LECCIÓN 1. LA TIERRA EN EL ESPACIO Y SUS MOVIMIENTOS.
LAS
CONSECUENCIAS GEOGRÁFICAS
1. La Tierra, planeta del Sistema Solar
La Tierra es un planeta incluido en el Sistema Solar, conjunto celeste formado
por el Sol y sus planetas. Un planeta es un cuerpo que no emite luz, sino que refleja la
luz del Sol. El Sol es la fuente de energía fundamental que desencadena todos los
procesos naturales y humanos en la Tierra. Los planetas realizan un giro alrededor del
Sol que se denomina revolución, y este giro se realiza mediante órbitas elípticas, con el
Sol en uno de los focos. La duración de la revolución de un planeta alrededor del Sol es
tanto más larga cuanto más alejado esté (87 días en Mercurio, 1 año en la Tierra, 12
años en Júpiter, 247 años en Plutón –que ya no es planeta–). La revolución de la Tierra
alrededor del Sol se denomina traslación. Tanto los planetas, como sus satélites y
buena parte de los asteroides, realizan la órbita prácticamente sobre un mismo plano, la
eclíptica, y en un mismo sentido
2. La forma y las dimensiones de la Tierra
La Tierra es un geoide, forma propia y privativa de ella, una esfera achatada por
los polos. El geoide no es una figura geométrica. La figura geométrica a la que más se
asemeja el geoide es un elipsoide de revolución, cuerpo engendrado por el giro de una
elipse sobre uno de sus ejes.
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3. La red geográfica
3.1. Los meridianos y los paralelos.
La red geográfica es una convención establecida para poder realizar mediciones
y situar y localizar los puntos sobre la superficie terrestre. La red geográfica es una
malla de líneas que surcan el globo de forma imaginaria y que se entrecruzan. Estas
líneas son los meridianos y los paralelos. Para entender el fundamento de ambos, es
preciso comprender previamente una serie de términos y conceptos matemáticos
relacionados. Un círculo máximo es el resultado de dividir una esfera por la mitad
mediante un plano que pase por su centro. Se pueden conseguir infinitos círculos
máximos siempre que un plano corte a la esfera por su centro, y es el máximo círculo
que puede trazarse sobre una esfera, así como la mayor circunferencia sobre su
superficie. Un círculo menor es aquel que origina un plano al cortar a una esfera sin
pasar por su centro. Se pueden obtener infinitos siempre que el plano no pase por el
centro de la esfera, e igualmente infinitas circunferencias menores sobre su superficie.
Un círculo completo (y una circunferencia completa) es aquel que está íntegro; si no,
hablaríamos de un arco de círculo o de un semicírculo (máximo o menor) o de un arco
de circunferencia o de una semicircunferencia.
Un meridiano es un semicírculo máximo imaginario que pasa por los polos. Es
un arco de 180º, con lo que dos meridianos opuestos forman un círculo máximo
completo; es decir, un meridiano y su antimeridiano (meridiano diametralmente
opuesto, su “antípoda”) forman un círculo máximo (360º). Los meridianos que se
pueden trazar son infinitos, y tienen máxima separación en el Ecuador y mínima en los
polos, hacia donde convergen. Sólo se tienen en cuenta unos seleccionados (180 hacia el
este y 180 hacia el oeste de un meridiano principal, el meridiano 0 o meridiano de
Greenwinch, que pasa por las afueras de Londres y en España entre Aragón y Cataluña;
luego, una pequeña parte de España queda al este de ese meridiano, en tanto la mayor
parte está al oeste). Todos los meridianos se trazan en dirección norte-sur, y en la
superficie solo aparecerán las circunferencias. Los meridianos equidistan 1º de distancia
angular, aunque la separación real entre ellos será distinta dependiendo del lugar de la
Tierra donde nos encontremos.
Un paralelo es un círculo completo, formado por la intersección de un plano
paralelo al Ecuador con la esfera (con el geoide), perpendicular a la línea de los polos o
eje terrestre. (El Ecuador es la circunferencia imaginaria que rodea un círculo máximo
equidistante de los polos, y divide a la esfera terrestre en dos hemisferios; la línea de
los polos o eje terrestre es la línea ideal que atraviesa la Tierra pasando por su centro y
que sale por dos puntos imaginarios opuestos, el Polo Norte y el Polo Sur). Los
paralelos que se pueden trazar son infinitos, cualquier punto (salvo el Polo Norte o el
Sur) está situado sobre uno. Convencionalmente se aceptan 90 al norte y 90 al sur del
Ecuador, separados por una distancia angular de 1º. Siempre son paralelos entre sí y al
Ecuador y equidistantes en distancia real (aunque hay alguna distorsión debida al
achatamiento). Sus circunferencias se trazan en superficie de este a oeste y cortan a los
meridianos en ángulo recto, salvo en los polos. Todos los paralelos son círculos
menores salvo el Ecuador que es el único círculo máximo completo; los demás son por
tanto círculos menores concéntricos, con un diámetro de magnitud decreciente cara a los
polos.
3.2. Los puntos cardinales.
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3.3. Las coordenadas geográficas.
Las coordenadas geográficas constituyen un medio de localizar un punto en la
esfera terrestre. Dado que es una superficie esférica, se medirán longitudes de arco a
través de meridianos y paralelos, lo que conforma las convenciones de la latitud y la
longitud.
La latitud es la distancia angular existente entre un punto de la superficie
terrestre y el Ecuador, es decir, se mide a través de un arco de meridiano, en grados,
minutos y segundos. La latitud 0º corresponde al Ecuador y la de 90º a los polos, Norte
y Sur. Al norte del Ecuador hablamos de latitud norte (de 0 a 90º N) y al sur, de latitud
sur (de 0 a 90º S). Cada paralelo se corresponde con un grado de latitud, o lo que es lo
mismo, los paralelos son los lugares geométricos de los puntos que tienen la misma
latitud. IMPORTANTE: no confundamos el hecho de que la latitud se mida a lo largo
de un arco de meridiano con que cada paralelo se corresponda con un grado de latitud.
Cada grado de latitud tiene un valor real de 111 Kms, valor ligeramente mayor hacia los
polos por el achatamiento terrestre.
La longitud es la distancia angular entre un punto de la superficie terrestre y el
meridiano 0º, origen o de Grrenwich, es decir, se trata de una distancia angular medida a
través de un arco de paralelo en grados, minutos y segundos. Al este del meridiano 0º
hablamos de longitud E y al oeste, de longitud W; por tanto hay 180º de longitud hacia
el este y 180º hacia el oeste. Cada meridiano se corresponde con un grado de longitud, o
lo que es lo mismo, los meridianos son los lugares geométricos de los puntos que tienen
la misma longitud. IMPORTANTE: no confundamos el hecho de que la longitud se
mida a lo largo de un arco de paralelo con que cada meridiano se corresponda con un
grado de longitud. La longitud real de un grado de longitud depende del lugar donde se
mida: en el Ecuador es de 111 Kms. (se obtiene dividiendo la circunferencia terrestre
entre 360º), a 60º de latitud es de tan solo 56 Kms., y en los polos es nula, por la
convergencia de los meridianos hacia ellos.
La insolación terrestre dependerá en gran medida de la latitud. Al ser la Tierra
un cuerpo esférico, la incidencia de los rayos solares tendrá una inclinación que variará
según el lugar: al mediodía incidirán muy cerca de la perpendicularidad (90º) en las
proximidades del Ecuador buena parte del año, en tanto el ángulo de incidencia irá
declinando hasta ser mínimo en las proximidades de los polos. Este es uno de los
fundamentos de las diferencias térmicas en el globo, pues la intensidad de la radiación
solar deriva del ángulo de incidencia de los rayos solares.
4. Los movimientos de la Tierra y sus consecuencias geográficas
La Tierra conoce dos tipos de movimientos constantes: un movimiento de
rotación alrededor de su eje, y un movimiento de traslación alrededor del Sol. Ambos
movimientos son simultáneos y tienen una influencia fundamental en fenómenos
naturales como las diferencias espaciales y temporales en la recepción de la radiación
solar, la configuración de diferentes medioambientes, la determinación de ciclos
naturales y de comportamientos humanos, etc. Inciden en las diferencias que existen en
la temperatura del aire, en la dirección y la fuerza de los vientos, en las corrientes
marinas, en las circunstancias que rodean a la sucesión de las estaciones, etc.
4.1. La rotación y la sucesión del día y la noche.
La Tierra da vueltas continuamente alrededor de un eje imaginario, el “eje
terrestre” o “línea de los polos”. La relación de este movimiento de la Tierra con el Sol,
define el período de rotación, que constituye el llamado día solar medio, de 24 horas, y
es el tiempo que tarda la Tierra en dar un giro completo sobre sí misma, o lo que es lo
mismo, el tiempo que transcurre entre dos culminaciones sucesivas del Sol sobre un
mismo meridiano. El día sideral es el tiempo real empleado por la Tierra en el
movimiento de rotación, pues expresa el tiempo transcurrido entre dos pasos sucesivos
de una estrella por la vertical de un meridiano y esta es la medida más exacta (pensemos
que con respecto al Sol hay alguna distorsión debido al simultáneo movimiento de
traslación): dura 23 horas y 56 minutos.
Por tanto, el “día” dura 24 horas. IMPORTANTE: Debemos manejar el concepto
de “día vulgar”, es decir, el intervalo entre la salida y la puesta del Sol, lo que
conocemos vulgarmente como “día” (período iluminado) en contraposición a la “noche”
(período de oscuridad). Un “día” dura 24 horas, pero en esas 24 horas el “día vulgar”
puede ser más largo que la “noche” o viceversa, según las estaciones.
Teniendo en cuenta los puntos cardinales, el sentido de giro de la Tierra en el
movimiento de rotación es de oeste a este (en sentido contrario al de las agujas del reloj)
visto desde un punto hipotético situado sobre el polo Norte; si el movimiento lo
viésemos desde un punto situado sobre el polo Sur, el sentido de giro, parecerá de este a
oeste o conforme a las agujas del reloj porque cambia la perspectiva de observación; los
puntos cardinales son meras convenciones.
En cualquier caso, el movimiento discurre en sentido contrario al del Sol en la
bóveda celeste: el Sol sale por el este (levante) y se pone por el oeste (poniente), con lo
que es la Tierra la que se mueve con respecto al Sol (lo mismo ocurre con el
movimiento de la Luna y de las estrellas): hablamos de movimiento “aparente” del Sol
en la bóveda celeste.
La velocidad de rotación es distinta en cada punto de la superficie terrestre por
su forma esférica. Para calcular la velocidad de rotación se divide la longitud (en Kms.)
del paralelo correspondiente al punto de observación entre 24. Por ejemplo, en el
Ecuador (con una longitud de unos 40.000 Kms.), la velocidad de un objeto en su
superficie es de 1.700 Km/h; en el paralelo 60º será de tan solo 850 Km/h; en los Polos
la velocidad de rotación será nula (pero son dos puntos hipotéticos). Nosotros no
percibimos el movimiento de rotación (pero sí sus consecuencias), porque la rotación de
la Tierra es constante. Cada punto del globo recorre 360º de distancia angular en un día
(por la forma esférica de la Tierra); como el día ha sido dividido en 24 horas, cada punto
del globo recorrerá 15º en una hora, o lo que es lo mismo, una hora de tiempo equivale a
15º de longitud.
El movimiento de rotación es el responsable de la repetición regular del día
vulgar y de la noche, de manera que cualquier punto del globo pasa sucesivamente por
la mitad iluminada y por la mitad en sombra. La hora solar es la que determina para un
sitio la posición del Sol en el cielo, y será distinta en cada meridiano, es decir, varía
según la longitud; pero será la misma en todos los puntos situados en un mismo
meridiano, situados en la misma longitud. La hora local es la hora solar media de un
meridiano. Al cambiar de meridiano cambia la hora solar y la hora local. Por ejemplo, el
mediodía solar (momento en el que el Sol está en lo más alto del cielo), será en el
mismo momento a lo largo de un meridiano, incluso cambiando de hemisferio; como es
lógico, el Sol no estará igual de alto según vamos más al norte o más al sur.
La hora solar y local varían al cambiar de meridiano, a razón de 4 minutos por
cada grado de longitud. Por ejemplo, el territorio peninsular de España se ubica
aproximadamente entre los 9º de longitud W y los 3º de longitud E: entre los extremos
de las provincias de A Coruña y Girona hay casi 12º de longitud de diferencia, es decir,
casi 50 minutos entre la hora local de ambos puntos; lo podemos comprobar de forma
práctica en las transmisiones televisivas en directo de época estival desde alguno de
esos lugares, o en los telediarios matinales que informan sobre la situación del tráfico en
las grandes ciudades, dependiendo del lugar en el que nos encontremos.
Para evitar los problemas prácticos que se pueden derivar de estas
circunstancias, se llegó a la convención de los husos horarios. La Tierra se dividió en
24 bandas o husos homogéneos de 15º de longitud cada uno. Cada huso tiene un
meridiano de referencia múltiplo de 15º (de 0 a 180º, E y W, por tanto), que nomina al
huso. Cada meridiano de referencia divide en dos partes iguales al huso (7º30’ al este y
7º30’ al oeste), y todo el huso adopta la hora de ese punto medio. A la hora de todo el
huso horario se la denomina hora legal, que es la que corresponde al meridiano central
de cada huso, y a todos los lugares incluidos dentro de ese huso horario, tanto al norte
como al sur. Otra cosa es la hora oficial, que es la que rige en un país al margen de
pertenecer a uno o a varios husos horarios. Por ejemplo, por su extensión, a China le
corresponden varios husos horarios pero sólo tiene una hora oficial; el territorio español
se incluye en varios husos: parte de A Coruña y Pontevedra, están más allá de los 8ºW
de longitud, tendrían que pertenecer al huso 15ºW, no al 0º, pero la península solo tiene
una hora oficial, y otra para Canarias. Por eso, los husos adaptan sus límites con formas
caprichosas, muchas veces. Al pasar de un huso horario a otro, debemos adelantar el
reloj una hora si vamos hacia el este y retrasarlo una hora si vamos hacia el oeste,
lógicamente cada vez que atravesemos un huso. La referencia horaria es al huso 0º
(tiempo medio de Greenwinch, GMT).
Una crítica de los husos horarios, se puede leer en el enlace
[Link]
El meridiano 180º, y por tanto, el huso 180º, se conoce como línea
internacional de cambio de fecha: al cruzarla de oeste a este, descontamos un día, y al
cruzarla de este a oeste, lo añadimos.
En España y en Europa hemos de tener en cuenta además que es la existencia del
“horario europeo”: la mayor parte de los países de la UE adoptan la misma hora oficial,
independientemente del huso horario; el horario europeo, que es el oficial de España,
está adelantado una hora con respecto al huso GMT. Por tanto, si España pertenece
geográficamente al huso 0º, no adopta su hora. (Gran Bretaña, Irlanda y Portugal, no
adoptan el horario europeo, y tienen el del huso 0º; Finlandia, Grecia, Rumania,
Bulgaria, Lituania, Letonia y Estonia, tienen una hora de adelanto con respecto al
horario europeo (dos con respecto a la GMT). Además, está el horario de verano y el
horario de invierno: en el invierno, la diferencia con la hora solar (la del huso), en
nuestro caso, es de una hora y en verano es de dos horas (se cambian aproximadamente
un mes después del inicio de la primavera y un mes después del inicio del otoño).
VER DOCUMENTOS
4.2. Ejercicios sobre la determinación de la hora.
Las equivalencias horarias, en husos horarios y en hora real, se pueden saber
observando los mapas que vienen en las agendas, por ejemplo, o consultando algunas
páginas web como:
[Link]
[Link]
[Link]
Sin embargo, a veces esto no es posible. En la clase práctica vamos a realizar
ejercicios de equivalencias horarias. Se puede conocer la hora legal de un lugar con
respecto al huso horario 0º o a nuestra posición o a otro lugar conocido, conociendo la
longitud de ese punto. Para ello:
- Ajustamos la longitud del lugar al huso horario que le corresponde
- Hallamos la diferencia angular entre ese huso y el de hora conocida
- Convertimos grados en tiempo
- Sumamos o restamos según vayamos al este o al oeste
Para hacer las conversiones arco-tiempo o tiempo-arco, tendremos en cuenta la
siguiente tabla:
(Acostumbrémonos a utilizar º, ‘, ‘’ para medidas angulares y h, min, seg., para
medidas de tiempo)
En clase realizaremos ejercicios de conversión.
Y según lo anterior, se puede calcular la longitud de un punto en relación a otro
conocido, conociendo la hora de ambos. Para ello:
- Calculamos la diferencia de tiempo entre ambos puntos
- Hacemos la conversión tiempo-arco
5. La traslación y la sucesión de estaciones
La órbita de la Tierra alrededor del Sol tiene forma de elipse poco alargada con
el Sol en uno de los focos. El Sol está excéntrico en esta órbita, lo cual hace que pueda
estar más cerca o más lejos de la Tierra alternativamente: se llama perihelio al
momento en que está más próximo (147 millones de Kms.) y tiene lugar a comienzos de
enero; se llama afelio al momento en que está más lejos (152 millones de Kms.), a
comienzos de julio. El Sol es aparentemente más grande en enero que en julio. Y ÉSTA
NO ES LA CAUSA DE LAS ESTACIONES (enero, en el hemisferio Norte es
invierno), sólo demuestra la órbita elíptica. El giro de la órbita es en sentido contrario al
de las agujas del reloj visto desde un punto hipotético sobre el hemisferio Norte.
El recorrido de la órbita dura 365 días, 5 horas y 57 minutos (365 días y un
cuarto de día). A esta duración se le llama año tropical, y no coincide con nuestro
calendario convencional. Por eso se estableció el mecanismo de los años bisiestos, cada
cuatro años se añade un día (completando los cuatro cuartos), para que no difiera el año
solar con el del calendario (aún así hay desajustes; las estaciones no comienzan
exactamente el mismo día ni a la misma hora siempre).
La causa de las estaciones está en la inclinación del eje terrestre con respecto al
plano de la eclíptica. El plano de la eclíptica es el plano de la órbita de la Tierra
alrededor del Sol. El eje terrestre está inclinado con un ángulo de 66º33’ con respecto al
plano de la eclíptica y 23º27’ con respecto a la vertical, es decir, la eclíptica forma un
ángulo de 23º27’ con el Ecuador. La inclinación del eje es fija, el extremo norte del eje
de la Tierra apunta constantemente a la Estrella Polar. Si no existiese esta inclinación,
cualquier punto de la Tierra tendría una duración del día vulgar similar a la de la noche
(12 horas), no habría estaciones y sólo habría diferencias de insolación por la latitud.
Debido a la inclinación del eje, la posición de la Tierra en su recorrido orbital con
respecto al Sol determina una distinta exposición de los hemisferios a la intensidad de
los rayos solares y eso es lo que regula la sucesión de las estaciones. El verano y el
invierno, no dependen de la mayor o menor proximidad de la Tierra al Sol, sino de
la mayor o menor oblicuidad de los rayos solares en su incidencia sobre la Tierra, así
como de la duración del día vulgar. Los rayos de sol incidiendo de forma perpendicular,
provocan un mayor calentamiento por unidad de superficie; incidiendo de forma más
oblicua, deben calentar una superficie mayor con idéntica intensidad.
Hay cuatro posiciones características de la Tierra en la órbita con consecuencias
definidas:
a) el 21-22 de junio, solsticio de verano (la denominación de verano e invierno,
se refieren siempre a la perspectiva desde el hemisferio norte), hay mayor cantidad de
superficie iluminada en el hemisferio norte que en el hemisferio sur. Ese día, al
mediodía, los rayos de Sol son perpendiculares a un paralelo imaginario que se
denomina Trópico de Cáncer (23º27’30’’ N). En el hemisferio Norte se produce el
paso de la primavera al verano, es el día vulgar más largo del año; en el hemisferio Sur
es el paso del otoño al invierno y el día vulgar más corto del año.
En el Círculo Polar Ártico (en sentido estricto es el paralelo 66º33’ N y en
sentido amplio, que es el que vamos a tener en cuenta, es el espacio entre este paralelo y
el polo Norte), ese día está constantemente iluminado, hay 24 horas de luz a pesar del
movimiento de rotación (ver figura). Es el sol de medianoche, el Sol no se pone en
todo el día y permanece a una altura de 23º y medio sobre el horizonte. En el Círculo
Polar Antártico (entre los 66º33’ S y el polo Sur), hay 24 horas de oscuridad.
Se puede ver una animación en [Link]
b) el 21-22 de diciembre es el solsticio de invierno, la situación es inversa a la
anterior, la Tierra está un en punto diametralmente opuesto de la órbita, hay mayor
cantidad de superficie iluminada en el hemisferio Sur que en el Norte. Ese día, al
mediodía, los rayos de Sol son perpendiculares a un paralelo imaginario que se
denomina Trópico de Capricornio (23º27’30’’ S). En el hemisferio Sur se produce el
paso de la primavera al verano, es el día vulgar más largo del año; en el hemisferio
Norte es el paso del otoño al invierno y el día vulgar más corto del año. En el Círculo
Polar Antártico se produce el sol de medianoche y en el Círculo Polar Ártico, 24
horas de oscuridad.
c) el 21 de marzo y el 23 de septiembre se producen el equinoccio de
primavera y el equinoccio de otoño, respectivamente. Ese día, la inclinación del eje
terrestre no tiene ninguna consecuencia en la duración del día vulgar y de la noche, por
el eje está inscrito en un plano perpendicular a los rayos de Sol que anula el efecto de la
inclinación. Los rayos de Sol, al mediodía de esos dos días, son perpendiculares al
Ecuador. La línea que separa la parte iluminada de la parte en sombra pasa exactamente
por los dos polos, forma un círculo máximo. En cualquier punto del globo el día vulgar
durará lo mismo que la noche, 12 horas (el Sol sale a las 6 de la mañana, hora solar, y se
pone a las 6 de la tarde, hora solar).
En los polos (puntos imaginarios e hipotéticos), se vería al Sol recorrer el
horizonte durante 24 horas. Además, en el equinoccio de primavera, comenzará en el
Polo Norte un “día” de seis meses (en el Círculo Polar Ártico el día vulgar crece y
tiende hacia las 24 horas, lo que ocurre sólo el día del solsticio) y en el Polo Sur una
“noche” de seis meses (en el Círculo Polar Antártico la noche crece y tiende hacia las 24
horas, lo que ocurre sólo el día del solsticio). En el equinoccio de otoño ocurre
exactamente lo contrario, es decir, hay un desfase de seis meses en los fenómenos entre
el hemisferio Norte y el hemisferio Sur. Esta imagen lo explica (se supone que el
observador está situado sobre el polo Norte):
Al cabo del año, por lo tanto, se produce un “balanceo” estacional del Sol, que
podemos observar en el horizonte (al oeste o al este) en nuestras latitudes. El Sol
alcanza el cenit al mediodía, el 21 de junio, sobre el Trópico de Cáncer; después se aleja
y pasa por el cénit en latitudes más bajas hasta colocarse sobre el Ecuador el 23 de
septiembre. El Sol seguirá luego hacia el sur alcanzando el cenit en el Trópico de
Capricornio el 21 de diciembre. Luego retomará de nuevo camino hacia el Trópico de
Cáncer, pasando una segunda vez por el cenit en el Ecuador el 21 de marzo. Este
balanceo dura exactamente un año. Mirando hacia el oeste, podemos observar
fácilmente como cada día del año el Sol se pone en una posición diferente: más al norte
el verano, más al sur en invierno, en una posición intermedia en primavera y otoño.
6. La Luna y sus efectos: las mareas
Desde Newton se sabe que la atracción de la Luna y el Sol sobre la Hidrosfera
provoca las mareas. Cada vez que la Luna pasa sobre el plano del meridiano de un lugar
produce el abombamiento de la superficie de las aguas marinas y de su antípoda. Eso es
la marea alta o flujo o pleamar frente a la marea baja o reflujo o bajamar. Si el Sol
añade su atracción a la de la Luna, de manera que las tres unidades se alinean se
produce una marea viva o sicigia (la marea sube y baja más de lo normal). Cuando los
tres astros adoptan una posición en ángulo recto, se contrarrestan y se produce una
marea muerta o cuadratura (la marea sube y baja menos de lo normal). Si la marea
viva se produce con luna nueva, se habla de marea viva de conjunción; con luna llena,
es marea viva de oposición. La marea muerta se puede producir en cuarto creciente o
en cuarto menguante de la Luna.
La órbita de la Luna alrededor de la Tierra dura 28 días, con lo cual el paso de la
Luna sobre la vertical de un meridiano se produce cada 24 horas y 50 minutos. Así, las
mareas no coinciden de un día a otro. Por tanto, podemos definir la marea como la
oscilación regular del nivel marino dos veces cada 24 horas y 50 minutos, con un
retraso diario entre la pleamar y la bajamar de 50 minutos. El tiempo entre la pleamar y
la bajamar es de 6 horas y 12 minutos. Como las mareas varían mucho en intensidad en
diferentes contextos geográficos, se puede decir que las condiciones locales acentúan o
suavizan las mareas: en las bahías y rías, las mareas son muy marcadas (Rías Bajas,
Bahía de Fundy) mientras son casi nulas en los mares cerrados (Mediterráneo, Báltico).
BIBLIOGRAFÍA.
- Anguita Virella, F. (1983). El sistema solar y su exploración. Madrid: Anaya.
- Casas Torres, J.M. (1979). La Tierra, en “Geografía Descriptiva”, Madrid,
EMESA, vol. I, pp. 13-30.
- Comellas García-Llera, J.L. (1993). El Cosmos, en “Geografía Universal”,
Tomo I, Bilbao, Durvan, pp. 37-81.
- Fernández de Castro, T. (1997). Historias del Universo. Madrid: Espasa Calpe.
- Pazo Labrador, A.J. (2007). Nocións básicas de Xeografía Xeral Física para
Mestres. As consecuencias xeográficas dos procesos naturais. Vigo: Universidade de
Vigo.
- Pérez Rodríguez, U. y Álvarez Lires, M. (2006). “La evolución histórica del
conocimiento del Universo en los libros de texto de 1º de ESO”, en Revista de
Investigación en Educación, Facultade de Ciencias da Educación e do Deporte,
Pontevedra, nº 3, pp. 133-151.
- Sagan, C. (1992), Cosmos. Barcelona: Planeta (12ª ed.).
- Stuart, T. (2000). Nuestro Sistema Solar y su lugar en el Cosmos. Madrid: Ed.
Cambridge University Press.
Recursos electrónicos:
- [Link] (fotos del Hubble) - [Link] (Página de
la NASA)
- [Link]/gabinete/difus/ruta/[Link] (Página del Instituto Astrofísico
de Canarias. Muchas imágenes)
- [Link] (Curso de Astronomía y
Astrofísica)
- [Link] (Animación del sol de medianoche)
- [Link] (Artículo “Husos horarios, un concepto
de escaso valor científico”)
- [Link] (Vistas del Sistema Solar)
- [Link] (Astronomía educativa)
OBJETIVOS Y CRITERIOS DE EVALUACIÓN
- Comprensión, dominio y uso adecuado del vocabulario relacionado con esta
lección (términos y conceptos).
- Realización razonada de ejercicios de correspondencia horaria y longitudinal.
- Comprensión y argumentación razonada de las consecuencias del movimiento
de traslación.
- Capacidad de argumentar razonadamente proposiciones relacionadas con los
contenidos de esta lección.
- Capacidad de interpretar gráficos y figuras.