UNIDAD 5: FUNDAMENTOS DE RESONANCIA
MAGNÉTICA (RMN)
Módulo 5: “Fundamentos físicos y equipos”
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Indice
RESUMEN INTRODUCTORIO ................................................................ 4
INTRODUCCIÓN ................................................................................ 4
CASO INTRODUCTORIO ..................................................................... 4
1. LA RESONANCIA MAGNÉTICA .......................................................... 6
2. FUNDAMENTO FÍSICO: EL ÁTOMO DE HIDRÓGENO. ............................ 8
2.1. El átomo de hidrógeno .............................................................. 9
2.1.1. Isótopos .......................................................................... 11
3. RELACIÓN ENTRE EL SPIN Y CAMPOS MAGNÉTICOS .......................... 13
3.1. Vector de magnetización ......................................................... 14
3.2. Comportamiento de un protón frente a un campo magnético ......... 15
3.3. Frecuencia de precesión y ecuación larmor ................................. 18
3.4. Interacción a favor de campo (baja energía) y en contra de campo
(alta energía) .............................................................................. 19
4. GENERACIÓN DE LA SEÑAL EN RESONANCIA ................................... 22
4.1. Efecto del pulso de radiofrecuencia (rf) de 90º ............................ 22
4.2. Relajación longitudinal: T1....................................................... 25
4.3. Relajación transversal: T2 ....................................................... 27
4.4. Densidad protónica (DP) ......................................................... 30
4.5. Comparativa de las imágenes radiológicas en T1, T2 Y DP............. 30
4.5.1. Imágenes en T1 ............................................................... 30
4.5.2. Imágenes en T2 ............................................................... 31
4.5.3. Imágenes en DP ............................................................... 31
5. PARÁMETROS DE LA IMAGEN EN RESONANCIA ................................ 33
5.1. Tiempo de repetición: TR ........................................................ 33
5.2. Tiempo de eco: TE ................................................................. 34
2
5.3. Tiempo de adquisición ............................................................ 35
5.4. Tiempo de inversión ............................................................... 35
Preguntas de Autoevaluación ............................................................ 35
6. POTENCIACIÓN EN RESONANCIA: T1, T2 Y DP ................................. 36
6.1. Potenciación en T1 ................................................................. 36
6.2. Potenciación en DP ................................................................. 36
6.3 Potenciación en T2 .................................................................. 37
7. PULSOS Y FORMACIÓN DE LAS SECUENCIAS. TIPOS DE SECUENCIAS . 39
7.1. Secuencia spin-eco ................................................................. 39
7.2. Secuencia rápida o eco-gradiente ............................................. 44
7.3. Secuencia de inversión-recuperación ......................................... 45
7.3.1. Saturación de grasa .......................................................... 45
8. CAPTURA DE LA SEÑAL. TRANSFORMADA DE LA SEÑAL. ESPACIO K .... 47
9. RECONSTRUCCIÓN EN 2D Y 3D ..................................................... 50
9.1. Reconstrucción en 2D ............................................................. 50
9.2. Reconstrucción en 3D ............................................................. 51
RESUMEN FINAL ............................................................................. 53
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RESUMEN INTRODUCTORIO
En esta unidad estudiarás los aspectos teóricos de la resonancia magnética,
basados en el efecto físico que experimentan los núcleos de algunos
elementos cuando son sometidos a la acción de un campo magnético y,
posteriormente, son excitados por un pulso de radiofrecuencia.
Es importante que conozcas las diferentes orientaciones de los protones
para poder comprender el significado de los tiempos Ti y T2, responsables
de la formación de la imagen. También podrás saber cuáles son las
principales secuencias de pulsos que hacen posibles los estudios por
resonancia, así como sus parámetros (TR, TE, Ti, etc.). Haremos especial
hincapié en la secuencia spin-eco por su uso y aplicabilidad. Por último, se
darán nociones acerca de cómo se realiza la adquisición de la imagen en 2D
y 3D.
INTRODUCCIÓN
El magnetismo está muy presente en fenómenos naturales como el campo
magnético terrestre o las auroras boreales. También en aparatos creados
por el hombre, como un altavoz, los trenes de alta velocidad o los equipos
de diagnóstico médico que se tratarán en esta unidad (RMN=resonancia
magnética nuclear).
Podemos decir que aunque el magnetismo se descubrió hace más de 2000
años, sigue muy a la vanguardia de la tecnología y pretende seguir
siéndolo, pues es objeto de estudio para futuras aplicaciones.
CASO INTRODUCTORIO
Acabas de llegar al hospital y hoy vas a trabajar en la unidad de resonancia
magnética, sin duda la máquina que conlleva mayor complejidad de todas
las que proporcionan imagen. Tienes que reconocerlo, sólo con pensarlo ya
te pones de los nervios, porque llevas mucho tiempo pensando en este
momento. Obtener imágenes con ese nivel de detalle te entusiasma y estás
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dispuesto a aprender y descubrir todo lo que te pongan por delante. Has
realizado un estudio de resonancia magnética y al acabar te surgen las
siguientes preguntas:
● ¿En qué consiste la resonancia magnética nuclear?
● ¿Qué ventajas crees que ofrece la resonancia magnética frente a
otras técnicas de diagnóstico?
● ¿Qué artefactos crees que son relevantes en resonancia magnética?
● ¿Por qué crees que la resonancia es muy útil en tejidos blandos? ¿Y
en tejidos duros?
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1. LA RESONANCIA MAGNÉTICA
Te encuentras realizando una resonancia magnética, miras la pantalla que
comunica con la sala y observas cómo tu paciente se realiza el estudio. De
repente, te preguntas, cómo funciona una máquina de resonancia y desde
cuando se realizan estos estudios que, hoy en día se han vuelto
imprescindibles en cualquier hospital en el área de imagen para el
diagnóstico.
La resonancia magnética nuclear es una herramienta para el diagnóstico de
enfermedades, difíciles de diagnosticar con otros medios.
Se basa en la interacción entre un campo magnético, generado por un gran
imán; y el pequeñísimo campo magnético creado por un núcleo de
hidrógeno. Dicho hidrógeno está presente en forma de molécula de agua
(H2O), la cual conforma aproximadamente el 70% del cuerpo humano. Las
sutiles diferencias del movimiento de precesión del protón, respecto a un
campo magnético aplicado externamente, se deben a las características del
tejido donde se encuentre dicho protón. Esto permite captar diferencias
entre tejidos que son casi idénticos en cuanto a densidades para rayos X.
Por ello, se dice que su resolución es mayor en la detección patologías en
tejidos “blandos” (ricos en agua) como tumores, lesiones musculares,
tendones, etc., y sin la utilización de los ionizantes rayos X, los cuales
producen daños en los tejidos que atraviesan.
El desarrollo de la resonancia fue posible gracias a una serie de mejoras
tecnológicas introducidas a finales del siglo XX. La técnica requiere de
potentes campos magnéticos que únicamente pueden ser reproducidos por
bobinas superconductoras. Estas bobinas, a su vez, han de estar
refrigeradas a temperaturas muy bajas, cercanas a 0K (cero absoluto)
mediante helio. Solamente los avances recientes en criogenia, el desarrollo
de superconductores de última generación y, como no, de los últimos
procesadores en informática, han propiciado que la técnica de la resonancia
magnética sea una realidad.
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Figura 2. Escáner de resonancia magnética.
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2. FUNDAMENTO FÍSICO: EL ÁTOMO DE
HIDRÓGENO.
Acaba de llegar un paciente para realizarse una resonancia de rodilla. Sales
a la sala de espera a recibirlo y sí, reconócelo, mientras lo pasas al
vestuario estás pensando en cuántos átomos de hidrógeno tiene su rodilla,
ya que gracias a ellos vamos a obtener una señal de imagen… esto tiene
que ser de formación profesional…
La resonancia (RMN, MRI o RM, abreviado) se basa en la emisión y posterior
absorción de ondas de radiofrecuencia por parte de núcleos de hidrógeno.
Los tejidos blandos tienen mucha agua y el agua contiene hidrógeno,
por lo que la RMN o MRI es especialmente útil para visualizar tejidos
blandos.
Cuando el paciente se encuentra bajo un campo magnético externo,
los núcleos de hidrógeno son capaces de alinearse en torno a dicho campo
magnético, originando una débil señal que puede ser medible y que de
hecho conforma la imagen.
Para comprender la técnica de RMN y su relación con el átomo de
hidrógeno, es necesario repasar algunos conceptos mecanocuánticos.
ENLACE DE INTERÉS
Para saber más acerca del átomo accede a este
enlace:
[Link]
nuclear/atomo
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VIDEO DE INTERÉS
Describe unas nociones básicas de la física, para
comprender que ocurre cuando colocamos un
paciente en el campo magnético de una máquina de
IRM.
[Link]
VIDEO DE INTERÉS
Describe más nociones básicas de la física.
[Link]
2.1. El átomo de hidrógeno
En general, está aceptado que el átomo es la parte más pequeña de la
materia, el cual consta de un núcleo, formado por protones y neutrones; y
una corteza, formado por electrones que orbitan sobre el núcleo:
• Protones (carga eléctrica positiva de valor: +e=1.6 10-19 Culombios).
• Electrones (carga eléctrica negativa de valor: -e= -1.6 10-19
Culombios).
• Neutrones (sin carga).
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Figura 3. Átomo que contiene: en el núcleo 6 protones y 3 neutrones; en la corteza
3 electrones.
Figura 4. Tabla Periódica de los elementos. Obsérvese que los elementos están
ordenados en la tabla periódica según Z (número atómico o número de protones de
ese elemento). Así, el hidrógeno tiene Z=1, el Helio Z=2 y así sucesivamente. El
número másico (A) constituye la suma de los neutrones y los protones. Por
ejemplo, el átomo de hidrógeno tiene Z=1 (posee un protón) y A= 1 (porque posee
un protón); el helio tiene Z=2 (posee dos protones) y A=4 (posee dos protones y
dos neutrones).
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El átomo de hidrógeno (Z=1) consta de un protón y un electrón orbitando
alrededor, por lo que estará cargado positivamente debido al protón y
negativamente debido al electrón).
Figura 5. Átomo de hidrógeno. Posee un protón en el núcleo y un electrón
alrededor. La carga global es cero.
De forma general, cuando un elemento posee el número másico (o número
de nucleones) impar, puede interaccionar con campos magnéticos porque
tiene spin (movimiento de giro alrededor de su eje).
2.1.1. Isótopos
Un isótopo de un elemento es aquel que tiene el mismo número de protones
(Z) que el elemento original; pero distinto número másico (A) porque tiene
más o menos neutrones.
En el caso del hidrógeno, puede presentar diferentes isótopos en la
naturaleza: hidrógeno (99,985%), deuterio (0,015%) y tritio (trazas). De
los tres, en resonancia magnética podría utilizarse el hidrógeno y el tritio,
porque ambos poseen número másico impar y, por tanto, posibilidad de
interacción con campos magnéticos. En la práctica, la señal registrada en
resonancia magnética nuclear se debe al núcleo del hidrógeno y no al tritio,
porque el tritio se encuentra en bajísima proporción con respecto al
hidrógeno.
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Figura 6. Los isótopos hidrógeno, deuterio y tritio.
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3. RELACIÓN ENTRE EL SPIN Y CAMPOS
MAGNÉTICOS
Tu paciente está preparado para comenzar. Lo llevas a la sala de
exploración y lo colocas en la camilla. Mientras le colocas las bobinas y
accesorios de inmovilización le explicas en qué va a consistir la prueba, y a
continuación te diriges a la sala de control a comenzar las secuencias.
Cuando vas por la mitad del estudio el paciente pulsa el llamador y te
comenta que nota calor en la extremidad que se está explorando. Este tipo
de sensaciones corporales son bastante normales durante un estudio de
resonancia, ya que estamos sometiendo al paciente a un gran imán, y sus
átomos están experimentando diversos cambios físicos.
Hemos visto que los átomos que utilizamos en resonancia magnética son los
del hidrógeno, ya que poseen un solo protón. Los protones tienen un spin,
un movimiento de giro alrededor de su eje (rotación), y es el que nos
proporcionará la señal en resonancia magnética, tal como veremos más
adelante.
El spin es una propiedad físico-matemática que satisface las ecuaciones de
Schrödinger y que se detallará a continuación:
¿Cuándo una partícula tiene spin?
Una partícula posee spin cuando tiene número impar de partículas con
carga. Hay que distinguir el spin de los protones, al de los electrones. A
continuación, vamos a referirnos siempre al spin del núcleo, que es el
utilizado en la resonancia.
• Átomos que tengan un número par de nucleones, como el
oxígeno (8 protones y 8 neutrones) no tienen momento magnético y
no interaccionan con campos magnéticos externos.
• Átomos con número impar de nucleones, como el Hidrógeno
(Z=1), los protones poseen spin, es decir, capacidad de rotación
interna y un momento magnético asociado a dicha rotación. Un
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elemento que posea spin (número impar de nucleones) podrá
interaccionar con campos magnéticos.
Figura 7. Isótopos del carbono. El carbono 13 (Z=13) tiene propiedades
magnéticas.
3.1. Vector de magnetización
La ley de inducción de Faraday estableció que toda partícula cargada
girando sobre sí misma es capaz de generar un campo magnético asociado.
Esto es clave para entender la relación de este tipo de partículas con un
campo magnético.
Figura 8. Ley de Faraday aplicada a una bobina. Cuando hacemos circular corriente
eléctrica a través de un conductor, aparece un campo magnético.
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Por tanto, una partícula cargada (como un protón o un electrón) tiene la
capacidad de generar un pequeño campo magnético capaz de alinearse con
un campo magnético externo. El protón y el electrón poseen, por tanto, un
vector de magnetización.
Figura 9. Momento dipolar o vector de magnetización generado por un electrón (µ e)
girando sobre sí mismo.
3.2. Comportamiento de un protón frente a un campo
magnético
El protón o átomo de hidrógeno presenta un número impar de nucleones
(de hecho, es Z=1), por lo que presenta un vector de magnetización que
puede interaccionar con un campo magnético.
El modo en que interacciona con un campo magnético es diferente a como
lo haría el electrón, pues el hidrógeno no se encuentra libre, sino en un
entorno impedido: se encuentra unido a otros dos átomos formando una
molécula de agua (H20).
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Figura 10. Representación esquemática de una molécula de agua.
Con lo cuál, como en cada molécula de agua hay dos protones y la
conformación de la molécula es particular (un ángulo de 104.5 entre los
protones y el oxígeno), cuando ésta se enfrenta a un campo magnético la
orientación es la que se muestra a continuación:
Figura 11. Vector de magnetización (µH.O) de la molécula de agua.
Si se analiza cada protón por separado, cada uno de ellos sigue un
movimiento de precesión (movimiento de rotación alrededor de la vertical –
como si fuese una peonza).
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Figura 12. Vector de magnetización (µH.O) de la molécula de agua alineado con un
campo magnético externo.
Cada protón se orienta como puede con respecto al campo magnético
externo, describiendo un movimiento de precesión alrededor de su eje.
Figura 13: Precesión del átomo de hidrógeno alineado respecto a un campo
magnético externo.
Nótese que, en el caso del electrón y el protón, el fenómeno es el mismo:
una partícula cargada girando frente a un campo magnético. En el caso del
electrón, éste se encuentra orbitando libremente el núcleo y puede girar
como le plazca. En el protón, debido a que se encuentra impedido formando
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la molécula de agua, ésta se orientará de modo que cada uno de sus
protones describa un movimiento de precesión.
VIDEO DE INTERÉS
Describe el movimiento de los protones, llamado
precesión.
[Link]
3.3. Frecuencia de precesión y ecuación larmor
En función de la intensidad del campo magnético externo, el protón girará a
mayor o menor velocidad.
Es posible calcular la velocidad angular de giro (ω, omega) de los
protones y la frecuencia (f) asociada a ese movimiento, mediante la
ecuación de Larmor.
f = γ . B0 (unidades: MHz)
El número de veces que el protón pasa por un punto "P", por unidad de
tiempo, es la frecuencia de precesión (f). La frecuencia de precesión y la
velocidad angular de giro están relacionados mediante la expresión:
ω=2пf, por lo que:
ω/2п = γ · B0
Y despejando:
ω = 2п · γ · B0 (unidades: rad/s)
γ es la constante giromagnética. Para el caso del hidrógeno 1
H: γ =
42.577MHz/T.
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Según expresemos la fórmula, relaciona frecuencia de giro (f) o velocidad
angular (ω) con el campo magnético externo (Bo) y la constante
giromagnética γ, propia de cada átomo.
Figura 14. Velocidad angular de Larmor.
EJEMPLO PRÁCTICO
Halla la frecuencia y velocidad angular de un
núcleo de hidrógeno bajo un campo magnético de
10T.
Dato: γ(1H) = 42,577MHz/T
f = γ . B0
f = 10 · 42,577 = 425.77 MHz
ω=2пf = 2675.2 rad/s
3.4. Interacción a favor de campo (baja energía) y en
contra de campo (alta energía)
Cuando un protón se orienta a favor de un campo magnético externo, se
sabe que los protones se alinean de tal modo que, en conjunto, el vector de
magnetización neto (µH, de ahora en adelante, M) se alinea de forma
paralela al campo magnético externo (Bo).
Pero también cabe la posibilidad de que la alineación del campo magnético
sea antiparalela al campo magnético, al igual que un barco de vela es capaz
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de navegar en contra del viento. Esta orientación requiere de más energía
que la situación anterior, por lo que para que se dé es necesario suministrar
energía a través de un pulso de radiofrecuencia.
Figura 15. Orientación de la molécula a favor de campo magnético (paralela, vector
de magnetización Mz) y en contra (antiparalela, vector de magnetización Mxy). M
representa al vector de magnetización (µH)
Como puede verse en la ilustración, la diferencia de energía entre ambos
dos estados, el de mayor energía y el de menor energía (o dicho de otro
modo, el estado antiparalelo y paralelo), depende del campo magnético
externo: a medida que éste aumenta la diferencia de energía entre ambos
estados se hace mayor.
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Figura 16. Diagrama de energía, según si la situación es a favor o en contra de
campo.
VIDEO DE INTERÉS
Explica qué ocurre con los protones cuando los
colocamos dentro de un campo magnético externo
[Link]
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4. GENERACIÓN DE LA SEÑAL EN RESONANCIA
Tu paciente sigue situado en bajo el campo magnético ya un poco más
relajado tras hablar con él. A medida que vas programando las diferentes
secuencias, obtienes imágenes de diferentes cortes anatómicos (axiales,
coronales y sagitales). En este apartado vas a aprender los diferentes
pulsos y secuencias que puedes programar en la máquina de resonancia
para obtener una señal de imagen. En función de la patología que busques
en tu paciente, muchas veces tendrás que desviarte de protocolo estándar y
obtener otras secuencias que optimicen la visualización de ciertas
patologías.
El cuerpo humano contiene alrededor de un 70% en agua, esto quiere decir
que habrá ¡ 2.983 · 1026moléculas de agua! y, aproximadamente el doble
de protones, dispuestos a generar señal.
COMPRUEBA LO QUE SABES:
¿Sabrías decirnos cómo se ha calculado la cantidad de
moléculas de agua que tiene el cuerpo humano?
¿Podrías decirnos que cantidad de móleculas de agua
tiene otro organismo vivo según su porcentaje de agua?
"Responde/coméntalo en el foro de la unidad".
4.1. Efecto del pulso de radiofrecuencia (rf) de 90º
Es posible aplicar un pulso de radiofrecuencia de 90º, que cause una
transición del spin desde el estado de menor nivel energético (paralelo, a
favor de campo) al de mayor nivel energético (antiparalelo, en contra de
campo). Esto puede visualizarse en la siguiente ilustración:
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Figura 17. Resultado de la aplicación de un pulso de RF.
Justo en el momento en el que cese el pulso, los núcleos de hidrógeno
tienden a volver poco a poco al estado inicial, de menor energía o mayor
estabilidad. Evidentemente, el tiempo que cada protón tarda en volver a
dicho estado dependerá del entorno químico donde se encuentre (no es lo
mismo una molécula de agua de un músculo que una molécula de agua del
líquido cefalorraquídeo).
Figura 18. Resultado del cese del pulso de RF: relajación.
A continuación, se estudiará el mismo fenómeno, pero desde la perspectiva
del vector de magnetización, M. El vector M corresponde a la suma de los
vectores de todos los protones.
Debe recordarse que, en condiciones normales, la mayoría de protones
están a favor de campo magnético. M se descompone en:
• Mz o componente de magnetización longitudinal (situación
favorable al campo magnético, paralelo).
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• Mxy o componente de magnetización transversal (situación
desfavorable al campo magnético, antiparalelo).
El vector M oscila desde Mz a Mxy según haya mayoría de protones a favor
de campo o en contra de campo.
En el momento que se aplica el pulso de radiofrecuencia, la mayoría de
protones pasan del estado paralelo (Mz) al antiparalelo (Mxy). Tras la
relajación, los protones vuelven a la situación de baja energía, es decir, a
favor del campo magnético (Mz). La siguiente ilustración detalla el proceso:
Figura 19. El vector M, antes y después del pulso de RF de 90º. Antes del pulso
(imagen de la izquierda), la mayoría de los protones se encuentran a favor del
campo magnético, con lo que M es paralelo a Mz. Posteriormente a la aplicación del
pulso de radiofrecuencia, la mayoría de protones estarán en contra de campo
magnético, con lo que el vector M se mostrará paralelo a Mxy.
Tras aplicar el pulso de 90º, el extremo del vector M desciende hacia el
plano transversal xy describiendo una espiral y los protones adquieren la
misma fase apareciendo lo que se conoce como magnetización
transversal (Mxy).
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Figura 20. Izquierda, vector M y sus dos componentes, Mz y Mxy. Derecha, tras
aplicar un pulso de radiofrecuencia, RF de 90º, el vector describe una espiral hasta
alcanzar Mxy. Luego, vuelve hasta alcanzar la situación favorable al campo
magnético.
El tiempo que tarda Mxy a volver a Mz cambia según el tejido. Dicho de otro
modo, los protones de unos tejidos tardarán más en relajarse que otros. El
estudio y procesado de estos tiempos hará posible obtener una imagen, y
en esto se basa la resonancia magnética.
VIDEO DE INTERÉS
Video acerca de la Resonancia T1 y T2
[Link]
ndex=1&list=PL40F1EE0DF59D777A
4.2. Relajación longitudinal: T1
El T1 está relacionado con el tiempo de relajación de la componente
longitudinal, Mz (paralela a Bo). Describe el tiempo en el que los protones
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van perdiendo la imantación trasversal o vuelven al estado de baja energía,
Mz, desde que cesa el pulso de radiofrecuencia.
T1 es el tiempo en que tarda la componente longitudinal, Mz, en
alcanzar el 63% de su valor inicial (0%).
Figura 21. Se observa cómo, a medida que transcurre el tiempo tras el pulso de
radiofrecuencia, la componente M va creciendo en la componente longitudinal (Mz)
hasta alcanzar el 100% de su valor. En ese momento, todos los protones vuelven a
estar orientados a favor del campo magnético externo.
Mz retorna al estado de equilibrio siguiendo un crecimiento exponencial en
el tiempo. Este tiempo T1 depende del tipo de tejido en el que se
encuentren los protones. T1 será mayor en líquidos que en sólidos, y menor
en tejidos grasos.
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Figura 22. Gráfica que representa los valores de T1 de diversas sustancias.
Tabla 1. Valores T1 para diferentes tejidos.
4.3. Relajación transversal: T2
Corresponde al tiempo de relajación de Mxy, o componente transversal.
Esto se debe a que los spines pueden llegar a desfasarse sobre el plano xy,
perdiéndose la imanación transversal, Mxy, a medida que pasa el tiempo.
Paralelamente, los núcleos de hidrógeno vuelven progresivamente al estado
de baja energía, Mz. El conjunto de estos dos fenómenos se conoce como
T2 y se estudiarán en mayor detalle a lo largo de esta unidad.
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T2 puede definirse también como el tiempo que tarda la
componente transversal, Mxy, en alcanzar el 37% desde su valor
inicial (100%).
Figura 23. En la ilustración puede observarse que, a medida que pasa el tiempo
tras el pulso, el vector M va disminuyendo en la componente transversal (Mxy)
hasta alcanzar el 0% de su valor. En ese momento, todos los protones vuelven a
estar orientados a favor del campo magnético externo.
La imanación transversal Mxy decrece exponencialmente con el tiempo,
siendo T2 también es específico del tejido.
Los tiempos T2 (la reducción de la imantación transversal, Mxy) son más
pequeños que los T1 (el crecimiento de la imantación longitudinal, Mz) para
el mismo tejido. Esto se debe a que en T1 se hablaba del tiempo en el que
los protones vuelven al estado de baja energía desde que cesa el pulso. En
T2, sucede el mismo fenómeno, pero visto desde la componente Mxy pero
además se produce un desacoplamiento de los protones en el plano xy, con
lo que la señal Mxy se pierde antes.
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Figura 23. Valores de T2 de diversas sustancias.
Tabla 2. Algunos valores de T2 para diferentes tejidos.
COMPRUEBA LO QUE SABES:
¿Conoces el valor T2 de algún otro tejido que no
aparece en la tabla anterior?
"Responde/coméntalo en el foro de la unidad".
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4.4. Densidad protónica (DP)
La densidad protónica equivale al número de protones por unidad de
volumen. Si un tejido contiene muchos protones (o agua), la densidad
protónica será elevada.
Así, si la densidad protónica de un tejido es elevada, más brillante o
“blanco” se visualizará el píxel en la imagen radiológica. En caso de haber
pocos protones, el píxel sería más oscuro.
SABÍAS QUÉ...
La densidad protónica (DP) también se la conoce
como primer eco del T2
4.5. Comparativa de las imágenes radiológicas en T1,
T2 Y DP
Respecto a las imágenes que estén potenciadas en T1 y T2, ambas se
miden en milisegundos. T1 y T2 representan tiempos de relajación desde el
punto de vista de la componente Mz o Mxy. Por su parte, la densidad
protónica es el número de protones del tejido. Los tres son característicos
de cada tejido: la grasa y el agua tienen diferentes T1, T2 y DP y por eso se
visualizan de forma diferente.
4.5.1. Imágenes en T1
En las imágenes T1, la grasa se muestra como señal hiperintensa (blanca) y
los líquidos como señal hipointensa (negros).
En general, podemos decir que toda patología que implique un aumento del
agua libre se detectará en T1 como zonas con una disminución en la
intensidad.
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4.5.2. Imágenes en T2
En ellas, las estructuras que tengan pocos núcleos de hidrógeno aparecen
negras (hipointensas). Por el contrario, los líquidos (ricos en agua y, por
tanto, en hidrógeno) se muestran hiperintensos (blancos).
En general, podemos decir que toda patología que implique un aumento del
agua libre se detectará en T2 como zonas con un aumento en la intensidad.
4.5.3. Imágenes en DP
Las secuencias potenciadas en densidad protónica se les suele considerar
imágenes intermedias entre T1 y T2. Es por este motivo porque la práctica,
se suele emplear una combinación de secuencias potenciadas en T1, T2 y
DP, de cara a establecer un diagnóstico: todas ellas aportan información.
BLANCO GRIS NEGRO
TT1 GRASA, CONTRASTE SUSTANCIA GRIS LIQ CEFALORR, AGUA,
MAGNÉTICO, CEREBRAL, VÍSCERAS,
AIRE, TENDONES,
SUSTANCIA BLANCA LESIONES CON AGUA,
HUESO CORTICAL
CEREBRAL MÉDULA ÓSEA
TT2 LIQ CEFALORR, AGUA, SUSTANCIA GRIS Y LIGAMENTOS Y
GRASA BLANCA, TENDONES, HUESO
CORTICAL, AIRE
DDP GRASA LIQ CEFALORR, AGUA AIRE, HUESO CORTICAL
VÍSCERAS
Tabla 3. Diversas estructuras y cómo se muestran según potenciación T1, T2 o DP.
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Figura 24. Corte axial de un cerebro en las tres potenciaciones. Puede observarse
la piel o grasa en blanco, e inmediatamente el cráneo negro. Por otro lado, la
sustancia blanca del cerebro y la gris, al tener diferente cantidad de agua, difieren
su tonalidad. Por último, el líquido cefalorraquídeo se muestra blanco en T2 y negro
en T1. En DP, se ve gris.
Figura 24. Corte axial de un cerebro en las tres potenciaciones. Puede observarse la
piel o grasa en blanco, e inmediatamente el cráneo negro. Por otro lado, la
sustancia blanca del cerebro y la gris, al tener diferente cantidad de agua, difieren
su tonalidad. Por último, el líquido cefalorraquídeo se muestra blanco en T2 y negro
en T1. En DP, se ve gris.
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5. PARÁMETROS DE LA IMAGEN EN
RESONANCIA
Continúas con tu paciente dentro de la resonancia. Tú estás en la mesa de
control y además de seleccionar diferentes secuencias para potenciar la
visualización de ciertas estructuras anatómicas de la rodilla de tu paciente,
debes tener en cuenta los parámetros que contienen las secuencias. Sabes
que el tiempo es oro en resonancia, ya que una secuencia mal programada
implica tiempos de adquisición muy largos y artefactos en la imagen,
además de una mala optimización de recursos. Es por ello que debes
conocer estos parámetros, para manipularlos y adecuarlos a aquello que es
estrictamente necesario.
A continuación, se estudiarán los diferentes parámetros que modulan la
señal en RMN:
5.1. Tiempo de repetición: TR
El tiempo de repetición es el intervalo de tiempo entre dos pulsos de
radiofrecuencia de 90º. En la práctica, es el tiempo que se va a permitir a
los protones alinearse a favor del campo magnético.
Figura 25. Tiempo de repetición entre pulso y pulso de 90º
Cuanto más corto sea TR entre pulso y pulso, la magnetización
longitudinal no se recuperará lo suficiente (Mz no llegará al 100% de su
valor).
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5.2. Tiempo de eco: TE
El tiempo de eco es el transcurrido entre un pulso de radiofrecuencia de
180º y la obtención de una señal, conocida como señal de eco. Para explicar
el eco se debe conocer que ocurre cuando la magnetización está en el plano
xy.
Cuando los protones están orientados en el plano xy (Mxy), pasan dos
cosas: Vuelven a Mz y se orientan respecto a Bo.
Los que siguen en Mxy tienden a desfasarse. Esto es así porque no todos los
protones giran a la misma velocidad porque cada protón está en un entorno
químico diferente. Tras el pulso de 180º, vuelven a refasarse dando lugar a
una nueva señal de eco, que se utiliza para formar la imagen.
Esto puede visualizarse mediante la visualización de la secuencia spin-eco,
que luego se estudiará en detalle (figura 26):
Figura 26. Secuencia spin eco que consta de un pulso de 90º seguido de otro de
180º. Tras el pulso de 90º, el vector M se traslada del eje longitudinal al
transversal. En ese mismo momento, los protones empiezan a desfasarse y
únicamente un pulso de 180º hará que vuelvan a ponerse en fase (F), generando
una señal de eco.
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5.3. Tiempo de adquisición
Es el tiempo que ha de transcurrir para obtener una imagen, desde que se
inicia el primer pulso de excitación, hasta que finalice la última secuencia.
El tiempo de adquisición hace referencia al tiempo total que suele durar un
estudio completo de resonancia.
5.4. Tiempo de inversión
En determinadas secuencias de pulsos, el tiempo de inversión TI es el
tiempo que transcurre desde la aplicación de un pulso inversor de 180º y el
siguiente pulso.
Preguntas de Autoevaluación
1. El tiempo de repetición es el intervalo de tiempo transcurrido entre
dos pulsos RF de 90º. Verdadero
2. El tiempo de inversión es el tiempo que ha de transcurrir para
obtener una imagen, desde que se inicia el primer pulso de
excitación, hasta que finalice la última secuencia. Falso
3. El tiempo de eco es el transcurrido entre un pulso de radiofrecuencia
de 180º y la obtención de la señal de eco. Verdadero
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6. POTENCIACIÓN EN RESONANCIA: T1, T2 Y
DP
Llega otro paciente con una resonancia de tobillo. Su médico sospecha que
hay líquido en la articulación por lo que en este caso en función de la
secuencia que le hayas realizado verás en la imagen el líquido de color
blanco o negro. En este apartado vas a estudiar las diferentes
potenciaciones y de qué forma conseguimos ver los tejidos en ellas.
A continuación, vamos a ver qué parámetros modifican y hacen que las
imágenes se muestren como T1, T2 o DP.
6.1. Potenciación en T1
Para potenciar imágenes en T1:
· El TR ha de ser corto, en torno a 500ms o menos.
· El TE ha de ser corto, unos 30ms o menos.
Rodilla, vista sagital, potenciada en T1.
6.2. Potenciación en DP
Para una potenciación de densidad protónica:
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· El TR ha de ser largo. A partir de 1500ms se considera largo.
· El TE ha de ser corto.
6.3 Potenciación en T2
Para una potenciación en T2:
· El TR ha de ser largo. A partir de 1500 ms o más.
· El TE debe ser largo. A partir de 70 ms o más.
Rodilla, vista sagital, potenciada en [Link] 27. T1, DP y T2 de un cráneo,
vista axial. Nótese que TE largo y TR corto no forma una imagen de interés.
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Figura 27. T1, DP y T2 de un cráneo, vista axial. Nótese que TE largo y TR corto no
forma una imagen de interés.
PARA SABER MÁS…
VIDEO DE INTERÉS
Imagenes potenciadas en T2
[Link]
38
7. PULSOS Y FORMACIÓN DE LAS SECUENCIAS.
TIPOS DE SECUENCIAS
Estás realizando una resonancia hepática. Sabes que existen ciertos
protocolos en los que jugando con los parámetros de las secuencias puedes
resaltar algunos tejidos como la grasa. Un buen técnico juega con los
tiempos ECO y de repetición y con las diferentes secuencias. Sólo así serás
tú el que domines a la máquina y no al contrario.
Las secuencias son un conjunto de pulsos RF de valores concretos,
espaciados por intervalos de tiempo (TE y TR) modificables.
Existen diferentes secuencias de pulsos, cada una optimizada para
diferenciar un parámetro diferente (T1, T2 o PD). Hay infinidad de
secuencias a las que cada casa comercial le pone un nombre, pero a
continuación se estudiarán las básicas en las que se basan todas las demás.
1. Secuencia spin-eco
2. Secuencia rápida o eco-gradiente
3. Secuencia de inversión recuperada
7.1. Secuencia spin-eco
Es la secuencia más conocida y, probablemente, la más utilizada en RMN.
Corresponde a un pulso de 90º seguido de otro de 180º. Esta secuencia se
estudiará detalladamente para poder comprender la relación existente entre
ambos pulsos y cómo se obtiene la señal.
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Figura 29. Secuencia spin-eco. Consta de un pulso de 90º (A) seguido de otro de
180º (C).
A continuación, se estudia cada paso por separado:
A) Posición inicial. En esta situación tenemos los protones alineados con
un campo magnético externo, en el eje z. Protones alineados a favor de campo.
B) Pulso de 90º. Provoca que la orientación del momento magnético
cambie desde el eje Z al plano xy.
Figura 30. Izquierda, protones alineados antiparalelos al campo magnético externo
tras la aplicación del pulso de 90º. Derecha, en ese justo momento, los protones
vuelven poco a poco al estado de menos energía (alineados de forma paralela al
campo magnético externo).
Tras finalizar el pulso, todos los protones oscilan al unísono en resonancia.
Mientras hacen esto generan un pequeño campo magnético en una
frecuencia Larmor, la cual es detectada por la antena y forma la base de las
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mediciones de resonancia magnética nuclear. Aquí tiene su máxima
intensidad la señal FID (caída libre de la inducción) debida a Mxy.
C) Precesión y desfase. Es conocido que tras el pulso de 90º, la
componente M baja desde el eje Z al plano xy. No obstante, el campo
magnético B0 no es perfectamente homogéneo. Bien por éste o por
variaciones locales debido a la diferente susceptibilidad magnética de los
tejidos, provoca que los protones oscilen (precesen) en frecuencias
distintas.
Gradualmente, pierden sincronización y se desfasan, causando así el
decaimiento de la señal de antena FID.
Figura 31. Debido a inhomogeneidades en el campo magnético local o a que B0 no
es perfectamente homogéneo, los protones dejan de vibrar al unísono, perdiéndose
poco a poco la señal FID.
D) y E) Pulso de 180º y refase. El desfase causado por la falta de
homogeneidad del campo magnético externo o local es irreversible. Esto
puede imaginarse mediante una carrera iniciada por un disparo, análogo al
pulso de inclinación de 90°.
Los “corredores protónicos” comienzan al unísono, pero después de varias
vueltas se dispersan en la pista a causa de sus velocidades distintas (a cada
uno le afecta de diferente modo el campo magnético externo, o las
variaciones locales de éste).
En el momento que los corredores se separan/desfasan, se lanza un disparo
o pulso de 180º. En ese instante, los corredores protónicos dan media
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vuelta y comienzan a correr en dirección opuesta. Los más rápidos tienen
una distancia mayor a recorrer, sin embargo, si las condiciones permanecen
iguales todos los corredores llegarán a coincidir o procesar al
unísono durante un corto periodo de tiempo, generando la señal de
eco.
Figura 32. Explicación gráfica acerca de por qué algunos spines giran más rápido
que otros, desfasándose; y cómo el pulso de 180º los refasa de nuevo.
F) REFASE. En dicho instante, se dice que los protones "refasan" y generan
una señal en la antena, un ECO que tiene lugar cuando t =TE.
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Figura 33. Izquierda, refase tras la aplicación del pulso de 180. Derecha, señal FID
(tras aplicación del pulso de 90º) y eco (tras aplicación del pulso de 180º).
La señal del eco de giro decae rápidamente, pues los protones vuelven a
desfasarse nuevamente. Es posible aplicar pulsos de 180° reiteradamente
(SE multieco).
Figura 34. Izquierda, corte axial del cerebro en T1. El líquido cefalorraquídeo se
muestra negro. Derecha, imagen spin-eco potenciada en T2. En ella brillan los
líquidos y también la grasa subcutánea.
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VIDEO DE INTERÉS
Patrón de secuencia SPIN ECO
[Link]
7.2. Secuencia rápida o eco-gradiente
Surge a consecuencia del elevado tiempo que implica conseguir imágenes
en spin-eco. El intento de reducir los tiempos de repetición (para acortar el
tiempo de exploración) implica problemas de contraste.
La solución sería sustituir los pulsos de 90º por ángulos menores,
transfiriendo menos magnetización al plano transversal, pero invirtiendo
menos tiempo. Luego, en vez de esperar a que se refasen los protones y
volverlos a refasar utilizando un pulso de 180º de radiofrecuencia, lo que se
hace es una inversión de gradiente magnético. Un gradiente de campo
magnético consiste en una alteración progresiva (de ahí que se denomine
gradiente) del campo en una determinada dirección, de tal modo que
ayudará a que los protones se desfasen o refasen de forma más rápida a
cómo lo harían en una secuencia normal tipo spin-eco.
La potenciación T1 o T2 depende del ángulo:
• Si TE es corto y el ángulo es largo (45-90º) se transfiere mayor
cantidad de magnetización al plano transversal, permitiendo que
ocurra magnetización longitudinal (dando mayor información en T1).
• Si TE es largo y el ángulo es corto se transfiere poca cantidad de
magnetización al plano transversal, dominando la información T2.
La ventaja es que es más corta en duración, por lo que se pueden
adquirir cortes muy finos en poco tiempo (imágenes en 15 o 20 segundos).
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Por el contrario, esta secuencia se ve más afectada por inhomogeneidades
del campo magnético externo y local. La imagen no es de tan calidad como
en spin-eco.
7.3. Secuencia de inversión-recuperación
Esta secuencia ofrece un elevado contraste en las imágenes, pero a costa
de tardar más tiempo en tomar las medidas. Las imágenes obtenidas con
esta secuencia proporcionan un gran detalle.
La secuencia utiliza un pulso de 180º (inversión), y se espera un tiempo
denominado de inversión (TI). Por último, se vuelve a mandar un segundo
pulso de 90º, tras lo cual se mide la señal.
Figura 35. Inversión-recuperación
7.3.1. Saturación de grasa
Si el tiempo de inversión es corto (120-150 ms), se obtiene una imagen en
la cual se cancela la señal del tejido graso; a esta subsecuencia se le
denomina STIR (Short T Inversion Recovery). No suele hacerse de rutina,
sino cuando interesa evaluar estructuras con alto contenido graso, como la
órbita de los ojos.
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Figura 36. Secuencia STIR de supresión de grasa en cráneo (izq) y abdomen
(dcha).
La técnica FAT SAT es una variante comercial de la anterior. Básicamente,
consiste en aplicar un pulso de inversión previo, en la frecuencia de
resonancia de la grasa. Así, únicamente va a eliminar la grasa de la imagen.
Este tipo de secuencias son muy buenas para el visionado de la patología
musculoesquelética, aunque no para obtener imágenes de calidad que
permitan una visualización de la anatomía y una caracterización de la
patología.
Figura 37. Hemangiomas múltiples (tumores benignos adiposos). A: RM sagital de
columna en T1, B: RM sagital en T2 y C: RM sagital en STIR. Nótese cómo los
tumores se suprimen en la secuencia STIR.
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8. CAPTURA DE LA SEÑAL. TRANSFORMADA DE
LA SEÑAL. ESPACIO K
Has finalizado tus estudios de resonancia por hoy. Te sientas frente al
ordenador de la máquina de resonancia y abres el archivo del último
paciente. Es una resonancia de columna cervical, que un paciente se ha
realizado para valorar una posible hernia. Mirando las diferentes baterías de
imágenes de este paciente, te surge a pregunta de cómo tu equipo de
resonancia es capaz de convertir la señal que emite el paciente en imágenes
de tanta calidad.
Las señales que reciben las antenas receptoras son, bien ecos de
radiofrecuencia (a causa de los pulsos de 180º), bien señales FID (debida a
los pulsos de 90º).
Los valores digitalizados de cada señal FID y eco se almacenan en las filas
de una base de datos denominada espacio K.
Figura 38. Espacio K e imagen.
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El espacio K puede considerase como un contenedor donde van a alojarse
los datos que luego formarán las imágenes. Al conjunto de datos
almacenados, previos a la formación de la imagen, se le denomina raw
data.
El espacio K puede considerarse como una matriz de datos de dimensión Kx
· Ky que no debe confundirse con la imagen final. Cada punto de la matriz
representa un valor de frecuencia (las antenas del aparato de resonancia
captan la señal por medio de valores de frecuencia larmor).
Figura 39. Representación del espacio K.
De cara a obtener la imagen, a cada punto del espacio K ha de aplicársele
una operación matemática (transformada de Fourier) a fin de transformar
cada valor de frecuencia en un valor de brillo.
En resumen, se puede considerar al espacio K como el contenedor de
información, previo a la formación de la imagen mediante la aplicación de
un cálculo matemático. Tras aplicar Fourier al espacio K, los valores de
frecuencias pasan a ser valores de mayor o menor brillo, formándose la
imagen.
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VIDEO DE INTERÉS
Espacio K: Trayectorias de llenado y propiedades
[Link]
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9. RECONSTRUCCIÓN EN 2D Y 3D
Ya estás acabando el turno, te dispones a recoger un poco la sala antes de
finalizar. De pronto suena el teléfono, es el médico radiólogo que se
encarga de realizar los informes de las imágenes que has adquirido en la
resonancia. Te pregunta por un estudio cardíaco que realizaste sobre las
once de la mañana y te pide una reconstrucción de la imagen. Buscas en el
archivo y abres el estudio de paciente y te dispones a reconstruir las
imágenes desde planos en 2D a uno en 3D. Son muchas las ventajas de la
obtención de imágenes en una resonancia magnética, pues la información
obtenida unida a los avances de software te permite manipular la imagen
para conseguir el mejor diagnóstico.
Existen unas técnicas de postproceso y reconstrucción de los datos de
imagen obtenidos que permiten visualizar planos y volúmenes con
diferentes características u orientaciones espaciales.
9.1. Reconstrucción en 2D
Con la información recibida de la relajación de los protones, es posible
reconstruir un corte o rodaja del paciente. Al final de un estudio por
resonancia, obtendremos diferentes secuencias de imágenes en distintos
planos (axial, sagital o coronal) de la superficie explorada.
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Figura 40. Cortes en planos sagitales, coronales y axiales de una resonancia de
rodilla.
9.2. Reconstrucción en 3D
Para que múltiples imágenes bidimensionales transformarse en una imagen
tridimensional, es necesario un complejo mecanismo de codificación
espacial. En concreto, se utiliza un doble análisis de Fourier, utilizando dos
gradientes perpendiculares entre sí.
El resultado es que, a partir de múltiples imágenes en 2D, correlativas con
respecto a la superficie del paciente; se obtendrá una imagen
tridimensional.
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Figura 41: Estudio de Angioresonancia.
Figura 42: Resonancia magnética funcional.
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RESUMEN FINAL
En esta unidad se ha estudiado aspectos teóricos de la resonancia
magnética, basada en el efecto físico que experimentan los núcleos de
algunos elementos cuando son sometidos a la acción de un campo
magnético y, posteriormente, son excitados por un pulso de radiofrecuencia.
Es importante conocer las diferentes orientaciones de los protones para
poder comprender el significado de los tiempos T1 y T2, responsables de la
formación de la imagen.
También se estudiaron las principales secuencias de pulsos que hacen
posibles los estudios por resonancia, así como sus parámetros (TR, TE, TI,
etc.). Se hizo especial hincapié en la secuencia spin-eco por su uso y
aplicabilidad.
Por último, se dieron nociones acerca de cómo se realiza la adquisición de la
imagen en 2D y 3D.
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