NOMBRE DEL ALUMNO: Ronal Antonio López Galicia
GRADO: Tercero en Teología
ESTABLECIMIENTO: Instituto Bíblico Bethel, Mazatenango Suchitepéquez.
MAESTRO: Adán Paxtor
MATERIA: Libros Históricos
SICLO: 2024
TAREA: El rey Saúl y la adivina de Endor
INTRODUCCIÓN
A continuación se le presenta una investigación sobre el rey Saúl y su visita a la
adivina de Endor y la aparición de supuestamente el profeta Samuel, basado en
el primer libro de Samuel capítulo 28.
Base bíblica 1 Samuél 28.
¿Habrá sido realmente Samuel quien apareció a la adivina de Endor?
Hay pasajes profundos en la Biblia que requieren mucha sabiduría y sobre todo
revelación, iluminación de Dios para poder descifrarlos correctamente y este es
uno de esos casos.
Es importante argumentar que antes de la resurrección de Cristo, el alma de los
justos que moría, no iba al cielo, sino que descendía a un lugar de reposo que
se le conocía antes como <<el seno de Abraham>>
Algunos opinan que cuando la adivina vio subir a Samuel de la tierra, que esa es
la evidencia absoluta de que no era Samuel porque él estaba en el cielo lo cual
es incorrecto; él estaba en el ceno de Abraham, no en el cielo, ahora bien, hay
distintas opiniones sobre este pasaje tan misterioso.
Se especula que no fue Samuel quien apareció, sino un demonio que tomó la
apariencia de Samuel para engañar y confundir a Saúl… bajo cinco argumentos
valiosos se tratará de explicar esta postura.
1. Satanás y los demonios son especialistas tomando apariencias para
engañar a las personas, la Biblia dice que <<el mismo Satanás se disfraza
como ángel de luz>> noten esta historia que Dios no dice que fue Samuel
quien apareció, sino que la mujer pregunta a Saúl ¿A quién te haré venir?
y él respondió: hazme venir a Samuel. La adivina supo por boca de Saúl
a quién tenía que hacer venir. Con toda responsabilidad debemos notar
que el escritor de este pasaje no fue obviamente Samuel, quien ya estaba
muerto; al estar Samuel muerto, este trozo de la escritura obviamente lo
escribió otra persona. Algunos creen que el cronista de este suceso pudo
haber sido uno de los dos hombres que fueron con Saúl a Endor, en busca
de la adivina, si fue uno de ellos el cronista, es entendible que debía
escribir la escena en cuestión, tal como le está viendo desarrollarse por
las palabras de la mujer y de Saúl, que son los protagonistas humanos en
este caso, y si el escritor pudiera ser alguien más, pues con más razón
aún el argumento a favor de que no fue Samuel tiene más peso. En tal
caso los transmisores de la historia debían haber contado al escritor lo
que ellos habían oído por boca de Saúl, por esto aunque el pasaje diga
fue Samuel quien apareció, hay que considerar que así lo escribió el
narrador porque es lo que oyó en el suceso o acerca de el.
Ahora bien se lee en el relato sagrado que es la mujer quien dice haber
visto a Samuel, no dice el texto que Dios hizo subir a Samuel del seol,
sino que los ojos de la adivina ven a alguien a quien ella llama Samuel,
porque anteriormente ya se le había entregado el nombre. Lo que se trata
de explicar en este primer argumento es que, no fue Dios quien dijo que
era Samuel, sino la adivina y Saúl que lo dedujo lo descrito por ella.
2. Dios no usaría un medio tan satánico como la adivinación para hablarle a
alguien, al leer el pasaje vemos que Dios no le quiso hablar a Saúl, quizás
debido a la dureza de su corazón: dice el versículo seis que Saúl consultó
a Jehová pero él no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.
Dudo mucho que Dios decidiera no hablar por medio de su profeta para
luego sí hablarle por medio de una adivina. Dice la palabra que entonces
Saúl dijo a sus criados buscadme una mujer que tenga espíritu de
adivinación para que yo vaya a ella y le pregunte. Note que aquí habla de
una mujer que tenga un espíritu de adivinación, un espíritu satánico; ese
no es un don celestial, ni una unción que Dios le había dado, es un
demonio que poseía a esta persona y le daba la capacidad de conocer
cosas sobre el futuro. Saúl sabe y está consciente de que ha entrado en
el terreno de los demonios al ir a ver a una mujer que adivina, por un
espíritu que viene del diablo. Satanás no es omnisciente pero sí tiene
acceso a cierta información limitada sobre la vida de aquellos que le sirven
a él. Recordemos que en Filipos Pablo libertó, por el poder del Espíritu
Santo, a una muchacha que tenía esto mismo; un espíritu de adivinación,
el mismo género de demonios que tenía esta mujer de Endor. 1 Crónicas
10 nos muestra un detalle terrible: dice que así murió Saúl por su rebelión,
porque prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová la cual no
guardó y porque consultó a una adivina, oiga esto, y no consultó a Jehová
por esta causa lo mató. Note que la biblia dice que Saúl no consultó a
Jehová, por lo que podemos deducir, que a quien realmente él consultó
probablemente fue a los demonios. El pasaje muestra que Dios
obviamente se enojó muchísimo por este pecado. En la ley Dios había
ordenado diciendo: No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a
su hija por el fuego, ni quién practique adivinación, ni agorero, ni sortílego,
ni hechicero. ¿Podrá Dios usar un canal que él mismo había prohibido?
Obviamente no, eso es la contradicción que Dios permitiera que una
endemoniada, practicando de algo que Dios castigue con la misma
muerte, fuera usada para molestar a un santo, sacarlo de su reposo y
hacerlo hablar con ella. Con este acto de buscar una adivina para
consultarla, Saúl estaba cometiendo un pecado terrible delante de Dios;
de hecho los tres componentes humanos que vemos en esta historia,
Saúl, sus siervo y la adivina, todos tenían vidas enemistadas con Dios.
3. Una adivina poseída por los demonios no tiene el poder de hacer volver a
alguien del mundo de los muertos y mucho menos el alma de un justo. La
Biblia dice que los que mueren en el Señor descansan de sus obras
porque ellos no tienen un ministerio ya de interceder ni de profetizar
(Apocalipsis 14:13). Ellos están descansando de sus obras en un lugar de
paz, ahora bien hay un caso único en la Biblia que nos pudiera confrontar
quizás un poco, y es <<la transfiguración de Cristo>> donde aparecieron
Moisés y Elías (Mateo 17:1-2). Moisés había muerto, --sí; pero Elías no, y
ambos aparecen hablando con Jesús en el monte de la transfiguración,
<<pero en este caso fue Dios mismo quien les hizo aparecer visiblemente
a la tierra para una misión muy especial junto a Cristo>>. Es una escena
muy piadosa y celestial donde no hay medium de un espiritista en la
historia. Además de esto Moisés murió de una manera muy peculiar,
porque su cuerpo jamás fue encontrado. De manera que ellos dos, al
representar la ley de los profetas tenían un propósito escatológico muy
especial.
4. Hay ciertas incoherencias en las palabras que “supuestamente Samuel
dice”, por ejemplo este personaje dice a Saúl que mañana él y sus hijos
estarían junto a él; el verdadero Samuel había muerto físicamente y su
alma estaba en el paraíso, en el ceno de Abraham, en cambio, los que
morían en el Antiguo Testamento sin andar en los parámetros de Dios, no
iban al mismo lugar en que estaban los piadosos; los muertos impíos iban
a un lugar de tormentos. Es muy difícil sacar un dictamen y decir a dónde
fue a parar el alma de Saúl, pero lo más lógico es pensar que se haya
perdido eternamente, porque Dios lo había desechado. Nunca hubo
evidencia en la biblia de que él se arrepintiera de sus pecados y también
se suicidó. Sabemos que este es un tema muy polémico, pero nosotros
creemos que alguien que se suicide estando consciente de sus acciones
y que no le dé tiempo a arrepentirse, se pierde eternamente porque murió
cometiendo un pecado terrible. La Biblia dice que si alguno destruye el
templo de Dios, Dios le destruirá a él (1 Corintios 13:17), el suicidio es
quitarle a Dios la potestad que le pertenece solo a él. Es muy curioso que
el suicidio en la Biblia siempre aparece ligado a personas que se perdieron
eternamente y que fueron poseídos posiblemente hasta por demonios,
como son el caso de Saúl y Judas, quien también de echo murió
quitándose la vida, ahora bien como Saúl murió suicidándose, es evidente
que no se podía reunir con Samuel en el Seol, por lo tanto Samuel no era
el que le podía decir mañana morirás y estarás conmigo. Por otro lado,
esas palabras sí se corresponden con el enemigo de los hombres, pues
los demonios saben el fin de los impíos y saben también que los que van
a morir en impiedad, los acompañarán a ellos en el tormento.
5. Cuenta el narrador que Saúl se postró cuando supuestamente Samuel
habló y este, el supuesto Samuel no se lo impidió. En la biblia siempre
que alguien se postra ante un ángel, este rápidamente se lo prohíbe y
dice: no,… adora solo a Dios, porque solamente Dios es digno de toda
gloria (Apocalipsis 19:10, 22:8; Colosenses 2:18). Pero en este caso, este
demonio no le impide a Saúl que le haga reverencia y le adore. Solo se
menciono como un dato curioso, con el fin de añadir argumentos a esta
postura, de que no fue Samuel quien apareció realmente, sino un demonio
que habló por medio de la adivina. Dice la Biblia que satanás se opone a
todo lo que exalte a Dios (2 Tesalonicenses 2:2-4).
CONCLUSIÓN
En base a estos 5 argumentos bien fundamentados, se llega a la
conclusión que no fue el profeta Samuel, quien le apareció a la adivina de
Endor, no quien habló con el rey Saúl. Que bendición poder presentar está
tarea.