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Desarollo Mes Por Mes

El documento describe el desarrollo físico y emocional de un bebé desde el nacimiento hasta el primer año de vida, destacando hitos importantes como el establecimiento de un ritmo respiratorio, el desarrollo de los sentidos, y la adquisición de habilidades motoras y de comunicación. A medida que el bebé crece, va ganando autonomía, aprendiendo a sentarse, gatear y dar sus primeros pasos, así como a interactuar socialmente y entender palabras. También se menciona la importancia de la estimulación y el cuidado parental durante este crucial período de desarrollo.

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Desarollo Mes Por Mes

El documento describe el desarrollo físico y emocional de un bebé desde el nacimiento hasta el primer año de vida, destacando hitos importantes como el establecimiento de un ritmo respiratorio, el desarrollo de los sentidos, y la adquisición de habilidades motoras y de comunicación. A medida que el bebé crece, va ganando autonomía, aprendiendo a sentarse, gatear y dar sus primeros pasos, así como a interactuar socialmente y entender palabras. También se menciona la importancia de la estimulación y el cuidado parental durante este crucial período de desarrollo.

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Durante el primer mes de vida del bebé, su principal

necesidad consiste en establecer un ritmo respiratorio


regular y constante y dominar funciones como
el llanto, el estornudo, la tos, el bostezo y todo aquello
que le pueda suponer un esfuerzo al pequeño.
Los cinco sentidos del bebé en su primer mes de vida
se encuentran
preparados para recibir estímulos y procesar
informaciones básicas, que más tarde se irán
desarrollando
El bebé de un mes ejercita sus reflejos. Consigue
agarrar los dedos de sus padres e incluso tirar

Durante el primer mes, el bebé apenas está despierto.


Se pasa durmiendo casi todo el día y sólo se levanta
durante cortos períodos para comer.
La respiración del bebé de 1 mes es algo ruidosa e
irregular.
Entre el día y la noche, suelen dormir mucho, de 16 a
20 horas al día. En las primeras semanas, su sueño
diurno suele interrumpirse a intervalos de 2 o 3 horas
para sus tomas de leche, a medida que el bebé vaya
creciendo también aumentará el espacio de tiempo
entre las tomas

Al mes, boca abajo, el bebé levanta momentáneamente la cabeza,


y al sentarle, todavía no puede mantenerla erguida. Abre las
manos con frecuencia. Responde a la cara y la voz de los padres.
Cuando llora, se calma al hablarle o cogerle. La sonrisa social
aparece a partir de las cuatro semanas de vida. Es capaz de fijar
la mirada en un objeto grande que esté frente a él y puede
seguirlo
A los dos90º
meses, boca abajo, el niño levanta la cabeza y la parte
superior del tórax apoyándose en los antebrazos. Sosteniéndolo
erguido, sujeta la cabeza de forma inconstante.
Muestra interés por los estímulos visuales y auditivos. Es capaz de
fijar la mirada y segun objeto 180º. Sonríe y vocaliza cuando le
hablan. Disfruta al interaccionar con los adultos. Generalmente, el
bebé espacia las tomas espontáneamente después de unas
A los tres meses, el niño busca el sonido con la mirada
y mantiene el contacto visual. Al cogerle en brazos,
sostiene la cabeza un ratito. También es capaz de
girar con facilidad la cabeza para seguir un objeto que
se desplaza.
Se mira con curiosidad las manos y le gusta jugar con
ellas. Cuando
le habláis, mueve los brazos y las piernas y balbucea.
descubre sus manitas. Las manos son sus nuevas
herramientas en esa etapa. Las mantiene muy
abiertas y algunos ya consiguen coger o sostener
algún objeto. Intentan tirar del pelo de sus papás,
morderles y pellizcarles.
Llegó la hora de trabajar la relación causa y efecto. El
bebé aprende que, aunque sin querer, él consigue
provocar sonidos y ruidos a partir un objeto. El llanto
es su mejor arma de persuasión.

Con cuatro meses, boca abajo, el bebé se eleva


apoyándose en las manos y levanta la cabeza hasta
los 90º. Mantiene las piernas extendidas. Boca arriba,
extiende los brazos para coger un objeto y se lo lleva
a la boca. Juega con el sonajero y lo agita, pero no
puede cogerlo si lo tira. el pequeño ya no quiere estar
solo. Es capaz de emitir sonidos, balbuceos y algunas
sílabas como pa o ma. También ríe a carcajadas.
Hace “pedorretas” y “ajos”, ríe a carcajadas, grita y
emite monosílabos como pa o be. Gira la cabeza al
sonido y mira inmediatamente objetos móviles
A partir de ahora, el sueño del bebé comienza a
regularse. Poco a poco aprenderá a distinguir entre el
día y la noche, de modo que permanecerá más tiempo
despierto durante el día y dormirá más por la noche.
Entre los cuatro y los seis meses, se desarrolla la
visión del color del bebé. Ya reconoce los objetos y los
busca. Observa las caras con mucha atención, y no
sólo se centra en los ojos como cuando era más
pequeño. Empezará a diferenciar los sonidos: la voz
de mamá, la de papá, y los de la música que le gusta.
Empieza a desarrollar su sociabilidad. Ya no querrá
estar solo y dedica mucho tiempo a examinar las
cosas. Sonríe a su imagen reflejada en un espejo y al
ver a personas que le son familiares, pero también
empieza a mostrar timidez ante los extraños (es la
primera señal de su 'yo' emergente).

A los cinco meses, el bebé soporta gran parte de su


peso al ponerle de pie. También es capaz de transferir
un objeto de una mano a otra. Asimismo, si está boda
abajo puede darse la vuel
ta y colocarse boca arriba.
Disfruta con el juego, y reconoce a las personas que
están con él. Sonríe al mirarse en un espejo.
No dejar nunca al bebé solo en casa. Tampoco dejarle
sobre el cambiador o la mesa, ya que puede girarse y
caerse. El bebé de cinco meses está cada día más
espabilado. Ya posee la habilidad para transferir los
objetos de una mano a otra y es capaz de sujetar
el biberón él solito. Ahora querrá llevarse todo a
la boca para probarlo.
Empieza a lamer, a arañar y chupar todo lo que esté a
su alcance

A los seis meses, boca abajo, el bebé puede


incorporarse apoyándose en las manos y puede darse
la vuelta. Boca arriba se coge los pies. También es
capaz de mantenerse sentado con apoyo.
Levanta la mano para ir a por los objetos. Coge los
juguetes y se los pasa de una mano a otra. Parlotea
cuando se le habla y localiza el origen de los sonidos.
Es posible que muestre cierto miedo ante los extraños.
En esta etapa el bebé conquista algunos movimientos
de libertad. El pequeño ya puede girar la cabeza con
total facilidad buscando a una persona o a un objeto, y
sus manos adquieren más fuerza que en las etapas
anteriores.
Ahora el bebé de seis meses ya estira los brazos para
pedir que su mamá le recoja en sus brazos, y puede
perfectamente sujetar el biberón él solito con las dos
manos, aunque todavía no consiga llevarle a la
boca alimento alguno. Puede que a partir de esta edad
comience a aparecer la dentición, si no lo ha hecho
antes. Y es que a partir de los seis meses tiene lugar
la erupción de los primeros dientes de leche,
generalmente los incisivos. Puede que esto cause
molestias y dolor al bebé, babeará más y se llevará
todo lo que esté a su alcance a la boca.
La visión del bebé ahora es igual que la de un adulto.
Él asocia la habilidad motora a la capacidad de
acompañar con los ojos los movimientos que hace con
las manos.
Con siete meses, boca abajo, el niño se gira y
rueda sobre sí mismo. Boca arriba, eleva la cabeza. Es
capaz de sentarse brevemente e inclinarse hacia
delante sobre las manos.
Alcanza y sujeta objetos grandes, y los transfiere de
una mano a otra. Se siente atraído por los colores y
las formas, examina con atención los juguetes y los
manipula cada vez con más habilidad. Balbucea y
repite sílabas como ma, da o ba. No le gusta que le
dejen con extraños. A los 7 meses de vida, el bebé
estrena un período importante para su desarrollo
verbal. Puede entender el significado de algunas
palabras como el "no" o de algunos gestos como
reírse y aplaudirle cuando él hace algo bueno y
correcto.
Entre el sexto y el séptimo mes de vida, se
recomienda introducir los siguientes alimentos: los
cereales, las frutas, las verduras y hortalizas y
la carne. Al puré de verduras y hortalizas (patatas,
zanahorias, judías verdes, calabacín, puerro ) se le
añade pollo, ternera u otras carnes no grasas.

A los ocho meses, el niño se mantiene sentado de una


forma más estable. Inicia el gateo o rastreo, y se da la
vuelta. Es capaz de manipular simultáneamente un
objeto con cada mano y hacerlos entrechocar.
Comienza a hacer pinza con el pulgar y el índice.
El bebé reclama cada vez más la atención de los
padres. Balbucea y es posible que
repita bisílabos como papá o mamá.
En esta etapa el bebé ya puede mantenerse sentado
por sí mismo. Puede rodar y girar su cuerpo hacia la
derecha e izquierda. Cuando está tumbado de
espaldas, los bebés suelen levantarse el solo hasta la
posición de sentado, buscar cositas e irse a por ellas.
Cuando está en el regazo de alguien, el bebé puede
mantenerse de pie y ejercer mucha fuerza con las
puntas de los pies. Sus manos adquieren habilidades
como agarrar o soltar objetos, según el interés que
tengan los bebés. Sus deditos funcionarán como pinza
Tras la erupción de los dientes incisivos centrales,
suelen salir los incisivos laterales. La encía puede
inflamarse; el bebé babea más y tiende a llevarse
todo a la boca. Los mordedores pueden aliviar las
molestias

A los nueve meses, el niño sabe sentarse solo y se


mantiene estable. También gira el tronco. Gatea. Hace
fuerza para ponerse de pie y es capaz de permanecer
de pie agarrado a los muebles.
Se dirige a los objetos con el dedo índice y se
desplaza para cogerlos. Golpea y deja caer los
juguetes. Dice bisílabos como papá o mamá.
Responde a su nombre y entiende algunas palabras
como “no” y “adiós”.
Sujeta el biberón y come con los dedos. Da palmitas y
dice adiós con la mano.

Con diez meses, el bebé se sienta solo y permanece


sentado indefinidamente sin soporte con la espalda
recta. Es posible que comience a mantenerse de pie
solo. Camina apoyado en los muebles.
Tiene gran interés por los juguetes. Le gusta tirar los
objetos al suelo para oír cómo suenan al caer. Busca
con la mirada los juguetes caídos y ocultos. En su
décimo mes de vida, el peso medio de un bebé son
9.600 g y unos 74 cm de longitud. En esta etapa los
bebés suelen estar más fuertes y con más
determinación. No sólo sabe lo que quiere y lo que no,
sino que ya puede buscarlo por la casa.
los diez meses de nacido, el bebé ya
podrá gatear libremente con sus muslos, nalgas,
manos y rodillas. No todos los bebés gatean
igualmente. Al inicio, es algo más inseguro, pero poco
a poco el bebé se va adquiriendo más seguridad y
fuerzas en las piernas y en cualquier momento se
pondrá de pie .En esta etapa el reflejo del paso es
muy definido. Hay bebés que a los diez meses ya
caminan

A los once meses, el bebé gatea para desplazarse


y camina apoyado en los muebles o cogido de las dos
manos. Cada vez adquiere más habilidades con las
manos, como meter objetos en una caja, coger la
cuchara por el mango o aplaudir.
Entiende más palabras de las que puede decir. Por
eso, responde a preguntas sencillas (por ejemplo,
¿dónde está mamá?) mediante signos.
Empezará a caminar él solito, su lenguaje se hará más
rico con la adquisición de nuevas palabras y ganará en
autonomía gracias a sus avances en psicomotricidad
fina. l bebé de once meses es cada día más autónomo
y ya es capaz de empezar a dar sus primeros pasos y
a ponerse de pie, bien con ayuda de alguien o
agarrándose a algo. También su lenguaje se ha
desarrollado bastante y dice sus primeras palabras.
Además ya entiende lo que le están diciendo y es
capaz de seguir la conversación con los demás.
Es muy importante que le felicites cuando hace algo
bien, eso sirve de estímulo para el niño y que gane
confianza en sí mismo.
Con un año, el niño se mantiene de pie solo, anda
agarrado de una mano e incluso puede dar algunos
pasos solo, sus primeros pasos. Deja de llevarse
objetos a la boca y le gusta tirarlos al suelo. Hace la
pinza índice-pulgar de forma precisa y señala con el
dedo índice.
Además de papá y mamá, sabe el significado de más
palabras. Puede dar un beso cuando se lo piden.
Una vez que el bebé aprende a caminar, no para. Ya
no querrá que le cojan en brazos como cuando era
más bebé, sino que prefiere moverse a sus anchas.
Parece llevar siempre las 'pilas' puestas, y tendrá a
sus padres correteando todo el día tras él. Lo bueno
de todo esto para los padres es que después de un día
movido, él pequeño se dormirá mejor por las noches.
Ahora el pequeño comienza también a mostrar su
carácter. No sabe hablar bien, pero sí sabe reaccionar
cuando no quiere algo o sencillamente le molesta.
Alguna que otra rabieta puede surgir en esa etapa,
debido a que el bebé probará algo de independencia
al transitar de un lado a otro. Eso le dará más
confianza y por lo tanto reaccionará con enfado
delante de sus propias limitaciones impuestas por sus
padres.

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