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Oraciones a Cristo Rey

El documento es una serie de oraciones y letanías dedicadas a Jesucristo como Rey Universal, enfatizando la importancia de reconocer su autoridad y realeza. Incluye una oración de consagración del género humano a Cristo Rey, pidiendo su misericordia y unidad para todos. Se invita a los fieles a vivir de manera magnánima y a ofrecer sus vidas al servicio de Dios y de la Iglesia.

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El documento es una serie de oraciones y letanías dedicadas a Jesucristo como Rey Universal, enfatizando la importancia de reconocer su autoridad y realeza. Incluye una oración de consagración del género humano a Cristo Rey, pidiendo su misericordia y unidad para todos. Se invita a los fieles a vivir de manera magnánima y a ofrecer sus vidas al servicio de Dios y de la Iglesia.

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Jesucristo Rey

INTRODUCCION
ORACIÓN PARA PEDIR EL REINADO DE CRISTO

¡Oh Jesús! Te reconozco por Rey Universal. Todo cuanto ha sido


hecho Tú lo has creado. Ejerce sobre mí todos tus derechos.
Renuevo las promesas de mi bautismo, renunciado a Satanás, a
sus seducciones y a sus obras; y prometo vivir como buen
cristiano. Muy especialmente me comprometo a procurar, según
mis medios, el triunfo de los derechos de Dios y de tu Iglesia.
Divino Corazón de Jesús, te ofrezco mis pobres obras para
conseguir que todos los corazones reconozcan tu sagrada realeza,
y para que así se establezca en todo el mundo el Reino de tu Paz.

ORACIÓN A CRISTO REY


¡Oh Cristo, Tú eres mi Rey!
Dame un corazón caballeroso para contigo.

Magnánimo en mi vida: escogiendo todo cuanto sube hacia arriba, no lo que


se arrastra hacia abajo.

Magnánimo en mi trabajo: viendo en él no una carga que se me impone, sino


la misión que Tú me confías.

Magnánimo en el sufrimiento: verdadero soldado tuyo ante mi cruz,


verdadero Cireneo para las cruces de los demás.

Magnánimo con el mundo: perdonando sus pequeñeces, pero no cediendo en


nada a sus máximas.

Magnánimo con los hombres: leal con todos, más sacrificado por los
humildes y por los pequeños, celoso por arrastrar hacia Ti a todos los que me
aman.

Magnánimo con mis superiores: viendo en su autoridad la belleza de tu


Rostro, que me fascina.

Magnánimo conmigo mismo: jamás replegado sobre mí, siempre apoyado en


Ti.

Magnánimo contigo: Oh Cristo Rey: orgulloso de vivir para servirte, dichoso


de morir, para perderme en Ti.

CONSAGRACIÓN DEL GÉNERO HUMANO


A CRISTO REY

¡Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano! Míranos


humildemente postrados delante de tu altar; tuyos somos y tuyos
queremos ser; y a fin de vivir más estrechamente unidos a Ti,
todos y cada uno espontáneamente nos consagramos en este día
a tu Sacratísimo Corazón.

Muchos, por desgracia, jamás te han conocido; muchos,


despreciado tus mandamientos, te han desechado. ¡Oh Jesús
benignísimo!, compadécete de los unos y de los otros, y atráelos
a todos a tu Corazón Santísimo.

Señor, sé Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado
de Ti, sino también de los pródigos que te han abandonado; haz
que vuelvan pronto a la casa paterna porque no perezcan de
hambre y de miseria.

Sé Rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de


discordia, viven separados de Ti; devuélvelos al puerto de la
verdad y a la unidad de la fe, para que en breve se forme un solo
rebaño bajo un solo Pastor.

Concede, ¡oh Señor!, incolumidad y libertad segura a tu Iglesia;


otorga a todos los pueblos la tranquilidad en el orden, haz que del
uno al otro confín de la tierra no resuene sino esta voz: ¡Alabado
sea el Corazón divino, causa de nuestra salud! A Él entonen
cánticos de honor y de gloria por los siglos de los siglos. Amén.

JESUCRISTO REY
2. LETANÍAS

INTRODUCCION
Acerquémonos con profunda reverencia al trono de su Majestad,
nuestro divino Rey, Cristo Jesús, y ofrezcámosle el homenaje de
nuestra humilde adoración. Adoremos y alabemos a Aquel a quién
el eterno Padre dijo: Pídeme y te daré las gentes y naciones por
tu reino. (Sal. 2, 8)
Veneramos, oh Jesús, vuestro reino eterno que poseéis como Hijo
de Rey Eterno, igual en todo al Padre en majestad, omnipotencia
y gloria. Vuestros son los cielos y vuestra es la tierra. Vos
creasteis al universo y cuanto existe. Todas las cosas fueron
hechas por Vos y sin Vos nada se hizo de cuanto se ha creado. El
orbe entero es vuestro y vos reinareis de mar en mar, hasta los
últimos confines de la tierra.

LETANIAS
-Señor, ten misericordia de nosotros,
-Cristo, ten misericordia de nosotros, R: Se repite
-Señor, ten misericordia de nosotros,
-Cristo óyenos,
-Cristo escúchanos,

-Dios, Padre celestial,


-Dios Hijo, Redentor del mundo, R: Ten misericordia de nosotros.
-Dios Espíritu Santo,
-Trinidad santa, un solo Dios,

-Jesús, Rey, verdadero Dios y verdadero hombre,


-Jesús, Rey de los cielos y de la tierra,
-Jesús, Rey de los ángeles,
-Jesús, Rey de los apóstoles,
-Jesús, Rey de los mártires,
-Jesús, Rey de los confesores,
-Jesús, Rey de los vírgenes,
-Jesús, Rey de todos los santos,
-Jesús, Rey de la santa Iglesia,
-Jesús, Rey de los sacerdotes, R: Ten piedad de nosotros.
-Jesús, Rey de los reyes,
-Jesús, Rey de las naciones,
-Jesús, Rey de nuestros corazones,
-Jesús, Rey y esposo de nuestras almas,
-Jesús, Rey, Salvador y Redentor nuestro,
-Jesús, Rey, y Dios nuestro,
-Jesús, Rey y Maestro nuestro,
-Jesús, Rey y Pontífice nuestro,
-Jesús, Rey y Juez nuestro,
-Jesús, Rey de gracia y santidad,
-Jesús, Rey de amor y justicia,
-Jesús, Rey de vida y de paz,
-Jesús, Rey de la verdad y de la sabiduría,
-Jesús, Rey del universo,
-Jesús, Rey de la gloria,
-Jesús, Rey Altísimo,
-Jesús, Rey Todopoderoso,
-Jesús, Rey invencible,
-Jesús, Rey sapientísimo,
-Jesús, Rey benevolentísimo,
-Jesús, Rey pacientísimo
-Jesús, Rey flagelado, R: Ten piedad de nosotros.
-Jesús, Rey coronado de espinas,
-Jesús, Rey crucificado,
-Jesús, Rey gloriosamente resucitado,
-Jesús, Rey de amor en el Santísimo Sacramento,
-Jesús, Rey nuestro amantísimo,

Perdónanos,
-Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
Señor.

Escúchanos
-Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
Señor.
Ten misericordia
-Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, de nosotros.

V. Bendecid vuestro pueblo, oh Jesús Rey; gobernadnos y


protegednos.
R. Vivid y reinad en nuestros corazones y en los corazones de
todos los hombres.

Oración. Omnipotente y sempiterno Dios, que en vuestro amado Hijo, Rey


del universo, resolvisteis renovar todas las cosas, conceded benignamente
que todos los hombres pecadores se sujeten a su suave yugo y dominio,
quien vive y reina con Vos por los siglos de los siglos. Amén

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