Miguel Ángel: Arte y Mecenazgo Renacentista
Miguel Ángel: Arte y Mecenazgo Renacentista
(1475 - 1564)
CRITERIOS DE EVALUACIÓN
Y ESTÁDARES DE APRENDIZAJE
• EXPLICAR LA RELACIÓN DE MECENAZGO ENTRE MIGUEL ÁNGEL, LOS MÉDICI Y JULIO II.
• COMENTAR LA RELACIÓN DE LOS MECENAS Y EL ARTE, ESPECIALMENTE ENTRE LOS MÉDICICI, JULIO II
Y MIGUEL ÁNGEL.
Fue una persona de firmes convicciones y gran fortaleza moral: vivió conforme a sus principios y
no escondió jamás ni su condición humana, ni sus valores. Aunque hay controversia entre los
historiadores, se considera que fue un homosexual atípico, ya que pese a que no hiciera
ostentación de ello (en su época estaba prohibido) fue vox populi su relación de estrecha amistad
con algunos hombres (como Cecchino dei Bracci o Tommaso Cavalieri) lo que nos dice mucho
sobre su relevancia social, pues podía permitirse cierta relajación en las costumbres.
Tuvo la suerte de vivir en la poderosa República de Florencia y en cuanto despuntó en las artes ingresó como aprendiz en el taller del
Ghirlandaio. Por entonces los Médici pusieron en funcionamiento una escuela de escultores con sede en el Jardín de San Marcos, donde
habían atesorado una gran colección de obras clásicas. Allí estudió bajo dirección de Bertoldo di Giovanni y junto a otros alumnos geniales,
como Pietro Torrigiano (quien le rompió la nariz de un golpe a Michelangelo a la salida del Jardín) Jacopo Sansovino (y quizás Leonardo da
Vinci).
Migelangelo pronto llamó la atención de los Medici, que lo invitaron a vivir dentro del palacio de la familia, allí se impregnó de la filosofía
neoplatónica de mano de los filósofos Pico della Mirandola o Marsilio Ficino. Esta relación lo convirtió en un auténtico erudito que llenó sus
obras de citas clásicas.
MECENAS
El mecenazgo de los Medici
fue determinante, ya que el
joven artista gracias a su
formación, no solo adquirió,
los conocimientos técnicos
indispensables para
desarrollar su talento innato,
sino que además hizo posible
su relación con artistas y
pensadores que constituían
una élite cultural, por lo que
pudo reunir un amplio bagaje
que usaría para enriquecer la
temática de sus obras y para
encontrar soluciones que
hubieran permanecido ocultas
a los ojos de otros artistas.
Michelangelo realizó obras maestras en todas las disciplinas que practicó, tanto en escultura como pintura o arquitectura, y parece ser que
poesía, aunque siempre prefirió la escultura. Por ejemplo, cuando diseñó la Sacristía Nueva de la Basílica de san Lorenzo, de Florencia, no
solo concibió el espacio arquitectónico, sino que también se encargó de la decoración, la elección de los materiales y la ejecución de las
esculturas de los sepulcros de los Médici.
Cuando llevaba a cabo un proyecto, no solo tenía en cuenta la obra en sí, sino multitud de aspectos que la rodeaban. En escultura tenía
presentes: el marco arquitectónico, los materiales de las obras o los efectos escenográficos, lo que le llevó, en muchos casos, a alterar las
leyes de la perspectiva lineal acometiendo trampantojos muy meditados (como en la bóveda de la Capilla Sixtina) o escorzos muy
atrevidos (como en el caso de la cabeza de Giuliano de Medici en su sepulcro de la Sagrestia Nuova, que concebida para un espacio en
penumbra que habría de recibir la luz desde arriba, alarga el cuello de manera vertiginosa para producir un profundo efecto perspectivo).
Pese a su neto renacentismo, jamás se plegó a la norma, no se dejó constreñir por los límites marcados
por el clasicismo de nuevo cuño que fue el arte del Quattrocento. Al contrario, fue un auténtico
revolucionario que aplicó libremente los principios artísticos y sin salirse totalmente del estilo
renacentista, lo enriqueció sin dudar al aplicar soluciones radicales e innovadoras. Por ello, se
considera que Michelangelo es el primer artista del Manierismo, ya que su obra, divergente y
personal, es plenamente distinta a la de sus predecesores.
Hay en el una mezcla de sensualidad y misticismo, poseía una habilidad innata para la escultura. Sus
modelos no son suaves sino grandiosos y dramáticos, sus gestos duros y acusan una intensa vida
interior que también se traduce en la anatomía y los plegados. Las actitudes son siempre contenidas y
el movimiento espiritual, raramente lo es físico. Sus figuras femeninas e infantiles tienen apariencias
viriles.
Miguel Ángel concibió la escultura como la reina de las artes, pero poco a poco fue involucrándose en
los proyectos arquitectónicos que le encargaban y se fue dejando seducir por el urbanismo y la
construcción, de manera que al final de su vida las grandes obras monumentales se alternaron con
esculturas cada vez más personales y de factura y concepción más novedosa.
En plena etapa de
remodelación y
embellecimiento de
Roma de mano de los
papas se le encargó
urbanizar la Plaza del
Capitolio (il
Campidoglio), donde
se encontraba la
Estatua ecuestre de
Marco Aurelio, en
1546.
La principal obra del periodo romano será la Basílica de san Pedro del Vaticano, cuya construcción se prolongaría más de un siglo (tras su
culminación, ya en el Barroco, por Maderno y Bernini) y en cuya proyección participaron grandes maestros como Bramante, Rafael y
Antonio da Sangallo, además de Miguel Ángel, que fue nombrado maestro de obras a la edad de 72 años, en 1546, por lo que su gran obra
maestra arquitectónica, la cúpula, se acabó de construir mucho después de su muerte.
La Cúpula de san Pedro del Vaticano es una obra colosal imitada hasta la saciedad en el futuro.
Para reforzar el enorme tambor, Miguel Ángel ideó una serie de contrafuertes que enmascaró con columnas geminadas que siguen las
prolongaciones de las nervaduras hasta la linterna, donde repite su solución, lo que dota a la cúpula de una gran elegancia a la vez que de
solidez.
En su decoración exterior, el artista repitió los tímpanos alternos, pero también introdujo innovaciones, como ventanales en la propia cúpula
y guirnaldas clásicas coronando cada sección de tambor.
BIBLIOTECA LAURENCIANA (proyectada a los 84 años)
La última obra arquitectónica de envergadura fue la construcción en la muralla de Roma de la Puerta Pía, encargada por Pío IV,
donde Michelangelo introdujo también una revolucionaria novedad: en vez de orientarla al exterior, planificó la puerta
monumental para mostrar su mejor cara a la ciudad, además de situarla en el punto más alto del recorrido de la muralla.
Aunque Miguel Ángel fue, un genio polifacético, destacará sobre todo en LA BATALLA DE LOS CENTAUROS
escultura, a la que llevará a la perfección.
CRICIFIJO DEL SANTO ESPIRITU
Aunque su obra es eminentemente clásica, se permite muchas licencias
personales en una dirección expresionista. BACO CON UN SÁTIRO
El tratamiento de los volúmenes es realista, contundente y las miradas y los LA PIETÁ DE SAN PEDRO
gestos son tensos y expresivos, es la llamada terribillitá miguelangelesca.
EL DAVID
Sus mejores obras fueron esculpidas en el famoso mármol de Carrara, y se aprecia
una evolución desde sus primeras obras, más clasicistas (como Baco con un sátiro
1496, o la Piedad del Vaticano 1499, de expresiones serenas y fuerte idealismo),
LA PIETÁ DE FLORENCIA
continuando por las obras de juventud más atrevidas, como su archifamoso David
(de 1504, donde incluye recursos perspectivos) y finalizando por sus obras más PIETÁ DE PALESTRINA
movidas, claramente manieristas.
TONDO PITTI
Su proceso de trabajo era el siguiente: primero realizaba un estudio detallado en TONDO TADDEI
dibujos donde se reflejaban los tendones, la piel rodeando las formas con
sombreado a base de líneas paralelas muy próximas o entrecruzadas (con los CAPILLA DE LOS MÉDICIS
cinceles hacía los mismo, los utilizaba como plumas sobre el papel). No daba
vueltas alrededor de las figuras sino que empezaba y desbastaba el bloque de LA TUMBA DE JULIO II,
mármol casi hasta haber terminado por una cara antes de pasar a la otra. Hacía (EL MOISÉS
modelos más pequeños, de unos 40 cm. en cera o barro donde estudiaba las Y LOS ESCLAVOS)
formas, a veces recurría a modelos del tamaño en que se iba a ejecutar, como los
de la “Capilla de los Médici”, aunque otras las tallaba directamente como “La
LA PIETÁ RONDANINI
Pietá Rondanini”, lo que nunca empleó fueron los métodos de traslado mecánico.
PRIMERAS OBRAS
LA VIRGEN DE LA ESCALERA
(realizada: desde los 15 a los 17 años)
Se aplican también las leyes de la perspectiva para potenciar el efecto. Este tipo de
relieve suele estar realizado en mármol o piedra, aunque hay ejemplos también en
madera.
Miguel Ángel en este período está muy influido por las prédicas de
Savonarola, que en aquel momento estableció en Florencia una
especie de república teocrática tras expulsar a los Medici.
TONDO TONDO
PITTI TADDEI
Con diámetro horizontal de 82 cm y vertical de 85,5 cm. La
composición es piramidal con frecuentes líneas horizontales y Tiene 109 cm de dm. Se aprecia un gran dinamismo, pues las líneas verticales se ven rotas
oblicuas que comportan una gran plasticidad. por la posición de Jesús, que forma una línea horizontal. Destaca el claroscuro que, al
El Niño, (dcha) aparece descansando sobre un libro abierto en las estar inacabado, hace destacar más el contraste.
rodillas de su madre. La Virgen rompe con los dos puntos estáticos
del asiento cúbico donde está sentada, mientras que su cabeza San Juan sostiene un pájaro en sus manos, símbolo de la Pasión de Cristo. Las partes
mira hacia el lado contrario, lo que dota a la escultura de gran pulidas y completamente acabadas son las del Niño y la parte superior de la Virgen.
dinamismo. Los dos puntos sobresalen de la moldura del círculo.
TUMBA DE JULIO II (DESDE LOS 38 A LOS 40 AÑOS)
TUMBA DE JULIO II
Denominación historiográfica de un conjunto escultórico y arquitectónico marmóreo que Miguel Ángel diseñó y rediseñó varias veces
para el monumento funerario del papa Julio II, su principal mecenas.
Se encargó en 1505 y quedó en el estado definitivo en 1545, en una escala mucho más reducida que la prevista en el proyecto inicial.
Originalmente se iba a ubicar en la basílica de San Pedro del Vaticano, el lugar de enterramiento de los papas; pero finalmente, tras la
muerte del papa, se instaló como cenotafio (es decir, sin alojar el cuerpo del difunto) en San Pietro in Vincoli en el Esquilino, iglesia
protegida por la familia della Rovere, de la que procedía Julio II, y de la que había sido cardenal titular. Ambos templos en Roma, sede
del papado y en esa época (especialmente turbulenta -Reforma protestante, Guerras de Italia, Saqueo de Roma-) también capital de los
Estados Pontificios.
En el primer proyecto la tumba se diseñó como una estructura colosal, con espacio suficiente para que Miguel Ángel alojara sus
enérgicas y trágicas figuras (terribilità) a una escala sobrehumana. Habría supuesto levantar una mole piramidal de tres cuerpos,
inspirada en el Mausoleo de Halicarnaso, de 7 metros de altura y once metros de base, con más de cuarenta figuras de mármol y varios
relieves de bronce, dentro de la cual habría una cámara funeraria oval a la que se accedería por un acceso similar a la "puerta del
Hades" del arte funerario romano. Miguel Ángel tuvo que abandonar los trabajos que tenía en curso, y romper otros contratos.
La obra significó para el artista una de sus mayores frustraciones vitales: el papa, sin explicar los motivos, interrumpió el encargo,
posiblemente a causa de la escasez de fondos para su ambicioso programa artístico, que en ese momento tuvieron que emplearse en la
reedificación de San Pedro, a cargo de Donato Bramante. Tras la muerte del papa, en 1513, el proyecto tuvo que replantearse como un
monumento adosado a la pared, reduciendo sus dimensiones en sucesivos contratos, quedando un número muy inferior a las figuras
originalmente planificadas (menos de un tercio).
Del conjunto escultórico, la pieza más famosa es el Moisés, que se completó durante una de las esporádicas reanudaciones de los
trabajos, en 1513, una de sus obras con más vida.
PROYECTOS DE LA TUMBA DE JULIO II
El proyecto de Julio II, que habría de ser magnífico y situarse bajo la
cúpula de san Pedro del Vaticano, no llegó a realizarse en vida del
pontífice y sufrió graves variaciones.
1505 1513
Mole piramidal de tres cuerpos, inspirada en el Tras la muerte del papa, en 1513, el
Mausoleo de Halicarnaso (vinculando proyecto tuvo que replantearse como
simbólicamente la Antigüedad greco-romana con un monumento adosado a la pared,
la Cristiandad), de 7 m. de alto y 11m. de base, reduciendo sus dimensiones en
con más de 40 figuras de mármol y varios sucesivos contratos, quedando un
relieves de bronce, dentro de la cual habría una
cámara funeraria oval a la que se accedería por
número muy inferior a las figuras
originalmente planificadas (menos de 1516 1532
un acceso similar a la "puerta del Hades" del arte un tercio).
funerario romano.
LA VIRGEN Y EL NIÑO
LEA
RAQUEL JULIO II
Resultado final.
En el centro Moisés.
A la derecha
distintas
figuras de
esclavos, que
estaban en los
primeros
proyectos y
que nunca se
llegaron a
utilizar.
LA CAPILLA DE LOS MÉDICIS
SACRISTÍA NUEVA DE LA IGLESIA DE SAN
LORENZO DE FLORENCIA
(La empezó a a los 46 años a los 59)
El último de los proyectos monumentales que Miguel Ángel concluyó fue un encargo de Clemente VII: el Sepulcro de Giuliano y
Lorenzo de Médicis en la Sagrestia Nuova ("Sacristía Nueva") a la derecha del altar mayor de la iglesia de san Lorenzo de Florencia
y contiene un programa escultórico de gran importancia, data de 1521-1534 (completándose hacia 1550).
Precisamente por lo colosal del proyecto, sufrió variaciones de gran calado, pero el artista supo salvarlas integrando el conjunto
escultórico en el marco arquitectónico (como vimos). Lo más impresionante de la Sacristía Nueva es la integración de todos los
elementos y el programa alegórico.
Representó a los difuntos como héroes clásicos, con una coraza que deja apreciar una potente musculatura, aunque se encuentran en
actitud reflexiva, de acuerdo con el ambiente de penumbra para el que fueron concebidos.
Las mujeres son representadas con una musculatura hombruna y los hombres,
pese a querer simbolizar a ancianos, tienen también cuerpos clásicos y
esculturales. LORENZO DE MÉDICIS
(obra realizada desde los 49 a los 56 años)
PIETÁ DE FLORENCIA PIETÁ DE PALESTRINA
(desde los 74 años a los 80)
Al final de su vida, avanza y se anticipa
300 años a Rodin. Su escultura se torna
espiritual y cargada de intimismo,
alarga el canon de los personajes y deja
zonas sin pulir para aumentar la carga
emocional. Destaca entre las obras de
este último periodo el conjunto de las
diversas Pietá, donde puede verse la
evolución hacia el expresionismo.
En su pintura, plenamente manierista, destaca la primacía del dibujo sobre el color (a veces parecen figuras coloreadas), con
volúmenes rotundos y características miradas furiosas donde se experimenta lo que se ha venido en llamar terribillitá, figuras
tensas, desequilibradas y monumentales.
Los colores suelen ser ácidos y contrastados, sobre todo en los frescos, aunque también muestra una tendencia a la rotundidad
colorista en sus escasas pinturas portátiles, como el Santo entierro (inacabado) y el Tondo Doni, ambos al temple sobre tabla.
De las escasas obras portátiles atribuidas al maestro, destaca una Crucifixión que se ha perdido, pero de la que se conservan
bastantes copias de sus discípulos (entre ellas una se encuentra en España, en la Concatedral de Logroño) lo que dice mucho
de la categoría de la obra.
Sus mejores obras están realizadas al fresco. Se conservan bastantes, entre ellos los que conmemoran la Conversión de san
Pablo y el Martirio de san Pedro en la Capilla Paulina (encargados por el papa Pablo III).
Sin embargo, su obra cumbre y una de las mejores de todos los tiempos son, sin ninguna duda, los frescos de la Capilla Sixtina.
TONDO
DONI
En el Tondo Doni, Michelangelo se muestra
como un auténtico maestro en la composición y
el colorido, pero además innova en la temática,
ya que, curiosamente, la obra muestra un
grupo de ignudi que parecen ángeles, tras el
tema principal, que es la Sagrada Familia,
algo totalmente atípico, al no ser frecuente
mostrar desnudos en obras de temática
religiosa.
.
CAPILLA SIXTINA
LA CAPILLA
SIXTINA
BÓVEDA
(Desde los 33 años a los 37)
Se aprecia el aumento de la
dimensión de las figuras para
dar mayor sensación de
amplitud o el gran dominio
del trampantojo, ya que
aunque la bóveda en sí no
posee elemento decorativo
alguno, Miguel Ángel
construye un espacio fingido a
base de lunetos, arcos fajones,
y pilastras que dotan al
conjunto de una gran
monumentalidad.
El programa iconográfico es
también colosal.
También es novedosa la
aparición de diez escudos que
pintó para que parecieran de
bronce, en algunas partes
cubiertos de pan de oro,
técnica inusual en el fresco.
El resultado final es
monumental, de modo que
sirvió de ejemplo a todas las
generaciones posteriores, por
lo que se ha convertido en la
imagen misma del
Renacimiento.
La composición se completa con otros doce profetas y sibilas (cinco a cada lado de la bóveda y dos presidiéndola, uno a cada extremo).
acompañados por jóvenes ignudi.
PROFETA SAN DANIEL
Una segunda corona la definen santos y mártires, cada santo está acompañado
por su atributo, consistente a veces por un elemento que tuvo relevancia en su
martirio (por ejemplo, san Sebastián sostiene sus flechas, san Andrés su aspa,
etc.).
Arriba de todo dos coros de ángeles sostienen los atributos de la Pasión, la cruz,
la corona de espinas y la columna y menos visibles la lanza con la esponja y los
clavos.
MÁRTIRES
Santa Catalina. Usa la rueda de púas de su
martirio para evitar el paso a los pecadores
que intentan llegar al Cielo. Miguel Ángel la
pintó desnuda, pero dada la controversia que
creó su postura y desnudez fue vestida
posteriormente por otro artista al que
apodaron el Braghetone, por tener que tapar
las vergüenzas de las figuras.
Ángeles con trompetas.
San Sebastián. Con las flechas de su martirio.
Personaje avergonzado.
Figuras demoníacas.