0% encontró este documento útil (0 votos)
113 vistas13 páginas

Modelo Recurso Casacion Penal

El documento es un recurso de casación presentado por la defensa de Víctor de Paula contra la sentencia de la Corte de Apelación que confirmó su condena a 20 años de prisión. La defensa argumenta que la sentencia es infundada y que no se consideraron adecuadamente las pruebas sobre la condición mental del imputado, lo que vulnera sus derechos y garantías procesales. Se solicita que la Suprema Corte de Justicia declare admisible el recurso y revise la legalidad de la sentencia impugnada.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
113 vistas13 páginas

Modelo Recurso Casacion Penal

El documento es un recurso de casación presentado por la defensa de Víctor de Paula contra la sentencia de la Corte de Apelación que confirmó su condena a 20 años de prisión. La defensa argumenta que la sentencia es infundada y que no se consideraron adecuadamente las pruebas sobre la condición mental del imputado, lo que vulnera sus derechos y garantías procesales. Se solicita que la Suprema Corte de Justicia declare admisible el recurso y revise la legalidad de la sentencia impugnada.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Al:

MAGISTRADO JUEZ PRESIDENTE Y DEMÁS JUECES QUE INTEGRAN LA SEGUNDA SALA DE LA


CAMARA PENAL DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA.

Vía:
SECRETARIA DE LA PRIMERA SALA DE LA CORTE DE APELACIÓN DEL DEPARTAMENTO JUDICIAL
DE SANTO DOMINGO.

Asunto:
RECURSO DE CASACION CONTRA LA SENTENCIA No. 1418-2020-SSEN-00211, DE FECHA
08/12/2020, CASO Núm. 1418-2020-EFON-00042, EMITIDA POR LA PRIMERA SALA DE LA
CÁMARA PENAL DE LA CORTE DE APELACIÓN DEL DEPARTAMENTO JUDICIAL DE SANTO
DOMINGO.
.
Recurrente:
VICTOR DE PAULA

Defensa Técnica:
LIC. ALBA R. ROCHA HERNANDEZ
Abogada Adscrita a la Defensa Publica

Anexo:
Copia de notificación de sentencia de fecha 09/12/2020.

Base Legal
Artículo 6, 8, 68, 69, 74 de la Constitución; artículos 37 y 40 de la Convención sobre los
Derechos del Niños; artículo 246 de la ley 136-03, artículos 1, 14, 18, 25, 426 del Código
Procesal Penal.

“Las causas de las condenas erróneas mayoritariamente


suelen ser falsas identificaciones por parte de los testigos así
como pruebas periciales indebidamente realizadas.
Solamente esos datos tendrían que hacer cambiar
radicalmente nuestra propia visión sobre las pruebas y las
condenas en el proceso penal”. (caso Sedley Alley-2006)

1
HONORABLES MAGISTRADOS:

Quien suscribe, LIC. ALBA R. ROCHA HERNANDEZ, Defensor Público, con domicilio
abierto en la Oficina de la Defensa Pública de la Provincia Santo Domingo, ubicado en la
Ave. Charles de Gaulle, No. 27, en el Palacio de Justicia de Santo Domingo, municipio
Santo Domingo Este, Provincia Santo Domingo, Tel. No. 809-483-4805 y 809-483-3304;
actuando como defensa técnica del ciudadano VICTOR DE PAULA, de generales que
constan en las actuaciones procesales del proceso seguido en su contra, tenemos a bien
exponerle lo siguiente:

SOBRE LA ADMISIBILIDAD:
Modo y lugar para la presentación del recurso:

A que procede en todas sus partes el presente Recurso de Casación, ya que el mismo ha
sido presentado en la forma establecida por la ley y está amparado por los presupuestos
establecidos en el artículo 426 del Código Procesal Penal, relativo a los motivos que
pueden dar origen al recurso de Casación contra las sentencias;

A que “El recurso atribuye al tribunal que decide el conocimiento del proceso,
exclusivamente en cuanto a los puntos de la decisión que han sido impugnados. Sin
embargo, tiene competencia para revisar, en ocasión de cualquier recurso, las
cuestiones de índole constitucional, aun cuando no hayan sido impugnadas por quien
presentó el recurso”, por lo cual procede declarar con lugar el recurso.

El recurso contra la sentencia se concibe como una garantía procesal conferida al


condenado, a quien se le reconoce el derecho a que se examine, por un tribunal
superior, la legalidad y razonabilidad de toda sentencia o resolución judicial que
imponga a la persona un agravio irreparable o de difícil reparación, especialmente
cuando ese gravamen incida sobre uno de sus derechos o libertades fundamentales. En
ese tenor, no es admisible ningún mecanismo que tienda a evitar, minimizar o
eventualmente poner en peligro el derecho conferido al condenado de obtener este
doble juicio. Mediante este recurso, el condenado hace uso de su derecho a requerir del
Estado un nuevo examen del caso como una forma de sentirse satisfecho o conforme
con la decisión obtenida.

Este derecho, así como concederle el tiempo y los medios necesarios para la
preparación de su defensa, ha sido considerado como una garantía judicial a favor de
2
cualquier persona inculpado de un delito. La misma está consagrada en los artículos 21 y
393 del Código Procesal Penal, el artículo 8.2.h de la Convención Americana de
Derechos Humanos, el artículo 14.5 del Pacto Internacional de los Derechos Civiles y
Políticos. De igual modo, los jueces están en la obligación de allanar todos los obstáculos
que impidan el ejercicio pleno de este y de todos sus derechos.

TIEMPO:

A que el artículo 425 del Código Procesal Penal establece que la Casación es admisible
contra las sentencias de la Corte de Apelación, las decisiones que ponen fin al
procedimiento, o deniegan la extinción o suspensión de la pena. A que el plazo para
interponer el indicado por parte del Imputado es de Veinte (20) días de acuerdo a lo
establecido en el artículo 418 del citado Código. De igual modo, el artículo 143 establece
que los plazos por días comienzan a correr al día siguiente de practicada su notificación. A
estos efectos, solo se computan los días hábiles, salvo disposiciones contrarias de la ley o
que se refiere a medidas de coerción, casos en que se computan días corridos. Que en el
caso de la especie, la sentencia recurrida nos fue notificada el día Miércoles Nueve (09)
del mes de Diciembre del año 2020, comenzando a correr dicho plazo a partir del día
Jueves Diez (10) de del mismo mes y año, (no contabilizándose los días 23, 24, 25, 30, 31
de diciembre, ni los días 1ro, 4 y 7 de enero, por no ser laborables, por lo que no pueden
ser contados como días hábiles, los días 23 y 30 de diciembre por disposición del Consejo
del Poder Judicial, y no son laborables los días 01, 04 y 07 de enero 2021, con motivo de
festividad de año nuevo, Dia de Reyes, y la conmemoración el “Día del Poder Judicial”,
establecido en el párrafo del artículo 40 de la Ley Núm. 327-98, respectivamente),
finalizando el plazo el día Jueves Catorce (14) de Enero del año 2021. Aun sin notificar al
imputado. Por lo que está siendo depositado en tiempo hábil.

CONCLUSIONES EN CUANTO A LA ADMISIBILIDAD

ÚNICO: que esta Honorable Sala de la Suprema Corte de Justicia, declare bueno y valido
en cuanto a la forma el presente Recurso de Casación por haber sido hecho conforme a
derecho y en tiempo hábil, y que proceda a fijar el día y la hora; y ordene citar a las
partes envueltas en este proceso, así como el efectivo traslado del imputado para el
conocimiento del mismo.

3
 RESUMEN DEL PROCESO

En ocasión de la acusación presentada por el Ministerio Público en contra del imputado


Víctor de Paula (a) Federico, por violación a las disposiciones de los artículos 295 y 304
del Código Penal Dominicano y artículos 83 y 86 de la Ley 631-16, el Segundo Tribunal
Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de
Santo Domingo, dictó la sentencia penal Núm. 54804-2019-SSEN-00387, de fecha
veinticinco (25) de junio del año dos mil Diecinueve (2019), condenándolo a cumplir una
pena de VEINTE AÑOS DE PRIVACION DE LIBERTAD.

Que no conforme con la decisión emitida por el Segundo Tribunal Colegiado del Juzgado
de Primera Instancia del Distrito Judicial de Santo Domingo, el imputado VICTOR DE
PAULA presentó formal recurso de apelación de conformidad con las disposiciones de
los artículos 69.9 de la Constitución, 21 y 393 del Código Procesal Penal, que consagran
el Derecho a Recurrir y a raíz de dicho recurso de apelación, la Primera Sala de la Corte
de Apelación, dictó sentencia, en fecha 08/12/2020, fallando de la siguiente manera:

FALLA
PRIMERO: RECHAZA el recurso de apelación interpuesto por el imputado
Víctor de Paula (a) Federico, a través de su representante legal, Licda. Eusebia
Salas (Defensora Pública), incoado en fecha quince (15) del mes de noviembre
del año dos mil diecinueve (2019), contra la sentencia penal Núm. 00387-
2019, de fecha veinticinco (25) del mes de junio del año dos mil diecinueve
(2019), dictada por el Segundo Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del
Juzgado de Primera Instancia de la Provincia Santo Domingo, por las razones
precedentemente indicadas.

SEGUNDO: CONFIRMA en todas sus partes la decisión recurrida, por ser justa
y fundamentada en derecho, tal y como se ha establecido en el cuerpo
motivado de la presente decisión.

TERCERO: COMPENSA el pago de las costas penales del proceso, por los
motivos expuestos en el cuerpo de esta decisión.

CUARTO: ORDENA a la secretaria de esta primera sala notificar…

4
DESARROLLO Y FUNDAMENTACIÓN DE LOS MEDIOS RECURSIVOS

“Artículo 400.- Competencia. El recurso atribuye al tribunal que decide el conocimiento del
proceso exclusivamente en cuanto a los puntos de la decisión que han sido impugnados.
Sin embargo, tiene competencia para revisar, en ocasión de cualquier recurso, las
cuestiones de índole constitucional, aun cuando no hayan sido impugnadas por quien
presentó el recurso.

Al momento del tribunal valorar la admisibilidad del recurso sólo deberá verificar los
aspectos relativos al plazo, la calidad de la parte recurrente y la forma exigida para su
presentación”.

Art. 24.- Motivación de las decisiones. Los jueces están obligados a motivar en hecho y
derecho sus decisiones, mediante una clara y precisa indicación de la fundamentación. La
simple relación de los documentos del procedimiento o la mención de los requerimientos
de las partes o de fórmulas genéricas no reemplaza en ningún caso a la motivación. El
incumplimiento de esta garantía es motivo de impugnación de la decisión, conforme lo
previsto en este código, sin perjuicio de las demás sanciones a que hubiere lugar.

UNICO MEDIO DE IMPUGNACIÓN DE SENTENCIA:

INOBSERVANCIA Y ERRONEA APLICACION DE DISPOSICIONES CONSTITUCIONALES –


(ARTÍCULOS 58, 68, 69 Y 74.4 DE LA CONSTITUCIÓN)- Y LEGALES – (ARTÍCULOS 24, 25,
172, 333, 416, 417, 418, 420, 421 Y 422, DEL CPP); - (295-309-379-382 Y 383 CODIGO
PENAL DOMINICANO) POR SER LA SENTENCIA MANIFIESTAMENTE INFUNDADA POR
VIOLACION AL PRINCIPIO DE PRESUNCION DE INOCENCIA, CARECER DE UNA
MOTIVACIÓN ADECUADA Y SUFICIENTE, (ARTÍCULO 426.3.), ASI COMO SER
CONTRADICTORIA CON FALLOS ANTERIORES DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA EN
TORNO A LA MOTIVACION DE LA SENTENCIA Y LA CALIFICACION JURIDICA, (ARTICULO
426.2).

La motivación de las decisiones judiciales constituye una ardua labor de combinar el


derecho con la sencillez del lenguaje común a fin de que la decisión judicial sea
comprensible para terceros y más aún, para el entendimiento por parte de la persona
juzgada penalmente; Contrario a lo que se verifica en la decisión recurrida, en donde la
consecuente motivación ha sido contrapuesta en sí misma en sus razonamientos a fin
de condenar al procesado VICTOR DE PAULA.

5
Decimos que la sentencia objeto del recurso de casación es manifiestamente infundada,
toda vez que respecto de la observancia que los honorables jueces que integraron la
corte de apelación para conocer del asunto, no se molestaron ni siquiera en leer la
sentencia objeto del recurso de apelación ni mucho menos de las piezas que conforman
el expediente por que de haber sido así, se hubiesen percatado que este interno sufre
de problemas mentales, y que el mismo no tuvo la intención de hacerle daño al hoy
occiso, y muestra de ello, son los documentos aportados por la defensa al respecto,
además de las declaraciones de los testigos a cargo, quienes establecen que este
imputado estaba siendo tratado, que se puso así por el consumo de drogas, que era
agresivo (ver pág. 5, sentencia condenatoria, parte infine, testimonio de la Sra. Gregoria
Berroa). Al igual que lo declarado por el menor Y.D.L.C, quien también establece que le
llamaban “el loco” (pág. 6, op Cit).

La defensa denuncia en su PRIMER MEDIO: INOBSERVANCIA DE NORMAS JURIDICAS,


INOBSERVANCIA DE NORMAS DE CARÁCTER CONSTITUCIONAL Y DERECHOS HUMANOS.
Y EN EL SEGUNDO MEDIO: ERROR EN LAVALORACION DE LAS PRUEBAS. En virtud de que
el art. 58 de la Constitución, establece la protección de las personas con discapacidad
por parte del Estado, quien debe promover, proteger y asegurar todos los derechos de
las personas con este tipo de condición, lo cual ha sido obviado por los tribunales a quo,
aun cuando la defensa técnica solicitó en innumerables ocasiones, desde la etapa
preliminar, que el señor VICTOR DE PAULA fuera sometido a una evaluación psiquiátrica
ante el consejo médico, a lo cual, el tribunal de primer grado de manera errónea valora
y expresa que “pudo percibir que este ciudadano presenta lucidez” sin haberlo
comprobado mediante documentación expedida por los expertos en la materia.,
haciendo caso omiso a los documentos aportados por la defensa, expedidos por el
Hospital Padre Billini, que dan fe, de que este imputado padece de trastornos mentales
y ha sido tratado en dicho centro desde el año 2009. En ese sentido, estas
documentaciones debieron ser evaluadas, tanto en primer grado como en la corte de
apelación, a los fines de comprobar el estado real de salud del señor VICTOR DE PAULA.

Los jueces de fondo, estaban obligados a agotar esta fase antes de celebrar un juicio con
este tipo de condición, están obligados a subsanar cualquier falta que provenga o venga
arrastrando el proceso, a los fines de garantizar el debido proceso y respetarle al
procesado las garantías y derechos fundamentales, a los fines de tener un juicio justo y
conforme al derecho, de conformidad con el artículo 74 de nuestra Carta Magna,
máxime cuando se trata de una persona con discapacidad mental.

6
Es decir, que el tribunal a quo, como representante del Estado, debió asumir la
responsabilidad de proteger los derechos del señor VICTOR DE PAULA, y en
consecuencia, buscar una solución sin afectar los derechos de este ciudadano, que en el
caso en particular, corresponde el internamiento del imputado a un centro de salud
mental, pero dicho tribunal obró contrario al deber constitucional de ser garante de los
derechos humanos, y decidió juzgarlo mediante un procedimiento ordinario, cuando el
justiciable por su condición carece del dominio de la realidad judicial que le rodea.

Tampoco la Corte de Apelación pudo apreciar, que el tribunal de juicio no aplica


correctamente los arts. 24, 172 y 333, contentivos de las reglas de valoración
probatoria, especialmente conforme a la lógica que debe de primar en el razonamiento
judicial, puesto que, como es plausible de los considerandos plasmados en la decisión
recurrida que en principio se le resta valor probatorio a los testimonios de la señora
Gregoria Berroa Cruz y del menor Y.D.L.C., porque de ser así, el fallo en su decisión
hubiera sido diferente al emitido.

Resulta, que del desglose anterior, esta sala de la suprema puede plausiblemente
aprehender las contradicciones existentes en la motivación de la decisión recurrida, lo
que provoca que la misma no sea entendible para terceros, especialmente para la
persona del procesado VICTOR DE PAULA, lo que notoriamente provoca la vulneración
su derecho de defensa.

Que resulta importante precisar que el art. 69.4 de la Constitución de la República y el


art. 18 del Código Procesal Penal son coincidentes en respaldar el Derecho de Defensa,
es decir, que no solo constituye un principio y una garantía procesal, sino que también
es parte integrante del debido proceso y de la tutela judicial efectiva que deben tenerse
en cuenta en todas las actuaciones judiciales y administrativas.

Qué asimismo, el art. 172 del Código Procesal Penal dispone "Los jueces al momento de
valorar las pruebas, en virtud de la sana crítica, deben tomar en consideración las
máximas de la experiencia, y están en la obligación de explicar las razones por las cuales
se les otorga determinado valor, con base a la apreciación conjunta y armónica de toda
la prueba. Las máximas de experiencia son percepciones individuales, el sentido común,
las presunciones, los conocimientos generales, la lealtad procesal, requiere aplicar
ciertos estándares que puede aplicar de su conocimiento de las cosas."

7
De su lado, el artículo 333 del mismo código obliga a los jueces a que aprecien de un
modo integral cada elemento de prueba sometido al debate, conforme a las reglas de la
lógica, los conocimientos científicos y a las máximas de la experiencia, procurando que
la decisión a la que arriben sea el fruto racional de las pruebas que le sirven de sustento.

No basta con que la corte a qua manifieste que se ha respetado la norma, ha debido
fundamentar su decisión, explicar por qué entiende que ciertamente han sido
respetadas las garantías del debido proceso, en vista de que los testimonios que hemos
mencionado y que fueron valorados de forma positiva por el tribunal de primera
instancia y confirmada su valoración errada por la corte a qua demuestran que ambos
tribunales han errado en cuanto a este principio, pues ninguno de estos testimonios son
coherentes, relevantes y creíbles, más aun además de ser referencial, especialmente el
de la señora Gregoria Berroa, no fueron corroborados por otro medios de pruebas. De
manera que pueda trascender el estándar que deben alcanzar las pruebas para que
más allá de toda duda razonable quede probada la culpabilidad del imputado.

Es importante resaltar, que la Corte de Apelación emite una sentencia manifiestamente


infundada porque no examinó de forma suficiente y motivada, solo se limita establecer
de forma genérica que el tribunal de primera instancia aplicó de forma correcta el
artículo 172, del código procesal penal, basado en que el único testigo identifica al
imputado, por tanto quedó establecido que el tribunal a quo hizo una valoración
integral de los medios de pruebas en modo, tiempo y lugar en el entendido que
reconstruyó los hechos.

Pues la honorable corte prácticamente dejo la sentencia huérfana en el sentido que no


justifica por ninguna parte las razones que los conllevó a confirmar la sentencia, por
demás decirle que los aspectos de índole constitucional, los jueces pueden subsanarlo
de oficio, y trató de opacar lo denunciado por la defensa en su recurso de apelación en
el sentido de que reitera lo establecido por el tribunal de juicio, expresando que la
decisión emitida por este, era diáfana y clara, y que el pedimento de defensa sobre la
solicitud de un juicio para inimputables, por la condición del imputado, era
extemporáneo, alegando que los jueces de fondo obraron de manera correcta (ver pág.
10, primer párrafo, sentencia impugnada).

Le hacemos la crítica a la sentencia emitida por la honorable corte, en el sentido que


siendo un tribunal de alzada nos trata de confundir, aplicando el Principio V de la Ley

8
136-03, entendemos que el un lecho lamentable, donde un niño pierde la vida, pero
dicho principio se basa en el goce y disfrute de los derechos del niño, y este es un caso
meramente penal, donde no se han violentado ninguno de los articulados de la Ley 136-
03, donde en el caso en cuestión, los artículos que priman para el tipo penal
imputándole al señor VICTOR DE PAULA, son los 295 y 304 del Código Penal
Dominicano, y la Corte basa su decisión en la misma premisa del tribunal de juicio, y lo
podemos observar en el numeral 18, pág. 21 de la sentencia impugnada, cuando la
Corte expresa textualmente: “…para dejar establecido sin ningún tipo de dudas que el
justiciable Víctor de Paula (a) Federico cometió los hechos puestos en su contra con
plena capacidad mental”. Rayando en el mismo error cometido por el tribunal de juicio.
En tan sentido, carece de tener de forma sustancial en la motivación de la sentencia. De
manera que el artículo 25 de nuestra normativa procesal penal, llama a los juzgadores a
realizar una interpretación de manera análoga y extensiva, por lo que los jueces
realizaron una interpretación a contrario.

El artículo 8 de la Constitución establece que es “Función esencial del Estado. Es función


esencial del Estado, la protección efectiva de los derechos de la persona, el respeto de su
dignidad y la obtención de los medios que le permitan perfeccionarse de forma
igualitaria, equitativa y progresiva, dentro de un marco de libertad individual y de
justicia social, compatible con el orden público, el bienestar general y los derechos de
todos y todas.”

La Corte IDH ha manifestado en el caso Aptiz Barbera y otros Vs Venezuela, mediante


sentencia de 05 de agosto de 2008, lo siguiente “La motivación es la exteriorización de
la justificación razonada que permite llegar a una conclusión. El deber de motivar las
resoluciones es una garantía vinculada con la correcta administración de justicia, que
protege el derecho de los ciudadanos a ser juzgados por las razones que el Derecho
suministra, y otorga credibilidad de las decisiones jurídicas en el marco de una sociedad
democrática.”

La Sentencia No. 126 de Corte Suprema de Justicia - Segunda, del 15 de Octubre de


2012i “Considerando, que de la lectura de la sentencia impugnada, se pone de
manifiesto, que tal y como alega el recurrente, la Corte a-qua al responder de manera
generalizada el recurso de apelación, no examinó el mismos de forma suficiente y
motivada, evidenciándose, por tanto una incorrecta ponderación a las impugnaciones
probatorias planteadas por el recurrente; lo que imposibilita a esta Segunda Sala de la

9
Suprema Corte de Justicia determinar si la ley ha sido correctamente aplicada, en
violación a lo dispuesto por el artículo 24 del Código Procesal Penal, que establece la
obligatoriedad por parte de los jueces de motivar adecuadamente sus decisiones, a fin
de que las partes conozcan las razones y fundamentos del rechazo o aceptación de la
petición propia o de su contraparte, lo que no ocurrió en la especie, en consecuencia
procede casar la sentencia impugnada; Considerando, que cuando una sentencia es
casada por una violación a las reglas cuya observancia esté a cargo de los jueces, las
costas pueden ser compensadas. Por tales motivos, Primero: Declara con lugar el
recurso de casación interpuesto por Ramón Arturo de Aza Santana (a) Vive, contra la
sentencia núm. 638-2010, dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del
Departamento Judicial de San Pedro de Macorís el 8 de octubre de 2010, cuyo
dispositivo se copia en parte anterior del presente fallo; Segundo: Casa la referida
decisión y ordena el envío por ante la Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación
del Departamento Judicial de Santo Domingo, para una nueva valoración del recurso de
apelación; Tercero: Compensa las costas”.

La Corte Interamericana de los Derechos Humanos en el caso OSORIO RIVERA Y


FAMILIARES VS. PERÚ SENTENCIA DE 26 DE NOVIEMBRE DE 2013, en su página 73
consagra a propósito del principio IN DUBIO PRO REO lo siguiente: “197. En el segundo
juicio oral nuevamente se absolvió al Teniente Tello Delgado por existir dudas
razonables acerca de su responsabilidad. Respecto de esta sentencia se resolvió no
haber nulidad y estar “ante un claro caso de duda, frente a la prueba de cargo y
descargo; es decir, un caso de in dubio pro reo; por lo que corresponde absolver al
procesado”. Al respecto, el Tribunal describió, por un lado, los “indicios de la comisión
del delito”, a saber: 1) que no es creíble que el procesado no supiera que el agraviado
era considerado elemento subversivo; 2) la detención y libertad de Gudmer Tulio Zárate
Osorio y otros seis detenidos, distinta a la del agraviado; 3) que el procesado no
proporcionó ningún nombre de los miembros que integraron su patrulla en la fecha de
los hechos, personas que detuvieron al agraviado y que lo condujeron junto con él a
Cajatambo, y 4) que no se tomó en cuenta la gran distancia entre Cajatambo y el
domicilio del agraviado, por lo que el agraviado, en vez de irse a su domicilio debió
haber ido a la casa de su hermana Silvia Osorio, que vivía a pocos metros de la plaza de
Cajatambo. Por el otro, afirmó que “estos por sí solos no acreditan con certeza que el
acusado haya ordenado o ejecutado acciones que tengan por resultado la desaparición
del agraviado; más aún, cuando se tienen elementos que acreditan su versión de los

10
hechos” , sin valorar en este punto los elementos que respaldaban la versión de los
hechos del acusado en relación con los “indicios de la comisión del delito”.

Que si el tribunal hubiese valorado el material probatorio conforme a la lógica, no


hubiese condenado a VEINTE (20) años de Privación de Libertad a nuestro
representado, señor VICTOR DE PAULA.

AGRAVIO:

El vicio denunciado en este medio ha provocado agravios irreparables al ciudadano


VICTOR DE PAULA, esto así porque se le ha violentado al derecho a la tutela judicial y a
un debido proceso, por haberse irrespetado el derecho de defensa al momento de
motivar de manera ilógica la decisión judicial emitida en el proceso seguido en perjuicio
en su contra. Asimismo, se le ha violentado el derecho a la libertad por haber sido
condenado a VEINTE (20) años de privación de libertad bajo una motivación
contradictoria.

PETITORIO:

PRIMERO: En cuanto al fondo se estime admisible, el presente recurso de Casación, por


haber sido interpuesto por el ciudadano VICTOR DE PAULA, a través de la infrascrita
Abogada, Lic. Alba R. Rocha Hernández, en tiempo hábil y conforme a la ley y al derecho,
en contra la Sentencia No. 1419-2019-SSEN-00644, de fecha 04/12/2019, dictada por la
Primera Sala De La Cámara Penal De La Corte De Apelación De Santo Domingo, fijando el
día para el conocimiento de la causa (artículo 427 del Código Procesal Penal),
declarándolo con lugar, (Art. 427, numeral 2 del CPP) y de forma principal y en virtud del
artículo 427, numeral 2.A, Dictar directamente la sentencia del caso, sobre la base de las
comprobaciones de hecho ya citadas por la sentencia recurrida, procediendo a Dictar
Sentencia Absolutoria de conformidad con los que dispone el artículo 337.1 y 2 del
Condigo Procesal; ordenando el Cese de la Medida de coerción e inmediata puesta en
libertad.

SEGUNDO: De forma Subsidiará, en caso de no acoger nuestras pretensiones principales,


esta Suprema Corte de Justicia proceda, luego de constatar los vicios denunciados, y en
virtud del artículo 422, numeral 2.B, Ordenar la celebración total de un nuevo Juicio, en
el caso de la especie, un JUICIO ESPECIAL PARA INIMPUTABLES, para que sea guardado el

11
derecho de defensa del justiciable, a los fines de que sean valorados cada uno de los
elementos de prueba

TERCERO: De manera más subsidiaria, que esta Honorable Suprema Corte de Justicia envíe
este proceso ante un tribunal de Corte distinto al que dictó la sentencia objeto del
presente recurso de casación, pero de igual jerarquía, compuesto por distintos jueces,
para así conocer de una valoración correcta de los medios denunciados.

CUARTO: Declarar las costas de oficio por haber sido asistido por un representante de la
Oficina Nacional de Defensa Publica.

Es justicia que os pide y espera merecer, en el Municipio Santo Domingo Este, de la


Provincia Santo Domingo, República Dominicana, a los Cinco (05) días del mes de Enero
del año Dos Mil Veintiuno (2021).

_____________________________________
ALBA R. ROCHA HERNÁNDEZ, MCs
Abogada Adscrita a la Defensa Pública Prov. Sto. Dgo.

12
i

También podría gustarte