La vida de Ruth en el Antiguo Testamento
Ruth es una de las figuras más destacadas del Antiguo Testamento, y su historia se narra en
el Libro de Rut, compuesto por solo cuatro capítulos, pero cargado de un profundo
significado teológico, histórico y humano. Aunque su relato es breve, está lleno de
enseñanzas sobre la lealtad, la redención y la providencia divina. Ruth, una mujer moabita,
se convirtió en un símbolo de virtud y fidelidad, además de desempeñar un papel crucial en
la genealogía del rey David y, por extensión, de Jesucristo.
Contexto histórico y cultural
La historia de Ruth ocurre en la época de los jueces, un período de inestabilidad política y
religiosa en Israel, antes de la instauración de la monarquía. Durante este tiempo, el pueblo
de Israel atravesaba ciclos de obediencia a Dios, rebelión y opresión por parte de otras
naciones.
Moab, el país natal de Ruth, era una región situada al este del río Jordán. Los moabitas eran
descendientes de Moab, hijo de Lot a través de una relación incestuosa con su hija mayor
(Génesis 19:30-37). Debido a este origen y a las constantes tensiones entre Israel y Moab,
los moabitas eran vistos con recelo por los israelitas. Según Deuteronomio 23:3, los
moabitas no podían ser admitidos en la asamblea del Señor hasta la décima generación
debido a su enemistad con Israel.
El relato de Ruth
El Libro de Rut se estructura en cuatro capítulos, cada uno de los cuales narra un aspecto
clave de su vida y de su impacto en la historia de Israel:
1. Desafíos y lealtad (Rut 1)
La historia comienza con Elimélec, un hombre de Belén, quien, junto con su esposa Noemí
y sus dos hijos (Mahlón y Quelión), emigró a Moab debido a una hambruna en Israel. En
Moab, los hijos de Elimélec se casaron con mujeres moabitas: Rut y Orfa. Sin embargo, en
un giro trágico, Elimélec y sus dos hijos murieron, dejando a Noemí y a sus nueras viudas.
Noemí, al escuchar que la hambruna había terminado en Israel, decidió regresar a Belén.
Aunque instó a sus nueras a quedarse en Moab y rehacer sus vidas, Rut tomó una decisión
radical: acompañar a Noemí y adoptar su fe y su pueblo como propios. Sus palabras son
una de las declaraciones más conmovedoras de la Biblia:
“No insistas en que te deje o en que me aparte de ti; porque a donde tú vayas, yo iré, y
donde tú vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios” (Rut 1:16).
Este acto de lealtad y fe marcó el inicio de la transformación de la vida de Rut.
2. Rut y Booz: la providencia divina (Rut 2)
De regreso en Belén, Rut asumió la responsabilidad de cuidar a Noemí. Para ello, fue a
trabajar recogiendo espigas en los campos, una práctica permitida por la ley mosaica para
ayudar a los pobres y a los extranjeros (Levítico 19:9-10). Por providencia divina, Rut
terminó trabajando en el campo de Booz, un pariente rico de Elimélec.
Booz notó a Rut y, al enterarse de su lealtad hacia Noemí, la trató con bondad,
asegurándose de que tuviera suficiente alimento y protección. Este encuentro fue el primer
paso hacia una relación que cambiaría el destino de ambas mujeres.
3. La propuesta de redención (Rut 3)
Noemí, reconociendo que Booz era un "pariente redentor" (un concepto en la ley mosaica
que permitía a un pariente cercano redimir la tierra y el linaje de un familiar fallecido), ideó
un plan para asegurar el futuro de Rut. Según las instrucciones de Noemí, Rut se acercó a
Booz durante la noche en la era de trigo y le pidió que la "cubriera con su manto", un acto
simbólico que representaba la solicitud de protección y redención.
Booz, impresionado por la virtud de Rut, aceptó su petición, pero primero debía resolver un
asunto legal: había otro pariente más cercano que tenía el derecho de redimir a Rut antes
que él.
4. La redención y la bendición (Rut 4)
En la puerta de la ciudad, Booz reunió a los ancianos y resolvió el asunto legal. El pariente
más cercano renunció a su derecho de redención, permitiendo que Booz se casara con Rut.
Su unión fue bendecida, y tuvieron un hijo llamado Obed, quien se convirtió en el abuelo
del rey David.
Esta genealogía conecta a Rut directamente con la línea mesiánica, ya que Jesús, según el
Evangelio de Mateo, desciende de David (Mateo 1:5-16). Este detalle resalta el papel
crucial de Rut en el plan de redención de Dios.
Temas principales en la vida de Ruth
1. Lealtad y compromiso: La decisión de Rut de seguir a Noemí y
adoptar al Dios de Israel como suyo es un ejemplo sobresaliente
de lealtad y fe.
2. Redención: La figura de Booz como redentor anticipa el papel de
Cristo como el redentor supremo.
3. Providencia divina: La historia muestra cómo Dios obra detrás
de escena para cuidar de aquellos que confían en Él.
4. Inclusión: Como extranjera, Rut demuestra que el amor de Dios
no se limita a un solo pueblo, sino que abarca a todas las
naciones.
Significado en la tradición judeocristiana
En el judaísmo: La historia de Rut se lee tradicionalmente
durante la festividad de Shavuot, que celebra la cosecha y la
entrega de la Torá. Ruth simboliza la conversión sincera y el amor
por la ley de Dios.
En el cristianismo: Ruth es vista como un ejemplo de virtud y fe,
y su inclusión en la genealogía de Jesús resalta el carácter
universal del mensaje de salvación.
Conclusión
La vida de Ruth es una historia de amor, sacrificio y redención que trasciende el tiempo.
Aunque comenzó como una extranjera en una tierra extraña, su fidelidad y confianza en
Dios la llevaron a formar parte de un plan divino que culminaría en la llegada del Mesías.
Su historia inspira a personas de todas las generaciones a vivir con fe, humildad y confianza
en la providencia divina.