"La Acción de Protección en el Sistema Judicial Ecuatoriano: Un Análisis de su
Efectividad y Contribución a la Defensa de los Derechos Fundamentales"
Introducción
El artículo 1 de la Constitución de la República (CRE) menciona que el Ecuador es un
estado constitucional de derechos y justicia, en la cual toda la estructura estatal tiene como
objetivo primordial la consagración y tutela de los derechos constitucionales de las personas a
con la finalidad de lograr los fines que la sociedad considera trascendentes para su
permanencia y desarrollo. Las garantías jurisdiccionales constituyen las vías procesales que
tienen como propósito fundamental la protección de los derechos, dentro de las cuales la
actividad probatoria se redimensiona, constituyéndose en el medio que permite verificar la
materialización de los derechos. (Niquinga, 2019)
Los autores que han estudiado y escrito respecto de la acción de protección en
Ecuador, Toman como referencia de origen de la misma al derecho de amparo
desarrollado en México; a su vez, el juicio de amparo en México ha tenido una evolución
relativamente lenta determinada por factores externos e internos; misma que ha servido
como guía e inspiración para países de Centro y Sudamérica, conforme lo manifestado por
Héctor Fix-Zamudio. (Salazar, 2019)
“[…] el modelo de amparo mexicano en esta dimensión histórica […] ha
inspirado a los instrumentos del mismo nombre que se han establecido de manera
paulatina en Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, España, El Salvador,
Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela”.
Inclusive se refiere también al mandato de segurança brasileño, que vendría a ser el
“mandamiento de amparo” en Brasil; por lo tanto, es pertinente el análisis de esta
institución jurídica, como referente a lo adoptado en Ecuador.
La "Acción de Protección" es un destacado derecho constitucional en Ecuador, que se
estableció con la Constitución de 2008, misma que brinda a los ciudadanos un medio propicio y
efectivo el cual le permite salvaguardar y defender sus derechos fundamentales frente a posibles
violaciones o vulneraciones por parte de autoridades sean estas de carácter públicas o privadas,
cabe destacar que esta herramienta legal se erige como un pilar esencial en la protección de los
valores democráticos y el respeto a la dignidad humana.
Art.88. La acción de protección tendrá por objeto el amparo directo y eficaz de los
derechos reconocidos en la Constitución, y podrá interponerse cuando exista una
vulneración de derechos constitucionales, por actos u omisiones de cualquier autoridad
pública no judicial; contra políticas públicas cuando supongan la privación del goce o
ejercicio de los derechos constitucionales; y cuando la violación proceda de una persona
particular, si la violación del derecho provoca daño grave, si presta servicios públicos
impropios, si actúa por delegación o concesión, o si la persona afectada se encuentra en
estado de subordinación, indefensión o discriminación (Constitución de la República del
Ecuador, 2008).
De igual forma lo indican los siguientes artículos:
Art. 439.- Las acciones constitucionales podrán ser presentadas por cualquier ciudadana o
ciudadano individual o colectivamente.
Art.39 El Estado garantizará los derechos de las jóvenes y los jóvenes, y promoverá su
efectivo ejercicio a través de políticas y programas, instituciones y recursos que aseguren
y mantengan de modo permanente su participación e inclusión en todos los ámbitos, en
particular en los espacios del poder público. (Constitución de la República del Ecuador,
2008)
El Estado reconocerá a las jóvenes y los jóvenes como actores estratégicos del desarrollo
del país, y les garantizará la educación, salud, vivienda, recreación, deporte, tiempo libre,
libertad de expresión y asociación. El Estado fomentará su incorporación al trabajo en
condiciones justas y dignas, con énfasis en la capacitación, la garantía de acceso al primer
empleo y la promoción de sus habilidades de emprendimiento. (Constitución de la
República del Ecuador, 2008)
En el contexto de un Estado de Derecho, la Acción de Protección se establece como un
mecanismo de acceso a la justicia rápido y expedito, garantizando así una tutela eficaz de
derechos fundamentales tales como la libertad, igualdad, no discriminación, intimidad, entre
otros. Esta figura jurídica, profundamente arraigada en los principios constitucionales
ecuatorianos, le faculta a cualquier individuo, sin importar su estatus económico, etnia o posición
social, pueda presentar una demanda ante la autoridad judicial competente para asegurar la
preservación de sus derechos vulnerados o amenazados.
Por medio de la Acción de Protección, se pretende equilibrar el poder y asegurar que las
instituciones y agentes gubernamentales se ciñan de manera efectiva y correcta a los límites
establecidos en la Carta Magna. Su carácter ágil y proactivo brinda a los individuos una
respuesta pronta a las situaciones de urgencia, brindando a los ciudadanos la seguridad de que
sus derechos fundamentales no serán vulnerados y atropellados de manera impune.
En este sentido, la Acción de Protección se ha constituido a través de su correcta
aplicación en una herramienta que permite la construcción de una sociedad más justa,
democrática y equitativa, en la cual todos los individuos puedan tener confianza en que sus
derechos fundamentales estarán protegidos en todo momento. Por medio de su implementación,
se afirma el principio de legalidad y se consolida la responsabilidad de todas las instituciones y
actores que forman parte de la defensa y promoción de los derechos humanos en Ecuador.
Hipótesis de investigación
En el sistema judicial ecuatoriano existen desafíos que afectan la efectividad y eficacia
plena de la acción de protección.
Desarrollo
Para contextualizar se puede indicar que entre los años 2018 y 2022, los trámites de
acción de protección y habeas corpus se incrementaron en un 211%, dichos procesos previos al
análisis eran de 6.927 procesos para el año 2022 fueron de 21.603. (Primicias, 2023).
De acuerdo con la fuente citada tanto políticos como servidores públicos, exfuncionarios
vinculados en casos de corrupción y delincuentes se han visto beneficiados de cierta forma del
trámite de garantías constitucionales. En a la siguiente imagen se puede evidenciar el crecimiento
desmesurado de la aplicación de la normativa en los años antes mencionados (Primicias, 2023).
Figura 1
Estadísticas de los caosos de acción de protección período 2018-2022
Nota. Tomado de Primicias, 2023
El uso reiterativo de estas garantías constitucionales ha sido ya identificado por el Estado
ecuatoriano como una de las principales causas de la actual crisis en la seguridad lo cual fue
tratado por la Mesa Interinstitucional contra la Delincuencia y el Crimen Organizado. Dicha
instancia fue convocada y coordinada por la Corte Nacional de Justicia (CNJ) misma que agrupa
a autoridades del más alto nivel de las funciones Ejecutiva, Legislativa y Judicial, las cuales
plantean las siguientes reformas: (Primicias, 2023)
Tabla 1.
Modificaciones sugeridas(CNJ)
Sugerencias Descripción
Competencias de los jueces Reforma orientada a uncionarios públicos que presentan este
tipo de acciones, cuando dichos servidores tengan fuero
nacional o provincial, las causas serán tratadas por las Cortes
Nacional o Provincial según corresponda.
Multiplicidad de las Es decir que un mismo individuo interponga causas por la
acciones misma razón, de manera simultanea en diferentes juzgados.
Para eliminar este mal uso del procedimiento se plantea que si
las acciones hacen referencia a la misma causa todas se traten
de manera conjunta por el juez que haya sido sorteado en
primer lugar.
Amicus Curiae En los procesos de garantías constitucionales, personas ajenas a
la causa pueden participar como terceros interesados a través de
Amicus Curiae. En ocasiones, estos terceros han obtenido
beneficios de sentencias favorables mediante el efecto inter
comunis. La reforma elimina esta posibilidad.
Daño material El juez dispone la reparación por daños materiales a favor de el
o los afectados, para lo cual la mesa platea que para fijar este
tipo de reparaciones los jueces tomen en cuenta los siguientes
aspectos: Presentación tardía o injustificada de la demanda,
ingresos percibidos por el afecto durante el período reclamado,
proporcionalidad del daño causado.
Reparación Económica Cuando la reparación económica no haya sido establecida en el
propio proceso de la garantía, se plantea que la reparación
deberá realizarla el mismo juez en un juicio sumario en el casos
de particulares y en un juicio contencioso en caso de ser en
contra del Estado.
Medidas cautelares No se podrá modificar una sentencia judicial. Deben
relacionarse con el objeto de la violación de los derechos. Se
notificará a las personas o instituciones involucradas.
Acción de protección El accionante debe justificar la inexistencia de otro mecanismo
de defensa judicial.
Habeas Corpus Los jueces no podrán modificar las penas establecidas en un
proceso penal. La única excepción sería cuando los presos se
encuentren en una condición de salud que impida que sigan
detenidos.
Unidades especializadas El objetivo es la creación de instancias judiciales especializadas
en garantías jurisdiccionales.
Nota. Tomado de Primicias, 2023
Para brindar un fundamento válido al desarrollo de este estudio el cual reside en analizar
el correcto funcionamiento y aplicación de la acción de protección por medio del análisis de
datos reales recolectados de las distintas resoluciones dictadas por las diferentes judicaturas de
dos de las provincias de Azuay y Guayas.
Dicho funcionamiento y aplicación será evaluado desde la perspectiva del grado de
cumplimiento, por parte de la acción de protección, de su objetivo, esto es, el amparo eficaz y
efectivo de los derechos garantizado en la Constitución de la Republica del Ecuador y en los
tratados internacionales sobre derechos humanos, que se hallan amparados por las acciones de
hábeas corpus, acceso a la información pública, hábeas data.
Esta afirmación, como se describió en la primera parte del ensayo, implica la
comprobación de la efectividad (en un sentido amplio) de dicho recurso que, a su vez,
conlleva, a que por lo menos se analice o se estudie el derecho al acceso a la justicia, del
derecho a no sufrir indefensión, del derecho a la motivación o a la razonabilidad del
proceso, del derecho a recurrir, del derecho a la ejecución de la sentencia y del derecho a
un proceso rápido y expedito, en tanto resultan parámetros por intermedio de los cuales
comprobar empíricamente la eficacia y efectividad de la acción de protección.
Antes de analizar estos elementos inherentes a la tutela judicial efectiva, es necesario
referirse a los derechos garantizados a través de esta acción, es decir, a los datos relativos a los
derechos invocados.
Por lo que respecta a la primera instancia es necesario mencionar, en primer lugar, que el
92 % de las 2.116 sentencias analizadas permiten identificar con claridad el derecho
constitucional que se invoca por la parte accionante. Y tan solo un 8 % de las sentencias no fue
posible identificarlos. Tomando como base las sentencias en las que se logro identificar los
derechos constitucionales invocados por las partes accionantes, se pudo identificar que en las
1.926 sentencias analizadas se realizaron 2.256 invocaciones a derechos.
Procesando y realizando un análisis estadístico a los derechos de mayor invocación, es
decir los que aproximadamente involucran el 58 % del total, constituyen los derechos al trabajo y
estabilidad laboral, seguridad social, la jubilación, asociados con derechos a la dignidad e
igualdad en materia laboral.
A los derechos laborales de estatuto constitucional le siguen derechos de protección (casi
un 15 %), en su gran mayoría son el derecho al debido proceso y a la seguridad jurídica,
invocados sobre todo por trabajadores del sector público.
Posteriormente se ubican los derechos a la salud, la educación, igualdad y no
discriminación. En menor medida, se encuentran derechos a la propiedad y libertades (al honor, a
la integridad, libertad de tránsito, medioambiente sano) y luego otros relativos a la familia y a los
niños, niñas y adolescentes. De manera anticipada podemos decir, que un considerable
porcentaje de las acciones se desenvuelven en relación con la esfera laboral privada o de la
administración pública.
Tabla 2.
Estadisitcas de casos relacionados con acción de protección(CNJ)
Derechos constitucionales involucrados en primera instancia Número
Derecho al trabajo 1220
Derechos de protección 335
Derecho jubilación 159
Derecho de propiedad 155
Seguridad Social 116
Derecho salud 59
Igualdad y no discriminación 44
Libertad económica 37
Derecho de asociación y reunión 28
Derecho al honor 17
Libertada de tránsito 12
Derecho ambiente sano 11
Niñas, niños y adolescentes 11
Vida libre violencia 8
Otros 16
Nota. Tomado de Sotorini & Alvear, 2013
Posterior a este análisis de las sentencias que tienen relación con los derechos invocados
por las partes, y en consecuencia de la posibilidad de las partes de invocar protección de
derechos sin que sea necesarios de estricta formalidad, resulta prudente realizar el análisis del
resultado acerca de si los jueces o las juezas realizan subsanaciones de cuestiones técnicas para
la tutela de derechos. (Sotorini & Alvear, 2013)
Los resultados muestran que apenas 116, equivalente al 5,5 % de las 2.116 sentencias de
primera instancia estudiadas, contienen subsanaciones o correcciones de oficio a los derechos
invocados por parte del juez o jueza. Pero no necesariamente para otorgar la tutela de derechos,
siendo que este supuesto solo representa el 49 % de este número de 116 sentencias, pues los
jueces y juezas también incurren en este tipo de actuación para denegar la acción de protección
(11 %) o bien para inadmitir la misma (40 %).
Concomitantemente con la evaluación del tema de derechos que invocan las partes, es
imprescindible y oportuno analizar todos los derechos que se declaran como vulnerados
mediante la adjudicación de las acciones de protección. Esto nos condujo a tomar en
consideración las sentencias que sí declaran la vulneración y en consecuencia conceden la acción
de protección, para determinar que son 713 sentencias de 2.116 (un 33,7 %) resoluciones
analizadas, con relación a las que se inadmiten (aproximadamente 55,8 %) y las que deniegan
(aproximadamente 10,5 %) la acción de protección. (Sotorini & Alvear, 2013)
Con respecto a los derechos tutelados en acciones de protección se logró identificar que
el 45 % forman parte o tienen relación a derechos del trabajo; el 20 % a los derechos de
protección; 5 % a igualdad y no discriminación; el derecho a la propiedad le corresponde el 4,8
%; por otra parte, el derecho a la seguridad social con el 4,9 %; el derecho a la educación con un
2,5 %; y el derecho de jubilación alcanza el 2,4 % y 15,4 % a otros derechos. (Sotorini & Alvear,
2013)
Con respecto a segunda instancia, no tiene mayor sentido realizar un análisis
pormenorizado los derechos implicados con estas sentencias, debido a que las tendencias de los
invocados en primera instancia se reproducen.
Por otra parte, al hacer referencia a la eficacia, efectividad y eficiencia de la aplicación de
la acción de protección debe recordarse que para que las normas que regulan la acción de
protección sean efectivas, deben ser adecuadas al propósito para el que se proyectan y, por lo
tanto, deben ser diseñadas o estructuradas de tal forma que protejan los derechos de los
individuos. Asimismo, se debe tomar en cuenta que los desarrollos legales que permitan la
acción protectora deben cumplir con los criterios de eficacia. De la evaluación aplicada en este
análisis, encontramos que la deficiente supervisión de la legalidad activa, especialmente de la
admisibilidad, por parte de la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales y Control
Constitucional (LOGJCC), afecta la efectividad (Sotorini & Alvear, 2013).
Esto se hace evidente de manera particular cuando existe una interpretación restrictiva de
estas normas y esta se convierte en pretexto para que los jueces inadmitan vía sentencia las
acciones ante ellos planteadas. Se hace necesario generar criterios de interpretación que permitan
una mejor aplicación de estas normas.
De los análisis realizados en este estudio se evidencia que los jueces no parecen tener
claro o no pueden diferenciar de manera clara, en su mayoría, cuándo están frente casos de
vulneración de derechos constitucionales y cuándo se trata de temas que es competencia de la
justicia ordinaria. Esto los lleva a una interpretación limitada del artículo 41, numeral 1 (Ley
Organica De Garantias Jurisdiccionales y Control Constitucional, 2020).
Art.41 (1) Todo acto u omisión de una autoridad pública no judicial que viole o haya
violado los derechos, que menoscabe, disminuya o anule su goce o ejercicio.
Varios jueces se amparan en esta norma para negar la acción de protección cuando
consideran que no se trata de actuaciones u omisiones violatorias de derechos constitucionales,
aplicando para ello razonamientos simples de la ley. De la misma manera ocurre con el artículo
42, especialmente el numeral 4, mismo que dispone textualmente que: (Ley Organica De
Garantias Jurisdiccionales y Control Constitucional, 2020)
Art.42 (4) Cuando el acto administrativo pueda ser impugnado en la vía judicial, salvo
que se demuestre que la vía no fuere adecuada ni eficaz.
Esta norma es la más utilizada para desarrollar una postura de actividad evasiva de los
jueces hacia el asunto principal que es la violación de los derechos constitucionales de los
ciudadanos, en otras palabras, la delgada línea entre lo que es la justicia constitucional y la
justicia ordinaria no parece estar bien definida, por el contrario, se produce cierta competencia de
vías en lugar de converger en donde cada una mantenga su razón de ser y proceder. De tal suerte
que esto guarda relación estrecha con las obsoletas normas procesales administrativas y ciertos
aspectos institucionales y de practicas.
Es necesario mencionar que es necesario ir tomando correctivos a estas dificultades por
medio de reformas legales que sean dirigidas a la recuperación de la eficacia y efectividad de la
jurisdicción ordinaria, de igual manera es imprescindible generar una mayor coordinación entre
los órganos del sistema de justicia ordinaria y de la justicia constitucional, con la finalidad de
evitar reforzar una suerte de subsidiariedad de hecho hacia los procedimientos constitucionales.
(Sotorini & Alvear, 2013)
En otro punto podemos decir que tanto eficiencia como eficacia son complementos y
guardan estrecha relación puesto que las dos analizan si los medios para conseguir los objetivos
de la institución jurídica denominada acción de protección son los correctos y si estos se
alcanzan con el mínimo argumento posible. La relación entre medios y fines de la acción de
protección presenta algunos problemas:
Existe tendencia elevada a la invocación de normas sin que se desarrolle en su
mayoría razonamientos profundos que demuestren que son aplicables al caso.
En la mayor parte de los casos presentados los jueces se limitan a una mera
mención o invocación de la norma, la cual termina en una conclusión que no tiene
necesariamente relación lógica con tal invocación.
La mayor parte de fallos presentados o emitidos hacen evidente un grado de
aplicación deficiente de los razonamientos y bases normativas.
En muy pocos casos se evidencia un verdadero análisis donde cada precepto (los
contenidos del derecho en particular) esta correctamente relacionado con los presupuestos del
caso, con rasgos de métodos propios del derecho constitucional como la ponderación o su
combinación con el ‘test’ de proporcionalidad.
En cuanto a la efectividad que es el tercer criterio que permite aglutinar el análisis, la
misma responde al grado de vinculación de los órganos jurisdiccionales a la acción de protección
al momento de resolver los casos y a su cumplimiento por parte de los destinatarios.
En otras palabras, “se relaciona con la capacidad ‘global’ diríamos, de realización de las
normas a través de la actividad de sus aplicadores y el acatamiento de sus destinatarios”.
En este ensayo se hizo énfasis como primer factor, que las instituciones se fortalecen a
través de las actividades de los jueces. Al mismo tiempo, debe recordarse que la validez debe
entenderse como el resultado de un equilibrio entre la eficacia y la eficiencia, desarrollándose así
un razonamiento jurídico de alta calidad por los medios apropiados. En este sentido, destacamos
los siguientes aspectos:
Como se hizo evidente, en un altísimo grado las acciones de protección se respaldan con
patrocinio jurídico lo cual reafirma la premisa de que puede darse un acceso directo del o de los
afectados al sistema. Más allá de reforzar las formas de acceso directo, por ejemplo, de brindar la
debida capacitación a la ciudadanía y especialmente a ciertos grupos sociales, que como se
demostró ene este estudio, prácticamente no utilizan las garantías, se hace pertinente y necesario
reforzar el rol institucional de entidades que pueden brindar de manera oportuna y certera a las
ciudadanos y ciudadanas un soporte de verdadera defensa técnica cuando así sea pertinente,
como pueden ser la Defensoría del Pueblo y la Defensoría Pública.
La acción de protección no podrá llegar a ser efectiva si los jueces no desarrollan mejores
razonamientos dejando de incurrir en la mera descripción del recorrido lógico que lleva a la
decisión mediante una argumentación lineal, automática y débilmente sustentada.
Conclusión
La Acción de Protección ha sido un avance significativo en el sistema judicial
ecuatoriano, proporcionando una vía accesible para la defensa de los derechos fundamentales.
Sin embargo, persisten desafíos que afectan su efectividad plena, como la congestión judicial, la
falta de claridad en los criterios de aplicación y la necesidad de mayor divulgación y
comprensión de este mecanismo por parte de la población.
La falta de conocimiento de los ciudadanos frente a sus derechos hace que no se sirvan de
manera correcta de la aplicación correcta de la normativa constitucional y dejan pasar por alto
atropellos en los que puede incurrir en su mayor parte el sector público.
Se deben plantear reformas orientadas a lo correcta aplicación de las acciones de
protección con la finalidad de que sean beneficiados los ciudadanos que en verdad requieren de
la aplicación del amparo constitucional frente a una posible vulneración de sus derechos, de la
misma forma dichas reformas deberán estar orientadas a castigar de manera severa y oportuna a
quienes hacen uso de dicho recurso de manera indiscriminada.
Bibliografía
Constitución de la República del Ecuador. (2008). Art.88.
Primicias. (21 de Abril de 2023). Diario Primicias. Obtenido de Diario Primicias:
[Link]
cautelares-reformas-justicia/
Ley Organica De Garantias Jurisdiccionales y Control Constitucional. (2020). Quito: Asamblea
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Sotorini, C., & Alvear, M. (2013). La acción de protección en Ecuador Realidad jurídica y
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Niquinga, R. A. (2019). La prueba en la acción de protección. Quito: Universidad Andina
Simón Bolívar.
Salazar, L. L. (2019). Procedibilidad de la acción de protección frente al acto administrativo en
el. Ecuador. Quito: Universidad Andina Simón Bolívar.