida al tiempo; p.j. nuestros recuerdos)
Fenómeno = lo único que conoce el hombre; las cosas como se le aparecen / Noúmeno = aquello que sabemos
que nunca podemos conocer; lo que está fuera del tiempo y del espacio.
Ahora bien, el solo intuir no es todavía conocer; lo que nos da la sensibilidad no es más que una multiplicidad,
un conjunto de representaciones todas ellas distintas. Para que haya conocimiento es preciso que el material
intuitivo sea pensado, sea unificado en unidades comprensibles, esto es, en conceptos.
“Los pensamientos sin contenido son vacíos, las intuiciones sin conceptos son ciegas”.
IMAGINACIÓN TRASCENDENTAL: mediante la combinación de la diversidad de sensaciones
construimos imágenes
El conocimiento –como sabemos- es una síntesis entre dos representaciones muy distintas: las categorías y las
intuiciones; por eso es necesario que exista en el espíritu algo intermedio (un puente en el abismo =
“horismós”) que permita aplicar las categorías a las intuiciones y que sea homogéneo con las dos, que tenga
un aspecto sensible y otro intelectual = ESQUEMA TRASCENDETAL. El esquema es un producto de la
imaginación: para construirlo se temporaliza a las categorías => El resultado de los esquemas son los
Principios del entendimiento.
LÓGICA TRASCENDENTAL (o analítica / Entendimiento): conceptos = categorías formales por las que
podemos organizar la materia de los esquemas de la imaginación.
Hay conceptos puros o a priori en el entendimiento = las categorías: son conceptos que no surgen de la
experiencia, sino que los introduce el sujeto para construir el objeto de experiencia. El entendimiento es una
facultad de conocer mediante conceptos; conocer mediante conceptos quiere decir juzgar; juzgar consiste en
enlazar representaciones (al menos, un sujeto y un predicado); los diferentes modos de enlazar las
representaciones, independientemente de su contenido, constituyen las formas del juicio (cantidad
[universales, particulares, singulares], cualidad [afirmativas, negativas, infinitas], relación [categóricas,
hipotéticas, disyuntivas], modalidad [problemáticas, asertóricas, apodícticas]).
Todo conocimiento humano conoce las cosas no de un modo absoluto (como ocurriría hipotéticamente con
Dios) sino sólo desde 12 puntos de vista posible [un armario con 12 cajones] (sistema cerrado, frente al
aristotélico), que sólo pueden operar dentro del marco general que establecen el espacio y el tiempo
-Fenomenismo: el objeto es una construcción del sujeto, una representación, un conjunto de intuiciones
sintetizadas por las categorías; si no fuera así cada uno de nosotros captaría un objeto distinto aún y cuando
nos refiriésemos a una misma realidad => El entendimiento es “el creador de la experiencia” crea al
“proyectar” sus categorías sobre la materia intuitiva.
DIALÉCTICA TRASCENDENTAL (Razón): Función regulativa: capaz de aspirar al conocimiento de
sistemas cada vez más amplios. En este proceso de sucesiva sistematización, la Razón puede también errar
cuando construye un sistema para el que ya no tiene conceptos => Lo que le ha ocurrido a la METAFÍSICA
DOGMÁTICA = Dios, alma, mundo.
La dialéctica trascendental (<-razón<-conocimiento metafísico) se ocupa del pensamiento sin relación
alguna con la sensibilidad. Conocer no es igual que PENSAR. Se piensan IDEAS, que son contenido sin
intuición (Dios, alma y mundo).
La Razón, ¿para qué NO pueden servir? –> Pregunta con función positiva: muestra la imposibilidad de la
metafísica dogmática = FUNCIÓN CRÍTICA
Los fenómenos psíquicos se pretenden unificar y explicar por medio de teorías metafísicas acerca del ALMA
(res cogitans), lo que da lugar a paralogismos (inferencia sofística de la razón);
Los fenómenos físico se pretenden unificar y explicar por medio de teorías metafísicas acerca de el MUNDO
(res extensa), lo que da lugar a antinomias (inferencia sofística de la razón);
Unos y otros se intentan explicar y unificar por medio de teorías metafísicas acerca de una causa suprema de
ambos, DIOS (res infinita), lo que constituye el ideal de la razón: la idea de Dios propone antinomias.
Las tres sustancias son ideas de la razón, que no proporcionan conocimiento objetivo, pero son el horizonte
inalcanzable que, sin embargo, hay que perseguir. Sirven y son imprescindibles para regular la Razón Práctica.
EL USO PRÁCTICO DE LA RAZÓN / ÉTICA Y ANTROPOLOGÍA
En el uso práctico, la razón no se halla subordinada al conocimiento (experiencia). Es completamente
autónoma, o sea, legisla por sí misma y el ámbito de la legislación es la humanidad entera.
Existen 2 maneras de afrontar la ética:
ÉTICAS FORMALES: Kant ÉTICAS MATERIALES: Aristóteles,
epicureísmo,…
Del deber por el deber De bienes
Fundadas en a priori independiente de la Empíricas, a posteriori, sin validez
experiencia universal
Nunca hedonista Hedonista
Autónoma Heterónoma
Propiamente moral Meramente legal
Hacia la dignidad de la persona Coloca al sujeto al servicio del bien
propuesto
En la Naturaleza, el reino del SER, se da el determinismo fenoménico de la causalidad, pj. Ley de la gravedad;
en la conciencia moral, el reino del DEBER SER, se impone la LIBERTAD.
De ahí que el primer POSTULADO de la Razón Práctica sea la LIBERTAD:
-No puedo conocer que soy libre pero debo PENSARLO puesto que reconozco la existencia de la ley moral;
-Soy libre también de conocer e incluso de extralimitarme (Dialéctica: las ideas, con función reguladora, de
Dios, alma y mundo; que forman los 3 postulados de la razón práctica)
El uso práctico de la razón tiene prioridad sobre el uso teórico porque:
-El sujeto debe proponerse libremente el conocimiento;
-En su uso práctico, la razón no está subordinada a la experiencia; es autónoma, produce sus propios objetos:
el Bien y el Mal.
La ética de Kant es autónoma, del deber y formal:
AUTONOMÍA: ni el principio de las normas morales ni éstas mismas proceden de Dios, ni tampoco de la
sociedad; ni siquiera de la naturaleza del hombre en cuanto éste es sensible —> La ley moral procede
únicamente de la razón práctica: ésta es autolegisladora, se da a sí misma la ley (voluntad libre);
DEBER: la ley que la razón práctica se da a sí misma está llamada a legislar y regular las acciones de los
hombres en cuanto seres morales; se presenta con carácter de obligatoriedad, pues en virtud del ser sensible
del hombre éste está inclinado a obrar según sus determinaciones empíricas y no según lo que establece la ley.
Ahora bien, una cosa es obrar conforme a lo que manda la ley y conforme al deber (neutra), y otra obrar
por deber, por respeto al deber: en los dos casos se obra “según” y “conforme” al deber —> pero una acción
puede hacerse conforme al deber, pero por otros fines o intereses que el deber mismo; la acción entonces no
es moralmente buena => Una acción sólo es buena cuando, además de obrar conforme al deber, se hace
por respeto a la ley y al deber (buena voluntad); también se puede obrar contra el deber (acción
moralmente mala);
FORMALISMO: expresa aquello que define en rigor el bien moral y la moralidad de una acción: el deber El
valor moral de una acción no está en el propósito que se quiere alcanzar, sino en el principio del querer,
prescindiendo de los objetos, de la facultad de desear y de su contenido -> La expresión de la moralidad se
halla en los principios de acción práctica:
HIPOTÉTICOS: carecen de universalidad; se impone en ellos tan solo la condición de querer un fin; las
morales materiales, que se apoyan en ellos, exigen el deber en orden a conseguir un fin (p.j. si quieres aprobar
debes estudiar);
IMPERATIVOS CATEGÓRICOS: absolutos e incondicionados, que obliguen a la voluntad en cuanto
voluntad, es decir, a toda voluntad; son imperativos universales (p.j. debes estudiar porque es tu deber).
MÁXIMAS: reglas particulares que, en cada sujeto y circunstancias, orientan la acción; de valor subjetivo,
no imperativo, valedero sólo para el interesado (p.j. haz deporte regularmente).
El principio que rige toda la vida moral será el IMPERATIVO CATEGÓRICO, no condicionado por nada
y puramente formal (no define el fin de la voluntad). Existen 3 formulaciones del IMPERATIVO
CATEGÓRICO:
“Obra sólo según máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal”. Cuando
el fundamento subjetivo puede ser un fundamento objetivo.
“Obra de tal manera que trates a todas las personas (y a ti mismo) no como un simple medio sino
siempre y smultáneamente como fines en sí mismos.”
“Obra de tal manera como si tu voluntad fuera como la del legislador universal.”
Vamos a explicar con un ejemplo qué cosa puede significar esto. Me encuentro un sobre con una cantidad
importante de dinero sin ninguna identificación: ¿me lo debo quedar en lugar de depositarlo en la oficina de
objetos perdidos? Según Kant habría que razonar así: ¿podría yo establecer una ley universal según la cual
todo aquel que se encuentre una cantidad importante de dinero se lo puede quedar? Si, sinceramente, creo que
sí, incluso siendo yo quien lo ha perdido después de años y años de matarme a trabajar para ahorrarlo, puedo
quedármelo tranquilamente. Pero si, pensándolo mejor, creo que lo justo es que lo perdido vuelva al lugar que
le correspondía, entonces deberé devolverlo. Lo que es una inmoralidad es querer quedártelo pero, a la vez,
pretender que te lo devuelvan si te ocurre a ti. Eso es usar un doble rasero o, en términos menos coloquiales,
actuar en interés propio tratándome a mí mismo de un modo privilegiado con respecto a los demás. Eso es
actuar por interés y no por deber; eso es actuar dejándote llevar por la inclinación natural de la voluntad y no
siguiendo la ley racional o imperativo categórico porque, en ningún caso estás pretendiendo que la máxima
de tu acción (“debo quedármelo”) se convierta en ley universal (“y si alguien se encontrara dinero mío,
también debería quedárselo...”).
El sentimiento de respeto producido por la aprehensión del imperativo categórico, “no sirve como
medio para juzgar las acciones ni incluso como base de la ley moral misma, sino sólo como motivo para hacer
de ella máxima de uno”; “Así pues, voluntad libre y voluntad sometida a las leyes morales son una y la
misma cosa”.
Solución: la felicidad, entendida como satisfacción provocada por el cumplimiento del deber, es algo que se
puede alcanzar en el mundo inteligible, no en el reino del ser, sino en el reino de los fines -> Sólo así es posible
la conexión, en definitiva, el SUPREMO BIEN; aunque sólo se trata de una esperanza.
Finalmente, existen otros dos postulados –creencias racionales derivadas de nuestras exigencias para
funcionar en la praxis, de las que no tenemos un real conocimiento sino sólo una fe racional- de la razón
práctica:
la inmortalidad del alma: como a lo largo de la existencia humana no es posible alcanzar la santidad, es
necesario postular la inmortalidad del alma, puesto que sólo así se podrá admitir la posibilidad de un
acercamiento progresivo hacia el último grado de la virtud.
la idea de Dios: si es moralmente necesario que las leyes físicas favorezcan el cumplimiento de las leyes
morales, es obligatorio suponer la existencia de una causa que contenga la conexión entre ambos mundos =
Dios -> Dios es pensado, no tanto como explicación del origen, sino como garantía de su fin moral -> No se
trata de que actuemos moralmente porque haya un Dios que así nos lo indique, sino que debemos admitir una
causa moral del universo para poder proponernos, de acuerdo con la ley moral, un fin último.
POLÍTICA:
Siendo el yo positivo, el sujeto individual, el que tiene que cumplir la ley moral, esta obligación no puede ser
traspasada a la sociedad, por tanto el ideal político de Kant es la Comunidad de individuos libres,
racionalmente responsables, que cumple la ley moral (= origen del anarquismo moralizante –> Bakunin,
Curcio Malaparte); a pesar de la “insociable sociabilidad” de las personas.
Existiendo fines hipotéticos en la naturaleza que facilitan, supuesto el postulado de Dios, la realización social
de la ley moral, es razonable, aunque no puede asegurarse, pensar que la historia está teleológicamente
determinada. La realización de este cumplimiento impone un deber puro práctico al ser humano singular que
consiste en laborar por la Ilustración (= convertir en necesaria, por medio de la praxis, la hipótesis de la
racionalidad de la historia que Kant define como mayoría de edad de la Humanidad).
Para esta realización de la Ilustración, es necesario que las sociedades se organicen políticamente en forma
que la violencia sea suspendida y se dé principio a la colaboración entre los Estados = Paz perpetua.
Sin el Derecho es imposible la realización de la libertad. Sólo en un Estado de Derecho se puede ser verdadero
ciudadano. Lo único que podría garantizar la vigencia de este principio colaborativo es que los Estados se
organizaran en torno a una constitución cosmopolita, en la que los conflictos estuviesen sujetos a resolución
de leyes internacionales reconocidas por los Estados miembros.