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Nulidades Societarias

La nulidad societaria es una sanción legal que priva de efectos a un acto jurídico debido a causas existentes al momento de su celebración. Los actos jurídicos deben cumplir con ciertos elementos, como la capacidad del sujeto, un objeto lícito, forma adecuada y una causa fin. La regulación de las nulidades se encuentra en el Código Civil y Comercial y en la Ley General de Sociedades, diferenciando entre nulidades absolutas y relativas, así como entre nulidad total y parcial.

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Nulidades Societarias

La nulidad societaria es una sanción legal que priva de efectos a un acto jurídico debido a causas existentes al momento de su celebración. Los actos jurídicos deben cumplir con ciertos elementos, como la capacidad del sujeto, un objeto lícito, forma adecuada y una causa fin. La regulación de las nulidades se encuentra en el Código Civil y Comercial y en la Ley General de Sociedades, diferenciando entre nulidades absolutas y relativas, así como entre nulidad total y parcial.

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NULIDADES SOCIETARIAS

I. Concepto
Hay que entender primero, antes de entrar al tema de las «nulidades
societarias», que es la nulidad. La nulidad es, nada más y nada menos, que una
sanción legal que priva de sus efectos propios a un acto jurídico, en virtud de
una causa existente al momento de su celebración.
Por ende, la nulidad societaria es la sanción legal que va a privar de sus
efectos normales a un acto jurídico, aunque no de todos sus efectos, en virtud
de una causa originaria, es decir, existente al momento de su celebración1.

II. Elementos del acto


Hay que recordar que el acto jurídico es un acto voluntario lícito que tiene
por fin inmediato la adquisición, modificación o extinción de las relaciones o
situaciones jurídicas. Por ende, un acto societario requiere:
a) Un sujeto capaz, la capacidad no es sólo un atributo de la persona sino
también un elemento del acto jurídico, el cual, para que este sea válido, tiene
que ser otorgado por quien pueda cambiar el estado de su derecho.
b) Contar con un objeto, que no sea un hecho imposible o prohibido por
la ley, contrario a la moral, a las buenas costumbres, al orden público o lesivo de
los derechos ajenos o de la dignidad humana.
c) Requiere de forma, es necesario la exteriorización de la voluntad del
sujeto respecto del objeto en orden a la consecución del fin jurídico propuesto.
Aunque el principio general es el de la libertad de formas, en el ámbito de las
sociedades se requiere para su constitución y modificación formas
determinadas, para evitar improvisación, comprobar la seriedad del acto,
precisar la declaración de voluntad y garantizar los intereses de los terceros2.
d) Debe contar con una causa fin subjetiva, es decir, aquello que las
partes se propusieron al contratar, ya que el acuerdo social, es también un acto
jurídico, porque se trata de una manifestación de la voluntad de los socios
expresada a través de los procedimientos legales prescriptos3.

III. Regulación en el CCyC y en la Ley 19550


1. En el Código Civil y Comercial
Las nulidades están reguladas en el Libro Primero, Título IV, Capítulo 9:
Ineficacia de los actos jurídicos. Sección 1ª en los artículos 382 a 392.

1
Sebastián Balbín, Manual de Derecho Societario pag. 185
2
Sebastián Balbín, Manual de Derecho Societario pag. 184
3
Sebastián Balbín, ob. Cit.
La ineficacia es, genéricamente, privación o disminución sólo de los
efectos propios del acto jurídico, vale decir, de los efectos que las partes
desearon al otorgarlo.
Ya hemos dicho al principio que la nulidad es una sanción legal que priva
de sus efectos propios a un acto jurídico, en virtud de una causa existente al
momento de su celebración, que presentando (según Rivera4) las siguientes
características:
1. La nulidad da paso a una sanción: la nulidad priva al acto jurídico de
sus efectos propios, con efecto retroactivo (volviendo las cosas al mismo estado
en que se hallaban antes de su celebración) y da paso a la sanción,
imponiéndoles a las partes la obligación de restitución mutua de lo recibido en
virtud del acto, negándole los derechos que tenían con causa en el mismo y, en
su caso, imponiendo la reparación de daños y perjuicios provocados por el acto
inválido.
2. Base legal: la sanción de nulidad sólo puede ser establecida por la ley.
3. Es calificativo exclusivo del acto jurídico: sólo el acto jurídico tiene
eficacia propia y sólo él puede perderla. De allí, que no es acertado hablar de
nulidad de un acto ilícito o de un simple acto voluntario, pues no pueden perder
una eficacia que nunca tuvieron.
4. Sólo priva al acto jurídico de sus efectos propios: la nulidad destituye al
negocio jurídico de los efectos que las partes persiguieron al otorgarlo; pero el
acto puede producir otros efectos que impone la ley con independencia de la
voluntad de las partes.
5. Características de los defectos que causan invalidez y hacen posible la
declaración de nulidad: a) son originarios, ya que existen desde la celebración
del acto jurídico; b) son estructurales (o intrínsecos), se encuentran en la
estructura del negocio; c) son esenciales, por su gravedad un defecto menor no
amerita la declaración de nulidad
6. Proceso de impugnación y declaración: el acto defectuoso no es
automáticamente nulo, es inválido. Para llegar a la nulidad es necesario
impugnar el acto, probar el defecto y así poder obtener la declaración que da
estado a la nulidad.
1.1. Clasificación
Nuestro Código Civil y Comercial clasifica a las nulidades en los artículos 386 a
389, entre nulidades absolutas, relativas, total y parcial. Veamos que son cada una:
a) Nulidades Absolutas: son los actos que contravienen el orden público, la
moral o las buenas costumbres (art. 386 de CCyC). Pueden ser declarada por el juez
sin petición de la parte si es manifestada al momento de dictarse sentencia, y alegada
por el Ministerio Público y por cualquier interesado, excepto por la parte que invoque la

4
Julio Cesar Rivera, CCyC Comentado. Comentario del art. 382
propia torpeza para lograr un provecho. No puede sanearse por la confirmación del acto
ni por la prescripción, y la acción es irrenunciable.
b) Nulidades Relativas: son los actos a los cuales la ley impone esta sanción
solo en protección del interés de ciertas personas. Se declara únicamente a instancias
de las personas en cuyo beneficio se establece, y excepcionalmente por pedido de la
otra parte si es de buena fe y ha experimentado un perjuicio importante. Se sanea por
la conformidad del acto y por la prescripción de la acción (de dos años) si no se
dispusiera un plazo mayor o menor.
En suma, el art. 386 funda el criterio de distinción entre nulidad absoluta y
relativa en el interés predominantemente protegido. Si los vicios o defectos que padece
un acto jurídico afectan intereses generales o colectivos, dados por el orden público, la
moral o las buenas costumbres, la nulidad será ABSOLUTA. En cambio, si el interés
afectado por el acto es particular, individual de los sujetos del negocio, la nulidad será
RELATIVA.
c) Nulidad Total: la nulidad será total cuando se extienda a todo el acto.
d) Nulidad Parcial: la nulidad será parcial cuando se afecta a uno o varias
disposiciones.
En suma, según la extensión de la sanción, la nulidad será total o parcial. En el
primer caso, todo el acto resultará ineficaz; en el segundo, sólo la cláusula o disposición
viciada.

2. En la Ley 19550
En la Ley General de Sociedades las nulidades están reguladas en los artículos
16 a 26. Las nulidades societarias destacan, según Nissen5, los siguientes efectos:
1. No tiene efecto retroactivo al momento de la constitución del ente, resultando
inaplicable el art. 390 del CCyC. Es decir, no va a desaparecer toda la actividad que
desarrolló la sociedad desde que se constituyó como si hubiera ocurrido en otro tipo de
acto jurídico. Si tuviera efecto retroactivo, todos los contratos, relaciones, negocios o
actos celebrados desde la constitución de la sociedad hasta ese momento caerían en
razón de la nulidad. Los efectos surtirán a partir de cuándo se declare la nulidad.
2. Opera como una causal de disolución de la sociedad, dando paso, en forma
automática, al proceso liquidatario, excepto en los casos en que la nulidad sea
decretada como consecuencia de incurrir la sociedad en las conductas previstas en los
art. 18 a 20 de la ley (que veremos infra) en cuyo caso el procedimiento liquidatario es
especial y sumamente riguroso.
3. La declaración de nulidad no puede afectar los contratos celebrados por la
sociedad frente a terceros, salvo el caso de sociedades de objeto ilícito, en los cuales
los terceros de mala fe pueden alegar la existencia de la sociedad.
4. No borra la actuación asociativa interna desarrollada, las relaciones
intrasocietarias se juzgan por las normas de las sociedades no regularmente
constituidas (arts. 21 a 26 Sección IV LGS).

5
Ricardo Nissen, CURSO DE DERECHO SOCIETARIO
Hay que aclarar, bien destaca Vítolo6, que las nulidades determinadas por los
artículos 18, 19 y 20 de la ley 19.550 son todas nulidades absolutas, inconfirmables e
insubsanables.

2.1 Nulidad Vincular


El art. 16 de la Ley 19.550 (A partir a ahora LGS) se ocupa de las nulidades
relacionadas con el vínculo de algunos socios, establece que «La nulidad o anulación
que afecte el vínculo de alguno de los socios no producirá la nulidad, anulación o
resolución del contrato, excepto que la participación o la prestación de ese socio deba
considerarse esencial, habida cuenta de las circunstancias o que se trate de socio
único».
La solución es lógica, ya que los vicios que afecten el vínculo entre uno de los
socios y la sociedad no deben trascender a la existencia y funcionamiento de ella, en
tanto que, como titular de una empresa, su conservación es siempre preferibles a su
liquidación7.
Por ende, la nulidad del vínculo que une al socio con la sociedad no produce la
nulidad del contrato constitutivo del ente, lo que implica que dicha invalidez debe ser
encasausado a través de las soluciones previstas para la resolución parcial del contrato
social (art. 95 de la LGS) a los fines de materialización la exclusión del incapaz y
abonarle el valor de su participación, sin que esa circunstancia trascienda a la sociedad8.
Nissen destaca casos en que la nulidad del vínculo (que une a los socios con la
sociedad) puede provocar la nulidad del contrato social, que la Ley General de
Sociedades en su art. 16 efectúa las siguientes distinciones:
a) Tratándose de cualquier supuesto de nulidad vincular, cuando la participación
o la prestación de ese socio deba considerarse esencial, habida cuenta de las
circunstancias del caso. El legislador se ha referido con esta excepción de que la
participación del socio (por su personalidad o características de los aportes
comprometidos), resulte esencia para el funcionamiento de la compañía. La declaración
de la nulidad del contrato social deberá ser determinado por el juez, quien tendrá en
cuenta esas especiales circunstancias.
b) Si se tratare la nulidad vincular de un vicio de la voluntad y la sociedad contare
solo con dos socios, la nulidad o anulación que afecte el vínculo de uno de ellos también
producirá la invalidez del contrato social. ¿Y si tuviera más de dos socios?, en ese caso
el contrato constitutivo será anulable cuando los vicios afecten la voluntad de los socios
a los que pertenezcan la mayoría del capital.
2.2. Nulidad por omisión de requisitos esenciales.
Esta situación está regulada en el art. 17 de LGS (que fue modificada por la ley
26.994), anteriormente el texto original diferenciaba entre la ausencia de requisitos

6
Roque Vítolo, Manual de Sociedades pag. 133
7
Ricardo Nissen, CURSO DE DERECHO SOCIETARIO
8
Ricardo Nissen, CURSO DE DERECHO SOCIETARIO
esenciales tipificantes y no tipificantes9 La ley 26.994, suprimió esa clasificación,
disponiendo lo siguiente: «[ATIPICIDAD. OMISIÓN DE REQUISITOS ESENCIALES] -
Las sociedades previstas en el capítulo 11 de esta ley no pueden omitir requisitos
esenciales tipificantes ni comprender elementos incompatibles con el tipo legal. En caso
de infracción a estas reglas, la sociedad constituida no produce los efectos propios de
su tipo y queda regida por lo dispuesto en la Sección IV de este Capítulo».
La modificación a este artículo implica un cambio sustancial en la filosofía de la
ley, al punto de cuestionar la tipicidad como recaudo esencial que merezca integrar el
concepto genérico de sociedad10.
La sanción prevista para la sociedad infractora, en estos casos, es la inclusión
de estas en las normas de los art. 21 a 26 de la LGS, el art. 25 dispone que la
subsanación es una solución que puede ser adoptada por las sociedades «en el caso
de sociedades incluidas en esta sección, la omisión de requisitos esenciales, tipificantes
o no tipificantes, la existencia de elementos incompatibles con el tipo elegido o la
omisión de cumplimiento de requisitos formales, pueden subsanarse a iniciativa de la
sociedad o de los socios en cualquier tiempo durante el plazo de la duración previsto en
el contrato. A falta de acuerdo unánime de los socios, la subsanación puede ser
ordenada judicialmente en procedimiento sumarísimo. En caso necesario, el juez puede
suplir la falta de acuerdo, sin imponer mayor responsabilidad a los socios que no lo
consientan».
3. Diferencia entre «ineficacia» y «nulidad».

Recordemos que la nulidad es «una sanción legal que priva de sus efectos
propios a un acto jurídico, en virtud de una causa existente al momento de su
celebración», pero ¿Qué es la ineficacia?, para eso debemos partir de un concepto
previo, el de eficacia ya que la ineficacia es simplemente su negación.
La eficacia es la aptitud que se predica de un acto jurídico para alcanzar y
mantener sus efectos propios o normales; es decir, aquellos que las partes persiguieron
al otorgarlo. Por lo tanto, su contraparte (ineficacia), es la privación o disminución solo
de los efectos propios del acto jurídico, es decir, los efectos que las partes desearon al
otorgarlo.
La doctrina distingue dos categorías de ineficacias, una ineficacia estructural y
una ineficacia funcional. El primero la privación de los efectos propios de un acto jurídico
se produce por defectos «estructurales», es decir, se encuentran dentro del negocio y
son originarias porque existen desde el momento de la celebración (vgr. Actos
celebrados con defectos en algunos de sus elementos ya sea por tener objeto inmoral,
causa ilícita etc. o un vicio en su contenido por error, dolo, violencia, simulación o lesion).
El segundo, la privación de los efectos propios de un acto jurídico se produce a
causa de hechos sobrevenidos a la celebración del negocio y extrínsecos a su estructura
(vgr. La rescisión, la revocación y la resolución.).

9
El primer caso, esa circunstancia provocaba la declaración de nulidad del contrato social, mientras que la
omisión de cualquier requisito esencial no tipificante hacía anulable el contrato, pero esa situación podía
subsanarse hasta su impugnación judicial. Ricardo Nissen, CURSO DE DERECHO SOCIETARIO
10
REGIMEN DE SOCIEDADES 2019 Jorge Osvaldo Zunino. Comentario del art. 17
En suma, la nulidad importa la privación concreta de los efectos propios o
normales del acto, precisamente por los defectos que padece; es decir, por ser inválido.
Pero la nulidad es sólo un supuesto de ineficacia (estructural), no el único; ya que
también pueden darse ineficacias funcionales (rescisión, resolución, revocación) donde
no está afectada la validez del acto11. Palabras más palabras menos, toda nulidad es un
acto ineficaz, pero no todo acto ineficaz es de nulidad.

IV. Inexistencia del acto


En la doctrina se da la existencia de una tercera categoría de actos denominados
«inexistentes» las que no son aplicables las reglas de los actos nulos o anulables. La
resolución inexistente no produce efectos jurídicos y en ningún caso podría producirlos.
Balbín entiende que de los actos inexistentes se deriva: a) no se confirma ni
prescriben; b) los actos no se confirman si no de nulidad absoluta y; c) los actos
anulables tienen existencia jurídica mientras no sean anulados por sentencia, pudiendo
en consecuencia prescribir los vicios que los afecten.
En el actual ordenamiento societario argentino, y en el ámbito particular de las
decisiones de órganos colegiados, las resoluciones asamblearias podrán ser nulas, de
nulidad absoluta o relativa, mas no inexistentes.
Hay que destacar, además, que un acto nulo ¿puede ser corregido?, la respuesta
es depende, si se trata de un acto nulo de nulidad absoluta este no puede ser corregido
por el instituto de la confirmación12, no obstante, si se trata de un acto de nulidad relativa
este puede ser subsanado por este instituto.

V. Conclusión
Hemos desarrollado un instituto de lo más extenso hasta el momento, nos
movimos de un ordenamiento jurídico a otro, desde el Código Civil y Comercial hasta la
ley 19.550, desde un concepto de nulidad que establece nuestro Código hasta su
aplicación en las sociedades mercantiles, desde opiniones de autores como Balbín,
Nissen, Vítolo, Zunino e incluso Rivera, todo esto para poder entender este instituto,
partiendo desde la base y construyendo desde ahí.
Es interesante este instituto, durante la investigación hemos visto que la ley
19.550 ha realizado un avance sobre este tema en el campo societario, ya que, la
organización nacida del contrato de sociedad, puede ser «disuelta» o «liquidada» pero
no anulada en el sentido de una desmembración que permita establecer las cosas al
mismo o en igual estado anterior al acto anulado.

11
Julio Cesar Rivera, CCyC Comentado. Comentario del art. 382
12
Art. 393. Requisitos. Hay confirmación cuando la parte que puede articular la nulidad relativa manifiesta
expresa o tácitamente su voluntad de tener al acto por válido, después de haber desaparecido la causa de
nulidad. El acto de confirmación no requiere la conformidad de la otra parte

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