0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas9 páginas

Prescripción Penal en Ecuador: Conceptos Clave

La prescripción es una figura jurídica que limita el poder punitivo del Estado, extinguiendo la responsabilidad penal tras el transcurso del tiempo, lo que beneficia al investigado o procesado. En Ecuador, la legislación establece plazos específicos para la prescripción de la acción penal y de la pena, garantizando seguridad jurídica y evitando la incertidumbre legal. La prescripción se diferencia de la caducidad y tiene implicaciones tanto en el ámbito penal como civil, siendo fundamental para la estabilidad en las relaciones sociales.

Cargado por

rovelasco
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas9 páginas

Prescripción Penal en Ecuador: Conceptos Clave

La prescripción es una figura jurídica que limita el poder punitivo del Estado, extinguiendo la responsabilidad penal tras el transcurso del tiempo, lo que beneficia al investigado o procesado. En Ecuador, la legislación establece plazos específicos para la prescripción de la acción penal y de la pena, garantizando seguridad jurídica y evitando la incertidumbre legal. La prescripción se diferencia de la caducidad y tiene implicaciones tanto en el ámbito penal como civil, siendo fundamental para la estabilidad en las relaciones sociales.

Cargado por

rovelasco
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

PRESCRIPCION.

El ejercicio de la prescripción no es una institución meramente procesal, sino más bien


de carácter jurídico – material, pues es una figura que al poner un límite al poder
punitivo del Estado termina en beneficio del investigado, del procesado, o del reo pues
la sanción no puede ser aplicada en el sentido que más restrinja sus derechos, y que, si
se aplica de Muñoz y García (2010) estiman que, siendo la figura de la prescripción una
causa de extinción de la responsabilidad penal, su enfoque debe ir más bien al tema de
la seguridad jurídica, de respetar los tiempos y de esta manera impedir que sea el mismo
Estado el que persiga aquellos delitos que por el paso del tiempo no los persiguió, o si
lo hizo y se aplicó una sanción penal, al paso del mismo tiempo esta se ejecutó, pero no
se cumplió.

García (2010), manifiesta que la prescripción penal es una excepción penal perentoria
en la que el Estado concluye su poder punitivo por el solo hecho del transcurso del
tiempo, y de esa manera se pone fin al proceso penal incoado, ya sea en fase de
investigación previa o procesal penal.

Zabala (1990), afirma que la prescripción penal a diferencia de la prescripción civil que
depende del abandono del derecho que tiene el legitimado activo para reclamarlo; en el
ámbito penal es el abandono de la causa persecutoria y de la potestad punitiva que tiene
el Estado por el solo hecho del transcurso del tiempo.

En relación con la institución jurídica de la prescripción, en el Diccionario jurídico


Cabanellas (1993) se plantea respecto a la prescripción que esta se refiere a la
Caducidad o prescripción extintiva, la cual puede ser:

DE ACCIONES. Caducidad de los derechos en cuanto a su eficacia procesal, por haber


dejado transcurrir determinado tiempo sin ejercerlos o demandarlos. DE LA ACCION
PENAL. No puede ejercerse eficazmente ésta una vez transcurrido cierto tiempo desde
haberse delinquido. DE LA PENA. Constituye ésta una de las causas de extinción de la
responsabilidad penal. DEL DELITO. Extinción que se produce, por el sólo transcurso
de tiempo, del derecho a perseguir o castigar a un delincuente, cuando desde la
comisión del hecho punible hasta el momento en que se trata de enjuiciarlo se ha
cumplido el lapso marcado por la ley.

La prescripción de la acción penal, la misma que puede ser declarada de oficio o a


petición
de parte está contenida en el artículo 417 del Código Orgánico Integral Penal (COIP)
con

sus respectivas reglas; pues así se estableció con la finalidad de brindar seguridad
jurídica

a los ciudadanos, amparando la garantía de no mantenerles en la incertidumbre legal de


no ver concluido su proceso penal tanto desde la apertura de este, es decir desde el
inicio de la instrucción fiscal, o fase investigativa, es decir desde que el delito es
cometido, dentro de un plazo razonablemente establecido.

La legislación penal ecuatoriana, establece un ámbito de temporalidad de aplicación en


el que se determinan reglas que deben ser observadas y aplicadas por los sujetos
procesales involucrados dentro del proceso penal; “el ámbito de aplicación de la ley en
materia penal es uno de los cuatro efectos de la ley penal, además, se proyecta en el
espacio, en el tiempo, en las personas y en la materia” (López, 2018), es así que en su
Artículo 16 numeral 3 nuestro Código Orgánico Integral Penal (Asamblea Nacional
República del Ecuador, 2014), establece que el ejercicio de la acción penal y las penas
prescribirán de conformidad con el código; así mismo en su numeral cuatro determina
que: Las infracciones de agresión a un Estado, genocidio, crímenes de guerra,
desaparición forzada de personas, peculado, cohecho, concusión, enriquecimiento
ilícito, las acciones legales por daños ambientales, y los delitos contra la integridad
sexual y reproductiva cuyas víctimas sean niños, niñas y adolescentes son
imprescriptibles tanto en la acción como en la pena.

En el ordenamiento jurídico ecuatoriano, se plantea la prescripción tanto de la pena,


como del ejercicio de la acción penal. En cuanto a la prescripción de la pena, tal y como
lo establece el artículo 75 del COIP, existen reglas dispuestas tanto para las privativas de
libertad como para las no privativas de libertad; es así que en su numeral 2 dispone que
estas prescribirán en el tiempo máximo de la condena más el cincuenta por ciento; sin
embargo en las penas restrictivas de libertad contendida en el numeral 1 ibidem, existe
la sentencia de la Corte Constitucional número 11-20-CDN/21 de fecha 10 de
noviembre del 2021, mediante la cual se declara la inconstitucionalidad de las palabras
“máximo”, y “el tipo penal” del articulo 75 numeral 1 del Código Orgánico Integral
Penal: “Las penas restrictivas de libertad prescribirán en el tiempo de la pena privativa
de libertad impuesta en la sentencia condenatoria más el cincuenta por ciento.
Y en el numeral cuatro del artículo 417, se dispone que en aquellos delitos en los que, si
se ha iniciado el proceso penal, el ejercicio público de la acción prescribirá en el mismo
tiempo del máximo de la pena de privación de libertad prevista en el tipo penal, pero
contabilizado desde la fecha del inicio de la instrucción fiscal; pero aquí hay algo en
común entre estas dos disposiciones legales, en ningún caso el ejercicio público de la
acción prescribirá en menos de cinco años.

En cuanto a la prescripción del ejercicio de la acción penal, el artículo 417 del COIP
establece que además de ser declarada por el juzgador, esta tiene ciertas reglas, entre
estas tenemos las del numeral 2 que establece que tanto en los delitos de acción público
como privado de la acción se tendrá que distinguir si cometido el delito se ha iniciado o
no el proceso penal.

Por su parte, en el numeral tres se dispone que en aquellos delitos en los que no se ha
iniciado el proceso penal, el ejercicio público de la acción prescribirá en el tiempo
máximo de la pena privativa de libertad prevista en el tipo penal, pero se tiene que
contabilizar desde que el delito es cometido. En este caso no se puede validar o aplicar
la sentencia antes referida, pues aquí no se hay un proceso penal y por lo mismo no hay
una sentencia condenatoria.

Partiendo del principio general de que cada ciudadano responde por sus acciones,
considerando a estas como actos que realiza la persona humana, con fines determinados
dentro de una circunstancia de modo, tiempo y lugar; y de omisiones, cuyas conductas
se limita a abstenerse de realizar cierto acto cuando de acuerdo con las circunstancias
estaba en la obligación de hacerlo; estas conductas al ser calificadas como penalmente
relevantes son sujetas a un proceso penal acusatorio en donde el onus probandi lo tiene
el Ministerio Público, y de ser comprobado conforme a derecho tanto la materialidad
como la responsabilidad, vendrá el respectivo juicio de reproche; y es en esta línea que
la figura de la prescripción de la acción penal se sujeta a la normativa establecida que en
este caso es en el tiempo máximo de la pena prevista en el tipo penal tanto en la
investigación como desde el inicio del proceso penal, es decir desde el inicio de la
instrucción fiscal.

Al respecto, la propia norma dice que ningún caso deberá prescribir en menos de cinco
años, situación que, en aquellos delitos cuya pena privativa de libertad establecida en el
tipo penal, es menor a cinco años, la persona permanece en estado de incertidumbre
hasta transcurrido ese tiempo, cuando debió ser investigada solo en el período de la
pena establecido en el tipo penal, por lo que inclusive se violenta el plazo razonable.

FUNDAMENTOS TEÓRICOS DE LA PRESCRIPCIÓN COMO INSTITUCIÓN


JURÍDICA.

En este orden una vez que el Estado asume este rol fundamental de sancionar el delito,
pues es el mismo Estado el que tiene que poder una temporalidad para su persecución;
aunque la figura de la prescripción de acciones penales por el paso del tiempo no se
tiene ninguna evidencia de aquello en la Edad Antigua, sin embargo, en la Edad Media
existe, aunque poca evidencia, pero esto es un poco más evidente de su existencia y
aplicación ya en la Edad Moderna.

Existe poca evidencia de que hayan existido límites temporales para la acción penal en
la Edad Media. Así como los calendarios y los relojes estaban destinados a las
actividades oficiales y a los monasterios, tampoco en cuestiones de derecho alcanzaban
directamente a la población general. Existieron ejercicios de límites temporales al
derecho penal aislados y a nivel local durante la Edad Moderna.

El Código Penal reconoce la prescripción como uno de los supuestos de extinción de la


acción penal. Es decir, que mediante la prescripción se limita la potestad punitiva del
Estado, dado que se extingue la posibilidad de investigar un hecho criminal y, con ello
la responsabilidad del supuesto autor o autores de este. “Nuestra legislación penal,
establece que la acción penal prescribe en un tiempo igual al máximo de la pena fijada
por la ley para el delito, si fuera privativa de libertad. En el caso de concurso real de
delitos, las acciones prescriben independientemente.

En caso de concurso ideal de delitos, las acciones prescriben cuando haya transcurrido
un plazo igual al máximo correspondiente al delito más grave. En ningún caso, la
prescripción será superior a veinte años. Tratándose de delitos con pena de cadena
perpetua, se extingue la acción penal a los treinta años”.

La ejecución de la pena puede no ser necesaria porque está ya no satisface debidamente


las funciones preventivo-generales o preventivo-especiales.

Por lo que se refiere a las primeras, las pretensiones de intimidación colectiva,


reforzamiento de normas sociales o reafirmación de la vigencia del ordenamiento
pueden verse afectadas por el devenir temporal de un modo más intenso aún que en los
supuestos de prescripción del delito, tanto por el mayor periodo de tiempo transcurrido
desde la comisión del delito como por los efectos preventivos que la propia sentencia
condenatoria en sí misma ya produce.

LA DIFERENCIA ENTRE PRESCRIPCIÓNPENAL Y CIVIL, CADUCIDAD,


CLASES, EJEMPLOS YBASES LEGALES.

La prescripción Penal

La prescripción, es un instituto que se encuentra regulado en el título V del Código


Penal, en los artículos 78 al 88, con el título Extinción de la acción penal y de la pena.
Haciendo distingo entre la extinción por prescripción de la acción penal y la
prescripción de la pena, así como la forma en que operan los plazos, en la extinción de
la acción penal, ya sea en los delitos tentados, instantáneos, los continuados o los
permanentes; regula también lo concerniente al aumento del plazo rescriptorio, cuando
se trata de delitos cometidos por funcionarios y servidores públicos y su reducción
cuando los autores tienen responsabilidad restringida, ya sean menores de 21 o mayores
de sesenta y cinco años de edad; describe los presupuestos de la suspensión y la
interrupción de la prescripción de la acción penal, y finalmente lo relacionado a la
prescripción larga o prescripción extraordinaria.

La institución de la Prescripción tiene también dimensión constitucional, pues está


contenida en La Constitución Política del Estado, último párrafo del artículo 41º, que
establece que el plazo de prescripción se duplica, en caso de delitos cometidos contra el
patrimonio del Estado, y en el artículo 139º.13, donde se regula la prohibición de revivir
procesos fenecidos, con resolución ejecutoriada, y que la amnistía, el indulto, el
sobreseimiento definitivo y la prescripción producen efectos de cosa juzgada.

Clases de prescripción

 Prescripción ordinaria:

Cuando la máxima pena transcurre sin interrupción: Ej.: Juan Pérez comete un delito de
hurto el 1° de enero del 2004 y desaparece y regresa el 2 de enero del 2006, entonces se
extingue. El término de la prescripción se interrumpe con cualquier acto que practique
el ministerio público o el juzgado.
Cuando se interrumpe la prescripción los términos que correrán se dejan sin efecto y se
vuelve a contar de nuevo hasta que sobrepase en la mitad del término ordinario.

 Prescripción extraordinaria:

Cuando se interrumpe la prescripción.

La prescripción de la acción penal no extingue la acción civil reparatorio solo la pena o


persecución de la pena. En los delitos instantáneos se computa desde su comisión.

Ej.: Ultraje carnal.

En los delitos permanentes se computa desde que cesa la permanencia en el tiempo.

Ej.: Secuestro.

En los delitos conexos o complejos o concurso real un sujeto comete varios hechos en
tiempos y lugares diferentes.

Ej.: Juan Pérez roba, viola, estafa.

Esto prescribe c/u en su respectivo delito.

Cuando se trata de funcionarios públicos que cometen un agravio del patrimonio del
Estado la prescripción se aumenta en la mitad.

Ej.: Peculado

CADUCIDAD

El Código Orgánico Procesal Penal la caducidad de la acción está definida como un


obstáculo al ejercicio de la acción, sin embargo, ante el planteamiento si la no
presentación del acto conclusivo de la investigación tempestivamente deriva en la
caducidad de la acción.

La acción es el derecho de las personas a exigir de los órganos jurisdiccionales,


mediante el proceso, la resolución de una controversia o de una petición,
independientemente de que obtengan o no sentencia favorable.

LA PRESCRIPCIÓN CIVIL

Cuando se trata de inculpados con incapacidad relativa aquellos de 18 a 21 años se


reduce a la mitad La prescripción civil El fundamento de la prescripción es de orden
público, pues conviene al interés social liquidar situaciones pendientes y favorecer su
solución. La prescripción se sustenta, por tanto, en la seguridad jurídica, y, por ello, ha
devenido en una de las instituciones jurídicas más necesarias para el orden social.

Como señala el Dr. León Barandiarán, la necesidad de la estabilidad en las relaciones


sociales impone la conveniencia de la prescripción. Por el fundamento de la
prescripción si el titular de un derecho, durante considerable tiempo transcurrido no
hace efectiva su pretensión, ni ejercita la acción correspondiente, la ley no debe ya
franquearle la posibilidad de su ejercicio. Y por el mismo fundamento, se permite la
oposición al ejercicio de una acción, alegándose la prescripción, consolidándose, por
este medio, situaciones que, de otro modo, estarían indefinidamente expuestas.

Atendiendo, entonces, a la idea del orden público que fundamenta el tratamiento


legislativo de la Prescripción, el concepto contenido en el Art. 1989º se sustenta en la
misma consideración, así como, en general toda la normativa de la materia y ello
explica que el legislador se haya reservado la potestad de fijar los plazos prescriptorios
(Art. 2000º) y que haya dado el carácter de irrenunciable al derecho de prescribir (Art.
1990º), que declare nulo el pacto destinado a impedir los efectos de la prescripción (Art.
1990º) y que sólo se permita la renuncia de la prescripción ya ganada (Art. 1991º).

La prescripción es un medio de defensa, aunque con un significado más amplio que el


de una simple excepción, puesto que igual puede servir al demandado que al
demandante, pues el actor puede también apoyarse en ella para desvanecer la
pretensión, que como propiamente excepción o como reconvención, le formule el
demandado. La prescripción, aunque procesalmente sea considerada como una
excepción perentoria, pues puede ser deducida en cualquier estado de la causa, no
extingue el derecho del que deriva la acción a la que se ha opuesto.

En resumen, la prescripción, en cuanto a su naturaleza jurídica constituye un medio de


extinción de las pretensiones que se quieran hacer valer en vía de acción o de excepción,
y ella misma puede hacerse valer como acción. La prescripción se vincula a la acción y
no a la relación jurídica. El Código Civil en su Art. 1993º se refiere a lo accesio
temporis al establecer que “La prescripción comienza a correr desde el día en que puede
ejercitarse la acción y continúa contra los sucesores del titular del derecho”.
El artículo en mención abarca a los sucesores del titular del derecho, sean a título
singular o a título universal, sin detenerse ante el cambio o modificación personales que
puedan producirse.

Clases de prescripción

 acciones personales · Art. 28º C.C.- “Nadie puede usar nombre que no le
corresponde. El que es perjudicado por la usurpación de su nombre tiene acción para
hacerla cesar y obtener la indemnización que corresponda” La indemnización a que se
refiere la parte final del artículo corresponde a una acción por responsabilidad
Extracontractual y prescribe en el plazo de dos años establecido para dichas acciones en
el inciso 4to. del Art. 2001º · Art. 193º C.C.- “La acción para solicitar la nulidad del
acto simulado puede ser ejercitada por cualquiera de las partes o por el tercero
perjudicado, según el caso” Nos hallamos aquí ante una acción de nulidad del acto
jurídico simulado.

Por consiguiente, es aplicable el plazo de prescripción considerado en el inciso 1 del


artículo 2001, y el término inicial será el momento en el que el acto simulado queda
perfeccionado de acuerdo al Derecho · Art. 220º C.C.- “La nulidad a que se refiere el
artículo 219º puede ser alegada por quienes tengan interés o por el Ministerio Público.
Puede ser declarada de oficio por el Juez cuando resulte manifiesta. No puede
subsanarse por la confirmación” Desde el punto de vista de los plazos, estamos ante la
acción de nulidad del acto jurídico que de manera expresa tiene un plazo de prescripción
de diez años.

El término inicial será la fecha de realización del acto · Art. 222º C.C.- “El acto jurídico
anulable es nulo desde su celebración, por efecto de la sentencia que lo declare. Esta
nulidad se pronunciará a petición de parte y no puede ser alegada por otras personas que
aquellas en cuyo beneficio la establece la ley”.

Según el inciso 4 del artículo 2001, esta acción tiene un plazo de prescripción de dos
años. El término inicial será la fecha de realización del acto anulable.

 acciones reales · Art. 923º C.C.-“la propiedad es el poder jurídico que permite usar,
disfrutar, disponer y reivindicar un bien. Debe ejercerse en armonía con el interés social
y dentro de los límites de la ley” Este Artículo está vinculado al 927º que establece: “la
acción reivindicatoria es imprescriptible. No procede contra aquel que adquirió el bien
por prescripción”. · Art. 985º C.C.- “la acción de partición es imprescriptible y ninguno
de los copropietarios ni sus sucesores pueden adquirir por prescripción los bienes
comunes” · Art. 1864º C.C.-

“El depositario que sea desposeído del bien puede reclamar a quien lo tenga en su
poder, incluyendo cualquiera de los depositantes que lo haya tomado sin consentimiento
de los demás o sin mandato del juez” Estamos ante el caso de una acción real de
protección de la posesión que tiene el depositante. Por consiguiente, el plazo es de 10
años de prescripción establecido en el inciso 1 del artículo 2001. El término inicial será
el de la fecha de desposesión.

Caducidad

El origen de la caducidad como institución jurídica la remontan algunos autores a las


llamadas Leyes Caducarias, se les dio este nombre a dos leyes: La Ley Julia de
maritandis ordinibus y la Ley Papia Poppaea, complementaria de la anterior, que
alentaban al matrimonio y a la procreación de hijos legítimos, imponiendo a los célibes
y a los casados que no tuvieran familia, la privación de las liberalidades que les fueran
dejadas en un testamento a los primeros (desheredándolos), y una caducidad de la
mitad, a los segundos; y, si en los cien días siguientes al fallecimiento del testador, no
contraían matrimonio o procreaban, la herencia quedaba sin efecto, es decir caducaba.

Una de las características más relevantes de la caducidad es la fatalidad de su plazo,


característica que, además permite diferenciarla de la prescripción. El Art. 2005º
enuncia al respecto: “La caducidad no admite interrupción ni suspensión, salvo el caso
previsto en el Art. 1994º inciso 8vo.” De este modo, al iniciarse el decurso del plazo de
caducidad y hasta su vencimiento, sólo admite su suspensión “mientras sea imposible
reclamar el derecho ante un tribunal peruano”.

La caducidad opera al cumplirse el plazo establecido, cuyo término es perentorio y su


transcurso fatal. Se produce un hecho jurídico que produce la extinción de un derecho,
conforme al postulado del Art. 2003º: “La caducidad extingue el derecho y la acción
correspondiente”

También podría gustarte