Casos Ucceli
Casos Ucceli
Caso Dora
Caso Joven Homosexual
Caso Hombre de las Ratas
Caso Schreber.
Texto: CASO DORA.
Resumen cronológico:
Fue paciente de Freud, con dx. de afección vascular difusa. Luego el enfermo confiesa
que antes de su matrimonio había contraído una infección específica, por lo que Freud
le hizo emprender una enérgica cura antiluética, a consecuencia de la cual cedieron
todas las perturbaciones que aún persistían.
Madre: Freud no la conoció, pero según las comunicaciones de Dora y del padre
formó una idea de ella: Mujer de escasa cultura, poco inteligente. Tras la enfermedad
de su marido y el consecuente distanciamiento, concentró todos sus intereses en la
economía doméstica -cuadro de Psicosis del ama de casa-
Carente de comprensión para los intereses de sus hijos. Ocupaba todo el día en hacer
limpiar y mantener limpios la vivienda, los muebles y los utensilios, a extremos que
casi imposibilitan su uso y goce.
Ella ignoraba totalmente su propia enfermedad, como es habitual, por lo tanto falta en
ellas un rasgo esencial de la Neurosis obsesiva.
Hermano: un año y medio mayor que Dora. En épocas anteriores era el modelo al
cual ambicionaba parecerse. Pero en los últimos años la relación se había vuelto más
distante. Él evitaba las disputas familiares y cuando debía tomar partido por alguien,
lo hacía del lado de su madre.
Tía paterna: Mayor que el padre de Dora. Freud la vió y le “individualiza” una
forma grave de psiconeurosis sin síntomas característicos de la histeria. = neurosis
● Características de Dora:
Muchacha que a los 18 años comienza a ser paciente de Freud. Ella siempre ha
depositado su simpatía por la familia paterna y, después de caer enferma, veía su
modelo en la tía.
De esta parte de la familia, dice Freud, le venían sus dotes y su precocidad intelectual
cuanto su disposición a enfermar.
Dora por su tussi nervosa sostenida, recibió tto de hidroterapia y aplicación local de
electricidad pero ella renunció a la asistencia médica.
El la vió por primera vez a los 16 años cuando le aquejaba la tos y afonía y le
prescribió una cura psíquica, de la cual prescinde porque el ataque se le fue
espontáneamente.
1. Motivo de consulta:
Tras encontrar la carta en donde se despedía, si bien el padre supuso que Dora no
estaba dominada por ningún designio serio de suicidarse, quedó impresionado y
luego en un intercambio de palabras Dora sufrió un primer ataque de pérdida de
conocimiento (persiste una amnesia), el padre determinó que debía comenzar tto.
El padre de Dora dice que el último ataque sobrevino tras una conversación en la
que Dora le pide a él romper relación con el Sr. y la Sra. K. “procure usted ahora
ponerla en buen camino”. (page 24)
2. Síntomas:
(pág. 24.)
Tos y afonía: vinculada con el padre. fantasia sexual del sexo oral de la Sra k y el
papa. y por otro lado vinculada a la ausencia del Sr. K.
Puntos a destacar:
Escena del lago: Tendremos el trauma psíquico, junto a breuer la define como la
condición previa indispensable para la génesis de un estado patológico histérico.
(luego declara esto como incompleto). La tos y la afonía aparecieron unos años
antes del trauma, entonces tenemos que retroceder hasta la primera infancia (pag
24)
-vivencia anterior con el señor K.(pag 26): Dora tenía 14 años. Escena en la que
Dora va al negocio y el Sr. K se encontraba solo, escena del beso. (segunda en la
serie pero primera en el tiempo) en esta escena se asocia 3 sintomas: 1) el asco
(excitación sexual) transformacion y que esto desp pasa al comer) 2) la sensación
en el pecho (el abrazo, miembro erecto reprimido) 3) el horror a los hombres en
tierno coloquio con una dama.
-”intento de suicidio del padre” para irse con la sra. K (pag 30)
Freud le dice que ella estaba enamorada del Sr. pero ella no lo admite. Dice que
quizás antes sí, pero que eso terminó con la escena del lago.
¿Cual era? los celos de Dora con respecto a la relación del padre con la Sra. K.
Refuerzo reactivo icc: interés homosexual que tenia Dora por la Sra. K.
Freud dice que los pensamientos hiperintensos eran para sofocar el amor por el sr. k
son para ocultar el amor icc por la sra. k.
El primer sueño
“En una casa hay un incendio; mi padre está frente a mi cama y me despierta.
Me visto con rapidez. Mamá pretende todavía salvar su alhajero, pero papá dice:
«No quiero que yo y mis dos hijos nos quememos a causa de tu alhajero».
Descendemos de prisa por las escaleras, y una vez abajo me despierto”.
➔ Freud le pregunta cuándo había soñado esto y Dora le cuenta que lo soñó 3
noches consecutivas en L. Después de la escena del lago.
➔ Disputa entre el padre y la madre porque cerraban la puerta con llave del
comedor que llevaba al cuarto del hermano. Si le pasaba algo no podría salir.
➔ Dora asocia el alhajero con una disputa de los padres por unas joyas que le
habría regalado el padre a la madre. Además el señor K le había regalado un
costoso alhajero.
➔ Dora dice que todas las veces después de soñar esto sentía olor a humo.
Ella lo asocia con el señor K y con el padre porque ambos son fumadores. Y
también con ella, porque había fumado en L. Esto también lo asocia con Freud
porque él también es fumador, y porque cuando detrás de tal o cual ocurrencia
no se escondía nada, Freud le decía “donde hay humo, hay fuego.”
➔ A los niños se les prohíbe jugar con fuego porque está asociado a que los
niños se hagan pis en la cama, porque se teme que ellos sueñen con fuego y
quieran apagarlo haciéndose pis en la cama. Ella se debe haber hecho pis en la
cama hasta bastante grande, y que el padre debe haber querido prevenir esto
entonces la despertaba(como en el sueño) para que vaya al baño y no mojen su
cama. Dora confirma esto.
El segundo sueño
“Ando paseando por una ciudad a la que no conozco, veo calles y plazas que me
son extrañas. (luego agrega que en una de las plazas ve un monumento) Después
llegó a una casa donde yo vivo, voy a mi habitación y halló una carta de mi mamá
tirada ahí. Escribe que, puesto que yo me he ido de casa sin conocimiento de los
padres, ella no quiso escribirme que papá se había enfermado. «Ahora ha
muerto, y si tú quieres puedes venir». Entonces me encamino hacia la estación
ferroviaria y pregunto unas cien veces: «¿Dónde está la estación?». Todas las
veces recibo esta respuesta: «Cinco minutos». Veo después frente a mí un bosque
denso; penetró en él, y ahí pregunto a un hombre a quien encuentro. Me dice:
«Todavía dos horas y media» (al repetir el sueño corrige en 2 horas). Me pide que lo
deje acompañarme. Lo rechazó, y marchó sola. Veo frente a mí la estación y no
puedo alcanzarla. Ahí me sobreviene el sentimiento de angustia usual cuando uno
en el sueño no puede seguir adelante. Después yo estoy en casa; entretanto tengo
que haber viajado, pero no sé nada de eso… Llegó a la portería y preguntó al
portero por nuestra vivienda. La muchacha de servicio me abre y responde: «La
mamá y los otros ya están en el cementerio”. (luego agrega: con particular nitidez,
me veo subir por la escalera, y tras su respuesta me voy, pero en modo alguno triste, a
mi habitación, y ahí leo un gran libro que yace sobre mi escritorio)
En ese momento del análisis donde sobrevino el sueño, Dora había comenzado a
preguntarse sobre la conexión entre sus acciones y el motivo de ellas. “¿Por qué
durante los primeros días que sucedieron a la escena del lago no dije nada acerca de
ella?¿Por qué se lo conté repentinamente a mis padres?”.
Para Navidad le habían enviado un álbum con postales de una ciudad alemana y el día
anterior lo había buscado para mostrarselos a una parientes que habían ido de visita.
Estaba en una cajita de postales que no aparecía y le preguntó a la madre “¿Dónde está
la cajita?”. Una de las imágenes mostraba una plaza con un monumento. Quien le
había regalado las postales era un joven ingeniero a quien Dora había conocido y
quién se había ido por motivos laborales a Alemania, pero que cuando su situación
económica mejorase le aparecería con un requerimiento amoroso.
Ella se identifica con un joven, que deambula por el extranjero, se afana por alcanzar
una meta, pero se ve demorado, hace falta paciencia, hay que esperar. Si ella tenía en
su mente al ingeniero, conduciría muy bien que esa meta fuera la posesión de una
mujer, su propia persona. En vez de eso era una estación ferroviaria, que se podría
sustituir por una cajita según la correspondencia de la pregunta del sueño con la
pregunta realmente formulada. Una cajita y una mujer, eso ya se compadece mejor.
En cuanto a pregunta unas cien veces lo relaciona con que la noche anterior el padre
le había pedido un vaso de coñac y Dora le había pedido a la madres “unas cien
veces” (porque la madre estaba distraída en otra conversación) la llave del bar. En
realidad había sido unas 5 veces.
En la misma reunión familiar, alguien había brindado por el papá de Dora, haciendo
votos para la buena salud. Entretanto podía notarse al padre fatigado, y ella pensó. ¡El
pobre enfermo, quién podía saber cuántos años de vida le quedaban todavía! Con ello
hemos llegado al contenido de la carta que aparece en el sueño. El padre ha muerto,
ella se había ido arbitrariamente de la casa. A raíz de la carta del sueño, se le recordó
la carta de despedida que había escrito a sus padres, o al menos se la había dejado a su
alcance. Esa carta estaba destinada a horrorizar al padre para que renunciasen a la
señora K, o vengarse de él si no era posible lo anterior. Llegamos así al tema de la
muerte de ella y de la muerte de su padre. La fantasía era: «Ella se iba de casa, al
extranjero y la nostalgia que sentía el padre por ella, le partió el corazón». Entonces
estaría vengada. Ella comprendía muy bien lo que le hacía falta al padre, quien ahora
no podía dormir sin coñac.
La frase «Si tú quieres» se le ocurrió a Dora como cita de la carta de la señora K. que
contenía la invitación a L.
Freud aquí vuelve a preguntar por la escena del lago. El señor K le había dicho a Dora
unas palabras pero ella no lo dejó terminar. Tan pronto comprendió de qué se trataba,
le dio una bofetada en el rostro y escapó. Ella recuerda la frase: «Usted sabe, no me
importa nada de mi mujer». En ese momento, para no toparse más con él, ella quiso
regresar a L bordeando el lago a pie, y le preguntó a un hombre qué distancia había.
Ante su respuesta «Dos horas y media», volvió en busca de la embarcación, que
partió poco después. El señor K estaba ahí, se le acercó, le pidió que lo disculpara y no
contara nada de lo sucedido. Pero ella no le respondió… Justamente, el bosque del
sueño era en un todo parecido al bosque de la orilla del lago, en el que se había
desarrollado la escena que acababa de describirme. Y precisamente a ese mismo
bosque denso lo había visto ayer en un cuadro de la exposición secesionista.
Cuando se agregaron las «ninfas» que se veían en el trasfondo del «bosque denso», ya
no cabían dudas. ¡Era una geografía sexual, simbólica! Se llama «ninfas» a los labios
menores que se hallan en el fondo del denso bosque del vello pubiano. Tras la primera
situación del sueño se oculta un fantasía de desfloración: un hombre se esfuerza por
penetrar en los genitales femeninos.
Cuando Freud le comenta sus conclusiones Dora agrega: Ella se va tranquila a su
habitación y ahí lee un gran libro que yace sobre su escritorio. El acento recae aquí
sobre los dos detalles: «tranquila», y «grande», referido al libro. Los niños nunca leen
tranquilos sobre materias prohibidas en una enciclopedia. Lo hacen con miedo a que
alguien los pueda ver. Pero en el sueño el padre había muerto y los otros ya habían
viajado al cementerio. Ella podía leer tranquila lo que quisiera. Si el padre había
muerto, ella podía leer o amar como quisiese. Dora recuerda un episodio de cuando
era niña y había leído en la enciclopedia los síntomas de apendicitis (fuerte dolor en el
vientre) que un primo estaba sufriendo. A los días ella misma experimentó estos
síntomas.
Aquí Dora agrega que ella se ve subir por la escalera. Tras la apendicitis había tenido
dificultades para caminar, arrastraba el pie derecho. Así le ocurrió durante mucho
tiempo, y por eso de buena gana evitaba las escaleras. Todavía hoy el pie se le ha
quedado rezagado muchas veces. Era, entonces, un genuino síntoma histérico. Ella se
había procurado una enfermedad sobre la cual había leído en la enciclopedia, y se
había castigado por esa lectura; pero el castigo no podía referirse en absoluto a la
lectura de ese artículo, sino que se produjo por un desplazamiento.
La secuela de la afección, el arrastrar una pierna, en modo alguno era compatible con
una peritiflitis. Pregunta Freud cuándo aconteció la apendicitis, si antes o después de
la escena junto al lago. Y la inmediata respuesta, que solucionaba todas las
dificultades, fue: nueve meses después. Este lapso es bien característico. La supuesta
apendicitis había realizado entonces la fantasía de un parto, los dolores y el flujo
menstrual. Desde luego, ella conocía el significado de ese plazo porque había leído en
la enciclopedia acerca del embarazo y el nacimiento. Pero, ¿y la pierna que se
arrastraba? Uno camina así cuando se ha torcido un pie. Por tanto, ella había dado un
«mal paso», y era totalmente lógico que pudiera parir nueve meses después de la
escena junto al lago. De niña se había torcido ese mismo pie. En B, al bajar las
escaleras, resbaló sobre un escalón y el pie, que sin ninguna duda era el mismo que
después arrastraba, se le hinchó, debió ser vendado y ella guardó reposo durante
algunas semanas. Fue poco tiempo antes del asma nerviosa que le sobrevino en su
octavo año de vida.
Su amor por el señor K. no terminó con aquella escena, sino que prosiguió hasta el día
de hoy, por lo menos de manera inconsciente.
3. Transferencia.
En este texto, Freud define las transferencias como reediciones, recreaciones de las
emociones y fantasías que a medida que el análisis avanza, no pueden menos que
despertarse y hacerse conscientes, pero lo característico es la sustitución de una
persona anterior por la persona del médico. Toda una serie de vivencias psíquicas
anteriores no es revivida como algo del pasado, sino como vínculo actual con la
persona del médico. Además agrega que las mismas son necesarias, e imposibles de
evitar y hay que tratarlas como otra creación de la enfermedad como todas.
Como sabemos, existen transferencias tiernas y amorosas, o más bien hostiles. Sea
cual fuera, haciéndolas conscientes se las aprovecha para el análisis.
Estas transferencias una vez hechas conscientes, serán de mucha ayuda para la cura
del paciente.
➔ Por otro lado, hace mención al primer sueño, y hace otra referencia a el
señor K, haciendo mención a que lo abandonó a él(a Freud) como lo abandonó
a la casa del señor K. “Se vengó de mí como se vengara de él, y me abandonó.”
Freud dice que debería haber tomado precaución haciéndole una serie de
preguntas así la atención la podría dirigir a su persona. Agrega que no sabe por
qué motivo él le recordaba al señor K, pero piensa que podría ser por celos o
por dinero.
➔ Luego hace mención sobre el segundo sueño. Hace una relación entre el
sueño y lo sucedido con el fin del análisis(que más adelante contará mi
compañera), y dice “Cuando me lo contó, yo aun no sabia -me entere dos días
después- que solo nos quedaban dos horas por delante de trabajo, el mismo
tiempo que pasó ante la imagen de la Madonna Sixtina, el mismo tiempo que
tardaba el recorrido del lago.”
4. Fin de análisis: el fin del análisis fue abrupto.
Dora inició la tercera sesión de interpretación del segundo sueño anunciando que sería
la última sesión con Freud. Cuando Freud le consulta cuando había tomado la decisión
de dejar el tratamiento, Dora comenta que hace 14 días. A lo que Freud le dice que
suena como el tiempo de preaviso de una muchacha de servicio, una gobernanta. Y
aquí Dora dice: “Una gobernanta que dio preaviso estaba también en casa de los K
cuando los visité en L”.
Ahí cuenta que en casa de los QUE había una gobernanta que era muy grosera con el
señor K. Uno o dos días antes de la escena junto al lago, la muchacha le contó que en
una época que la mujer se encontraba fuera de casa, el señor K se había acercado a
ella requiriendo amores y le había dicho: que nada le importaba de su mujer. Luego
ella cedió, pero el señor K ya no le prestaba atención.
Esas eran las exactas palabras que había usado con Dora, y por eso el motivo de su
bofetada.
Cuando se sintió abandonada, le contó a sus padres y éstos le exigieron que se vaya
inmediatamente de esa casa. Luego se fué sin dar preaviso.
Freud entonces le dice: Ahora conozco el motivo de aquella bofetada con que usted
respondió al cortejo. No fue la afrenta por el atrevimiento de él, sino la venganza por
celos. Cuando la señorita le contó su historia, usted echó mano de su arte para
desechar todo cuanto no convenía a sus sentimientos. Pero en el momento en que el
señor K. usó las palabras «Nada me importa de mi mujer», que había dicho también a
la señorita, nuevas mociones se despertaron en usted y la balanza se inclinó. Usted
dijo: «"Cómo se atreve a tratarme como a una gobernanta». A este insulto al amor
propio se sumaron los celos y los motivos de sensatez conscientes: era demasiado.
Usted se identifica con la muchacha en su sueño su propia conducta. Usted le cuenta a
sus padres tal como la señorita se lo escribió a los suyos. Usted se despide de mí como
una gobernanta, con un preaviso de 14 días. La carta del sueño, que le permite a usted
regresar a casa, es un correspondiente de la carta de los padres de la señorita, donde le
prohibía hacerlo.
Aquí interpretan por qué había tardado 14 días en contarlo a sus padres. Ella había
comprendido muy bien a la muchacha. Ella no quería irse enseguida porque todavía
tenía esperanzas, porque aguardaba a que el señor K le volviera a dar su ternura. Ese
mismo tiene que haber sido su motivo: aguardó a que expirara el plazo para ver si
renovaba su cortejo; de ahí habría inferido que él la tomaba en serio, y que no quería
jugar con usted como con la gobernanta.
Como el señor K no volvió a buscarla, ella dio curso a su venganza contándole a sus
padres.
Dora se había tomado muy en serio lo del señor K. Ella imaginaba que él esperaría a
que ella sea lo suficientemente madura como para convertirse en su mujer.
En verdad, si la tentación de L hubiera tenido otro desenlace, esa habría sido la única
solución posible para todas las partes. Creo también que por eso lamentó usted tanto el
otro desenlace, y lo corrigió en la fantasía que se presentó como apendicitis. Tiene que
haber sido, entonces, un serio desengaño para usted que en vez de un renovado
cortejo, sus acusaciones tuvieran por resultado la negativa y las calumnias de parte del
señor K. Usted confiesa que nada la enfurece más que se crea que imaginó la escena
del lago. Ahora sé qué es lo que no quiere que le recuerden: que usted imaginó que el
cortejo iba en serio y el señor K no cejaría hasta que usted se casara con él.
No se sabe si el señor K habría logrado más de haber descubierto que aquella bofetada
en modo alguno significaba un «no» definitivo, sino que respondía a los celos que
últimamente habían despertado en Dora, mientras que las mociones más potentes de
su vida anímica aún tomaban partido en favor de él. Si no hubiera hecho caso de este
primer «no» y hubiese proseguido su cortejo con pasión convincente, el resultado
habría podido ser fácilmente otro: que la inclinación de la muchacha se abriese paso
en medio de todos los escollos interiores. Pero opino que, con igual facilidad, habría
podido estimularla así a satisfacer en él su manía de venganza con mayor intensidad
aún. Nunca puede calcularse el desenlace de la lucha entre los motivos: si se cancelará
la represión o se la reforzará.
La incapacidad para cumplir la demanda real de amor es uno de los rasgos de carácter
más esenciales de la neurosis; los enfermos están dominados por la oposición entre la
realidad y la fantasía. Lo que anhelan con máxima intensidad en sus fantasías es
justamente aquello de lo que huyen cuando la realidad se les presenta; y se abandonan
a sus fantasías con tanto mayor gusto cuando ya no es de temer que se realicen.
Ahora bien; con esta publicación tan incompleta quise lograr dos cosas. En primer
lugar, mostrar, como complemento a mi libro sobre la interpretación de los sueños, el
modo en que puede aplicarse al descubrimiento de lo escondido y lo reprimido en el
interior de la vida anímica; además, a raíz del análisis de los dos sueños aquí
comunicados, se tomó en consideración la técnica de la interpretación de sueños,
parecida a la técnica psicoanalítica. En segundo lugar, quise despertar interés por una
serie de cosas que la ciencia sigue ignorando totalmente; es que sólo la aplicación de
este procedimiento específico permite descubrirlas. No podemos evitar la conjetura de
que unas excitaciones cuyas respectivas representaciones son insusceptibles de
conciencia repercutirán entre sí diversamente, tendrán otros circuitos y llevarán a otras
exteriorizaciones que las que llamamos «normales», cuyo contenido de
representaciones nos deviene consciente. Una vez puesto en claro lo anterior, nada
más podrá oponerse a la comprensión de una terapia que suprime síntomas neuróticos
mudando representaciones del primer tipo en representaciones normales.
La sexualidad presta la fuerza impulsora para cada síntoma singular y para cada
exteriorización singular de un síntoma. Los fenómenos patológicos son, dicho
llanamente, la práctica sexual de los enfermos.
En las cuatro a cinco semanas posteriores al fin del tratamiento anduvo «toda
revuelta», según dijo. Luego le sobrevino una gran mejoría. En mayo de ese año
murió un hijo del matrimonio K, que siempre había sido enfermizo. A raíz del duelo
hizo a los K una visita de condolencias, y ellos la recibieron como si nada hubiera
ocurrido. En ese momento se reconcilió con ellos, se vengó de ellos y llevó su asunto
a una conclusión que le resultaba satisfactoria. Dijo a la mujer; «Sé que tienes una
relación con mi papá», y ella no lo negó. Y movió al marido a confesar la escena junto
al lago, que él antes había negado. Llevó entonces a su padre esta noticia, justificatoria
para ella. No reanudó el trato con esa familia.
Le fue después muy bien hasta mediados de octubre, época en la cual le sobrevino
otro ataque de afonía, que duró unas seis semanas. Sorprendido ante esa
comunicación, le pregunté si había habido alguna ocasión para ello y dijo que el
ataque había seguido a un fuerte susto. Había visto como una persona era arrollada por
un carruaje. La víctima del accidente no era otra que el señor K. Lo encontró un día
por la calle, en un lugar de intenso tránsito; él se quedó atónito ante la presencia de
ella y en ese momento se dejó atropellar por un carruaje.
Por lo demás, ella se cerciore de que había pasado por el trance sin grave daño.
Todavía se pica algo cuando oye hablar de las relaciones de su papá con la señora K,
pero ya no se inmiscuye en ellas. Me dijo que estaba dedicada a sus estudios y no
pensaba en casarse. Demandaba mi ayuda por una neuralgia facial, del lado derecho,
que ahora la acosaba día y noche. —¿Desde cuándo? —le pregunté—. «Desde hace
justamente catorce días»." No pude menos que reír, pues me fue posible demostrarle
que justamente catorce días antes había leído en los diarios una noticia referida a mí,
cosa que ella confirmó.
La pretendida neuralgia facial respondía entonces a un autocastigo, al arrepentimiento
por el bofetón que propinó aquella vez al señor K y por la transferencia vengativa que
hizo después sobre mí. No sé qué clase de auxilio pretendía de mí, pero le prometí
disculparla por haberme privado de la satisfacción de librarla mucho más radicalmente
de su pena. Han pasado, de nuevo, varios años desde su visita. La muchacha se ha
casado y por cierto con aquel joven ingeniero.
- El motivo de consulta es que fue traída por su padre porque quiere que la
converta de su homosexualidad.
- Venganza incc por el desamor del padre y por la indiferencia de la madre
(preferencia a los hijos).
- Freud dice que no hubo casi transferencia, pero fue más como una
desautorización hacia la figura del varón dada más por ese desencuentro con el
padre.
Sueño donde se casaba y tenía hijos. - Era mentira, estaba tratando de cumplir con el
deseo de los padres.
- Ella va a consulta para complacer a los padres.
Hay un desventaja porque el análisis no es a demanda de quien padece y la paciente
no padece nada porque no la perturba la elección de objeto.
Objetivo del tratamiento: transportar la org. genital que tenía a la org. genital
contraria.
● LACAN: pasaje al acto (momento donde el OTRO deja caer al sujeto del lugar
en su deseo).
- Ella se venga de Freud engañándolo, porque? porque engaña al analista como
engaña al padre.
- En vez de pensar esos sueños como soñados para el analista, los interpreta
como engaño, tal vez Freud podría haber puesto en acción ese interés de
engaño, podría haber preguntado qué función cumple ese deseo de engaño,
podría haber interrogado: porque me quiere engañar? dificultad en reconocer
la transferencia y no poder sostener a la joven en el análisis.
-
TEXTO: “El hombre de las ratas”.
Historial clínico:
- Se presenta un joven universitario (Paul) que acude a Freud diciendo que tiene
representaciones obsesivas desde sus 4 años y en el último tiempo se volvieron
más notorias.
Motivo del tratamiento:
- Las representaciones obsesivas(pensamientos que no puede parar, inhiben la
acción de su vida cotidiana) (pensamientos que ocupan toda la actividad del
sujeto a tal punto que no puede accionar, inhibe su vida cotidiana) refieren a
que le suceda algo malo a las dos personas que ama: su padre y su amada.
- Manifiesta sentir impulsos obsesivos (son tmb pensamientos obsesivos) como
por ejemplo, cortarse el cuello con una navaja y producirse prohibiciones todo
el tiempo con todo tipo de cosas. = Para detener esos impulsos se construye
prohibiciones.
- Va con Freud porque leyó un libro de él donde pensó “este piensa como yo”,
establece una identificación y una transferencia (positiva/de amor) pensando
que podría depositar y contar en él para que lo ayude.
Motivo de consulta:
- El paciente consultó a Freud porque necesitaba un “certificado”, a lo cual
Freud responde que él no hacía esas cosas.
Entrevistas preliminares
Introducción al tratamiento:
- Freud invita al paciente a que comunique todo cuanto se le ocurra, así es como
el sujeto relata que tiene un amigo al que respeta mucho y es a quien acude
cada vez que tiene un impulso.
- En esas visitas le pregunta a su amigo si él no era un criminal, a lo que su
amigo siempre le respondía que él era una buena persona, una persona
intachable.
● Asociación entre Freud y amigo = transferencia puesta en juego.
Sexualidad infantil:
Ya que estaba sugestionado al leer el libro de Freud pensaba que debía hablar de
escenas de su sexualidad infantil.
- Escena de la falda: a los 4 o 5 años se acerca a una “joven y bella” empleada
y le pide permiso para pasar por debajo de su falda, ella accede al pedido y le
pone como condición que no cuente nada, y él le toca los genitales y el vientre.
- Desde este suceso tiene curiosidad y deseos intensos por ver mujeres desnudas,
pero que frente a este impulso, aparece el sentimiento siniestro que lo
atormentaba, el castigo de que por pensar esas cosas algo malo le iba a suceder
a su padre, por eso debía impedir pensar y desear aquello.
EXPLICACION: Paul había tenido una actitud de desafío (esto de rechazar la tortura
con los prisioneros), luego esta el hecho de que el se olvida sus anteojos y no los va a
buscar para que el capitan no lo castigue “no voy a retrasar a todo el grupo, pido
otros”, evita el castigo. Luego el capitán le dice de pagarle al Teniente A. los anteojos
, donde él sabe que había sido la secretaria del correo quien lo pago pero cuando el
capitán le dice esto tiene el impulso de no pagar, como ese impulso le produce culpa y
miedo de ser castigado, lo sustituye por un mandamiento, “pagaré en mano las 3.80
coronas”. CONSERVAR LA DEUDA TIENE ALGÚN SENTIDO EN SU
HISTORIA.
Es decir que estos pensamientos obsesivos que tenía de que le pase algo malo a su
padre, es sobre un padre que ya había fallecido, estaba muerto.
● Relación del padre con la deuda: su padre era jugador y apostaba con la plata
del ejército, y perdió todo. Un amigo de él le salvó la vida ya que sino lo
fusilaban. Paul dice que no sabía si la deuda estaba pagada. (RELACIÓN
PALABRAS EN ALEMÁN DE JUGADOR Y RATAS).
● Tiene que ver con la pre-historia del hombre de las ratas (es un relato familiar
sucedió antes de que naciera Paul).
- P. mostró gran interés por las explicaciones de Freud y pregunta cómo uade
tener efecto curativo la conciencia de la culpa, Freud explica que: el efecto
curativo pasa por descubrir el contenido ignorado al cual pertenece el reproche
y la culpa, es decir, por unir consciente e inconsciente .El paciente relaciona la
conciencia con la persona ética y lo inconsciente con el mal…e intuye
acertadamente el vínculo de lo inconsciente con lo infantil. Freud le confirma
esto diciendo que lo inconsciente es aquella parte de la persona que una vez
reprimió (su plantó) y no acompañó su ulterior desarrollo.
- En la 7ta sección P. no creía haber tenido aquel deseo hostil al padre. Recordó
una novela de Suderman que le había impresionado, en esta había una joven
que velaba a su hermana enferma y de pronto sentía el deseo de que muriera
para casarse con su cuñado. Al morir la hermana, esta se suicida ya que
consideraba que no merecía seguir viviendo.
El ocasionamiento de la enfermedad
Así, el neurótico obsesivo tiene noticia de su trauma pues no lo olvidó, pero no tiene
noticia porque no discierne el significado de lo recordado.
- Relato Cruel
- Rata de juego.
- Cuotas
- Casamiento
- Hijos (El tormento de las ratas es introducido por el ano y tienen la posibilidad
de salir, como lo que sale del ano son heces, se hace la ecuación simbólica de
heces = hijos).
- Ecuación simbólica= caca del sueño que es dinero, heces = niño
RATAS COMO CUOTAS: Paul le pregunta a Freud cuales son sus honorarios, a lo
cual responde y Paul le contesta: “100 coronas = 100 ratas”.
● Escena de ratas que caminaban sobre la tumba del padre, pensaba que las ratas
se lo comían, aparecen los pensamientos de reproche etc.
CONFLICTO:
- Cada vez que debía dar un examen, no les rendía, procrastinar la finalización
de su carrera (derecho/abogacía).
TEMOR:
Tiene una posición frente al padre de ambivalencia, de desafío y de tenerlo.
- La escena con el capitán es una escena como sustituto del padre, ya que este
capitán es militar como el padre y le gusta la crueldad.
● Daniel Paul Schreber fue el presidente del Superior Tribunal de Sajonia, doctor en
Historial Clínico
→ 1842: nacimiento de Daniel Paul Schrebe en Leipzig
→ 1861: muere su padre.
→1877: muere su hermano.
→ 1878: contrajo matrimonio.
- en la neurosis con el retorno de lo reprimido se rechaza (se reprime otra vez) pasa a
las fantasias icc, produce un sustituto que es el sintoma. Se realiza la formación
sustitutiva.
○ estupor alucinatorio
○ se sentía perseguido
○ le decía a su médico, a quien antes estaba muy agradecido “almicida”
● Poco a poco, las ideas delirantes cobraron el carácter de lo mítico, religioso, mantenía
trato directo con Dios, era juguete de los demonios, veía «milagros», escuchaba
TERCERA ENFERMEDAD
1907: en Mayo muere la madre, en Noviembre la esposa sufre un ataque.
Inmediatamente después el cae enfermo. Fines de Noviembre es internado en
Leipzig.
● dice que algunos de sus órganos fueron sufriendo grandes fallas a lo largo de
los años, lo cual tiene que ver con su mudanza de hombre a mujer.
● dice que esta destrucción de los órganos, a cualquier otro humano lo hubieran
llevado a la muerte pero como él es parte de esta redención divina, a él no lo mataron por lo
cual es inmortal. Solo cuando se transforme en mujer propiamente dicho podrá morir.
que tiene que ser. Tiene por cosa asegurada que él es el objeto exclusivo del milagro
● Alma humana, contenida en los nervios del cuerpo, algunos de estos solo se
llaman nervios del entendimiento y cada uno de estos representa a toda la individualidad
espiritual del ser humano. Dios es ante todo puro nervio, el hombre es cuerpo y
nervios.
● “El orden del universo tiene una laguna a consecuencia de la cual la existencia de
esclarecimiento, los nervios de hombres vivos, ejercen tal atracción sobre los
nervios de Dios que este no puede volver a soltarse de ellos, vale decir, está
amenazado en su propia existencia. Ahora bien, este caso,
extraordinariamente raro, aconteció con Schreber y le trajo por consecuencia
el máximo padecer. Por esa vía se puso la pulsión de autoconservación de
Dios está muy lejos de la perfección que las religiones le
Interpretación de Freud
freud se embarca en la tarea de
interpretarlos habla de tres elementos
fundamentales del delirio:
1. el lugar de redentor
2. la mudanza en mujer
El lugar de redentor
El delirio que Schreber construye tiene datos o cuestiones que tienen que ver con
su vida. Freud toma al delirio como algo interpretable. Muchas cosas del
manifiesto del paciente fueron censuradas y no tomadas como cosas a interpretar.
Hay muchas cosas que quedaron borradas, de su madre no se sabe nada, su padre
había sido un muy importante médico higienista, aportes a la salud de la juventud.
El padre era internacionalmente conocido, creó aparatos para corregir los malos
hábitos de los jóvenes.
Freud encuentra un elemento, uno de los nombres del padre se podría traducir
como “amor a Dios”. Freud toma este segundo nombre del padre como algo
significativo ya que parte del delirio de Schreber está planteado para hacer algo por
Dios.