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Esquizofrenia: Síntomas y Tratamientos

La esquizofrenia es un trastorno mental crónico caracterizado por psicosis, alucinaciones, delirios y déficits cognitivos, con una prevalencia global del 1%. Su etiología es compleja, involucrando factores genéticos y ambientales, y los síntomas suelen aparecer en la adolescencia o al inicio de la edad adulta. El tratamiento incluye farmacoterapia y rehabilitación psicosocial, siendo crucial la detección temprana para mejorar el pronóstico a largo plazo.

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Esquizofrenia: Síntomas y Tratamientos

La esquizofrenia es un trastorno mental crónico caracterizado por psicosis, alucinaciones, delirios y déficits cognitivos, con una prevalencia global del 1%. Su etiología es compleja, involucrando factores genéticos y ambientales, y los síntomas suelen aparecer en la adolescencia o al inicio de la edad adulta. El tratamiento incluye farmacoterapia y rehabilitación psicosocial, siendo crucial la detección temprana para mejorar el pronóstico a largo plazo.

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Esquizofrenia

Por Carol Tamminga, MD, UT Southwestern Medical Dallas


Revisado/Modificado abr 2022 | Modificado oct 2022

Etiología | Signos y síntomas | Diagnóstico | Pronóstico | Tratamiento |


Conceptos clave | Más información

La esquizofrenia se caracteriza por psicosis (pérdida de contacto con la realidad),


alucinaciones (percepciones falsas), ideas delirantes (creencias falsas), habla y
conductas desorganizadas, afecto aplanado (rango restringido de emociones),
déficits cognitivos (deterioro del razonamiento y la resolución de problemas) y
disfunción laboral y social. La causa se desconoce, pero la evidencia que avala la
participación de componentes genético y ambiental es significativa. Los síntomas
comienzan habitualmente en la adolescencia o al comienzo de la edad adulta.
Uno o más episodios de síntomas deben durar ≥ 6 meses antes de establecer el
diagnóstico. El tratamiento consiste en farmacoterapia, terapia cognitiva y
rehabilitación psicosocial. La detección y el tratamiento temprano mejoran el
funcionamiento a largo plazo.

(Véase también Introducción a la esquizofrenia y trastornos relacionados.)

La psicosis se refiere a síntomas tales como delirios, alucinaciones, pensamiento y lenguaje desorganizado
y comportamiento motor extraño e inapropiado (incluyendo la catatonia) que indican pérdida de contacto
con la realidad.

La prevalencia de la esquizofrenia en todo el mundo es del 1%. La cifra es comparable entre hombres y
mujeres y se mantiene relativamente constante en distintos entornos culturales. La vida urbana, la
pobreza, los traumas infantiles, el abandono y las infecciones prenatales son factores de riesgo y, además,
existe una predisposición genética. La condición comienza en la adolescencia tardía y dura toda la vida,
por lo general con una función psicosocial deficiente a partir de entonces.

La edad promedio de su inicio es a principios o mediados de la tercera década en las mujeres y un poco
antes en los hombres; alrededor del 40% de los hombres tiene su primer episodio antes de los 20 años. Es
raro que comience en la infancia; puede producirse al comienzo de la adolescencia o en la ancianidad
(cuando se conoce, a veces, como parafrenia).

Etiología de la esquizofrenia
Aunque sus causas y sus mecanismos específicos son desconocidos, la esquizofrenia tiene una base
biológica, como lo demuestra

Alteraciones de la estructura encefálica (p. ej., aumento de tamaño de los ventrículos


cerebrales, adelgazamiento de la corteza, reducción del tamaño del hipocampo anterior y
otras regiones del encéfalo)
Cambios en la neuroquímica, especialmente actividad alterada de los marcadores de la
transmisión de dopamina y glutamato
Factores de riesgo genético recientemente demostrados (1)
Según algunos expertos, la esquizofrenia aparece con más frecuencia en personas vulnerables durante el
desarrollo nervioso, y el inicio, la remisión y la recidiva de los síntomas son el resultado de las
interacciones producidas entre estas vulnerabilidades duraderas y los factores estresantes
medioambientales.

Vulnerabilidad durante el desarrollo nervioso


Aunque la esquizofrenia rara vez se manifiesta en la primera infancia, los factores de la infancia influyen
en el inicio de la enfermedad en la edad adulta. Estos factores son

Predisposición genética
Complicaciones intrauterinas, durante o después del parto
Infecciones virales del sistema nervioso central
Traumatismo y abandono infantil
Aunque muchas personas con esquizofrenia no tienen antecedentes familiares, los factores genéticos se
han implicado con intensidad. Las personas con un familiar de primer grado con esquizofrenia tienen un
riesgo del 10-12% de desarrollar el trastorno frente a un riesgo del 1% en la población general. La
concordancia entre los gemelos monocigotos es de alrededor del 45%.

La exposición materna al hambre y la gripe en el segundo trimestre del embarazo, el peso al nacimiento
2.500 g, la incompatibilidad Rh durante el segundo embarazo y la hipoxia aumentan el riesgo.

Los estudios neurobiológico y neuropsiquiátrico muestran un aumento de la incidencia de pruebas de


seguimiento visual aberrante, deterioro de la cognición y la atención, y una captación deficiente de los
estímulos sensitivos entre los pacientes con esquizofrenia que entre la población general. Estos hallazgos
también pueden aparecer entre los familiares de primer grado de las personas con esquizofrenia, y de
hecho en pacientes con muchos otros trastornos psicóticos, y pueden representar un componente de
vulnerabilidad hereditario. La coincidencia de estos hallazgos en los trastornos psicóticos sugiere que
nuestras categorías diagnósticas convencionales no reflejan distinciones biológicas subyacentes entre las
psicosis (1).

Factores estresantes medioambientales


Los factores estresanes ambientales pueden desencadenar la aparición o recaída de los síntomas
psicóticos en los individuos vulnerables. Los factores estresantes pueden ser primariamente
farmacológicos (p. ej., abuso de sustancias, en especial marihuana) o sociales (p. ej., quedar desempleados
o en la pobreza, salir de casa para ir a la universidad, romper una relación romántica o unirse a las fuerzas
armadas). Existe evidencia nueva que indica que los eventos ambientales pueden iniciar cambios
epigenéticos que podrían influir en la transcripción de genes y el inicio de la enfermedad.

Los factores protectores que mitigan el efecto del estrés sobre la formación o la exacerbación de los
síntomas incluyen un apoyo psicosocial sólido, habilidades de adaptación bien desarrolladas y el
tratamiento con fármacos antipsicóticos.
Referencia de la etiología
1. Schizophrenia Working Group of the Psychiatric Genomics Consortium: Biological insights from 108
schizophrenia-associated genetic loci. Nature 511(7510):421-427, 2014. doi: 10.1038/nature13595

Signos y síntomas de la esquizofrenia


La esquizofrenia es una enfermedad crónica que puede atravesar distintas fases, aunque la duración y los
patrones de cada una de ellas son variables. Los pacientes con esquizofrenia en general han tenido
síntomas psicóticos una media de 8-15 meses antes de acudir a la consulta médica pero el trastorno en la
actualidad suele reconocer en un período más temprano.

Los síntomas de esquizofrenia deterioran típicamente la capacidad de realizar funciones cognitivas y


motoras complejas y difíciles; por lo tanto, los síntomas a menudo crean una clara interferencia con el
desempeño laboral, las relaciones sociales y el cuidado de sí mismo. El desempleo, el aislamiento y el
deterioro de las relaciones y de la calidad de vida son resultados frecuentes.

Fases de la esquizofrenia
En la fase prodrómica, los individuos pueden no mostrar síntomas o sufrir un descenso de la
competencia social, una desorganización cognitiva leve o una distorsión de la percepción, una disminución
de la capacidad de experimentar placer (anhedonia) y otros defectos de adaptación. Estos rasgos pueden
ser leves y se reconocen sólo de manera retrospectiva, o pueden ser más apreciables con un deterioro de
la funcionalidad social, académica y vocacional.

En la fase prodrómica, aparecen síntomas subclínicos con retraimiento o aislamiento, irritabilidad,


suspicacia, pensamientos inusuales, distorsiones de la percepción y desorganización (1). El inicio de la
esquizofrenia manifiesta (ideas delirantes y alucinaciones) puede ser brusco (en días o semanas) o lento e
insidioso (durante años). Pero, incluso en una fase prodrómica avanzada, solo un porcentaje ( 40%) tiende
a desarrollar esquizofrenia completa.

En la fase de psicosis temprana, los síntomas son activos y, a menudo presentan gravedad máxima.
En la fase intermedia, los períodos sintomáticos pueden ser episódicos (con exacerbaciones y remisiones
identificables) o continuos; los defectos funcionales tienden a empeorar.

En la fase tardía de la enfermedad, el patrón puede quedar establecido pero existe una variabilidad
considerable; la incapacidad puede mantenerse, empeorar o incluso disminuir.
Categorías de los síntomas en la esquizofrenia
En general, los síntomas se clasifican en

Positivos: alucinaciones y delirios


Negativos: disminución o pérdida de las funciones normales y el estado afectivo
Desorganizados: trastornos del pensamiento y conducta bizarra
Cognitivos: déficits de la memoria, el procesamiento de la información y la resolución de
problemas
Una persona puede presentar síntomas en una o todas las categorías.

Los síntomas positivos pueden clasificarse también como

Ideas delirantes
Alucinaciones
Las ideas delirantes son creencias erróneas que se mantienen a pesar de la evidencia contradictoria clara.
Hay varios tipos de ideas delirantes:

Ideas delirantes persecutorias: el paciente cree que están atormentándolo, lo siguen, lo


engañan o lo espían.
Ideas delirantes de referencia: los pacientes creen que algunos pasajes de libros, periódicos,
canciones u otras señales del entorno están dirigidos contra ellos.
Ideas delirantes de robo o de inserción de pensamientos: los pacientes creen que los demás
pueden leer su mente, que sus pensamientos son transmitidos a otros y que los
pensamientos e impulsos le son impuestos por fuerzas extrañas
Las ideas delirantes en la esquizofrenia tienden a ser extrañas, es decir, claramente inverosímiles y no
derivan de las experiencias de la vida cotidiana (p. ej., la creencia de que alguien extirpó sus órganos
internos sin dejar cicatriz).

Las alucinaciones son percepciones sensoriales que no son percibidas por ningún otro. Pueden ser
auditivas, visuales, olfatorias, gustativas o táctiles, pero las auditivas son las más frecuentes. Los pacientes
pueden oír voces que comentan su comportamiento, hablan entre sí o hacen comentarios críticos o
abusivos. Las ideas delirantes y las alucinaciones pueden ser muy irritantes para los pacientes.

Los síntomas negativos (de déficit) incluyen

Afecto aplanado: la cara del paciente es inexpresiva, ausencia de contacto ocular y falta de
expresividad.
Pobreza del habla: el paciente habla poco y ofrece respuestas secas o lacónicas a las
preguntas, con lo que da la impresión de un vacío interior
Anhedonia: falta de interés en las actividades y un aumento de otras actividades sin un fin
concreto.
Falta de sociabilidad: falta de interés por mantener relaciones con los demás.
Los síntomas negativos a menudo conducen a una escasa motivación y una disminución del sentido de
propósito y de los objetivos.

Los síntomas desorganizados, que pueden ser considerados un tipo de síntoma positivo, consisten en

Trastornos del pensamiento


Conductas extrañas
El pensamiento está desorganizado, con un discurso que se va por las ramas y no se dirige a ningún objeto
en concreto, que va cambiando de un tema a otro. El habla puede variar desde levemente desorganizada
a incoherente e incomprensible. La conducta extravagante puede consistir en tonterías infantiles,
agitación y un aspecto, higiene o conducta inapropiados. La catatonía es un ejemplo extremo de
comportamiento bizarro que puede incluir mantener una postura rígida y resistirse a ser movido, o
presentar una actividad motora que no tiene ningún objetivo y no es estimulada.

Los déficits cognitivos incluyen deterioros en las siguientes situaciones:

Atención
Velocidad de procesamiento
Memoria de trabajo y declarativa
Pensamiento abstracto
Resolución de problemas
Comprensión de las interacciones sociales
El pensamiento del paciente puede ser inflexible y disminuyen la capacidad de solucionar problemas,
entender los puntos de vista de otras personas y aprender de la experiencia. Un deterioro cognitivo grave
es el principal determinante de la discapacidad global.
Subtipos de esquizofrenia
Algunos expertos clasifican la esquizofrenia en los subtipos con y sin déficit basados en la presencia y la
intensidad de los síntomas negativos, como el afecto aplanado, la falta de motivación y una disminución
del sentido de propósito.

Los pacientes con el subtipo deficitario tienen síntomas negativos prominentes que no se explican por
los demás factores (p. ej., depresión, ansiedad, entorno poco estimulante o reacciones adversas a
fármacos).

Las personas con un subtipo sin déficit pueden tener ideas delirantes, alucinaciones y trastornos del
pensamiento, pero están relativamente libres de síntomas negativos.
Los subtipos de esquizofrenia reconocidos previamente (paranoide, desorganizada, catatónica, residual,
no diferenciada) resultaron no ser válidos o fiables y ya no se los utiliza.
Suicidio
Alrededor del 5 al 6% de los pacientes con esquizofrenia se suicidan, y alrededor del 20% lo intentan;
muchos más tienen ideación suicida significativa. El suicidio es la principal causa de muerte prematura
entre las personas con esquizofrenia y explica, al menos en parte, por qué el trastorno reduce la
supervivencia un promedio de 10 años en las personas afectadas.

El riesgo puede ser especialmente alto para varones jóvenes con esquizofrenia y trastorno por uso de
sustancias. El riesgo también es mayor en los pacientes que tienen síntomas depresivos o sentimientos de
desesperanza, que no tienen empleo, o que recientemente han tenido un episodio psicótico o fueron
dados de alta del hospital.

Los pacientes que tienen un inicio tardío de la enfermedad y una buena funcionalidad antes de la ella, es
decir, aquellos con el mejor pronóstico de recuperación, también tienen un riesgo mayor de suicidio.
Como estos pacientes conservan la capacidad de sufrir un dolor y una angustia profundos, pueden ser
más propensos a actuar con desesperación a partir del reconocimiento realista del efecto que tiene su
trastorno.

Violencia
La esquizofrenia es un factor de riesgo sorprendentemente escaso para el comportamiento violento. Las
amenazas de violencia y los leves de agresividad son más frecuentes que los comportamientos muy
peligrosos. De hecho, las personas con esquizofrenia son en general menos violentas que las que no
tienen esquizofrenia.

Los pacientes que tienen más probabilidades de participar en acciones violentas son aquellos con
trastornos por uso de sustancias, ideas delirantes de persecución o alucinaciones en las que les dan
órdenes, y también aquellos que no toman los fármacos prescritos. Muy rara vez, una persona paranoide
aislada y con depresión importante ataca o mata a alguien a quien percibe como la única fuente de sus
dificultades (p. ej., una autoridad, una celebridad o su cónyuge).

Referencia de los síntomas


1. Tsuang MT, Van Os J, Tandon R, et al: Attenuated psychosis syndrome in DSM-5. Schizophr Res 150(1):31–35,
2013. doi: 10.1016/[Link].2013.05.004

Diagnóstico de la esquizofrenia
Criterios clínicos (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, quinta edición [DSM-5])
Combinación de antecedentes, signos y síntomas
Cuanto antes se realice el diagnóstico y el tratamiento, mejor será el resultado.
No existe una prueba para el diagnóstico definitivo de esquizofrenia. Éste se basa en la evaluación
exhaustiva de los antecedentes, los signos y los síntomas. La información obtenida de fuentes colaterales,
como la familia, los amigos, los profesores y los compañeros de trabajo, es importante.

De acuerdo con el DSM-5, el diagnóstico de la esquizofrenia requiere la presencia de los dos elementos
siguientes:

≥ 2 síntomas característicos (ideas delirantes, alucinaciones, habla y comportamiento


desorganizados, síntomas negativos) durante una parte significativa de un período de 6 mes
(los síntomas deben incluir al menos uno de los 3 primeros)
Signos prodrómicos o atenuados de la enfermedad con deterioro social, ocupacional o de los
cuidados personales evidentes durante un período de 6 meses que incluya 1 mes de síntomas
activos

Diagnósticos diferenciales
La psicosis debida a otros trastornos médicos o a trastornos por abuso de sustancias debe descartarse
mediante la anamnesis y el examen físico con pruebas de laboratorio y estudios de neuroimagen
(Evaluación médica del paciente con síntomas mentales). Aunque algunos pacientes con esquizofrenia
tienen anomalías estructurales cerebrales en los estudios por la imagen, no son suficientemente
específicos como para tener valor diagnóstico.

Otros trastornos mentales con síntomas similares incluyen varios que están relacionados con la
esquizofrenia:

Trastorno psicótico breve


Trastorno delirante
Trastorno esquizoafectivo
Trastorno esquizofreniforme
Trastorno esquizotípico de personalidad.
Además, los trastornos del estado de ánimo pueden producir psicosis en algunas personas.

Las pruebas neuropsicológicas, los estudios de diagnóstico por imágenes del cerebro, el
electroencefalograma y otras pruebas de la función cerebral (p. ej., seguimiento ocular) no ayudan a
distinguir entre los principales trastornos psicóticos. Sin embargo, las primeras investigaciones (1)
sugieren que los resultados de dichas pruebas se pueden usar para agrupar a los pacientes en 3 biotipos
de psicosis distintos que no corresponden a las categorías de diagnóstico clínico actuales.

Algunos trastornos de la personalidad (en especial el esquizotípico) presentan síntomas similares a los de
la esquizofrenia, aunque son habitualmente más leves y no implican psicosis.

Referencia del diagnóstico


[Link] BA, Sweeney JA, Hamm JP, et al: Identification of distinct psychosis biotypes using brain-based
biomarkers. Am J Psychiatry 173(4): 373-384, 2016. doi: 10.1176/[Link].2015.14091200

Pronóstico de la esquizofrenia
Los estudios derivados de la iniciativa RAISE (Recovery After an Initial Schizophrenia Episode, Recuperación
después de un episodio de esquizofrenia inicial) han demostrado que cuanto antes se inicie el tratamiento
y cuanto más intenso sea, mejor será el resultado (1).

Durante los 5 primeros años tras el inicio de los síntomas puede sufrirse un deterioro de la funcionalidad y
disminuyen las habilidades sociales y laborales, con un descuido progresivo de los cuidados personales.
Los síntomas negativos pueden aumentar de intensidad y el funcionamiento cognitivo puede declinar.
Después, el nivel de discapacidad tiende a alcanzar una meseta. Cierta evidencia sugiere que la intensidad
de la enfermedad puede disminuir en edades más avanzadas, sobre todo entre las mujeres. Los
trastornos espontáneos del movimiento pueden aparecer en pacientes que tienen síntomas negativos y
disfunción cognitiva aunque no se utilicen fármacos antipsicóticos.

La esquizofrenia puede aparecer en otros trastornos mentales. Cuando se asocia con síntomas obsesivo-
compulsivos graves, tiene un pronóstico particularmente malo; cuando aparecen síntomas de un
trastorno límite de la personalidad, el pronóstico es mejor. Aproximadamente el 80% de las personas con
esquizofrenia tendrá 1 o más episodios de depresión mayor en algún momento de su vida.

En el primer año después del diagnóstico, el pronóstico está estrechamente relacionado con el
cumplimiento del tratamiento con los fármacos psicoactivos que se prescriban y evitar el uso de drogas
recreativas.

En conjunto, un tercio de los pacientes logra una mejoría significativa y duradera, otro tercio mejora un
poco pero tiene recidivas intermitentes y discapacidad residual, y otro tercio sufre una discapacidad grave.
Sólo el 15% de todos los pacientes volverá totalmente a su nivel de funcionalidad previo a la enfermedad.

Los factores asociados con un buen pronóstico son

Una buena funcionalidad premórbida (p. ej., ser un buen estudiante o tener un currículum de
trabajo importante)
Una enfermedad de inicio tardío o brusco
Antecedentes familiares de trastornos del estado de ánimo distintos de la esquizofrenia
Deterioro cognitivo mínimo
Pocos síntomas negativos
Menor duración de la psicosis no tratada
Los factores asociados con un mal pronóstico son

Una edad precoz en el momento del inicio


Una mala funcionalidad antes de la enfermedad
Antecedentes familiares de esquizofrenia
Muchos síntomas negativos
Psicosis no tratada de larga duración
Los hombres tienen una evolución peor que las mujeres, y éstas responden mejor al tratamiento con
fármacos antipsicóticos.

El abuso de sustancias es un problema significativo en muchas personas con esquizofrenia. Existen


evidencias que indican que el consumo de marihuana o de alucinógenos es muy perjudicial para los
pacientes que tienen esquizofrenia y debe desaconsejarse enérgicamente y tratarse en forma agresiva de
estar presente. El abuso asociado de sustancias es un factor predictivo significativo de mala evolución y
puede provocar el incumplimiento del tratamiento farmacológico, recidivas repetidas, reinternación
frecuente, disminución de la funcionalidad y pérdida del apoyo social, incluida pérdida del hogar.

Referencia del pronóstico


1. RAISE: Recovery After an Initial Schizophrenia Episode—A Research Project of the National Institute of Mental
Health (NIMH). Accedido el 14/01/22.

Tratamiento de la esquizofrenia
Agentes antipsicóticos
Rehabilitación, que incluye terapia cognitiva, entrenamiento basado en la comunidad y
servicios de apoyo
Psicoterapia orientada al entrenamiento de la resiliencia
El tiempo entre el inicio de los síntomas psicóticos y el primer tratamiento se correlaciona con la rapidez
de la respuesta al tratamiento inicial y la calidad de la respuesta al tratamiento. Cuando se trata de
manera precoz, los pacientes responden con mayor rapidez y más completamente. Sin el uso continuado
de antipsicóticos después de un episodio inicial, el 70-80% de los pacientes tendrá un episodio posterior
antes de los 12 meses. El uso continuo de los antipsicóticos reduce la tasa de recidivas al año
aproximadamente al 30% o menos con fármacos de duración prolongada. El tratamiento farmacológico se
continúa durante al menos 1 a 2 años después de un primer episodio. Si los pacientes han estado
enfermos por mucho tiempo, el tratamiento se prolonga varios años.

La detección temprana y el tratamiento multifacético han transformado la atención de los pacientes con
trastornos psicóticos como la esquizofrenia. La atención especializada coordinada, que incluye
entrenamiento de resistencia, terapia personal y familiar, aborda la disfunción cognitiva y el empleo con
apoyo, es una contribución importante a la recuperación psicosocial.

Los objetivos generales para el tratamiento de la esquizofrenia son

Reducir la gravedad de los síntomas psicóticos


Preservar la función psicosocial
Prevenir la recaída de los episodios sintomáticos y el deterioro asociado de la funcionalidad
Reducir el uso de drogas recreativas
Los antipsicóticos, la rehabilitación en servicios de apoyo comunitario y la psicoterapia son los principales
componentes del tratamiento. Como la esquizofrenia es una enfermedad recurrente a largo plazo, uno de
los objetivos más importantes es enseñar a los pacientes habilidades para el autocontrol de la
enfermedad. Proporcionar información sobre el trastorno (psicoeducación) a los padres de pacientes más
jóvenes puede reducir la tasa de recaídas (1, 2). (Véase también the American Psychiatric Association’s
Practice Guideline for the Treatment of Patients With Schizophrenia, 3rd Edition.)

Los fármacos antipsicóticos se dividen en antipsicóticos de primera generación y antipsicóticos de


segunda generación sobre la base de la afinidad y la actividad específicas de los receptores de
neurotransmisores. Los antipsicóticos de segunda generación tienen algunas ventajas, tanto por su
eficacia un poco mayor (aunque algunas pruebas recientes plantean dudas sobre la ventaja de los
antipsicóticos de segunda generación como clase) y porque se disminuye la probabilidad de un trastorno
involuntario del movimiento y otras reacciones adversas relacionadas. Sin embargo, el riesgo de un
síndrome metabólico (exceso de adiposidad abdominal, resistencia a la insulina, dislipidemia e
hipertensión) es mayor con los antipsicóticos de segunda generación que con los antipsicóticos
convencionales. Varios antipsicóticos de ambas clases pueden causar síndrome de QT largo y, finalmente,
aumentar el riesgo de arritmias letales; estos medicamentos incluyen tioridazina, haloperidol, olanzapina,
risperidona y ziprasidona.

Rehabilitación y servicios de apoyo comunitario


Los programas de entrenamiento en habilidades psicosociales y rehabilitación vocacional ayudan a
muchos pacientes a trabajar, encargarse de las compras y cuidar de sí mismos; a llevar adelante una casa,
salir con otros y trabajar con los profesionales de salud mental.

El empleo supervisado, en el cual los pacientes se ven sometidos a un entorno laboral competitivo y se les
proporciona un entrenador en el puesto de trabajo para favorecer su adaptación, puede ser
particularmente valioso. Con el tiempo, este entrenador laboral actúa sólo como un apoyo para la solución
de problemas.

Los servicios de apoyo permiten a muchos pacientes con esquizofrenia vivir en la comunidad. Aunque la
mayoría puede llevar una vida independiente, algunos requieren apartamentos supervisados en los que
hay un especialista que comprueban el cumplimiento del tratamiento farmacológico. Los programas
proporcionan un nivel gradual de supervisión en diferentes ámbitos residenciales, que varían entre un
apoyo de 24 horas hasta visitas periódicas a domicilio. Estos programas ayudan a favorecer la autonomía
del paciente a la vez que proporcionan suficiente atención para disminuir la probabilidad de recidivas y la
necesidad de reinternación. Los programas terapéuticos asertivos comunitarios (assertive community
treatment programs) proporcionan servicios en el hogar del paciente o en otro lugar de residencia y se
basan en una buena relación personal-paciente; los equipos terapéuticos proporcionan directamente
todos o casi todos los servicios necesarios.
La internación o la asistencia de la crisis en otro hospital pueden ser necesarios durante las recidivas
graves, y la internación involuntaria puede ser necesaria si el paciente supone un peligro para sí mismo o
para los demás. A pesar de que se proporcione la mejor rehabiltación y los mejores servicios de apoyo
comunitario, hay un pequeño porcentaje de pacientes, en particular aquellos que tienen defectos
cognitivos graves y los que son resistentes al tratamiento farmacológico, que requieren atención
prolongada en un centro u otras medidas de apoyo.

La terapia de rehabilitación cognitiva ayuda a algunos pacientes. Esta terapia está diseñada para mejorar
la función neurocognitiva (p. ej., la atención, la memoria operativa, la función ejecutiva) y para ayudar a los
pacientes a aprender o volver a aprender cómo hacer las tareas. Esta terapia puede permitir a los
pacientes funcionar mejor.
Psicoterapia
El objetivo de la psicoterapia en la esquizofrenia es desarrollar una relación de colaboración entre el
paciente, la familia y el médico, de manera que el paciente pueda aprender a controlar su enfermedad,
tomar los fármacos que se prescriben y manejar el estrés de una manera más eficiente.

Aunque la psicoterapia individual combinada con el tratamiento farmacológico es un abordaje habitual,


hay pocas normas empíricas disponibles. Probablemente el método más eficaz se la psicoterapia que
comienza determinando las necesidades sociales básicas del paciente, proporciona apoyo y educación
sobre la naturaleza de la enfermedad, facilita las actividades de adaptación y se basa en la empatía y en
una buena comprensión dinámica de la esquizofrenia. Muchos pacientes necesitan un apoyo psicológico
empático para adaptarse a lo que a menudo es una enfermedad para toda la vida que puede limitar
sustancialmente su funcionalidad.

Además de la psicoterapia individual, la terapia cognitivo-conductual ha tenido un desarrollo significativo


para la esquizofrenia. Por ejemplo, esta terapia, llevada a cabo en forma individual o grupal, puede
centrarse en maneras de disminuir los pensamientos delirantes.

En los pacientes que viven con sus familias, las intervenciones psicoeducativas familiares reducen la tasa
de recaídas. Los grupos de apoyo y defensa, como el National Alliance on Mental Illness, a menudo son
útiles para las familias.

Referencias generales sobre tratamiento


1. Correll CU, Rubio JM, Inczedy-Farkas G, et al: Efficacy of 42 pharmacologic cotreatment strategies added to
antipsychotic monotherapy in schizophrenia: Systematic overview and quality appraisal of the meta-analytic
evidence. JAMA Psychiatry 74(7):675-684, 2017. doi: 10.1001/jamapsychiatry.2017.0624
2. Wang SM, Han C, Lee SJ: Investigational dopamine antagonists for the treatment of schizophrenia. Expert
Opin Investig Drugs 26(6):687-698, 2017. doi: 10.1080/13543784.2017.1323870

Conceptos clave
La esquizofrenia se caracteriza por psicosis, alucinaciones, ideas delirantes, habla y
conductas desorganizadas, afecto aplanado, déficits cognitivos y disfunción laboral y
social.
El suicidio es la causa más frecuente de muerte prematura.
Las amenazas de violencia y los brotes leves de agresividad son mucho más frecuentes
que los comportamientos muy peligrosos, pero este comportamiento puede ser más
frecuente en personas con psicosis paranoide que en que experimentan abuso de
drogas.
Tratamiento precoz con drogas antipsicóticas, seleccionadas principalmente según su
perfil de efectos adversos, la vía de administración necesaria y la respuesta previa del
paciente a ese fármaco.
La psicoterapia ayuda a los pacientes a entender y controlar su enfermedad, tomar los
fármacos que se prescriben y manejar el estrés de una manera más eficiente.
Con tratamiento, un tercio de los pacientes logra una mejoría significativa y duradera,
otro tercio mejora un poco pero tiene recidivas intermitentes y discapacidad residual, y
otro tercio sufre una discapacidad grave.

Más información
Los siguientes son algunos recursos en inglés que pueden ser útiles. Tenga en cuenta que el MANUAL no
es responsable por el contenido de estos recursos.

American Psychiatric Association (APA), Clinical Practice Guidelines for Schizophrenia, 3rd Edition: Practice
guidelines include information on the social determinants of mental health and on effectively using technology
(including social media, telepsychiatry, and mental health apps) to provide optimal patient care.
National Alliance on Mental Illness (NAMI), Schizophrenia: NAMI promotes ongoing awareness of
schizophrenia, as well as educational and advocacy initiatives to support those who have it, and crisis-response
services (including a HelpLine) to assist those in need.

Trastorno esquizoafectivo Trastorno esquizofreniforme

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