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Miguel Ángel: Arte y Mecenazgo Renacentista

Miguel Ángel, uno de los más grandes artistas de la historia, destacó en escultura, pintura y arquitectura durante el Renacimiento, siendo influenciado por mecenas como los Médici y el Papa Julio II. Su obra abarca desde la icónica Capilla Sixtina hasta la monumental Basílica de San Pedro, donde aplicó innovaciones que marcaron el camino hacia el Manierismo. Reconocido por su habilidad técnica y su visión filosófica del arte, Miguel Ángel dejó un legado que combina sensualidad y misticismo, transformando la concepción del artista en su época.

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Miguel Ángel: Arte y Mecenazgo Renacentista

Miguel Ángel, uno de los más grandes artistas de la historia, destacó en escultura, pintura y arquitectura durante el Renacimiento, siendo influenciado por mecenas como los Médici y el Papa Julio II. Su obra abarca desde la icónica Capilla Sixtina hasta la monumental Basílica de San Pedro, donde aplicó innovaciones que marcaron el camino hacia el Manierismo. Reconocido por su habilidad técnica y su visión filosófica del arte, Miguel Ángel dejó un legado que combina sensualidad y misticismo, transformando la concepción del artista en su época.

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MIGUEL ÁNGEL

(1475 - 1564)
CRITERIOS DE EVALUACIÓN
Y ESTÁDARES DE APRENDIZAJE
• EXPLICAR LA RELACIÓN DE MECENAZGO ENTRE MIGUEL ÁNGEL, LOS MÉDICI Y JULIO II.

• ANALIZAR LA IMPORTANCIA DEL CONCEPTO DE ARTISTA TOTAL.

• DESCRIBIR LAS CLAVES ICONOLÓGICAS E ICONOGRÁFICAS EN LOS FRESCOS DE LA CAPILLA SIXTINA.

• IDENTIFICAR LAS CLAVES EVOLUTIVAS EN LA ESCULTURA DE MIGUEL ÁNGEL.

• COMENTAR LA RELACIÓN DE LOS MECENAS Y EL ARTE, ESPECIALMENTE ENTRE LOS MÉDICICI, JULIO II
Y MIGUEL ÁNGEL.

• RECONOCER LA IMPORTANCIA HISTÓRICA DE LA OBRA EN CONJUNTO DE MIGUEL ÁNGEL.

• ANALIZAR LA OBRA ARQUITECTÓNICA, ESCULTÓRICA Y PICTÓRICA DE MIGUEL ÁNGEL.

• COMENTAR EL PROCESO DE CREACIÓN DE LA PINTURA AL FRECO DE LA CAPILLA SIXTINA.

• ANALIZAR LA EVOLUCIÓN ICONOGRÁFICA DE LA ESCULTURA DE MIGUEL ÁNGEL, REMARCANDO DE UN


MODO ESPECIAL LAS ESCULTURAS DEL FINAL DE SU VIDA.
BIOGRAFÍA
Michelangelo Buonarroti es uno de los mayores artistas de la Historia y el mejor escultor de
todos los tiempos. Nació en Caprese, en 1475, una pequeña población bajo soberanía florentina,
en territorio italiano actual.

Durante su prolongada existencia se sucedieron trece Papas. Asistió a la expulsión de los


Médicis de Florencia y a su regreso, contempló la desaparición de Lorenzo de Médici y la
creación del Gran Ducado de Toscana.

Su trabajo fue plenamente reconocido en vida, sus contemporáneos llegaron a apodarle El


Divino, por la magnificencia de sus creaciones.

Fue una persona de firmes convicciones y gran fortaleza moral: vivió conforme a sus principios y
no escondió jamás ni su condición humana, ni sus valores. Aunque hay controversia entre los
historiadores, se considera que fue un homosexual atípico, ya que pese a que no hiciera
ostentación de ello (en su época estaba prohibido) fue vox populi su relación de estrecha amistad
con algunos hombres (como Cecchino dei Bracci o Tommaso Cavalieri) lo que nos dice mucho
sobre su relevancia social, pues podía permitirse cierta relajación en las costumbres.

Tuvo la suerte de vivir en la poderosa República de Florencia y en cuanto despuntó en las artes ingresó como aprendiz en el taller del
Ghirlandaio. Por entonces los Médici pusieron en funcionamiento una escuela de escultores con sede en el Jardín de San Marcos, donde
habían atesorado una gran colección de obras clásicas. Allí estudió bajo dirección de Bertoldo di Giovanni y junto a otros alumnos geniales,
como Pietro Torrigiano (quien le rompió la nariz de un golpe a Michelangelo a la salida del Jardín) Jacopo Sansovino (y quizás Leonardo da
Vinci).

Migelangelo pronto llamó la atención de los Medici, que lo invitaron a vivir dentro del palacio de la familia, allí se impregnó de la filosofía
neoplatónica de mano de los filósofos Pico della Mirandola o Marsilio Ficino. Esta relación lo convirtió en un auténtico erudito que llenó sus
obras de citas clásicas.
MECENAS
El mecenazgo de los Medici
fue determinante, ya que el
joven artista gracias a su
formación, no solo adquirió,
los conocimientos técnicos
indispensables para
desarrollar su talento innato,
sino que además hizo posible
su relación con artistas y
pensadores que constituían
una élite cultural, por lo que
pudo reunir un amplio bagaje
que usaría para enriquecer la
temática de sus obras y para
encontrar soluciones que
hubieran permanecido ocultas
a los ojos de otros artistas.

Lo mismo puede decirse de su


relación con el papa Julio II,
otro de sus mecenas, como
veremos.

LORENZO DE MEDICI JULIO II


Michelangelo, fue uno de los genios
multidisciplinares renacentistas.

El artista total del Renacimiento se caracterizaba


no solo por seguir unas normas o una serie de
temáticas propias de un estilo artístico, era una
auténtica manera de ser y una nueva concepción
de la vida y del mundo.

Los artista no solo eran artesanos hábiles en una


o varias vertientes del arte, sino auténticos
filósofos que llevaban a la práctica una ideología,
generalmente el Neoplatonismo, una nueva
concepción moral del hombre (el Humanismo)
cuyo fin último era el progreso social.

Auténticos científicos que indagaban tanto en el


saber antiguo como en las técnicas de sus
contemporáneos, de modo que entendían el arte
no como la excelencia en un solo campo sino como
una unidad con multitud de facetas.
SACRISTÍA NUEVA DE LA
BASÍLICA DE SAN LORENZO

Michelangelo realizó obras maestras en todas las disciplinas que practicó, tanto en escultura como pintura o arquitectura, y parece ser que
poesía, aunque siempre prefirió la escultura. Por ejemplo, cuando diseñó la Sacristía Nueva de la Basílica de san Lorenzo, de Florencia, no
solo concibió el espacio arquitectónico, sino que también se encargó de la decoración, la elección de los materiales y la ejecución de las
esculturas de los sepulcros de los Médici.
Cuando llevaba a cabo un proyecto, no solo tenía en cuenta la obra en sí, sino multitud de aspectos que la rodeaban. En escultura tenía
presentes: el marco arquitectónico, los materiales de las obras o los efectos escenográficos, lo que le llevó, en muchos casos, a alterar las
leyes de la perspectiva lineal acometiendo trampantojos muy meditados (como en la bóveda de la Capilla Sixtina) o escorzos muy
atrevidos (como en el caso de la cabeza de Giuliano de Medici en su sepulcro de la Sagrestia Nuova, que concebida para un espacio en
penumbra que habría de recibir la luz desde arriba, alarga el cuello de manera vertiginosa para producir un profundo efecto perspectivo).

Pese a su neto renacentismo, jamás se plegó a la norma, no se dejó constreñir por los límites marcados
por el clasicismo de nuevo cuño que fue el arte del Quattrocento. Al contrario, fue un auténtico
revolucionario que aplicó libremente los principios artísticos y sin salirse totalmente del estilo
renacentista, lo enriqueció sin dudar al aplicar soluciones radicales e innovadoras. Por ello, se
considera que Michelangelo es el primer artista del Manierismo, ya que su obra, divergente y
personal, es plenamente distinta a la de sus predecesores.

Hay en el una mezcla de sensualidad y misticismo, poseía una habilidad innata para la escultura. Sus
modelos no son suaves sino grandiosos y dramáticos, sus gestos duros y acusan una intensa vida
interior que también se traduce en la anatomía y los plegados. Las actitudes son siempre contenidas y
el movimiento espiritual, raramente lo es físico. Sus figuras femeninas e infantiles tienen apariencias
viriles.

Miguel Ángel concibió la escultura como la reina de las artes, pero poco a poco fue involucrándose en
los proyectos arquitectónicos que le encargaban y se fue dejando seducir por el urbanismo y la
construcción, de manera que al final de su vida las grandes obras monumentales se alternaron con
esculturas cada vez más personales y de factura y concepción más novedosa.

La pintura miguelangelesca es escasa en producción, pero magnífica en su ejecución, y pese a que en


muchos casos las realizó sin la debida inspiración, siempre supo concluirlas con una perfección tal que
pese al número tan corto de obras podemos encontrarnos a varias de ellas entre los hitos de la pintura
de todos los tiempos.
MIGUEL ÁNGEL OBRAS MÁS
REPRESENTATIVAS
ARQUITECTO
Pese a la predilección de Michelangelo por la escultura, la PLAZA DEL CAPITOLIO
arquitectura constituyó para él toda una pasión en la que se
involucraba en lo personal. ALGUNOS ELEMENTOS DEL PALACIO
FARNESIO, OBRA DE SANGALLO
En su primer contrato de envergadura, firmado en 1518 (a
los 43 años) para la fachada de la Basílica de san Lorenzo, de MODIFICACIÓN DEL PROYECTO DE LA
Florencia (adjudicada en un concurso en el que superó a BASÍLICA DE SAN PEDRO.
arquitectos de la talla de Rafael, Sansovino y Sangallo),
Buonarroti imaginó dicha fachada como un retablo que
sirviera de esplendor a la arquitectura italiana, con unas
BIBLIOTECA LAURENCIANA
líneas muy depuradas, al estilo clasicista. sin embargo,
abandonó el proyecto al comprobar que los materiales por él
SACRISTÍA NUEVA DE LA IGLESIA DE SAN
elegidos (mármol de Carrara) no se estaban utilizando en la
LORENZO
obra. No sería la primera obra que abandonara el gran
maestro, famoso también por su mal genio y carácter PUERTA PIA
inestable.

Aunque el proyecto fue plenamente clasicista, ya aparecían


elementos manieristas típicos de la arquitectura
miguelangelesca, como los tímpanos curvos.
PLAZA DEL CAPITOLIO (a los 71 años)

En plena etapa de
remodelación y
embellecimiento de
Roma de mano de los
papas se le encargó
urbanizar la Plaza del
Capitolio (il
Campidoglio), donde
se encontraba la
Estatua ecuestre de
Marco Aurelio, en
1546.

Miguel Ángel diseñó


no solo la trama del
embaldosado, sino
también dos pórticos
laterales (con órdenes
gigantes) situados en
un espacio trapezoidal
que daba sensación de
una mayor amplitud.
PALACIO FARNESE, ROMA (sobre los 71 años)
El proyecto originario del palacio se debe a
Antonio de Sangallo el Joven, por encargo del
cardenal Alejandro Farnesio (futuro papa
Pablo III), que entre los años 1495 y 1512.
Los trabajos, iniciados en el 1514, se
interrumpieron por el saqueo de Roma en
1527 y fueron retomados en 1541, tras el
acceso al papado del cardenal Farnesio con
modificaciones sobre el proyecto originario a
cargo del mismo Sangallo.

Tras la muerte de Sangallo en 1546, los


trabajos prosiguieron bajo la dirección de
Miguel Ángel: a él parece deberse la cornisa
que delimita superiormente la fachada, el
balcón sobre el portal central y el acabado de
gran parte del patio interior.

La muerte del papa interrumpe nuevamente


los trabajos en el año 1549.

En el Palazzo Farnese Miguel Ángel fue un


paso más allá en la tensión del clasicismo.
Además de coronarlo con una
descomunal cornisa y de usar las
ménsulas de manera más atrevida
y los tímpanos alternos (curvo y
recto) en el primer piso (aunque no
en el superior ni en el inferior), se
atrevió a mezclar los órdenes
clásicos en las columnas adosadas
sin seguir la superposición de
órdenes renacentista típica.
BASÍLICA DE SAN PEDRO
(proyectada desde los 83 años a los 87)

La principal obra del periodo romano será la Basílica de san Pedro del Vaticano, cuya construcción se prolongaría más de un siglo (tras su
culminación, ya en el Barroco, por Maderno y Bernini) y en cuya proyección participaron grandes maestros como Bramante, Rafael y
Antonio da Sangallo, además de Miguel Ángel, que fue nombrado maestro de obras a la edad de 72 años, en 1546, por lo que su gran obra
maestra arquitectónica, la cúpula, se acabó de construir mucho después de su muerte.
La Cúpula de san Pedro del Vaticano es una obra colosal imitada hasta la saciedad en el futuro.

Para reforzar el enorme tambor, Miguel Ángel ideó una serie de contrafuertes que enmascaró con columnas geminadas que siguen las
prolongaciones de las nervaduras hasta la linterna, donde repite su solución, lo que dota a la cúpula de una gran elegancia a la vez que de
solidez.

En su decoración exterior, el artista repitió los tímpanos alternos, pero también introdujo innovaciones, como ventanales en la propia cúpula
y guirnaldas clásicas coronando cada sección de tambor.
BIBLIOTECA LAURENCIANA (proyectada a los 84 años)

Por impulso de Clemente VII diseñó la Biblioteca Laurenciana,


para guardar la maravillosa colección de códices de los Medici.

El maestro ideó una distribución diáfana y luminosa, con un vestíbulo


de acceso que protagoniza una majestuosa escalera.

En el vestíbulo también aplicó como decoración enormes ménsulas bajo


pilastras decorativas que no tienen función sustentante, que dotan al
espacio de más ligereza.
En el vestíbulo
de acceso cobra protagonismo
una majestuosa escalera.

También diseñó los pupitres


de lectura y una distribución
diáfana y luminosa.
También se le encargó la construcción de la Iglesia de Santa María de los ángeles y los santos en las antiguas Termas de
Diocleciano. Sin embargo, las obras se ralentizaron por falta de fondos y Miguel Ángel no pudo ver terminado su proyecto, que
sufriría muchas modificaciones tras su muerte.

La última obra arquitectónica de envergadura fue la construcción en la muralla de Roma de la Puerta Pía, encargada por Pío IV,
donde Michelangelo introdujo también una revolucionaria novedad: en vez de orientarla al exterior, planificó la puerta
monumental para mostrar su mejor cara a la ciudad, además de situarla en el punto más alto del recorrido de la muralla.

Es una puerta de la antigua Muralla Aureliana de


LA PUERTA PÍA Roma en Italia, uno de los adelantos para la ciudad
realizado por el papa Pío IV, de quien le viene el
nombre.

Fue diseñada por Miguel Ángel para sustituir la Porta


Nomentana que estaba situada varios cientos de
metros al sur.

La construcción comenzó en 1561 (a los 86 años) y


finalizó en 1565, después de la muerte del artista.

Una medalla de bronce conmemorativa de 1561


realizada por Gianfederico Bonzagna, muestra un
plano primitivo de Miguel Ángel, muy diferente de su
diseño final.

La fachada en las afueras de la ciudad fue terminada


en 1869 con el diseño neoclásico de Virginio
Vespignani.
Puerta de la antigua
Muralla Aureliana de Roma. Vista del exterior.
Donde se aprecian
ambas caras

Miguel Ángel en vez de orientarla al


exterior, planificó la puerta para
mostrar su mejor cara a la ciudad.

Dibujos de Miguel ángel y puerta final.


MIGEL ÁNGEL OBRAS MÁS REPRESENTATIVAS
ESCULTOR LA VIRGEN DE LA ESCALERA

Aunque Miguel Ángel fue, un genio polifacético, destacará sobre todo en LA BATALLA DE LOS CENTAUROS
escultura, a la que llevará a la perfección.
CRICIFIJO DEL SANTO ESPIRITU
Aunque su obra es eminentemente clásica, se permite muchas licencias
personales en una dirección expresionista. BACO CON UN SÁTIRO
El tratamiento de los volúmenes es realista, contundente y las miradas y los LA PIETÁ DE SAN PEDRO
gestos son tensos y expresivos, es la llamada terribillitá miguelangelesca.
EL DAVID
Sus mejores obras fueron esculpidas en el famoso mármol de Carrara, y se aprecia
una evolución desde sus primeras obras, más clasicistas (como Baco con un sátiro
1496, o la Piedad del Vaticano 1499, de expresiones serenas y fuerte idealismo),
LA PIETÁ DE FLORENCIA
continuando por las obras de juventud más atrevidas, como su archifamoso David
(de 1504, donde incluye recursos perspectivos) y finalizando por sus obras más PIETÁ DE PALESTRINA
movidas, claramente manieristas.
TONDO PITTI
Su proceso de trabajo era el siguiente: primero realizaba un estudio detallado en TONDO TADDEI
dibujos donde se reflejaban los tendones, la piel rodeando las formas con
sombreado a base de líneas paralelas muy próximas o entrecruzadas (con los CAPILLA DE LOS MÉDICIS
cinceles hacía los mismo, los utilizaba como plumas sobre el papel). No daba
vueltas alrededor de las figuras sino que empezaba y desbastaba el bloque de LA TUMBA DE JULIO II,
mármol casi hasta haber terminado por una cara antes de pasar a la otra. Hacía (EL MOISÉS
modelos más pequeños, de unos 40 cm. en cera o barro donde estudiaba las Y LOS ESCLAVOS)
formas, a veces recurría a modelos del tamaño en que se iba a ejecutar, como los
de la “Capilla de los Médici”, aunque otras las tallaba directamente como “La
LA PIETÁ RONDANINI
Pietá Rondanini”, lo que nunca empleó fueron los métodos de traslado mecánico.
PRIMERAS OBRAS
LA VIRGEN DE LA ESCALERA
(realizada: desde los 15 a los 17 años)

La obra de datación más antigua es un relieve totalmente clásico en el que


representa a la Virgen con el Niño, la llamada Virgen de la escalera.

La técnica es perfecta y está ejecutada en un delicado schiacciato que en nada tiene


que envidiar a los del propio Donatello, pese a que la obra está fechada sobre los 16
años de edad.

El schiacciato (relieve aplanado) es una técnica escultórica que permite realizar un


bajorrelieve con una variación mínima (a veces se habla de milímetros) respecto al
fondo. Para dar al espectador la ilusión de profundidad, el espesor disminuye
gradualmente a partir de primer plano hasta el fondo.

Se aplican también las leyes de la perspectiva para potenciar el efecto. Este tipo de
relieve suele estar realizado en mármol o piedra, aunque hay ejemplos también en
madera.

Esta técnica fue utilizada principalmente en los siglos XV y XVI, durante el


Renacimiento, cuando se puso muy de moda entre los escultores. Uno de sus
iniciadores fue Donatello.
LA BATALLA DE LOS CENTAUROS
(INACABADA, realizada a los 17años)

Ejecutada poco antes de la defunción de Lorenzo de Médici


hacia principios de 1492.

Representa la batalla entre los griegos y los centauros y


seguramente la idea se la sugirió un bronce de Bertoldo
imitando la batalla de un sarcófago romano y que se
encontraba en aquel tiempo en el palacio de los Médici.

Representa la acción del rapto de la princesa Hipodamia


(esposa de Pirítou) por un centauro, historia relatada por
Ovidio, la princesa se encuentra de espaldas, y la mitad de
las figuras que serían los centauros, solamente se ve la parte
superior de sus cuerpos, por lo que da la impresión que el
relieve son todo desnudos masculinos.

Tiene un cierto parecido con el relieve del púlpito de la


catedral de Siena, de los condenados al infierno de Nicola
Pisano.
CRUCIFIJO DE SANTO SPIRITO
(A los 17 años)

Realizado en madera policromada. Se encuentra en la sacristía de la


Basílica del Santo Spirito en Florencia.

Miguel Ángel en este período está muy influido por las prédicas de
Savonarola, que en aquel momento estableció en Florencia una
especie de república teocrática tras expulsar a los Medici.

Después de la muerte de su gran mecenas Lorenzo el Magnífico,


Miguel Ángel fue hospedado en el convento del Santo Spirito en el
año 1492. En este lugar, con la autorización del padre prior Niccolò di
Giovanni di Lapo Bichiellini, tuvo la posibilidad de analizar los
cadáveres provenientes del hospital del convento para estudiantes de
anatomía, consiguiendo de esta manera una gran experiencia para
sus futuros trabajos en la representación del cuerpo humano.

Como agradecimiento a la hospitalidad recibida, Miguel Ángel realizó


un crucifijo en madera policromada donde resolvió el cuerpo de Cristo
desnudo, como el de un adolescente, sin resaltar la musculatura, así
mismo el rostro parece el de un adulto con una medida
desproporcionada respecto al cuerpo; la policromía está realizada con
colores muy tenues y unos leves hilos de sangre en armonía con la
simplicidad de la talla de la escultura.
ÉPOCA CLÁSICA
BACO CON UN SÁTIRO (21 años)
Su evolución empezó tras alcanzar la plenitud
clasicista una vez que se trasladó a Roma, lugar
donde ejecutó su ya mencionado Baco con un sátiro en
1496.

En este momento, Miguel Ángel domina la técnica de


la talla en mármol y esculpe una de sus mejores obras
de juventud, la Piedad del Vaticano.
LA PIETÁ DE SAN PEDRO
(realizada desde los 23 a los 24 años)

Una de sus mejores obras de juventud, la Piedad


del Vaticano, obra de perfección técnica y
compositiva en la que, pese a ello, ya empieza a
introducir novedades.

Es la única obra que firmó en toda su vida.


EL DAVID
(esculpido desde los 26 a los 29)

Cuando Savonarola fue quemado por hereje, en Florencia se


proclamó una república y Miguel Ángel regresó a la ciudad.

El nuevo gobierno le encargó una escultura a partir de un


bloque de mármol que llevaba desechado años. Sin embargo,
Miguel Ángel esculpió en él su monumental David, obra que
tardó más de dos años en acabar y que presentaba muchas
novedades compositivas y técnicas.

En primer lugar, concibió la figura para verse desde abajo


(mide 5,17 metros, fue llamado El Gigante), por lo que aumentó
el tamaño de las manos y la cabeza para conseguir una
perspectiva menos forzada. Además, tensó la composición al
situar la acción lejos de la escultura, en un virtual Goliat al que
David fulmina con la mirada. Por si fuera poco, la escultura
está concebida para contemplarse desde múltiples puntos de
vista, adelantándose al barroco.

Fue considerado como representativo del espíritu republicano,


por lo que se decidió colocarlo en la Plaza de la Señoría, como
símbolo de la ciudad.
EL TONDO PITTI Y EL TONDO TADDEI .
RELIEVES DE MARMOL CON EL TEMA DE LA VIRGEN CON EL NIÑO Y SAN JUÁN (de los 29 a los 30)

Los dejó con partes sin pulir.


Sin embargo, si prefirió
dejarlos intencionalmente en
un estado altamente
sugestivo, o si sus numerosos
compromisos le impidieron la
talla más profundamente y
finamente el pulido, no lo
sabemos. Hay controversia
entre los estudiosos, lo que si
sabemos es que resulta muy
expresivo y ello influyó en
artistas posteriores.

TONDO TONDO
PITTI TADDEI
Con diámetro horizontal de 82 cm y vertical de 85,5 cm. La
composición es piramidal con frecuentes líneas horizontales y Tiene 109 cm de dm. Se aprecia un gran dinamismo, pues las líneas verticales se ven rotas
oblicuas que comportan una gran plasticidad. por la posición de Jesús, que forma una línea horizontal. Destaca el claroscuro que, al
El Niño, (dcha) aparece descansando sobre un libro abierto en las estar inacabado, hace destacar más el contraste.
rodillas de su madre. La Virgen rompe con los dos puntos estáticos
del asiento cúbico donde está sentada, mientras que su cabeza San Juan sostiene un pájaro en sus manos, símbolo de la Pasión de Cristo. Las partes
mira hacia el lado contrario, lo que dota a la escultura de gran pulidas y completamente acabadas son las del Niño y la parte superior de la Virgen.
dinamismo. Los dos puntos sobresalen de la moldura del círculo.
TUMBA DE JULIO II (DESDE LOS 38 A LOS 40 AÑOS)
TUMBA DE JULIO II
Denominación historiográfica de un conjunto escultórico y arquitectónico marmóreo que Miguel Ángel diseñó y rediseñó varias veces
para el monumento funerario del papa Julio II, su principal mecenas.

Se encargó en 1505 y quedó en el estado definitivo en 1545, en una escala mucho más reducida que la prevista en el proyecto inicial.

Originalmente se iba a ubicar en la basílica de San Pedro del Vaticano, el lugar de enterramiento de los papas; pero finalmente, tras la
muerte del papa, se instaló como cenotafio (es decir, sin alojar el cuerpo del difunto) en San Pietro in Vincoli en el Esquilino, iglesia
protegida por la familia della Rovere, de la que procedía Julio II, y de la que había sido cardenal titular. Ambos templos en Roma, sede
del papado y en esa época (especialmente turbulenta -Reforma protestante, Guerras de Italia, Saqueo de Roma-) también capital de los
Estados Pontificios.

En el primer proyecto la tumba se diseñó como una estructura colosal, con espacio suficiente para que Miguel Ángel alojara sus
enérgicas y trágicas figuras (terribilità) a una escala sobrehumana. Habría supuesto levantar una mole piramidal de tres cuerpos,
inspirada en el Mausoleo de Halicarnaso, de 7 metros de altura y once metros de base, con más de cuarenta figuras de mármol y varios
relieves de bronce, dentro de la cual habría una cámara funeraria oval a la que se accedería por un acceso similar a la "puerta del
Hades" del arte funerario romano. Miguel Ángel tuvo que abandonar los trabajos que tenía en curso, y romper otros contratos.

La obra significó para el artista una de sus mayores frustraciones vitales: el papa, sin explicar los motivos, interrumpió el encargo,
posiblemente a causa de la escasez de fondos para su ambicioso programa artístico, que en ese momento tuvieron que emplearse en la
reedificación de San Pedro, a cargo de Donato Bramante. Tras la muerte del papa, en 1513, el proyecto tuvo que replantearse como un
monumento adosado a la pared, reduciendo sus dimensiones en sucesivos contratos, quedando un número muy inferior a las figuras
originalmente planificadas (menos de un tercio).

Del conjunto escultórico, la pieza más famosa es el Moisés, que se completó durante una de las esporádicas reanudaciones de los
trabajos, en 1513, una de sus obras con más vida.
PROYECTOS DE LA TUMBA DE JULIO II
El proyecto de Julio II, que habría de ser magnífico y situarse bajo la
cúpula de san Pedro del Vaticano, no llegó a realizarse en vida del
pontífice y sufrió graves variaciones.

1505 1513
Mole piramidal de tres cuerpos, inspirada en el Tras la muerte del papa, en 1513, el
Mausoleo de Halicarnaso (vinculando proyecto tuvo que replantearse como
simbólicamente la Antigüedad greco-romana con un monumento adosado a la pared,
la Cristiandad), de 7 m. de alto y 11m. de base, reduciendo sus dimensiones en
con más de 40 figuras de mármol y varios sucesivos contratos, quedando un
relieves de bronce, dentro de la cual habría una
cámara funeraria oval a la que se accedería por
número muy inferior a las figuras
originalmente planificadas (menos de 1516 1532
un acceso similar a la "puerta del Hades" del arte un tercio).
funerario romano.
LA VIRGEN Y EL NIÑO

LEA

RAQUEL JULIO II
Resultado final.

En el centro Moisés.

Tanto Lea como Raquel se cree


que fueron finalizadas por
sus discípulos.

Julio II y la Virgen realizadas


MOISÉS por sus discípulos.
ETAPA MANIERISTA Es muy posible que la obra de Miguel Ángel diera un giro tras el descubrimiento
DETALLES DE TUMBA DE JULIO II en 1506 del Laocoonte, a partir de ese momento su escultura se tornará movida,
tensa y expresiva.
. esculturas que realizó después de pintar la Capilla Sixtina, como el Moisés
De hecho, las
(1515) del Sepulcro de Julio II, son ya netamente distintas de las de su etapa anterior,
apareciendo las formas rotundas y expresivas del helenismo más naturalista.
EL ESCLAVO
La pieza más REBELDE
EL ESCLAVO MORIBUNDO
famosa del
conjunto es el
Moisés, que se
completó
durante una de
las esporádicas
reanudaciones
de los trabajos,
en 1513, una de
sus obras con
más vida.

A la derecha
distintas
figuras de
esclavos, que
estaban en los
primeros
proyectos y
que nunca se
llegaron a
utilizar.
LA CAPILLA DE LOS MÉDICIS
SACRISTÍA NUEVA DE LA IGLESIA DE SAN
LORENZO DE FLORENCIA
(La empezó a a los 46 años a los 59)
El último de los proyectos monumentales que Miguel Ángel concluyó fue un encargo de Clemente VII: el Sepulcro de Giuliano y
Lorenzo de Médicis en la Sagrestia Nuova ("Sacristía Nueva") a la derecha del altar mayor de la iglesia de san Lorenzo de Florencia
y contiene un programa escultórico de gran importancia, data de 1521-1534 (completándose hacia 1550).

Precisamente por lo colosal del proyecto, sufrió variaciones de gran calado, pero el artista supo salvarlas integrando el conjunto
escultórico en el marco arquitectónico (como vimos). Lo más impresionante de la Sacristía Nueva es la integración de todos los
elementos y el programa alegórico.

Representó a los difuntos como héroes clásicos, con una coraza que deja apreciar una potente musculatura, aunque se encuentran en
actitud reflexiva, de acuerdo con el ambiente de penumbra para el que fueron concebidos.

Destacan los escorzos, como el de la cabeza de Giuliano,


diseñados para obtener una mejor perspectiva desde los
lugares privilegiados para contemplar las esculturas, en este
caso el punto de vista frontal.

En cuanto a su concepción técnica, las esculturas anteriores


son muy parecidas al Genio de la Victoria que Miguel Ángel
esculpió para el proyecto original de la Tumba de Julio II. En
este caso, el genio está representado por un joven esbelto y
musculoso que domeña a un personaje anciano, caduco. La
escultura presenta una increíble torsión helicoidal, lo que ha
venido en llamarse composición serpentinata, ya utilizada en
otros contextos por diferentes escultores, como Giambologna en
el Rapto de las Sabinas.
TUMBA DE JULIANO DE MÉDICIS Cada uno de los difuntos está colocado en alto, en una hornacina geométrica,
entre pilastras clásicas, y a sus pies se sitúa un sarcófago curvo sobre el que se
(desde los 51 a los 56) encuentran esculpidas, en un precario equilibrio, dos figuras alegóricas referidas
a la fugacidad y el paso del tiempo. En el caso del Sepulcro de Giuliano II son La
Noche y el Día, representado este como un anciano con el rostro abocetado,
queriendo simbolizar el nuevo día que se inicia con pereza y desgana.

El Sepulcro de Lorenzo II presenta a La Aurora y el Crepúsculo, con una clara


simbología relacionada con la fugacidad de las horas y el paso del tiempo. Estas
esculturas son plenamente expresionistas, sin tener apenas en cuenta la realidad
plástica.

Las mujeres son representadas con una musculatura hombruna y los hombres,
pese a querer simbolizar a ancianos, tienen también cuerpos clásicos y
esculturales. LORENZO DE MÉDICIS
(obra realizada desde los 49 a los 56 años)
PIETÁ DE FLORENCIA PIETÁ DE PALESTRINA
(desde los 74 años a los 80)
Al final de su vida, avanza y se anticipa
300 años a Rodin. Su escultura se torna
espiritual y cargada de intimismo,
alarga el canon de los personajes y deja
zonas sin pulir para aumentar la carga
emocional. Destaca entre las obras de
este último periodo el conjunto de las
diversas Pietá, donde puede verse la
evolución hacia el expresionismo.

En las dos que esculpió hacia 1550 se


puede comprobar como Miguel Ángel
ronda una idea sobre un mismo tema, ya
que tanto la Piedad florentina como la
Piedad de Palestrina son de
dimensiones parecidas ( 2/5 m. de altas)
y parecida composición, presentan un
Cristo muerto que se escurre de los
brazos de quienes lo sujetan.

En el caso de la Piedad florentina, los


historiadores han querido ver su
autorretrato, identificando la técnica
escultórica y la temática con un
momento de espiritualidad extrema que
estaba atravesando (siempre tuvo un
alma muy atormentada).
PIETÁ RONDANINI
(desde los 80 años a los 89)

En la Piedad Rondanini, en la que trabajó hasta el final de sus días, este


expresionismo se hace aún más audaz, estilizando las figuras hasta el extremo y
dotando al conjunto de una espiritualidad que solo se conseguirá siglos después
con escultores tan delicados y audaces como Brancusi.

Esta obra inacabada la realizó directamente, sin bocetos previos, de su cabeza a


la piedra.
MIGUEL ÁNGEL
PINTOR OBRAS MÁS
La formación inicial de Michelangelo fue
REPRESENTATIVAS
pictórica y escultórica, mostrando desde muy
joven un notable dominio del dibujo, lo que TONDO DONI
acompañado del fuerte influjo de su maestro,
Ghirlandaio, hubiera sido suficiente para CAPILLA SIXTINA:
decantar a un espíritu más moldeable hacia la
pintura. Sin embargo, esta disciplina no fue la BÓVEDA
más querida por Miguel Ángel, y abundan las
referencias de los historiadores del arte donde el
JUICIO FINAL E N E L F R O N TA L
genio se muestra a disgusto con los encargos que
recibía, siendo el caso más paradigmático el de
los frescos de la Capilla Sixtina.

Las obras más tempranas conservadas de su


autoría son dibujos, algunos de ellos de gran
calidad, como copias del Tributo de Masaccio, o
algunas pinturas de juventud, como Las
tentaciones de san Antonio (pintada a los 12 años
y de atribución puesta en duda).
PINTURA
La producción pictórica de Miguel Ángel se realizó, sobre todo, al fresco (de hecho, se conservan escasas obras en formato
portátil, de entre las que destaca el Tondo Doni) y en su mayor parte se encuentra en Roma, en el Vaticano, donde Miguel
Ángel decoró las bóvedas de la Capilla Sixtina y el muro frontal con su monumental Juicio Final.

En su pintura, plenamente manierista, destaca la primacía del dibujo sobre el color (a veces parecen figuras coloreadas), con
volúmenes rotundos y características miradas furiosas donde se experimenta lo que se ha venido en llamar terribillitá, figuras
tensas, desequilibradas y monumentales.

Los colores suelen ser ácidos y contrastados, sobre todo en los frescos, aunque también muestra una tendencia a la rotundidad
colorista en sus escasas pinturas portátiles, como el Santo entierro (inacabado) y el Tondo Doni, ambos al temple sobre tabla.

De las escasas obras portátiles atribuidas al maestro, destaca una Crucifixión que se ha perdido, pero de la que se conservan
bastantes copias de sus discípulos (entre ellas una se encuentra en España, en la Concatedral de Logroño) lo que dice mucho
de la categoría de la obra.

Sus mejores obras están realizadas al fresco. Se conservan bastantes, entre ellos los que conmemoran la Conversión de san
Pablo y el Martirio de san Pedro en la Capilla Paulina (encargados por el papa Pablo III).

Sin embargo, su obra cumbre y una de las mejores de todos los tiempos son, sin ninguna duda, los frescos de la Capilla Sixtina.
TONDO
DONI
En el Tondo Doni, Michelangelo se muestra
como un auténtico maestro en la composición y
el colorido, pero además innova en la temática,
ya que, curiosamente, la obra muestra un
grupo de ignudi que parecen ángeles, tras el
tema principal, que es la Sagrada Familia,
algo totalmente atípico, al no ser frecuente
mostrar desnudos en obras de temática
religiosa.

.
CAPILLA SIXTINA
LA CAPILLA
SIXTINA
BÓVEDA
(Desde los 33 años a los 37)

Su obra cumbre y una de las


mejores de todos los tiempos
son, los frescos de la Capilla
Sixtina.

Los de la bóveda son, una


obra colosal que le llevó a
Miguel Ángel cuatro años de
duro trabajo.

Se aprecia el aumento de la
dimensión de las figuras para
dar mayor sensación de
amplitud o el gran dominio
del trampantojo, ya que
aunque la bóveda en sí no
posee elemento decorativo
alguno, Miguel Ángel
construye un espacio fingido a
base de lunetos, arcos fajones,
y pilastras que dotan al
conjunto de una gran
monumentalidad.
El programa iconográfico es
también colosal.

La línea superior de la bóveda está


recorrida por nueve escenas del
Antiguo Testamento que se
enmarcan entre arcos fajones
fingidos y cada una de las cuales
se encuentra rodeada por cuatro
ignudi en diversas posiciones.

Las escenas más famosas son la de


la Expulsión del Paraíso y la
Creación de Adán.

La composición se completa con


otros personajes acompañados por
jóvenes ignudi, doce profetas y
sibilas (cinco a cada lado de la
bóveda y dos presidiéndola, uno a
cada extremo).

En los lunetos colocó a los


antepasados de Cristo, en línea
con la tradición medieval del Árbol
de Jesé, pero con una presentación
totalmente novedosa.

En las pechinas aparecen también


cuatro escenas bíblicas.
Continuación de la
bóveda.

Línea superior con


escenas del Antiguo
Testamento que se
enmarcan entre arcos
fajones fingidos y cada
una rodeada por cuatro
ignudi.

Doce profetas y sibilas


acompañados por jóvenes
ignudi.

Lunetos, con los


antepasados de Cristo.

Pechinas, con escenas


bíblicas.
LA CREACIÓN DE ADÁN
Los seres humanos se
muestran desnudos y en
plenitud de sus cuerpos
juveniles, lo que llevará
a ser criticada en
décadas futuras, hasta
el punto de que en el
siglo XVI se taparon
partes de algunas de las
figuras donde se
mostraban los genitales,
tarea que fue encargada
al pintor Danielle da
Volterra.
LA EXPULSIÓN DEL PARAISO
Arcos fajones e ignudi

También es novedosa la
aparición de diez escudos que
pintó para que parecieran de
bronce, en algunas partes
cubiertos de pan de oro,
técnica inusual en el fresco.

El resultado final es
monumental, de modo que
sirvió de ejemplo a todas las
generaciones posteriores, por
lo que se ha convertido en la
imagen misma del
Renacimiento.
La composición se completa con otros doce profetas y sibilas (cinco a cada lado de la bóveda y dos presidiéndola, uno a cada extremo).
acompañados por jóvenes ignudi.
PROFETA SAN DANIEL

Antes y después de su restauración, en la que podemos apreciar la brillantez de los colores.


En las pechinas
aparecen cuatro
escenas bíblicas.
EL JUICIO FINAL
CAPILLA SIXTINA
EL JUICIO FINAL
FRONTAL DE LA CAPILLA SIXTINA
(desde los 58 años a los 65)
Tras la muerte de JulioII, ClementeVII ofreció a Miguel
Ángel la posibilidad de pintar la pared del altar.

Otra de sus obras maestras, sirviendo de contrapunto a la


bóveda, ya que se trata de un muro inmenso (mide 13,70 X
12,20 m.) para el que se tuvieron que tapiar dos ventanas e
inclinar la pared hacia adelante para poder hacer la obra.

Clemente VII le pidió una representación de la Caída de los


Ángeles Rebeldes, pero a su muerte, su sucesor, Pablo III, le
encargó el Juicio Final.

Miguel Ángel interpretó la visión del Apocalipsis de una


manera libre, aunque no muy alejada de la tradición, (sobre
todo el desnudo) y las nuevas corrientes religiosas como la
Reforma protestante y que darán lugar al Concilio de
Trento.

Es una pintura que se centra en los cuerpos humanos (no


hay paisajes ni decoraciones) con unos escorzos magníficos,
una enorme expresividad en las figuras que representan
todas las pasiones humanas posibles y a pesar de la
cantidad de figuras que posee el conjunto tiene una gran
unidad. No presta demasiada atención a los colores pero las
pieles son suaves y la musculatura está perfectamente
definida. Variedad, dinamismo y expresividad dramática.
El conjunto se estructura de la siguiente forma:

En el centro de la parte superior de la composición está ocupado por un Cristo


musculoso e imponente, rodeado de la Virgen María y en una primera corona por
los principales santos y apóstoles, destacando san Pedro.

Una segunda corona la definen santos y mártires, cada santo está acompañado
por su atributo, consistente a veces por un elemento que tuvo relevancia en su
martirio (por ejemplo, san Sebastián sostiene sus flechas, san Andrés su aspa,
etc.).

Arriba de todo dos coros de ángeles sostienen los atributos de la Pasión, la cruz,
la corona de espinas y la columna y menos visibles la lanza con la esponja y los
clavos.

El grupo central está rodeado de multitudes, representando a los resucitados.

En un registro inferior se sitúan varios grupos:

El central de ángeles soplando las trompetas del Apocalipsis (en la pintura


aparecen ocho, aunque en la Biblia solo siete) anuncian el juicio final y enseñan
el libro de la vida a los resucitados y el de la muerte a los condenados.

En la parte inferior izquierda se representa la Resurrección de los muertos,


cuyas almas son arrastradas por ángeles y demonios y más arriba por santos y
otros resucitados. Algunos aparecen solo con huesos, otros con carne, desnudos o
vestidos como dicen las Escrituras.

A la derecha aparece una representación del Infierno de Dante, con Caronte


barquero del Hades, el que conduce a los condenados al infierno, cruza el rio con
su barca) representado como una figura demoniaca. Encima un grupo de
condenados es arrastrado por demonios hacia abajo.

A la izquierda se aprecia un movimiento ascendente y a la derecha descendente.

El Juicio Final constituyó un auténtico revulsivo para los artistas renacentistas,


tanto por la monumentalidad de la obra como por las atrevidas propuestas de
Miguel Ángel, que mezcla la tradición clasicista (sobre todo el desnudo) con las
nuevas corrientes religiosas que ya empiezan a cristalizar en Europa tras las
tensiones del Catolicismo y la Reforma protestante y que darán lugar al Concilio
de Trento.
DETALLES DEL JUICIO FINAL

Cristo musculoso, donde se aprecian las marcas de los clavos y la lanza y


Virgen María.

San Bartolomé, tiene una piel en


su mano ya que este mártir fue
despellejado.

Según la tradición, se dice que


Miguel Ángel pintó su cara en la
piel despellejada del mártir como
signo de que él creía no merecer el
Cielo, pues estaba atormentado.

Supuso polémica la juventud de


Cristo, la ausencia de barba en el
pellejo de san Bartolomé.

La desnudez de las figuras y


algunas posturas entre los
personajes, crearon mucha
controversia aunque todos
admiraron lo sublime del conjunto
creado 25 años después de la
bóveda.
SANTOS
San Pedro. Con las llaves del Reino.

San Pablo. Reconocido por su barba gris,


aspecto ceñudo y el manto rojo.

San Andrés. Con cruz en forma de "X",


símbolo de su martirio.

San Juan Bautista con una piel.

San Bartolomé. Piel en su mano ya que este


mártir fue despellejado

San Lorenzo. Con la parrilla de su martirio.

MÁRTIRES
Santa Catalina. Usa la rueda de púas de su
martirio para evitar el paso a los pecadores
que intentan llegar al Cielo. Miguel Ángel la
pintó desnuda, pero dada la controversia que
creó su postura y desnudez fue vestida
posteriormente por otro artista al que
apodaron el Braghetone, por tener que tapar
las vergüenzas de las figuras.
Ángeles con trompetas.
San Sebastián. Con las flechas de su martirio.

San Blas. Dos rastrillos de carda.

San Simón con una sierra.

Simón de Cirene con la Cruz del calvario

Dimas el buen ladrón


Representación del Infierno de Dante.

Caronte (personaje de la mitología clásica:


barquero del Hades, el que conduce a los
condenados al infierno) representado como
una figura demoniaca.

Minos, guardián del averno, rodeado por una


serpiente que le muerde los testículos con
orejas de burro y retratando al maestro de
ceremonias del Papa, un personaje con el que
había tenido una discusión, por la desnudez
de las figuras, (al principio prácticamente
todos los personajes aparecían desnudos) lo
que calificó como apropiados para una
cantina o baños, pero no una capilla.

Personaje avergonzado.

Figuras demoníacas.

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