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Medidas Cautelares en Familia Nicaragua

El artículo analiza la implementación de las 100 Reglas de Brasilia en el sistema judicial de Nicaragua, destacando su ratificación y las transformaciones en el acceso a la justicia en procesos de familia. Se enfatiza la modernización del Código de Familia y la coordinación interinstitucional para garantizar una justicia efectiva, gratuita y sin discriminación. Además, se aborda la protección de grupos vulnerables, como niños y mujeres, a través de medidas cautelares y el compromiso del Estado con los derechos humanos.

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Medidas Cautelares en Familia Nicaragua

El artículo analiza la implementación de las 100 Reglas de Brasilia en el sistema judicial de Nicaragua, destacando su ratificación y las transformaciones en el acceso a la justicia en procesos de familia. Se enfatiza la modernización del Código de Familia y la coordinación interinstitucional para garantizar una justicia efectiva, gratuita y sin discriminación. Además, se aborda la protección de grupos vulnerables, como niños y mujeres, a través de medidas cautelares y el compromiso del Estado con los derechos humanos.

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Commons Attribution 4.0 International License

Revista de la Comisión Permanente de Acceso a la Justicia de Personas en Condición


de Vulnerabilidad y Justicia en tu Comunidad del Poder Judicial del Perú
Vol. 3, n.o 3, julio-diciembre, 2021
Publicación semestral. Lima, Perú
ISSN: 2709-6491 (En línea)
DOI: [Link]

Las medidas cautelares en los procesos de familia en


Nicaragua. Una mirada desde los estándares
de las 100 Reglas de Brasilia

The precautionary measures in family proceedings in


Nicaragua. A perspective from the standards of the
100 Brasilia Rules

María José Aráuz Henríquez


Poder Judicial de Nicaragua
(Managua, Nicaragua)
Contacto: majoarauz@[Link]
[Link]

RESUMEN
El Poder Judicial de Nicaragua, miembro de la Cumbre Judicial
Iberoamericana, ratificó las 100 Reglas de Brasilia mediante el acuerdo
83 del 6 de octubre de 2008, el cual fue modificado posteriormente
por el acuerdo 48 del 17 de julio de 2015. Desde el momento de su
ratificación se han venido implementando, de forma paulatina, trans-
formaciones internas en la aplicación de la normativa, tanto nacional
como internacional. Se ha garantizado el acceso a la justicia pronta,
gratuita y efectiva mediante la ampliación de competencias estable-
cidas en las leyes especiales, así como en el Código de Familia, el cual

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María José Aráuz Henríquez

recoge en su estructura y contenido los estándares que proponen las


100 Reglas de Brasilia, y, en su aplicación humanista con perspectiva
infantocéntrica y de género, alcanza la efectividad de la tutela mediante
la articulación con otras disciplinas e instituciones.
Palabras clave: Reglas de Brasilia; vulnerabilidad; acceso a la justicia.

ABSTRACT
The Nicaraguan Judiciary, a member of the Ibero-American Judicial
Summit, ratified the 100 Brasilia Rules through agreement no. 83 of
October 6, 2008, which was subsequently amended by agreement no.
48 of July 17, 2015. From the moment of its ratification, it has been
gradually implementing internal transformations in the application
of both national and international regulations. It has guaranteed
access to prompt, free and effective justice through the expansion of
competencies established in special laws, as well as in the Family Code,
which includes in its structure and content the standards proposed
by the 100 Brasilia Rules, and, in its humanistic application with an
infantocentric and gender perspective. It achieves the effectiveness
of guardianship through the articulation with other disciplines and
institutions.
Key words: Brasilia Rules; vulnerability; access to justice.

Recibido: 17/09/2021 Aceptado: 12/10/2021

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Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

1. El acceso a la justicia en los procesos de


familia. La realidad nicaragüense
El Poder Judicial de Nicaragua trabaja sobre la base de un plan decenal
que cuenta con el Plan Estratégico 2012-2021. Este documento, en
su línea estratégica 4, «Facilitado el acceso a la justicia de la ciuda-
danía nicaragüense sin discriminación alguna», implica el proceso de
transformación normativa interna que origina el nacimiento de nuevas
codificaciones. Su vigencia brinda a la población la respuesta especia-
lizada, pronta y adecuada a la realidad actual del país. De esta manera,
en el plan decenal cobran vigencia dos importantes códigos: el Código
de Familia de Nicaragua (CFN), primero en la historia nicaragüense1,
y el Código Procesal Civil2. Con ello, se moderniza el sistema de
justicia en materia de familia y civil.
Con la entrada en vigor de estos dos códigos se modernizó completa-
mente la justicia nicaragüense, y se logró que todos sus procesos pasen
del sistema escrito al sistema oral. Esta modernidad y adecuación traje-
ron como consecuencia la posibilidad de brindar el servicio de justicia
de manera pronta y efectiva, con lo cual se evita la dilación en los pro-
cesos —característica del sistema escrito— y se reduce la mora judicial
de forma significativa.
Dentro de los lineamientos entrelazados que plantea el plan dece-
nal se encuentra establecida la coordinación interinstitucional de los
operadores de justicia en todo el proceso y previo a este. Con ello se
establece la búsqueda de soluciones colaborativas, aplicando la con-
ciliación como eje transversal en los procesos de familia. Esta coor-
dinación interinstitucional con abordaje interdisciplinario también
constituye parte del marco normativo que conglomera los principios
procesales en el CFN, contemplados en sus artículos 437 y 441.

1 Ley n.o 870 del Código de Familia, aprobada el 24 de junio de 2014.


2 Ley n.o 902 del Código Procesal Civil de la República de Nicaragua.

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María José Aráuz Henríquez

1.1. Competencias judiciales y administrativas para conocer casos


de familia
El acceso a la justicia3, pronta, efectiva y gratuita en materia de familia
se evidencia en todo el contenido del CFN, ya que la competencia
que delega el legislador es amplia y extensiva a la sede administrativa,
notarial y de pueblos originarios. Así se establece en su artículo 4.
El CFN entró en vigor en el 2015. Este documento contiene en
su estructura los principios transversales modernos adecuados a los
tratados internacionales, entre los que destaca, de forma especial, la
Convención sobre los Derechos del Niño. Asimismo, dentro de la
parte sustantiva se contemplan los derechos de las personas en estado
de vulnerabilidad, por ejemplo, los niños, las personas discapacitadas
y las personas de la tercera edad. Vale señalar que la temática de género
también es transversal, pues un 85 % de los casos corresponde a las
madres que, en representación de sus hijos e hijas, demandan los
derechos de sus menores. De igual manera, el componente sustantivo
de la normativa contiene la regulación en materia de incapacidad
jurídica y nombramiento de tutela, los cuales tienen íntima relación
con el estado de vulnerabilidad en que se encuentran las personas en
esa condición.
En relación con las competencias que brinda el CFN, estas se
distribuyen en todo el territorio nacional. En su artículo 4 se establece
el mandato jurisdiccional respecto a quiénes deben conocer de los

3 El artículo 451 del CFN indica lo siguiente:


La justicia en Nicaragua es gratuita. La tramitación de asuntos contenidos en este Código
y que sean de conocimiento de los juzgados de familia, estará exenta del pago de tasas,
impuestos y timbres de todo tipo.
Toda persona tiene derecho a acudir a los tribunales de justicia para hacer valer sus
derechos familiares. El Estado debe garantizar los medios para que las carencias eco-
nómicas no sean un impedimento en el real acceso a la justicia, destinando esfuerzos
y recursos para el fortalecimiento de la Defensoría Pública, que regula la vigente Ley
Orgánica del Poder Judicial de la República de Nicaragua.

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Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

casos de familia: los jueces de distritos especializados de familia, que


se ubican en las cabeceras departamentales; los jueces locales únicos
de los municipios; y donde no existan estos, los jueces civiles, tanto
locales como de distrito. De igual manera, respetando la autonomía
regional en las regiones de la Costa Caribe y según la Ley n.o 28 de
Estatutos de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe, el CFN
brinda competencia en materia de familia a los jueces de los pueblos
originarios, quienes deben regirse por las regulaciones de acuerdo con
el derecho consuetudinario indígena y afrodescendiente.
Asimismo, en relación con la competencia administrativa, el CFN
presenta alternativas más rápidas de solución de conflicto, en la medida
que delega al Ministerio de Familia, Adolescencia y Niñez (Mifan) la
facultad de conciliar en lo relativo a las acciones de custodia, relación
de comunicación y visitas, y alimentos. También brinda a los notarios
públicos la facultad de alcanzar acuerdos en materia de alimentos,
mediante escrituras públicas que deberán ser homologadas ante la
autoridad judicial o administrativa para su validez y ejecución.
Las autoridades delegadas que conocen de los asuntos de familia
deben atender con principios transversales el interés superior del niño
y la autonomía progresiva, asumida en el artículo 71 de la Constitución
Política de Nicaragua, en los artículos 440 y 448 del CFN y en los
artículos 9, 10 y 11 del Código de la Niñez y Adolescencia4.
En ese mismo recorrido normativo, Nicaragua asume el compro-
miso internacional de facilitar el acceso a la justicia y tutela efectiva;
modifica su ordenamiento jurídico, modernizando sus codificaciones
y procedimientos; y continúa asumiendo las tendencias doctrinales y
jurisprudenciales internacionales de corte humanista. Asume, de esa
manera, dentro del derecho positivo, los estándares recomendados en los

4 Ley n.o 287, Código de la Niñez y la Adolescencia, aprobada el 24 de marzo de 1998.

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instrumentos internacionales, así como en las 100 Reglas de Brasilia.


Tal compromiso es visible en el mandato interpretativo sistemático y
ponderado que se plantea en los artículos 75, 436 y 443 del CFN.

2. Marco normativo de las medidas cautelares.


Protección y seguimiento en los procesos de
familia. Grupo niñez, mujer y personas de la
tercera edad
El marco normativo de las medidas cautelares deriva de diversas leyes,
del CFN, así como de los mandatos que establece el principio de
protección como función estatal, que es el compromiso de decretar
todas las medidas que sean posibles para garantizar el cumplimiento
del contenido de la Convención sobre los Derechos del Niño. En lo
que respecta al sector niñez, contamos con las medidas contenidas en
los artículos 175 y 459 del CFN, que tratan los casos de disolución
del vínculo matrimonial; asimismo, se cuenta con las medidas estable-
cidas en el ámbito de protección del Código de la Niñez y Adolescencia.
Estas mismas medidas son aplicables a la protección de la mujer en
caso de violencia intrafamiliar, anexada a las medidas que se pueden
tomar a la luz de la Ley n.o 779, Ley de Protección Integral contra
la Violencia. Igualmente, en relación con la incapacidad jurídica y
la declaración de tutela, que en su mayoría corresponde garantizar la
protección a los adultos de la tercera edad, se trabaja desde las ciencias
interdisciplinarias de la medicina, la psicología y el trabajo social. En

5 El artículo 7 del CFN sostiene:


Criterios de interpretación y aplicación.
La interpretación y aplicación de las disposiciones del presente Código se hará de con-
formidad a la Constitución Política de la República de Nicaragua, la Declaración Universal
de los Derechos Humanos, los instrumentos internacionales vigentes en el Estado de
Nicaragua y los principios rectores del mismo Código.

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Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

esa misma lógica y cuando haya mérito para hacerlo, se debe considerar
la Ley n.o 763, Ley de los Derechos de las Personas con Discapacidad.

2.1. De las medidas para el grupo vulnerable niñez: aplicación e


interpretación jurisdiccional
El grupo niñez es considerado como uno de los grupos que se encuentra
en estado de vulnerabilidad, tal como lo han clasificado las 100 Reglas
de Brasilia en la segunda sección, denominada «Beneficiarios de las
Reglas», que desarrolla el concepto de las personas en situación de
vulnerabilidad:

Una persona o grupo de personas se encuentran en condición de vulnerabi-


lidad cuando su capacidad de prevenir, resistir o sobreponerse a un impacto
que les sitúe en situación de riesgo no está desarrollada o se encuentra limi-
tada por circunstancias diversas, para ejercitar con plenitud ante el sistema
de justicia los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico (regla 3).

Lo citado coincide con lo expresado por el Comité de los Derechos


del Niño en las observaciones generales 4 y 5, las cuales clasifican a la
niñez como vulnerable y doblemente vulnerable por razón de su edad,
condición de salud o situaciones que derivan en migración irregular.
En esas circunstancias, por razón de su edad y falta de desarrollo de
competencias, no tienen la capacidad de resistir o sobreponerse a la
adversidad. En ese sentido, las 100 Reglas de Brasilia consideran como
niño o niña a toda persona que no haya alcanzado los dieciocho años y
que, en consecuencia, requiera siempre ser protegida de forma especial.
La Constitución Política de Nicaragua, en el artículo 71, acoge en
todo su contenido la Convención sobre los Derechos del Niño, así como
los documentos derivados de esta. En tal sentido, la niñez nicaragüense
cuenta con una codificación especial que regula la parte sustantiva y
procesal penal especializada, mediante la Ley n.o 287. Como respuesta

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María José Aráuz Henríquez

a esa especialización y trato, se crearon juzgados penales de distrito


del adolescente, así como una oficina de seguimiento de las medidas
para los adolescentes con características restaurativas, en los que otras
instituciones, como la Policía Nacional, están involucradas mediante
programas de reinserción a la vida social y programas educativos, de
acuerdo con el ciclo escolar y técnico6.
El compromiso del Estado nicaragüense con el contenido de pro-
tección primordial y prevalente de la niñez, así como con el grupo
de mujeres y personas discapacitadas, se puede resumir en el discurso
que brindó la presidenta del Poder Judicial, la Dra. Alba Luz Ramos
Vanegas, en el marco de la presentación amigable de las 100 Reglas de
Brasilia: «El Poder Judicial cuenta con buenas prácticas para aplicar el
contenido de las Reglas de Brasilia, en la medida en que estas forman
parte de los derechos y las garantías fundamentales reconocidos en
nuestra legislación nacional» (Reglas de Brasilia sobre Acceso a la Jus-
ticia de las Personas en Condición de Vulnerabilidad, 2018, p. 5).

6 El artículo 195 de la Ley n.o 287 sostiene lo siguiente:


Comprobada la comisión o la participación del adolescente en un hecho delictivo, el juez
penal de distrito del adolescente podrá aplicar los siguientes tipos de medidas:
a) Medidas socioeducativas: a.1. Orientación y apoyo sociofamiliar; a.2. Amonestación
y advertencia; a.3. Libertad asistida; a.4. Prestación de servicios a la comunidad;
a.5. Reparación de los daños a la víctima.
b) Medidas de orientación y supervisión: b.1. Instalarse en un lugar de residencia deter-
minada cambiándose del original; b.2. Abandonar el trato con determinadas perso-
nas; b.3. Prohibir la visita a bares, discotecas o centros de diversión determinados;
b.4. Matricularse en un centro educativo formal o en otro cuyo objetivo sea enseñarle
alguna profesión u oficio; b.5. Inclusión en programas ocupacionales; b.6. Abstenerse
de ingerir bebidas alcohólicas, sustancias alucinógenas, enervantes, estupefacientes
o tóxicas que produzcan adicción o hábito; b.7. Ordenar el internamiento del ado-
lescente o tratamiento ambulatorio en programas de salud, público o privado, para
desintoxicarlo o eliminar su adicción a las drogas antes mencionadas.
c) Medidas privativas de libertad: c.1. Privación de libertad domiciliaria; c.2. Privación
de libertad durante tiempo libre; c.3. Privación de libertad en centros especializados.

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Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

Esto constituye parte de los lineamientos estratégicos del plan


decenal con el que trabaja el Poder Judicial, en el que desarrolla el
principio de acceso a la justicia y a la tutela efectiva mediante políticas,
normativas, programas e instituciones que acercan y reeducan a la
población para accesar a la justicia.
En el marco de la cooperación interinstitucional, los juzgados de
distrito especializados de familia coordinan esfuerzos y, de forma
supletoria, aplican las facultades que otorga el legislador a la autoridad
administrativa. Asimismo, decretan medidas en casos concretos que se
ejecutan en conjunto, las cuales no se supeditan solamente a la materia
penal adolescente, sino a toda necesidad que amerite garantizar la
protección de la niñez. Así se observa en los artículos 76, 81 y 82
del Código de la Niñez y Adolescencia, en los que se indica que son
aplicables en todo lo que corresponde a las medidas de protección.
Entre estas tenemos:

Artículo 76. El Estado, las instituciones públicas o privadas, con la


participación de la familia, comunidad y la escuela, brindarán atención y
protección especial a las niñas, niños y adolescentes que se encuentren en
las siguientes situaciones: a) cuando los tutores abusen de la autoridad que
le confiere la guarda y tutela de los menores o actúen con negligencia en
las obligaciones que les imponen las leyes; b) cuando carezcan de familia;
c) cuando se encuentren refugiados en nuestro país o sean víctimas de
conflictos armados; d) cuando se encuentren en centros de protección o
abrigo; e) cuando trabajen y sean explotados económicamente; f ) cuando
sean adictos a algún tipo de sustancias sicotrópicas, tabaco, alcohol,
sustancias inhalantes o sean utilizados para el tráfico de drogas; g) cuando
sean abusados y explotados sexualmente; h) cuando se encuentren en total
desamparo y deambulen en las calles sin protección familiar; i) cuando
sufran algún tipo de maltrato físico o psicológico; j) cuando padezcan
de algún tipo de discapacidad; k) cuando se trate de niñas y adolescentes
embarazadas; y l) cualquier otra condición o circunstancia que requiera de
protección especial.

Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102 85


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Cada uno de los literales del artículo citado presenta condiciones de


vulnerabilidad que se suscitan en el marco del conflicto familiar y que
traen consecuentemente la afectación a los hijos y las hijas sometidos
o involucrados dentro del conflicto familiar.
Las medidas de protección en el CFN, contenidas en el artículo 4597,
enlistan una serie de medidas que puede decretar la autoridad judicial
en los asuntos relativos a las atribuciones derivadas de la autoridad
parental. Esto se encuentra en el libro tercero del CFN, especialmente,
cuando se observa durante el proceso que los progenitores que ejercen
la custodia no tienen desarrolladas competencias para el ejercicio
de la custodia y, en consecuencia, se quedan cortos en cuanto a las

7 El artículo 459 del CFN indica:


Clases de medidas cautelares
Las medidas cautelares a que se refiere el artículo anterior, entre otras, pueden ser:
a) Inclusión en un programa gubernamental de orientación a padres, madres, tutores
y apoyo o protección a las niñas, niños y adolescentes, personas adultas mayores, o
mayores declarados incapaces;
b) Inclusión en un programa de tratamiento médico, psicológico o psiquiátrico;
c) Sometimiento a terapia especializada;
d) Alimentos provisionales para quienes tienen derecho a recibirlos;
e) Retención migratoria del demandado mientras no tenga debidamente garantizada la
prestación alimenticia;
f) Embargo preventivo de bienes;
g) Constitución de garantía sobre bienes o derechos que aseguren el pago de la prestación;
h) Cese de la convivencia;
i) Separación material de los niños, niñas o adolescentes, mayores declarados judicial-
mente incapaces, o personas adultas mayores, según el caso;
j) Revocación de los poderes que cualquiera de los cónyuges o conviviente en unión de
hecho estable hubiera otorgado a favor del otro;
k) Las medidas adecuadas en relación con el cuido, crianza, régimen de comunicación y
visita, representación de los hijos o hijas menores de edad, mayores declarados judi-
cialmente incapaces, personas adultas mayores y uso de la vivienda familiar;
l) Inventario de bienes de menores de edad o mayores incapaces sujetos a tutela;
m) Depósito judicial de bienes;
n) Prohibición o restricción de acercamiento a la persona afectada o a los lugares que
regularmente concurre;
o) Internamiento en un centro de salud mental.

86 Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102


Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

atribuciones contenidas en el artículo 274 del CFN8. En ese sentido


y en el marco de estos procesos que pueden conllevar a la custodia,
cuido o crianza, relación de comunicación y visitas, decreto de
alimentos, suspensión de la autoridad parental y, en un caso extremo,
pérdida de la autoridad parental, se puede y debe aplicar las medidas
desde la perspectiva infantocéntrica de forma primordial y prevalente,
tomando siempre en consideración los ejes transversales que derivan
del principio de interés superior del niño y el principio de autonomía
progresiva, contenidos en los artículos del 1 al 6 de la Convención
sobre los Derechos del Niño.
Desde la experiencia jurisdiccional, se puede plantear la siguiente
clasificación de las medidas que deben aplicarse en materia familiar,
considerando el principio de interdisciplinariedad y coordinación
interinstitucional: a) medidas de protección, aquellas que contienen
el mandato de separación material de la persona en condiciones de

8 El artículo 274 del CFN sostiene:


Deberes y facultades de las relaciones entre madre, padre, hijo e hija
El ejercicio de las relaciones entre madre, padre, hijo e hija y tutores o tutoras comprende
los siguientes deberes y facultades:
a) Proteger la vida, la integridad física, psíquica, moral y social de sus hijas e hijos y
tenerlos en su compañía;
b) Suministrarles medios necesarios para su desarrollo integral, proveyéndoles la ali-
mentación adecuada, vestuario, vivienda y en general los medios materiales necesa-
rios para su desarrollo físico, la preservación de su salud y su educación formal;
c) Velar por la estabilidad emocional, estimular el desarrollo de sus capacidades de deci-
sión en la familia y el sentido de responsabilidad social;
d) Educarlos para que participen en las labores compartidas en el hogar y prepararlos
para el trabajo socialmente digno;
e) Orientar la formación de sus hijos o hijas en un plano de igualdad promoviendo va-
lores, hábitos, tradiciones y costumbres que fomenten el respeto, la solidaridad, la
unidad y la responsabilidad en la familia;
f) Orientar adecuadamente a los hijos e hijas, pudiendo auxiliarse de profesionales espe-
cializados, que podrán brindar asesoría psicopedagógica en centros educativos o bien
en la delegación del Ministerio de la Familia, Niñez y Adolescencia;
g) Ejercer la representación judicial y extrajudicial de sus hijos e hijas que sean niños,
niñas o adolescentes y personas declarados judicialmente incapaces;
h) Administrar sus bienes.

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María José Aráuz Henríquez

vulnerabilidad; b) medidas de prohibición y restricción de acerca-


miento a la persona afectada; c) medidas adecuadas a la orientación
en el cuidado y la crianza de la niñez; d) medidas de aseguramiento,
relativas a garantizar la finalidad de la acción pretendida, entre ellas
podemos ubicar los alimentos provisionales, la retención migratoria,
el embargo preventivo y la constitución de garantía sobre bienes y
derechos; e) medidas de seguimiento, aquellas que pretendan restaurar
la condición de salud o las relaciones antes del proceso, esto incluye
el decreto de someterse a un tratamiento médico, psicológico o psi-
quiátrico, sometimiento a terapias especializadas o internamiento en
un centro de salud mental; y f ) medidas de formación, cuyo objetivo
es colaborar en la educación de los padres para que desarrollen com-
petencias en cuido y crianza, mediante la inclusión en un programa
gubernamental de orientación.
La autoridad judicial cuenta con este catálogo de medidas que
puede emplear durante el proceso o bien en sentencia, independien-
temente del tipo de acción. Esto es aplicable siempre que se cumpla
la finalidad de protección y tratamiento especial por pertenecer a la
clasificación de los grupos vulnerables. Es así como, por lo general, son
aplicables en aquellos casos en que existe controversia en el ejercicio
de la autoridad parental. El decreto de estas medidas requiere, en la
mayoría de los casos, la identificación de la problemática familiar que
realiza el Consejo Técnico Asesor. En la ejecución de medidas de for-
mación, se aplica y se brinda seguimiento en conjunto con el Mifan.
De igual manera, se coordina con el Ministerio de Salud en casos de
internamiento y tratamiento psicológico o psiquiátrico —aplicables a
los progenitores en la mayoría de los casos—.
En esa misma línea de protección a favor de la niñez, si en el
desarrollo del proceso se deriva que ninguno de los progenitores tiene
competencias desarrolladas para el ejercicio del cuido y la crianza, se

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Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

busca el recurso familiar que corresponda para colaborar con el cuidado


de la persona del niño en situación de vulnerabilidad, ante el peligro
de consumo o venta de drogas o por falta de cuidado directo por parte
de los progenitores. En caso contrario, se hacen las coordinaciones con
el Mifan para que sea ingresado en un centro de protección.
En la práctica, la medida contenida en el literal d) del artículo 459
del CFN es, sin lugar a duda, la más aplicada, ya que garantiza el
derecho de alimentos, el cual conlleva a la protección del derecho a la
vida. Por su propia naturaleza, esta medida tiene la particularidad de
ser aplicable en todas las acciones en las que se representan derechos de
la niñez, excepto la acción de investigación de paternidad, que requiere
la práctica de la prueba de ADN para determinar la filiación. Si el
acreedor alimentario sufre de algún tipo de discapacidad que lo ubique
en una situación de doble vulnerabilidad, considerando su edad y
condición de salud, el administrador de justicia debe tomar en cuenta
tal circunstancia para el decreto de alimentos.
En ese mismo ámbito, la Sala Civil y de Familia, por ministerio
de ley de la Corte Suprema, en sentencia dictada el 30 de marzo
de 2020, a las 8:57 a. m., expresa que en la sentencia de primera
instancia no se acataron los criterios de interpretación que establece el
artículo 7 del CFN —interpretación sistemática—, los cuales deben
considerarse en el juicio intelectual de interpretación que hace la
persona que administra justicia. En la sentencia aludida en la parte
considerativa, los magistrados expresan que no fue tomado en cuenta
el artículo 3 de la Ley de Derechos de las Personas con Discapacidad
y que las personas que sufren esta condición se encuentran dentro del
instrumento internacional de las 100 Reglas de Brasilia, de la cual
Nicaragua es parte. Además, a la luz de la aplicación del artículo 7
del CFN, debió haber sido considerado por la autoridad judicial para
el decreto de alimentos del acreedor alimentario y la aplicación del

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María José Aráuz Henríquez

criterio, adicionando los gastos que ocasiona la condición de salud del


joven, por lo que no atender esta condición violenta el mandato que
establecen las 100 Reglas de Brasilia.
El Poder Ejecutivo, por medio del Mifan, tiene facultades para
aplicar medidas de protección o seguimiento tanto a la niñez como
a las personas de la tercera edad. Estos se encontrarán protegidos en
casos de abandono en centros de protección o bien serán beneficiarios
de diferentes programas que, para tal efecto, el ministerio en mención
cumple, como el del programa «Viviendo en armonía protejo a mi
familia y a mi comunidad», el cual sirve para educar en valores a los
progenitores, concientizarlos sobre el derecho de los niños y las niñas,
así como el de ellos como pareja. Para los adultos mayores trabajan el
programa «¿Cómo cuidar de nuestros adultos mayores?», que aborda
una guía de orientaciones para evitar los riesgos en viviendas y centros
de protección. Asimismo, se tiene el programa «Juntas y juntos por
la prevención del abuso sexual, en responsabilidad compartida».
Las articulaciones entre ambas instituciones en el ámbito familiar
tienen su asidero legal en el principio de abordaje social integral
contenido en el artículo 437 del CFN9. Su aplicación es necesaria
para alcanzar la efectividad de la tutela, debido a la distribución de
competencias atribuidas por ley al Mifan, al ámbito de aplicación, así
como a la complementariedad, que implica trabajar por la protección
de personas en situaciones de vulnerabilidad, en la que la niñez, las
mujeres y los adultos mayores requieren de atención especializada.

9 El artículo 437 del CFN indica:


Abordaje social integral
La familia es el núcleo fundamental de la sociedad; por ello, todas las cuestiones que
se susciten en el ámbito familiar y que merezcan la atención pública, administrativa y
jurisdiccional serán abordadas integralmente. Para la consecución de este empeño, cada
una de las instituciones que el Estado ha creado, a través de sus leyes, actuará conforme
sus competencias, para la protección social de la familia, quedando articulados esfuerzos
conjuntos, en idéntico sentido.

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Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

2.2. De las medidas para el grupo vulnerable mujer en casos de


violencia
En el ámbito familiar, en concordancia con la protección que requie-
ren las mujeres y con la victimización como producto de la violencia
vivida, las autoridades judiciales tienen facultades para proteger a la
mujer o a la persona violentada. Esto se realiza cuando se identifican
características violentas en la relación fáctica, sustentadas con docu-
mentales que acrediten la existencia de esta conducta y se encuentren
en estado de investigación por la autoridad policial o el Ministerio
Público.
La protección explicada en el párrafo anterior se contempla en el capí-
tulo II del libro primero del CFN, específicamente desde el artículo
46 hasta el 52, los cuales orientan la obligación que tiene la autori-
dad para proteger. Asimismo, nos brinda la clasificación de la violen-
cia en el ámbito familiar, considerando las dimensiones física, sexual,
psicológica, patrimonial y económica, según el artículo 47 del CFN10,

10 El artículo 47 del CFN sostiene lo siguiente:

Tipos de violencia doméstica o intrafamiliar


Los diferentes tipos de violencia doméstica o intrafamiliar son:
a) Violencia física: Son las acciones, comportamientos u omisiones que amenazan o
lesionan la integridad corporal de una persona;
b) Violencia sexual: Son las acciones que obligan a una persona tener o mantener con-
tacto sexual, a participar en ellos, mediante la fuerza, intimidación, coerción, chantaje,
soborno, manipulación, amenaza o cualquier mecanismo que anule o limite la volun-
tad personal;
c) Violencia psicológica: Acción u omisión directa o indirecta, cuyo propósito sea contro-
lar o degradar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de otras perso-
nas, por medio de intimidación, manipulación, amenaza directa o indirecta, humilla-
ción, aislamiento o cualquier otra conducta u omisión que produzca un perjuicio en
la salud psicológica, la autodeterminación, el desarrollo integral y las posibilidades
personales;
d) Violencia patrimonial y económica: Es la acción u omisión que implique un daño, pér-
dida, sustracción, destrucción, retención o distracción en los bienes muebles o inmuebles,
objetos, documentos personales, valores, derechos patrimoniales o recursos económi-
cos destinados a satisfacer sus necesidades, bienes de una mujer y los recursos pro-
pios o compartidos en el ámbito familiar o de pareja.

Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102 91


María José Aráuz Henríquez

sin mencionar que la Ley Integral contra la Violencia hacia las


Mujeres y sus reformas se encuentran contenidas en la Ley n.o 779 y su
reglamento, la cual es aplicada por los jueces especializados de violencia
que se encuentran en todo el país. Ellos, de forma coordinada, pueden
mantener o cambiar las medidas que una autoridad judicial de familia
o de violencia haya tomado en relación con un caso concreto con
indicadores de violencia.
En la práctica jurisdiccional, se identifica la necesidad de protección
en el ámbito de familia en las acciones relativas a la acción de disolu-
ción del vínculo matrimonial o reconocimiento y finalización de la
unión de hecho. Estas acciones tienen la particularidad de trabajar en
un 99 % con acciones conexas relativas a la custodia, relación de comu-
nicación y visitas, así como la solicitud de alimentos y distribución
de bienes. Generalmente la litis se traba en la custodia; y en ella, los
elementos probatorios derivan en elementos de convicción que hacen
meritoria la protección.
En la distribución de bienes, según el régimen económico matri-
monial y de acuerdo con la idiosincrasia y el patriarcado, muchas veces
la titularidad de los bienes —casas, vehículos, fincas y acciones— se
encuentra a nombre del cónyuge varón. Aplicando la literalidad de la
norma, habría que respetar la titularidad del derecho; en consecuencia,
se produce un desequilibrio en la estabilidad económica de la cónyuge.
En ese sentido, se puede decretar la pensión compensatoria a solicitud
de parte y en la búsqueda del equilibrio que se forma en la distribu-
ción de bienes.

También constituye violencia patrimonial y económica el control de los bienes y recur-


sos financieros, manteniendo así el dominio sobre la mujer, la negación de proveer los
recursos necesarios en el hogar, el desconocimiento del valor económico del trabajo en
las labores propias del hogar y la exigencia para que abandone o no inicie un trabajo
remunerado.
Todos los tipos de violencia doméstica o intrafamiliar señaladas en este artículo son sin
perjuicio de las concurrencias de otros ilícitos penales o civiles, según corresponda.

92 Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102


Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

Ahora bien, Nicaragua cuenta con un bloque de protección inter-


nacional en materia de niñez y de protección contra la violencia. El
sistema de interpretación, contenido en el artículo 7 de la CFN, se
ajusta a los estándares internacionales de derechos humanos, que par-
ten de una justicia humanista, especializada y doctrinaria, que brindan
las bases teóricas para argumentar en favor de la mujer en casos de
violencia.
La violencia en el litigio de la disolución del vínculo está presente
en algunos casos, pero de forma constante se observa en la violencia
patrimonial al momento de la distribución de bienes. En ese sentido,
se tiene que valorar la participación de la mujer en la obtención de los
bienes, así como el trabajo en el hogar y el aporte que haya hecho para
la construcción formal o material de una empresa. De esta manera se
busca equilibrar la balanza y garantizar la igualdad objetiva en el caso
de la mujer, quien en un 88 % ejerce el cuidado de los hijos e hijas, lo
que implica mayores gastos y menos recursos. Esta solicitud, realizada
por los litigantes, y la resolución judicial tienen que ser sustentadas
con la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación Contra la Mujer (CEDAW), así como la Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra
la Mujer (Convención de Belém do Pará), caso contrario, se solventa
el desequilibrio con la pensión compensatoria según el artículo 177
del CFN11.

11 El artículo 177 del CFN sostiene lo siguiente:


Pensión compensatoria
La autoridad judicial podrá ordenar también una pensión compensatoria, sustitutiva de
la alimenticia, siempre que no exista repartición de bienes entre los cónyuges o convi-
vientes, a fin de evitar el desequilibrio económico que para uno de los cónyuges puede
significar el divorcio […]. Para ello, la autoridad judicial tendrá en cuenta, entre otras, las
siguientes circunstancias:
a) Los acuerdos a que hubieren llegado los cónyuges.
b) La edad y el estado de salud.
c) La calificación profesional y las probabilidades de acceso a un empleo.

Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102 93


María José Aráuz Henríquez

Al respecto, los jueces de familia deben pronunciarse sobre los daños


causados como efecto de la violencia; sin embargo, solamente pue-
den amparar y garantizar la protección integral mediante el decreto de
medidas, equilibrando la distribución de bienes. Es necesario consi-
derar que si los hallazgos encontrados constituyen el tipo penal de
violencia física, psicológica y económica, deben conocer y resolver los
jueces especializados de violencia.
En algunos casos de divorcio, la violencia ejercida no es clara, pues se
presenta a través de hechos específicos, como la insistencia de venta de
la casa familiar, la cual constituye su patrimonio, o bien en la exigencia
de que los hijos en común deben cambiar de colegio porque no se
puede seguir sufragando los gastos. Esto implica para la niñez una
afectación en partida doble porque, primero, pierden la estabilidad
que se supone tenían en el hogar y, segundo, se registra en ellos una
ansiedad comprobada, propiciada por la incertidumbre de no saber
con cuál de los progenitores vivirán; además, a esto se le adiciona el
desarraigo pretendido de su hogar para comunidad de un adulto. En
este particular, se conocen casos en los que, además de las condiciones
expresadas, la cónyuge pasaba por una situación de padecimiento en
su salud, lo que implicaba someterse a tratamientos especializados.

d) La colaboración con su trabajo en las actividades mercantiles, industriales o profesio-


nales con el otro cónyuge.
e) La duración del matrimonio y la convivencia conyugal.
f) La pérdida eventual de un derecho de pensión.
g) El caudal y los medios económicos y las necesidades de uno y otro cónyuge.
h) La distribución equitativa de los bienes adquiridos durante el matrimonio y estos es-
tuvieren inscritos de manera unilateral.
i) No poder ejercer una actividad profesional por tener que ocuparse de los hijos o hijas
comunes.
j) Haber interrumpido su instrucción profesional por razón del matrimonio y desear
reanudarla.
La pensión compensatoria cesará cuando la o el cónyuge favorecido contraiga nuevo ma-
trimonio, establezca una unión de hecho estable con otra persona o llegara a tener me-
dios económicos para su sustentación.

94 Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102


Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

En esa misma línea, se observa la protección por circunstancias de


salud, mediante la sentencia dictada por el Juzgado Primero de Distrito
de Familia, el 18 de noviembre de 2016, a las 9:55 a. m., en la que se
consideró oportuno motivar la decisión en los estándares que brindan
las 100 Reglas de Brasilia sobre los grupos que se deben proteger
en situaciones de riesgos, especialmente porque la enfermedad que
enfrentaba la señora era grave. El conflicto familiar la hacía víctima de
violencia económica y psicológica, lo que la ubicaba en una situación
de doble vulnerabilidad. Por la condición de salud, en este caso se
afectó el uso y habitación a favor de los niños. La mujer continuaba
ejerciendo la custodia y se decretó una pensión compensatoria para
solventar los gastos de salud.

2.3. De las medidas para el grupo vulnerable personas con


discapacidad
Las personas con discapacidad que llegan a los tribunales de familia se
caracterizan por ser los beneficiarios de la acción jurídica y tutela (en
el caso de las personas mayores de edad). En relación con los adultos
mayores, se presenta con mayor incidencia la solicitud de incapacidad,
la que, según el artículo 31 del CFN, debe ser diagnosticada por los
médicos tratantes, el médico legal y el Consejo Técnico Asesor del
Tribunal de Familia, y establecer el estado en que se encuentra mediante
los informes periciales que cada uno emite según su valoración.
Por la naturaleza del proceso de incapacidad jurídica, se pretende
declarar la tutela de la persona que ejercerá el cuido, la representación
y la administración de los bienes del tutelado. El 95 % de las personas
a las que se les pide declarar su incapacidad jurídica son de la tercera
edad, quienes, por su propia condición, presentan disminución de sus
facultades. No obstante, la capacidad para decidir sobre la adminis-
tración de sus bienes, en muchos casos, se encuentra bien, es decir,
poseen un buen discernimiento. Esto provoca una mixtura entre la

Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102 95


María José Aráuz Henríquez

necesidad de cuidar de la persona, porque sus funciones físicas se


han visto debilitadas por el tiempo y las enfermedades, y la facultad
mental incólume, con lo cual tiene la capacidad de decidir la adminis-
tración de sus bienes.
En algunos casos de discapacidad, se observa abuso por parte de los
familiares que ejercen el cuidado de la persona. Lo que conlleva, previa
comprobación, a una actitud violenta. Por ello, es necesario garantizar
su protección mediante la aplicación de medidas de alejamiento de la
persona que ejerce violencia.
El tratamiento especializado de protección se puede observar mediante
el decreto de medidas de protección a favor de la persona en situación
vulnerable derivado de su discapacidad, según el numeral 3 de la
segunda sección de las 100 Reglas de Brasilia, que coincide, en cuanto
al concepto de deficiencia, con el artículo 3 de la Ley n.o 763, Ley de
Discapacidad12.
La protección que gozan los adultos mayores puede brindarse
mediante el decreto de medidas de protección o alejamiento. Así se
observa en la sentencia dictada el 27 de mayo de 2016, a las 8:51 a. m.,
en la que la autoridad judicial protege a la persona en condiciones de
triple vulnerabilidad: mujer, anciana y enferma. En el numeral II de
la parte resolutiva se establece: «Siendo la señora ALS una adulta mayor,
requiere vivir de forma adecuada, armoniosa y en paz». Las medidas

12 El artículo 3 de la Ley de Discapacidad indica, entre otros, los siguientes conceptos:


Deficiencia: es toda limitación o alteración adquirida o congénita que afecta las funciones
mentales, físicas o sensoriales de las personas. Grado de afectación anatómica, fisiológi-
cas, histológicas de los sistemas orgánicos de las personas.
Discapacidad: es el resultado de la interacción entre la persona con deficiencias y su
entorno discapacitante. La discapacidad está enmarcada en las barreras latentes y per-
petuas implantadas por la sociedad, que hacen imposible que las personas con discapa-
cidad accedan a la vida social de manera activa, pasiva, directa o indirecta al igual que
otro ser humano. La discapacidad, por ende, no es algo que radique en la persona como
resultado de una deficiencia.

96 Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102


Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

decretadas fueron la separación de la hija y su núcleo familiar de la


casa de la persona de la tercera edad, por maltrato físico, psicológico y
económico. Además, se le estableció alimentos a su favor por parte de
sus hijos, se ordenó el pago de las rentas que se hacía de un apartamento
y se garantizó que el Mifan brindaría seguimiento a las medidas.
La sentencia mencionada en el párrafo anterior fue confirmada en
segunda instancia; sin embargo, se interpuso un recurso de amparo en
contra de la autoridad judicial de primera instancia, argumentando
abuso de autoridad en las medidas decretadas. La Sala Constitucional
de la Corte Suprema de Justicia, mediante la Sentencia n.o 302 del 26
de julio de 2017, a las 12:48 p. m., en el considerando II, estipuló lo
siguiente:

La señora funcionaria recurrida dictó una serie de medidas de protección.


Entre ellas, las relacionadas anteriormente, basándose en sus facultades
que le concede el artículo 414 del CFN. En ningún momento ha invadido
competencia de otro judicial, no se ha pronunciado sobre el dominio y
posesión de la propiedad de la señora ALS. No siendo cierto lo aseverado
por el representante de los recurrentes, quien expuso que el desalojo de sus
representados se decretó dentro de una demanda de familia.

En la parte resolutiva de la sentencia de amparo relacionada, la Sala


Constitucional declaró la improcedencia del recurso.
En las acciones de alimentos, el tema de la discapacidad se debe tener
en consideración para garantizar el derecho alimentario de por vida
para los hijos y las hijas. En el decreto del derecho alimentario, se hace
imperioso observar las variantes que puede generar el cuidado de la
persona con discapacidad si aún es menor de edad, pues muchas veces
son sujetos de terapias especiales para lograr mantener la salud estable,
y eso genera un mayor gasto al progenitor custodio. En ese sentido,
se incrementan los gastos para la manutención y, en consecuencia, el
pago proporcional de la participación económica del progenitor no

Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102 97


María José Aráuz Henríquez

custodio. Este criterio se puede observar en el considerando 5 de la


sentencia de casación, con fecha 30 de marzo de 2020, a las 8:57 a. m.,
cuando se analiza que en sentencia de primera instancia la autoridad
judicial no valoró la condición de discapacidad que tenía uno de los
hijos de las partes:

Por lo expuesto, la sentencia recurrida al establecer una pensión alimenticia


para el joven JEET, sin atender su situación de discapacidad, violenta las
Cien Reglas de Brasilia sobre Acceso a la Justicia de las Personas en Condi-
ción de Vulnerabilidad, y de manera concreta el capítulo I, Sección «finali-
dad», violación e inobservancia de la norma internacional que se efectúa al
no otorgarle al hijo de su representada un trato adecuado a sus circunstan-
cias singulares al momento de establecer la pensión a su favor.

Efectivamente, el Tribunal Supremo, por medio de la sala que


conoció, observó las consecuencias que se derivan de la administración
de justicia cuando no se toman en consideración los criterios que las
100 Reglas de Brasilia establecen al respecto. Por ello, modificó la
sentencia de primera instancia y garantizó al menor de edad la pro-
tección debida a la luz de los estándares que contienen las 100 Reglas
de Brasilia y ajustó esta a las necesidades objetivas de su condición.

3. La interdisciplinariedad y las coordinaciones


interinstitucionales
Tomando en consideración que el derecho de familia, desde hace
aproximadamente tres décadas, ha brindado servicio más allá de la
respuesta jurídica, se han incorporado nuevas disciplinas para su
desarrollo. Desde una perspectiva multidisciplinaria, esto presenta
un enfoque integral de la problemática familiar con estudios de
factores endógenos y exógenos que ofrecen a la autoridad judicial o
administrativa un enfoque panorámico de las causales del problema
familiar; y brinda los elementos suficientes para una respuesta objetiva

98 Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102


Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

ajustada al contexto familiar. Todo esto en concordancia con la regla


58, contenida en la segunda sección, denominada «Comprensión de
actuaciones judiciales», de las 100 Reglas de Brasilia.
El punto de partida será identificar en cada planteo del conflicto a
las personas vulnerables y el abordaje interdisciplinar para la justicia
objetiva. De esta manera, se brindará respuesta más allá de la aplica-
ción de la letra de ley, dándole vida a la normativa, actualizando y
contextualizando las fuentes normativas internacionales y nacionales,
así como los principios que indican la necesidad multidisciplinar en
la identificación de problemáticas. Con ello, se garantiza a la niñez y
a las personas vulnerables la participación y correcta aplicación de los
principios transversales en materia de familia, el interés superior de
la niñez y la autonomía progresiva, que deben ser valoradas de forma
correcta, de conformidad con los parámetros establecidos en la Con-
vención sobre los Derechos del Niño y las observaciones generales 12
y 14 del Comité de los Derechos del Niño, que constituyen una guía
para la valoración judicial en sentencia.
En Nicaragua, el Consejo Técnico Asesor constituye el cuerpo téc-
nico que interviene en casos en que la autoridad judicial considera que
requiere de su apoyo para proteger, esto mediante el decreto de medidas
de protección. Los informes periciales constituyen una prueba medular
que el judicial debe considerar para identificar la situación de vul-
nerabilidad que tiene la persona que se debe proteger en el conflicto y
decidir su protección mediante la aplicación de las medidas conteni-
das en el artículo 459 del CFN.
La aplicación de las medidas, en dependencia de los hallazgos,
se lleva a efecto con el apoyo interinstitucional, coordinando en con-
junto con las autoridades involucradas en familia. De forma tal que
si la medida decretada por la autoridad judicial conlleva un segui-
miento por parte del Mifan, se gira oficio a esta institución para las

Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102 99


María José Aráuz Henríquez

coordinaciones. Si la medida requiere terapia psicológica para todo el


núcleo familiar, se gira oficio a los centros de salud de la localidad del
domicilio de las partes.
Así, la respuesta de la justicia especializada de familia es de corte
multidisciplinar con aplicación interinstitucional, de acuerdo con las
políticas de coordinación para lograr la protección adecuada, así como
la efectividad de la tutela.

4. Conclusiones
1. En Nicaragua, el acceso a la justicia en materia familiar se garantiza
mediante la ampliación de competencia que faculta el CFN a las
autoridades administrativas y judiciales; y amplía la competencia
en materia de alimentos al ámbito notarial. Asimismo, mantiene
la gratuidad en todas sus actuaciones y garantiza a los usuarios del
sistema una justicia pronta y efectiva, constituyendo así una de las
líneas estratégicas del plan decenal del Poder Judicial. Esto se realiza
en concordancia con el compromiso del país con los instrumentos
internacionales a nivel de convenio y de las 100 Reglas de Brasilia
sobre el Acceso a la Justicia de las Personas en Condición de
Vulnerabilidad.
2. Nicaragua ha garantizado el acceso a la justicia en los procesos
de familia y la aplicación de las medidas oportunas a solicitud de
parte o de oficio, que responden a la necesidad de protección de
las personas en condiciones de vulnerabilidad. La justicia familiar
tiene un enfoque humanista e infantocéntrico con perspectiva de
género. Su interpretación sistemática, contenida en el artículo 7 del
CFN, brinda la garantía de que los conflictos serán resueltos según
la normativa interna e internacional y los principios rectores, con
respuesta equitativa y proporcional, garantizando así la efectividad
de la tutela jurídica.

100 Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102


Las medidas cautelares en los procesos de familia en Nicaragua

3. En el análisis de casos que se plantean en la justicia familiar se


toman en consideración las barreras de conductas patriarcales
que violentan la igualdad objetiva en el conflicto familiar y que
involucran el desarrollo de vida de los grupos vulnerables, que son
la niñez, la mujer y las personas de la tercera edad. Se observa,
de forma especial, en los procesos de alimentos, la custodia, la
disolución del vínculo matrimonial, la distribución de bienes y la
declaratoria de incapacidad y tutela. Además, se tienen en cuenta
los principios en los instrumentos internacionales, con los cuales
Nicaragua ha asumido el compromiso de Estado de aplicarlos y
brindar las herramientas para su eficaz uso.
4. En el marco normativo nacional se encuentran identificados los prin-
cipios de coordinación y cooperación interinstitucional e interdis-
ciplinaria que hacen posible la aplicación de las medidas. Con esto
se logra la protección adecuada y el seguimiento oportuno de estas.
Asimismo, posibilitan que las instituciones involucradas (el Poder
Judicial, el Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, y la
Defensoría Pública) brinden en conjunto el servicio de justicia, de
forma pronta, gratuita y efectiva, tal como propone el contenido de
las 100 Reglas de Brasilia en el capítulo IV, que se refiere a la eficacia
de estas medidas, que además dependerá de los compromisos y las
líneas de acción que cada Estado asuma.

Referencias
Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (1998). Código de la
Niñez y la Adolescencia. Ley n.o 287. Managua: 12 de mayo de
1998. [Link]
adolescencia_nicaragua.pdf

Llapanchikpaq: Justicia, 3(3), 77-102 101


María José Aráuz Henríquez

Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (2011). Ley de los


Derechos de las Personas con Discapacidad. Ley n.o 763. Managua:
28 de julio de 2011. [Link]
[Link]/b92aaea87dac762406257265005d21f7/c9379d54cc
de27400625791200572c84?OpenDocument
Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (2014). Código de
Familia. Ley n.o 870. Managua: 26 de agosto de 2014. https://
[Link]/dyn/natlex/docs/ELECTRONIC/102158/123413/
F39376266/LEY%20870%[Link]
Juzgado Primero de Distrito de Familia de la Circunscripción Managua
(2017). Sentencia n.o 0195. Managua: 27 de mayo de 2017.
Reglas de Brasilia sobre Acceso a la Justicia de las Personas en
Condición de Vulnerabilidad (2018). [Actualización aprobada
por la Asamblea Plenaria de la XIX edición de la Cumbre Judicial
Iberoamericana]. Quito: abril de 2018. [Link]
content/uploads/2020/02/Reglas-brasilia_web.pdf
Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (2017). Sentencia
n.o 302. Managua: 26 de julio de 2017.

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