Orígenes y evolución del castellano
Orígenes y evolución del castellano
Prólogo
Este cuadernillo fue realizado por el docente del Área y sus textos fueron
seleccionados con el objetivo de seguir profundizando en la Lengua y la
Literatura. Contiene aspectos teóricos y prácticos para estudiar y
también para disfrutar del conocimiento. Espero que en estas páginas
encuentres las herramientas necesarias para abordar una materia muy
importante para tu formación.
¡Te doy la bienvenida a este nuevo desafío!
ÁREA DE COMUNICACIÓN Y EXPRESIÓN • LENGUA Y LITERATURA 3
Índice
Primera parte Segunda parte
CAPÍTULO 6 CAPÍTULO 10
CAPÍTULO 1 Las Proposiciones
Orígenes del castellano formas subordinadas
Página 4
del verbo adverbiales
Página 59 Página 83
CAPÍTULO 2
Propiedades textuales CAPÍTULO 11
Página 13
La argumentación
Página 92
CAPÍTULO 7
Proposiciones
subordinadas adjetivas
Página 67
CAPÍTULO 8
CAPÍTULO 3 Proposicion
El cuento fantástico
es
Página 18
subordinad CAPÍTULO 12
as Publicidad y propaganda
sustantivas Página 101
Página 71
CAPÍTULO 4
El género dramático
CAPÍTULO 9
Página 33
El
discurso
CAPÍTULO 5
referido
El género lírico
Página 75
Página 44
4
ENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE
del
CAPÍTULO 1
Orígenes
castellano
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE · CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO 5
Origen y evolución
del español
El español es una lengua derivada del latín vulgar que fue introducido
por los roma nos en la península ibérica en el siglo III antes de Cristo.
En el 218 A.C, los romanos invaden la península y la anexan al ya
vasto Imperio Romano, pero, a su llegada, convivían en la península
diferentes pueblos con sus ca- racterísticas y lenguas propias como, por
ejemplo: los íberos, los ligures, celtas y vas- cos. Pero con la llegada de
los romanos, estas lenguas fueron absorbidas lentamente excepto el
vascuence. Solo quedaron algunos rastros como: perro, manteca,
palabras con sufijo –iego, por ejemplo, mujeriego.
Se denomina romanización al proceso por el cual Hispania se
incorpora a la len- gua, cultura y sociedad romanas. Como consecuencia
de la conquista hubo en la Pe- nínsula una radical transformación en
todos los aspectos de la vida como por ejem- plo la adopción general del
latín y la progresiva pérdida de las lenguas prerromanas.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
6 CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·
LA INFLUENCIA ROMANA
El latín presentaba diferentes niveles de lengua:
• El latín clásico, que se enseñaba en las escuelas y era escrito,
cuidado, conserva- dor y propio de la Literatura.
• El latín vulgar. Lengua coloquial del pueblo romano, era empleado en
la conver- sación, espontáneo e innovador. Esta variedad fue
impuesta en la Hispania por los legionarios y colonos que llegaron
con la conquista.
LA INFLUENCIA GRIEGA
Con la conquista del mundo helénico llevada a cabo por los romanos, se
pusieron en contacto con una cultura superior a la propia. Grecia les
proporcionó nombres rela- cionados con las ciencias, las artes y la
filosofía.
LA INVASIÓN GERMANA
En el siglo V se produce la caída y desmembramiento del imperio
romano como con- secuencia de la invasión de los germanos. Cada uno
de estos pueblos provenía de distintos lugares y hablaba su propia
lengua. El latín vulgar, que era la lengua del imperio, se mantuvo así
mientras duró la unidad política pero, en el año 476, se pro- dujo el
desmembramiento del imperio. Como consecuencia, las provincias
romanas se convierten en estados independientes y, al no tener
comunicación entre sí, las di- ferencias idiomáticas se hacen cada vez
más notorias y se producen cambios y varia- ciones gramaticales. Las
diferencias idiomáticas se hacen cada vez más notorias, se producen
cambios y variaciones gramaticales. Los germanos, pueblo culturalmente
inferior al romano, se imponen por su mejor organización militar, pero
fueron muy pronto romanizados y abandonaron el uso de su lengua.
Por lo tanto, la influencia lingüística de los germanos en el español no
fue muy grande. Como eran pueblos guerreros, influyeron
fundamentalmente en el vocabulario militar.
Algunas palabras son sustantivos como guerra, tregua, dardo, adjetivos como
rico, fresco, blanco y nombres tradicionales como Álvaro, Gonzalo, Fernando y Elvira.
LA INVASIÓN ÁRABE
En el año 711 todo el territorio español cae en poder de los musulmanes,
con excep- ción de pequeños focos de resistencia en el norte de la
península. La dominación ára- be duró ocho siglos durante los cuales los
hispanos convivieron con una civilización
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE · CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO 7
LA RECONQUISTA
Superestrat
BASE o
Superestrat árabe
o LATINA
germano
Superestrat
Superestrat o
o
indígena
prerroman
Actividad 1
1. Dar ejemplos de vocablos que tengan procedencia griega.
El castellano en la Argentina
El castellano hablado en Argentina tiene rasgos distintivos.
Actividad 2
1. El voseo
2. El yeísmo
3. El seseo
Actividad 3
· Línea de tiempo
·
III · IV · V · VI · VII · VIII · VIX · X · XI · XII · XIII · XIV · XV
Actividad 4
A partir del latín se forman las lenguas romances como el castellano
o español, el francés, el portugués, el italiano, el rumano, el catalán y
el sardo (hablado en Cerdeña).
Ejemplos:
En latín: facere
En español: hacer
En portugués: fazer
En italiano: fare
En francés: faire
ESCUELA SECUNDARIA
OCTAVIO MUEDRA
TASQTER
Iustitia
Iuventus
Pater
Mulier
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE · CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO 11
Vanitate
Pectus
Nocte
Patientia
Libertas
Avaritia
Filius
Mater
5. En muchos casos la CH del español deriva del grupo TC del latín. Dar ejemplos.
El cambio lingüístico
Leer el siguiente texto
Autor
anónimo
12 CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·
“Pensé muchas veces en irme de aquel amo mezquino; mas por dos
cosas no lo dejaba: la primera, por no atrever a mis piernas, por temer
de la flaqueza...Y la otra, consideraba y decía:
“Yo he tenido dos amos: el primero traíame muerto de hambre y
dejándole, topé con estotro que me tiene ya con ella en la sepultura
pues: si de este desisto y doy en otro más bajo ¿qué será sino fenecer?”.
• La sintaxis.
• El significado de las palabras.
• La forma de escribirlas.
• La puntuación.
Actividad 5
1. Escribir el texto modernizándolo aún más. Explicar qué cosas
cambiaste.
2. Escribir algunas palabras o expresiones que están de moda y otras
que podrían haber usado tus padres en su adolescencia.
3. Leer las siguientes afirmaciones y señalar con una cruz aquellas que
te parezcan correctas.
□ El alemán es la lengua que más influye hoy sobre el castellano.
□ Las lenguas no varían con el tiempo.
□ Sólo la lengua oral varía con el tiempo.
□ El castellano es solamente influenciado por el inglés.
□ Las lenguas van incorporando palabras nuevas por diversas
circunstancias.
□ La grafía del castellano ha variado a través de los siglos.
□ El significado de algunas palabras ha variado con los siglos.
Propiedad
textuales
CAPÍTULO 2
es
13
13
Qué es un texto
En primer término, debemos preguntarnos qué es un texto. Este es un
concepto que hemos estudiado en segundo año. Hagamos, entonces, una
revisión. ¿Puede definir- se “texto” como un grupo de oraciones?
Observar los siguientes casos:
Caso A
Enloquecido de furia, el gigante tomó una enorme roca y la lanzó
hacia Ulises. El partido fue aburrido ya que no hubo goles. El pantalón
violeta está en la tintorería.
Caso B
Mi prima me prestó un libro de historia muy interesante. Es
interesante el análisis que se hace en el diario de la última película de
Spielberg. Me gusta leer el diario los domingos a la mañana, entre
medialunas y café. El nutricionista dijo que las media- lunas tenían
menos calorías que otras facturas.
Caso C
¿Qué es Internet?
Cuando dos o más ordenadores o computadoras están conectados, de
forma que pueden intercambiar información y compartir recursos (por
ejemplo, una impresora) decimos que forman una red informática.
Cuando los ordenadores conectados pertenecen a un mismo
organismo o em- presa, la red informática se llama red interna o
intranet. A su vez, esta red puede estar conectada a otras redes.
Internet es la conexión entre miles de redes informáticas de todo
el mundo que permite a los ordenadores que se conectan a ella
comunicarse entre sí: desde nues- tro ordenador podemos acceder a los
datos que se encuentran almacenados en un servidor de otro país, o
enviarle un correo a cualquier otro ordenador que tenga un buzón
habilitado para ello. Un servidor es un gran ordenador que está
conectado a una red y que pone sus recursos a disposición del resto de
los integrantes de la red.
El nombre Internet procede de las palabras en inglés Interconnected
Networks, que significa ‘redes interconectadas’.
COHERENCIA Y COHESIÓN
Los anteriores son grupos de oraciones bien formadas, gramaticales; sin
embargo, no todos constituyen un texto. ¿Cuál o cuáles podrían ser
considerados "texto"?
En el caso A no podemos advertir un tema en común, un eje
temático: no hay coherencia. Tampoco se establecen relaciones de
cohesión.
En el caso B tampoco hay coherencia ya que no se puede
reconocer un tema común a ese grupo de oraciones. Sin embargo, se
dan relaciones de cohesión (hay reiteraciones léxicas entre las distintas
oraciones). Pero el cumplimiento de una sola propiedad no transforma
un grupo de oraciones en un texto.
En el caso C, en cambio, la mayoría de los hablantes del español
seríamos capa- ces de determinar que se trata de un texto: es coherente
y cohesivo.
Un texto es una unidad de sentido. Esta unidad se manifiesta, en
el texto, a través de relaciones gramaticales y léxicas entre las
oraciones que lo componen. Su extensión puede reducirse a una palabra
o contener cientos de oraciones. Puede ser escrito u oral.
Es una unidad de sentido en tanto sus oraciones apuntan a un
mismo tema (coherencia) y se establecen conexiones entre las
oraciones que lo conforman (co- hesión)
Actividad 1
Para revisar las relaciones de cohesión, identificar distintos recursos en
el texto “¿Qué es Internet?”.
Actividad 2
En los textos que se presentan a continuación se produjeron fallas de
cohesión o de coherencia. Determinar qué propiedad textual falló en
cada uno. Corregir la falla o fallas en cada texto. De ser necesario,
reescribir.
1.Residuos cloacales
2.La maratón
En el 490 a.C. los griegos vencieron a los persas en la batalla de
Maratón. Como era muy importante que los atenienses se enteraran de
la victoria, el general Milcíades mandó a uno de sus soldados a la ciudad.
Esta debía dar la noticia. El recluta corrió a toda velocidad los 42
kilómetros que las separaban de Atenas. Cuando llegó en- contró a los
ciudadanos reunidos en la plaza esperando las novedades. El mensajero
estaba tan agotado que sólo tuvo fuerza para acercársele y decir:
“Vencimos”. Luego, cayó al suelo y murió. En homenaje a ellos, los
griegos instituyeron una disciplina olímpica, la maratón. En este,
compiten los atletas de la actualidad.
Actividad 3
En el siguiente texto se ha hecho abuso de la reiteración léxica. Corregir ese
abuso utilizando distintos recursos cohesivos (omitir términos
sobreentendidos, utilizar pronombres, sinónimos o hiperónimos).
ADECUACIÓN
Además de la coherencia y de la cohesión (propiedades internas), un
texto debe ajus- tarse a la situación comunicativa en la que surge. Esta
propiedad recibe el nombre de adecuación.
Por ejemplo, si en una respuesta de examen, ante la consigna
“Exprese su opi- nión acerca del texto trabajado”, el alumno responde:
“Sí, la verdad que el cuento es recopado”, estamos ante un caso de falta
de adecuación. Se supone que es aceptable en una situación de cercanía
entre emisor y receptor, informal, en un canal oral, es decir, es una
respuesta esperable ante una pregunta de un amigo. Pero no para una
respuesta de examen. Una respuesta esperable podría haber sido: “Me
parece que el texto propuesto es interesante puesto que propone…”
En conclusión, todo texto surge en una determinada situación
comunicativa y debe ajustarse a ella, según lo que está social y
culturalmente establecido. Debe, además, ser adecuado a la relación
que hay entre quienes se comunican (no es lo mismo dirigirse a la
mamá que a la directora de la escuela) y adquirirá unas caracte- rísticas
u otras de acuerdo con el canal (oral o escrito).
Actividad 4
El cuento
fantástico
Ilustración de
Jimena Murillo
18
LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE
PR
·
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3
El cuento fantástico es aquel que, por la
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U suma de elementos reales y de elementos extraños
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A
e inexplicables,
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TE hace vacilar entre una explicación natural o una
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La materia fantástica
INGREDIENTES DE LA MATERIA FANTÁSTICA
El cuento fantástico utiliza como punto de partida los misterios que
plantean el hombre y su mundo y que no han tenido una explicación
clara y certera: el tiempo, el espacio, los sueños, las dimensiones, la
muerte...
El autor del cuento fantástico elige uno de esos misterios como
tema pero sin intención de resolverlo, sino que, valiéndose de la
ausencia de respuestas y de su imaginación, logra la incertidumbre. Es
por eso que, partiendo de elementos reales y cotidianos –a veces en
forma gradual y otras abruptamente– anula la realidad y nos traslada
al ámbito de lo misterioso y de lo inexplicable. Proviene de la vacilación
entre una explicación natural o una sobrenatural.
El escritor busca que el lector se pregunte acerca de la factibilidad
de los suce- sos; por eso elabora un relato verosímil, al que añade
elementos extraños. Este es el medio de producir la perplejidad y el
suspenso, fuente de curiosidad, desazón y, a veces, miedo para el
lector.
Actividad 1
Leer el siguiente cuento.
Actividad 2
1. Buscar la biografía de Julio Cortázar.
Para escuchar
Continuidad de
los parques
narrado por Julio
Cortázar, cliqueá
en la manito o
escaneá el código.
5. Explicar el título.
Actividad 3
Leer el siguiente cuento.
Pero no, había nacido en Colombia y se había ido a Austria entre las dos
guerras, casi niña, a estudiar música y canto. En aquel momento andaba
por los treinta años mal llevados pues había empezado a envejecer antes
de tiempo. Pero en cambio era un ser humano encantador. Y también
uno de los más temibles.
Viena era todavía una antigua ciudad imperial cuya posición
geográfica entre los dos mundos irreconciliables que dejó la Segunda
Guerra había acabado de con- vertirla en un paraíso del mercado negro y
el espionaje mundial. No hubiera podido imaginarme un ámbito más
adecuado para aquella compatriota fugitiva que seguía comiendo en la
taberna estudiantil sólo por fidelidad a su origen, pues tenía recursos de
sobra para comprarla de contado con todos sus comensales dentro.
Nunca dijo su verdadero nombre, pues siempre la conocimos en el
trabalenguas germánico que le inventaron los estudiantes latinos de
Viena: Frau Frida.
Apenas me la había presentado cuando incurrí en la impertinencia
feliz de pre- guntarle cómo había hecho para implantarse de tal modo
en aquel mundo tan dis- tante y distinto de sus riscos de viento del
Quindío, y ella me contestó con un golpe:
–Me alquilo para soñar.
En realidad, era su único oficio. Había sido la tercera de los once
hijos de un prós- pero tendero del antiguo Caldas, y desde que aprendió
a hablar instauró en la casa la buena costumbre de contar los sueños en
ayunas, que es la hora en que se con- servan más puras sus virtudes
premonitorias. A los siete años soñó que uno de sus hermanos era
arrastrado por un torrente. La madre, por pura superstición religiosa, le
prohibió al niño lo que más le gustaba, que era bañarse en la quebrada.
Pero Frau Frida tenía ya un sistema propio de vaticinios.
–Lo que ese sueño significa– dijo– no es que se vaya a ahogar, sino
que no debe comer dulces.
La sola interpretación parecía una infamia, cuando era para un
niño de cinco años que no podía vivir sin sus golosinas dominicales. La
madre, ya convencida de las virtudes adivinatorias de la hija, hizo
respetar la advertencia con mano dura. Pero al primer descuido suyo, el
niño se atragantó con una canica de caramelo que se estaba comiendo a
escondidas, y no fue posible salvarlo.
Frau Frida no había pensado que aquella facultad pudiera ser un
oficio, hasta que la vida la agarró por el cuello en los crueles inviernos
de Viena. Entonces tocó para pedir empleo en la primera casa que le
ESCUELAS TÉCNICAS gustó para vivir, y cuando le preguntaron qué sabía hacer, ella sólo dijo
RAGGIO
la verdad: “Sueño”. Le bastó con una breve explicación a la dueña de
casa para ser
aceptada, con un
sueldo apenas
suficiente para los
gastos menudos,
pero con un buen
cuarto y tres
comidas. Sobre
todo el desayuno
que era el
momento en que
la familia se
sentaba a
conocer el destino
inmediato de
cada uno de sus
miembros: el
padre, que era un
rentista refinado,
la madre, una
mujer alegre y
apasionada de la
música, y dos
niños de once y
nueve años. Todos
eran religiosos, y
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO 25
Miré por encima de su hombre, y así era. A sus espaldas, tres mesas
más allá, una mujer impávida con un anticuado sombrero y una
bufanda morada, masticaba despacio con los ojos fijos en él.
La reconocí en el acto. Estaba envejecida y gorda, pero era ella, con
el anillo de serpiente en el índice.
Viajaba desde Nápoles en el mismo barco que los Neruda, pero no
se habían visto a borde. La invitamos a tomar café a nuestra mesa, y la
induje a hablar de sus sueños para sorprender al poeta. Él no hizo caso,
pues planteó desde el prin-
cipio que no creía en adivinaciones de sueños.
–Sólo la poesía es clarividente– dijo.
Después del almuerzo, en el inevitable paseo por las
Ramblas, me retrasé a propósito con Frau Frida para
refrescar nuestros re- cuerdos sin oídos ajenos. Me contó
que había vendido sus propie- dades de Austria, y vivía
retirada en Portugal, en una casa sobre una colina desde
donde se veía todo el océano hasta las Américas. Aunque
no lo dijera, en su conversación quedaba claro que de sue-
ño en sueño había terminado por apoderarse de la
fortuna de sus
Gabriel García inefables patrones de Viena. No me sorprendió porque
Márquez
siempre había pensado que sus sueños no eran más que una
Escritor y periodista artimaña para vivir. Y se
colombian lo dije.
o. 1927- Ella soltó una carcajada irresistible. “Sigues tan atrevido como
2014 siempre”, me dijo. Y no dijo más, porque el resto del grupo se había
detenido a esperar que Neruda acabara de hablar en jerga chilena con
los loros de la Rambla de los Pájaros. Cuando reanudamos la charla, Frau
Frida había cambiado de tema.
–A propósito– me dijo–: Ya puedes volver a Viena.
Sólo entonces caí en la cuenta de que habían transcurrido trece años
desde que nos conocimos.
–Aun si tus sueños son falsos, jamás volveré– le dije– por si acaso.
A las tres nos separamos de ella para acompañar a Neruda a su
siesta sagrada. La hizo en nuestra casa, después de unos preparativos
solemnes que recordaban la ceremonia del té en el Japón. Había que
abrir unas ventanas y cerrar otras para que hubiera el grado de calor y
exacto y una cierta clase de luz en cierta dirección, y un silencio
absoluto. Neruda se durmió al instante, y despertó diez minutos
después, como los niños, cuando menos pensábamos. Apareció en la
sala restaurado y con el monograma de la almohada impreso en la
mejilla. Soñé con esa mujer que sueña– dijo
– Matilde quiso que le contara el sueño.
–Soñé que ella estaba soñando conmigo– dijo él.
–Eso es de Borges– le
dije. Él me miró
desencantado.
–¿Ya está escrito?
–Si no está escrito lo va a escribir alguna vez– le dije –. Será uno de
sus laberintos. Tan pronto como subió a bordo, a las seis de la tarde,
Neruda se despidió de nosotros, se sentó en una mesa apartada y
empezó a escribir versos fluidos con la pluma de tinta verde con que
dibujaba flores y peces y pájaros en las dedicatorias de sus libros. A la
primera advertencia del que buscamos a Frau Frida, y al fin la encon-
tramos en la cubierta de turistas cuando ya nos íbamos sin despedirnos.
También ella acababa de despertar de la siesta.
–Soñé con el poeta – nos dijo.
Asombrado le pedí que me contara el sueño.
–Soñé que él estaba soñando conmigo– dijo, y mi cara de asombro la
confun- dió– ¿Qué quieres? A veces, entre tantos sueños, se nos cuela
uno que no tiene nada que ver con la vida real.
No volví a verla ni a preguntarme por ella hasta que supe del anillo
en forma de culebra de la mujer que murió en el naufragio del Hotel
Riviera. Así que no resistí la tentación de hacerle preguntas al embajador
portugués cuando coincidimos, meses después, en una recepción
diplomática. El embajador me habló de ella con un gran entusiasmo y
una enorme admiración. “No se imagina lo extraordinaria que era”,
me dijo. “Usted no habría resistido la tentación de escribir un cuento
sobre ella.” Y prosiguió en el mismo tono, con detalles sorprendentes,
pero sin una pista que me permitiera una conclusión final.
–En concreto –le precisé por fin–: ¿qué hacía?
–Nada –me dijo él, con un cierto desaliento– Soñaba.
Actividad 4
1. Explicar el título.
2. Caracterizar al personaje principal.
3. ¿Cuáles son los elementos fantásticos dentro del cuento?
Comparar ambos cuentos.
4. ¿Qué efectos produce en el lector la inclusión de personajes reales?
5. Comparar el tratamiento que se le da a lo fantástico con el cuento anterior.
6. García Márquez pertenece a un movimiento literario denominado
“Realismo mágico”: explicar sus características y cómo estas
aparecen en el cuento.
Actividad 5
Leer el siguiente cuento.
El corazón delator
Es cierto: he sido y soy terriblemente nervioso. Pero ¿por qué insisten
ustedes en llamarme loco? La enfermedad me ha aguzado los
sentidos, no los ha destruido ni embotado. De todos ellos el oído es el
más agudo. Escuchaba todas las cosas, tanto del Cielo como de la Tierra.
Escuchaba muchas cosas del Infierno. ¿Cómo puede ser entonces que
esté loco? ¡Presten atención! Escuchen y observen cuán tranquilamen-
te puedo contarles toda la historia.
Me resulta imposible decir cómo se me ocurrió la idea por primera
vez; pero ya concebida, me acosó día y noche. No existía motivo alguno.
Ni siquiera la pasión. Yo quería al viejo. Nunca me hizo daño. Jamás me
insultó. Tampoco quería apropiarme de su dinero. ¡Creo que fue su ojo!
¡Sí! ¡Fue eso! Tenía el ojo de un buitre. Un ojo azul pálido, como cubierto
por una membrana. Cada vez que me miraba, la sangre se me helaba en
las venas. De modo que, gradualmente, muy gradualmente, decidí matar
al viejo, para librarme así de su ojo para siempre.
Así era la cuestión. Ustedes me creen loco. Los locos no entienden
nada. Pero ustedes deberían haberme visto. Ustedes deberían haber
visto cuán sabiamente procedí, con qué cuidado, con qué perspicacia,
con qué disimulo me puse a trabajar. Nunca fui tan cariñoso con el viejo
como durante la semana que tramé su muer-
te. Y todas las noches, alrededor de la medianoche, giraba el picaporte
de su puerta y la abría muy suavemente. Entonces, cuando con seguía
abrirla suficientemente para hacer pasar mi cabeza, colocaba un farol
cubierto, completamente cubierto, para que ninguna luz se escapara,
dentro de la pieza; y entonces metía la cabeza. Oh ¡Cómo se habrían
reído ustedes al verme meter la cabeza con tanto cuidado! La movía
despacio, muy despacio para no despertar al viejo. Me llevaba una hora
meter toda mi cabeza dentro de la abertura para verlo mientras yacía
sobre la cama. ¿Podía un loco actuar tan astutamente como lo hice yo? Y
cuando mi cabeza estaba bien adentro del cuarto, descubría el farol con
cuidado. Oh, ¡con mucho cuidado porque los goznes crujían! Lo abría tan
sólo para que un único rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre. Y esto lo
repetí siete largas noches, siempre a medianoche. Pero siempre
encontraba el ojo cerrado; y así resultaba imposible hacer el trabajo;
porque no era el viejo el que me gritaba, sino su ojo maligno. Y cada
mañana, cuando amanecía, entraba descaradamente en su cuarto y le
hablaba animadamente, lo llamaba por su nombre en tono cariñoso y
le preguntaba cómo había pasado la noche. Como ven,
–¡No pueden imaginarse con cuánta cautela!– Hasta que, por fin, un
único y tenue rayo fino como la tela de una araña salió de la hendija y
cayó sobre el ojo de buitre.
Estaba abierto –bien, bien abierto– y me enfurecí al verlo. Lo vi
con perfecta claridad, de un azul desvaído, con su odioso velo por
encima que me helaba hasta la médula de los huesos; pero no pude ver
el resto de la cara del viejo porque sólo había dirigido el rayo, como por
instinto, con precisión increíble sobre el condenado lugar.
¿Acaso no les dije que lo que ustedes confunden con locura es tan
sólo una hi- persensibilidad de los sentidos? Por ejemplo, llegó hasta mis
oídos un imperceptible, débil, rápido sonido, como el que produce un
reloj envuelto en algodón.
Conocía ese sonido demasiado bien. Era el latido del corazón del
viejo. Aumentó mi furia de la misma manera que el batir de un
tambor aumenta el coraje de un soldado.
Pero todavía me contuve y permanecí quieto. Apenas respiraba.
Sostuve el farol absolutamente quieto. Traté por todos los medios
de mantener el rayo sobre el ojo, mientras el endemoniado
golpeteo del corazón aumentaba. Se volvió más y más rápido, y
cada vez más fuerte, ¡más fuerte! ¡El terror del viejo
debía de haber sido extremo! El corazón se hizo más fuerte.
Casi diría que aumentaba cada momento.
¿Se dan cuenta? Ya les he dicho que soy nervioso; lo
soy y ahora, en las horas muertas de la noche, en medio
del terrible silencio de la vieja casa, un sonido tan
extraño como ese despertaba en mí un incontrolable
Ilustración
de Jimena terror.
Murillo Aun así, durante unos minutos más, me contuve y
permanecí in- móvil. Pero el latido se volvía cada vez más
fuerte, ¡más fuerte! Pensé que
el corazón estallaría. Y entonces, una nueva ansiedad se apoderó
de mí: el sonido podía ser oído por algún vecino. ¡La hora del viejo
había llegado!
Con desaforado aullido abrí completamente la linterna y salté al
cuarto. Chilló una sola vez. En un instante lo arrastré por el piso y lo
aplasté con la pesada cama. Entonces sonreí contento al encontrarme
con el hecho casi consumado. Pero duran- te varios minutos el corazón
siguió latiendo con un sonido ahogado, sordo. Esto, sin embargo, no me
molestó; no podía ser escuchado a través de la pared. Por fin, cesó. El
viejo estaba muerto. Retiré la cama y examiné el cadáver. Sí. Estaba
muerto. Muer- to como una piedra. Coloqué mi mano sobre el corazón y
la dejé nes. Estaba muerto. El ojo no me mortificaría más.
allí unos Si todavía me creen loco, no seguirán pensando lo mismo cuando les
instantes describa las sabias precauciones que tomé para esconder el cadáver. La
. No noche declinaba, de modo que tuve que trabajar rápidamente y en
había silencio. Primero descuarticé el cuer- po: le corté la cabeza, los brazos y
pulsacio las piernas.
f
Después levanté tres listones del piso de la habitación y deposité i
todo entre los tirantes. Volví a colocar las tablas tan inteligente, tan n
hábilmente que ningún ojo humano, ni siquiera el de él, hubiera podido a
notar algo fuera de lugar. No había nada que lavar, ninguna mancha, ni l
siquiera una gota de sangre. Había sido demasiado astuto para eso y
había recogido todo con una palangana. ¡Ja, ja! m
Cuando terminé todas estas tareas eran las cuatro. Todavía estaba e
tan oscuro si fuera medianoche. Cuando el campanario daba la hora,
alguien golpeó la puerta de calle. Fui a abrir tranquilamente. Terminado d
el trabajo ¿qué podía temer? Entraron tres hombres que se i
presentaron cortésmente como agentes de policía. Un vecino había
escuchado un grito durante la noche; se sospechaba un crimen. Se había c
radi- cado una denuncia en la seccional policial y ellos habían sido u
designados para revisar la casa. e
Sonreí, ¿qué podía temer? Di la bienvenida a los caballeros. El grito, n
les dije, lo había lanzado yo en sueños. El viejo, informé, se hallaba en t
el campo. Llevé a mis visitantes por toda la casa. Les invité a que a
revisaran bien, muy bien. Más tarde los llevé a las habitaciones y les
mostré los tesoros del viejo, intactos y seguros. Me tenía tanta confianza d
que les traje unas sillas al cuarto y les sugerí que descansaran allí de sus e
fatigas, mientras yo mismo, en la más salvaje audacia de mi triunfo
impecable y perfecto colocaba mi silla sobre el lugar mismo donde yacía q
el cadáver de mi víctima. u
Los policías estaban satisfechos. Mi estilo e
los ha- bía convencido. Yo estaba muy cómodo.
Se quedaron un tiempo a charlar de cosas n
nimias mientras yo o
les respondía alegremente. Pero no había
pasado mucho tiempo cuando sentí que e
empalidecía y empezaba a desear que se s
fueran. Me dolía t
la cabeza y hasta imaginé un a
zumbido en mis oídos. Pero ellos b
seguían sentados y seguían a
conversando. El ruido en mis oídos
continuaba y se hacía cada vez e
más claro. Hablé con más y n
más animación, para tratar
de librar- me de la sensación m
pero el ruido continuaba y i
ganaba en fuerza hasta que s
oídos.
Sin duda me volvía cada
vez más pálido, pero seguí
hablando con fluidez y
levantando la voz.
Ilustración de
Jimena Murillo
Sin embargo, el sonido era cada vez más fuerte. ¿Qué podía ser?
Era un sonido imperceptible, débil y rápido como el sonido que
produce un reloj envuelto en algodón. Mi aliento se hacía
entrecortado, pero los policías aún no se daban cuenta de nada.
Hablé más rápidamente, con mayor vehe- mencia pero el ruido
aumentaba. Me levanté y empecé a discutir por tonterías, en voz
alta y con gestos violentos, pero el ruido continuaba creciendo. ¿Por
qué no se irían? Caminé de un lado a otro de la habi-
tación con paso pesado, como si los comentarios de esos
hombres despertaran mi furia, pero el ruido continuaba
escuchándose cada vez más fuerte. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía
hacer? ¡Echaba espuma, de- liraba, maldecía! Revoleé la
silla sobre la que estaba sentado y la rechiné sobre las
tablas del piso, pero el ruido crecía por encima de
todo y aumentaba constantemente. Se hizo más fuerte, más
Edgar Allan fuerte. Y los hombres aún conversaban despreocupadamente y
Poe
sonreían. ¿Era po- sible que no lo oyeran? ¡Dios Todopoderoso! ¡No,
1809-
1849 no! ¡Ellos lo oían, ellos sospe-
chaban! Ellos oían. ¡Sabían! Se estaban burlando de mi terror. ¡Esto es lo
que pensa- ba y lo que pienso ahora! ¡Cualquier cosa era mejor que esa
agonía! ¡Cualquier cosa, más tolerable que esa burla! No podía soportar
más tiempo sus sonrisas hipócritas.
¡Sentí que debía gritar o morir! ¡Gritar una y otra vez! ,
¡Escuchen! ¡Más fuerte, más fuerte, más fuerte!
–¡Miserables, – grité– no disimulen más! ¡Confieso que lo hice!
¡Levanten las tablas! ¡Aquí, aquí! ¡Aquí donde se oye el latido de su
repugnante corazón!
El género
dramático
Ilustración de Facundo
Campos
La palabra drama es de
origen griego y significa hacer.
Indica las acciones que los
actores hacen en un escenario.
Como segundo significado, esta
palabra se refiere a un tipo de
obra de teatro de tema grave o
triste.
33
Su origen es religioso. El hombre primitivo con un lenguaje de gestos y ademanes,
con pantomimas cargadas de magia, expresaba su agradecimiento a los
LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE
Actividad 1
PERSONAJES
• El jefe • Empleado 1º
• Empleada • Cipriano (mulato)
1ª
• Empleado 2º
• Manuel
• Director
• Empleada
2ª • Tenedor de libros
• María
• Empleada
3ª
ACTO ÚNICO
ESCENA
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· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO 35
Nuevamente hay otro minuto de silencio. Durante este intervalo pasan chimeneas
de buques y se oyen las pitadas de un remolcador y el bronco pito de un buque.
Auto- máticamente todos los EMPLEADOS enderezan las espaldas y se quedan
mirando por la ventana.
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· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO 37
MULATO. ¿Y el jefe?
EMPLEADA 2ª. No está. ¿No ve que no está?
EMPLEADA 3ª. Fue a la Dirección...
MULATO. (Mirando por la ventana) ¡Hoy llegó el “Astoria”! Yo lo hacía en
Montevideo. EMPLEADA 2ª. (Acercándose a la ventana) ¡Qué chimeneas
grandes tiene!
MULATO Desplaza cuarenta y tres mil
toneladas... EMPLEADO 1º. Ya bajan los
pasajeros...
MANUEL. Y nosotros quisiéramos subir.
MULATO. Y pensar que yo he subido a casi todos los buques que dan
vuelta por los puertos del mundo...
EMPLEADO 2º. Hablaron mucho los diarios...
MULATO. Sé los pies que calan. En qué astilleros se construyeron. El día
que los bota- ron. Yo, cuando menos merecía ser ingeniero naval.
EMPLEADO 2º. Vos, ingeniero naval... No me hagas reír.
MULATO. O capitán de fragata. He sido grumete, lavaplatos, marinero,
cocinero de veleros, maquinista de bergantines, timonel de
sampanes, contramaestre de pa- quebotes...
EMPLEADO 2º. ¿Por dónde viajaste? ¿Por la línea del Tigre o por la de Constitución?
MULATO. (Sin mirar al que lo interrumpe) Desde los siete años que doy
vueltas por el mundo y juro que jamás en la vida me he visto entre
chusma tan insignificante como la que tengo que tratar a veces...
MARÍA. ( A Empleada 1ª) A buen entendedor...
MULATO. Conozco el mar de las Indias. El Caribe, el Báltico... hasta el
océano Ártico conozco. Las focas recostadas en los hielos lo miran a
uno como mujeres aburridas sin moverse...
EMPLEADO 2º. ¡Ché, debe hacer un fresco bárbaro
por ahí! EMPLEADA 2ª. Cuente, Cipriano, cuente. No
haga caso.
MULATO. (Sin volverse) Aviada estaría la luna si tuviera que hacer caso de
los perros que ladran. En un zampán me he recorrido el Ganges. Y
había que ver los cocodri- los que nos seguían...
MARÍA. No sea exagerado, Cipriano.
MULATO. Se lo juro, señorita.
EMPLEADO 2º. Indudablemente, éste no pasó de San Fernando.
MULATO. (Violento) A mí nadie me trata de mentiroso, ¿sabe? (Arrebatado,
se quita la chaquetilla, y luego la camisa, que muestra una camiseta roja, que
también se saca).
EMPLEADA 1ª. ¿Qué hace, Cipriano?
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
38 CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·
MULATO. (Fabricándose una corona con papel y poniéndosela.) Los brujos llevan
una corona así y nadie los mortifica.
EMPLEADA 1ª. Es notable.
EMPLEADA 2ª. Las cosas que se aprenden viajando...
MULATO. Allá no hay jueces, ni cobradores de impuestos, ni divorcios, ni
guardianes de plaza. Cada hombre toma la mujer que le gusta y cada
mujer al hombre que le agrada. Todos viven desnudos entre las flores,
con collares de rosas colgantes del cuello y los tobillos adornados de
flores. Y se alimentan de ensaladas de magnolias y sopas de
violetas.
TODOS. Eh, eh...
EMPLEADA 2ª. ¡Eh! ¡Cipriano, que no nacimos ayer!
MULATO. Juro que se alimentan de ensaladas de
magnolias. TODOS. No.
MULATO. Sí.
EMPLEADO 2º. Mucho... mucho...
MULATO. Digo que sí. Y además los árboles están siempre cargados de
toda clase de fruta.
MANUEL. No será como la que uno compra aquí, en la feria.
MULATO. Allá no. Cuelgan libremente de las ramas y quien quiere, come
y quien no quiere, no come... y por la noche, entre los grandes
árboles, se encienden fogatas y ocurre lo que es natural que ocurra
entre hombres y mujeres.
EMPLEADA 1ª. ¡Qué países, qué países!
MULATO. Y digo que es muy saludable vivir así libremente. Al otro día la
gente trabaja con más ánimo en los arrozales y si uno tiene sed (toma
el vaso de agua y bebe) parte un coco y bebe su deliciosa agua fresca.
MANUEL. (Tirando violentamente un libro al suelo) ¡Basta!
MULATO. ¿Basta qué?
MANUEL. Basta de noria. Se acabó. Me voy.
EMPLEADA 2ª. ¿A dónde va, don Manuel?
MANUEL. A correr mundo. A vivir la vida. Basta de oficina. Basta de
malacate. Basta de números. Basta de reloj. Basta de aguantarlo a
este otro canalla. (Señala la mesa del jefe. Pausa. Perplejidad.)
EMPLEADO 1º. ¿Quién es el otro?
TODOS. ¿Quién es?
MANUEL. (Perplejo) El otro... el otro... el otro...
soy yo. EMPLEADA 3ª. ¡Usted don Manuel!
MANUEL. Sí, yo; que desde hace veinte años le llevo los chismes al jefe.
Mucho tiempo hacía que me amargaba este secreto. Pero
trabajábamos en el subsuelo y en el subsuelo las cosas no se
sienten.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
40 CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·
TODOS. ¡Oh!...
EMPLEADO 1º. ¿Qué tiene que ver el subsuelo?
MANUEL. No sé. La vida no se siente. Uno es como una lombriz solitaria
en un intesti- no de cemento. Pasan los días y no se sabe cuándo es de
día, cuándo es de noche. Misterio. (Con desesperación) Pero un día nos
traen a este décimo piso. Y en el cie- lo, las nubes, las chimeneas de
los transatlánticos se nos entran en los ojos. Pero entonces, ¿existía el
cielo? Pero entonces, ¿existían los buques? ¿Y las nubes exis- tían? ¿Y
uno, por qué no viajó? Por miedo. Por cobardía. Mírenme. Viejo.
Achacoso.
¿Para qué sirven mis cuarenta años de contabilidad y de chismerío?
MULATO. (Enfático) Ved cuán noble es su corazón. Ved cuán responsables
son sus pa- labras. Ved cuán inocentes son sus intenciones. Ruborizaos,
amanuenses. Llorad lágrimas de tinta. Todo vosotros os pudriréis
como asquerosas ratas entre estos malditos libros. Un día os
encontrareis con el sacerdote que vendrá a suministra- ros la extrema
unción. Y mientras os unten con aceite la planta de los pies, os di-
réis: “¿Qué he hecho de mi vida?" Consagrarla a la teneduría de libros.
Bestias.
MANUEL. Quiero vivir los pocos años que me quedan de vida en una isla
desierta.
Tener mi cabaña a la sombra de una palmera. No pensar en horarios.
EMPLEADO 1º. Iremos juntos, don Manuel.
MARÍA. Yo iría, pero para cumplir este deseo tendría que cobrar los meses
de sueldo que me acuerda la ley 11.729.
EMPLEADO 2º. Para que nos amparase la ley 11.729, tendrían que echarnos.
MULATO. Aprovechen ahora que son jóvenes. Piensen que cuando les
estén untando con aceite la planta de los pies no podrán hacerlo.
MARÍA. La pena es que tendré que dejar a mi novio.
EMPLEADO 2º. ¿Por qué no lo conserva en un tarro de
pickles? EMPLEADA 2ª. Cállese, odioso.
MULATO. Señores, procedamos con corrección. Cuando don Manuel
declaró que él era el chismoso, una nueva aurora pareció cernirse
sobre la humanidad. Todos le miramos y nos dijimos: “He aquí un
hombre honesto; he aquí un hombre probo; he aquí la estatua
misma de la virtud cívica y ciudadana”. (Grave.) Don Manuel. Usted ha
dejado de ser don Manuel. Usted se ha convertido en Simbad el
Marino.
EMPLEADA 3ª. ¡Qué bonito!
ESCUELAS TÉCNICAS MANUEL. Ahora, lo que hay que buscar es la isla
RAGGIO
desierta. TENEDOR DE LIBROS. ¿Hay todavía islas
d ULATO. ¿Cómo nosotros?
e EMPLEADA 2ª. ¿Claro? ¿Y a nosotros nos van a largar aquí?
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MULATO. Sí, las hay.
Vaya si las hay.
Grandes islas. Y con
árboles de pan. Y con
plátanos.
Y con pájaros de
colores. Y con sol
desde la mañana a
la noche.
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· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO 41
De aromas...
Histéricamente todos los hombres se van quitando los sacos, los chalecos, las
corbatas; las muchachas se recogen las faldas y arrojan los zapatos. El MULATO
bate frenética- mente la tapa de la máquina de escribir. Y canta un ritmo de
rumba.
La hoja de la bananera
De verde ya se madura Roberto Arlt
Quien toma prenda de joven
Escritor
Tiene la vida segura. argentino
1900-1942
La danza se ha ido generalizando a medida que habla el MULATO, y los viejos, los em-
pleados y las empleadas giran en torno de la mesa, donde como un demonio
gesti- cula, toca el tambor y habla el condenado negro.
EL JEFE. (Entrando bruscamente con el DIRECTOR, con voz de trueno) ¿Qué pasa aquí?
MARÍA. (Después de alguna vacilación) Señor... esta ventana maldita y el
puerto... Y los buques... esos buques malditos...
EMPLEADA 2ª. Y este negro.
DIRECTOR. ¡Oh!... comprendo... comprendo. (Al JEFE) Despida a todo el
personal. Haga poner vidrios opacos en la ventana.
TELÓN Arlt
Autor: Roberto
ESCUELA
S
TÉCNICAS
RAGGIO
42 CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·
Actividad 2
1. De acuerdo con el Diccionario de la lengua española, una “burlería” es:
□ Burla, engaño.
□ Cuento fabuloso o consejo de viejas.
□ Engaño, ilusión.
□ Irrisión, mengua.
• Planteo de
Momento inicial
una
situación
real
• Retorno violento
Desenlace
a la realidad
10. A partir de “EL JEFE (entrando bruscamente con el DIRECTOR, con voz de true-
no.) ¿Qué pasa aquí?”, escribir un final diferente para la obra.
Mínimo: ocho renglones.
El género
lírico
Los griegos designaban con el
TE
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P Para los griegos todo lo que
Ilustración de implicara un ritmo y un esquema
PR Facundo Campos
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A métrico era poesía. El origen de
·
3
la poesía está muy relacionado
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. con la música ya que los poetas
A
acompañaban sus creaciones con
un instrumento de cuerdas
llamado lira.
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO 45
Concepto
La poesía, desde el punto de vista estético, implica un estilo
particular que será acompañado por el ritmo, la medida de los versos, la
división en estrofas, la rima, y, finalmente, por la elección de
determinados recursos estilísticos y de palabras muy precisas,
originales e irrepetibles.
Roman Jacobson estudió el hecho poético desde el punto de vista del
proceso de la comunicación. Ubica la función poética del lenguaje en el
mensaje. El lingüista ruso señala que la poesía nace del ritmo, y de la
selección y combinación de palabras; es decir, de la estrecha relación
entre el elemento semántico y el fonético del signo lingüístico. En la
función poética predomina lo emotivo, el deseo del emisor de ex-
presar sus sentimientos.
El lenguaje poético le quita a la palabra su uso utilitario común y
la resemantiza, es decir, le da un nuevo significado. Por otra parte el
poema transmite con economía de signos verbales la mayor cantidad de
información. El mensaje poético a través de recursos como la metáfora,
la metonimia, y otras figuras, intensifica su densidad y complejidad
semántica.
Nociones de versificación
El verso es una unidad de ritmo marcada por pausas cuya estructura
está regida por la medida, el ritmo y la rima.
El número de sílabas de un verso constituye su medida o metro.
Medir un verso consiste en contar sus sílabas. Para hacerlo es necesario
tener en cuenta que este número de sílabas no siempre coincide con el
de las sílabas gramaticales, pues se altera de acuerdo con las licencias
poéticas.
La sinalefa, el hiato, la diéresis, la sinéresis, y el acento final son las
licencias poé- ticas que alteran, en el verso, el número de sílabas
gramaticales. La sinalefa y el hiato son licencias que se producen entre
palabras; y la diéresis y la sinéresis son licencias que se producen dentro
de la palabra. Por otra parte, el acento de la última palabra de un verso
afecta al conjunto.
SINALEFA
Es la unión en una sílaba de la vocal final de una palabra con la vocal
inicial de la siguiente. La “h” inicial no impide la sinalefa.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
46 CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·
HIATO
Consiste en dejar en sílabas distintas los finales y los comienzos
vocálicos de las pa- labras en contacto, rompiendo posibles sinalefas.
DIÉRESIS
Es la separación de las vocales que gramaticalmente forman diptongo, con lo
cual el verso adquiere una sílaba más.
Diptongo
Vocal abierta (a,e,o) + vocal cerrada átona (i,u), o vocal cerrada átona +
vocal abierta; o vocal cerrada + vocal cerrada.
Hiato
Dos vocales iguales, vocal abierta + vocal abierta, vocal abierta átona +
vocal cerrada tónica y viceversa.
SINÉRESIS
Consiste en formar diptongo donde gramaticalmente no lo hay, con lo
que el verso pierde una sílaba.
ACENTO FINAL
Según la acentuación de la última palabra el verso puede ser grave,
agudo o esdrú- julo.
• Si el verso es grave, el número de sílabas métricas no cambia
• Si el verso es agudo, se cuenta una sílaba más
• Si el verso es esdrújulo, se resta una sílaba
Versificación
Hay tres tipos posibles de versificación:
• Versificación regular: cuando los versos de una serie forman
unidades rítmicas y silábicas iguales.
• Versificación irregular o fluctuante: cuando hay un predominio de
un tipo de verso, pero no una regularidad absoluta.
• Versificación libre: cuando las unidades rítmicas son de medida desigual.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
48 CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·
MÉTRICA
Versos de arte menor
2 sílabas: bisílabo
3 sílabas: trisílabo
4 sílabas: tetrasílabo
5 sílabas: pentasílabo
6 sílabas: hexasílabo
7 sílabas: heptasílabo
8 sílabas: octosílabo
ESTROFAS
Son los conjuntos de versos, y tienen diferente denominación según su
cantidad de versos y si se trata de versos de arte mayor o menor.
LA RIMA
Rima consonante
Cuando coinciden tanto las vocales como las consonantes a partir de la
última vocal acentuada.
Rima asonante
Cuando coinciden solamente las vocales a partir de la última vocal acentuada.
Son los versos sin rima. Si estos versos, además, poseen distinta métrica,
se los deno- mina blancos y libres.
ELEGÍA
MADRIGAL
Es una pieza que expresa con ligereza y galanura un afecto o pensamiento
delicado.
HIMNO
Es un canto de alabanza a un ser o acontecimiento de gran elevación.
CANCIÓN
Expresa estados de ánimo ligeros, imaginativos, ingeniosos o alegres.
SONETO
Es una composición poética de origen italiano, llevada a su máxima
perfección por Petrarca, divulgado en España en el Siglo de Oro gracias a
Boscán y a Garcilaso. Con- siste en un poema que combina dos tipos de
estrofas: dos cuartetos y dos tercetos, endecasílabos, con rima regular
(A–B–B–A o A–B–A–B en los cuartetos y una mayor libertad de
combinación en los tercetos).
CXXXIV
Paz no encuentro, y no tengo armas de guerra;
temo y espero; ardiendo, estoy helado;
vuelo hasta el cielo, pero yazgo en tierra;
no estrecho nada, al mundo así
abrazado. Quien me aprisiona no me
abre ni cierra, por suyo no me da, ni me
ha soltado;
y no me mata Amor ni me deshierra,
ni quiere verme vivo ni acabado.
Sin lengua ni ojos veo y voy gritando;
auxilio pido, y en morir me empeño;
me odio a mí mismo, y alguien me enamora.
Me nutro de dolor, río llorando;
muerte y vida de igual modo desdeño:
en este estado me tenéis, señora.
Autor: Petrarca
ESCUELAS TÉCNICAS
RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO 51
ANÁFORA
Es la repetición de la palabra inicial de dos o más versos.
QUIASMO
Es la repetición e inversión de palabras, con cambio de significación.
REPETICIÓN
Es la reiteración de la misma palabra.
ESTRIBILLO
Es la repetición de versos o estrofas enteras a lo largo del poema.
Recursos sintácticos
ELÍPSIS
Es la supresión deliberada de alguna palabra que no es necesaria para la
compren- sión del texto.
ENCABALGAMIENTO
ENUMERACIÓN
HIPÉRBATON
Es la alteración del orden sintáctico normal de una oración.
PARALELISMO
Es la repetición de una misma estructura sintáctica.
POLISÍNDETON
EXCLAMACIÓN
INTERROGACIÓN RETÓRICA
Es una pregunta que se formula no para recibir una contestación sino
para dar vehe- mencia a la idea.
Yo digo, me pregunto:
¿A quién canta esta gente en la alta piedra?
¿Estos dos hombres solos,
Estos tristes habitantes del cielo?
Recursos semánticos
ANTÍTESIS
Es el empleo de antónimos. Consiste en la oposición de conceptos. Se la
utiliza para destacar o poner de relieve un hecho, un personaje o una
situación.
EPÍTETO
Es un adjetivo o expresión que destaca una cualidad propia del sustantivo
para pro- ducir un efecto estilístico.
COMPARACIÓN
Consiste en establecer una relación de comparación entre dos
términos. El nexo comparativo más frecuente es como.
IMAGEN
Consiste en la captación de la realidad a través de los sentidos. Las
imágenes pueden ser visuales, gustativas, táctiles, olfativas y auditivas.
SINESTESIA
Es la combinación de imágenes percibidas por distintos sentidos.
IRONÍA
Consiste en expresar una idea por su antónimo. Este recurso se utiliza
cuando se desea dar a entender una opinión contraria a la que se
manifiesta:
METÁFORA
Consiste en trasladar el sentido recto de una palabra a otro imaginado
por la seme- janza que tiene con él. Es la sustitución de palabras o
conceptos por una semejanza de significación. Para llegar a la metáfora
se puede partir de la comparación de dos términos, uno de los cuales va
a estar ausente.
PERSONIFICACIÓN
Consiste en animar o atribuir conductas humanas a cosas que no las tienen.
HIPÉRBOLE
Es una figura por la que se aumenta o disminuye exageradamente lo
expresado.
SINÉCDOQUE
Es un modo de sustitución incompleta que consiste en nombrar una
parte del objeto por el todo o el todo por la parte.
METONIMIA
Es otro modo de sustitución incompleta que consiste en nombrar la
causa material del objeto por el todo. Es decir, se designa algo mediante
el nombre de alguna cosa con la que guarda relación.
Actividad 1
Dolor
Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar
Alfonsina
pensar que pudieran las frágiles barcas Storni
hundirse en las aguas y no suspirar; 1892-1938
Actividad 2
1. Leer el siguiente poema:
Poema número 15
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
Y parece que un beso te cerrara la boca.
59
LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA
Ilustración de
Facundo Campos
PARTE
60 CAPÍTULO 6: LAS FORMAS DEL VERBO LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·
Clasificación
sintáctica de verbos
VERBOS PERSONALES
Estos verbos son los que tienen un sujeto (S), ya sea expreso o tácito.
Siempre que se pueda reponer el sujeto del verbo, este será un verbo
personal. Ejemplos:
Ellos son muy buenos amigos.
Comparten muchos momentos.
VERBOS IMPERSONALES
Estos verbos carecen de sujeto. Generalmente, se conjugan en tercera
persona del singular. Entre los verbos impersonales encontramos:
VERBOS COPULATIVOS
Estos verbos no tienen significación completa y necesitan una palabra o
una cons- trucción para completarla. Entre estos verbos encontramos:
ser, estar, parecer, yacer, semejar, resultar, permanecer y, en algunos
contextos, el verbo quedar.
Ejemplos:
El paisaje es maravilloso.
Los chicos permanecieron callados.
VERBOS NO COPULATIVOS
Estos verbos tienen significación completa. No necesitan palabra o
construcción para completarla.
Ejemplos:
Los atletas ganaron importantes pruebas en el certamen internacional.
Escribí un libro.
VERBOS TRANSITIVOS
Estos verbos están modificados por un objeto directo (OD).
Ejemplos:
Ellos presenciaron una obra inolvidable.
Mis amigos pasarán sus vacaciones en Salta.
VERBOS INTRANSITIVOS
Estos verbos no están modificados por un
OD. Ejemplos:
El vecino colaboró mucho.
El bebé lloró durante toda la noche.
ñ ¡Atención!
Ciertos verbos pueden ser transitivos en un contexto e intransitivos
en otro con- texto. Ejemplos:
Los atletas argentinos corrieron mucho.
Los atletas argentinos corrieron la carrera.
VERBOS PRONOMINALES
Estos verbos son los que necesitan ser conjugados con un pronombre
que repita la persona del sujeto. Veamos la diferencia entre el verbo
lavar y el verbo lavarse.
VERBOS NO PRONOMINALES
Estos verbos son los que no necesitan ser conjugados con un pronombre
que repita la persona del sujeto.
Ejemplo:
Los jugadores brillaron en el último partido.
Actividad 1
Clasificar según su aspecto sintáctico los verbos de las siguientes oraciones:
Los verboides
Los verboides son formas no personales (no pueden conjugarse)
derivadas de los ver- bos que pueden funcionar en la oración con valor
de sustantivo (infinitivo), adjetivo (participio) o adverbio (gerundio).
EL INFINITIVO
En gramática, el infinitivo es una forma verbal que existe en diversos
idiomas. En el español hay tres formas verbales consideradas no
finitas, sin embargo el término infinitivo se aplica solo a una de estas
formas.
Dentro de las características del infinitivo en la mayoría de los
idiomas, se pue- den enumerar:
• Uso del infinitivo como verboide en la mayoría de los casos.
• Cumple la función de otras categorías léxicas –generalmente la de
un sustanti- vo– en las oraciones en que están incluidas, como por
ejemplo como sujeto de otro verbo.
• No cumplen la función de verbo declarativo en los casos en que
son el único verbo presente en la frase.
• Es la forma verbal considerada como lema, nombre o forma no
conjugada del verbo, y es la forma inicial usual para referirse a un
verbo o investigar sus con- jugaciones.
• No presentan tiempo, modo, aspecto, ni voz.
• Son utilizados con verbos auxiliares.
El infinitivo
puede ser...
🖙 simple: amar temer partir
🖙 compuesto: haber amado haber temido haber partido
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 6: LAS FORMAS DEL VERBO 65
EL PARTICIPIO
El participio tiene valor de adjetivo. Para formarlo, a la raíz se le agrega
la termina- ción –ado (cuando los verbos terminan en –ar: hablado,
caminado, estado, cerrado, etc.) o –ido (para los verbos terminados en –
er o en –ir: comido, bebido, vivido, sido, ido, etc.).
Esta forma se puede usar:
• Para modificar un sustantivo. Ejemplo:
Es un hombre casado.
• Con el verbo estar para expresar estados. Ejemplo:
El bebé está dormido. El banco está cerrado.
• Con el verbo ser en la voz pasiva. Ejemplo:
El gángster fue asesinado. El escritor fue premiado.
• Con el verbo haber para formar tiempos compuestos. Ejemplos:
El sol ha salido temprano. Por suerte, hemos terminado el informe.
poner puesto
hacer hecho
escribir escrito
satisfacer satisfecho
predecir predicho
decir dicho
imprimir impreso
EL GERUNDIO
El gerundio tiene valor adverbial. Para formarlo, a la raíz se le agrega la terminación
–ando (para verbos terminados en –ar) y –endo (para verbos terminado en –er e –ir).
El gerundio
[amar] [temer] [partir]
puede ser...
🖙 simple: amando temiendo partiendo
🖙 compuesto: habiendo amado habiendo habiendo
temido partido
Ejemplos:
Está lloviendo
En ese momento me estaba bañando
¿Sabes en qué estoy pensando?
Actividad 1
Ilustración de
Jimena Murillo
1. Leer las siguientes oraciones:
críticas.
Analicémosla:
El cantante que vino por primera vez al país recibió muchas críticas.
ENCABEZADORES
Actividad 2
Unir los siguientes pares de oraciones para obtener en cada caso una
oración con una proposición subordinada adjetiva.
a. Los libros de arte son caros. En la librería de la facultad venden los libros.
d. Los escritores fueron distinguidos por sus obras. Las obras trataban
Actividad 3
¿Qué diferencia de significado tienen estas dos oraciones con PSA?
Actividad 4
Analizar sintácticamente estas oraciones. Todas contienen PSA.
guerra. Las horas pasaban lentas en ese sitio donde el tiempo parecía
detenido.
Actividad 5
Utilizando estas PSA, armar un texto coherente. Señalar en cada caso
el antecedente.
71
LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA
Ilustración de
PARTE
Facundo
Campos
72 CAPÍTULO 8: PSS LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·
Actividad 1
1. Analizar sintácticamente la siguiente oración:
ENCABEZADORES
Los encabezadores pueden ser:
Subordinantes
que, si
Ejemplo
Yo no sabía si ella vendría. si ella vendría.
Relacionantes
FUNCIONES
La Proposición Subordinada Sustantiva cumple las funciones
sintácticas del sus- tantivo:
Objeto directo
Aposición
ÉSTE
Sujeto
Término de complemento
Ejemplos
Mi deseo, que no venga. Mi deseo, ESTE.
Actividad 2
Analizar las siguientes oraciones con PSS
No sabían qué había pasado con la chica, pero estaban seguros de que él
la había visto.
rápidamente.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
Campos
Facundo
Ilustración de
referido
discurso
CAPÍTULO 9
El
75
5
7
Estilo directo
El siguiente fragmento corresponde a la novela Crímenes imperceptibles,
de Guiller- mo Martínez:
Aun así pude ver que casi todos en la feria y también el chofer
paquistaní que me abrió la puerta estaban en manga corta. Le di la
dirección de Mrs. Eagleton y mientras arrancaba le pregunté si no
tenía frío. “Oh, no: estamos en primavera”, me dijo…
personaje:
¿Sabías que...
...la película Los crímenes de
Oxford, de Alex de la Iglesia, se
basa en la novela Crímenes
imperceptibles, de Guillermo
Martínez?
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 9: EL DISCURSO REFERIDO 77
Estilo indirecto
Veamos ahora otro segmento en el que aparece el discurso referido:
decir, sostener, declarar, preguntar, querer saber, pedir, solicitar, ordenar, rogar,
explicar, afirmar indagar sugerir
Actividad 1
Actividad 2
Actividad 3
ESCUELAS TÉCNICAS
RAGGIO Pasar al estilo indirecto los siguientes enunciados, tal como se
presenta en el ejemplo. Consultar el cuadro que señala las
diferencias en el pasaje de estilo directo a estilo indirecto.
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 9: EL DISCURSO REFERIDO 81
Ejemplo:
Claudia le comunicó a su jefa: “La semana que viene traeré (o voy a
traer) lo que usted me solicitó”.
Claudia le comunicó a su jefa que una semana más tarde llevaría lo
que ella le había solicitado.
Actividad 4
Reconocer en el siguiente texto las zonas en las que se utiliza el
estilo indirecto. Luego, realizar el pasaje al estilo directo. Utilizar los
signos gráficos correspondientes.
última tarea era, por mucho, la más peligrosa. El rey Euristeo le dijo que
eso no era todo lo que tenía que hacer. Heracles también debía traer a
Cerbero, el feroz perro guardián del mundo de las tinieblas. Tenía tres
permiso, con la condición de que para ello solo usara su fuerza bruta y
no sus armas. Heracles tuvo éxito, pero cuando llevó la bestia a Euristeo,
Dequeísmo y queísmo
El dequeísmo y el queísmo son dos errores muy comunes que se
producen por des- conocimiento del uso correcto de la lengua.
El dequeísmo consiste en el uso indebido de la preposición de delante
de una proposición subordinada sustantiva que funciona como OD.
Ejemplo:
Pedro aseguró de que el muchacho era honesto.
Actividad 5
Indicar cuáles de estas oraciones son incorrectas. Señalar si se trata de
un caso de dequeísmo o de queísmo. Finalmente, escribir la oración
correctamente.
Proposiciones
adverbiale
subordinadas
s
Actividad 1
83
Clasificación
Podemos dividir las Proposiciones Subordinadas Adverbiales (PSAdv) en dos
grupos:
PSADV GRUPO 1
PSAdv de modo
PSAdv de lugar
PSAdv de tiempo
PSAdv de cantidad
PSAdv de causa
FUNCIONES SINTÁCTICAS
Las PSAdv del Grupo 1 cumplen las mismas funciones sintácticas que el
adverbio:
Funciones privativas
Funciones no privativas
Son aquellas que desempeña el adverbio, pero que también podrían ser
desempeña- das por otro tipo de palabra.
• Circunstancial:
Ejemplo: Cruzó la calle velozmente.
• Término de un modificador indirecto.
Ejemplo: El hombre de siempre la vio.
ESCUELAS TÉCNICAS
RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 10: PSAd 85
🢙 🢙
CM
Trabajó mucho, como le enseñaron.
así
🢙
de La fiesta, cuando lo vio.
entonces
🢙
CT
PSAdv de lugar donde, adonde Lo esperó adonde sabía.
🢙 🢙
CL
Lo esperó allí, donde sabía.
La casa, donde vos sabés.
allí
Fue por donde le dijo.
PSAdv de cuanto Comió cuanto pudo.
cantidad
🢙 🢙
CC
Comió mucho, cuanto pudo.
mucho
PSAdv de causa porque, ya que, puesto Fue porque quiso.
que
🢙
Nexos subordinantes
Actividad 2
Analizar sintácticamente las siguientes oraciones. Todas contienen PSAdv
cumpliendo funciones diferentes.
te sobre sus espaldas. La pobre ahorraba cuanto podía y con eso pagaba
PSADV GRUPO 2
PSAdv concesiva
PSAdv condicional
PSAdv consecutiva:
Actividad 3
Analizar sintácticamente estas oraciones con PSAdv del grupo 2.
veces.
Había llovido tanto que todos los caminos del pueblo estaban
este cuatrimestre.
• Se establece una relación entre dos hechos: seguir los pasos del
instructivo y lograr el objetivo
• Se establece una condición para que un hecho se cumpla:
condicionante condicionado
objetivo
Pretérito pluscuamperfecto subjuntivo Condicional perfecto
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 10: PSAd 89
ñ
en síntesis
Si Daniel sigue los pasos del
reales
instructivo, logra el objetivo
recital.
Actividad 4
Completar con el verbo propuesto en el tiempo y modo
correspondiente a las relaciones reales, posibles e imposibles.
1. Si [llover] , [suspenderse] el
recital.
Si [llover] , [suspenderse] el
martes.
. Si Lucía [cantar]
Actividad 5
Completar con el verbo indicado entre paréntesis, según corresponda.
conseguido el empleo.
2. Si me [dormir] temprano, voy a ir al gimnasio.
el examen.
en la competencia.
Actividad 6
La argumentación
Ilustración
de
Jimena
92
El texto argumentativo
El artículo de opinión es un texto argumentativo.. Las ideas que se
explicitan se sus- tentan en un conocimiento previo sobre el tema que
no admite improvisación. En los textos de opinión hay también diversas
formas de polifonía, es decir, de inclusión de otras voces en el propio
discurso. Esto ocurre porque, al expresar su opinión, el emi- sor
establece una especie de diálogo con aquellos que piensan como él y
con los que disienten. Incluye estas voces para apoyarse en ellas o para
refutarlas. Es un discurso que pretende promover un cambio de conducta
en el receptor en cuanto a actitudes, puntos de vista, sentimientos.
Como marcas de su presencia encontramos una gran cantidad de subjetivemas
y modalizadores de los enunciados.
SUBJETIVEMAS
Son aquellos sustantivos, adjetivos, adverbios, verbos y
construcciones que mani- fiestan una fuerte valoración subjetiva por
parte del emisor.
MODALIZADORES
Son aquellas construcciones que ponen de manifiesto la posición del
emisor ante lo que dice.
Los modalizadores llenan de sentido al resto del
enunciado. Ejemplos:
Lamentablemente...
Se supone que...
Actividad 1
Leer el siguiente texto.
Umberto Eco
Semiólogo,
filósofo y
escritor
italiano
1932-2016
Es un hecho hasta el último policial).
que voy repitiendo Los libros para leer no podrán ser sustituidos por
a los cuatro ningún artefacto electrónico. Están hechos para ser
vientos, el CD- tomados en la mano, llevarlos a la cama, o en barco, aún allí
ROM no podrá donde no hay pilas eléctricas, incluso donde y cuando
susti- tuir al libro. cualquier batería está descargada; pueden ser subrayados,
Hay dos tipos soportan marcas, señaladores, pueden dejarse caer en el piso
de libros: los que o abando-
sirven para narlos abiertos sobre el pecho o sobre las rodillas cuando nos
consultar y los que sorprende el sueño; van en el bolsillo, se ajan, asumen una fisonomía
sirven para leer. individual según la intensidad y asiduidad de nuestras lecturas, nos
Los primeros (el recuerdan (si se ven demasiado frescos y lisos) que todavía no los
prototipo es la hemos tocado; se leen poniendo la cabeza como queremos nosotros,
guía telefónica, sin imponernos una lectura fija y tensa de la pantalla de una
pero se extiende computadora, muy amigable en todo excepto para las cervicales.
a los diccionarios Prueben leer toda La Divina Comedia, aunque más no sea una hora y
y las media por día en una computadora, y después me lo cuentan.
enciclopedias) Un libro para leer pertenece a esos milagros de una tecnología
ocupan eterna de la cual forman parte la rueda, el cuchillo, la cuchara, el
demasiado lugar martillo, la cacerola, la bicicleta... El cuchillo fue inventado muy
en la casa, son pronto, la bicicleta mucho más tarde. Pero por más que los
difíciles de diseñadores se esmeren, modificando alguna particularidad, la esencia
manejar del cuchillo es siempre la misma. Hay máquinas que reemplazan al
y costosos. martillo, pero para algunas cosas habrá que recurrir a algo que se
Ellos asemeje al primer martillo aparecido sobre la faz de la Tierra. Podrán
podrán inventar un sistema de cambios sofisticadísimos, pero la bicicleta sigue
ser siendo lo que es: dos ruedas, un asiento y dos pedales. De otro modo se
sustituido llama motoneta y es otra cosa.
s por La humanidad ha ido adelante por siglos leyendo y escribiendo
discos primero sobre piedras, luego sobre tablitas, más tarde sobre rótulos,
multimed pero era un trabajo ímprobo. Cuando descubrió que se podían enlazar
iales, así entre sí unas hojas, aun siendo manuscritas dio un suspiro de alivio. Y no
habrá podrá nunca renunciar a este instrumento maravilloso. Es cierto que la
más tecnología nos promete máquinas con las cuales podríamos ex- plorar,
espacio vía computadora, las bibliotecas de todo el mundo, elegir los textos que
en la nos interesan, tenerlos impresos en casa en pocos minutos, con los
casa y en caracteres que desea- mos –según nuestro grado de presbicia y nuestras
las preferencias estéticas– mientras la propia fotocopiadora nos acomoda
biblioteca las hojas y las une, de modo de que cada una
s para los
libros que
sirven
para
leer (que
van desde
La Divina
Comedia
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 11: LA ARGUMENTACIÓN 95
Actividad 2
Indicar en el texto:
Actividad 3
Jubilación de la ortografía
Desde hace años se sabe que Gabriel García Márquez es un mago capaz
de colocar en el cielo de la literatura maravillosos fuegos artificiales.
Pero somos muchos los escritores que crecimos con él, y gracias a él,
que pensamos también que los fuegos artificiales son solo eso: artificios.
Y por lo tanto brillo efímero, golpe de efecto, mo- mento deslumbrante.
La médula es otra cosa. Y en el caso de estas ideas que la prensa ha
difundido me parece que hay mucho de disparate en esa propuesta de
“jubilar la ortografía”.
Además de ser una propuesta efectista (y quiero suponer que poco
pensada), es la clase de idea que seguramente aplaudirán los que
hablan mal y escriben peor (es decir, incorrecta e impropiamente). No
dudo que tal jubilación (en rigor, anulación) solo puede ser festejada
por los ignorantes de toda regla ortográfica. Digámoslo
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
96 CAPÍTULO 11: LA ARGUMENTACIÓN LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·
MÁS PARA
Actividad 4 VER
Para ver y
Luego de leer el texto anterior, responder las siguientes preguntas. escuchar a Gabriel
García Márquez
1. ¿Cuál es la tesis que defiende el autor en su nota? ¿Aparece en la conferencia
explicitada o hay que deducirla? sobre Jubilar la
2. ¿Cuál es la causa, según el autor, de que se plantee en este ortografía
momento la simpli- ficación ortográfica en el castellano? cliqueá en la
3. ¿Cuáles serían las consecuencias que traerían la falta de reglas y su manito o escaneá
desconoci- miento? el código.
4. ¿Qué analogía establece el autor entre la lengua y la matemática?
¿Qué efecto persigue dicha comparación?
5. Señalar qué elementos de las estrategias discursivas aparecen en el
artículo.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
98 CAPÍTULO 11: LA ARGUMENTACIÓN LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·
La ejemplificación
La cita de autoridad
La refutación
La analogía
TIPOS DE ARGUMENTACIONES
Existen dos tipos de argumentaciones: la secuencial y la dialéctica.
Argumentación secuencial
1. Introducción
Presentación del tema o punto de partida.
Argumentación dialéctica
1. Introducción
Presentación del tema o punto de partida.
• Si bien...
• Sin duda...
• Pero, por otra parte,...
• Se equivocan al decir...
• Aciertan cuando afirman...
Actividad 5
Según lo visto, ¿qué tipos de textos argumentativos son los anteriores?
CAPÍTULO 12
y
Campos
Facundo
Ilustración de
101
101
102 CAPÍTULO 12: PUBLICIDAD Y PROPAGANDA LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·
¿Que es la publicidad?
La publicidad es un tipo de discurso cuya intencionalidad es
convencer al receptor de las bondades de un producto o servicio
destinado al consumo. A continuación, trabajaremos con piezas
publicitarias, combinación de imágenes con mensajes lin- güísticos
(palabras que acompañan las imágenes y guían o acotan su lectura).
Actividad 1
1. Observar las siguientes piezas publicitarias.
"Para tener
uñas
extremadame
nte fuertes y
largas".
"Dove, con ¼ de
crema humectante
mantiene tu piel con
una apariencia joven
en relación con lo que
te brinda un jabón
común. Esa es la
belleza de Dove".
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 12: PUBLICIDAD Y PROPAGANDA 103
Actividad 2
1. Esmalte
a. ¿Cuál es el elemento habitual con el que se abren las latas? ¿Qué
características tiene?
b. Qué es lo que aparece en lugar de ese elemento en la imagen?
c. ¿Con qué intención te parece que se reemplaza el elemento para
abrir latas por una uña?
2. Jabón
a. ¿Qué características tienen cada una de las flores que se presentan?
¿Y los ja- bones?
b. ¿Qué intenta lograr la publicidad con la relación flor–jabón, en cada
caso? Jus- tificar.
3. Automóvil
a. ¿Qué elementos aparecen, en la imagen, enfrentados al automóvil?
b. ¿Cuál te parece que es el sentido de esta acumulación de
elementos? ¿Qué se intenta demostrar?
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
104 CAPÍTULO 12: PUBLICIDAD Y PROPAGANDA LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·
RECURSOS RETÓRICOS
La publicidad tiene como objetivo persuadir a los posibles receptores de
las bonda- des y conveniencias del producto o servicio publicitado. Para
ello, se vale de distintos recursos retóricos. Algunas de los más utilizados
son:
Comparación
Hipérbole
Metáfora
Actividad 3
Unir con una flecha el recurso retórico con la pieza publicitaria
correspondiente.
COMPARACIÓN Aviso de
Renault
HIPÉRBOLE Aviso de
esmalte
METÁFORA Aviso de
Dove
TARGET PUBLICITARIO
Cada producto, bien o servicio está destinado a un sector específico
(personas de de- terminada edad y sexo, pertenecientes a un sector
sociocultural). Ese sector, definido por las variables mencionadas, es
denominado target.
Es tarea de los publicistas, por lo tanto, diseñar los avisos para que
se orienten a un sector predeterminado. Por ejemplo, no es lo mismo
publicitar un champagne, un alfajor o un viaje a las islas Fiji. En cada
caso, la agencia publicitaria evaluará la conveniencia de presentar de tal
o cual manera el producto, de asociarlo a tal o cua- les valores
culturales.
Actividad 4
Tomar las tres piezas presentadas y contestar: ¿cómo imaginás al
receptor al que creés que se dirige el aviso (edad, sexo, nivel de
estudios, nivel económico, preferencias)? Justificar.
Trama descriptiva
Trama narrativa
Trama argumentativa
Actividad 5
¿Qué tramas predominan en las piezas anteriores? Justificar.
Actividad 6
Observar el siguiente aviso y responder las preguntas que se presentan a
continuación.
"Cada
minuto
desaparece
n
15 km de selva".
Publicidad y propaganda
Muchas veces se utilizan los términos “publicidad” y “propaganda”
como sinónimos. A pesar de compartir una serie de estrategias de
persuasión, hay una diferencia im- portante: la propaganda tiene el fin
de cambiar alguna conducta social, hacer que las personas tomen
conciencia de alguna problemática que afecta a la sociedad en general.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 12: PUBLICIDAD Y PROPAGANDA 107
Actividad 7
Observar la siguiente pìeza y responder las preguntas que se
presentan a continuación.
Actividad 8
Responder las siguientes preguntas:
Actividad 9
Buscar un aviso publicitario en un diario o revista en el que creas que no
se cumple con la responsabilidad social y responder lo siguiente.
Quiénes hicieron
este cuadernillo
Equipo
FD E
Documentos .
T.RAGGIO Firmado digitalmente por FD
Documentos E.T.RAGGIO
Fecha: 2023.07.06 22:21:07 -
03'00'