CLASE # 4 ESCUELA PROFETICA NACIONAL E INTERNACIONAL
Quiero empezar esta primera clase con lo que Dios ha puesto en mi Corazón.
RESTAURACION DEL MINISTERIO PROFETICO
MATERNIDAD ESPIRITUAL
La maternidad es un diseño y un modelo del Reino.
Vemos desde el huerto de EDEN un modelo de MATERNIDAD EN EVA, LAS MADRES
PROFÉTICAS COMO SARA, REBECA, RAQUEL, LEA, ESTER Y DEBORA ENTRE
OTRAS.
Una madre profética es aquella que ha resistido a la tentación de dejar su ministerio y
llamado por las adversidades que enfrenta.
Una de las principales características de una madre espiritual es que es una mujer
que escucha y obedece a Dios. Las madres dan a luz, alimentan y visten a sus hijos, cuidan,
observan, consuelan y enseñan. No son perfectas porque ninguna persona lo es, pero buscan
amar y cuidar a los demás que lo necesitan.
¿Qué dice la Biblia acerca de una madre espiritual?
Las madres espirituales conocen la verdad, los tiempos y a sus hijas, y les enseñan
diligentemente. Leen y estudian las Escrituras juntas, les dan consejos, pasan tiempo sin
prisas con ellas, hablando y aplicando la palabra de Dios en cada oportunidad.
(Deuteronomio 6:7) Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y
las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al
acostarte, y cuando te levantes.
Su amor no depende del comportamiento de sus hijos o de su esposo, sino que lo da sin
reservas. Con su ejemplo, enseña a sus hijos la manera en que deben amar.
Proverbios 14:1-2 TLA.
La mujer sabia une a su familia; la mujer tonta la desbarata. La gente honrada obedece a
Dios; la gente malvada lo desprecia.
Madres Espirituales para una nación: Justas, prudentes, inteligentes, influenciadoras,
visionarias, profeta y ungida con poder.
DEBORA: “Las aldeas quedaron abandonadas en Israel, habían decaído, Hasta que yo
Débora me levanté, Me levanté como madre en Israel.”
Jueces 5:7 RVR1960
El pueblo había volteado su voluntad a Dios, para hacer lo bueno, los negocios la economía
de aquel lugar había caído.
Él está llamando a mujeres comunes como nosotras para que hagamos su extraordinario
trabajo. Pero no nos equivoquemos: atender el maravilloso llamado de Dios no es una tarea
fácil o glamorosa. Siempre habrá obstáculos que superar y estilos de vida aparentemente
más atractivos. Sin embargo,
Dios nos llama para que seamos sus embajadoras ante las naciones, para difundir su amor
y marcar una diferencia eterna en las vidas de aquellos a nuestro alrededor. No se trata de
que Dios sea parte de nuestra historia, sino de que nosotras seamos parte de la historia de
Dios.
No se trata de quién está de nuestro lado o en contra nuestra, es del lado de quién estamos.
No, somos simplemente mujeres a las que se nos ha delegado una autoridad, sino mujeres
viviendo bajo esa autoridad.
¿Viviremos preocupadas pensando quién está de nuestro lado o en contra nuestra, o
viviremos preocupadas pensando de parte de quién estamos? ¿Estamos dejando una huella
y cumpliendo nuestro propósito o es Dios quién deja su huella a través de nosotras? A
medida que Dios nos pide que aceptemos el llamado y crece en nuestro corazón la
inquietud por cumplir su destino y su propósito para nosotras, comenzamos a sentir esta
urgencia divina y un sentimiento de responsabilidad hacia cosas más grandes que nosotras.
Comenzamos a vernos como mujeres de influencia, convicción y poder. Un grito inspirado
por Dios brota de nuestro espíritu, declarando: “¡No, mientras yo esté vigilante!”.
En los corazones de las mujeres está naciendo una justa y apasionada con indignación
divina para tomar la espada del espíritu e interceder en oración por una reforma en la tierra.
Así como Débora fue llamada para que se convirtiera en la vocera de Dios y comunicara
por revelación divina la estrategia que llevaría a la nación a la victoria, nosotras debemos
asumir esa función y caminar en la unción de la sabiduría y la revelación para traer
soluciones, pronunciando, las palabras correctas para despertar a hombres y mujeres en
posiciones de poder para que defiendan y avalen el avance del Reino.
Obstáculos para la unción de Débora.
• El miedo—Las mujeres debemos ser arrojadas y valientes. No podremos actuar como
Débora si le tenemos
miedo a la autoridad del hombre o a la controversia. Muchas mujeres en el Cuerpo de
Cristo están atrapadas
en la tradición y encerradas en prejuicios culturales y de género.
Débora dice en Jueces 5:12: “Despierta, despierta, Débora; Despierta, despierta, entona
cántico”. Esto sugiere que ella quizás luchó contra la apatía, el desánimo y la inactividad.
Algunas veces al tratar con gente oprimida, uno puede sentirse abrumado y sin esperanzas.
Las portadoras de la unción de Débora tendrán la unción de animarse a sí mismas en el
Señor con alabanzas, como aquí vemos que hizo Débora. Débora nos muestra lo que le
puede ocurrir a cualquier mujer que le permita al Espíritu de Dios llenar y dar forma a su
vida para los propósitos del Reino.
Débora fue una mujer usada por Dios para transmitir juicio y profecía y desencadenar uno
de los mayores avivamientos de la historia. Las mujeres se están levantando e influyendo
en el mundo como jamás lo habían hecho. Debemos estar preparadas y en posición.
¡Despierta, Débora! ¡Despierta!
LA FE DE UNA MADRE
Una madre profética se levanta a pesar de la oposición y resistencia.
La fe de una madre es modelo de relación padre-hija hija-padre, la mujer tiene un papá y
desde ese diseño espiritual ella ministra e imparte MATERNIDAD ESPIRITUAL.
UN PADRE ENGENDRA PERO UNA MADRE FORMA Y ALUMBRA
La mujer tiene un diseño único, ella tiene un vientre fértil para formar hijos con potencia
para deslumbrar una generación de hijos proféticos.
Una cosa es parir de forma natural conforme el diseño de Dios y otra es criar, e instruir a
los hijos de forma espiritual.
En el vientre de una madre se forman los hijos reyes y sacerdotes que el ABBA quiere. Una
madre profética alumbra hijos de revelación.
UNA MADRE MODELA EL REINO:
Una madre forma, es modelo a seguir no solo necesitamos padre espiritual sino madre
espiritual que imparta la bendición de Dios sobre nuestra generación.
Una Madre espiritual es aquella que afirma la fe de los hijos del reino.
Ministerios que solo tienen padre espiritual y no madre espiritual están truncados y con
medio modelo.
* Una madre espiritual imparte el amor de Dios
* Una madre espiritual imparte el modelo de Fe
* Una madre espiritual imparte la sabiduría profética a los hijos
* Una madre espiritual imparte la unción de riquezas sobre los hijos
* Una madre espiritual imparte el ADN de la adoración profética en los hijos
* Una madre espiritual imparte la genética de intercesión profética sobre los hijos
* Una madre espiritual imparte el poder profético de GUERRA Espiritual sobre los hijos
El modelo del reino son 2 “Papá y Mamá”.
El mentoreo de ser madre espiritual:
“Porque tengo presente la fe sincera que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida
y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también” (2 Tim. 1:5).
Al contestar el llamado de Dios para equipar a las mujeres para conectarse con Dios y las
unas con las otras más profundamente, reconocemos que es posible que jamás sepamos el
impacto a largo plazo de la diferencia que estamos marcando en la vida de cada mujer
El mentoreo intencional es íntegro en el proceso de equipar. Todos buscan ejemplos a
seguir, el hermanito imita a su hermano mayor, la estudiante cita a su profesora, el
discípulo sigue a su Maestro (1 Pedro 2:21).
Las mentoras en nuestras vidas, especialmente las madres espirituales que han hecho un
tremendo impacto en nuestras vidas y que han modelado el caminar cristiano.
Hacerles saber cuánto significan para ti y el impacto que han hecho en tu vida.
Imitarles y pasarlo a la siguiente generación.
Bíblicamente las madres espirituales son las entregadas a Dios.
He aquí ejemplo de madres espirituales consagradas a Dios, que les costó dar a luz hijos
espirituales, porque cuando son hijos de profetas, el enemigo siempre se opone al
cumplimiento del diseño.
Así es con los de sangre con propósito espiritual y la familia de la fe. Ninguna maternidad
fue natural. Tampoco los hijos deben ser naturales. Génesis 3:20 Y el hombre le puso por
nombre Eva a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes.
Génesis 17:15-19
Entonces Dios dijo a Abraham: A Sarai, tu mujer, no la llamarás Sarai, sino que Sara {será}
su nombre. Y la bendeciré, y de cierto te daré un hijo por medio de ella. La bendeciré y será
{madre de} naciones; reyes de pueblos vendrán de ella. Entonces Abraham se postró sobre
su rostro y se rió, y dijo en su corazón: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y
Sara, que tiene noventa años, concebirá?
Génesis 25:21 Y oró Isaac al SEÑOR en favor de su mujer, porque ella era estéril; y lo
escuchó el SEÑOR, y Rebeca su mujer concibió.
Génesis 30:22-24
Entonces Dios se acordó de Raquel; y Dios la escuchó y le concedió hijos. Y ella concibió
y dio a luz un hijo, y dijo: Dios ha quitado mi afrenta. Y le puso por nombre José, diciendo:
Que el SEÑOR me añada otro hijo.
Hebreos 11:23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres durante tres
meses, porque vieron que era un niño hermoso y no temieron el edicto del rey.
Rut 4:13-17 Booz tomó a Rut y ella fue su mujer, y se llegó a ella. Y el SEÑOR hizo que
concibiera, y ella dio a luz un hijo. Entonces las mujeres dijeron a Noemí: Bendito sea el
SEÑOR que no te ha dejado hoy sin redentor; que su nombre sea célebre en Israel. Sea él
también para ti restaurador de {tu} vida y sustentador de tu vejez; porque tu nuera, que te
ama y es de más valor para ti que siete hijos, le ha dado a luz.
Su hijo se llamaba Obed. Abuelo de Isaí padre de David.
El Rol Vital de las Madres según la Biblia
En la Biblia, el rol de las madres es retratado como vital y significativo en la vida de sus
hijos y en la sociedad en general. A través de diversos pasajes, se nos muestra cómo las
madres desempeñan un papel fundamental en la crianza, la protección y la guía de sus
hijos, así como en el desarrollo espiritual y emocional de la familia. Aquí hay algunos
puntos clave que ilustran el rol vital de las madres según la Biblia:
Nutren y Cuidan: Proverbios 31:26-27, nos presenta la imagen de una madre virtuosa que
«abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua. Considera los caminos
de su casa, y no come el pan de balde». Este pasaje resalta el papel de la madre como la que
cuida y guía a su familia con sabiduría y amor.
Modelos de Fe y Obediencia: En 2 Timoteo 1:5 Pablo menciona la fe sincera que había en
la abuela y en la madre de Timoteo, Eunice y Loida respectivamente, quienes transmitieron
su fe a Timoteo desde su infancia. Esto resalta la importancia de las madres como modelos
de fe y obediencia a Dios para sus hijos.
Protegen y Defienden: En Éxodo 2:1-10, vemos el ejemplo de la madre de Moisés, quien
arriesgó su vida para proteger a su hijo de la orden del faraón de matar a todos los niños
hebreos. Ella confió en Dios y colocó a Moisés en una cesta en el río Nilo, lo que
finalmente llevó a que él fuera criado en la corte del faraón. Este acto de valentía y
protección ilustra el profundo amor y cuidado que las madres tienen por sus hijos.
Consuelan y Orientan: En Isaías 66:13, Dios promete consolar a su pueblo como una madre
consuela a su hijo. Esta imagen nos muestra el lado compasivo y reconfortante de Dios,
comparado con el amor y la ternura de una madre hacia sus hijos.
Educan y Forman: Proverbios 6:20-22 nos insta a escuchar la enseñanza de nuestros padres
y a no abandonar la ley de nuestras madres. Esto resalta el papel de las madres en la
educación y formación moral de sus hijos, transmitiendo los valores y principios que
sustentan una vida piadosa.
Ampliando el Concepto de Maternidad
La maternidad va más allá de la biología; es una expresión del amor que nutre, guía y
transforma. No todas las mujeres experimentan la maternidad biológica, pero muchas
encuentran maneras de compartir su amor maternal de formas igualmente significativas.
Maternidad Más Allá de la Biología: La infertilidad, entre otras circunstancias, puede
impedir la maternidad biológica, pero no limita la capacidad de una mujer para ejercer un
impacto maternal. La maternidad espiritual se convierte en una vía para canalizar el instinto
maternal hacia el cuidado y la guía de otros, ya sea dentro de la familia, la comunidad o la
iglesia.
Diversas Expresiones de la Maternidad: La adopción y el cuidado de los hijos de otros
son manifestaciones poderosas de la maternidad. Estos actos de amor incondicional
permiten a las mujeres ejercer un rol maternal, proporcionando un hogar, afecto y
orientación a aquellos que lo necesitan.
El Papel de las Madres Espirituales: Las madres espirituales son pilares en la vida de
muchos, ofreciendo sabiduría, apoyo y amor. A través de la mentoría, la enseñanza y el
ejemplo, estas mujeres influyen en la vida espiritual de otros, ayudándoles a crecer en su fe
y a encontrar su camino en la vida.
La maternidad espiritual es un llamado divino que honra la capacidad de todas las mujeres
para nutrir y formar a la próxima generación, ya sea a través de lazos biológicos o
espirituales. Es un recordatorio de que el amor maternal es un regalo precioso que puede ser
compartido de muchas maneras, enriqueciendo la vida de los demás y reflejando el amor de
Dios.
La Importancia de las Nodrizas de Fe
En la jornada espiritual, cada creyente se encuentra en la búsqueda de guía y sabiduría para
fortalecer su fe. Las nodrizas de fe son esas almas generosas que se dedican a enseñar los
fundamentos de la creencia, respondiendo con paciencia a los innumerables “¿Por qué?” de
aquellos que están aprendiendo a caminar por el sendero de la espiritualidad.
Guías Espirituales para los Primeros Pasos: Las nodrizas de fe son vitales en el desarrollo
de un creyente. Como madres y padres espirituales, proporcionan la “leche espiritual”
necesaria para nutrir a los nuevos en la fe. Ellas y ellos están allí para sostener la mano de
aquellos que dan sus primeros pasos, ofreciendo principios y valores sólidos como base
para una vida cristiana madura.
El Rol Maternal y Paternal en la Fe: Este rol no se limita a las mujeres; los hombres
también pueden ejercer una maternidad/paternidad espiritual, cuidando y guiando a los
jóvenes en la fe. Juntos, forman un pilar de apoyo y enseñanza, asegurando que los
fundamentos de la fe sean comprendidos y apreciados.
Conclusiones y Reflexiones Finales
La maternidad espiritual trasciende las limitaciones biológicas y nos invita a reconocer el
llamado divino que todas las mujeres tienen para nutrir, guiar y transformar vidas. Es un
recordatorio poderoso de que el amor maternal es un regalo que puede ser compartido de
muchas maneras, enriqueciendo la vida de los demás y reflejando el amor de Dios.
Al abrazar la maternidad espiritual, celebramos la diversidad y la belleza de la experiencia
femenina, reconociendo que cada mujer tiene un papel único y significativo en la obra de
Dios en el mundo. Que podamos honrar y apoyar a todas las mujeres en su viaje de
maternidad, ya sea biológica o espiritual, y responder al llamado divino con corazones
abiertos y manos dispuestas a servir.
En última instancia, la maternidad espiritual nos recuerda que en el amor de Dios, no hay
distinción de género ni limitaciones, sino una familia unida en amor y propósito. Que
podamos seguir adelante con gratitud por el regalo de la maternidad en todas sus formas, y
con la firme convicción de que cada mujer tiene un lugar especial en el corazón de Dios y
en su obra redentora en el mundo.