0% encontró este documento útil (0 votos)
52 vistas173 páginas

Orígenes y evolución del castellano

El cuadernillo de Lengua y Literatura 3 está diseñado para profundizar en el estudio de la lengua y la literatura, ofreciendo tanto aspectos teóricos como prácticos. Se abordan temas como los orígenes del castellano, la influencia de diversas culturas y la evolución del idioma a través de la historia. Además, incluye actividades para reforzar el aprendizaje y la comprensión de los contenidos presentados.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
52 vistas173 páginas

Orígenes y evolución del castellano

El cuadernillo de Lengua y Literatura 3 está diseñado para profundizar en el estudio de la lengua y la literatura, ofreciendo tanto aspectos teóricos como prácticos. Se abordan temas como los orígenes del castellano, la influencia de diversas culturas y la evolución del idioma a través de la historia. Además, incluye actividades para reforzar el aprendizaje y la comprensión de los contenidos presentados.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Lengua y Literatura 3

Prólogo
Este cuadernillo fue realizado por el docente del Área y sus textos fueron
seleccionados con el objetivo de seguir profundizando en la Lengua y la
Literatura. Contiene aspectos teóricos y prácticos para estudiar y
también para disfrutar del conocimiento. Espero que en estas páginas
encuentres las herramientas necesarias para abordar una materia muy
importante para tu formación.
¡Te doy la bienvenida a este nuevo desafío!
ÁREA DE COMUNICACIÓN Y EXPRESIÓN • LENGUA Y LITERATURA 3

Índice
Primera parte Segunda parte
CAPÍTULO 6 CAPÍTULO 10
CAPÍTULO 1 Las Proposiciones
Orígenes del castellano formas subordinadas
Página 4
del verbo adverbiales
Página 59 Página 83
CAPÍTULO 2
Propiedades textuales CAPÍTULO 11
Página 13
La argumentación
Página 92

CAPÍTULO 7
Proposiciones
subordinadas adjetivas
Página 67

CAPÍTULO 8
CAPÍTULO 3 Proposicion
El cuento fantástico
es
Página 18
subordinad CAPÍTULO 12
as Publicidad y propaganda
sustantivas Página 101
Página 71

CAPÍTULO 4
El género dramático
CAPÍTULO 9
Página 33
El
discurso
CAPÍTULO 5
referido
El género lírico
Página 75
Página 44
4
ENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE

del
CAPÍTULO 1

Orígenes

castellano
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE · CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO 5

El uso del lenguaje


Si bien tanto los humanos como los animales tienen capacidad de
comunicarse, el uso del lenguaje es lo que los distingue
esencialmente. Siempre se ha tratado de investigar cómo se originó la
lengua hablada y se trató de reconstruir su evolución.
Es posible que las primeras palabras hayan sido onomatopeyas, es
decir, imita- ción de sonidos que se relacionaran con las actividades
diarias y la vida en general del hombre prehistórico.
Estos sonidos podrían haber expresado dolor, temor, alegría... pero
esta hipó- tesis no se han podido comprobar. Lo que es indudable es que
las primeras palabras hayan sido monosílabas.
Posteriormente, nuevas palabras fueron surgiendo asociadas a las
necesidades de los sujetos y fueron impuestas a la comunidad, y su uso
se hizo diario. Hacia fines de la edad de piedra, hace unos 40 mil años, el
hombre ya dominaba el lenguaje arti- culado y en épocas siguientes
surgieron diversas lenguas con su léxico, su estructura gramatical y su
fonética propios. Es en la edad de los metales cuando se ubica la
aparición de los sistemas lingüísticos.

Origen y evolución
del español
El español es una lengua derivada del latín vulgar que fue introducido
por los roma nos en la península ibérica en el siglo III antes de Cristo.
En el 218 A.C, los romanos invaden la península y la anexan al ya
vasto Imperio Romano, pero, a su llegada, convivían en la península
diferentes pueblos con sus ca- racterísticas y lenguas propias como, por
ejemplo: los íberos, los ligures, celtas y vas- cos. Pero con la llegada de
los romanos, estas lenguas fueron absorbidas lentamente excepto el
vascuence. Solo quedaron algunos rastros como: perro, manteca,
palabras con sufijo –iego, por ejemplo, mujeriego.
Se denomina romanización al proceso por el cual Hispania se
incorpora a la len- gua, cultura y sociedad romanas. Como consecuencia
de la conquista hubo en la Pe- nínsula una radical transformación en
todos los aspectos de la vida como por ejem- plo la adopción general del
latín y la progresiva pérdida de las lenguas prerromanas.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
6 CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

LA INFLUENCIA ROMANA
El latín presentaba diferentes niveles de lengua:
• El latín clásico, que se enseñaba en las escuelas y era escrito,
cuidado, conserva- dor y propio de la Literatura.
• El latín vulgar. Lengua coloquial del pueblo romano, era empleado en
la conver- sación, espontáneo e innovador. Esta variedad fue
impuesta en la Hispania por los legionarios y colonos que llegaron
con la conquista.

LA INFLUENCIA GRIEGA
Con la conquista del mundo helénico llevada a cabo por los romanos, se
pusieron en contacto con una cultura superior a la propia. Grecia les
proporcionó nombres rela- cionados con las ciencias, las artes y la
filosofía.

LA INVASIÓN GERMANA
En el siglo V se produce la caída y desmembramiento del imperio
romano como con- secuencia de la invasión de los germanos. Cada uno
de estos pueblos provenía de distintos lugares y hablaba su propia
lengua. El latín vulgar, que era la lengua del imperio, se mantuvo así
mientras duró la unidad política pero, en el año 476, se pro- dujo el
desmembramiento del imperio. Como consecuencia, las provincias
romanas se convierten en estados independientes y, al no tener
comunicación entre sí, las di- ferencias idiomáticas se hacen cada vez
más notorias y se producen cambios y varia- ciones gramaticales. Las
diferencias idiomáticas se hacen cada vez más notorias, se producen
cambios y variaciones gramaticales. Los germanos, pueblo culturalmente
inferior al romano, se imponen por su mejor organización militar, pero
fueron muy pronto romanizados y abandonaron el uso de su lengua.
Por lo tanto, la influencia lingüística de los germanos en el español no
fue muy grande. Como eran pueblos guerreros, influyeron
fundamentalmente en el vocabulario militar.
Algunas palabras son sustantivos como guerra, tregua, dardo, adjetivos como
rico, fresco, blanco y nombres tradicionales como Álvaro, Gonzalo, Fernando y Elvira.

LA INVASIÓN ÁRABE
En el año 711 todo el territorio español cae en poder de los musulmanes,
con excep- ción de pequeños focos de resistencia en el norte de la
península. La dominación ára- be duró ocho siglos durante los cuales los
hispanos convivieron con una civilización
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE · CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO 7

de gran desarrollo cultural. Los árabes no sólo traían la doctrina


islámica sino tam- bién una suma de conocimientos asimilados de los
pueblos por ellos dominados como las matemáticas, la ciencia y la
filosofía.
El elemento árabe es, después del latino, el más importante del
vocabulario es- pañol. Su aporte alcanza a más de cuatro mil palabras,
muchas de las cuales usamos hoy en día. Entre ellas, palabras
referidas a la guerra como atalaya y tambor; a la construcción y a la
arquitectura como zaguán, azotea, tabique, azulejo y alcantarilla; a la
agricultura y jardinería como aljibe, noria, berenjena, zanahoria, alfalfa,
azafrán, azúcar y algodón.

LA RECONQUISTA

Aunque desde el comienzo los hispanos emprendieron la lucha contra los


árabes por la reconquista de sus tierras, la cultura cristiana y la
musulmana tuvieron una pro- funda comunicación. Al no haber llevado
mujeres, los árabes se casaron con hispa- nas y los soldados convivieron
en las fronteras.
En cuanto al lenguaje: se hablaba el romance por un lado y el árabe
por el otro, es decir que los invasores no impusieron su lengua.
La lucha por la Reconquista se inició poco después de la invasión
árabe. Se ori- ginó en las montañas del norte y tras los sucesivos triunfos
fueron surgiendo reinos cristianos independientes: Navarra, León,
Aragón, el condado de Barcelona, Castilla. En cada reino el romance
evolucionaba de manera autónoma y surgieron así diferen- tes dialectos.
El dialecto castellano evolucionó más rápido que los otros y Castilla fue Cae Granada,
la región más ambiciosa en su política. último reino
árabe y
El Cantar de Mío Cid es del año 1140,
culmina la
es un poema épico que narra las reconquista.
aventuras del héroe castellano Rodrigo
Díaz de Vivar y constituye el primer
testimonio literario escrito en lengua
romance. El uso del castellano se
extiende cada
vez más y en el siglo XIII, Alfonso el Sabio ofi-
alto grado de Castellana en
cializó su empleo para la redacción de formaliza- ción 1492, realizada
todos los documentos reales. con la publicación por Antonio de
Durante los siglos XIV y XV, el de la primera Nebrija.
castellano se va consolidando. Su uso se Gramática de la
generaliza en la literatura y alcanza un Lengua
1492 Se
descubre
América.
Se publica la
primera
gramática
castellana.
8 CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

EL APORTE DE LAS LENGUAS AMERICANAS


Con la conquista y la colonización de América, el castellano llega al
Nuevo Mundo y se impone como lengua. Sin embargo, el idioma de los
conquistadores era insuficien- te para nombrar una realidad hasta
entonces desconocida. Entonces se ve obligada a incorporar palabras
indígenas ante hechos y objetos que no podían nombrar: taba- co,
poncho, tapir, puma, cacao, chocolate, cacique, mate, maíz, tapiz, etc.

En síntesis, en la formación de nuestra lengua intervienen:

Superestrat
BASE o
Superestrat árabe
o LATINA
germano

Superestrat
Superestrat o
o
indígena
prerroman

Actividad 1
1. Dar ejemplos de vocablos que tengan procedencia griega.

2. Buscar ejemplos de palabras de procedencia árabe utilizadas en el


vocabulario español.
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE · CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO 9

El castellano en la Argentina
El castellano hablado en Argentina tiene rasgos distintivos.

Actividad 2

Completar el siguiente ejercicio:

1. El voseo

2. El yeísmo

3. El seseo

4. Uso de vocabulario propio como

Actividad 3

Ubicar en la siguiente línea de tiempo los acontecimientos importantes


para la evolución del español.

· Línea de tiempo
·
III · IV · V · VI · VII · VIII · VIX · X · XI · XII · XIII · XIV · XV

ESCUELA SECUNDARIA OCTAVIO MUEDRA TASQUER


10 CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Actividad 4
A partir del latín se forman las lenguas romances como el castellano
o español, el francés, el portugués, el italiano, el rumano, el catalán y
el sardo (hablado en Cerdeña).

Ejemplos:

En latín: facere
En español: hacer
En portugués: fazer
En italiano: fare
En francés: faire

1. Completar el siguiente cuadro en base al ejemplo dado.

En latín: aqua multum


En español:
En portugués:
En italiano:
En francés:

2. ¿Cuáles son los términos españoles derivados de las siguientes palabras


latinas?

ESCUELA SECUNDARIA
OCTAVIO MUEDRA
TASQTER
Iustitia
Iuventus
Pater
Mulier
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE · CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO 11

Vanitate
Pectus
Nocte
Patientia
Libertas
Avaritia
Filius
Mater

3. ¿En qué letra se transforma la F inicial al pasar al español?

4. ¿En qué palabras latinas la T se convierte en D al pasar al español?

5. En muchos casos la CH del español deriva del grupo TC del latín. Dar ejemplos.

6. Buscar en un manual de Literatura Española el argumento del Cantar de Mio Cid.

El cambio lingüístico
Leer el siguiente texto

La vida del Lazarillo de Tormes


“Pensé muchas veces yrme de aquel mezquino amo, mas por dos cosas
no lo dexaua. La primera, por no me atremer a mis piernas, por temer de
la flaqueza... Y la otra, consideraua y dezia:
“Yo he tenidos dos amos: el primero trayame muerto de hambre
y dexandole topé con estotro, que me tiene ya con ella en la
sepultura: pues se deste desisto y doy en contro mas baxo, qué será,
sino fenecer?”.

Autor
anónimo
12 CAPÍTULO 1: ORÍGENES DEL CASTELLANO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Ahora te presentamos el mismo texto con ligeras diferencias.

“Pensé muchas veces en irme de aquel amo mezquino; mas por dos
cosas no lo dejaba: la primera, por no atrever a mis piernas, por temer
de la flaqueza...Y la otra, consideraba y decía:
“Yo he tenido dos amos: el primero traíame muerto de hambre y
dejándole, topé con estotro que me tiene ya con ella en la sepultura
pues: si de este desisto y doy en otro más bajo ¿qué será sino fenecer?”.

¿Qué es lo que cambió?

• La sintaxis.
• El significado de las palabras.
• La forma de escribirlas.
• La puntuación.

Actividad 5
1. Escribir el texto modernizándolo aún más. Explicar qué cosas
cambiaste.
2. Escribir algunas palabras o expresiones que están de moda y otras
que podrían haber usado tus padres en su adolescencia.
3. Leer las siguientes afirmaciones y señalar con una cruz aquellas que
te parezcan correctas.
□ El alemán es la lengua que más influye hoy sobre el castellano.
□ Las lenguas no varían con el tiempo.
□ Sólo la lengua oral varía con el tiempo.
□ El castellano es solamente influenciado por el inglés.
□ Las lenguas van incorporando palabras nuevas por diversas
circunstancias.
□ La grafía del castellano ha variado a través de los siglos.
□ El significado de algunas palabras ha variado con los siglos.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


Campos
Facundo
Ilustración de

Propiedad
textuales

CAPÍTULO 2
es
13
13

LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE


LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE
14 CAPÍTULO 2: PROPIEDADES TEXTUALES LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Qué es un texto
En primer término, debemos preguntarnos qué es un texto. Este es un
concepto que hemos estudiado en segundo año. Hagamos, entonces, una
revisión. ¿Puede definir- se “texto” como un grupo de oraciones?
Observar los siguientes casos:

Caso A
Enloquecido de furia, el gigante tomó una enorme roca y la lanzó
hacia Ulises. El partido fue aburrido ya que no hubo goles. El pantalón
violeta está en la tintorería.

Caso B
Mi prima me prestó un libro de historia muy interesante. Es
interesante el análisis que se hace en el diario de la última película de
Spielberg. Me gusta leer el diario los domingos a la mañana, entre
medialunas y café. El nutricionista dijo que las media- lunas tenían
menos calorías que otras facturas.

Caso C
¿Qué es Internet?
Cuando dos o más ordenadores o computadoras están conectados, de
forma que pueden intercambiar información y compartir recursos (por
ejemplo, una impresora) decimos que forman una red informática.
Cuando los ordenadores conectados pertenecen a un mismo
organismo o em- presa, la red informática se llama red interna o
intranet. A su vez, esta red puede estar conectada a otras redes.
Internet es la conexión entre miles de redes informáticas de todo
el mundo que permite a los ordenadores que se conectan a ella
comunicarse entre sí: desde nues- tro ordenador podemos acceder a los
datos que se encuentran almacenados en un servidor de otro país, o
enviarle un correo a cualquier otro ordenador que tenga un buzón
habilitado para ello. Un servidor es un gran ordenador que está
conectado a una red y que pone sus recursos a disposición del resto de
los integrantes de la red.
El nombre Internet procede de las palabras en inglés Interconnected
Networks, que significa ‘redes interconectadas’.

 Fuente: Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta ®


2005.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 2: PROPIEDADES TEXTUALES 15

COHERENCIA Y COHESIÓN
Los anteriores son grupos de oraciones bien formadas, gramaticales; sin
embargo, no todos constituyen un texto. ¿Cuál o cuáles podrían ser
considerados "texto"?
En el caso A no podemos advertir un tema en común, un eje
temático: no hay coherencia. Tampoco se establecen relaciones de
cohesión.
En el caso B tampoco hay coherencia ya que no se puede
reconocer un tema común a ese grupo de oraciones. Sin embargo, se
dan relaciones de cohesión (hay reiteraciones léxicas entre las distintas
oraciones). Pero el cumplimiento de una sola propiedad no transforma
un grupo de oraciones en un texto.
En el caso C, en cambio, la mayoría de los hablantes del español
seríamos capa- ces de determinar que se trata de un texto: es coherente
y cohesivo.
Un texto es una unidad de sentido. Esta unidad se manifiesta, en
el texto, a través de relaciones gramaticales y léxicas entre las
oraciones que lo componen. Su extensión puede reducirse a una palabra
o contener cientos de oraciones. Puede ser escrito u oral.
Es una unidad de sentido en tanto sus oraciones apuntan a un
mismo tema (coherencia) y se establecen conexiones entre las
oraciones que lo conforman (co- hesión)

Actividad 1
Para revisar las relaciones de cohesión, identificar distintos recursos en
el texto “¿Qué es Internet?”.

Actividad 2
En los textos que se presentan a continuación se produjeron fallas de
cohesión o de coherencia. Determinar qué propiedad textual falló en
cada uno. Corregir la falla o fallas en cada texto. De ser necesario,
reescribir.

1.Residuos cloacales

Del volumen total del agua mundial solo el 3% es dulce y solo la


mitad es potable. El agua potable no debe poseer materias orgánicas,
gérmenes patógenos ni sustan- cias químicas. En la Argentina el agua
que se consume proviene en su mayoría de los lugares donde son
eliminados los residuos cloacales e industriales. Superando largamente
la cifras de materiales pesados, bacteria, nitratos e hidrocarburos consi-
derados peligrosos.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
16 CAPÍTULO 2: PROPIEDADES TEXTUALES LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

2.La maratón
En el 490 a.C. los griegos vencieron a los persas en la batalla de
Maratón. Como era muy importante que los atenienses se enteraran de
la victoria, el general Milcíades mandó a uno de sus soldados a la ciudad.
Esta debía dar la noticia. El recluta corrió a toda velocidad los 42
kilómetros que las separaban de Atenas. Cuando llegó en- contró a los
ciudadanos reunidos en la plaza esperando las novedades. El mensajero
estaba tan agotado que sólo tuvo fuerza para acercársele y decir:
“Vencimos”. Luego, cayó al suelo y murió. En homenaje a ellos, los
griegos instituyeron una disciplina olímpica, la maratón. En este,
compiten los atletas de la actualidad.

3.Efemérides del 29 de agosto


En 1810, nace en la ciudad de Tucumán Juan Bautista Alberdi, uno de los
más lúcidos pensadores argentinos, autor de las Bases y puntos de partida
para la organización política de la Confederación Argentina, que se tuvo
particularmente en cuenta al dic- tarse la Constitución Nacional de 1853.
Falleció en Neully (Francia) el 19 de junio de 1884. En la calle Alberdi al
1100 hay una conocida casa de artículos para el hogar.

Actividad 3
En el siguiente texto se ha hecho abuso de la reiteración léxica. Corregir ese
abuso utilizando distintos recursos cohesivos (omitir términos
sobreentendidos, utilizar pronombres, sinónimos o hiperónimos).

Receta para la preparación de albóndigas de carne y


puerro

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


Quitar las hojas rallado nuevamente. Ca- lentar abundante aceite en una cacerola chica y
verdes de los de bordes altos. Freír las albóndigas dorándolas en ambos lados. Apoyar
puerros y la parte las albóndigas en papel absorbente y servir las albóndigas tanto frías
de la base donde como calientes acompañadas de pollo o cordero.
los puerros tienen
la raíz. Lavar bien
los puerros y
cortar la parte
blanca en rodajas
de
aproximadamente
2 o 3 cm de
ancho. Poner los
puerros en agua
hirviendo y dejar
los puerros cocinar
hasta que estén
bien tiernos.
Retirarlos,
escurrirlos y
procesarlos. Poner
los puerros en un
bol y agregar a
los puerros la
carne picada
previamente
condimentada
con orégano,
tomillo, sal,
pimienta y tres
huevos. Mezclar
bien hasta formar
una masa
homogénea. Ir
tomando
pequeñas
porciones con las
manos
humedecidas y
formar las
albóndigas del
tamaño deseado.
Pasar las
albóndigas por
pan rallado por
huevo y pan
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 2: PROPIEDADES TEXTUALES 17

ADECUACIÓN
Además de la coherencia y de la cohesión (propiedades internas), un
texto debe ajus- tarse a la situación comunicativa en la que surge. Esta
propiedad recibe el nombre de adecuación.
Por ejemplo, si en una respuesta de examen, ante la consigna
“Exprese su opi- nión acerca del texto trabajado”, el alumno responde:
“Sí, la verdad que el cuento es recopado”, estamos ante un caso de falta
de adecuación. Se supone que es aceptable en una situación de cercanía
entre emisor y receptor, informal, en un canal oral, es decir, es una
respuesta esperable ante una pregunta de un amigo. Pero no para una
respuesta de examen. Una respuesta esperable podría haber sido: “Me
parece que el texto propuesto es interesante puesto que propone…”
En conclusión, todo texto surge en una determinada situación
comunicativa y debe ajustarse a ella, según lo que está social y
culturalmente establecido. Debe, además, ser adecuado a la relación
que hay entre quienes se comunican (no es lo mismo dirigirse a la
mamá que a la directora de la escuela) y adquirirá unas caracte- rísticas
u otras de acuerdo con el canal (oral o escrito).

Actividad 4

Los textos de las siguientes situaciones comunicativas presentan fallas


de adecuación. ¿Qué “problemas” se presentan? Proponer soluciones por
escrito.

1. Una persona que busca trabajo se encuentra en una oficina de


personal frente a un representante de la empresa que lo evaluará. El
entrevistado se expresa así: “En el día de la fecha me dirijo a usted
con el objetivo de acercarle mis antece- dentes laborales con el
objetivo de que sean considerados…”
2. Un médico se dirige en los siguientes términos a su paciente: “Así
que te duele el balero. ¿No andarás empinando de más? Las
preocupaciones del laburo tam- bién cuentan, seguro. Andá
pensando en dejar el pucho, tampoco estás bien del bobo. Te indico
una medicación cara, no sé cómo estás de guita. Al pelo, te estoy
viendo en un mes…”
3. Ante una consigna del profesor de historia, que indica realizar una
síntesis de los datos biográficos más importantes del general San
Martín, un alumno res- ponde en una evaluación escrita: “Bueno, el
chabón nació en Yapeyú en 1778. Me parece que el padre se
llamaba Juan y la madre Gregoria. En un momento se trasladaron a
España y José fue cadete de un Regimiento de Infantería. No
recuerdo más”.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


CAPÍTULO 3

El cuento
fantástico

Ilustración de
Jimena Murillo

18
LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE

PR
·
IM
3
El cuento fantástico es aquel que, por la
T
U suma de elementos reales y de elementos extraños
R
A
e inexplicables,
LI
TE hace vacilar entre una explicación natural o una
R

sobrenatural y deja al lector sumido en la


incertidumbre.
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO 19

La materia fantástica
INGREDIENTES DE LA MATERIA FANTÁSTICA
El cuento fantástico utiliza como punto de partida los misterios que
plantean el hombre y su mundo y que no han tenido una explicación
clara y certera: el tiempo, el espacio, los sueños, las dimensiones, la
muerte...
El autor del cuento fantástico elige uno de esos misterios como
tema pero sin intención de resolverlo, sino que, valiéndose de la
ausencia de respuestas y de su imaginación, logra la incertidumbre. Es
por eso que, partiendo de elementos reales y cotidianos –a veces en
forma gradual y otras abruptamente– anula la realidad y nos traslada
al ámbito de lo misterioso y de lo inexplicable. Proviene de la vacilación
entre una explicación natural o una sobrenatural.
El escritor busca que el lector se pregunte acerca de la factibilidad
de los suce- sos; por eso elabora un relato verosímil, al que añade
elementos extraños. Este es el medio de producir la perplejidad y el
suspenso, fuente de curiosidad, desazón y, a veces, miedo para el
lector.

TRATAMIENTO DE LA MATERIA FANTÁSTICA

Son prácticamente innumerables los medios de que se valen los


autores de narra- ciones fantásticas una vez que han entrado en el
proceso mental por el cual liberan su imaginación. Invaden tiempo,
espacio, personajes o situaciones y, en ocasiones, todo a la vez.
Cuando el personaje es presa de las fuerzas sobrenaturales, si es un
ser humano puede sufrir, entre otros, el fenómeno de la metamorfosis; si
es cualquier elemento de la realidad –animales, objetos, muerte,
espíritu– se animiza y adquiere caracterís- ticas propias del hombre.
Si la invasión de lo fantástico se produce por medio del tiempo y
del espacio, se producen traslados a los otros tiempos –ya del pasado
como al futuro– anacro- nismos parciales, retrocesos en la propia
historia, detención del tiempo, desajustes entre el tiempo cronológico y
el tiempo interior, multiplicación en el tiempo, ruptura de las leyes
físicas, transmutación de mundos.
Otro tema predilecto de los autores de cuentos fantásticos es la
interrelación entre el sueño y la realidad: sueño dentro de otro sueño,
conciencia de que se está soñando, sueños comunes a varias personas;
en todos los casos, con un elemento que, luego en la vigilia, deja un
rastro: por ejemplo, un objeto material presente en el sueño y
presente en la vigilia.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
20 CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Actividad 1
Leer el siguiente cuento.

Continuidad de los parques

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por


negocios urgen- tes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la
finca: se dejaba interesar lenta- mente por la trama, por el dibujo de los
personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y
discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en
la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los ro- bles.
Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera
mo- lestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su
mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a
leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y
las imágenes de los protagonistas: la ilusión novelesca lo ganó casi
enseguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a
línea de lo que lo rodeaba y sentir a la vez que su cabeza des- cansaba
cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos
seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el
aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la
sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se
Ilustraciones
de Azul concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último
Ferrari encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa;
ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama.
Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él
rechazaba las cari-
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO 21

cias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión


secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El
puñal se entibiaba contra su pe- cho, y debajo latía la libertad
agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo
de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre.
Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo
retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro
cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas,
azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su
empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se
interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla.
Empezaba a amanecer.
Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los
esperaba, se se- pararon en la puerta de la cabaña. Ella debía
seguir por la senda que
iba al norte; desde la senda opuesta él se volvió un
instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a
su vez parape- tándose en los árboles y los setos,
hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo
la alameda que llevaba
a la casa. Los perros no debían ladrar, y no
ladraron. El mayordomo no estaría a esa
hora, y no estaba.
Subió los tres peldaños del porche y entró.
Desde la sangre galopando en sus oídos le
llegaban las palabras de la mujer: primero
una sala azul, des- pués una galería, una
escalera alfombrada. En lo alto, dos
puertas. Nadie en la primera habitación,
nadie en la segunda. La puerta del salón, y
enton- ces el puñal en la mano, la luz de los
ventanales, el alto respaldo de un sillón de
terciopelo verde, la cabeza del hombre en
el sillón leyendo una novela.
 Autor: Julio Cortázar

Ilustraciones de Azul Ferrari

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


22 CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Actividad 2
1. Buscar la biografía de Julio Cortázar.

2. Este cuento es ya que relata sucesos


imposibles de acontecer en la realidad y que carecen de una
explicación racional. El orden habitual, previsible de los hechos se
quiebra en modo tal que causa extrañeza en quien lo lee.

3. Dentro de la historia encontramos dos universos. Describir qué


elementos per- tenecen a cada uno:

Universo del lector Universo de los personajes

MÁS PARA OIR

Para escuchar
Continuidad de
los parques
narrado por Julio
Cortázar, cliqueá
en la manito o
escaneá el código.

4. El paso del tiempo es irregular en ambas historias. Dar ejemplos


de esta frac- tura temporal.

5. Explicar el título.

6. A partir de la definición inicial, explicar por qué es un cuento


fantástico.

7. El final brinda dos posibilidades. Explicarlas.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO 23

Actividad 3
Leer el siguiente cuento.

Me alquilo para soñar

A las nueve de la mañana, mientras desayunábamos en la terraza del


Habana Ri- viera, un tremendo golpe de mar a pleno sol levantó en vilo
varios automóviles que pasaban por la avenida del malecón, o que
estaban estacionados en la acera, y uno quedó incrustado en un flanco
del hotel. Fue como una explosión de dinamita que sembró el pánico
en los veinte pisos del edificio y convirtió en polvo el vitral del ves-
tíbulo. Los numerosos turistas que se encontraban en la sala de espera
fueron lanza- dos por los aires junto con los muebles, y algunos quedaron
heridos por la granizada de vidrio. Tuvo que ser un maretazo colosal,
pues entre la muralla del malecón y el hotel hay una amplia avenida de
ida y vuelta, así que la ola saltó por encima de ella y todavía le quedó
bastante fuerza para desmigajar el vitral.
Los alegres voluntarios cubanos, con la ayuda de los bomberos,
recogieron los destrozos en menos de seis horas, clausuraron la puerta
del mar y habilitaron otra, y todo volvió a estar en orden. Por la mañana
no se había ocupado nadie del automóvil incrustado en el muro, pues se
pensaba que era uno de los estacionados en la acera. Pero cuando la
grúa lo sacó de la tronera descubrieron el cadáver de una mujer ama-
rrada en el asiento del conductor con el cinturón de seguridad. El golpe
fue tan brutal que no le quedó un hueso entero. Tenía el rostro
desbaratado, los botines descosidos y la ropa en piltrafas, y un anillo de
oro en forma de serpiente con ojos de esmeraldas. La policía estableció
que era el ama de llaves de los nuevos embajadores de Portugal. En
efecto, había llegado con ellos a La Habana quince días antes y había
salido esa mañana para el mercado manejando un automóvil nuevo.
Su nombre no me dijo nada cuando leí la noticia en los periódicos,
pero en cambio quedé intrigado por el anillo en forma de serpiente y
ojos de esmeraldas. No pude averiguar, sin embargo, en qué dedo lo
usaba.
Era un dato decisivo, porque temí que fuera una mujer inolvidable
cuyo nombre verdadero no supe jamás, que usaba un anillo igual en el
índice derecho, lo cual era más insólito aún en aquel tiempo.
La había conocido treinta y cuatro años antes en Viena, comiendo
salchichas con papas y bebiendo cerveza de barril en una taberna de
estudiantes latinos. Yo había llegado de Roma esa mañana y aún
recuerdo mi impresión inmediata por su espléndida pechuga de soprano,
sus lánguidas colas de zorros en el cuello del abrigo y aquel anillo
egipcio en forma de serpiente. Me pareció que era la única austríaca
en el largo mesón de madera, por el castellano primario que hablaba
sin respirar.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
24 CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Pero no, había nacido en Colombia y se había ido a Austria entre las dos
guerras, casi niña, a estudiar música y canto. En aquel momento andaba
por los treinta años mal llevados pues había empezado a envejecer antes
de tiempo. Pero en cambio era un ser humano encantador. Y también
uno de los más temibles.
Viena era todavía una antigua ciudad imperial cuya posición
geográfica entre los dos mundos irreconciliables que dejó la Segunda
Guerra había acabado de con- vertirla en un paraíso del mercado negro y
el espionaje mundial. No hubiera podido imaginarme un ámbito más
adecuado para aquella compatriota fugitiva que seguía comiendo en la
taberna estudiantil sólo por fidelidad a su origen, pues tenía recursos de
sobra para comprarla de contado con todos sus comensales dentro.
Nunca dijo su verdadero nombre, pues siempre la conocimos en el
trabalenguas germánico que le inventaron los estudiantes latinos de
Viena: Frau Frida.
Apenas me la había presentado cuando incurrí en la impertinencia
feliz de pre- guntarle cómo había hecho para implantarse de tal modo
en aquel mundo tan dis- tante y distinto de sus riscos de viento del
Quindío, y ella me contestó con un golpe:
–Me alquilo para soñar.
En realidad, era su único oficio. Había sido la tercera de los once
hijos de un prós- pero tendero del antiguo Caldas, y desde que aprendió
a hablar instauró en la casa la buena costumbre de contar los sueños en
ayunas, que es la hora en que se con- servan más puras sus virtudes
premonitorias. A los siete años soñó que uno de sus hermanos era
arrastrado por un torrente. La madre, por pura superstición religiosa, le
prohibió al niño lo que más le gustaba, que era bañarse en la quebrada.
Pero Frau Frida tenía ya un sistema propio de vaticinios.
–Lo que ese sueño significa– dijo– no es que se vaya a ahogar, sino
que no debe comer dulces.
La sola interpretación parecía una infamia, cuando era para un
niño de cinco años que no podía vivir sin sus golosinas dominicales. La
madre, ya convencida de las virtudes adivinatorias de la hija, hizo
respetar la advertencia con mano dura. Pero al primer descuido suyo, el
niño se atragantó con una canica de caramelo que se estaba comiendo a
escondidas, y no fue posible salvarlo.
Frau Frida no había pensado que aquella facultad pudiera ser un
oficio, hasta que la vida la agarró por el cuello en los crueles inviernos
de Viena. Entonces tocó para pedir empleo en la primera casa que le
ESCUELAS TÉCNICAS gustó para vivir, y cuando le preguntaron qué sabía hacer, ella sólo dijo
RAGGIO
la verdad: “Sueño”. Le bastó con una breve explicación a la dueña de
casa para ser
aceptada, con un
sueldo apenas
suficiente para los
gastos menudos,
pero con un buen
cuarto y tres
comidas. Sobre
todo el desayuno
que era el
momento en que
la familia se
sentaba a
conocer el destino
inmediato de
cada uno de sus
miembros: el
padre, que era un
rentista refinado,
la madre, una
mujer alegre y
apasionada de la
música, y dos
niños de once y
nueve años. Todos
eran religiosos, y
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO 25

por lo mismo propensos a las supersticiones arcaicas, y recibieron


encantados a Frau Frida con el único compromiso de descifrar el destino
diario de la familia a través de los sueños.
Lo hizo bien y por mucho tiempo, sobre todo en los años de la
guerra, cuando la realidad fue más siniestra que las pesadillas. Sólo ella
podía decidir a la hora del desayuno lo que cada quien debía hacer aquel
día, y cómo debía hacerlo, hasta que sus pronósticos terminaron por ser
la única autoridad en la casa. Su dominio sobre la familia fue absoluto:
aun el más tenue suspiro era por orden suya. Por los días en que estuve
en Viena acababa de morir el dueño de casa, y había tenido la elegancia
de legarle a ella una parte de sus rentas, con la única condición de que
siguiera soñando para la familia hasta el fin de sus sueños.
Estuve en Viena más de un mes, compartiendo las estrecheces de
los estudian- tes y las visitas de Frau Frida en la taberna eran
entonces como fiestas en nuestro régimen de penurias. Una de esas
noches, en la euforia de la cerveza, me habló al oído con una convicción
que no permitía ninguna pérdida de tiempo.
–He venido sólo para decirte que anoche tuve un sueño contigo– me
dijo–. De- bes irte enseguida y no volver a Viena en los próximos cinco
años.
Su convicción era tan real, que esa misma noche me embarcó en el
último tren para Roma. Yo, por mi parte, quedé tan sugestionado, que
desde entonces me he considerado sobreviviente de un desastre que
nunca conocí. Todavía no he vuelto a Viena.
Antes del desastre de La Habana había visto a Frau Frida en
Barcelona, de una manera inesperada y casual que me pareció
misteriosa. Fue el día en que Pablo Neru- da pisó tierra española por
primera vez desde la Guerra Civil, en escala de un lento viaje por mar
hacia Valparaíso. Pasó con nosotros una mañana en las librerías y com-
pró un libro antiguo, descuadernado y marchito, por el cual pagó lo que
hubiera sido su sueldo de dos meses en el consulado de Rangún. Se
movía por entre la gente como un elefante inválido, con un interés
infantil en el mecanismo interno de cada cosa, pues el mundo le
parecía un inmenso juguete de cuerda con el cual inventaba la vida. No
he conocido a nadie más parecido a la idea que uno tiene de un Papa
rena- centista: glotón y refinado. Aun contra su voluntad, siempre era
él quien presidía la mesa. Matilde, su esposa, le ponía un babero que
parecía más de peluquería que de comedor, pero era la única manera de
impedir que se bañara en salsas. Aquel día fue ejemplar: se comió tres
langostas descuartizándolas con una maestría de cirujano, y al mismo
tiempo, devoraba con la vista los platos de todos, contagiaba las ganas
de comer. Mientras tanto, como los franceses, sólo hablaba de otras
exquisiteces de cocina y, en especial, de los mariscos prehistóricos de
Chile que llevaba en el corazón.
De pronto dejó de comer, afinó sus antenas de bogavante, y me dijo
en voz muy baja: –Hay alguien detrás de mí que no deja de mirarme.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
26 CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Miré por encima de su hombre, y así era. A sus espaldas, tres mesas
más allá, una mujer impávida con un anticuado sombrero y una
bufanda morada, masticaba despacio con los ojos fijos en él.
La reconocí en el acto. Estaba envejecida y gorda, pero era ella, con
el anillo de serpiente en el índice.
Viajaba desde Nápoles en el mismo barco que los Neruda, pero no
se habían visto a borde. La invitamos a tomar café a nuestra mesa, y la
induje a hablar de sus sueños para sorprender al poeta. Él no hizo caso,
pues planteó desde el prin-
cipio que no creía en adivinaciones de sueños.
–Sólo la poesía es clarividente– dijo.
Después del almuerzo, en el inevitable paseo por las
Ramblas, me retrasé a propósito con Frau Frida para
refrescar nuestros re- cuerdos sin oídos ajenos. Me contó
que había vendido sus propie- dades de Austria, y vivía
retirada en Portugal, en una casa sobre una colina desde
donde se veía todo el océano hasta las Américas. Aunque
no lo dijera, en su conversación quedaba claro que de sue-
ño en sueño había terminado por apoderarse de la
fortuna de sus
Gabriel García inefables patrones de Viena. No me sorprendió porque
Márquez
siempre había pensado que sus sueños no eran más que una
Escritor y periodista artimaña para vivir. Y se
colombian lo dije.
o. 1927- Ella soltó una carcajada irresistible. “Sigues tan atrevido como
2014 siempre”, me dijo. Y no dijo más, porque el resto del grupo se había
detenido a esperar que Neruda acabara de hablar en jerga chilena con
los loros de la Rambla de los Pájaros. Cuando reanudamos la charla, Frau
Frida había cambiado de tema.
–A propósito– me dijo–: Ya puedes volver a Viena.
Sólo entonces caí en la cuenta de que habían transcurrido trece años
desde que nos conocimos.
–Aun si tus sueños son falsos, jamás volveré– le dije– por si acaso.
A las tres nos separamos de ella para acompañar a Neruda a su
siesta sagrada. La hizo en nuestra casa, después de unos preparativos
solemnes que recordaban la ceremonia del té en el Japón. Había que
abrir unas ventanas y cerrar otras para que hubiera el grado de calor y
exacto y una cierta clase de luz en cierta dirección, y un silencio
absoluto. Neruda se durmió al instante, y despertó diez minutos
después, como los niños, cuando menos pensábamos. Apareció en la
sala restaurado y con el monograma de la almohada impreso en la
mejilla. Soñé con esa mujer que sueña– dijo
– Matilde quiso que le contara el sueño.
–Soñé que ella estaba soñando conmigo– dijo él.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO 27

–Eso es de Borges– le
dije. Él me miró
desencantado.
–¿Ya está escrito?
–Si no está escrito lo va a escribir alguna vez– le dije –. Será uno de
sus laberintos. Tan pronto como subió a bordo, a las seis de la tarde,
Neruda se despidió de nosotros, se sentó en una mesa apartada y
empezó a escribir versos fluidos con la pluma de tinta verde con que
dibujaba flores y peces y pájaros en las dedicatorias de sus libros. A la
primera advertencia del que buscamos a Frau Frida, y al fin la encon-
tramos en la cubierta de turistas cuando ya nos íbamos sin despedirnos.
También ella acababa de despertar de la siesta.
–Soñé con el poeta – nos dijo.
Asombrado le pedí que me contara el sueño.
–Soñé que él estaba soñando conmigo– dijo, y mi cara de asombro la
confun- dió– ¿Qué quieres? A veces, entre tantos sueños, se nos cuela
uno que no tiene nada que ver con la vida real.
No volví a verla ni a preguntarme por ella hasta que supe del anillo
en forma de culebra de la mujer que murió en el naufragio del Hotel
Riviera. Así que no resistí la tentación de hacerle preguntas al embajador
portugués cuando coincidimos, meses después, en una recepción
diplomática. El embajador me habló de ella con un gran entusiasmo y
una enorme admiración. “No se imagina lo extraordinaria que era”,
me dijo. “Usted no habría resistido la tentación de escribir un cuento
sobre ella.” Y prosiguió en el mismo tono, con detalles sorprendentes,
pero sin una pista que me permitiera una conclusión final.
–En concreto –le precisé por fin–: ¿qué hacía?
–Nada –me dijo él, con un cierto desaliento– Soñaba.

 Autor: Gabriel García Márquez

Actividad 4

1. Explicar el título.
2. Caracterizar al personaje principal.
3. ¿Cuáles son los elementos fantásticos dentro del cuento?
Comparar ambos cuentos.
4. ¿Qué efectos produce en el lector la inclusión de personajes reales?
5. Comparar el tratamiento que se le da a lo fantástico con el cuento anterior.
6. García Márquez pertenece a un movimiento literario denominado
“Realismo mágico”: explicar sus características y cómo estas
aparecen en el cuento.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


28 CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Actividad 5
Leer el siguiente cuento.

El corazón delator
Es cierto: he sido y soy terriblemente nervioso. Pero ¿por qué insisten
ustedes en llamarme loco? La enfermedad me ha aguzado los
sentidos, no los ha destruido ni embotado. De todos ellos el oído es el
más agudo. Escuchaba todas las cosas, tanto del Cielo como de la Tierra.
Escuchaba muchas cosas del Infierno. ¿Cómo puede ser entonces que
esté loco? ¡Presten atención! Escuchen y observen cuán tranquilamen-
te puedo contarles toda la historia.
Me resulta imposible decir cómo se me ocurrió la idea por primera
vez; pero ya concebida, me acosó día y noche. No existía motivo alguno.
Ni siquiera la pasión. Yo quería al viejo. Nunca me hizo daño. Jamás me
insultó. Tampoco quería apropiarme de su dinero. ¡Creo que fue su ojo!
¡Sí! ¡Fue eso! Tenía el ojo de un buitre. Un ojo azul pálido, como cubierto
por una membrana. Cada vez que me miraba, la sangre se me helaba en
las venas. De modo que, gradualmente, muy gradualmente, decidí matar
al viejo, para librarme así de su ojo para siempre.
Así era la cuestión. Ustedes me creen loco. Los locos no entienden
nada. Pero ustedes deberían haberme visto. Ustedes deberían haber
visto cuán sabiamente procedí, con qué cuidado, con qué perspicacia,
con qué disimulo me puse a trabajar. Nunca fui tan cariñoso con el viejo
como durante la semana que tramé su muer-
te. Y todas las noches, alrededor de la medianoche, giraba el picaporte
de su puerta y la abría muy suavemente. Entonces, cuando con seguía
abrirla suficientemente para hacer pasar mi cabeza, colocaba un farol
cubierto, completamente cubierto, para que ninguna luz se escapara,
dentro de la pieza; y entonces metía la cabeza. Oh ¡Cómo se habrían
reído ustedes al verme meter la cabeza con tanto cuidado! La movía
despacio, muy despacio para no despertar al viejo. Me llevaba una hora
meter toda mi cabeza dentro de la abertura para verlo mientras yacía
sobre la cama. ¿Podía un loco actuar tan astutamente como lo hice yo? Y
cuando mi cabeza estaba bien adentro del cuarto, descubría el farol con
cuidado. Oh, ¡con mucho cuidado porque los goznes crujían! Lo abría tan
sólo para que un único rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre. Y esto lo
repetí siete largas noches, siempre a medianoche. Pero siempre
encontraba el ojo cerrado; y así resultaba imposible hacer el trabajo;
porque no era el viejo el que me gritaba, sino su ojo maligno. Y cada
mañana, cuando amanecía, entraba descaradamente en su cuarto y le
hablaba animadamente, lo llamaba por su nombre en tono cariñoso y
le preguntaba cómo había pasado la noche. Como ven,

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO 29
suposiciones; pero
había sido en vano.
Todo en vano; por-
que al acercarse, la
el viejo hubiera tenido que ser un hombre muy profundo para sospechar muerte lo había
que todas las noches a las doce precisamente, yo lo observaba mientras rozado con su sombra
dormía. negra y lo había
La octava noche fui más cuidadoso al abrir la puerta. Las envuelto. Y fue el
manecillas del reloj se movían mucho más rápido que mis manos. tétrico influjo de la
Nunca, antes de esa noche, había llegado a sentir cuán grande eran mi sombra no percibida
fuerza y mi sagacidad. Apenas podía contener la emoción del triunfo. lo que lo hizo sentir –
Pensar que allí estaba yo, abriendo la puerta poco a poco, y que él ni a pesar de que no la
siquiera soñaba el secreto de mis actos y de mis pensamientos. La idea veía ni la escuchaba–
con- siguió hacerme reír entre dientes, y quizás me oyó, porque de la presencia de mi
pronto se revolvió en la cama como espantado. Ahora pensarán que cabeza dentro de su
retrocedía, pero no. En la habitación reinaba la más completa oscuridad habitación.
(las persianas estaban bien cerradas por miedo a los ladrones) y yo Después de
sabía que él no podía ver la abertura de la puerta, de modo que seguí esperar un largo rato,
empujándola, empujándola. muy pacientemente,
Tenía la cabeza adentro, y estaba por abrir el farol, cuando mi sin haberlo oído recos-
pulgar resbaló sobre la perilla de metal, y el viejo saltó en la cama tarse, resolví
gritando: descubrir una
–¿Quién anda ahí? pequeña, muy
Me quedé quiero y no dije nada. Durante una hora pequeña hendija en el
entera no moví ni un músculo, y entretanto no lo oí farol. La descubrí
volver a acostarse. Esta- ba quieto, sentado en la cama
escuchando, tal como lo había he- cho yo, noche tras
noche, contemplando los augures de la muerte en las
paredes.
Pronto escuché un débil gemido y supe que era un
gemido de terror mortal. No era un gemido de dolor o de
pena. ¡Oh, no! Era el sonido apagado y subterráneo que se
eleva desde el fondo de un alma
sobrecogida por el miedo. Ya conocía bien el sonido. Muchas veces, a
me- dianoche, cuando todo el mundo dormía, se había escapado de mi
propio pecho, aumentando con su eco espantoso el terror que me
enloquecía.
Lo conocía bien. Sabía lo que el viejo sentía y lo compadecía, aunque
también me divertía. Sabía que había permanecido despierto desde que
escuchó el primer ruido leve, cuando se había dado vuelta en la cama.
El miedo había comenzado a invadirlo.
Trataba de imaginarse lo absurdo de su miedo, pero no podía. Había
estado di- ciéndose a sí mismo: “No es sino el viento de la chimenea”;
“Es sólo una rata que corretea “o “Es tan solo el canto de un grillo”.
Había estado tratando de conformarse a sí mismo con todas estas
Ilustración de Jimena Murillo

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


30 CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

–¡No pueden imaginarse con cuánta cautela!– Hasta que, por fin, un
único y tenue rayo fino como la tela de una araña salió de la hendija y
cayó sobre el ojo de buitre.
Estaba abierto –bien, bien abierto– y me enfurecí al verlo. Lo vi
con perfecta claridad, de un azul desvaído, con su odioso velo por
encima que me helaba hasta la médula de los huesos; pero no pude ver
el resto de la cara del viejo porque sólo había dirigido el rayo, como por
instinto, con precisión increíble sobre el condenado lugar.
¿Acaso no les dije que lo que ustedes confunden con locura es tan
sólo una hi- persensibilidad de los sentidos? Por ejemplo, llegó hasta mis
oídos un imperceptible, débil, rápido sonido, como el que produce un
reloj envuelto en algodón.
Conocía ese sonido demasiado bien. Era el latido del corazón del
viejo. Aumentó mi furia de la misma manera que el batir de un
tambor aumenta el coraje de un soldado.
Pero todavía me contuve y permanecí quieto. Apenas respiraba.
Sostuve el farol absolutamente quieto. Traté por todos los medios
de mantener el rayo sobre el ojo, mientras el endemoniado
golpeteo del corazón aumentaba. Se volvió más y más rápido, y
cada vez más fuerte, ¡más fuerte! ¡El terror del viejo
debía de haber sido extremo! El corazón se hizo más fuerte.
Casi diría que aumentaba cada momento.
¿Se dan cuenta? Ya les he dicho que soy nervioso; lo
soy y ahora, en las horas muertas de la noche, en medio
del terrible silencio de la vieja casa, un sonido tan
extraño como ese despertaba en mí un incontrolable
Ilustración
de Jimena terror.
Murillo Aun así, durante unos minutos más, me contuve y
permanecí in- móvil. Pero el latido se volvía cada vez más
fuerte, ¡más fuerte! Pensé que
el corazón estallaría. Y entonces, una nueva ansiedad se apoderó
de mí: el sonido podía ser oído por algún vecino. ¡La hora del viejo
había llegado!
Con desaforado aullido abrí completamente la linterna y salté al
cuarto. Chilló una sola vez. En un instante lo arrastré por el piso y lo
aplasté con la pesada cama. Entonces sonreí contento al encontrarme
con el hecho casi consumado. Pero duran- te varios minutos el corazón
siguió latiendo con un sonido ahogado, sordo. Esto, sin embargo, no me
molestó; no podía ser escuchado a través de la pared. Por fin, cesó. El
viejo estaba muerto. Retiré la cama y examiné el cadáver. Sí. Estaba
muerto. Muer- to como una piedra. Coloqué mi mano sobre el corazón y
la dejé nes. Estaba muerto. El ojo no me mortificaría más.
allí unos Si todavía me creen loco, no seguirán pensando lo mismo cuando les
instantes describa las sabias precauciones que tomé para esconder el cadáver. La
. No noche declinaba, de modo que tuve que trabajar rápidamente y en
había silencio. Primero descuarticé el cuer- po: le corté la cabeza, los brazos y
pulsacio las piernas.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO 31
a
l

f
Después levanté tres listones del piso de la habitación y deposité i
todo entre los tirantes. Volví a colocar las tablas tan inteligente, tan n
hábilmente que ningún ojo humano, ni siquiera el de él, hubiera podido a
notar algo fuera de lugar. No había nada que lavar, ninguna mancha, ni l
siquiera una gota de sangre. Había sido demasiado astuto para eso y
había recogido todo con una palangana. ¡Ja, ja! m
Cuando terminé todas estas tareas eran las cuatro. Todavía estaba e
tan oscuro si fuera medianoche. Cuando el campanario daba la hora,
alguien golpeó la puerta de calle. Fui a abrir tranquilamente. Terminado d
el trabajo ¿qué podía temer? Entraron tres hombres que se i
presentaron cortésmente como agentes de policía. Un vecino había
escuchado un grito durante la noche; se sospechaba un crimen. Se había c
radi- cado una denuncia en la seccional policial y ellos habían sido u
designados para revisar la casa. e
Sonreí, ¿qué podía temer? Di la bienvenida a los caballeros. El grito, n
les dije, lo había lanzado yo en sueños. El viejo, informé, se hallaba en t
el campo. Llevé a mis visitantes por toda la casa. Les invité a que a
revisaran bien, muy bien. Más tarde los llevé a las habitaciones y les
mostré los tesoros del viejo, intactos y seguros. Me tenía tanta confianza d
que les traje unas sillas al cuarto y les sugerí que descansaran allí de sus e
fatigas, mientras yo mismo, en la más salvaje audacia de mi triunfo
impecable y perfecto colocaba mi silla sobre el lugar mismo donde yacía q
el cadáver de mi víctima. u
Los policías estaban satisfechos. Mi estilo e
los ha- bía convencido. Yo estaba muy cómodo.
Se quedaron un tiempo a charlar de cosas n
nimias mientras yo o
les respondía alegremente. Pero no había
pasado mucho tiempo cuando sentí que e
empalidecía y empezaba a desear que se s
fueran. Me dolía t
la cabeza y hasta imaginé un a
zumbido en mis oídos. Pero ellos b
seguían sentados y seguían a
conversando. El ruido en mis oídos
continuaba y se hacía cada vez e
más claro. Hablé con más y n
más animación, para tratar
de librar- me de la sensación m
pero el ruido continuaba y i
ganaba en fuerza hasta que s
oídos.
Sin duda me volvía cada
vez más pálido, pero seguí
hablando con fluidez y
levantando la voz.

Ilustración de
Jimena Murillo

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


32 CAPÍTULO 3: EL CUENTO FANTÁSTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Sin embargo, el sonido era cada vez más fuerte. ¿Qué podía ser?
Era un sonido imperceptible, débil y rápido como el sonido que
produce un reloj envuelto en algodón. Mi aliento se hacía
entrecortado, pero los policías aún no se daban cuenta de nada.
Hablé más rápidamente, con mayor vehe- mencia pero el ruido
aumentaba. Me levanté y empecé a discutir por tonterías, en voz
alta y con gestos violentos, pero el ruido continuaba creciendo. ¿Por
qué no se irían? Caminé de un lado a otro de la habi-
tación con paso pesado, como si los comentarios de esos
hombres despertaran mi furia, pero el ruido continuaba
escuchándose cada vez más fuerte. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía
hacer? ¡Echaba espuma, de- liraba, maldecía! Revoleé la
silla sobre la que estaba sentado y la rechiné sobre las
tablas del piso, pero el ruido crecía por encima de
todo y aumentaba constantemente. Se hizo más fuerte, más
Edgar Allan fuerte. Y los hombres aún conversaban despreocupadamente y
Poe
sonreían. ¿Era po- sible que no lo oyeran? ¡Dios Todopoderoso! ¡No,
1809-
1849 no! ¡Ellos lo oían, ellos sospe-
chaban! Ellos oían. ¡Sabían! Se estaban burlando de mi terror. ¡Esto es lo
que pensa- ba y lo que pienso ahora! ¡Cualquier cosa era mejor que esa
agonía! ¡Cualquier cosa, más tolerable que esa burla! No podía soportar
más tiempo sus sonrisas hipócritas.
¡Sentí que debía gritar o morir! ¡Gritar una y otra vez! ,
¡Escuchen! ¡Más fuerte, más fuerte, más fuerte!
–¡Miserables, – grité– no disimulen más! ¡Confieso que lo hice!
¡Levanten las tablas! ¡Aquí, aquí! ¡Aquí donde se oye el latido de su
repugnante corazón!

MÁS PARA  Edgar Allan Poe. Los crímenes de la calle


OIR escuchar
Para Morgue.
El corazón Actividad 6
delator
narrado en un
programa radial,
cliqueá en la
manito o escaneá
el código.
como narrador y como per- sonaje?
1. ¿En qué género
3. El narrador apela constantemente al receptor “ustedes... escuchen” ¿Por
podrías incluir
qué?
este relato?
Justificar. 4. ¿Cuál es el móvil del crimen?
2. ¿Quién es 5. ¿Cómo es su plan?
el 6. ¿Cómo explicarías el título? ¿Cómo lo relacionarías con el final?
narrador?
¿Qué Actividad 7
característi
cas tiene Escribir una noticia periodística contando al “estilo Crónica” la historia del
crimen.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


CAPÍTULO 4

El género
dramático

Ilustración de Facundo
Campos
La palabra drama es de
origen griego y significa hacer.
Indica las acciones que los
actores hacen en un escenario.
Como segundo significado, esta
palabra se refiere a un tipo de
obra de teatro de tema grave o
triste.

33
Su origen es religioso. El hombre primitivo con un lenguaje de gestos y ademanes,
con pantomimas cargadas de magia, expresaba su agradecimiento a los
LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE

dioses, les imploraba su protección. Luego, esta representación se


despojó de los valores religio- sos de la ceremonia y quedó como simple
entretenimiento de la comunidad.
El teatro nace de la necesidad de expresión que tiene la comunidad,
en su sig- nificado más profundo, no existe para ser leído sino para ser
representado en acción, en un escenario y frente a un público.

ELEMENTOS CONSTITUYENTES DEL TEATRO


Se pueden identificar cinco elementos constituyentes del teatro.
• Autor: proporciona el texto que se representará.
• Obra: texto sobre el que se estructurará la representación.
34 CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

• Actores: para dar vida, voz, alma a los personajes.


• Accesorios escénicos: decorado, luces, utilería, vestuario,
maquillaje, música, todo lo necesario para crear un efecto de
realidad.
• Público: es quien recibe la representación y puede participar, según la
obra, de ella.

Actividad 1

Leer la siguiente obra

La isla desierta (Burlería en un solo acto)

PERSONAJES
• El jefe • Empleado 1º
• Empleada • Cipriano (mulato)

• Empleado 2º
• Manuel
• Director
• Empleada
2ª • Tenedor de libros
• María
• Empleada

ACTO ÚNICO
ESCENA

Oficina rectangular blanquísima, con ventanal a todo lo ancho del salón,


enmarcando un cielo infinito caldeado en azul. Frente a las mesas escritorios,
dispuestos en hilera como reclutas, trabajan, inclinados sobre las máquinas de
escribir, los empleados. En el centro y en el fondo del salón, la mesa del Jefe,
emboscado tras unas gafas negras y con el pelo cortado como la pelambre de un
cepillo. Son las dos de la tarde, y una extrema luminosidad pesa sobre estos
desdichados simultáneamente encorvados y recortados en el espacio por la
desolada simetría de este salón en un décimo piso.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


E eñor?
L EL JEFE. Ha vuelto a equivocarse, Manuel.
MANUEL. Lo siento, señor.
J EL JEFE. Yo también. (Alcanzándole la planilla.) Corríjala. (Un minuto de silencio.)
E EL JEFE. María.
F MARÍA. ¿Señor?
E EL JEFE. Ha vuelto a equivocarse, María.
. MARÍA. (Acercándose al escritorio del JEFE). Lo siento, señor.
EL JEFE. También yo lo voy a sentir cuando tenga que hacerlos echar. Corrija.
O
t
r
a

e
q
u
i
v
o
c
a
c
i
ó
n
,

M
a
n
u
e
l
.

M
A
N
U
E
L
.

¿
S
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO 35

Nuevamente hay otro minuto de silencio. Durante este intervalo pasan chimeneas
de buques y se oyen las pitadas de un remolcador y el bronco pito de un buque.
Auto- máticamente todos los EMPLEADOS enderezan las espaldas y se quedan
mirando por la ventana.

EL JEFE. (Irritado) ¡A ver si siguen equivocándose! (Pausa)


EMPLEADO 1º. (Con un apagado grito de angustia) ¡Oh! No; no es posible.
(Todos se vuelven hacia él).
EL JEFE. (Con venenosa suavidad) ¿Qué no es posible, señor?
MANUEL. No es posible trabajar aquí.
EL JEFE. ¿No es posible trabajar aquí? ¿Y por qué no es posible trabajar aquí?
(Con len- titud) ¿Hay pulgas en las sillas? ¿Cucarachas en la tinta?
MANUEL. (Poniéndose de pie y gritando) ¡Cómo no equivocarse! ¿Es posible no
equivo- carse aquí? Contésteme. ¿Es posible trabajar sin equivocarse
aquí?
EL JEFE. No me falte, Manuel. Su antigüedad en la casa no lo autoriza a
tanto. ¿Por qué se arrebata?
MANUEL. Yo no me arrebato, señor. (Señalando la ventana.) Los culpables de
que nos equivoquemos son esos malditos buques.
EL JEFE. (Extrañado) ¿Los buques? (Pausa.) ¿Qué tienen los buques?
MANUEL. Sí, los buques. Los buques que entran y salen, chillándonos en
las orejas, metiéndosenos por los ojos, pasándonos las chimeneas por
las narices. (Se deja caer en la silla.) No puedo más.
TENEDOR DE LIBROS. Don Manuel tiene razón. Cuando trabajábamos en el
subsuelo no nos equivocábamos nunca.
MARÍA. Cierto; nunca nos sucedió
esto. EMPLEADA 1ª. Hace siete
años.
EMPLEADO 1º. ¿Ya han pasado siete años?
EMPLEADO 2º. Claro que han pasado.
TENEDOR DE LIBROS. Yo creo, jefe, que estos buques, yendo y viniendo, son
perjudicia- les para la contabilidad.
EL JEFE. ¿Lo creen?
MANUEL. Todos lo creemos. ¿No es cierto que todos lo
creemos? MARÍA. Yo nunca he subido a un buque, pero lo
creo.
TODOS. Nosotros también lo creemos.
EMPLEADA 2ª. Jefe, ¿ha subido a un buque alguna vez?
EL JEFE. ¿Y para qué un jefe de oficina necesita subir a un buque?
MARÍA. ¿Se dan cuenta? Ninguno de los que trabajan aquí ha subido a un
buque. EMPLEADA 2ª. Parece mentira que ninguno haya viajado.
EMPLEADO 2º. ¿Y por qué no ha viajado usted?
EMPLEADA 2ª. Esperaba casarme...
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
36 CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

TENEDOR DE LIBROS. Lo que es a mí, ganas no me han


faltado. EMPLEADO 2º. Y a mí. Viajando es como se
disfruta.
EMPLEADA 3ª. Vivimos entre estas cuatro paredes como en un calabozo.
MANUEL. Cómo nos equivocamos. Estamos aquí suma que te suma, y por
la ventana no hacen nada más que pasar barcos que van a otras
tierras. (Pausa) A otras tierras que no vimos nunca. Y que cuando
fuimos jóvenes pensamos visitar.
EL JEFE. (Irritado) ¡Basta! ¡Basta de charlar!
¡Trabajen! MANUEL. No puedo trabajar.
EL JEFE. ¿No puede? ¿Y por qué no puede, don Manuel?
MANUEL. No. No puedo. El puerto me produce
melancolía.
EL JEFE. Le produce melancolía. (Sardónico) Así que le produce melancolía.
(Contenien- do su furor.) Siga, siga su trabajo.
MANUEL. No puedo.
EL JEFE. Veremos lo que dice el director general. (Sale violentamente)
MANUEL. Cuarenta años de oficina. La juventud
perdida. MARÍA. ¡Cuarenta años! ¿Y ahora?...
MANUEL. ¿Y quieren decirme ustedes para
qué? EMPLEADA 3ª. Ahora lo van a echar...
MANUEL. ¡Qué me importa! Cuarenta años de Debe y Haber. De Caja y
Mayor. De Pérdidas y Ganancias.
EMPLEADA 2ª. ¿Quiere una aspirina, don Manuel?
MANUEL. Gracias, señorita. Esto no se arregla con aspirina. Cuando yo era
joven creía que no podría soportar esta vida. Me llamaban las
aventuras... los bosques. Me hubiera gustado ser guardabosque. O
cuidar un faro...
TENEDOR DE LIBROS. Y pensar que a todo se acostumbra
uno. MANUEL. Hasta a esto...
TENEDOR DE LIBROS. Sin embargo, hay que reconocer que estábamos mejor
abajo. Lo malo es que en el subsuelo hay que trabajar con luz
eléctrica.
MARÍA. ¿Y con qué va a trabajar uno si no?
EMPLEADO 1º. Uno estaba allí tan tranquilo como en el fondo de una tumba.
TENEDOR DE LIBROS. Cierto, se parece a una tumba. Yo muchas veces me
decía: “Si se apaga el sol, aquí no nos enteramos”...
MANUEL. Y de pronto, sin decir agua va, nos sacan del sótano y nos meten
aquí. En ple- na luz. ¿Para qué queremos tanta luz? ¿Podés decirme
ESCUELAS TÉCNICAS para qué queremos tanta luz?
RAGGIO
TENEDOR DE LIBROS. Francamente, yo no sé...
E ros... EMPLEADO 2º. Yo perdí la vista allá abajo...
M EMPLEADO 1º. Sí, pero estábamos tan tranquilos como en el fondo del
P mar. TENEDOR DE LIBROS. De allí traje mi reumatismo.
L
E
A
D
A

2
ª
.

E
l

j
e
f
e

t
i
e
n
e

q
u
e

u
s
a
r

l
e
n
t
e
s

n
e
g
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO 37

Entra el ordenanza CIPRIANO, con un uniforme color de canela y un vaso de agua


he- lada. Es MULATO, simple y complicado, exquisito y brutal, y su voz por
momentos persuasiva.

MULATO. ¿Y el jefe?
EMPLEADA 2ª. No está. ¿No ve que no está?
EMPLEADA 3ª. Fue a la Dirección...
MULATO. (Mirando por la ventana) ¡Hoy llegó el “Astoria”! Yo lo hacía en
Montevideo. EMPLEADA 2ª. (Acercándose a la ventana) ¡Qué chimeneas
grandes tiene!
MULATO Desplaza cuarenta y tres mil
toneladas... EMPLEADO 1º. Ya bajan los
pasajeros...
MANUEL. Y nosotros quisiéramos subir.
MULATO. Y pensar que yo he subido a casi todos los buques que dan
vuelta por los puertos del mundo...
EMPLEADO 2º. Hablaron mucho los diarios...
MULATO. Sé los pies que calan. En qué astilleros se construyeron. El día
que los bota- ron. Yo, cuando menos merecía ser ingeniero naval.
EMPLEADO 2º. Vos, ingeniero naval... No me hagas reír.
MULATO. O capitán de fragata. He sido grumete, lavaplatos, marinero,
cocinero de veleros, maquinista de bergantines, timonel de
sampanes, contramaestre de pa- quebotes...
EMPLEADO 2º. ¿Por dónde viajaste? ¿Por la línea del Tigre o por la de Constitución?
MULATO. (Sin mirar al que lo interrumpe) Desde los siete años que doy
vueltas por el mundo y juro que jamás en la vida me he visto entre
chusma tan insignificante como la que tengo que tratar a veces...
MARÍA. ( A Empleada 1ª) A buen entendedor...
MULATO. Conozco el mar de las Indias. El Caribe, el Báltico... hasta el
océano Ártico conozco. Las focas recostadas en los hielos lo miran a
uno como mujeres aburridas sin moverse...
EMPLEADO 2º. ¡Ché, debe hacer un fresco bárbaro
por ahí! EMPLEADA 2ª. Cuente, Cipriano, cuente. No
haga caso.
MULATO. (Sin volverse) Aviada estaría la luna si tuviera que hacer caso de
los perros que ladran. En un zampán me he recorrido el Ganges. Y
había que ver los cocodri- los que nos seguían...
MARÍA. No sea exagerado, Cipriano.
MULATO. Se lo juro, señorita.
EMPLEADO 2º. Indudablemente, éste no pasó de San Fernando.
MULATO. (Violento) A mí nadie me trata de mentiroso, ¿sabe? (Arrebatado,
se quita la chaquetilla, y luego la camisa, que muestra una camiseta roja, que
también se saca).
EMPLEADA 1ª. ¿Qué hace, Cipriano?
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
38 CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

EMPLEADA 2ª. ¿Está loco?


EMPLEADA 3ª. Cuidado, que puede venir el jefe.
MULATO. Vean, estos tatuajes. Digan si éstos son tatuajes hechos entre
la línea del Tigre o Constitución. Vean...
EMPLEADA 2ª. ¡Una mujer en cueros!
MULATO. Este tatuaje me lo hicieron en Madagascar, con una espina de
tiburón. EMPLEADO 2º. ¡Qué mala espina!
MULATO. Vean esta rosa que tengo sobre el ombligo. Observen qué
delicadeza de pé- talos. Un trabajo de indígenas australianos.
EMPLEADO 2º. ¿No será una calcomanía?
EMPLEADA 2ª. ¡Qué va a ser una calcomanía! Este es un tatuaje de veras.
MULATO. Le aseguro, señorita, que si me viera sin pantalones se
asombraría... TODOS. ¡Oh... ah!...
MULATO. (Enfático) Sin pantalones soy
extraordinario. EMPLEADA 1ª. No se los pensará
quitar, supongo.
MULATO. ¿Por qué no?
EMPLEADA 3ª. No, no se los
quite.
MULATO. No voy a quedar desnudo por eso. Y verán que tatuajes tengo
labrados en las piernas.
EMPLEADA 1ª. Es que si entra alguien...
EMPLEADA 3ª. Cerrando la puerta. (Va a la
puerta.)
MULATO. (Quitándose los pantalones y quedando con un calzoncillo corto y rojo con
lu- nares blancos) Miren estos dibujos. Son del más puro estilo malasio.
¿Qué les parece esta guarda de monos pelando bananas? (Murmullo de
“Oh... ah...”) Lo menos que merezco es ser capitán de una isla. (Toma un
pliego de papel madera y rasgándolo en tiras se lo coloca alrededor de la cintura.)
Así van vestidos los salvajes de las islas.
EMPLEADA 1ª. ¿A las mujeres también les hacen tatuajes...?
MULATO. Claro. ¡Y qué tatuajes! Como para resucitar a un
muerto. EMPLEADA 2ª. ¿Y es doloroso tatuarse?
MULATO. No mucho... Lo primero que hace el brujo tatuador es ponerlo a
uno bajo un árbol...
EMPLEADA 2ª. Uy, qué miedo.
MULATO. Ningún miedo. El brujo acaricia la piel hasta dormirla. Y uno
acaba por no sentir nada.
EMPLEADO 1º. Claro...
MULATO. Siempre bajo los árboles hay hombres y mujeres haciéndose tatuar.
Y uno termina por no saber si es un hombre, un tigre, una nube o un
dragón.
TODOS. ¡Oh, quién lo iba a decir! ¡Si parece mentira!

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO 39

MULATO. (Fabricándose una corona con papel y poniéndosela.) Los brujos llevan
una corona así y nadie los mortifica.
EMPLEADA 1ª. Es notable.
EMPLEADA 2ª. Las cosas que se aprenden viajando...
MULATO. Allá no hay jueces, ni cobradores de impuestos, ni divorcios, ni
guardianes de plaza. Cada hombre toma la mujer que le gusta y cada
mujer al hombre que le agrada. Todos viven desnudos entre las flores,
con collares de rosas colgantes del cuello y los tobillos adornados de
flores. Y se alimentan de ensaladas de magnolias y sopas de
violetas.
TODOS. Eh, eh...
EMPLEADA 2ª. ¡Eh! ¡Cipriano, que no nacimos ayer!
MULATO. Juro que se alimentan de ensaladas de
magnolias. TODOS. No.
MULATO. Sí.
EMPLEADO 2º. Mucho... mucho...
MULATO. Digo que sí. Y además los árboles están siempre cargados de
toda clase de fruta.
MANUEL. No será como la que uno compra aquí, en la feria.
MULATO. Allá no. Cuelgan libremente de las ramas y quien quiere, come
y quien no quiere, no come... y por la noche, entre los grandes
árboles, se encienden fogatas y ocurre lo que es natural que ocurra
entre hombres y mujeres.
EMPLEADA 1ª. ¡Qué países, qué países!
MULATO. Y digo que es muy saludable vivir así libremente. Al otro día la
gente trabaja con más ánimo en los arrozales y si uno tiene sed (toma
el vaso de agua y bebe) parte un coco y bebe su deliciosa agua fresca.
MANUEL. (Tirando violentamente un libro al suelo) ¡Basta!
MULATO. ¿Basta qué?
MANUEL. Basta de noria. Se acabó. Me voy.
EMPLEADA 2ª. ¿A dónde va, don Manuel?
MANUEL. A correr mundo. A vivir la vida. Basta de oficina. Basta de
malacate. Basta de números. Basta de reloj. Basta de aguantarlo a
este otro canalla. (Señala la mesa del jefe. Pausa. Perplejidad.)
EMPLEADO 1º. ¿Quién es el otro?
TODOS. ¿Quién es?
MANUEL. (Perplejo) El otro... el otro... el otro...
soy yo. EMPLEADA 3ª. ¡Usted don Manuel!
MANUEL. Sí, yo; que desde hace veinte años le llevo los chismes al jefe.
Mucho tiempo hacía que me amargaba este secreto. Pero
trabajábamos en el subsuelo y en el subsuelo las cosas no se
sienten.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
40 CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

TODOS. ¡Oh!...
EMPLEADO 1º. ¿Qué tiene que ver el subsuelo?
MANUEL. No sé. La vida no se siente. Uno es como una lombriz solitaria
en un intesti- no de cemento. Pasan los días y no se sabe cuándo es de
día, cuándo es de noche. Misterio. (Con desesperación) Pero un día nos
traen a este décimo piso. Y en el cie- lo, las nubes, las chimeneas de
los transatlánticos se nos entran en los ojos. Pero entonces, ¿existía el
cielo? Pero entonces, ¿existían los buques? ¿Y las nubes exis- tían? ¿Y
uno, por qué no viajó? Por miedo. Por cobardía. Mírenme. Viejo.
Achacoso.
¿Para qué sirven mis cuarenta años de contabilidad y de chismerío?
MULATO. (Enfático) Ved cuán noble es su corazón. Ved cuán responsables
son sus pa- labras. Ved cuán inocentes son sus intenciones. Ruborizaos,
amanuenses. Llorad lágrimas de tinta. Todo vosotros os pudriréis
como asquerosas ratas entre estos malditos libros. Un día os
encontrareis con el sacerdote que vendrá a suministra- ros la extrema
unción. Y mientras os unten con aceite la planta de los pies, os di-
réis: “¿Qué he hecho de mi vida?" Consagrarla a la teneduría de libros.
Bestias.
MANUEL. Quiero vivir los pocos años que me quedan de vida en una isla
desierta.
Tener mi cabaña a la sombra de una palmera. No pensar en horarios.
EMPLEADO 1º. Iremos juntos, don Manuel.
MARÍA. Yo iría, pero para cumplir este deseo tendría que cobrar los meses
de sueldo que me acuerda la ley 11.729.
EMPLEADO 2º. Para que nos amparase la ley 11.729, tendrían que echarnos.
MULATO. Aprovechen ahora que son jóvenes. Piensen que cuando les
estén untando con aceite la planta de los pies no podrán hacerlo.
MARÍA. La pena es que tendré que dejar a mi novio.
EMPLEADO 2º. ¿Por qué no lo conserva en un tarro de
pickles? EMPLEADA 2ª. Cállese, odioso.
MULATO. Señores, procedamos con corrección. Cuando don Manuel
declaró que él era el chismoso, una nueva aurora pareció cernirse
sobre la humanidad. Todos le miramos y nos dijimos: “He aquí un
hombre honesto; he aquí un hombre probo; he aquí la estatua
misma de la virtud cívica y ciudadana”. (Grave.) Don Manuel. Usted ha
dejado de ser don Manuel. Usted se ha convertido en Simbad el
Marino.
EMPLEADA 3ª. ¡Qué bonito!
ESCUELAS TÉCNICAS MANUEL. Ahora, lo que hay que buscar es la isla
RAGGIO
desierta. TENEDOR DE LIBROS. ¿Hay todavía islas
d ULATO. ¿Cómo nosotros?
e EMPLEADA 2ª. ¿Claro? ¿Y a nosotros nos van a largar aquí?
si
e
r
t
a
s
?
MULATO. Sí, las hay.
Vaya si las hay.
Grandes islas. Y con
árboles de pan. Y con
plátanos.
Y con pájaros de
colores. Y con sol
desde la mañana a
la noche.
E
M
P
L
E
A
D
O

2
º
.

¿
Y

n
o
s
o
t
r
o
s
?
.
.
.

M
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO 41

MULATO. Vengan ustedes también.


TODOS. Eso... vámonos todos.
MULATO. Ah... y qué les diré de las playas de
coral. EMPLEADA 1ª. Cuente, Cipriano, cuente.
MULATO. Y los arroyuelos cantan entre las breñas. Y también hay negros.
Negros que por la noche baten el tambor. Así.
El MULATO toma la tapa de la máquina de escribir y comienza a batir el tam tam
an- cestral, al mismo tiempo que oscila simiesco sobre sí mismo. Sugestionados
por el ritmo, van entrando todos en la danza.

MULATO. (A tiempo que bate el tambor) Y también hay hermosas mujeres


desnudas. Desnudas de los pies a la cabeza. Con collares de flores.
Que se alimentan de ensa- ladas de magnolias. Y hermosos hombres
desnudos. Que bailan bajo los árboles, como ahora nosotros
bailamos aquí...

De aromas...

Histéricamente todos los hombres se van quitando los sacos, los chalecos, las
corbatas; las muchachas se recogen las faldas y arrojan los zapatos. El MULATO
bate frenética- mente la tapa de la máquina de escribir. Y canta un ritmo de
rumba.

La hoja de la bananera
De verde ya se madura Roberto Arlt
Quien toma prenda de joven
Escritor
Tiene la vida segura. argentino
1900-1942
La danza se ha ido generalizando a medida que habla el MULATO, y los viejos, los em-
pleados y las empleadas giran en torno de la mesa, donde como un demonio
gesti- cula, toca el tambor y habla el condenado negro.

Y bailan, bailan, bajo los árboles cargados de


frutas... La hoja de la bananera...

EL JEFE. (Entrando bruscamente con el DIRECTOR, con voz de trueno) ¿Qué pasa aquí?
MARÍA. (Después de alguna vacilación) Señor... esta ventana maldita y el
puerto... Y los buques... esos buques malditos...
EMPLEADA 2ª. Y este negro.
DIRECTOR. ¡Oh!... comprendo... comprendo. (Al JEFE) Despida a todo el
personal. Haga poner vidrios opacos en la ventana.

TELÓN Arlt
 Autor: Roberto
ESCUELA
S
TÉCNICAS
RAGGIO
42 CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Actividad 2
1. De acuerdo con el Diccionario de la lengua española, una “burlería” es:
□ Burla, engaño.
□ Cuento fabuloso o consejo de viejas.
□ Engaño, ilusión.
□ Irrisión, mengua.

2. ¿Cuáles de estos significados permiten al autor subtitular su obra


como “Bur- lería en un acto”?

3. La obra se organiza en tres momentos fundamentales. Completar el


siguiente esquema con un resumen de las principales acciones de
cada parte.

• Planteo de
Momento inicial
una
situación
real

• Paso del plano


Desarrollo de la realidad
al de la
fantasía.

• Retorno violento
Desenlace
a la realidad

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 4: EL GÉNERO DRAMÁTICO 43

4. Si bien la obra se estructura en un acto único, ¿cuántas escenas


hay? Determi- nar desde qué momento hasta qué hecho se extiende
cada una.

5. Los personajes de la obra pueden asociarse en tres grupos que


desarrollan re- laciones diferentes con las pautas y valores
establecidos por la sociedad. Com- pletar el siguiente cuadro con los
nombres de los personajes que corresponden a cada categoría.

a) Representantes b) Representantes del c) Representantes del


del sistema social deseo de huir de la mundo de la fantasía
establecido realidad opresiva

6. ¿Por qué algunos personajes tienen nombre y otros no?

7. Roberto Arlt, como todo escritor vanguardista, aspira a que los


espectadores de la obra logren ver la realidad con otros ojos.
a. ¿Qué aspectos de la realidad cotidiana se critican en LA ISLA DESIERTA?
b. A partir de lo que sucede con los personajes en la obra, ¿qué
salida parece proponer el autor a la rutina embrutecedora?
c. ¿Qué impacto produce el final en los espectadores?

8. El problema que el autor plantea, ¿es un conflicto particular o


universal? Justi- ficar la respuesta.

9. Escribir una comparación entre Manuel y Cipriano tomando en


cuenta sus ca- racterísticas como personajes y cómo influye cada
uno en sus compañeros de trabajo.

10. A partir de “EL JEFE (entrando bruscamente con el DIRECTOR, con voz de true-
no.) ¿Qué pasa aquí?”, escribir un final diferente para la obra.
Mínimo: ocho renglones.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


CAPÍTULO 5

El género
lírico
Los griegos designaban con el

nombre poiesis a toda

producción o creación artística

configurada por la imaginación


44
a través del lenguaje.
LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE

TE
AR
P Para los griegos todo lo que
Ilustración de implicara un ritmo y un esquema
PR Facundo Campos
IM
ER
A métrico era poesía. El origen de
·
3
la poesía está muy relacionado
T
U
R
. con la música ya que los poetas
A
acompañaban sus creaciones con

un instrumento de cuerdas
llamado lira.
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO 45

Concepto
La poesía, desde el punto de vista estético, implica un estilo
particular que será acompañado por el ritmo, la medida de los versos, la
división en estrofas, la rima, y, finalmente, por la elección de
determinados recursos estilísticos y de palabras muy precisas,
originales e irrepetibles.
Roman Jacobson estudió el hecho poético desde el punto de vista del
proceso de la comunicación. Ubica la función poética del lenguaje en el
mensaje. El lingüista ruso señala que la poesía nace del ritmo, y de la
selección y combinación de palabras; es decir, de la estrecha relación
entre el elemento semántico y el fonético del signo lingüístico. En la
función poética predomina lo emotivo, el deseo del emisor de ex-
presar sus sentimientos.
El lenguaje poético le quita a la palabra su uso utilitario común y
la resemantiza, es decir, le da un nuevo significado. Por otra parte el
poema transmite con economía de signos verbales la mayor cantidad de
información. El mensaje poético a través de recursos como la metáfora,
la metonimia, y otras figuras, intensifica su densidad y complejidad
semántica.

Nociones de versificación
El verso es una unidad de ritmo marcada por pausas cuya estructura
está regida por la medida, el ritmo y la rima.
El número de sílabas de un verso constituye su medida o metro.
Medir un verso consiste en contar sus sílabas. Para hacerlo es necesario
tener en cuenta que este número de sílabas no siempre coincide con el
de las sílabas gramaticales, pues se altera de acuerdo con las licencias
poéticas.
La sinalefa, el hiato, la diéresis, la sinéresis, y el acento final son las
licencias poé- ticas que alteran, en el verso, el número de sílabas
gramaticales. La sinalefa y el hiato son licencias que se producen entre
palabras; y la diéresis y la sinéresis son licencias que se producen dentro
de la palabra. Por otra parte, el acento de la última palabra de un verso
afecta al conjunto.

SINALEFA
Es la unión en una sílaba de la vocal final de una palabra con la vocal
inicial de la siguiente. La “h” inicial no impide la sinalefa.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
46 CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

 Dé/ja/me a/ so/las/ ter/co en/ la/ men/ti/ra/ (11 sílabas)


ca/bal/gar/ de/ tus/ o/jos/ la her/mo/su/ra/,
sospechar que me ahogo en esa hondura
que tu mirada tenga cuando mira.
 Autor: José Manrique de
Lara

HIATO
Consiste en dejar en sílabas distintas los finales y los comienzos
vocálicos de las pa- labras en contacto, rompiendo posibles sinalefas.

 Pol/vo/ fuis/te/, pol/vo/ e/res/ (8 sílabas)


y/ pol/vo/ des/pués/ se/rás/… (7 sílabas)
 Autor: Calderón de la
Barca

DIÉRESIS
Es la separación de las vocales que gramaticalmente forman diptongo, con lo
cual el verso adquiere una sílaba más.

Diptongo

Vocal abierta (a,e,o) + vocal cerrada átona (i,u), o vocal cerrada átona +
vocal abierta; o vocal cerrada + vocal cerrada.

Hiato

Dos vocales iguales, vocal abierta + vocal abierta, vocal abierta átona +
vocal cerrada tónica y viceversa.

 Mu/da/ la/ tar/de/ se/ con/cen/tra/ (9 sílabas)


pa/ra/ el/ ol/vi/do/ de/ la/ luz/
y/ la/ pe/ne/tra/ un/ don/ sua/ve/
de/ me/lan/có/li/ca/ qui/e/tud./
 Autor: Pedro
Valencia

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO 47

SINÉRESIS
Consiste en formar diptongo donde gramaticalmente no lo hay, con lo
que el verso pierde una sílaba.

 Ver/bi/gra/cia/ aé/rea/ nin/fa/ (8 sílabas)


que/ co/rre/ por/ la/ pra/de/ra/
sobre una alfombra de flores
que casi al pasar no huella.
 Autor: Rubén Darío

ACENTO FINAL
Según la acentuación de la última palabra el verso puede ser grave,
agudo o esdrú- julo.
• Si el verso es grave, el número de sílabas métricas no cambia
• Si el verso es agudo, se cuenta una sílaba más
• Si el verso es esdrújulo, se resta una sílaba

 Ya/ su/ben/ los/ dos/ com/pa/dres/ (8 sílabas)


hacia las altas barandas
dejan/do un/ rastro de sangre
de/jan/do un/ ras/tro/ de/ lá/gri/mas/ sinalefa y acento esdrújulo –1
sílaba
temblaban en los tejados
farolillos /de ho/jalata
mil/ pan/de/ros/ de/ cris/tal/ acento agudo +1 sílaba
herían la madrugada.
 Autor: Federico García

Versificación
Hay tres tipos posibles de versificación:
• Versificación regular: cuando los versos de una serie forman
unidades rítmicas y silábicas iguales.
• Versificación irregular o fluctuante: cuando hay un predominio de
un tipo de verso, pero no una regularidad absoluta.
• Versificación libre: cuando las unidades rítmicas son de medida desigual.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
48 CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

MÉTRICA
Versos de arte menor
2 sílabas: bisílabo
3 sílabas: trisílabo
4 sílabas: tetrasílabo
5 sílabas: pentasílabo
6 sílabas: hexasílabo
7 sílabas: heptasílabo
8 sílabas: octosílabo

Versos de arte mayor


9 sílabas: eneasílabo
10sílabas: decasílabo
11sílabas: endecasílabo
12sílabas: dodecasílabo
13sílabas: tridecasílabo
14sílabas: alejandrino
15sílabas: pentadecasílabo
16sílabas: octonario o hexadecasílabo

ESTROFAS
Son los conjuntos de versos, y tienen diferente denominación según su
cantidad de versos y si se trata de versos de arte mayor o menor.

Estrofas de 2 versos: Pareados o dísticos


Estrofas de 3 versos: Tercetos
Estrofas de 4 versos: De arte mayor, cuarteto o serventesio
De arte menor, cuarteta o redondilla
Estrofas de 5 versos: De arte mayor,
quinteto
De arte menor, quintilla
Estrofas de 6 versos: De arte mayor,
sextina
De arte menor, sextilla
Estrofas de 8 versos: De arte mayor, octava real o copla de arte mayor
De arte menor, octavilla
Estrofas de 10 versos: Décima
Estrofas de 14 versos: De arte mayor, soneto
ESCUELAS TÉCNICAS
RAGGIO De arte menor, sonetillo
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO 49

LA RIMA
Rima consonante
Cuando coinciden tanto las vocales como las consonantes a partir de la
última vocal acentuada.

 Yo voy soñando caminos (A)


de la tarde. Las colinas (B)
doradas, los verdes pinos
(A) las polvorientas encinas.
(B)

Rima asonante
Cuando coinciden solamente las vocales a partir de la última vocal acentuada.

 Alta estaba la peña (A)


nace la malva en ella. (A)
Alta estaba la peña, (A)
riberas del río; (B)
nace la malva en ella (A)
y el trébol florido. (B)

Versos blancos o sueltos

Son los versos sin rima. Si estos versos, además, poseen distinta métrica,
se los deno- mina blancos y libres.

Clases de poesías según su contenido


ODA
Es una composición de pensamiento elevado, dividida generalmente
en estrofas iguales. Admite diversos tonos y clases: patriótica, religiosa,
filosófica, moral.

ELEGÍA

Es una composición que expresa un lamento por la muerte de una


persona o por cualquier otro caso digno de ser llorado, público o
privado.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
50 CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

MADRIGAL
Es una pieza que expresa con ligereza y galanura un afecto o pensamiento
delicado.

HIMNO
Es un canto de alabanza a un ser o acontecimiento de gran elevación.

CANCIÓN
Expresa estados de ánimo ligeros, imaginativos, ingeniosos o alegres.

SONETO
Es una composición poética de origen italiano, llevada a su máxima
perfección por Petrarca, divulgado en España en el Siglo de Oro gracias a
Boscán y a Garcilaso. Con- siste en un poema que combina dos tipos de
estrofas: dos cuartetos y dos tercetos, endecasílabos, con rima regular
(A–B–B–A o A–B–A–B en los cuartetos y una mayor libertad de
combinación en los tercetos).

CXXXIV
Paz no encuentro, y no tengo armas de guerra;
temo y espero; ardiendo, estoy helado;
vuelo hasta el cielo, pero yazgo en tierra;
no estrecho nada, al mundo así
abrazado. Quien me aprisiona no me
abre ni cierra, por suyo no me da, ni me
ha soltado;
y no me mata Amor ni me deshierra,
ni quiere verme vivo ni acabado.
Sin lengua ni ojos veo y voy gritando;
auxilio pido, y en morir me empeño;
me odio a mí mismo, y alguien me enamora.
Me nutro de dolor, río llorando;
muerte y vida de igual modo desdeño:
en este estado me tenéis, señora.

 Autor: Petrarca
ESCUELAS TÉCNICAS
RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO 51

Los recursos estilísticos


Recursos Fónicos – Morfológicos
ALITERACIÓN
Es la repetición de un mismo sonido, vocal o consonante para lograr
efectos sonoros que afectan al ritmo y al tono del poema.

 Trigo nuevo de la trilla


tritura el vidrio del trino.

ANÁFORA
Es la repetición de la palabra inicial de dos o más versos.

 Hoy la tierra y los cielos me sonríen;


Hoy llega al fondo de mi alma el sol.

QUIASMO
Es la repetición e inversión de palabras, con cambio de significación.

 Quien mayor culpa ha tenido


en una pasión errada:
¿la que peca por la paga
o el que paga por pecar?
 Autora: Sor Juana Inés de la
Cruz

REPETICIÓN
Es la reiteración de la misma palabra.

 Todo creía, todo, y todo daba.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


52 CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

ESTRIBILLO
Es la repetición de versos o estrofas enteras a lo largo del poema.

Recursos sintácticos
ELÍPSIS
Es la supresión deliberada de alguna palabra que no es necesaria para la
compren- sión del texto.

 Como hombre te perdono


mi cárcel y cadenas
pero como argentino
las de mi patria, no (omite =no te perdono)

ENCABALGAMIENTO

Se produce cuando, al terminar el verso, el significado y la sintaxis se


continúan en el verso siguiente. Esto sucede generalmente cuando hay
ausencia de comas.

 Moza segadora serás


bendecida
esta noche cuando sueñes
morirás nuevamente.

ENUMERACIÓN

Es nombrar en forma sucesiva objetos, conceptos o cualidades.

 A las aves ligeras,


leones, ciervos, gamos salteadores,
montes, valles, riberas.
Aguas aires, ardores.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO 53

HIPÉRBATON
Es la alteración del orden sintáctico normal de una oración.

 Que si posarse quiere sobre


la tumba el cuervo.

PARALELISMO
Es la repetición de una misma estructura sintáctica.

 Por una mirada, un mundo


por una sonrisa, un cielo.

POLISÍNDETON

Se produce por la presencia abundante de conjunciones, se trata de la


repetición del nexo coordinante “y”.

 A ti y a tus hijos, y a tus hermanos, y a tus ascendientes.

EXCLAMACIÓN

Es la expresión viva de un pensamiento en forma admirativa.

 ¡Qué bien se ve la tarde


desde el fácil sosiego de los bancos!

INTERROGACIÓN RETÓRICA
Es una pregunta que se formula no para recibir una contestación sino
para dar vehe- mencia a la idea.

 Yo digo, me pregunto:
¿A quién canta esta gente en la alta piedra?
¿Estos dos hombres solos,
Estos tristes habitantes del cielo?

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


54 CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Recursos semánticos
ANTÍTESIS
Es el empleo de antónimos. Consiste en la oposición de conceptos. Se la
utiliza para destacar o poner de relieve un hecho, un personaje o una
situación.

 Arriba, bosque sombrío Y


abajo arenas de oro.

EPÍTETO
Es un adjetivo o expresión que destaca una cualidad propia del sustantivo
para pro- ducir un efecto estilístico.

 Nieve blanca y fría


verdes prados

COMPARACIÓN
Consiste en establecer una relación de comparación entre dos
términos. El nexo comparativo más frecuente es como.

 Y el espejo de tenues resplandores es


como un remanso en la sombra.

IMAGEN
Consiste en la captación de la realidad a través de los sentidos. Las
imágenes pueden ser visuales, gustativas, táctiles, olfativas y auditivas.

 Vuela sobre la piedra áspera una paloma (imagen táctil)


 Observó la dulzura y la palidez de su piel (imagen gustativa seguida de
imagen visual)
 Sintió el aullido de una jauría (imagen auditiva)

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO 55

SINESTESIA
Es la combinación de imágenes percibidas por distintos sentidos.

 Percibió la humedad sonora de la selva (imagen táctil y auditiva)

IRONÍA
Consiste en expresar una idea por su antónimo. Este recurso se utiliza
cuando se desea dar a entender una opinión contraria a la que se
manifiesta:

 Yo me manejo bien con todo el mundo


en eso mi padre puede estar
tranquilo, él me ha dejado en vida sus
ahorros, yo corro con los gastos del
asilo.

METÁFORA
Consiste en trasladar el sentido recto de una palabra a otro imaginado
por la seme- janza que tiene con él. Es la sustitución de palabras o
conceptos por una semejanza de significación. Para llegar a la metáfora
se puede partir de la comparación de dos términos, uno de los cuales va
a estar ausente.

 El sol brilla como el oro: Sobre


el campo brilla el oro.

PERSONIFICACIÓN
Consiste en animar o atribuir conductas humanas a cosas que no las tienen.

 La mañana mansita entró en mi pieza.


Se le durmió el martillo en el brazo.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


56 CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

HIPÉRBOLE
Es una figura por la que se aumenta o disminuye exageradamente lo
expresado.

 Estaba hecho un río de lágrimas


 Su dolor llenaba el mar
 Las ínfimas partes de su ser pasaban por el ojal de una aguja.

SINÉCDOQUE
Es un modo de sustitución incompleta que consiste en nombrar una
parte del objeto por el todo o el todo por la parte.

 Oigo los cascos (=caballos)


 De mi caliente muerte que me busca.
 Su inmenso cuerpo pisó mi mano (=pie)

METONIMIA
Es otro modo de sustitución incompleta que consiste en nombrar la
causa material del objeto por el todo. Es decir, se designa algo mediante
el nombre de alguna cosa con la que guarda relación.

 Se ven chocar los aceros (acero: espada)


 Traicionó su bandera (bandera: patria)

Actividad 1

1. Leer el siguiente poema:

Dolor
Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO 57

que la arena de oro y las aguas


verdes, y los cielos puros me vieran
pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta,


quisiera como una romana para
concordar

con las grandes olas, y las rocas muertas


y las anchas playas que ciñen el mar;

con el paso lento y los ojos


fríos y la boca muda, dejarme
llevar;

ver cómo se rompen las olas azules


contra los granitos y no parpadear

ver cómo las aves rapaces se comen


los peces pequeños y no despertar;

Alfonsina
pensar que pudieran las frágiles barcas Storni
hundirse en las aguas y no suspirar; 1892-1938

ver que se adelanta la garganta al


aire, el hombre más bello, no desear
amar...

perder la mirada, distraídamente,


perderla y que nunca la vuelva a
encontrar.

Y figura erguida, entre cielo y


playa sentirme el olvido perenne
del mar.

 Autora: Alfonsina Storni

2. Analizar versificación, recursos estilísticos y tipo de rima.


3. ¿Qué características tiene la naturaleza para el yo lírico? ¿Cómo le
gustaría ser a ese yo lírico para concordar con ella?
4. ¿Por qué desearía ser impasible?
5. ¿Cómo explicarías el título?
6. ¿Cuál es el tema del poema?
7. Averiguar datos sobre la vida de la autora.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
58 CAPÍTULO 5: EL GÉNERO LÍRICO LENGUA Y LITERATURA 3 · PRIMERA PARTE ·

Actividad 2
1. Leer el siguiente poema:

Poema número 15
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
Y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma


Emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
Y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas porque estás como distante.


Y estás como quejándote, mariposa en
arrullo. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te
alcanza: Déjame que me calle con el silencio
tuyo.

Déjame que te hable también con tu


silencio Claro como una lámpara, simple como
un anillo. Eres como la noche, callada y
Pablo constelada.
Neruda Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Poeta
chileno Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
1904- Distante y dolorosa como si hubieses muerto.
1973 Una palabra entonces, una sonrisa bastan,
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

 Autor: Pablo Neruda

2. Analizar versificación, recursos estilísticos y rima.


3. ¿Qué características tiene la amada?
4. ¿Qué le agrada de su silencio?
5. Explicar la última estrofa con tus palabras.
6. ¿Qué averiguaste de la vida del poeta?

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


CAPÍTULO 6

Las formas del


verbo

59
LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA

Ilustración de
Facundo Campos
PARTE
60 CAPÍTULO 6: LAS FORMAS DEL VERBO LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Clasificación
sintáctica de verbos

Según el comportamiento sintáctico y de acuerdo con los


modificadores verbales que reciban, los verbos pueden clasificarse de
la siguiente manera:

VERBOS PERSONALES
Estos verbos son los que tienen un sujeto (S), ya sea expreso o tácito.
Siempre que se pueda reponer el sujeto del verbo, este será un verbo
personal. Ejemplos:
 Ellos son muy buenos amigos.
 Comparten muchos momentos.

VERBOS IMPERSONALES
Estos verbos carecen de sujeto. Generalmente, se conjugan en tercera
persona del singular. Entre los verbos impersonales encontramos:

• Los verbos que se refieren a fenómenos atmosféricos o meteorológicos.


Ejemplos:
 llover, tronar, relampaguear, diluviar, nevar, granizar, amanecer,
 atardecer, anochecer.
 Relampagueó intensamente sobre el campo.

Si estos verbos se utilizan en sentido metafórico o figurado se


transforman en verbos personales.
Ejemplo:
 Sus ojos relampaguearon furiosamente.

• Los verbos ser y hacer conjugados en tercera persona del singular


cuando se refieren al clima o al tiempo.
Ejemplos:
 Ana es  Es tarde.
simpática.
 Hace frío.
 Ana hace la
tarea
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 6: LAS FORMAS DEL VERBO 61

• El verbo haber conjugado siempre en tercera persona del singular


con sentido de existencia. No debe confundirse con el verbo
auxiliar de los tiempos com- puestos.
Ejemplos:
 Hubo varios incidentes en el centro de la ciudad.
 Habrá una nueva elección en nuestro club.

• Ciertos verbos conjugados en tercera persona del plural con el sujeto


intencio- nalmente omitido.
Ejemplos:
 Dicen que pronto lloverá.
 Tocan el timbre.
 Llaman por teléfono.

VERBOS COPULATIVOS
Estos verbos no tienen significación completa y necesitan una palabra o
una cons- trucción para completarla. Entre estos verbos encontramos:
ser, estar, parecer, yacer, semejar, resultar, permanecer y, en algunos
contextos, el verbo quedar.
Ejemplos:
 El paisaje es maravilloso.
 Los chicos permanecieron callados.

VERBOS NO COPULATIVOS
Estos verbos tienen significación completa. No necesitan palabra o
construcción para completarla.
Ejemplos:
 Los atletas ganaron importantes pruebas en el certamen internacional.
 Escribí un libro.

VERBOS TRANSITIVOS
Estos verbos están modificados por un objeto directo (OD).
Ejemplos:
 Ellos presenciaron una obra inolvidable.
 Mis amigos pasarán sus vacaciones en Salta.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


62 CAPÍTULO 6: LAS FORMAS DEL VERBO LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

VERBOS INTRANSITIVOS
Estos verbos no están modificados por un
OD. Ejemplos:
 El vecino colaboró mucho.
 El bebé lloró durante toda la noche.

ñ ¡Atención!
Ciertos verbos pueden ser transitivos en un contexto e intransitivos
en otro con- texto. Ejemplos:
 Los atletas argentinos corrieron mucho.
 Los atletas argentinos corrieron la carrera.

VERBOS PRONOMINALES

Estos verbos son los que necesitan ser conjugados con un pronombre
que repita la persona del sujeto. Veamos la diferencia entre el verbo
lavar y el verbo lavarse.

Verbo lavar Verbo lavarse


Yo lavo me lavo
Tú lavas te lavas
Él lava se lava
Nosotros lavamos nos lavamos
Vosotros lavais os lavais
Ellos lavan se lavan

Para que un verbo sea pronominal debe conjugarse siempre con un


pronombre que repita la persona del sujeto.
Los verbos pronominales se clasifican de la siguiente manera:

Verbos pronominales reflejos

La acción recae sobre la persona del sujeto.


El pronombre puede funcionar en la oración como objeto directo
(OD) o como objeto indirecto (OI). Estos verbos admiten refuerzos
pronominales como a mí mis- mo, a ti mismo, a sí mismo/s, a nosotros
mismos, a vosotros mismos.
Ejemplos:
 Él me contó la verdad.  Él se perfumó.  Él se puso el saco.
ESCUELAS TÉCNICAS  Tú me contaste la verdad.  Tú te perfumaste. 
RAGGIO Tú te pusiste el saco.
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 6: LAS FORMAS DEL VERBO 63

Verbos pronominales recíprocos

La acción es mutua, recíproca; es por eso que estos verbos únicamente


admiten su- jeto en plural.
El pronombre puede funcionar en la oración como OD o como OI.
Estos verbos admiten refuerzos pronominales como mutuamente,
recíproca- mente, uno a otro.
Ejemplos:
 Ellos se miraron.  Ellos se mandaron cartas.
 Nosotros nos miramos enojados.  Nosotros nos mandamos mensajes.

Verbos pronominales cuasi-reflejos

El pronombre no puede funcionar en la oración ni como OD ni como OI.


Solo es signo de cuasi-reflejo (SCR).
Estos verbos no admiten refuerzos pronominales de
ningún tipo. Estos verbos pronominales pueden indicar:
• Movimiento: irse, levantarse, pararse, moverse, sentarse, acercarse, etc.
• Ingreso a un estado más o menos permanente: dormirse,
despertarse, desma- yarse, morirse, enfriarse, etc.
• Acciones relacionadas con las emociones o la memoria: acordarse,
olvidarse, enamorarse, ruborizarse, etc.
Ejemplos:
 El encargado del edificio se fue de su departamento.
 Mis amigos se olvidaron de la reunión.

VERBOS NO PRONOMINALES
Estos verbos son los que no necesitan ser conjugados con un pronombre
que repita la persona del sujeto.
Ejemplo:
 Los jugadores brillaron en el último partido.

Actividad 1
Clasificar según su aspecto sintáctico los verbos de las siguientes oraciones:

a. Habrá elecciones el próximo mes. Los candidatos están nerviosos y


se consultan constantemente. Sus asesores les alcanzan las
encuestas y luego se van a sus oficinas.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
64 CAPÍTULO 6: LAS FORMAS DEL VERBO LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

b. El gerente prepara su discurso y se arregla mucho antes de cada


reunión.
c. Mi vecino encontró una extraña cámara dentro de su habitación y
ahora tiene mucho miedo. Está muy preocupado y supone que
alguien vigila su vida.
d. Nosotros estudiamos bastante y nos sentimos seguros para este
examen.
e. Nevó mucho en la Patagonia y los turistas parecen niños felices.

Los verboides
Los verboides son formas no personales (no pueden conjugarse)
derivadas de los ver- bos que pueden funcionar en la oración con valor
de sustantivo (infinitivo), adjetivo (participio) o adverbio (gerundio).

EL INFINITIVO
En gramática, el infinitivo es una forma verbal que existe en diversos
idiomas. En el español hay tres formas verbales consideradas no
finitas, sin embargo el término infinitivo se aplica solo a una de estas
formas.
Dentro de las características del infinitivo en la mayoría de los
idiomas, se pue- den enumerar:
• Uso del infinitivo como verboide en la mayoría de los casos.
• Cumple la función de otras categorías léxicas –generalmente la de
un sustanti- vo– en las oraciones en que están incluidas, como por
ejemplo como sujeto de otro verbo.
• No cumplen la función de verbo declarativo en los casos en que
son el único verbo presente en la frase.
• Es la forma verbal considerada como lema, nombre o forma no
conjugada del verbo, y es la forma inicial usual para referirse a un
verbo o investigar sus con- jugaciones.
• No presentan tiempo, modo, aspecto, ni voz.
• Son utilizados con verbos auxiliares.

El infinitivo
puede ser...
🖙 simple: amar temer partir
🖙 compuesto: haber amado haber temido haber partido
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 6: LAS FORMAS DEL VERBO 65

EL PARTICIPIO
El participio tiene valor de adjetivo. Para formarlo, a la raíz se le agrega
la termina- ción –ado (cuando los verbos terminan en –ar: hablado,
caminado, estado, cerrado, etc.) o –ido (para los verbos terminados en –
er o en –ir: comido, bebido, vivido, sido, ido, etc.).
Esta forma se puede usar:
• Para modificar un sustantivo. Ejemplo:
 Es un hombre casado.
• Con el verbo estar para expresar estados. Ejemplo:
 El bebé está dormido.  El banco está cerrado.
• Con el verbo ser en la voz pasiva. Ejemplo:
 El gángster fue asesinado.  El escritor fue premiado.
• Con el verbo haber para formar tiempos compuestos. Ejemplos:
 El sol ha salido temprano.  Por suerte, hemos terminado el informe.

Los verbos irregulares tienen también participio irregular y sus


terminaciones son –to, –so, –cho.
Por ejemplo:

poner puesto
hacer hecho
escribir escrito
satisfacer satisfecho
predecir predicho
decir dicho
imprimir impreso

EL GERUNDIO
El gerundio tiene valor adverbial. Para formarlo, a la raíz se le agrega la terminación
–ando (para verbos terminados en –ar) y –endo (para verbos terminado en –er e –ir).

El gerundio
[amar] [temer] [partir]
puede ser...
🖙 simple: amando temiendo partiendo
🖙 compuesto: habiendo amado habiendo habiendo
temido partido

Los dos usos principales del gerundio son:


• Con el verbo estar para expresar una acción simultánea con otra.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
66 CAPÍTULO 6: LAS FORMAS DEL VERBO LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Ejemplos:
 Está lloviendo
 En ese momento me estaba bañando
 ¿Sabes en qué estoy pensando?

• Con verbos de acción para expresar modo.


Ejemplos:
 Voy corriendo
 Entró gritando
 Estudia leyendo en voz alta.

Uso correcto del gerundio

En las frases verbales, el gerundio se utiliza para dar idea de duración o


continuidad de la acción, o para expresar inmovilidad.
Ejemplos:
 Sigue lloviendo.
 Se quedaron esperando la respuesta.
 Los legisladores están discutiendo aún el proyecto.

Cuando funciona como adverbio, puede utilizarse para indicar


una acción si- multánea o inmediatamente anterior a la del verbo
principal.
Ejemplos:
 La carreta va relinchando.
 Mirando las noticias hallé tu nombre.
 Caminando por el barrio se encontró con un amigo.

Uso incorrecto del gerundio

Es incorrecto utilizar el gerundio para dar idea de posterioridad o


consecuencia.
Ejemplo:
⮿ Incorrecto: Cortázar viaja a Francia, muriendo en ese país años después.
Correcto: Cortázar viaja a Francia y muere en ese país años después.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


Es incorrecto
utilizar el gerundio,
que tiene función
adverbial, para
modificar un
sustantivo.
Ejemplo:
⮿ Incorrecto: Leí un
artículo conteniendo
datos muy
interesantes.
Correcto: Leí un
artículo que contiene
datos muy
interesantes.
CAPÍTULO 7
Proposiciones
subordinadas
adjetivas

Actividad 1
Ilustración de
Jimena Murillo
1. Leer las siguientes oraciones:

 El cantante recibió muchas críticas.


 El cantante vino por primera vez al país.
67
Es posible unirlas en una sola oración:

 El cantante que vino por primera vez al país recibió muchas


ENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA

críticas.

2. ¿Cómo se logró transformar las dos primeras oraciones en


una sola?
ARTE
68 CAPÍTULO 7: PSA LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Analicémosla:

 El cantante que vino por primera vez al país recibió muchas críticas.

que vino por primera vez al país

Una de las oraciones se convirtió en proposición porque perdió su


independencia sintáctica y aparece incluida en una unidad mayor.

3. Encerrar la oración entre corchetes y la proposición entre ángulos.


Luego res- ponder las preguntas.

a. ¿A quién modifica la proposición? Esta

palabra se llama antecedente.

b. ¿Qué tipo de palabra es la que modifica al ? Es un

c. ¿Qué función sintáctica desempeña esta palabra?

d. Entonces la proposición también desempeña la función de

e. La proposición subordinada adjetiva (PSA) se llama así porque

f. Está encabezada por

que cumple función sintáctica dentro de la subordinada. Son

nexos rela- cionantes.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 7: PSA 69

ENCABEZADORES

Los encabezadores son


Que ! desempeña la función de sustantivo: OD / S
Quien ! desempeña la función del sustantivo: S
! desempeña la función del adjetivo: modificador
Cuyo
directo (MD)
Donde
Como ! funcionan como adverbios: son circunstanciales.
Cuando

Se puede utilizar preposiciones antes del encabezador:


 hacia donde, a quien, en cuyo, para quien, etc.

Actividad 2
Unir los siguientes pares de oraciones para obtener en cada caso una
oración con una proposición subordinada adjetiva.

a. Los libros de arte son caros. En la librería de la facultad venden los libros.

b. El hombre conversaba con el muchacho. Yo desconocía el nombre del muchacho.

c. Los peces de colores nadan en el estanque. Los chicos se bañan allí.

d. Los escritores fueron distinguidos por sus obras. Las obras trataban

sobre la vida de los héroes argentinos...

e. Las investigaciones del científico ruso generaron una revolución en la

física. Sus investigaciones fueron sobre la molécula.

f. Esa noche José estaba deprimido. Nos encontramos esa noche.

Actividad 3
¿Qué diferencia de significado tienen estas dos oraciones con PSA?

a. Los chicos que llegaron primero ganaron el premio.Especificativa


b. Los chicos, que llegaron primero, ganaron el premio. Explicativa
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
70 CAPÍTULO 7: PSA LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Actividad 4
Analizar sintácticamente estas oraciones. Todas contienen PSA.

El lugar que llamaban posada en Misiones era un antiguo almacén cuyas

habitacio- nes eran enormes. El hombre que atendía el mostrador nos

atendió cortésmente. Su mujer, a quien le pedimos la llave de la

habitación, vestía llamativamente y estaba muy pintada. La

habitación adonde pasamos la noche estaba limpia y dormimos

cómodamente. Adrián, que había llegado recién de Posadas, estaba con

nosotros. Afuera, un patio donde los helechos sacudían sus ramas. El

viento de la noche movía las persianas que bailaban con un sonido

suave. Conversamos sobre las personas a quienes conocíamos desde la

guerra. Las horas pasaban lentas en ese sitio donde el tiempo parecía

detenido.

Actividad 5
Utilizando estas PSA, armar un texto coherente. Señalar en cada caso
el antecedente.

1. hacia donde caminaban

2. cuyo paisaje miserable producía desolación

3. para quien llevábamos el mensaje

4. con quienes viajábamos

5. el que estaba enfermo

6. la cual vivía en un pueblo alejado

7. a quien conocía muy bien

8. por donde cruzamos el río


9. que cubrían el cielo

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


CAPÍTULO 8
Proposiciones
subordinadas
sustantivas

71
LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA

Ilustración de
PARTE

Facundo
Campos
72 CAPÍTULO 8: PSS LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Actividad 1
1. Analizar sintácticamente la siguiente oración:

 Escuchó el grito de un hombre

2. ¿Qué tipo de palabra es hombre?

3. Analizar esta oración:

Escuchó que un hombre gritaba.

• Se trata de una Proposición Subordinada Sustantiva (PSS): equivale a


un sus- tantivo.
• Pueden reemplazarse por la palabra "esto".

ENCABEZADORES
Los encabezadores pueden ser:

Subordinantes

que, si
Ejemplo
 Yo no sabía si ella vendría. si ella vendría.

Relacionantes

Son pronombres relativos, en algunos casos precedidos por un artículo:


quien, quienes, el que y sus variantes morfológicas.

La Proposición Subordinada Sustantiva puede también no llevar


partícula su- bordinadora.
Ejemplo:
 Mi madre contestó: no lo conozco no lo conozco

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 8: PSS 73

FUNCIONES
La Proposición Subordinada Sustantiva cumple las funciones
sintácticas del sus- tantivo:

Objeto directo

 Uno de los hombres manifestó que no conocía al acusado.


 Uno de los hombres manifestó esto.
 Uno de los hombres lo manifestó.

Aposición

 José, el que me amaba, murió esa Navidad.

ÉSTE

Sujeto

 Quienes lo conocían sabían sus verdaderas intenciones.

ESTOS sabían sus verdaderas intenciones.

Predicativo Subjetivo Obligatorio (PSO)

Siempre lo encontramos con verbo copulativos.


Ejemplos
 Mi prima será quien lo acompañe. Mi prima será ESTA.

Término de complemento

Se encuentra después de una preposición, dentro de un OD, OI,


Circunstancial, Modi- ficador indirecto y complemento agente.
Ejemplo.
 Ella invitó a quienes quería. Ella invitó a ESTOS.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


74 CAPÍTULO 8: PSS LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Predicado no verbal nominal

Ejemplos
 Mi deseo, que no venga. Mi deseo, ESTE.

Actividad 2
Analizar las siguientes oraciones con PSS

Quienes encontraron al correntino lo denunciaron inmediatamente.

No sabían qué había pasado con la chica, pero estaban seguros de que él

la había visto.

Ana, la que lo acompañaba, estaba muda a su lado. El comisario

Laurenzi era quien investigaría el crimen. Anochecía en el campo y los

peones no quisieron que les tomara declaración.

El correntino le había dejado un número para que lo llamara. Eso fue lo


que dijo.

Laurenzi le prometió que lo ayudaría.

Los que estaban allí se retiraron despacio. El comisario tenía la

prueba de que la mujer le había mentido entonces. El crimen fue

resuelto por quien descifró el men- saje del correntino. La certeza de

que el hombre era inocente lo condujo a la verdad y resolvió el caso. Le

pregunté si recordaba a Ana todavía y me dijo que la había olvi- dado

rápidamente.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
Campos
Facundo
Ilustración de

referido
discurso
CAPÍTULO 9
El
75
5
7

LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE


Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE
76 CAPÍTULO 9: EL DISCURSO REFERIDO LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Estilo directo
El siguiente fragmento corresponde a la novela Crímenes imperceptibles,
de Guiller- mo Martínez:

Aun así pude ver que casi todos en la feria y también el chofer
paquistaní que me abrió la puerta estaban en manga corta. Le di la
dirección de Mrs. Eagleton y mientras arrancaba le pregunté si no
tenía frío. “Oh, no: estamos en primavera”, me dijo…

• En el fragmento, hay un narrador en primera persona ([yo] pude ver)


que relata un hecho ya ocurrido. En ese relato introduce la voz de un

“Oh, no: estamos en primavera”, me dijo.

personaje:

Podemos observar lo siguiente:

• Se introducen las palabras citadas tal como fueron pronunciadas.


• Las comillas marcan el comienzo y el final del discurso referido
• Se utiliza un verbo introductor (dijo)

ñ En el estilo directo se introducen palabras dichas en otra situación


comuni- cativa tal como fueron pronunciadas.
ñ En el caso propuesto, las comillas marcan el comienzo y el final del
discurso referido.
ñ En otros, puede usarse la raya de diálogo.
ñ Pueden utilizarse verbos para introducir la palabra citada (como
en el ejem- plo) o no.

¿Sabías que...
...la película Los crímenes de
Oxford, de Alex de la Iglesia, se
basa en la novela Crímenes
imperceptibles, de Guillermo
Martínez?
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 9: EL DISCURSO REFERIDO 77

Estilo indirecto
Veamos ahora otro segmento en el que aparece el discurso referido:

…le pregunté si no tenía frío.

¿Responde a las características del estilo directo? ¿Es la reproducción


de la situa- ción comunicativa originaria? Evidentemente, no.
¿Cómo pudo haberse dado ese diálogo?

–¿No tiene frío?


–Oh, no: estamos en primavera.

En el enunciado propuesto ("le pregunté si no tenía frío"), el narrador


utiliza el estilo indirecto.

ñ En el estilo indirecto las palabras citadas se introducen en el


discurso citan- te de manera indirecta.
ñ Es obligatoria la presencia de un verbo introductor, la
construcción sintácti- ca subordinada (X dijo que, X preguntó si),
la transformación de la persona y el tiempo verbal.

¿Qué es, entonces, el discurso referido?


El discurso referido es la introducción de voces de otro contexto
comunicativo en el discurso citante. Esas voces pueden adoptar la
forma del estilo directo o del estilo indirecto.

EL VERBO INTRODUCTORIO EN PRESENTE


Veamos otro contexto posible. ¿Qué habría pasado si el narrador hubiera
construido una narración en presente?

 …le pregunto si no tiene frío. “Oh, no: estamos en primavera”, me


dice…

Como podemos observar, si el verbo introductor está en presente


(pregunto), no se producen cambios de tiempo verbal en el pasaje al
estilo indirecto (tiene).

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


78 CAPÍTULO 9: EL DISCURSO REFERIDO LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

EL VERBO INTRODUCTORIO EN PASADO


Otros ejemplos:

1. La profesora pregunta: “¿Estudió, López?”.


La profesora le pregunta a López si estudió.

2. La profesora preguntó: “¿Estudió, López?”.


La profesora le preguntó a López si había estudiado.

¿Qué sucede en el segundo ejemplo? El verbo introductorio está


en pretérito perfecto, por lo cual se modifica el tiempo del verbo en el

 estudió (pretérito perfecto) ⭢ había estudiado (pretérito


pluscuamperfecto)
estilo indirecto:

Tomemos otro ejemplo de estilo directo de Crímenes imperceptibles:

–Necesito comprar tabaco –dijo Seldom–.

Veamos las modificaciones que se producen si pasamos el enunciado


al estilo indirecto:

Seldom dijo que necesitaba comprar tabaco.

Cambian la persona (de primera a tercera) y el tiempo verbal (de


presente a pre- térito imperfecto). Además, se introduce el
subordinante "que".

LOS PRONOMBRES EN EL PASAJE


DE ESTILO DIRECTO A ESTILO INDIRECTO
Observar cómo se modifica el pronombre en el siguiente pasaje:

–Tengo permiso de mi directora –dije


riendo–. Dijo, riendo, que tenía permiso de
su directora.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 9: EL DISCURSO REFERIDO 79

Modificaciones más frecuentes en el pasaje del estilo directo al estilo indirecto


Estilo directo Estilo indirecto
Persona yo (mi, me, mí, conmigo) él /ella (su, se, sí, consigo)
Tiempos y modos verbales presente pretérito imperfecto
pretérito imperfecto pretérito imperfecto
pretérito perfecto pretérito
simple futuro pluscuamperfecto
imperativo condicional
pretérito imperfecto del
subjuntivo
Tiempo ahora entonces
hoy ese día
mañana el día siguiente
la semana que viene una semana más tarde
Lugar / dirección aquí allí
este ese /
veni aquel ir
r llevar
ir

SUBORDINANTES EN ORACIONES ENUNCIATIVAS


Y EN ORACIONES INTERROGATIVAS
Como pudimos verificar, se utilizan distintos subordinantes en las
oraciones enun- ciativas y en las oraciones interrogativas:
 Oración enunciativa: Seldom dijo que necesitaba comprar tabaco.
 Oración interrogativa: Le pregunté si no tenía frío.

EJEMPLOS DE VERBOS INTRODUCTORES


En oraciones enunciativas En oraciones interrogativas En oraciones exhortativas

decir, sostener, declarar, preguntar, querer saber, pedir, solicitar, ordenar, rogar,
explicar, afirmar indagar sugerir

¿POR QUÉ USAR ESTILO DIRECTO O ESTILO INDIRECTO?

Tanto en el estilo directo como en el estilo indirecto, siempre hay un


sujeto que está manipulando las palabras citadas. Podría compararse al
estilo directo como un tea- tro de títeres: no se ve a quien los maneja,
pero siempre hay alguien.
• En el estilo directo, el narrador o sujeto que se expresa está por detrás, mostran-
do esas palabras y ocultándose a sí mismo. Esto crea una situación
de ilusión de fidelidad al original (el narrador muestra el discurso
citado tal como se produjo).
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
80 CAPÍTULO 9: EL DISCURSO REFERIDO LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

• En el estilo indirecto, en cambio, si bien se transmite lo que otro


pronunció, hay un narrador que debe hacer transformaciones a esa
palabra ajena.

Actividad 1

Identificar los enunciados referidos en el texto. Encerrar con corchetes


de un color los enunciados en estilo directo y con otro los que están en
estilo indirecto.

Diecisiete ingleses envenenados [fragmento]


La señora Prudencia Linero comprendió que solo tenía una razón para
estar en aquel país indeseable.
–¿Usted cree que sea muy difícil ver al Papa? –
preguntó. El cura le contestó que nada era más
fácil en verano […]
–¿Y cuánto cobra por confesarlo a uno? –preguntó ella.
–El Santo Padre no confiesa a nadie –dijo el cura, un poco
escandalizado–, salvo a los reyes, por supuesto.
 Autor: Gabriel García Márquez

Actividad 2

Pasar al estilo indirecto los siguientes enunciados, tal como se presenta


en el ejemplo. Observar que el verbo introductor está en presente, en
consecuencia, no se modificarán los tiempos verbales en el pasaje al
estilo indirecto.
Ejemplo:
 Guillermo exige: “Lucas, dame la caja”.
 Guillermo le exige a Lucas que le dé la caja

1. El abogado anuncia: “Las pericias se realizarán mañana”.


2. El afilador quiere saber: “¿Hay alguna tijera para afilar?”.
3. El padre pide a su hijo: “Revisá la comida, por favor”.
4. Nicolás responde: “Ya le avisé a mi mamá de la reunión”.
5. El traductor le explica al gerente: “Vengo a presentar la renuncia”.

Actividad 3
ESCUELAS TÉCNICAS
RAGGIO Pasar al estilo indirecto los siguientes enunciados, tal como se
presenta en el ejemplo. Consultar el cuadro que señala las
diferencias en el pasaje de estilo directo a estilo indirecto.
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 9: EL DISCURSO REFERIDO 81

Ejemplo:
 Claudia le comunicó a su jefa: “La semana que viene traeré (o voy a
traer) lo que usted me solicitó”.
 Claudia le comunicó a su jefa que una semana más tarde llevaría lo
que ella le había solicitado.

1. El jardinero le avisó a su ayudante: “Mañana ambos terminaremos el trabajo”.


2. Pablo le decía a su prima: “Estoy contento de que estés aquí”.
3. Ilse advirtió a Javier: “Hoy no hice las compras”.
4. El encargado indagó: “¿Me trajeron los elementos?”.
5. La abuela le aconsejó a Pepe: “Llevá la campera, hace frío”.

Actividad 4
Reconocer en el siguiente texto las zonas en las que se utiliza el
estilo indirecto. Luego, realizar el pasaje al estilo directo. Utilizar los
signos gráficos correspondientes.

Heracles había tardado once largos años realizando sus trabajos. Su

última tarea era, por mucho, la más peligrosa. El rey Euristeo le dijo que

descendiera al infierno, algo que muy pocos mortales habían realizado. Y

eso no era todo lo que tenía que hacer. Heracles también debía traer a

Cerbero, el feroz perro guardián del mundo de las tinieblas. Tenía tres

cabezas y un cuello erizado de serpientes venenosas.

Heracles descendió al mundo subterráneo a través de una caverna,

en un lugar llamado Taínaron. Luego cruzó el río Estigia y visitó a Hades,

dios de los muertos, y le preguntó si podía llevarse el perro. Hades le dio

permiso, con la condición de que para ello solo usara su fuerza bruta y

no sus armas. Heracles tuvo éxito, pero cuando llevó la bestia a Euristeo,

el rey estaba tan temeroso que le ordenó devolverlo inme- diatamente.


ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
82 CAPÍTULO 9: EL DISCURSO REFERIDO LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Dequeísmo y queísmo
El dequeísmo y el queísmo son dos errores muy comunes que se
producen por des- conocimiento del uso correcto de la lengua.
El dequeísmo consiste en el uso indebido de la preposición de delante
de una proposición subordinada sustantiva que funciona como OD.
Ejemplo:
 Pedro aseguró de que el muchacho era honesto.

Elegí la forma correcta:


□ Pedro aseguró ¿de esto?
□ Pedro aseguró ¿esto?

El queísmo consiste en omitir la preposición de delante de una


proposición su- bordinada sustantiva que funciona como término de un
complemento.
Ejemplo:
 Yo estaba segura que llamaría.

Elegí la forma correcta:


□ Yo estaba segura ¿esto?
□ Yo estaba segura ¿de esto?

Actividad 5
Indicar cuáles de estas oraciones son incorrectas. Señalar si se trata de
un caso de dequeísmo o de queísmo. Finalmente, escribir la oración
correctamente.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


1. Por eso le dijo a su
madre de que no
vendría.
2. El lunes siguiente,
él le comentó que
había olvidado el
compromiso.
3. Ella estaba
convencida que le
prestaría el
dinero.
4. Elena le dijo de
que los
olvidadizos no
eran sus amigos.
5. Mi madre me
confesó que sabía
la verdad desde
hacía tiempo.
6. Pensé que había
tenido un
accidente y que,
por eso, no había
llamado.
7. Nos mencionó de
que buscaba una
mujer para
casarse.
8. El entrenador nos
confirmó que el
partido sería el
jueves.
9. Le recordé de que
los hombres no
son dioses, solo
hombres.
10. Pensaste que todo
era mentira y que
yo te había
robado.
11. Afirmó de que era
inocente ante el
tribunal.
12. A nadie le importó
que le temblara la
voz en ese
instante..
CAPÍTULO 10

Proposiciones
adverbiale
subordinadas
s

Actividad 1

83

1. Analizar sintácticamente la siguiente oración:


LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA

 El hombre gritó desesperadamente.

2. Analizar esta otra oración y compararla con la anterior. Encerrar


entre parénte- sis la construcción que equivale a
"desesperadamente".

 El hombre gritó como si estuviera herido.


PARTE
3. Esta construcción es una nueva proposición. ¿Por qué?
84 CAPÍTULO 10: PSAd LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Clasificación
Podemos dividir las Proposiciones Subordinadas Adverbiales (PSAdv) en dos
grupos:

PSADV GRUPO 1
PSAdv de modo

PSAdv de lugar

PSAdv de tiempo

PSAdv de cantidad

PSAdv de causa

FUNCIONES SINTÁCTICAS
Las PSAdv del Grupo 1 cumplen las mismas funciones sintácticas que el
adverbio:

Funciones privativas

Son aquellas que solo los adverbios pueden cumplir.

• Modificador directo de un adjetivo.


 Ejemplo: La luz era casi mortecina.
• Modificador directo de otro adverbio.
 Ejemplo: Llegaron poco después.
• Forma declarativa de otro adverbio:
 Ejemplo: Allí, lejos, estaría seguro.

Funciones no privativas

Son aquellas que desempeña el adverbio, pero que también podrían ser
desempeña- das por otro tipo de palabra.
• Circunstancial:
 Ejemplo: Cruzó la calle velozmente.
• Término de un modificador indirecto.
 Ejemplo: El hombre de siempre la vio.
ESCUELAS TÉCNICAS
RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 10: PSAd 85

• Término de un complemento circunstancial.


 Ejemplo: Desde lejos la vio.
• Predicado no verbal adverbial.
 Ejemplo: La casa, allí.

Encabezadore Ejemplos de funciones


s
PSAdv de modo como, como si  Trabajó como le enseñaron.

🢙 🢙
CM
 Trabajó mucho, como le enseñaron.

así

PSAdv de cuando, apenas, antes  Cuando lo vio, escapó.


tiempo de, mientras, después  Entonces, cuando lo vio, escapó.

🢙
de  La fiesta, cuando lo vio.

entonces
🢙
CT
PSAdv de lugar donde, adonde  Lo esperó adonde sabía.

🢙 🢙
CL


Lo esperó allí, donde sabía.
La casa, donde vos sabés.
allí
 Fue por donde le dijo.
PSAdv de cuanto  Comió cuanto pudo.
cantidad

🢙 🢙
CC
 Comió mucho, cuanto pudo.

mucho
PSAdv de causa porque, ya que, puesto  Fue porque quiso.
que

🢙
Nexos subordinantes

Actividad 2
Analizar sintácticamente las siguientes oraciones. Todas contienen PSAdv
cumpliendo funciones diferentes.

Mientras mi madre trabajaba, yo cuidaba a mi hermanito porque

era pequeño y no iba a la escuela. Entonces, cuando ella regresaba del

trabajo, salíamos un rato a la plaza. Siempre recordaré sus gestos


cansados como si la vida le pesara excesivamen-

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


86 CAPÍTULO 10: PSAd LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

te sobre sus espaldas. La pobre ahorraba cuanto podía y con eso pagaba

la pensión porque mi papá estaba enfermo y no trabajaba. Nosotros la

esperábamos donde ella nos decía. La pensión estaba lejos, adonde la

vivienda era más barata. Papá trabajó hasta cuando se lo permitieron.

Estaba débil y no servía porque se enfermaba con frecuencia. Algunos

domingos, después de que mamá cobraba, íbamos hasta allí, donde

los negocios eran más lindos.

PSADV GRUPO 2
PSAdv concesiva

Expresa una objeción, pero a pesar de esta, no impide que se cumpla lo


que expresa en el núcleo oracional (NO).
• Encabezadores:
 Aunque, si bien, aun cuando, por más que.
Siempre funcionan como nexos subordinantes (no cumplen función
sintáctica dentro de la subordinada)
• Función de la proposición subordinada adverbial concesiva: Funciona
como mo-
dificador del núcleo oracional (MNO).
Ejemplos:
 Aunque la quería, no la invitó al baile.
 Si bien no ganaron, manifestaron ruidosamente su alegría.
 Ella no aprobó el examen aun cuando había estudiado.

PSAdv condicional

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


Expresa una condición cleo oracional.
para que se cumpla lo Ejemplos:
que dice el núcleo
oracional.  Si él explica el proyecto claramente, el jefe lo comprenderá.
• Encabezadores:
Si, siempre que,
con tal que.
Son siempre
nexos
subordinantes.
• Funci
ón
de
la
pr
op
osi
ció
n
su
bo
rdi
na
da
ad
ver
bia
l
co
ndi
cio
nal
:
Sol
o
cu
mp
le
la
fun
ció
n
de
mo
difi
car
al

· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 10: PSAd 87

 Estaré con mi familia, si me necesita.


 Con tal que venga, le perdono todo.

PSAdv consecutiva:

Expresa el resultado o consecuencia de algo que se ha dicho


anteriormente. General- mente están precedidas por un intensificador
tan, tanto, tal...
• Encabezador:
Que
Es nexo subordinante.
• Función de la proposición subordinada adverbial
consecutiva: Solo cumple la función de modificar al
Núcleo oracional.
Ejemplos:
 Era tan alto que todos lo miraron.
 Trabajó tan pesadamente que se cansó.

Actividad 3
Analizar sintácticamente estas oraciones con PSAdv del grupo 2.

Si hubiera sabido que era tan aburrido, no habría aceptado su

invitación. Elena no fue a la fiesta con él aunque le pidió muchas

veces.

Había llovido tanto que todos los caminos del pueblo estaban

anegados. El libro de Borges es tan caro que no lo compraré

este cuatrimestre.

Si bien mi hermana aceptó mis disculpas, no me habló por una

semana. La bolsa pesaba tanto que le pidió ayuda a su marido.

LA CORRELACIÓN TEMPORAL EN LAS CONDICIONALES


Comparar las siguientes oraciones:
 Si Daniel sigue los pasos del instructivo, logrará / va a lograr / logra el objetivo.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


88 CAPÍTULO 10: PSAd LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

 Si Daniel siguiera los pasos del instructivo, lograría el objetivo.

 Si Daniel hubiera seguido los pasos del instructivo, habría logrado el


objetivo.

¿Qué tienen en común?

• Se establece una relación entre dos hechos: seguir los pasos del
instructivo y lograr el objetivo
• Se establece una condición para que un hecho se cumpla:

Si Daniel sigue los pasos del instructivo, logra el objetivo

condicionante condicionado

• El condicionante aparece encabezado por el término si.

¿En qué se diferencian? En cada oración, es diferente el grado de


certeza del emisor respecto del enunciado. Veamos:

• El emisor presenta el hecho como bastante probable:

Si Daniel sigue los pasos del instructivo, logrará / va a lograr logra el


objetivo

Presente Indicativo Futuro Presente Indicativo


imperfecto
Indicativo

• El emisor presenta el hecho como poco probable pero aún posible.

Si Daniel sigue los pasos del instructivo, lograría el objetivo

Pretérito imperfecto subjuntivo Condicional

• El emisor presenta el hecho como imposible.

Si Daniel hubiera seguido los pasos del instructivo, habría logrado el

objetivo
Pretérito pluscuamperfecto subjuntivo Condicional perfecto
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 10: PSAd 89

ñ
en síntesis
Si Daniel sigue los pasos del
reales
instructivo, logra el objetivo

Si Daniel siguiera los pasos


Condiciones posibles
del instructivo, lograría el
objetivo

imposibles Si Daniel hubiera seguido los


pasos del instructivo, habría
logrado el objetivo

Tipo de relación Condicionante Condicionado Ejemplos

Real Presente Presente o Futuro Si Daniel sigue los pasos del


del del Indicativo / instructivo, logra el objetivo
indicativo Imperativo
Si venís, traé una bebida

Pretérito Pretérito Si Daniel seguía los pasos del


imperfecto del imperfecto instructivo, lograba el objetivo
indicativo del
indicativo
Pretérito perfecto Pretérito perfecto Si Daniel siguió los pasos, logró /
simple del simple / logra / logrará el objetivo
indicativo presente /
futuro
Posible Pretérito Condicional Si Daniel siguiera los pasos del
imperfecto del simple instructivo, lograría el objetivo
subjuntivo
Imposible Pretérito Condicion Si Daniel hubiera seguido los
pluscuamperfecto al perfecto pasos del instructivo, habría
del subjuntivo logrado el objetivo
*

recital.
Actividad 4
Completar con el verbo propuesto en el tiempo y modo
correspondiente a las relaciones reales, posibles e imposibles.

1. Si [llover] , [suspenderse] el
recital.

Si [llover] , [suspenderse] el

recital. Si [llover] , [suspenderse] el


Se utiliza para las condiciones improbables
o imposibles.
El uso del pluscuamperfecto del subjuntivo aparece también en el
periodo condicionado, para dar un matiz de irrealidad.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
90 CAPÍTULO 10: PSAd LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

2. Si Jorge me [devolver] el libro, te lo [prestar] _.

Si Jorge me [devolver] el libro, te lo [prestar] .

Si Jorge me [devolver] el libro, te lo [prestar] .

3. Luis te [llamar] , si la conferencia [ser] el martes.

Luis te [llamar] , si la conferencia [ser] el

martes. Luis te [llamar] , si la conferencia [ser] el

martes.

4. Si Lucía [cantar] en la fiesta, todos la [aplaudir] .

Si Lucía [cantar] en la fiesta, todos la [aplaudir]

. Si Lucía [cantar]

en la fiesta, todos la [aplaudir]

5. Sánchez [hacer] trámite, si la abogada le [cobrar]

una suma razonable.

Sánchez [hacer] trámite, si la abogada le [cobrar]

una suma razonable.

Sánchez [hacer] trámite, si la abogada le [cobrar]

una suma razonable.

Actividad 5
Completar con el verbo indicado entre paréntesis, según corresponda.

1. Si mi prima [recibirse] de ingeniera, habría

conseguido el empleo.
2. Si me [dormir] temprano, voy a ir al gimnasio.

3. La mamá le compraría la entrada, si Guille [aprobar]

el examen.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 10: PSAd 91

4. Si Micaela entrenaba dos horas por día, [participar]

en la competencia.

5. Julieta comería las verduras, si Alberto las [cocinar]

Actividad 6

En las siguientes oraciones, el verbo del período condicionante o el del


período condicionado está expresado en un tiempo incorrecto. Corregirlo.

1. Si los jóvenes habrían pintado el salón, habrían podido usarlo.

2. Si haría calor, me pondría la ropa que me regalaste.

3. Mi amiga se quedaría tres días en casa, si la abuela lo permitiría.

4. Habría comprado todos los discos, si habría conservado el dinero.

5. Si Marcos me invitaría a la fiesta, iría con mucho gusto.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


CAPÍTULO 11

La argumentación

Ilustración
de
Jimena

92

Argumentar es intentar persuadir a un


LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA

receptor a través del discurso para acordar con


nuestro parecer sobre alguna persona, suceso o cosa.
Cuando leemos el diario vemos, sobre todo,
información que nos permite saber qué pasa en el país
y en el mundo. Pero, además, en los periódicos
encontramos también artículos en los que se reflexiona
PARTE

sobre un tema de interés general y que pone de


manifiesto el punto de vista de su autor.
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 11: LA ARGUMENTACIÓN 93

El texto argumentativo
El artículo de opinión es un texto argumentativo.. Las ideas que se
explicitan se sus- tentan en un conocimiento previo sobre el tema que
no admite improvisación. En los textos de opinión hay también diversas
formas de polifonía, es decir, de inclusión de otras voces en el propio
discurso. Esto ocurre porque, al expresar su opinión, el emi- sor
establece una especie de diálogo con aquellos que piensan como él y
con los que disienten. Incluye estas voces para apoyarse en ellas o para
refutarlas. Es un discurso que pretende promover un cambio de conducta
en el receptor en cuanto a actitudes, puntos de vista, sentimientos.
Como marcas de su presencia encontramos una gran cantidad de subjetivemas
y modalizadores de los enunciados.

SUBJETIVEMAS
Son aquellos sustantivos, adjetivos, adverbios, verbos y
construcciones que mani- fiestan una fuerte valoración subjetiva por
parte del emisor.

MODALIZADORES
Son aquellas construcciones que ponen de manifiesto la posición del
emisor ante lo que dice.
Los modalizadores llenan de sentido al resto del
enunciado. Ejemplos:
 Lamentablemente...
 Se supone que...

Actividad 1
Leer el siguiente texto.

Una vez más, y siempre, el libro

Días atrás, haciendo distraídamente zapping, di con un canal donde


estaban pasan- do una suerte de anuncio de una transmisión por venir.
Se estaban publicitando los prodigios del CD-ROM, o sea, esos
disquitos hiper- mediales que nos pueden dar el equivalente de toda una
enciclopedia, con colores, sonidos y posibilidades de instantáneas
uniones entre tema y tema. En determinado momento, dijeron que
estos disquitos sustituirían definitivamente a los libros.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
94 CAPÍTULO 11: LA ARGUMENTACIÓN LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO

Umberto Eco

Semiólogo,
filósofo y
escritor
italiano
1932-2016
Es un hecho hasta el último policial).
que voy repitiendo Los libros para leer no podrán ser sustituidos por
a los cuatro ningún artefacto electrónico. Están hechos para ser
vientos, el CD- tomados en la mano, llevarlos a la cama, o en barco, aún allí
ROM no podrá donde no hay pilas eléctricas, incluso donde y cuando
susti- tuir al libro. cualquier batería está descargada; pueden ser subrayados,
Hay dos tipos soportan marcas, señaladores, pueden dejarse caer en el piso
de libros: los que o abando-
sirven para narlos abiertos sobre el pecho o sobre las rodillas cuando nos
consultar y los que sorprende el sueño; van en el bolsillo, se ajan, asumen una fisonomía
sirven para leer. individual según la intensidad y asiduidad de nuestras lecturas, nos
Los primeros (el recuerdan (si se ven demasiado frescos y lisos) que todavía no los
prototipo es la hemos tocado; se leen poniendo la cabeza como queremos nosotros,
guía telefónica, sin imponernos una lectura fija y tensa de la pantalla de una
pero se extiende computadora, muy amigable en todo excepto para las cervicales.
a los diccionarios Prueben leer toda La Divina Comedia, aunque más no sea una hora y
y las media por día en una computadora, y después me lo cuentan.
enciclopedias) Un libro para leer pertenece a esos milagros de una tecnología
ocupan eterna de la cual forman parte la rueda, el cuchillo, la cuchara, el
demasiado lugar martillo, la cacerola, la bicicleta... El cuchillo fue inventado muy
en la casa, son pronto, la bicicleta mucho más tarde. Pero por más que los
difíciles de diseñadores se esmeren, modificando alguna particularidad, la esencia
manejar del cuchillo es siempre la misma. Hay máquinas que reemplazan al
y costosos. martillo, pero para algunas cosas habrá que recurrir a algo que se
Ellos asemeje al primer martillo aparecido sobre la faz de la Tierra. Podrán
podrán inventar un sistema de cambios sofisticadísimos, pero la bicicleta sigue
ser siendo lo que es: dos ruedas, un asiento y dos pedales. De otro modo se
sustituido llama motoneta y es otra cosa.
s por La humanidad ha ido adelante por siglos leyendo y escribiendo
discos primero sobre piedras, luego sobre tablitas, más tarde sobre rótulos,
multimed pero era un trabajo ímprobo. Cuando descubrió que se podían enlazar
iales, así entre sí unas hojas, aun siendo manuscritas dio un suspiro de alivio. Y no
habrá podrá nunca renunciar a este instrumento maravilloso. Es cierto que la
más tecnología nos promete máquinas con las cuales podríamos ex- plorar,
espacio vía computadora, las bibliotecas de todo el mundo, elegir los textos que
en la nos interesan, tenerlos impresos en casa en pocos minutos, con los
casa y en caracteres que desea- mos –según nuestro grado de presbicia y nuestras
las preferencias estéticas– mientras la propia fotocopiadora nos acomoda
biblioteca las hojas y las une, de modo de que cada una
s para los
libros que
sirven
para
leer (que
van desde
La Divina
Comedia
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 11: LA ARGUMENTACIÓN 95

pueda componerse de las obras personalizadas. ¿Y entonces? Habrán


desaparecido los que componen, las tipografías, las uniones
tradicionales, pero tendremos entre las manos, una vez más, y siempre,
un libro.

 Autor: Umberto Eco La Nación, 1995. (fragmento)

Actividad 2
Indicar en el texto:

1. Cuál es la tesis de la que parte el autor.


2. Cuáles son los argumentos con los que la defiende.
3. Apelación directa al destinatario para convencerlo.
4. La conclusión con la que cierra la argumentación.

Actividad 3

El siguiente artículo, publicado en el diario sonido le corresponda una letra y viceversa. El


Página/12 el 11 de abril de 1997, constituye una escritor colombiano afirmó: “Jubilemos la
respuesta del escritor Mempo Giardinelli a la ortografía, terror del ser humano desde la cuna,
polémica desatada por el escritor Gabriel García enterremos las haches [...], firmemos un tratado de
Márquez ese mismo año al afirmar la límites entre las ges y las jotas y pongamos más
importancia de reformar la ortografía de modo uso de razón entre los acentos escritos...”.
que a cada

Jubilación de la ortografía
Desde hace años se sabe que Gabriel García Márquez es un mago capaz
de colocar en el cielo de la literatura maravillosos fuegos artificiales.
Pero somos muchos los escritores que crecimos con él, y gracias a él,
que pensamos también que los fuegos artificiales son solo eso: artificios.
Y por lo tanto brillo efímero, golpe de efecto, mo- mento deslumbrante.
La médula es otra cosa. Y en el caso de estas ideas que la prensa ha
difundido me parece que hay mucho de disparate en esa propuesta de
“jubilar la ortografía”.
Además de ser una propuesta efectista (y quiero suponer que poco
pensada), es la clase de idea que seguramente aplaudirán los que
hablan mal y escriben peor (es decir, incorrecta e impropiamente). No
dudo que tal jubilación (en rigor, anulación) solo puede ser festejada
por los ignorantes de toda regla ortográfica. Digámoslo
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
96 CAPÍTULO 11: LA ARGUMENTACIÓN LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

claramente: suena tan absurdo como jubilar a la matemática porque


ahora todo el mundo suma o multiplica con calculadoras de cuatro
dólares.
En mi opinión, la cuestión no pasa por determinar cuál regla
anulamos, ni por igualar la ge y la jota, ni por abolir las haches, ni por
aniquilar los acentos. No, la cuestión central está en la colonización
cultural que subyace en este tipo de ideas tan luminosas como
efectistas, dicho sea con todo respeto hacia el Nobel co-
lombiano.
Y digo colonización porque es evidente que estas
cuestiones se plantean a la luz de los cambios indetenibles
que ocasiona la infatiga- ble invasión de la lengua imperial,
que es hoy el inglés, y el creciente desconocimiento de
reglas ortográficas y hasta sintácticas que impera en las
comunicaciones actuales, particularmente internet.
Frente a esa constatación, ¿es justo que bajemos los
brazos y nos entreguemos sin luchar? ¿Es justo que porque el
Mempo Giardinelli
inglés es la lengua uni- versal y es tan libre (como anárquica), el
Escritor y
periodista. castellano deba seguir ese mismo
Nació y vive en camino? ¿Por el hecho de que el ciberespacio está lleno de ignorantes,
Resistencia, vamos a proponer la ignorancia como nueva regla para todos? ¿Por el
Chaco.
hecho de que tantos millones hablen mal y escriban peor, vamos a
democratizar para abajo, es decir, ha- cia la ignorancia?
Si las difundidas declaraciones de García Márquez son ciertas, a mí
me parece que hay un contrasentido en su propuesta de preparar
nuestra lengua para un “por- venir grande y sin fronteras”. Porque el
porvenir de una lengua (como el porvenir de nada) no depende de la
eliminación de las reglas, sino de su cumplimiento.
Por eso, a los neologismos técnicos no hay que “asimilarlos pronto y
bien... antes de que se nos infiltren sin digerir” como él dice. Lo que hay
que hacer es digerirlos cuanto antes, y para digerirlos bien hay que
adaptarlos a nuestra lengua. Como se hizo siempre y así, por caso
“chequear” se nos convirtió en verbo y “kafkiano” en adjetivo. Y en
cuanto al “dequeísmo parasitario” y demás barbarismos, no hay que
negociar su buen corazón, como aparentemente propone García
Márquez. Lo que hay que hacer es mejorar el nivel de nuestros docentes
para que sigan enseñando que esos parásitos de la lengua son malos.
Eso por un lado. Y por el otro está la cuestión de para qué sirven las
reglas, y el porqué de la necesidad de conocerlas y respetarlas. No voy a
defender las haches por capricho ni por un espíritu reglamentarista
que no tengo, pero para mí seguirá ha- biendo diferencias entre “lo
hecho” y “lo “hojear” y “ojear” un libro.
echo”; y Tampoco me parece que sea un “fierro normativo” la diferencia
sobre todo entre la be de burro y la ve de vaca. Ni mucho menos me parece poco
entre razonable la legislación sobre

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 11: LA ARGUMENTACIÓN 97

acentos agudos y graves, ni sobre las esdrújulas, ni sobre las diferencias


entre ene–ve y eme–be.
Las reglas siempre están para algo. Tienen un sentido y ese sentido
suele ser histórico, filosófico, cultural.
La falta de reglas y el desconocimiento de ellas es el caos, la
disgregación cultu- ral. Y eso puede ser gravísimo para nosotros, sobre
todo en estos tiempos en que la sabiduría imperial se ha vuelto tan sutil
y astuta. Las propuestas ligeras y efectistas de eliminación de reglas
son, por lo menos, peligrosas.
Precisamente porque vivimos en sociedades donde las pocas reglas
que había se dejaron de cumplir o se cumplen cada vez menos, y se
aplauden estúpidamente las transgresiones. Es así como se facilitan las
impunidades.
Y así nos va, al menos en la Argentina.
En todo caso, eliminemos la absurda policía del lenguaje en que se
ha conver- tido la Real Academia. Democraticémosla y forcémosla a que
admita las caracterís- ticas intertextuales del mundo moderno,
hagamos que celebre las oralidades, que festeje las incorporaciones
como riquezas adquiridas. Esa sería una tarea revolucio- naria. Pero
manteniendo las reglas y, sobre todo, haciéndolas cumplir.

 Autor: Mempo Giardinelli

MÁS PARA
Actividad 4 VER
Para ver y
Luego de leer el texto anterior, responder las siguientes preguntas. escuchar a Gabriel
García Márquez
1. ¿Cuál es la tesis que defiende el autor en su nota? ¿Aparece en la conferencia
explicitada o hay que deducirla? sobre Jubilar la
2. ¿Cuál es la causa, según el autor, de que se plantee en este ortografía
momento la simpli- ficación ortográfica en el castellano? cliqueá en la
3. ¿Cuáles serían las consecuencias que traerían la falta de reglas y su manito o escaneá
desconoci- miento? el código.
4. ¿Qué analogía establece el autor entre la lengua y la matemática?
¿Qué efecto persigue dicha comparación?
5. Señalar qué elementos de las estrategias discursivas aparecen en el
artículo.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
98 CAPÍTULO 11: LA ARGUMENTACIÓN LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

LAS ESTRATEGIAS ARGUMENTATIVAS


El punto de partida de la argumentación es la afirmación o tesis que
expresa el pun- to de vista del emisor, en el que plantea relaciones entre
ideas o hechos de modo tal que su opinión aparezca como lógica
conclusión y no como opinión personal. Para lograrlo, utiliza
determinadas estrategias argumentativas.
Los conectores que utiliza para plantear relaciones de este tipo son:
por lo tanto, por consiguiente, consecuentemente, en consecuencia, etc.
Algunos procedimientos utilizados son:

La ejemplificación

Por ese medio, el emisor puede demostrar la validez de una afirmación.

La cita de autoridad

Es la inclusión en el texto de otra voz especializada o respetable que se


suma a la del emisor para defender su tesis. También pueden hacerse
referencias a estadísticas, encuestas, investigaciones o al saber popular.

La refutación

En su discurso, el emisor también incorpora voces que se oponen a su tesis


para con- tradecirlas o descalificarlas.

Las preguntas retóricas

Consiste en formular interrogantes que se plantean no para que el lector


responda a ellas, sino que ya tienen implícita la respuesta. Sirven para
anticipar posibles interro- gantes que se formularía el lector.

La analogía

Es un recurso que sirve para aclarar algún concepto o idea a partir de


una compara- ción con otro similar, conocido para el receptor.

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 11: LA ARGUMENTACIÓN 99

TIPOS DE ARGUMENTACIONES
Existen dos tipos de argumentaciones: la secuencial y la dialéctica.

Argumentación secuencial

El emisor tiene una posición tomada frente a un tema, a favor o en


contra, y presenta los argumentos necesarios para afirmar dicha
posición.
La estructura de la argumentación secuencial consiste en:

1. Introducción
Presentación del tema o punto de partida.

2. Organización y exposición de los argumentos


Para organizar la argumentación se emplean conectores lógicos
(frases o pala- bras que ordenan el discurso).

Para comenzar a ! En primer término/lugar...


argumentar: ! Para comenzar/iniciar...
! El primer punto que...
! En primera instancia...

Para presentar el ! No debemos olvidar que...


segundo ! En segundo término...
argumento:
! A lo dicho anteriormente se suma...
! La segunda observación que...
! Por otra parte...

Para presentar otros ! Examinemos ahora...


argumentos: ! Por último...
! Finalmente...
! Para terminar...

Para concluir: ! Por todo lo dicho es que...


! De este modo...
! Así...
! Por lo tanto...
! En conclusión...

Resumidores: ! Para ser sucintos...


! Para resumir...
! Resumiendo...
! En pocas palabras...
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
100 CAPÍTULO 11: LA ARGUMENTACIÓN LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Argumentación dialéctica

El emisor pretende ser objetivo en el tratamiento del tema y presenta


un punto de partida y argumentos a favor y en contra del mismo.
La estructura de la argumentación dialéctica consiste en:

1. Introducción
Presentación del tema o punto de partida.

2. Organización y exposición de los argumentos


Para presentar los argumentos a favor y en contra se utilizan
conectores y moda- lizadores.

• Si bien...
• Sin duda...
• Pero, por otra parte,...
• Se equivocan al decir...
• Aciertan cuando afirman...

Cita de autoridad: • Según los expertos...


• Para muchos...
• Todo el mundo reconoce que...

Actividad 5
Según lo visto, ¿qué tipos de textos argumentativos son los anteriores?

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


Publicidad
propaganda

CAPÍTULO 12
y
Campos
Facundo
Ilustración de

101

LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE


LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE

101
102 CAPÍTULO 12: PUBLICIDAD Y PROPAGANDA LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

¿Que es la publicidad?
La publicidad es un tipo de discurso cuya intencionalidad es
convencer al receptor de las bondades de un producto o servicio
destinado al consumo. A continuación, trabajaremos con piezas
publicitarias, combinación de imágenes con mensajes lin- güísticos
(palabras que acompañan las imágenes y guían o acotan su lectura).

Actividad 1
1. Observar las siguientes piezas publicitarias.

"Para tener
uñas
extremadame
nte fuertes y
largas".

"Dove, con ¼ de
crema humectante
mantiene tu piel con
una apariencia joven
en relación con lo que
te brinda un jabón
común. Esa es la
belleza de Dove".
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 12: PUBLICIDAD Y PROPAGANDA 103

"Renault: el único prototipo de automóvil que


obtuvo cuatro estrellas en las pruebas de seguridad
de
la Euro NCAP".

2. Describir lo que se ve en cada una de las piezas anteriores.


3. ¿Cuál es la intención de cada una de ellas?

Actividad 2
1. Esmalte
a. ¿Cuál es el elemento habitual con el que se abren las latas? ¿Qué
características tiene?
b. Qué es lo que aparece en lugar de ese elemento en la imagen?
c. ¿Con qué intención te parece que se reemplaza el elemento para
abrir latas por una uña?

2. Jabón
a. ¿Qué características tienen cada una de las flores que se presentan?
¿Y los ja- bones?
b. ¿Qué intenta lograr la publicidad con la relación flor–jabón, en cada
caso? Jus- tificar.

3. Automóvil
a. ¿Qué elementos aparecen, en la imagen, enfrentados al automóvil?
b. ¿Cuál te parece que es el sentido de esta acumulación de
elementos? ¿Qué se intenta demostrar?
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
104 CAPÍTULO 12: PUBLICIDAD Y PROPAGANDA LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

RECURSOS RETÓRICOS
La publicidad tiene como objetivo persuadir a los posibles receptores de
las bonda- des y conveniencias del producto o servicio publicitado. Para
ello, se vale de distintos recursos retóricos. Algunas de los más utilizados
son:

Comparación

Se asocian o identifican dos elementos distintos que tienen alguna


característica en común.

Hipérbole

Consiste en aumentar de modo exagerado las características de un objeto.

Metáfora

Un elemento está en el lugar del otro, con lo cual las características


del objeto re- puesto quedan asociadas al sustituido.

Actividad 3
Unir con una flecha el recurso retórico con la pieza publicitaria
correspondiente.

COMPARACIÓN Aviso de
Renault

HIPÉRBOLE Aviso de
esmalte

METÁFORA Aviso de
Dove

ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO


· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 12: PUBLICIDAD Y PROPAGANDA 105

TARGET PUBLICITARIO
Cada producto, bien o servicio está destinado a un sector específico
(personas de de- terminada edad y sexo, pertenecientes a un sector
sociocultural). Ese sector, definido por las variables mencionadas, es
denominado target.
Es tarea de los publicistas, por lo tanto, diseñar los avisos para que
se orienten a un sector predeterminado. Por ejemplo, no es lo mismo
publicitar un champagne, un alfajor o un viaje a las islas Fiji. En cada
caso, la agencia publicitaria evaluará la conveniencia de presentar de tal
o cual manera el producto, de asociarlo a tal o cua- les valores
culturales.

Actividad 4
Tomar las tres piezas presentadas y contestar: ¿cómo imaginás al
receptor al que creés que se dirige el aviso (edad, sexo, nivel de
estudios, nivel económico, preferencias)? Justificar.

LOS TEXTOS PUBLICITARIOS Y SUS TRAMAS


En un mensaje publicitario podemos encontrar las siguientes tramas:

Trama descriptiva

Se dan cualidades del producto o servicio. Puesto que el discurso


publicitario inten- ta cambiar hábitos de consumo, ganar consumidores,
esas cualidades son siempre positivas.

Trama narrativa

Se relata una historia en la que se recalca la importancia del producto


publicitado. A partir de esa historia, se intenta instalar la importancia
de lo que es publicitado en la vida de las personas. Esta trama es
utilizada, sobre todo, en los avisos televisivos.

Trama argumentativa

Se presentan y desarrollan razones que justifican la importancia del


producto publi- citado. La conclusión liga una situación de felicidad o
buen momento al producto en cuestión.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
106 CAPÍTULO 12: PUBLICIDAD Y PROPAGANDA LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Es de destacar que estas tramas pueden aparecer combinadas en un


aviso pu- blicitario. Por lo tanto, es correcto referirse al predominio de
determinada trama en un aviso.

Actividad 5
¿Qué tramas predominan en las piezas anteriores? Justificar.

Actividad 6
Observar el siguiente aviso y responder las preguntas que se presentan a
continuación.

"Cada
minuto
desaparece
n
15 km de selva".

1. ¿Cuál es la intención de este aviso? ¿Se trata de una publicidad? ¿Por


qué?
2. Describir la imagen. ¿Cómo son los dos espacios que aparecen?
¿Quién es el personaje?
3. ¿Qué significa la caída del personaje en ese lugar?

Publicidad y propaganda
Muchas veces se utilizan los términos “publicidad” y “propaganda”
como sinónimos. A pesar de compartir una serie de estrategias de
persuasión, hay una diferencia im- portante: la propaganda tiene el fin
de cambiar alguna conducta social, hacer que las personas tomen
conciencia de alguna problemática que afecta a la sociedad en general.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE CAPÍTULO 12: PUBLICIDAD Y PROPAGANDA 107

Actividad 7
Observar la siguiente pìeza y responder las preguntas que se
presentan a continuación.

"Si vas a tomar y manejar


Anotá nuestro teléfono".

1. Describir qué se ve en la imagen.


2. ¿Con qué asociás los colores amarillo y negro? ¿Por qué pensás que
se los utiliza aquí?
3. ¿Se trata de una publicidad? ¿De una propaganda? ¿De una
combinación de ambas? ¿Por qué?

Publicidad y responsabilidad social


Sabemos que el objetivo fundamental de la publicidad es la venta de MÁS PARA
VER
Para ver la
productos o servicios. Sin embargo, hay límites en las estrategias que
se utilizan para lograrlo. Los publicistas deben poner en juego su publicidad de piña
creatividad sin promover valores discrimi- natorios o prácticas negativas colada cliqueá en
hacia la sociedad. A esto se le llama “responsabilidad social”. La la manito o
publicidad es un mensaje masivo: va dirigido a un amplio sector de la po- escaneá el código.
blación. Por lo tanto, los profesionales tienen una responsabilidad en los
mensajes que generan y los valores que estos promuevan.
Esta responsabilidad social no siempre se cumple: son ejemplo de
ello muchas publicidades actuales. Pero remontémonos a un ejemplo
famoso. Hace más de 30 años, un aviso publicitario de la bebida piña
colada produjo un importante cuestio- namiento social. En este, una
mujer con un ojo morado le pide a un varón “dame otra piña”. La
publicidad naturalizaba, de esta manera, una situación de violencia hacia
la mujer, preocupante en la Argentina y en muchos países.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
108 CAPÍTULO 12: PUBLICIDAD Y PROPAGANDA LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE ·

Actividad 8
Responder las siguientes preguntas:

1. En el aviso del esmalte aparecen un producto del ámbito


doméstico junto con un artículo de belleza. Así, se refuerza una
idea instalada en nuestra cultura que une lo doméstico y lo
estético a la mujer. ¿Qué límites tiene la publicidad?
¿Debe producir un cambio en el modo de pensar de la sociedad?
¿Solamente no debe promover la violencia, la discriminación, no
reforzar la relación mujer– belleza mujer–tareas domésticas (estereotipos
de género)? Discutir en grupos y escribir una reflexión.
2. ¿Cómo se podría realizar un aviso publicitario de esmalte sin reforzar
estereoti- pos de género? Diseñar uno que incluya imagen y mensaje
lingüístico.
3. ¿Por qué podríamos afirmar que la pieza de la funeraria es un
ejemplo de res- ponsabilidad social?

Actividad 9
Buscar un aviso publicitario en un diario o revista en el que creas que no
se cumple con la responsabilidad social y responder lo siguiente.

1. ¿Cuál es el producto o servicio publicitado?


2. ¿Qué características tiene la imagen?
3. ¿Se utiliza alguno de los recursos retóricos trabajados? ¿Cuál? ¿Con
qué inten- ción?
4. ¿Qué relación hay entre imagen y mensaje lingüístico?
5. ¿Cuál es el target? ¿Es amplio o restringido? ¿Por qué?
6. ¿Qué trama predomina? Justificar.
7. ¿Qué valores promueve el aviso? ¿Por qué pueden ser vistos como
negativos?
8. ¿Por qué creés que es importante estudiar algunas nociones sobre
publicidad y propaganda en la escuela? Escribí tus reflexiones.
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO
· LENGUA Y LITERATURA 3 · SEGUNDA PARTE 109

Quiénes hicieron
este cuadernillo
Equipo

Autora: Liliana Inés Castro, Silvina Claudia


Cid y Silvina Susana Massa, docentes
de Lengua y Literatura del Área de
Comunicación y Expresión de las
Escuelas Técnicas Raggio.
Editores y correctores: Nayla Togneri y Guido
Ricci
–bajo la tutoría de Viviana
Bellante– en el marco de la
Pasantía de la Práctica
Profesional en Instituciones Públicas u
ONG de la Carrera de Edición (FFyL-UBA).
Ilustradores: Facundo Campos, Azul Ferrari y
Jimena Murillo en el marco de
Prácticas Profesionalizantes 2022.
Diseño y Comunicación
Publicitaria, Escuelas Técnicas
Raggio.
Coordinación editorial: Editorial Museo Archivo
Raggio.

Créditos de las imágenes


Cubiertas: ilustración de Macrovector / P. 31 Ilustración de Jimena Murillo.
Freepik. P. 33 Ilustración de Facundo Campos.
P. 3 Viñeta inferior de Freepik.
P. 4 Ilustración de Facundo Campos.
P. 7 Viñeta de Freepik.
P. 8 Viñeta de Freepik.
P. 13 Ilustración de Facundo Campos.
P. 18 Ilustración de Jimena Murillo.
P. 20 Ilustración de Azul Ferrari.
P. 21 Ilustración de Azul Ferrari.
P. 29 Ilustración de Jimena Murillo.
P. 30 Ilustración de Jimena Murillo.
P. 44 Ilustración de Facundo Campos.
P. 59 Ilustración de Facundo Campos.
P. 62 Viñeta de Redgreystock / Freepik.
P. 67 Ilustración de Jimena Murillo.
P. 71 Ilustración de Facundo Campos.
P. 75 Ilustración de Facundo Campos.
P. 76 Viñeta de Redgreystock / Freepik.
P. 83 Viñeta de Pikisuperstar / Freepik.
P. 92 Ilustración de Jimena Murillo.
P. 95 Viñeta de Freepik.
P. 96 Fotografía de Carlos Bosch.
P. 101 Ilustración de Facundo Campos.
P. 109 Ilustración de Facundo Campos.
ESCUELAS
TÉCNICAS RAGGIO
CUADERNILLOS DIDÁCTICOS
LENGUA Y LITERATURA 3
ÁREA DE COMUNICACIÓN Y EXPRESIÓN
ESCUELAS TÉCNICAS RAGGIO

Avenida del Libertador 8651 · Ciudad de Buenos

Aires EDICIÓN 2023

· Material con fines didácticos sin valor


comercial ·

FD E
Documentos .
T.RAGGIO Firmado digitalmente por FD
Documentos E.T.RAGGIO
Fecha: 2023.07.06 22:21:07 -
03'00'

También podría gustarte