El efant es del T iempo
de Ñ aupa Guil l ermo M. López (*)
Elcomún de la gente sabe qué es un elefante. Si quisieran describirlo
podrían hacer referencia a su gran tamaño, su característica trompa a
la que usan como una verdadera mano, su pelo escaso y su piel
gruesa, como todo paquidermo que se precie. Sin embargo, estas
peculiares características no siempre fueron el atributo principal de
los proboscídeos (el orden al que pertenecen los elefantes).
En su historia evolutiva podem os ver que algunos eran muy pequeños,
otros estaban cubiertos de largos pelos y lo más sorprendente, no
todos tenían una trompa larga. Al pensar en elefantes, nuestra mente
viaja por Africa o por Asia y pocos conocen que en el pasado hubo
/
elefantes en casi todo el mundo, incluso en nuestras pampas.
Los elefantes actuales (el africano, cuerpo lo que trajo aparejado, pa A partir de recientes interpre
Loxodonta africana, y el asiático, ralelamente, el desarrollo de patas taciones de los restos fósiles y del
Elephas maximus) son los únicos so más largas y fuertes para sostener estudio de características mor
brevivientes de un orden de mamífe el gran peso. Al igual que en mu fológicas y moleculares (inmu-
ros llamado PROBOSCÍDEOS, que chos otros grupos de mamíferos de nológicas y genéticas) se estable
en el pasado fue muy variado en cuan gran tamaño, el crecimiento de la cieron relaciones de parentesco
to a sus formas y tamaños y que estu cabeza fue acompañado con el acor entre el grupo de los elefantes y
vo distribuido por casi todo el plane tamiento del cuello. La trompa se los órdenes Sirenia (que incluye a
ta. Unicamente el continente antàrti fue alargando y las mandíbulas se manatíes y los dugongos o vacas
co, Australia y algunas islas del pacífi acortaron cada vez más, dando lu marinas) y los Hiracoideos (los
co, habrían estado despobladas de ele gar a grandes modificaciones en los damanes). Estos tres grupos de
fantes a lo largo de toda su historia. dientes, algunos de los cuales se mamíferos de apariencia tan dife
Los paleontólogos sabemos que la perdieron, otros se agrandaron des rente (los sirenios tienen el tama
evolución de los Proboscídeos comen mesuradamente y otros cambiaron ño de pequeñas oreas y son exclu
zó tempranamente en la Edad de los por completo su forma. sivamente acuáticos, mientras que
Mamíferos (el Cenozoico), hace unos Los restos fósiles de elefantes los damanes son herbívoros simi
50 millones de años y desde enton son bastante frecuentes y ello per lares a un conejo) comparten mu
ces, a partir de un tronco original, se mite que sepamos mucho sobre la chos caracteres que permiten re
desarrolló una gran diversidad de evolución del grupo. Sin embargo, lacionarlos filogenèticamente y
especies, con diferentes tipos de adap aún tenemos muchos interrogantes referirlos a una agrupación de je
taciones, algunas de las cuales fueron sobre su origen y sobre las relacio rarquía mayor, los Penungulados.
muy llamativas. A lo largo del tiem nes que tienen entre sí las numero Uno de los caracteres que los agru
po, los elefantes tendieron a aumen sas líneas evolutivas que se diversifi pa es la disposición de los huesos
tar progresivamente el tamaño de su caron sobre todo el Planeta. del carpo (los de la muñeca) que
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los proboscídeos es la de los
elefantoideos y dentro de ella, tempra
namente se diferenciaron dos gran
des líneas filáticas claramente
reconocibles, la de los mastodontes y
la de los elefántidos.
Hablando en tiempos geológi
cos, los mastodontes se separaron
primero del tronco principal del
grupo y conservaron rasgos anató
micos más generalizados (o ances
trales) mientras que el grupo de los
elefántidos o elefantes propiamente
dichos, fue mucho más especializado.
se encuentran alineados y no alter Algunas de las diferencias entre es
nados como en el resto de los órde tos dos grupos se enumeran en el
nes de mamíferos. cuadro siguiente.
Hasta el momento, los restos más
antiguos claramente referibles al or
den de los Proboscídea, son aquellos
asignados al género Moeritherium, ha
llados en rocas de 45 millones de
años de antigüedad, aflorantes en
Egipto, Mali y Senegal. Si bien su
aspecto general y su tamaño recuer
da más al de un tapir que al de un
elefante, presenta muchas caracterís
ticas óseas que permiten considerar
lo un indiscutible integrante del or
den de los proboscídeos. La ligera
retracción de sus orificios nasales
nos permite interpretar que su trom
pa era muy corta, tal vez como la de
un tapir actual. Tenían la dentadura
casi completa (sólo faltaban los cani
nos inferiores) y tanto arriba como
abajo, el segundo par de incisivos
estaba agrandado y sobresalía a
modo de pequeño colmillo.
Es altamente probable que el
ancestro de los elefantes fuera una
forma similar a Moeritherium. Sin
embargo, y a pesar de que posee mu
chas características ancestrales, no se
lo considera el antepasado de todos
los proboscídeos, ya que junto con
él convivieron otros elefantes con
rasgos mucho más avanzados. Así,
por el momento, el origen de este or
den sigue siendo un verdadero mis
terio.
Si bien existen muchos otros li
najes, la mayor agrupación dentro de
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Con el nombre de mastodontes
se agrupan muchos géneros de ele ¿Por qué ya no están?
fantes extintos, que se caracterizan
por presentar dientes molares con La desaparición de los mastodontes fue muy reciente y en algunos
dos hileras, una interna y otra exter yacimientos arqueológicos del centro y sur de Chile, de unos 10.000 años
na, de cúspides redondeadas a for de antigüedad, se han encontrado restos de mastodontes (Cuvieronius
ma de mamelones (o simplemente humboldti) asociados con utensilios fabricados por paleoindios, clara evi-
mamas) y un par de grandes colmi dencia de que humanos y mastodontes, coexistieron e interactuaron. Al-
llos superiores, los que algunas ve gunos investigadores sostienen que la cacería indiscriminada por parte
ces estaban acompañados por otros de los primeros habitantes de nuestro continente, habría sido la causante
dos inferiores. Como podemos ver principal de la desaparición de los mastodontes. Sin embargo, otros, aun
en el cuadro, estos molares son muy admitiendo que los mastodontes constituían una parte importante en la
diferentes al de los elefantes pro economía de los primeros pobladores de Sudamérica, consideran que el
piamente dichos, los cuales están principal motivo de la desaparición de este grupo se debió a los profun-
formados principalmente por nu dos cambios en las condiciones climáticas, ocurridas al finalizar la última
merosas láminas paralelas o subpa glaciación, sobre todo el planeta. Esto está apoyado con la desaparición
ralelas. en esta época, de muchos linajes de elefantes en otras partes del mundo
y de otros grupos de grandes mamíferos.
Una de las familias más diversa Sin embargo, es necesario aclarar que la extinción, en la mayoría de
de mastodontes es la de los Gompho- los casos, es el resultado final de la interacción de varios factores, algu-
theriidae, la que se habría originado nos propios de los seres vivos y otros de su medio. Quizás estas posibles
en Africa, pero que ya para princi dos causas que mencionamos y tal vez otras, hayan actuado conjunta-
pios del Mioceno (hace unos 25 mi mente en la desaparición de este grupo.
llones de años) se distribuían en el
sur de Europa y en el subcontinente
indio, y a mediados de este período, algunas especies de gonfoterios
hace alrededor de 13 millones de convivieron con los primeros abo
años, habrían llegado a América del rígenes que habitaron todo el con
Norte. tinente, ya que su extinción se ha
Con el levantamiento definitivo bría producido en tiempos muy
de América Central hace unos tres recientes, hace tan sólo unos 10.000
millones de años, muchos grupos de años.
mamíferos de estirpe norteamerica En la Argentina, como en gran
na, entre ellos los gonfotéridos, con parte del continente sudamericano, A. Molar de mastodonte.
quistaron Sudamérica. Hasta hace los restos de mastodontes son muy B. Molar de un humano.
poco, los mastodontes se registraban, abundantes y ya los colonizadores
en América del Sur, a partir del del siglo XVI, al encontrarlos los armada de Cortés, relató su des
Pleistoceno inferior (hace dos millo enviaban a Europa, como una de cubrimiento de restos de masto
nes de años), pero, López et al., las tantas rarezas de estas tierras. dontes en tierras de Tlaxcala, afir
(2001) comunicaron el hallazgo de Por esos tiempos, durante los cua mando que este hallazgo “demos
los más antiguos restos de mastodon les aún no se conocía el verdadero traba ciertamente que en la antigüe
tes para nuestro continente, los cua significado de los fósiles, las mue dad, esta región había estado habita
les fueron hallados en las proximi las de mastodontes eran desconcer da por hombres y mujeres de talla gi
dades de la localidad de Uquía en la tantes. Como los característicos tu gantesca y seguramente de costumbres
Quebrada de Humahuaca, Jujuy. Es bérculos redondeados que presen perversas ”.
tos restos fósiles, principalmente tan estos dientes, en parte recorda En territorio argentino no fal
fragmentos de vértebras, fueron ban, salvo por su desmesurado ta taron las leyendas sobre gigantes
exhumados de niveles datados por maño, a los presentes en las mue y los escritos históricos mencionan
métodos absolutos (trazas de fisión las de los humanos, se originó una que en 1740, el párroco José
sobre circones) y a partir de estudios gran cantidad de leyendas sobre Guevara vio en las barrancas del
paleomagnéticos, en 2.5 millones de razas desconocidas de gigantes. río Carcarañá (provincia de Santa
años, antigüedad que nos remonta Se podría citar como ejemplo Fe) “(...)una muela grande como un
al Plioceno tardío. En la actualidad una de ellas: en 1517 don Bernal puño, casi del todo petrificada, con
se tienen firmes evidencias de que Díaz del Castillo, un capitán de la forme en la exterior contextura a las
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muelas humanas, sólo diferente en la
magnitud y corpulencia(...)”. Y que
poco más tarde, en 1766 en las cer
canías del río Arrecifes (al norte de
la provincia de Buenos Aires) don
Esteban Alvarez del Fierro, capitán
y maestre de la fragata Nuestra Se
ñora del Carmen, encuentra muelas
y huesos de dos pretendidos “sepul
cros de gigantes ”. Estos últimos restos
fueron analizados por dos peritos
cirujanos uno de los cuales, se excu
só porque U(...)sus luces no alcanzaban
para poder afirmar a que cuerpo perte
necían^..)", mientras que el otro (don
Matías Grimau, cirujano mayor del
presidio de Buenos Aires) opinó
bajo juramento que u(...)los restos per Cuvieronius (reconstrucción).
tenecían a humanos(...)”. Posterior
mente, estos materiales fueron envia mente en la franja occidental de se recurvaban sólo en su extremo.
dos a España y estudiados por los Sudamérica, es decir a lo largo del Sin embargo, como la forma de los
anatomistas más prestigiosos de la cordón cordillerano, desde Ecua colmillos es muy variable se espe
corona, quienes llegaron a la conclu dor hasta Chile. A partir de este culó que los más recurvados po
sión de que parecían recordar a descubrimiento, podemos deducir, drían corresponder a los machos y
u(...)algún Quadrúpedo, y acaso de la que estaban muy bien adaptados a los más rectos a las hembras. Si bien
casta del Elefante(...)”. vivir en zonas de gran altura con no es extraño encontrar diferencias
climas templados y fríos. anatómicas entre sexos dentro de
Como los dientes de los masto El otro mastodonte sudamerica una especie y de hecho se da en
dontes son muy variables en su mor no, Stegomastodon, era de mayor muchos mamíferos actuales, estable
fología, desde la época de Florentino porte ya que alcanzaba unos tres cer dimorfismo sexual en especies
Ameghino fue creada una gran can metros de altura, sus colmillos ca extintas resulta, en la mayoría de
tidad de géneros y especies, pero en recían por completo de esmalte y los casos, sumamente dificultoso.
la actualidad existe consenso en re
unir a todos los restos de mastodon
tes sudamericanos en unas pocas
especies de los géneros Cuvieronius
(cuyo nombre fue acuñado en home
naje al gran anatom ista francés
George Cuvier) y Stegomastodon.
Cuvieronius humboldti es un mas
todonte relativamente pequeño, que
no sobrepasaba los 2,5 metros de
altura. Se caracterizaba porque sus
colmillos tenían una leve torsión
helicoidal, es decir no eran comple
tamente rectos, y por tener una pe
queña banda de esmalte en todo su
largo. Se cree que este vestigio de
esmalte, que por lo común falta por
completo en los colmillos de los ele
fantes, no era permanente y desapa
recía en las formas adultas.
Los restos fósiles asignados a este
género se han encontrado exclusiva
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durante los últimos 20 millones de
años (desde el Mioceno), momento
en el cual se diferenció esta fami
lia.
Dentro de los elefántidos más
conocidos se encuentran las espe
cies actuales (el elefante asiático y
el africano) y los mamuts lanudos
de Eurasia (del género Mammuthus),
que fueran inmortalizados por los
antiguos habitantes de Europa,
quienes pintaron y grabaron su ima
gen en muchas cavernas de Francia
y España.
Stegomastodon (reconstrucción). En América del Sur aún no se
han encontrado pinturas rupestres
A diferencia de Cuvieronius, las es buyó hasta el sur de Brasil y con imágenes de mastondontes y,
pecies reconocidas para el género Stegomastodon platensis, que se ex lamentablemente, sólo tenemos
Stegomastodon habitaron principal tendió por los actuales territorios unas pocas evidencias que sugieren
mente las tierras bajas del continen de Uruguay, Paraguay y en la Ar que estos magníficos animales con
te y a pesar de que por el Oeste se gentina por las provincias de la vivieron con los primeros habitan
registran hasta Ecuador, su distribu Mesopotamia, Catamarca, Salta, La tes de nuestro continente. No nos
ción abarcó principalmente el mar Pampa, Buenos Aires y Río Negro, cabe duda que, de haber ocurrido,
gen oriental de América del Sur, lle siendo muy abundantes en el área se deben haber maravillado tanto
gando por este corredor hasta la pampeana. como lo hacemos hoy nosotros
provincia de Río Negro en la Ar De los elefántidos haremos sólo cuando nos paramos frente a un
gentina. un breve comentario, ya que no se elefante.
Sobre la base de las diferencias han registrado en América del Sur.
morfológicas observadas principal A esta familia pertenece una enor
mente en los molares, se han reco me cantidad de especies extintas
nocido, al menos, dos especies: que se distribuyeron por Africa, * División Científica Paleontología
Stegomastodon waringi que se distri Europa, Asia y América del Norte Vertebrados, Museo de La Plata.
Lecturas sugeridas
Alberdi, M.T. 1995. Los mastodontes de América del Sur. Monografías del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Cap. 13:279-292.
Cabrera, A. 1929. Una revisión de los mastodontes argentinos. Revista del Museo de La Plata 32:61-144.
Dougal Dixon y colaboradores. 1990. Enciclopedia de Dinosaurios y otros animales prehistóricos. Ediciones Plaza James, Tusquets y Fundació
la Caixa.
Fariña, R. & S. Vizcaíno. 1995. Hace sólo 10.000 años. Colección Prometeo, Editorial Fin de siglo.
López, G. 1998. Elefantes de todos los tiempos. Colección Sin Careta, Ediciones Colihue, 120 pp. Buenos Aires.
López, G., M. Reguero & A. Lizuain. 2001. El registro más antiguo de mastodontes (Plioceno tardío) de América del Sur. Ameghiniana 38 (4)
suplemento: 35R. Buenos Aires.
Shoshani, Jeheskel y colaboradores. 1993. Elefantes. Ediciones Plaza James, Tusquets y Fundació la Caixa.
ADHESIÓN
Tintorería Hinomoto______
A vda. 4 4 esa. 8 , Tel.: (0 2 2 1 ) 4 2 1 -4 7 4 4 , 1 9 0 0 La Plata
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