Unidad 1
Unidad 1
1Fue en el día 20 de enero de 1949 que el Presidente Harry Truman, en su discurso inaugural delante del congreso, llamando la atención
de su audiencia para las condiciones en los países más pobres, por primera vez definió a estas zonas como subdesarrolladas. De súbito un
concepto aparentemente indeleble se estableció, apretando la inmensurable diversidad del Sur en una única categoría - los
subdesarrollados. La creación de este nuevo termino por Truman no fue un accidente sino la expresión exacta de una visión de mundo:
para el todos los pueblos del mundo caminaban en la misma pista, unos rápido, otros despacio, pero todos en la misma direcció n, con los
países del norte, particularmente los EUA, por delante.
2 El Plan Marshall, cuyo nombre oficial fue European Recovery Program, fue un programa mediante el que Estados Unidos,
trató de facilitar la reconstrucción y recuperación de Europa tras la II Guerra Mundial. Se desarrolló entre los años 1948 y
1952. Se dice que fueron unos 13 mil millones de dólares los que los Norteamericanos ofrecieron a los países que quedaron
devastados por la segunda guerra mundial.
A partir de aquí, empiezan a surgir distintos pensamientos acerca del desarrollo de las
sociedades, tales como las cinco etapas necesarias para el crecimiento económico (desde la
sociedad tradicional hasta la era del consumo de masas), o la teoría de la dependencia “norte-
sur” o “desarrollo-subdesarrollo”. Sin embargo, lejos de resolver los problemas de los países
con menores capacidades, no se produjo un desarrollo general y fue necesario re-pensar el
concepto de desarrollo tal y como se había establecido en las últimas tres décadas.
Es en 1987 con el Informe Brundtland donde surge un nuevo término que considera la
sostenibilidad del medio como indispensable para el futuro de las generaciones, el desarrollo
sostenible. Este concepto es entendido como aquel que permite “satisfacer las necesidades
actuales sin comprometer las necesidades de las generaciones futuras para satisfacer las suyas
propias” y, apoyado por el surgimiento de otro concepto, el desarrollo humano,
directamente relacionado con las capacidades y oportunidades que tienen los individuos de un
determinado país, permiten establecer una alternativa a los postulados establecidos décadas
atrás.
A día de hoy, el concepto está establecido como el desarrollo económico y sostenible de las
sociedades, bajo unas pautas y unas reglas establecidas de antemano por un orden político
mundial que rige las “reglas del juego”. Es económico por la necesidad de crecimiento, y es
sostenible por la necesidad de crecer en el tiempo, a largo plazo y degradando lo menos
posible el medio ambiente que nos rodea. Sin embargo, siguen existiendo numerosas
sociedades, regiones y países enteros que están anclados en la pobreza y la miseria. El
desarrollo como concepto se ha quedado atrás, y se requiere de una reorientación modélica y
teórica que se ciña a lo que realmente necesitan los países con menores capacidades: el
llamado modelo post-desarrollista, o incluso la economía ecológica, los cuáles requerirán de
un nuevo post.
En definitiva, los distintos modelos de desarrollo de las últimas décadas han mostrado fallos
y errores, ya que no se trata de un modelo de desarrollo único y rígido que sea aplicable a
todas las regiones, sino que debería tratarse de un modelo flexible que se adapte a las
necesidades particulares de cada uno de los países. Cada país tiene sus propias características
y condiciones que determinarían cuándo y cómo se desarrollaría, pero en ningún momento,
como ha mostrado la historia, se han seguido las mismas pautas que se han llevado a cabo en
otros países. Los países en sí mismos son mundos distintos entre sí, y por tanto, es necesario
que sean tratados como tal. No hay que seguir cometiendo los errores de antaño, de los cuáles
se vieron afectados la mayoría de los países de América Latina.
¿Por qué se produce el desarrollo económico? Una vez identificados los elementos causales
resultaría más fácil realizar recomendaciones a los diferentes países para que consiguieran
desarrollarse. En este sentido, se pueden distinguir dos tipos de niveles que afectan al
desarrollo de la economía: el nivel último y el nivel próximo.
Resulta enormemente difícil cuantificar este tipo de factores, pero de lo que no cabe duda es
que pueden ser determinantes para el desarrollo de la economía. De hecho, multitud de
historiadores económicos han identificado desarrollo con la existencia de instituciones
eficientes en la economía. Se entiende que una institución es eficiente cuando favorece la
libertad y la iniciativa individual, y con ello, indirectamente, permite un mayor desarrollo.
Las instituciones cumplen una labor social y económica muy importante, en la medida en que
dotan de elementos de estabilidad sin los que la sociedad y la economía no podrían avanzar.
Los factores remotos podrían explicar por tanto, por qué China, principal economía mundial
en términos de resultados económicos y tecnología en el año 1500, pronto se vio superada por
Europa occidental. El establecimiento de instituciones eficientes en Europa y las
perturbaciones y presiones que vivió el país asiático en aquellos años, explicarían el éxito de
una economía y el declive de la otra en términos de desarrollo.
Factores próximos
En ellos se incluyen todos aquellos indicadores que tratan de explicar tanto el crecimiento de
la producción, como de la renta per cápita o la productividad. Los efectos de la acumulación
de factores productivos, o las implicaciones del progreso tecnológico sobre el crecimiento y
el desarrollo se encontrarán dentro de este grupo de factores. Precisamente el análisis de este
último resulta también muy complicado, pues las mejoras tecnológicas interactúan de mil
maneras con todas las facetas de la economía.
LOS PILARES DEL DESARROLLO
2-EL CAPITAL: Son aquellos elementos que conforman el aspecto económico. La tierra,
el capital, el trabajo y la gestión empresarial son algunos de los factores que forman parte de
las cadenas productivas. La capacidad de ahorro y formación interna de capitales son
determinantes para el logro del desarrollo pues a partir de estos factores se mide el
crecimiento económico El capital en todas sus manifestaciones debe repartirse entre
diferentes ramas de la economía y en diferentes regiones
El crecimiento económico es una condición necesaria para que un país o región experimente
un desarrollo económico, pero no es el único factor que se debe tener en cuenta. El
crecimiento debe estar acompañado de mejoras y avances en el estilo y la calidad de vida de
los habitantes. Deben existir cambios en materia social, política y económica para que este
crecimiento económico se vea traducido en el desarrollo económico del país.
Para que tenga lugar el desarrollo económico tiene que haber crecimiento. Es por tanto la
condición necesaria pero no suficiente. De esta manera si dicho crecimiento se viera
acompañado por una variación sustancial en las estructuras sociales, políticas y económicas,
estaríamos ante un proceso de desarrollo. El acceso a los servicios, a la salud y a la
educación, es decir, la garantía de las necesidades básicas cubiertas es clave a la hora de
entender el desarrollo. El desarrollo económico debe buscar el crecimiento económico
sostenido en el tiempo para mejorar la calidad de vida de la población.
-El crecimiento económico es una noción mucho más limitada que la de desarrollo. Sólo hace
referencia a variables económicas −generalmente el PIB o la renta nacional−, dejando fuera
otras variables sociales que el concepto de desarrollo incorpora o que pretende incorporar. El
crecimiento hace referencia a un aumento de la renta y de la riqueza, pero no al modo en que
ésta se distribuye, generando habitualmente situaciones injustas en su reparto: unos pocos
individuos se atribuyen toda la renta nacional, otros individuos se atribuyen una fracción
mínima de la renta y hay un tercer grupo −que estaría formado por los excluidos sociales−
que quedan al margen de la distribución, ya que a este tercer grupo no le corresponde ninguna
participación en la renta nacional. Es posible, e incluso es muy probable, que ese crecimiento
provoque grandes diferencias entre personas, clases o grupos.
-El desarrollo genera vías que permiten su transmisión, mientras que el crecimiento de unas
áreas puede tener lugar a costa de la explotación de otras: por ejemplo, el desarrollo industrial
de algunos países es posible gracias a las materias primas que proceden de otros países. Es
importante cuantificar unos procesos que se conocen como exclusión social y que se
producen incluso dentro de los países del primer mundo. Existen una serie de colectivos y de
individuos que no participan de la renta (riqueza) de la sociedad, ni de los mecanismos
correctores que esta misma sociedad genera.
Progreso económico
Los dos anteriores conceptos se encuentran, en principio, desprovistos de valor, en el sentido
de que pueden describirse y medirse sin referencia a normas éticas. De esta manera, el
empleo de sistemas productivos perjudiciales para el medio ambiente o el desarrollo de
nuevas tecnologías con fines bélicos, podrían ser consideradas manifestaciones del desarrollo
económico, pero no constituyen un progreso para la humanidad. Por tanto, un mayor
bienestar material (desarrollo económico) podría ser perjudicial para la naturaleza espiritual
del ser humano y, por tanto, no se consideraría progreso.
El desarrollo humano toma en cuenta desde el estado de salud hasta la libertad política de
un individuo, por eso se dice que es un proceso de expansión de las libertades de las personas
para conseguir las metas que consideran valiosas y participar activamente en darle forma al
desarrollo de manera equitativa y sostenible en un Planeta compartido. Por lo tanto, desde
este enfoque las personas son, a la vez, beneficiarias y agentes motivadores del desarrollo
humano –como individuos y colectivamente. Si desarrollo humano es sinónimo de progreso,
pobreza humana y desigualdad son dos conceptos que se contraponen a la noción misma de
desarrollo, y que a menudo se confunden, aunque son bien distintos. De una parte, la pobreza
humana es lo contrario del desarrollo, por cuanto supone la privación de las capacidades que
permiten a las personas participar en los beneficios del desarrollo. Y, de otra parte, las
desigualdades entre las personas se oponen al desarrollo humano porque contribuyen a la
inestabilidad (social y política), favorecen la inseguridad y, en última instancia, debilitan las
oportunidades de progreso de una sociedad.
EL SUBDESARROLLO
La palabra, como tal, se forma a partir del prefijo sub-, que significa ‘por debajo’, y la
voz desarrollo, en suma, lo que está por debajo del desarrollo. A los países subdesarrollados
también se los ha venido llamado países del tercer mundo, en alusión a su lugar último en la
prosperidad económica y niveles de bienestar social en comparación con los países
del primer mundo, es decir, las democracias occidentales del norte, y los países del segundo
mundo, que corresponderían a las naciones del antiguo Bloque del Este de Europa,
categorías relativamente obsoletas desde el fin de la Guerra Fría.
En lo económico, los países subdesarrollados se caracterizan por tener economías que no han
alcanzado su máximo nivel productivo, y en las que por lo general predominan las
actividades del sector primario, como la agricultura, la ganadería, la pesca y la extracción de
minerales y materias primas para la exportación.
Entre las causas del subdesarrollo ha habido muchas tesis, todas ellas insatisfactorias en su
afán por dar explicaciones al problema del subdesarrollo, que pretenden achacar la situación a
cuestiones que van desde la raza y la religión, hasta el clima, el pasado colonial y cierta
actitud colectiva ante el progreso que han motivado que muchos países se estanquen en el
subdesarrollo. Durante mucho tiempo se acusó como causa del subdesarrollo a criterios
raciales y religiosos, lo cual justificó ideologías racistas y xenófobas que aún hoy en día no se
superan. Por suerte hay ejemplos suficientes de naciones exitosas y racialmente distintas de la
Europa caucásica, o con religiones distintas al protestantismo cristiano, como para negar esos
razonamientos
Otras causas posibles apuntaban al clima, acusando a los países tropicales de clima benévolo
de carecer de incentivo ambiental para el esfuerzo, llevando así vidas más cómodas y menos
ambiciosas. Al mismo tiempo, el clima agreste de algunos países les negaría las condiciones
mínimas para establecer una agricultura productiva o explotar algún recurso comercializable.
Las consecuencias del subdesarrollo son claras y difíciles de controlar, ya que tienden a
reproducir el esquema de carencias que las produjo, tales como pobreza, dependencia del
extranjero, desigualdad social, inestabilidad política, fragilidad democrática, demagogia y, en
los casos más graves, miseria, hambruna, pandemia y violencia extrema. Las consecuencias
más tangibles, pueden medirse en las carencias generalizadas a nivel de salud, educación,
expectativa de vida, alimentación, acceso a servicios básicos o libertad personal que acucian
a las poblaciones de las naciones subdesarrolladas.
Subdesarrollo y desarrollo
No hay acuerdos en torno a cómo determinar qué es un país subdesarrollado frente a otro
subdesarrollado, puesto que todos los datos que podrían ilustrar el panorama en realidad son
relativos a cada realidad. Así, por ejemplo, en un país inmensamente rico, 90% de la
población podría vivir en condiciones precarias, mientras que, en un país modestamente
próspero, el ciudadano promedio podría tener una calidad de vida considerablemente
superior, todo lo cual demuestra que la distribución de la riqueza, en todo caso, es un factor
importante.
En efecto, a partir de 1962, con la Primavera silenciosa, pasando por publicaciones como La
explosión demográfica (1968), Los límites del crecimiento (1973), la Conferencia de
Estocolmo (1973), la creación de la Comisión Mundial del Medio Ambiente y el Desarrollo
(1986), la publicación de Nuestro futuro común (1987), el Informe Bruntland (1988), la
primera Reunión de la Comisión de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sustentable
(1994), la Cumbre para el Desarrollo Social (1996) y el Protocolo de Kioto (1997) se cuenta
con algunos antecedentes significativos del desarrollo sustentable. De lo que se trataba era de
buscar opciones de crecimiento y desarrollo que fueran susceptibles de aplicación en un
mundo polarizado, con grandes asimetrías y desigualdades y con tendencias globalizadoras
que permitan satisfacer las necesidades humanas y mejorar la calidad de vida.
El desarrollo sostenible es aquel que es capaz de satisfacer las necesidades actuales sin
comprometer los recursos y posibilidades de las futuras generaciones. La sostenibilidad es
el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de
las futuras generaciones, garantizando el equilibrio entre el crecimiento económico, el
cuidado del medio ambiente y el bienestar
Este concepto aparece por primera vez en 1987 con la publicación del Informe Brundtland,
que alertaba de las consecuencias medioambientales negativas del desarrollo económico y la
globalización y trataba de buscar posibles soluciones a los problemas derivados de la
industrialización y el crecimiento de la población.
Fue elaborado por distintas naciones, y que se refiere a lo luego se llamaba la perspectiva
intergeneracional del desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente, sin
comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades.
La redacción de esta premisa supuso un cambio social, ambiental y económico importante
que, además, aludía a discusiones morales sobre el medioambiente que nunca antes habían
sido debatidas.
Ante la problemática ecológica mundial que enfrentamos en este nuevo siglo, es necesario
aplicar las propuestas de sustentabilidad que parten de analizar las causas que provocan el
grave y creciente deterioro ambiental y de los recursos naturales, así como de la búsqueda de
soluciones globales que permitan a todos los habitantes del planeta su pleno desarrollo. El
desarrollo sustentable toma en cuenta tres dimensiones o componentes básicos:
a] el social,
b] el económico,
c] el ecológico.
Según la UNESCO, los principios que ejemplifican la acción del desarrollo sostenible y que
deberían estar incluidos en toda formación sobre este concepto son:
-Interdependencia
-Diversidad
-Derechos humanos
-Equidad y justicia mundiales
-Derechos de las generaciones futuras
-Conservación
-Valores y decisiones sobre el estilo de vida
-Democracia y participación ciudadana
-Principio de precaución
-Vitalidad económica
En líneas generales:
1. El desarrollo sostenible intenta conseguir una mejor calidad de vida, presente y futura.
2. No debe confundirse desarrollo sostenible con sostenibilidad, que es su objetivo.
3. El desarrollo sostenible ha supuesto un cambio de paradigma social, ambiental y
económico.
También hay que decir que, a partir del nuevo Milenio, la comunidad internacional adoptO
una concepción más global del desarrollo, primero a través de los Objetivos de Desarrollo del
Milenio (ODM) de 2000, y después mediante los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
de 2015. Los ocho ODM se ampliaron y modificaron hasta quedar en 17 ODS, que incluyen
medidas económicas convencionales como el crecimiento de la renta y la pobreza de
ingresos, pero también indicadores como la desigualdad, las disparidades de género y la
degradación medioambiental.
Es claro que la desigualdad puede ser un freno al crecimiento económico, a través del
deterioro institucional y de la ausencia de incentivos al esfuerzo. Una primera línea
explicativa se basa en argumentos de calidad institucional. El crecimiento está determinado
por la acumulación de distintos tipos de activos productivos, incluyendo capital físico y
capital humano, y del conocimiento preciso para la producción. Los incentivos para poner en
marcha tales procesos de acumulación, aprendizaje e innovación descansan en la capacidad
de los ciudadanos de apropiarse privadamente del fruto de su esfuerzo y esta capacidad
depende, a su vez, de las políticas impositivas y regulatorias y de la calidad de las
instituciones económicas y políticas, en definitiva. La desigualdad contribuye al deterioro
institucional, con instituciones políticas informales deficientes. En tales sociedades, pequeños
grupos acumulan un importante poder político que les permite hacer lobby proponiendo
políticas que les benefician, pero que pueden ser dañinas para el resto de la economía y para
el crecimiento, y su capacidad para bloquear cambios normativos que podrían contribuir a
reducir significativamente la pobreza. El clientelismo político excluye también de la
generación de rentas a una parte de la población, los no afines a la clase dirigente, que pueden
tener mayor potencial de dinamismo.
Este mecanismo no explica cómo se origina la desigualdad inicial, pero explica que la
denominada “trampa de pobreza” o circulo vicioso de la pobreza pueda persistir durante
mucho tiempo.
Por último, los costes asociados a una elevada desigualdad pueden asimismo erosionar la
cohesión social, pues al aumentar la brecha entre ricos y pobres, aumentan las actividades
criminales e ilegales junto con los costes de transacción relativos a la seguridad en la
actividad empresarial y al cumplimiento de los contratos. Una desigualdad elevada puede
generar asimismo una mayor inestabilidad política, conduciendo a niveles de inversión
subóptimos. Adicionalmente, los niveles de violencia, generalmente más elevados en
sociedades más desiguales (Latinoamérica, África sub‐Sahariana) y en regiones de rápido
crecimiento (Europa del Este, Asia Central, Rusia) constituyen una carga social y económica
que puede frenar el crecimiento, tanto por los recursos necesarios para su eliminación, como
por la incertidumbre que generan acerca del respeto a los derechos de propiedad, entre otros
aspectos.
Es la situación de carencia y exclusión que padecen las personas que no tienen lo necesario ni
suficiente para vivir dignamente. Se suele considerar que una familia cae por debajo de la
línea de pobreza cuando sus ingresos no le permiten alcanzar a la canasta básica de alimentos.
La pobreza, por lo tanto, es una forma de vida que aparece cuando las personas carecen de los
recursos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas. Esta condición se caracteriza por
deficiencias en la alimentación, por la falta de acceso a la asistencia sanitaria y a
la educación, y por no poseer una vivienda que reúna los requisitos básicos para desarrollarse
correctamente.
Se suele considerar que una familia cae por debajo de la línea de pobreza cuando sus
ingresos no le permiten alcanzar a la canasta básica de alimentos. Cuando dicha situación
desesperada se extiende en el tiempo, se habla de pauperización. Por otro lado, cabe señalar
que el uso inconsciente del dinero puede acabar con grandes fortunas y llevar a una persona a
la pobreza, por eso se dice que la pobreza es un estado de carencia económica, pero también
es un estado mental con orígenes de tipo social, cultural y educativo.
El Circulo Vicioso de la Pobreza, es una teoría económica acuñada por sueco Gunnar
Myrdal premio Nóbel de Economía (1974) trata de explicar la situación que se encuentran
los países donde la mayor parte de la población vive en condición de pobreza y la dificultad
para poder superar tal condición.
Consiste en señalar que los países pobres tienen ciudadanos con rentas muy bajas y que la
poca renta que tienen la destinan fundamentalmente al consumo, es decir, no tienen
capacidad de ahorro. Sin capacidad de ahorro no pueden invertir (no hay formación de
capital). Y sin inversiones no aumenta la producción, ni la productividad, ni el empleo. Sin
aumentar la producción un país se estanca y se empobrece. Un país pobre no ahorra consume
casi toda su renta para poder sobrevivir. Si solo se producen bienes de consumo no se
producen bienes de inversión y sin inversión (incremento de capital) no hay crecimiento
económico. En conclusión: en los países pobres la renta es baja, como la renta es baja no se
ahorra, como no se ahorra no se generan capitales internos, como no hay capitales suficientes
no se invierte, como no se invierte no se generan empleos y como no se generan empleos,
abunda el desempleo y como abunda el desempleo, la renta es baja. No pueden ahorrar ni
invertir porque son pobres y son pobres porque no pueden ni ahorrar ni invertir. A mayor
pobreza menor capacidad de las personas para ahorrar y planificar su futuro.
Si un país está atrapado en el círculo vicioso de la pobreza porque carece de ahorro nacional
puede buscar fuentes externas para financiar su desarrollo económico. ¿Cuáles son esas
fuentes de financiación exterior?
1º) Puede obtener recursos a través de las exportaciones; con las divisas externas conseguidas
a través de la exportación puede pagar los bienes de capital que necesita para su crecimiento
económico.
2º) Recursos transferidos desde el exterior por la inversión extranjera directa.
3º) Puede conseguir divisas solicitando créditos internacionales y
4º) Puede conseguir Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y también a través de donaciones
privadas y
5º) Las remesas que envían los emigrantes también pueden financiar la inversión.
Por tanto, muchas veces la solución al problema del círculo vicioso de la pobreza pasa por
traer financiación del exterior para romper ese círculo y mejorar así los niveles de bienestar,
aumentar el empleo y la renta.
Tradicionalmente se han llamado países desarrollados a todos aquellos que han alcanzado un
elevado nivel de industrialización; es decir, aquellos que producen todo tipo de bienes con
una planta industrial muy tecnificada y diversificada. Se les llaman también países
industrializados.
Sin embargo, todos los países están en proceso de desarrollo, en virtud de que se pretende
mejorar las condiciones de vida de la mayor parte de la población (aunque muchas veces no
se logra). Incluso los países llamados desarrollados siguen desarrollándose, ya que no se
puede concebir el estancamiento y menos el retroceso. En muchos países el crecimiento
económico llega a ser muy importante, pero los beneficios derivados de él sólo son
disfrutados por unos cuantos privilegiados. A esto no se le puede llamar desarrollo
económico, sino más bien crecimiento desigual.
En síntesis, podemos afirmar que el desarrollo económico es una categoría histórica que se
refiere a la satisfacción de las necesidades básicas de la sociedad, y que dicha satisfacción y
las necesidades se incrementan a medida que la sociedad sigue desarrollándose.
Sin embargo, muchos autores están de acuerdo en que las principales manifestaciones del
desarrollo son:
• un proceso continuo y sostenido de industrialización,
• alto ingreso per cápita para la mayoría de habitantes del país.
• bajo porcentaje de la población económicamente activa ocupada en actividades primarias, 9
elevados niveles de producción y productividad,
• diversificación del aparato productivo,
• altos niveles de consumo de bienes y servicios,
• desarrollo elevado de la ciencia y la tecnología,
• exportación de bienes manufacturados y de capitales,
• altos niveles de vida para la población en su conjunto, que se traducen en altos niveles
educativos, alto consumo de calorías y proteínas, buenos programas de salud y asistencia
social, viviendas cómodas y con servicios, etcétera.
Como se puede apreciar, el desarrollo es un término muy polémico y se tiene que precisar
claramente su significado cuando se habla de él para no causar confusiones, ya que es un
concepto al que hay que referirse en forma comparativa y que debe estudiarse continuamente,
ya que las condiciones del desarrollo cambian de manera constante y hay que ajustarse a
ellas.
El Subdesarrollo
Cuando se habla de subdesarrollo se hace mención principalmente a los países de América
Latina y algunos de Asia y África. Etimológicamente, subdesarrollado quiere decir abajo del
desarrollo; es decir, se da la connotación de que el subdesarrollo es una etapa para llegar al
desarrollo, pero ¿cuáles de los países desarrollados han sido subdesarrollados? El capitalismo
es un sistema mundial cuyo crecimiento es desigual y contradictorio. En este sistema se han
desarrollado países con características específicas que los sitúan en el desarrollo o el
subdesarrollo, pero dentro del capitalismo.
Así, se encuentran países capitalistas desarrollados y países capitalistas subdesarrollados. ¿A
qué se debe dicha situación? Muchos autores han respondido que el subdesarrollo es la otra
cara del desarrollo, que existen países subdesarrollados porque hay países desarrollados; es
decir, la historia del desarrollo es también la historia del subdesarrollo.
La fuerza del conjunto del sistema imperialista descansa en la necesaria desigualdad de las
partes que lo forman, y esa desigualdad asume magnitudes cada vez más dramáticas. El
subdesarrollo latinoamericano no es una etapa en el cambio del desarrollo, sino la
contrapartida del desarrollo ajeno; la región progresa sin liberarse de la estructura de su
atraso...
Sin embargo, aquí no nos interesa tanto la historia del subdesarrollo, sino más bien precisar
cuál es su alcance y su significado. Etimológicamente, el concepto de subdesarrollo no nos
ayuda mucho, ya que quiere decir abajo del desarrollo y se considera como una etapa para
llegar al desarrollo, lo que es falso, ya que el subdesarrollo se da al mismo tiempo que el
desarrollo en el contexto del capitalismo mundial.
Se han buscado otras categorías afines para precisar el subdesarrollo. Sin embargo, el
problema, en lugar de resolverse, se ha complicado, ya que cuando se habla de países
subdesarrollados se menciona también a los países periféricos, países satélites o países del
tercer mundo.
A su vez, los países del tercer mundo son aquellos que no son capitalistas (primer mundo)
ni socialistas (segundo mundo), sino que se desarrollan en forma diferente al capitalismo y al
socialismo, lo que es totalmente equivocado. Basta analizar las características específicas de
dichos países para ubicarlos en cualquiera de los dos sistemas económicos actualmente
dominantes en el mundo. Pero si ninguno de los conceptos sirve para explicar la realidad de
esos países, entonces ¿cuál es el concepto correcto?
Para referirnos a los países de América Latina que no han alcanzado un nivel elevado de
desarrollo tenemos que hablar de países capitalistas dependientes y atrasados. Es decir, son
países que, en términos generales, tienen las mismas características de los países capitalistas,
pero que además son dependientes y atrasados. La dependencia es una relación de
subordinación de los intereses de una nación formalmente independiente a otra u otras. El
atraso es un concepto comparativo en el cual debemos evaluar los distintos rasgos del
desarrollo para saber en qué nivel se encuentran. En general, estos países tienen un atraso
relativo en todos los órdenes de la vida económica y social, en comparación con los países
desarrollados.
Las manifestaciones del subdesarrollo son, por lo tanto, la forma en que se expresan el atraso
y la dependencia en la vida económica y social de los países; en consecuencia, algunos rasgos
de la dependencia y el atraso son:
Dependencia
o incremento de inversiones extranjeras directas que llegan al país,
o incremento del endeudamiento externo,
o balanza comercial deficitaria,
o intercambio económico internacional desfavorable,
o explotación de productos primarios, principalmente,
o compra de tecnología extranjera (dependencia tecnológica),
o penetración de empresas trasnacionales, maquiladoras y franquicias,
o firma de tratados y convenios que favorecen a los países muy desarrollados
Atraso
➢ bajo grado de industrialización y poca diversificación en la producción,
➢ producción básica de productos primarios,
➢ concentración del ingreso en pequeñas capas de la población y en ciertas regiones
geográficas,
➢ bajos niveles de vida en general,
➢ bajos ingresos per cápita para la mayoría de la población económicamente activa,
➢ alto porcentaje de la población económicamente activa dedicada a actividades primarias,
➢ Elevados índices de desempleo y subempleo,
➢ atraso tecnológico, niveles educativos atrasados que se traducen en analfabetismo y bajos
promedios de aprovechamiento,
➢ malas condiciones de salubridad y vivienda,
➢ problemas de desnutrición y mala alimentación de la población.
Lo anterior no significa que estos países tengan todas las manifestaciones o problemas del
subdesarrollo, dado que son las características generales del fenómeno estudiado. Para
conocer la situación concreta de cada país es necesario estudiarlo en forma específica,
analítica y crítica, con objeto de ubicarlo comparativamente en cualquiera de las categorías
analizadas. Sin embargo, tampoco se puede llamar a los subdesarrollados países en vías de
desarrollo, porque ya dijimos que todos los países, incluso los desarrollados, continúan
desarrollándose.
En fin, las categorías desarrollo y subdesarrollo son muy polémicas y siguen causando
muchas discusiones; sin embargo, es necesario conocerlas para comprender mejor la realidad
económica de esos países.
EXCLUSION SOCIAL
-La exclusión social es un fenómeno que está presente en todas las tendencias y modelos
considerados. En todos ellos encontramos colectivos o gente que no se beneficia de un
proceso de crecimiento y que tienen serias dificultades para ser integrados en un proceso de
desarrollo. Se requieren esfuerzos adicionales para ser integrados en un proceso de desarrollo
que alcance a todas las capas sociales y a todos los individuos. La exclusión social lleva a
numerosos colectivos a situarse al margen de la sociedad −aún en el llamado estado del
bienestar− y a privarse de los mecanismos correctores que todo proceso de crecimiento
podría generar. La oferta y la demanda, tal y como están concebidas clásicamente, presentan
situaciones equivocas, equilibrios no eficientes desde el punto de vista paretiano −equilibrios
a largo plazo−.
Hay que corregir la situación de numerosos grupos e individuos excluidos, que se sitúan al
margen de la sociedad y cuya oferta de trabajo es dudosa, quedándose como oferta potencial
sin concretar su efectividad real −fenómeno que sucede incluso en las economías más
avanzadas−. La exclusión de la renta de numerosos individuos y colectivos acentúa los
desequilibrios del crecimiento, potencia la concentración de la renta en unas pocas manos y
aumenta la desigualdad de una sociedad.
La exclusión de la riqueza de determinados grupos en una sociedad hace que la riqueza tienda
a concentrarse en grupos privilegiados, mientras que numerosos colectivos se ven sumidos en
la pobreza −de renta o de otras variables socioeconómicas−, generando procesos de
crecimiento bipolar. Aquí podría cuestionarse el modelo económico y de bienestar seguido,
elegido por los ciudadanos. Nosotros nos decantamos por un modelo social en el que la
distribución de la renta alcanza un primer plano no sólo por la riqueza que genra sino por
cómo ésta es distribuida. Utilizar las nociones −incluso teóricas− de crecimiento y/o de
desarrollo ya supone en gran medida un determinado enfoque con el que afrontar un trabajo.
La utilización del concepto de desarrollo subyace ya en las aportaciones de Amarthya Sen,
que supera al de simple crecimiento en su libro Desarrollo y libertad, en el que propone al
democracia como un sistema en el que el proceso de desarrollo tiene su encaje específico
A MODO DE CONCLUSION
-No existe una relación directa entre crecimiento y desarrollo económico, mucho menos entre
crecimiento económico y desarrollo humano. El gran reto de la sociedad mundial es crear un
vínculo efectivo entre crecimiento económico, desarrollo económico y desarrollo humano, en
regiones con rezagos históricos en estos conceptos.
-El desarrollo económico se puede definir como la capacidad de los ingresos de los países o
regiones para crear riqueza a fin de mantener la prosperidad o bienestar económico y social
de sus habitantes.
-Desarrollo humano es aquel que sitúa a las personas en el centro del desarrollo. Trata de la
promoción del desarrollo potencial de las personas, del aumento de sus posibilidades, y del
disfrute de la libertad para vivir la vida que valoran. Porque el desarrollo humano incluye
desde el estado de salud hasta la libertad política de la persona, el desarrollo humano se
enfoca más en la persona que en la economía y quienes se desarrollan son las personas no las
cosas. Es un proceso de expansión de las libertades de las personas para conseguir las metas
que consideran valiosas y participar activamente en darle forma al desarrollo de manera
equitativa y sostenible en un Planeta compartido.
-Sin libertad política no hay desarrollo porque la libertad política es el derecho o la capacidad
y habilidad de la libre determinación como expresión de la voluntad de una persona, para
actuar sin restricciones del gobierno tener acceso a determinado recursos y no tener
limitaciones
• Una economía puede estar experimentando un gran crecimiento económico, pero eso no
significa que se esté desarrollando o que se desarrolle más que otro país cuya tasa de
crecimiento es inferior. El crecimiento económico es el aumento sostenido de la producción
total de bienes y servicios de la economía a lo largo de un plazo de tiempo determinado. Las
fuentes de crecimiento económico son la acumulación de factores productivos y las mejoras
tecnológicas.
- Para que tenga lugar el desarrollo económico tiene que haber crecimiento. Es la condición
necesaria, pero no suficiente. Si dicho crecimiento va acompañado por una variación
sustancial en las estructuras sociales, políticas y económicas, estaríamos ante un proceso de
desarrollo. Mientras que el crecimiento económico es un proceso reversible, a períodos de
crecimiento le pueden seguir etapas de decadencia, resulta más difícil revertir el desarrollo.
De hecho, cuando esto ocurre es consecuencia de prolongados períodos de decadencia
económica.
- El empleo de sistemas productivos perjudiciales para el medio ambiente o el desarrollo de
nuevas tecnologías con fines bélicos podrían ser consideradas manifestaciones del desarrollo
económico, pero no constituyen un progreso para la humanidad.