Tema 12
LA CONFUSION:
Concepto. Elementos. Naturaleza Jurídica. Efectos. Campo de
Aplicación. Confusión especial. La Remisión de la deuda. Concepto.
Naturaleza Jurídica. Presunciones legales de liberación. Clases de
Remisión. Sus efectos.
4.1. Noción
La confusión constituye un modo de extinción de la obligación que
acontece cuando una misma persona reúne simultáneamente la
condición de deudor y de acreedor.
Se trata del concurso en el mismo sujeto de dos cualidades que se
destruyen mutuamente.
Indica el artículo 1342 del CC:
“Cuando las cualidades de acreedor y de deudor se reúnen en la misma
persona, la obligación se extingue por confusión”.
Por lo que no tiene sentido jurídico la coexistencia de ambas
condiciones en un mismo sujeto. Vale recordar que las relaciones
jurídicas acontecen al menos entre dos sujetos.
“No tendría sentido que la persona se exigiera a sí misma la realización
de la prestación” por lo que supone una imposibilidad subjetiva de
cumplimiento pues nadie puede detentar un derecho de crédito
contra sí mismo. Se produce cuando un mismo sujeto simultáneamente
posee el doble carácter de deudor y acreedor.
Se presenta como una consecuencia necesaria de que existe una
imposibilidad conceptual y jurídica de que haya una obligación sin la
existencia al menos de dos sujetos ligados por un vínculo de derecho.
De allí que se diga que propicia la extinción de la obligación debido al
hecho de que un mismo sujeto se reúnan las cualidades de deudor y
acreedor. Pues es absurdo o inconcebible que una persona se pague a
sí misma o se auto exija el cumplimiento de la prestación.
En materia de derechos reales
su equivalente se llama “consolidación”.
Esta última supone que un derecho real limitado se extingue
cuando en cabeza de la misma persona vienen a reunirse las
condiciones de propietario y de titular del derecho real limitado: una
persona no puede ser simultáneamente propietario y usufructuario de
la cosa, porque el derecho de propiedad siendo de contenido más
amplio lo absorbe
Se trata para algunos de una “forma de extinción de la relación
obligatoria por imposibilidad sobrevenida que tiene el efecto principal
de liberar al deudor de la obligación, de resolver el vínculo obligatorio.
En realidad, son efectos de cumplimiento sin ser cumplimiento de la
obligación, ya que precisamente por la imposibilidad de que una
persona se pague a sí misma, la prestación realmente no podía
realizarse y por lo tanto, no podemos hablar de confusión como pago
propiamente dicho”. Puede ser total o parcial. Para la mayoría se
traduce en una forma de extinción del vínculo aunque para algunos
puede funcionar como una imposibilidad subjetiva, según veremos de
seguida.
Naturaleza
Se ha sostenido que la confusión no constituye propiamente un modo
de extinción de la obligación, sino una “paralización de la acción” toda
vez que lo que existe es una imposibilidad transitoria de pagar, pues de
modificarse las circunstancias la obligación readquirirá inmediatamente
subsistencia; produciendo simplemente un estado de latencia. Se ha
visto más bien la figura como un “obstáculo” al cumplimiento de la
obligación168, esto es, un obstáculo para el ejercicio material del
derecho169.
Al efecto, refiere Sanojo que propiamente no genera la extinción de la
obligación sino realmente la extinción del pago en la persona del
deudor. Por lo que cuando no haya imposibilidad de coexistencia de los
dos caracteres en la misma persona el crédito subsiste.
En tal sentido indica Mélich que la confusión puede no extinguir sino
“paralizar” cuando sus efectos cesan; mientras las cualidades de deudor
y acreedor se reúnen. El autor reseña ampliamente una “controversia
acerca del fundamento atribuido al efecto extintivo de la confusión”.
De allí que se afirme que no siendo la extinción producida por la
confusión sino el resultado de la imposibilidad de ejecutar la obligación,
debemos concluir que la extinción del derecho sólo se produce dentro
de los límites de esta imposibilidad.
“Normalmente, la reunión de las cualidades de deudor y acreedor en
una misma persona se produce como consecuencia de la sucesión
hereditaria. La circunstancia de que en una misma persona se fundan
las cualidades antitéticas de sujeto pasivo y activo de la obligación,
produce la inmediata consecuencia de la desaparición del presupuesto
fundamental de la obligación, esto es, la distinción de los elementos
subjetivos, haciendo imposible la realización de la prestación”.
Se indica así que una tendencia interpretativa indica que la confusión
no da lugar a la extinción de la obligación sino que tan sólo produce una
parálisis de la acción del acreedor. Por contraposición a la otra tentativa
interpretativa que indica que el efecto extintivo se debe a la
contraposición de situaciones en una misma relación; se trata de dos
cualidades que se destruyen mutuamente.
Pero ante tal elenco de autorizadas opiniones doctrinales pareciera
impracticable intentar construir una teoría general de la confusión. Ello
no obstante el carácter ipso iure que la doctrina extranjera le adjudica
como forma de extinción de las obligaciones, pues en otros países
existe disposición que indica que opera de pleno derecho.
Casos de confusión
Propicia la confusión todo hecho por el que se verifique una sucesión a
titulo universal y a título particular.
Ocurre generalmente en los casos de sucesiones a título universal (ej.
heredero) no aceptada a beneficio de inventario o donde no medie la
separación de patrimonios y en las sucesiones a título particular (ej.
cesión de crédito).
Se alude así a las causas mortis causa e inter vivos.
“La confusión se produce ordinariamente por acto mortis causa: así la
adquisición de una herencia respecto de cuya causante el heredero era
acreedor o deudor; pero puede producirse también por acto inter
vivos, por ejemplo, porque el deudor compra su crédito o porque la
titularidad de un crédito contra sí mismo resulta de la adquisición de
una situación o posición jurídica que comprendiese dicho crédito”.
La confusión no opera en el caso de herencia aceptada a beneficio de
inventario, porque dicho beneficio precisamente evita la confusión
entre el patrimonio del causante y del heredero beneficiario.
Elementos de la confusión
Se precisa a los efectos de que opere la figura:
1. La existencia de una relación obligatoria.
.2. Reunión de cualidades de acreedor y deudor en una misma persona.
.3. Que ocurra entre acreedor y deudor principal.
Efectos de la confusión
Con la confusión la obligación se extingue, así como sus accesorios o
garantías (reales o personales). Bien sea total o parcialmente, esto
último cuando recaiga sobre parte de la obligación. Se habla también
de confusión parcial, en caso por ejemplo, de sucesión de varios
herederos o en el supuesto de una deuda solidaria.
Según el artículo 1343 CC:
“La confusión que se efectúa en la persona del deudor principal
aprovecha a los fiadores. La que se efectúa en la persona del fiador, no
envuelve la extinción de la obligación principal”.
Si la obligación es solidaria se extingue solo por la parte
correspondiente.
Al efecto, indica el artículo 1232 CC:
“La confusión liberta a los otros codeudores por la parte que
corresponda a aquél en quien se hayan reunido las cualidades de
acreedor y deudor”.
Si la obligación es indivisible la confusión ocurrida con uno de los
acreedores o deudores deja a los otros el derecho de pedir la totalidad
de la obligación o de pagarla, salvo la indemnización al deudor0.
Algunos afirman que la confusión más que extinguir la deuda la vuelve
irrealizable por recaer en la misma persona las cualidades de deudor y
acreedor. Y excepcionalmente la deuda pudiera renacer si la
coincidencia temporal de tales cualidades se perdiera.