SERGIO TOBÓN
socioformativo difiere de los demás enfoques en varios puntos, los cuales se
describen en la Tabla 2. Es de resaltar que el enfoque socioformativo le da mucha
importancia al compromiso ético, y coloca este aspecto como eje transversal en
la formación de las competencias.
Tabla 2. Comparación entre los diferentes enfoques de las competencias
Caracterís- Enfoque fun- Enfoque Enfoque Enfoque
tica cionalista conductual- constructivista socioformativo
organizacional
Concepto Desempeño Actuación con Desempeño en Actuaciones
de compe- de funciones base en conduc- procesos laborales integrales ante
tencias laborales. tas que aportan y sociales dinámi- problemas y
ventajas compe- cos, abordando las situaciones de
titivas a las disfunciones que se la vida con
organizaciones. presentan. idoneidad,
ética y mejora
continua.
Conceptos - Funciones - Conductas - Procesos labora- - Desarrollo de
clave - Familias observables les y sociales habilidades de
laborales. - Análisis de - Análisis de dis- pensamiento
metas organiza- funciones. complejo
cionales - Proyecto ético
- Competencias de vida
clave. - Emprendimien-
to creativo.
Epistemo- Funcionalista Neopositivista Constructivista Compleja
logía
Métodos Análisis fun- - Registro de Empleo Tipo - Investigación
privilegia- cional conductas Estudiado en su Acción
dos - Análisis de Dinámica (ETED) Educativa
conductas. (Mandon y Liarout- - Taller
zos, 1998). reflexivo.
Caracte- -Planificación -Énfasis en -El currículum tien- -Enfatiza en el
rísticas del secuencial delimitar y de a ser integra- modelo educa-
currículo desde las com- desagregar las dor para abordar tivo sistémico, el
petencias. competencias. procesos disfuncio- mapa curricular
-Mucho énfasis nales del contexto. por proyectos
en aspectos -Tiende a enfatizar formativos,
formales y en en funciones de los equipos
la documen- tipo laboral y docentes y el
tación de los poco en disfun- aseguramiento
procesos. ciones de tipo de la calidad.
social.
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La formación humana integral y las competencias: el enfoque socioformativo
Implemen- Módulos -Asignaturas Asignaturas y es- Proyectos for-
tación con funcionalistas -Materiales pacios formativos mativos.
los estu- basados en de autoapren- dinamizadores.
diantes unidades de dizaje.
aprendizaje.
1.3 Construcción del saber desde la unidad en la
diversidad
Todo lo que pasa en los procesos formativos y alrededor de estos se da en el marco
de interdependencias dinámicas y autoorganizativas que producen continuos
cambios, donde los diversos componentes encierran una pluridimensionalidad
que integra aspectos cognitivos, afectivos, administrativos, políticos y
tecnológicos (Ruiz, 2000). Inicialmente, a mediados de la década de los años
50, se desarrolló la teoría general de sistemas, la cual brindó un referente para
comprender la organización dinámica de la educación como un sistema
integrado por subsistemas interrelacionados. Luego, se estableció el
pensamiento complejo, el cual complementa la epistemología sistémica
abordando la construcción del saber desde las habilidades esenciales del
pensamiento complejo (metacognición, dialógica, metanoia, hologramática y
autoorganización), con base en el entretejido de las partes en un todo, y la relación
de dichas partes entre sí, considerando el caos, el cambio y la incertidumbre. Lo
anterior implica comprender qué es la complejidad, y al respecto el profesor
Morin (2000b) la explica en los siguientes términos:
Lo esperado no se cumple y un Dios abre la puerta a lo inesperado. Esto es la
complejidad. No se puede determinar de modo seguro, con exactitud, lo que
va a venir. En consecuencia, no fiarse de la probabilidad, siempre debe verse
la posibilidad de lo improbable (...) Toda acción una vez lanzada entra en un
juego de interacción y hay retroacciones en el medio en el cual se efectúa.
Toda esta interacción y retroacción puede desviar sus fines. Incluso llevar a
un resultado contrario al que se esperaba. Significa que por saber lo que va a
ocurrir de una acción se debe integrar en el conocimiento el papel de su
contexto, de su ambiente (p.36).
El pensamiento complejo constituye un método de construcción del saber humano
desde un punto de vista hermenéutico, o sea, interpretativo y comprensivo,
retomando la explicación, cuantificación y objetivación. Es un método que, en
cuanto camino, no está hecho ni trazado, sino que se hace caminando, como bien
lo expresa el poema de Machado (1998) caminante, no hay camino, se hace
camino al andar… Por ende, el pensamiento complejo consiste en una nueva
racionalidad en el abordaje del mundo y del ser humano, donde se entretejen las
partes y elementos para comprender los procesos en su interrelación, recursividad,
organización, diferencia, oposición, y complementación, dentro de factores de
orden y de incertidumbre. Así lo expresa Morin (2000a):
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SERGIO TOBÓN
Complexus significa lo que está tejido en conjunto; en efecto, hay complejidad
cuando son inseparables los elementos diferentes que constituyen un todo
(como el económico, el político, el sociológico, el psicológico, el afectivo,
el mitológico) y que tienen un tejido interdependiente, interactivo e inter-
retroactivo entre el objeto de conocimiento y su contexto, las partes y el todo,
el todo y las partes, las partes entre sí, la complejidad es, de hecho, la unión
entre la unidad y la multiplicidad (...) (p. 31).
A diferencia de la epistemología tradicional que asume el conocimiento solo
desde el ámbito cognitivo, el pensamiento complejo lo aborda como un proceso
que es, a la vez, biológico, cerebral, espiritual, lógico, lingüístico, cultural, social
e histórico, por lo cual se enlaza con la vida humana y la relación social (Morin,
1994a). Por lo tanto, la construcción de conocimiento debe tener en cuenta las
relaciones entre el hombre, la sociedad, la vida y el mundo (Rozo, 2003).
Es importante aclarar que el pensamiento complejo no rechaza la certeza en
beneficio de la incertidumbre, la separación en beneficio de la inseparabilidad, ni
la lógica para autorizarse todas las transgresiones. Por el contrario, esta
epistemología consiste en hacer una ida y vuelta constante entre certezas e
incertidumbres, entre lo elemental y lo global, entre lo separable y lo inseparable.
El “pensamiento complejo es ante todo un pensamiento que relaciona” (Morin,
2000c, p.67). No se trata de abandonar los principios de la ciencia clásica -orden,
separabilidad, lógica- sino de integrarlos en un esquema que es al mismo tiempo
más amplio y más rico. No se trata de oponer un holismo global y vacío a un
reduccionismo sistemático; se trata de incorporar lo concreto de las partes a la
totalidad, articulando los principios de orden y de desorden, de separación y de
unión, de autonomía y de dependencia, que son al mismo tiempo complementarios,
competidores y antagonistas en el seno del universo (Morin, 1997).
Desde el marco de la racionalidad tradicional el abordaje de la formación humana
es muy limitado, ya que dicha racionalidad tiende a manejar el conocimiento
desde la autoridad, se le dificulta asumir el cambio en las ideas, desconoce sus
límites y niega el afecto y el amor. Pensar complejamente la educación requiere
de una nueva racionalidad, tal como lo propone Morin (2000a):
La verdadera racionalidad, abierta por naturaleza, dialoga con una realidad
que se le resiste. Ella opera un ir y venir incesante entre la instancia lógica y
la instancia empírica; es el fruto del debate argumentado de las ideas y no la
propiedad de un sistema de ideas. Un racionalismo que ignora los seres, la
subjetividad, la afectividad, la vida es irracional. La racionalidad debe
reconocer el lado del afecto, del amor, del arrepentimiento. La verdadera
racionalidad conoce los límites de la lógica, del determinismo o del
mecanicismo; sabe que la mente humana no podría ser omnisciente, que la
realidad comporta misterio; ella negocia con lo irracionalizado, lo oscuro, lo
irracionalizable; no solo es crítica sino autocrítica. Se reconoce la verdadera
racionalidad por la capacidad de reconocer sus insuficiencias (p. 20).
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La formación humana integral y las competencias: el enfoque socioformativo
A continuación se anotan de forma esquemática los ejes centrales del
pensamiento complejo:
• Las nociones antagónicas se unen sin perder su diferenciación y
particularidad (principio dialógico), las cuales se excluyen y rechazan en
el paradigma clásico (Morin, 1992). Mediante el diálogo podemos hacer
concurrir y complementar las diferentes lógicas.
• Los procesos se autoproducen y autoorganizan, en tanto los efectos
producen causas y las causas producen efectos (recursión organizacional)
(Morin, 1996, 1997). Los sistemas tienden a hacerse bucles a sí mismos,
creando su propia autonomía, con el fin de perseverarse guardando su
forma, para lo cual gastan y sacan energía, información y organización
del ecosistema donde existen (Morin, 2000b). Las personas son seres
auto-eco-organizadores, ya que a partir de la dependencia del ecosistema
social logran desarrollar su identidad como seres humanos desde la
autonomía.
• Hay sistemas en los cuales la parte está en el todo y, a la vez, el todo está
en cada una de las partes (principio hologramático) (Morin, 1996, 1997);
esto implica la necesidad de conocer el todo para comprender las partes,
y estudiar las partes para conocer el todo: Si todas las cosas son causadas
y causantes, ayudadas y ayudantes, mediatas e inmediatas, y todas
entretejidas por un lazo natural e imperceptible, que liga las más
alejadas y las más diferentes, no es posible conocer las partes sin
conocer el todo y tampoco conocer el todo sin conocer particularmente
las partes (Pascal, 1976).
• Se integran el objeto y el sujeto: el investigador (conceptualizador) que
observa al objeto observándose a sí mismo. En el paradigma clásico, el
conocimiento pasa por el observador sin romperlo ni machacarlo debido
a la neutralización (Rozo, 2003). En el enfoque socioformativo, el
conocimiento sobre el objeto se analiza en relación con el sujeto, y se
realiza una observación sobre la observación; es decir, se analizan los
efectos de las propias actitudes y modelos mentales en la elaboración del
conocimiento, el diseño de la metodología y su aplicación.
• Los fenómenos tienen características regulares e irregulares. Dichas
características interactúan en los procesos sociales dentro de una continua
organización dada por el orden y el desorden.
• Se combina el análisis cualitativo con el análisis cuantitativo, ya que con
números no se puede interpretar y con palabras no se puede describir con
precisión, lo cual hace necesario pensar lo que se hace (Ibáñez, 1994).
• La realidad se concibe como un proceso en continuo cambio, por lo cual
se debe tener flexibilidad en la forma de abordarla.
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