TERROME
Introducción
El presente proyecto se enmarca en la creación de una nueva sub-comisión de la Biblioteca
Popular ‘’Osvaldo Bayer’’ de Villa la Angostura, Neuquén. Nuestra intención es reunirnos
para poder contagiar las ganas de jugar a las distintas personas que habitan el territorio ya
que lo consideramos un derecho humano fundamental y un medio para generar espacios de
encuentro con otres, donde poder disfrutar.
Fundamentación
Terrome nace desde las ganas de jugar. Desde ese lugar nos reunimos a compartir lo que el
juego nos provoca: la risa, la imaginación, el movimiento y el compartir con otres. Este
germen como motor nos impulsó a querer convidar espacios de juego, a contagiar las ganas
de jugar y encontrarnos en comunidad.
Consideramos el juego como derecho humano fundamental y es por ello que nuestra
intención es poder habilitar espacios donde el juego sea accesible para todes y para todas
las edades. En este sentido apostamos al juego como espacio de disfrute que no se acota
respecto de alguna etapa de la vida específicamente, sino que por el contrario nos
proponemos retomar lo lúdico como aspecto transversal a la vida e historia de cada
persona. Retomamos la idea de Juego Maria de los Angeles Gonzales “Jugar es jugarse, es
entrar y salir de la locura diría Eduardo Pavlovsky, es no repetir, es no estereotipar, es
mover el orden de las cosas, inventar caminos, transformar la mirada, simbolizar, movilizar
reglas, convenir, crear, que en última instancia, es al fin, la gran operación del sentido.” En
este marco el juego es entendido como una instancia que invita a compartir con otres intra
e intergeneracionalmente.
Nos proponemos retomar el juego en el sentido propuesto dado que nos encontramos en
una sociedad en la que la vida cotidiana es absorbida por las lógicas del mercado, la
productividad y el consumo. En este sentido, incluso el tiempo de ocio, pasa a estar regido
por un sentido de tiempos acelerados e inmediatos. Por ello nos convoca la idea de pensar
espacios en los que la propuesta sea generar un espacio-tiempo diferentes, en los que se
puedan pausar las lógicas de producción y utilitarias para dar lugar a un tiempo compartido
con otres desde el disfrute, la risa, la curiosidad, la imaginacion. En palabras de Gabriel
Garzon: “la lúdica es eso, el permiso al error, es la posibilidad de la risa, es el humor en el
acto de aprender, es la curiosidad por buscar y volver a buscar los caminos para salir del
laberinto.”
Otro de los aspectos importantes es que nos proponemos jugar en la calle en tanto espacio
público. Esto implica un posicionamiento político que pretende recuperar y resignificar la
calle como espacio compartido y de encuentro con otres; una vez más, sabiéndonos parte
de una sociedad en la que el sentido construido sobre los espacios públicos y la calle ha ido
mutando y transformándose hasta ser actualmente concebido desde lo transitorio en el
sentido de estar de paso, incluso en algunas situaciones y territorios, como espacio
inseguro. “El espacio público es: territorio de encuentros, cruces, aprendizajes y
construcción de vínculos; patrimonio para disfrutar y legar a nuestros hijos; escuela de
convivencia y democracia, una política del arte de vivir juntos; memoria del pasado y marca
urbana donde está desplazada nuestra cambiante identidad; bien común, espacio de todos,
usina de ideas imaginarias y sentido; medio ambiente natural y social; conjunto de servicios
y acciones para el fortalecimiento de la sociedad civil”
Objetivos:
● Contagiar las ganas de jugar
● Recuperar el ocio y el tiempo no productivo
● Habilitar el disfrute en tiempos hostiles. Sostener la
alegría yn la ternura (?)
● Facilitar espacios de encuentro comunitario
● Promover el juego como un derecho ejercido
comunitariamente
● Habilitar el juego como espacio de salud
● Ocupar participativamente el espacio público
Cronograma
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Garantizar el derecho al juego: una cuestión de intervención docente progresista
([Link])
‘’Este acercamiento tuvo y continúa atravesado por una intencionalidad productiva propia de
una sociedad de consumo que ha llevado históricamente a desfigurar la finalidad propia de
la práctica del jugar. Se ha abandonado el jugar por jugar, para buscar una utilidad a esta
práctica ancestral’’
correrse de la visión utilitarista del juego para entrar al terreno de lo lúdico como portador de
sentido.
La primera concepción precisa del diseño y aplicación de propuestas que garanticen la
ampliación de la experiencia lúdica, comprendiendo al juego como una actividad histórica,
cultural y socialmente construida, de carácter libre, improductiva, no obligatoria e
intrínsecamente motivada. En otras palabras, un proceso que requiere ser iniciado,
controlado y estructurado por los/as propios/as jugadores, reconociéndose como un
derecho y necesidad existencial del ser humano. En donde lo que se pretende desarrollar
es un modo de jugar ajeno a intereses y valores hegemónicos en función de una incesante
búsqueda de autonomía lúdica, es decir, un modo de jugar donde los/as participantes
colaboran en la construcción y sostenimiento de nuevos sentidos sobre el jugar, priorizando
la innovación en las estructuras del juego a partir de la expresión de la creatividad
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LOS JUEGOS TRADICIONALES CALLEJEROS
COMO DISPOSITIVO DE PROMOCIÓN DE SALUD
DESDE UNA PERSPECTIVA INTEGRAL
Bang, Claudia
(...)
se abre un espacio caracterizado por el cui-
dado, la posibilidad de encuentro, alegría y vínculos, que genera
las condiciones óptimas para que el juego se desarrolle en toda su
potencialidad creadora, relacionándose con lo que Winnicott llamó
zona intermedia del juego como fenómeno transicional (Winnico-
tt, 1971).
El espacio de juegos posibilita compartir libremente una
actividad informal y desestructurada, muy diferente a la modalidad
de relación en el interior de las instituciones. Esto permite a los
miembros de una comunidad (incluyendo a referentes instituciona-
les) conocerse en otro contexto, compartir desde un lugar ameno
que genera comodidad.
(...)
El dispositivo de intervención comunitaria a través del juego tiene
como objetivo explícito la resignificación de la calle como espacio
compartido. En esta experiencia, la calle es valorada positivamente
como lugar estratégico de encuentro entre vecinos y espacio de
libertad.
(..)
La realización de esta experiencia participativa opera
como un medio facilitador para la constitución del vínculo solidario
y cooperativo en la comunidad, a través del espacio de juego com-
partido y la creación colectiva.
(...)
La participación conjunta se siente como una forma
de realizarse colectivamente, generar lazos y tejer las redes comu-
nitarias. La realización colectiva de los festejos podría ser un primer
paso en una comunidad que comienza a organizarse para operar en
la transformación de situaciones generadoras de malestar.
(...)
La organización de cada evento es un
primer hacer juntos interinstitucional que invita a sumarse y multi-
plicar la experiencia, un antecedente de acciones realizadas en red
que va fortaleciendo esos lazos. Se promueve así la constitución de
vínculos cooperativos entre las instituciones que habitan un mismo
territorio.
(...)
podríamos pensar que estas acciones
embrionariamente generan condiciones comunitarias propicias para
la toma de decisiones colectiva sobre el propio proceso de salud-
enfermedad-cuidados, lo que representa un objetivo de la promoción
en salud mental comunitaria (Bang, 2013). Desde esta perspectiva,
entendemos que se trata de una práctica de cuidados en salud (Mer-
hy, 2004) en un espacio no convencional, por fuera de los dispositi-
vos institucionales tradicionales, e inserto en la vida cotidiana de la
comunidad.
(...)
La posibilidad de encontrarse con otros en una experiencia comuni-
taria permite de a poco compartir visiones, enunciar problemáticas
comunes, abriendo canales que posibiliten la resolución conjunta y
la toma de posición activa.
(...)
A partir de una valorización del conocimiento popular y de la parti-
cipación social, esta experiencia se inscribe en la vía del fortaleci-
miento de la capacidad colectiva para lidiar con la multiplicidad de
los condicionantes de la salud y la vida, base de una idea integral
y no normativa de promoción de salud/salud mental (Czeresnia y
Freitas, 2006). Los eventos callejeros se constituyen en actos cui-
dadores de salud, ya que son el medio a través del cual estos su-
jetos y sus grupos evidencian su capacidad de acción, de creativi-
dad, de encontrar soluciones, y en consecuencia, es un mecanismo
potencial de afianzamiento de ciertos micropoderes, así como de
la validez de sus propios saberes (Menendez, 2003).
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[Link]
ab2d
Ahora resulta que descubrimos que existe otro tiempo, un tiempo que no es de producción,
no es de fábricas, ni de oficinas, ni tampoco el tiempo de trasladarnos a ningún sitio, un
tiempo que no sabemos cómo llenar, un tiempo que queda vacío, podría llamarse Tiempo
Libre, pero, por el momento desconocemos.
la lúdica es eso, el permiso al error, es la posibilidad de la risa, es el humor en el acto de
aprender, es la curiosidad por buscar y volver a buscar los caminos para salir del laberinto.
La lúdica como dimensión de desarrollo humano, eso nos falta.
Una de las características más importantes que contiene el juego es su condición de
incierto. El juego no busca resultados, el juego se juega y ya. Solo se encuentra el sentido
jugando, en el proceso de jugar. Lo incierto del juego es lo que le da sentido y es lo opuesto
al trabajo, a la certeza que tiene la tarea en el tiempo “productivo”. Quien juega se zambulle
en el mundo del “como si”, en la metáfora, paréntesis de la realidad, donde no se sabe ¿qué
pasara? Esa es la tensión lúdica, en cuanto se tiene la certeza, se acaba el juego
El juego permite sobrevivir por la posibilidad de que, a través del juego se puede elaborar lo
que nos pasa, elaborar como procesar, como darnos cuenta, esto que nos pasa a nosotros
y que le está pasando al mundo, este miedo a morir, ahora contagiados por nosotros
mismos.
El juego existe para elaborar los miedos, jugamos para perder el miedo y la angustia de no
existir, para eso jugamos, por eso jugamos desde chiquitos a escondernos y aparecer, a
que te agarro y te pierdo, a que te alzo y te bajo pero no te caés,
El Kronos, que lo medía y controlaba todo, pasado y futuro, todo, muy poderoso!!, el dios
del tiempo Kairós que era un dios de la oportunidad , era el dios del tiempo presente, a
Kairos no le importaba ni el pasado ni el futuro, como si fuera un tiempo de la juventud y un
3er tiempo, que era el dios Aión, dios de un tiempo sin tiempo, dios del disfrute, del placer,
quizás asociado a la niñez y al juego
re-crear la vida, colaborar en re-crear la vida de los demás, que puedan tejer proyectos, que
se pueda imaginar, que intenten creer que otra realidad es posible, que entren en el juego
que está entre la realidad y la fantasía.
l juego instala el Deseo, la motivación por ir hacia…, por alcanzar…, por llegar a descubrir lo
oculto…el deseo es como la vida, la chispa de la curiosidad por el mundo y por eso es
imprescindible.
nuestra recreación solo sirve si tiende a la libertad, si aspira a la autonomía de esos otros,
que no es, ni más ni menos, que la propia libertad.
una recreación que no se encargue de llenar agujeros de tiempo con juegos que ocupen el
tiempo vacío de la gente. Sino una recreación que invite a crear, que facilite y habilite
procesos de imaginación y autonomía, una Recreación que tenga más para escuchar que
para decir.
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Maria de los Angeles Gonzales.
Pagina de ella:
[Link]
o-santa-fe-argentina/
● Una concepción no lineal del tiempo-espacio. La memoria como recuperación subjetiva y
colectiva. Lo extracotidiano para denunciar la lógica consumista y mediática de cierta
cotidianeidad.
● Una constante integración de múltiples lenguajes como recarga simbólica en un mundo
tendiente a la literalidad, alejando el concepto de lenguaje del arte y lenguajes expresivos,
dado que el lenguaje es más abarcador y democrático: son mundos simbólicos,
autorregulados en sus elementos significantes, constructores de sentido, que pueden
escribirse o graficarse, expresar y comunicar a otros, que intermedian entre nosotros y
son imprescindibles a la hora de los saberes. Los lenguajes, medios, diseños y soportes
son la forma en que la cultura nos hace seres humanos imaginantes, proyectuales,
memoriosos, afectivos, solidarios, únicos. El cuerpo al fin es un lenguaje y es a su vez el
dispositivo de cruce y acción de todos los lenguajes.
El espacio público es: territorio de encuentros, cruces, aprendizajes y construcción
de vínculos; patrimonio para disfrutar y legar a nuestros hijos; escuela de
convivencia y democracia, una política del arte de vivir juntos; memoria del pasado
y marca urbana donde está desplazada nuestra cambiante identidad; bien común,
espacio de todos, usina de ideas imaginarias y sentido; medio ambiente natural y
social; conjunto de servicios y acciones para el fortalecimiento de la sociedad civil.
Jugar es jugarse, es entrar y salir de la locura diría Eduardo Pavlovsky, es no
repetir, es no estereotipar, es mover el orden de las cosas, inventar caminos,
transformar la mirada, simbolizar, movilizar reglas, convenir, crear, que en última
instancia, es al fin, la gran operación del sentido.
Terrome nace desde las ganas de jugar. Este germen como motor nos impulsó a querer
convidar espacios de juego, a contagiar las ganas de jugar y encontrarnos en comunidad.
Consideramos el juego como derecho humano fundamental, transversal a la vida e historia
de cada persona, de cada comunidad y cada pueblo.
Nuestros objetivos son Contagiar las ganas de jugar; Recuperar el ocio y el tiempo no
productivo como un espacio-tiempo de resistencia y lucha; Habilitar el disfrute en tiempos
hostiles. Sostener la alegría y la ternura; Facilitar espacios de encuentro comunitario;
Promover el juego como un derecho ejercido comunitariamente; Habilitar el juego como
espacio de salud y Ocupar participativamente el espacio público