ESTRATEGIAS DE EVALUACIÓN FORMATIVA
En el presente documento, se utiliza de manera inclusiva términos como “el docente”, “el estudiante”, “el profesor”,
“el niño” y sus respectivos plurales para referirse a hombres y mujeres.
Como institución asumimos esta opción dado que no existe acuerdo universal respecto a cómo referirse a ambos
géneros en el idioma español, excepto usando “o/a”, “los/las” y otros recursos semejantes, y entendiendo que su
uso en un texto escrito conlleva una saturación gráfica que puede interferir en la comprensión de la lectura.
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MÓDULO 4:
TÉCNICAS DE RETROALIMENTACIÓN EFECTIVA
1. EL VALOR DE LA RETROALIMENTACIÓN COMO ESTRATEGIA DE APRENDIZAJE
Es muy importante el rol que juega la retroalimentación como elemento central y movilizador para lograr
el cierre de la brecha de aprendizaje. Mediante la retroalimentación se espera que se produzca un intercambio
de información clave, que facilite la toma de conciencia de los estudiantes sobre lo que han aprendido y cómo
lo han aprendido, a través de estímulos que los incentiven a reflexionar, a desarrollar sus procesos
metacognitivos y a hacerse responsables de sus aprendizajes.
El uso eficaz de estas formas de pensamiento, los ayudará a procesar de manera adecuada la información
aportada por la retroalimentación, a elaborar buena información para retroalimentar a otros y a sacar el máximo
provecho a los aprendizajes adquiridos (Parra, 2008). La retroalimentación también servirá para que el docente
complemente el panorama que ha construido a partir de la recogida, el análisis y la interpretación de la
información levantada mediante la aplicación de diversos procedimientos y modalidades de evaluación. Plantear
preguntas precisas, indagar respecto de las estrategias aplicadas por los estudiantes para llegar a uno u otro
resultado, contrastar la información intercambiada en ese diálogo con lo planificado, lo implementado y los
productos o desempeños observados, serán acciones primordiales si se pretende optimizar la enseñanza para
lograr aprendizajes efectivos.
EL PODER DE LA RETROALIMENTACIÓN
La evaluación es un proceso que genera información, por lo que es de especial relevancia detenernos a
pensar en qué es lo que se hace con esta información, cómo es sistematizada, pero, sobre todo, cómo es
interpretada y comunicada con el fin de que tenga una utilidad práctica para los estudiantes y para el docente.
Podemos afirmar que la información obtenida gracias a la evaluación genera conocimiento con un alto valor
retroalimentador (Ávila, P. 2009). Pero, ¿qué es la retroalimentación? ¿Se entiende cómo funciona? ¿Cuáles
son sus objetivos? ¿Cómo se aplica en la práctica en el aula?
TÉCNICAS DE RETROALIMENTACIÓN EFECTIVA 1
Es frecuente que se entienda la retroalimentación como la revisión de una tarea para verificar las
respuestas correctas, identificar errores y corregirlos; la entrega de algunos comentarios o elogios que
complementan las calificaciones obtenidas en una prueba u otra situación evaluativa o el reemplazo de estas
calificaciones por conceptos como “logrado” o “por lograr”. Si bien, estas acciones entregan algunas pistas a los
estudiantes respecto de su posición en relación con las metas de aprendizaje, no son lo suficientemente explícitas
para constituirse como herramientas que ayudan a asimilar logros, a determinar lo que se debe mejorar e identificar
caminos para avanzar en el aprendizaje.
Citando a Anijovich y González (2011), la retroalimentación es “un proceso de diálogos, intercambios,
demostraciones y formulación de preguntas, cuyo objetivo es ayudar al alumno a comprender sus modos de
aprender, valorar sus procesos y resultados y autorregular su aprendizaje.” Con la retroalimentación se busca
brindar información a los estudiantes sobre los contenidos que no han dominado aún, pero también sobre cómo
están aprendiendo. El objetivo es que tomen conciencia de las estrategias que utilizan para que puedan
mejorarlas, si es necesario, o para que luego las repliquen frente a nuevos desafíos, asuman responsabilidades
y progresen en su trayectoria de convertirse en aprendices autónomos.
Volviendo a los autores referidos anteriormente, el ejercicio sistemático de la retroalimentación puede
contribuir al desarrollo de la autonomía cognitiva de los estudiantes, entendida como “la posibilidad de resolver
problemas, crear nuevas producciones y transferir información a nuevos contextos”. La autonomía cognitiva
facilita que los estudiantes puedan enfrentar con propiedad diversas situaciones, más allá de su tránsito por la
escuela; de ahí la relevancia de poner los esfuerzos en que la adquieran.
Desde los referentes teóricos actuales (cognitivismo y constructivismo) se reconoce la centralidad del
estudiante en el proceso de retroalimentación; por lo tanto, es indispensable que este entienda la tarea
evaluativa, que comprenda y adhiera a su meta de aprendizaje, que reciba e interprete la información y que se
proponga mejorar el aprendizaje. El estudiante es el primer responsable de su aprendizaje y deben existir
instancias para que asuma este rol y, como consecuencia, desarrolle la autonomía cognitiva que le ayudará a
autorregular su aprendizaje.
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LA RETROALIMENTACIÓN EFECTIVA
La retroalimentación efectiva se define como la información comunicada al estudiante con la intención de
modificar su pensamiento para mejorar su aprendizaje, referida al conocimiento disciplinar, metacognitivo,
creencias sobre sí mismo o acerca de las tareas o estrategias cognitivas.
Para que el efecto de la retroalimentación sea poderoso tiene que desarrollarse en un contexto de
aprendizaje, como parte integrante del proceso de enseñanza. Esto implica que el estudiante recibe la
información y comentarios como algo positivo, entendiendo que el aprendizaje no ocurrirá si no existen acciones
para su mejora y logro. Por esta razón, es de mucha relevancia que en las aulas se fortalezca y desarrolle una
cultura de retroalimentación efectiva en un ambiente colaborativo, dialogante, que valore la búsqueda, el trabajo
persistente y el uso del error para mejorar el aprendizaje, entregando espacios y oportunidades para desarrollar
esa mejora e incentivando la participación de todos como retroalimentadores.
Una retroalimentación de alta calidad ayuda a los estudiantes a obtener una comprensión más profunda
de los conceptos y los motiva para que permanezcan involucrados en el proceso de aprendizaje (Anijovich,
2020). Al buscar intencionalmente ocasiones para dar una retroalimentación significativa, los docentes pueden
crear muchas más oportunidades de aprendizaje a lo largo de cada clase; incentivar a los estudiantes a entregar
comentarios constructivos y significativos a sus compañeros, contribuye a que aprendan a hacer buenas
preguntas y a pensar o procesar la información en un nivel más alto.
La retroalimentación es eficiente cuando se enfoca en la naturaleza cognitiva de la tarea y sus procesos
metacognitivos asociados, para lo cual debe centrar el intercambio de información en tres aspectos
fundamentales:
El objetivo de aprendizaje, los estándares y criterios de evaluación.
El nivel alcanzado en el producto o desempeño en función de dichos estándares y criterios.
Las estrategias para abordar la brecha entre el objetivo y la tarea desarrollada.
Además, debe entregarse cuando el estudiante sigue siendo consciente de los resultados de aprendizaje
y tiene tiempo de implementar acciones de mejora a partir de la información que recibe, reelaborando la tarea
evaluativa, el producto o desempeño. Esto mejora el clima del aula, aumentando la motivación y el esfuerzo de
los estudiantes, ya que les permite tener y valorar la posibilidad de mejorar sus actuaciones, antes de las
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evaluaciones sumativas. Si la retroalimentación se produce después de estas evaluaciones llega demasiado
tarde para generar cambios y pierde todo su sentido.
2. CONSIDERACIONES PARA EFECTUAR RETROALIMENTACIONES EFECTIVAS
Para realizar retroalimentaciones efectivas es necesario instalar una práctica planificada, cotidiana y que
involucre activamente a docentes y a estudiantes. Será muy provechoso si estos últimos, además de su rol
como receptores activos de la información aportada por el docente, asumen como agentes a través de técnicas
de auto y coevaluación, produciendo, entregando e interpretando información significativa para mejorar el
aprendizaje y la enseñanza (Anijovich y González, 2011, Ravela et al, 2017, Tobón, 2017, Trumbull, E & Lash,
A., 2013).
El diseño de esa práctica planificada implicará la toma de una serie decisiones referidas a las estrategias
mediante las cuales se llevará a cabo la retroalimentación. De acuerdo con Anijovich (2020), la selección de
tales estrategias debe considerar cuatro factores: el tiempo, la cantidad, el modo y la audiencia, factores que se
describen en el apartado siguiente.
FACTORES A CONSIDERAR PARA SELECCIONAR ESTRATEGIAS DE RETROALIMENTACIÓN
La retroalimentación puede tener distintos énfasis, ocupar distintos canales de comunicación y momentos
del proceso de aprendizaje, todo en virtud de orientar, corregir y modelar aprendizajes para su logro por parte
de los estudiantes. La decisión respecto de qué estrategias utilizar para llevarla a cabo estará orientada tanto
por la naturaleza de la tarea evaluativa, la capacidad de lectura de los estudiantes, así como por el momento y
oportunidad para entregarla, aspectos que se pueden sintetizar en los siguientes factores (Anijovich 2020):
Tiempo A partir de este factor se distinguen dos tipos de retroalimentación: la diferida y la inmediata
(Shute, 2008). Se sugiere que para aprendizajes complejos se realice la retroalimentación
diferida, ya que esta ofrece un tiempo para procesar la información, en palabras simples,
“digerirla” para luego continuar con el proceso. En ella se sugiere plantear preguntas al
estudiante sobre sus producciones que pueden demandar tiempo de respuesta o reflexión,
revisar modelos, para luego ponerlos en práctica en sus trabajos y/o anticipar mejoras para la
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próxima ocasión. En cambio, la retroalimentación inmediata se focaliza en corregir errores
más simples, como de ortografía o formato, por ejemplo, que no demanden tanto tiempo en la
internalización de la corrección para que el estudiante continúe su tarea. La idea es que ambos
tipos de retroalimentaciones sean complementarias, y correspondan al tipo de complejidad de
lo que se esté enseñando.
Cantidad Es habitual que los docentes intenten ofrecer retroalimentación sobre todos los aspectos que
observan. Sin embargo, para asegurar la calidad del proceso, se recomienda focalizar y priorizar
dos o tres aspectos, cuya selección rescate lo esencial de las metas de aprendizaje.
Modo Es posible retroalimentar de forma oral, escrita, visual; mediante demostraciones, diálogos,
discusiones modelamiento, pistas, preguntas, lenguaje gestual y corporal. Existe la necesidad
de combinar distintos modos de retroalimentación adecuándolos a las características de los
estudiantes. Es por ello que se sugiere combinar comentarios escritos con una conversación
que explique y oriente claramente lo que se escribió. Ahora bien, es sabido que por tiempo no
es posible efectuar retroalimentaciones de esas características para todos los aprendizajes del
currículum; pero se sugiere que se realice al menos con aquellos aprendizajes estructurales.
Por otro lado, es importante considerar “lo que se dice y como se dice”, privilegiando
retroalimentar sobre aspectos de la tarea y no del estudiante, a través de un buen tono, volumen
de voz y gestos adecuados que inviten a la comprensión del error del otro y la escucha activa.
No se trata de una cuestión de «forma», sino de fondo. En cualquier situación de interacción, la
«forma» determina la buena comunicación y moldea el contenido del mensaje. El uso de un
lenguaje paraverbal y no verbal que denote enojo o desinterés, puede afectar la comprensión
del mensaje que se quiere transmitir a través de la retroalimentación, pues es altamente
probable que el estudiante preste más atención a la forma que al fondo.
Audiencia Se puede retroalimentar a cada estudiante, al grupo en su conjunto, a grupos pequeños o
fomentar la retroalimentación entre pares. La retroalimentación individual permite centrarse
tanto en los desempeños esperados como en las estrategias que el estudiante ha utilizado. No
obstante, la factibilidad de efectuar este tipo de retroalimentación dependerá de los tiempos
disponibles y de la cantidad de estudiantes. Las retroalimentaciones a todo el grupo o a grupos
pequeños permiten la identificación de aspectos comunes a mejorar que los estudiantes podrán
retomar en sus producciones, considerando los errores más frecuentes y las ideas que no se
comprendieron bien, o compartiendo las diferentes conceptualizaciones y estrategias utilizadas.
Sin embargo, estas no siempre contribuyen a la mejora de cada estudiante, pues a veces es
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difícil para ellos identificar a partir de la información general aportada por el docente, qué deben
mejorar. La efectividad de las retroalimentaciones grupales dependerá del nivel de conciencia
que tenga cada estudiante sobre sus propias fortalezas y debilidades.
Las retroalimentaciones entre pares, por su parte, pueden ser más provechosas en términos de
potenciar la comunicación entre estudiantes, facilitar el desarrollo de una conciencia
metacognitiva más profunda y, por consiguiente, de su rol como aprendices autónomos. Para
implementar un proceso de retroalimentación entre pares, es primordial que los estudiantes
entiendan para qué les puede servir, conozcan las diferentes estrategias que pueden utilizar y
los obstáculos posibles que inevitablemente encontrará en el camino.
CONTENIDO DE LA RETROALIMENTACIÓN
Además de contemplar los factores antes descritos, al momento de seleccionar las estrategias para
retroalimentar es necesario definir con precisión qué contenido se proporcionará; o sea, dónde se pondrá el foco
en el intercambio de información. En el documento ¿Cómo incorporar la retroalimentación a distancia al proceso
de enseñanza y aprendizaje? (Centro UC Medición-MIDE, 2021), se distinguen los siguientes ámbitos: tarea,
proceso y autorregulación.
Retroalimentación Pretende corregir errores, destacar logros y señalar aspectos de mejora del producto o
de la tarea desempeño demostrado.
Retroalimentación Se detiene en aspectos más específicos sucedidos durante la actividad o proceso de
del proceso aprendizaje, pues se relaciona con la construcción del conocimiento e indica procesos
o pasos donde se cometieron errores. Es útil para descartar hipótesis erróneas y
entrega pistas acerca de nuevas estrategias que se pueden utilizar. Espera movilizar a
los estudiantes hacia tareas más desafiantes.
Retroalimentación Dirigida al monitoreo del estudiante sobre su propio proceso de aprendizaje. Tiene una
para la mirada hacia el futuro, ya que permite proyectar nuevas formas de proceder frente a
autorregulación un mismo desafío, determinar nuevos contextos para implementar ciertas estrategias,
etc. Es útil para conseguir un mayor involucramiento del estudiante en su proceso de
aprendizaje que lo ayude a avanzar en su autonomía.
TÉCNICAS DE RETROALIMENTACIÓN EFECTIVA 6
REDONDEANDO IDEAS
Para que la retroalimentación funcione como estrategia efectiva para la mejora del aprendizaje y la
enseñanza, Anijovich y González (2011) proponen considerar las siguientes acciones al momento de
implementarla:
Usar un lenguaje claro y accesible para quien(es) recibe(n) la retroalimentación. No se debe olvidar
que el foco está en que los estudiantes asimilen a cabalidad la información para mejorar.
Aclarar las metas para orientar los desempeños y producciones de los estudiantes, para que así
comprendan cuáles son las expectativas que se tienen, por qué y para qué.
Definir criterios para estimar el logro de las metas o formularlos con los estudiantes; de esta manera
podrán participar activamente mediante ejercicios de auto y coevaluación.
Plantear buenas preguntas que inviten a los estudiantes a reflexionar sobre sus aprendizajes.
Apoyarlos para que reconozcan sus fortalezas, potencialidades, sus zonas de desarrollo actuales y a
dónde pueden llegar a partir de esa base.
Dar oportunidades para que identifiquen sus propias dificultades y las de otros en función de los
criterios determinados para estimar el logro. Esto les ayudará a desarrollar la autorregulación del
aprendizaje y, por consiguiente, se abre la opción de que determinen acciones para la mejora.
Presentar buenos ejemplos y contraejemplos. Modelar en voz alta procedimientos para resolver una
tarea.
Efectuar la retroalimentación en un tiempo cercano a la ejecución del desempeño o producto evaluado,
para que se mantenga el impacto de la información que se proporcionará.
Focalizar la retroalimentación en los aspectos más relevantes. Si se aporta mucha información, es
muy probable que los estudiantes se abrumen, no sepan por dónde comenzar y pierdan el interés en
hacer cambios. Se sugiere avanzar de forma progresiva en los distintos aspectos en que estén débiles.
Generar un clima de respeto y aceptación de los errores como parte del aprendizaje.
Proponer nuevas y variadas oportunidades para que los estudiantes demuestren sus avances y
planteen dudas. Así el foco no estará puesto solo en lo que ya sucedió, sino que se podrá proyectar
hacia la planeación de nuevas acciones para el futuro. Por ejemplo, se les puede invitar a pensar en
opciones alternativas para proceder más adelante si les toca efectuar una tarea similar. También, si
las estrategias que pusieron en práctica dieron buen resultado, podrían determinar en qué otros
contextos sería pertinente usarlas.
TÉCNICAS DE RETROALIMENTACIÓN EFECTIVA 7
3. TÉCNICAS PARA RETROALIMENTAR
CRITERIOS PARA SELECCIONAR TÉCNICAS DE RETROALIMENTACIÓN
Anijovich (2020) propone que, al escoger instrumentos para retroalimentar, se tomen como referencia
estos cinco criterios:
favorecen la participación activa de los estudiantes
son prácticos para su administración
son sencillos pero desafiantes
propician el desarrollo de la metacognición
entregan orientaciones sobre cómo mejorar.
Para que incentiven la participación activa de los estudiantes y propicien el desarrollo de la metacognición,
es necesario que los instrumentos y/o procedimientos que se usarán para retroalimentar, fomenten la
autoevaluación, proceso fundamental para asegurar la efectividad de la retroalimentación. Mediante la
autoevaluación es posible valorar el propio conocimiento, desempeño, comportamiento, etc., en función de
ciertos criterios que representan el logro de metas o expectativas de aprendizaje, con el fin de interpretar y
producir información que ayude a tomar conciencia de los progresos, debilidades y a buscar estrategias para
mejorar. Implica un proceso de reflexión personal que invita a quien se autoevalúa, a responsabilizarse de sus
actuaciones, a autorregularse, a asumir un rol activo y a avanzar en su autonomía.
Durante la retroalimentación, el docente, al analizar las conclusiones que obtienen sus estudiantes al
autoevaluarse tiene la posibilidad de:
valorar sus actuaciones a partir de un conocimiento más profundo de las causas que los llevaron a
obtener uno u otro resultado
disponer de mejores elementos de juicio para facilitar y reorientar el aprendizaje.
A su vez, si el docente a la luz de la retroalimentación efectuada, autoevalúa su propio desempeño, puede:
determinar cómo este influye en el aprendizaje y tomar decisiones basadas en información relevante,
adecuando programas, modificando contenidos, metodologías u otros elementos, si es necesario.
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Así, esta modalidad evaluativa será la base de la regulación permanente de la enseñanza y del aprendizaje,
complementando la acción del docente y del estudiante a través de la retroalimentación, de una manera consciente y
colaborativa.
EJEMPLOS DE TÉCNICAS DE RETROALIMENTACIÓN
a) Sándwich de la retroalimentación: sirve para aquella etapa de la retroalimentación en que se entrega
información sobre el desempeño demostrado o producto elaborado. Consiste en introducir un comentario
crítico entre dos comentarios positivos. A partir de la información proporcionada, se espera que el estudiante
asuma un rol activo en la búsqueda de soluciones para superar dificultades o mejorar sus demostraciones.
b) Preguntas de retroalimentación y metacognición: en un lugar visible de la sala se coloca un papelógrafo
que incluye preguntas como estas:
¿Voy en la dirección correcta?
¿Qué estoy haciendo bien?
¿Qué mejoras puedo hacer?
¿Cómo ha sido mi desempeño general?
Estas preguntas servirán de guía para que el estudiante analice su desempeño durante el desarrollo de
una tarea y pueden servir de referencia para guiar el diálogo que se producirá en la retroalimentación, ya
sea entre docente-estudiante(s) o entre estudiante(s).
c) Plan semanal: durante la retroalimentación, se estimula al estudiante a establecer una serie de tareas para
realizar durante una semana, relacionadas con el ámbito en que debe superarse. Al final de ese periodo,
deberá chequear si ha cumplido con ellas o no. En caso de no haberlo hecho, tendrá que explicar sus
razones y registrarlas en una bitácora o diario de aprendizaje; si cuenta con herramientas para resolver
solo sus dificultades, podrá implementarlas de inmediato o, si lo requiere, tendrá la opción de solicitar ayuda
al docente, sus pares u otras personas. El registro de sus avances o dificultades y las decisiones que tome
para superarlas, servirán de insumo para las siguientes retroalimentaciones.
d) Diario de aprendizaje: registro personal de reflexiones sobre una asignatura, tema, tareas, materiales, el
propio aprendizaje, relaciones con los docentes y compañeros, entre otros. Puede incluir preguntas
planteadas por el docente durante la retroalimentación, formuladas por el mismo estudiante a la luz de la
retroalimentación recibida, consensuadas en el curso o ser un espacio de libre reflexión, sin una estructura
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definida. Esto último es recomendable solo cuando los estudiantes ya han adquirido el hábito de reflexionar;
si aún no lo tienen, enfrentarse a una hoja en blanco podría resultar poco motivador. Es muy útil como
herramienta para desarrollar la metacognición y la autonomía.
e) Protocolos (Anijovich, 2020): son guías para ayudar a organizar las conversaciones, los intercambios, los
diálogos entre docentes y estudiantes, y también entre pares. Establece consignas o preguntas que aportan
a focalizar la retroalimentación en los aspectos que se han planificado, contribuyendo a una optimización de
los tiempos disponibles. A continuación, se presenta un ejemplo cuya estructura permite que sea respondido
por el estudiante como autoevaluación, para luego ser usado por el docente para retroalimentar.
Objetivo de aprendizaje: Investigar experimentalmente y explicar el comportamiento de gases ideales en
situaciones cotidianas, considerando:
• Factores como presión, volumen y temperatura.
• Las leyes que los modelan.
• La teoría cinético-molecular.
Preguntas protocolo Ejemplos de respuestas de un Ejemplos de comentarios del
estudiante docente
¿Hacia dónde voy? Voy a escribir un texto sobre el Te sugiero revisar el objetivo de
comportamiento de los gases. aprendizaje para ajustar tu
propuesta de trabajo.
¿Cómo lo estoy haciendo? Ya he encontrado tres fuentes Me pregunto si todas las fuentes
de información en Internet. elegidas se refieren al tema
central de la unidad de
aprendizaje.
¿Dónde estoy ahora? Creo que mi trabajo está Te invito a que observes el
incompleto, he resuelto la trabajo de Juan y Marina y veas
propuesta considerando solo cómo completar el tuyo.
uno de los tres puntos.
¿Qué tengo que hacer para No lo sé. Te propongo revisar el criterio
completar el trabajo? «Comunicar ideas» de la rúbrica
para que te ayude a saber qué te
falta para terminar tu trabajo
Ejemplo tomado de Anijovich (2020).
TÉCNICAS DE RETROALIMENTACIÓN EFECTIVA 10
f) Ejercicio de autoevaluación y coevaluación (adaptado de Sanmartí, 2007): este procedimiento incluye
dos etapas: en la primera, cada estudiante responde algunas preguntas referidas a los contenidos trabajados
en clases. Luego, el docente entrega las respuestas correctas y, a partir de ellas, invita a los estudiantes a
responder, individualmente lo siguiente: “¿En qué me he equivocado?” “Explico por qué”. En la segunda
etapa, se organiza el grupo en parejas; intercambian sus autoevaluaciones y evalúan a sus compañeros,
respondiendo “¿Está bien explicado?” “¿Qué le recomiendas a tu compañero para mejorar?” Con este
ejercicio, los estudiantes se enfrentan a un desafío interesante, donde a partir de la evaluación de la
explicación del compañero, también pueden darse cuenta de sus propios errores y fortalezas. De esta
manera, durante la retroalimentación, podrán buscar juntos estrategias para superar las dificultades o podrán
visualizar nuevos contextos para aplicar lo aprendido.
g) Sacar el máximo partido a las pautas de evaluación: en el módulo anterior se indicó que, para dar una
orientación formativa al uso de pautas como las listas de cotejo, escalas de apreciación y rúbricas, se puede
incorporar espacios para registrar evidencias sobre lo observado que dan cuenta de la valoración entregada
en la pauta y sugerencias para la mejora. Esta puede ser una buena manera de proporcionar
retroalimentación de forma escrita.
A MODO DE CIERRE
El modelo de retroalimentación tradicional es unilateral, en el que la información se transmite desde el
docente al estudiante. Sin embargo, es fundamental avanzar hacia una retroalimentación multilateral que integre
activamente a los estudiantes y que entregue una fuente de datos adicionales para complementar la percepción
que se tiene sobre el proceso de aprendizaje. Es importante tener en cuenta que para que el proceso de
intercambio reflexivo de información valiosa que se incentiva a través de la retroalimentación favorezca la
instalación de cambios que faciliten la mejora, será necesario “generar un circuito sistemático y prolongado de
retroalimentaciones” (Anijovich, 2020), que se sostenga en el tiempo y que se entienda no solo como un proceso
que forma parte de un enfoque evaluativo, sino que se asuma como una poderosa estrategia de aprendizaje.
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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Anijovich, R. (2020). Retroalimentación formativa: Orientaciones para la formación docente y el trabajo en el aula.
Publicación realizada por SUMMA en colaboración con la Fundación “la Caixa”. Recuperado de https://educaixa.org/es/-
/recurso/guia-docente-retroalimentacion-formativa
2. Anijovich, R. & González, C. (2011). Evaluar para aprender: Conceptos e instrumentos. Buenos Aires, Argentina: Aique
Grupo Editor.
3. ¿Cómo incorporar la retroalimentación a distancia al proceso de enseñanza y aprendizaje? Recomendaciones para
incorporar la retroalimentación a distancia en el proceso de planificación de los aprendizajes. Centro UC Medición-
MIDE. Recuperado de https://www.mideuc.cl/wp-content/uploads/2021/08/Como-incorporar-la-retroalimentaciona-
distancia_.pdf
4. Ravela, P., Picaroni, B. & Loureiro, G. (2017). ¿Cómo mejorar la evaluación en el aula? Reflexiones y propuestas de
trabajo para docentes. México D.F., México: Grupo Magro Editores.
5. Tobón, S. (2017). Evaluación socioformativa. Estrategias e instrumentos. Mount Dora, Estados Unidos: Kresearch.
Trumbull, E & Lash, A. (2013
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